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Historia 191742 — capítulo 6

Era de noche y tenía que ir al castigo después de la cena, en el gran comedor nos sentamos todos juntos.

-Vaya Mione, hoy es el día de tu castigo con el murciélago de las mazmorras, te compaño en el sentimiento.

-Ronald, no lo llames así, es profesor Snape.

-Lo siento su alteza imperial

-Ron, dilo un poco más alto anda - reprocho Ginny - Chicos creo que el fin de semana que viene hay salida a Hosmade, tendríamos que ir a comprar trajes de gala para celebrar tu ascenso.

-Ginny en serio no hace falta, solo es un celebración fría y ostentosa en la que todo el mundo sonríe y es extremadamente amable.

-Pero será divertido, aunque sea para darte apoyo, para eso estamos los amigos Mione.

-Gracias chicos, pero después vamos a tres escobas a tomarnos unas cervezas de antequilla, ¿trato? - la cena transcurrió sin más con las mismas bromas y cotilleos, avander acosando a Ron y este escapando de ella.

Cuando dio la hora me fui a las mazmorras, llame a la puerta y al escuchar que podía pasar entré.

-Buenas noches, profesor.

  • Puntual como siempre señorita Granger, siéntese. - lo hice.- me ayudará a corregir unos ensayos de los alcornoques de primero y usted está capacitada para esta ardua tarea - me dijo siseando y arrastrando las palabras, pero me agradó que pensara eso de mi, el es y será siempre mi profesor favorito

Después de estar una hora corrigiendo ensayos y la verdad es que tenía razón cada vez saben menos.

-Y dígame señorita Granger, me podría decir que estaba haciendo en el ministerio. - me pregunto, me quedé helada lo sabría, nadie podría saber nada hasta que no se celebrara dichosa ceremonia.

-En realidad quería disculparme señor, tuve una pequeña charla con cab...con ministro y tuvimos diferencia de opiniones.

-No es necesario, ya es tarde retiresé.

Llegue a la a mis aposentos y vi una carta de los señores Malfoy.

Estimada lady Lefay

Nos gustaría invitarla a una cena, no se preocupe solo seremos nosotros Lucius y yo, Draco no podrá asistir, por favor no decline nuestra invitación, si es así le esperamos el siguiente sábado a las 21 horas, envíenos un patronus con la respuesta.

Narcisa Malfoy.

-Expecto patronus...ve a la mansión malfoy y dile que acepto la invitación que estaré el sábado a las nueve.

Bueno parece ser que al final tengo plan doble, bueno por lo menos así estoy distraída y no me preocupo por la siguiente metedura de pata del cabeza hueca, Oh por Merlín casi lo llamo así delante de Severus, espera, espera, desde cuando lo llamo Severus, vamos concéntrate, siempre me pareció misterioso inteligente, valiente, deja de pensar en tu profesor.

Venga a lo que vamos, siguiente ley que hay que corregir y que tengo que tratar con Fudge, la ley sobre la regulación de viajes con transportador, es una soberana bobada, a mí que me importa a donde viajen los magos y brujas por mí como si se van a Honolulu de vacaciones.

Esa ley tenía su razón cuando Voldemort pero ahora no tiene razón, la podemos suspender o abolir, eso ya lo pensaría más tarde, me voy a dar una ducha para despejarme y después dormiré necesito recuperar mis horas de sueño.

Después de la ducha me puse crema en el cuerpo y el camisón con la bata de ayer, me metí en la cama y dormí hasta la mañana siguiente, realmente estaba cansada dormí toda la noche y sin ninguna preocupación.

Me levanté a escuchar el reloj despertador y me volví a meter en la ducha para desperezarme, me puse el uniforme del colegio y fui al gran comedor, para el desayuno.

Les conté que el siguiente sábado iría a cenar en la mansión de los malfoy y que esta sería a las 21 de la noche, al mirarme con cara de incredulidad les dije que hable con Dumbeldore y que este accedió que podía llegar más tarde.

-Chicos vamos, llegaremos tarde a pociones, venga - me puse de pie y los demás me siguieron.

Llegamos al aula donde se impartía pociones y entramos al poco se cerró la puerta y todos nos callamos.

-Hoy harán poción de muertos en vida solos, sin compañeros, espero que en estos años hayan aprendido algo más que a explotar calderos, MUEVANSE.

Todos nos pusimos en un caldero y en pupitre, la verdad la poción era algo complicada pero no más difíciles de las que nos mandaban habitualmente.

La tenía toda hecha hasta que se oyó el sonido de un caldero explotarse, el de Neville, lo fulmino con la mirada y nos mando salir, a todos pero antes de que saliera.

-Granger quédese unos minutos, quiero hablar con usted. - no sabía que pasaba, me senté en mi pupitre. - Verá Granger, quiero proponerle algo, me gustaría que recibiera clases para que obtenga la maestría de pociones, es la única competente en el curso y proponérselo al señor Longbontoon sería un atentado al igual que a esos alcornoques que llama amigos.

SEVERUS

Granger llegó a tiempo como siempre puntual, parecía que hubiera corrido para llegar a su hora, eso era una cosa que me gustaba de ella, nunca reconocería que ella era semajante a mi tragalibros inteligente, pero a la vez mejor leal, bondadosa toda luz y sobre todo guapa y más aun cuando se reía Hermione era perfecta para mis ojos, espera, espera acabo de pensar en eso.

Lo que no pude evitar es que la guerra la había cambiado y mucho, se veía mayor con una gran carga de sobre sus hombros, pero no sabía la razón la guerra había finalizado y no tenía ningún motivo por el que extresarse, la intente leer en el ministerio y en la carroza pero no pude.

Cuando llegó le dije cual era su castigo, el cual consistía en corregir unos ensayos que había mandado el dia anterior a los alcornoques de primero, me sorprendió la agilidad que tenía en corregir, sus ojos volvan de un lado al otro del pergamino y tachaba lo que estaba mal y añadía lo que faltaba

Al irse después de corregir todos los pergaminos llegó Dumbeldore.

-Hijo buenas nosches, ¿te hace una partidita de ajedrez mágico?

-Si no tengo más remedio, vamos, que cuanto antes empecemos antes me dejaras descansar.

Tras la partida de ajedrez

-Hijo, te puedo pedir un favor, me gustaría que dieras clases extra a Hermione.

-Y porqué a ella, la señorita Granger es demasiado sabelotodo para poder llegar a alcanzar su maestría en pociones o en lo que se proponga por si misma.

-Eso es un halago hacia la señorita Granger

-Es un hecho, tómatelo como quieras, pero también quiero que veles por su seguridad.

-¿Quién iba a perturbar la seguridad de una heroína de guerra y orden de Merlín?

-Hijo, lo sabrás a su debido tiempo. - sin más se fue dejándome como siempre con la palabra en la boca, no pude ni negarme ni aceptar, pero no tuve más opción que aceptar nunca me negaría a nada al hombre que fue mi mentor y casi padre.

Después de clases.

-Granger quédese unos minutos, quiero hablar con usted. Verá Granger, quiero proponerle algo, me gustaría que recibiera clases para que obtenga la maestría de pociones, es la única competente en el curso y proponérselo al señor Longbontoon sería un atentado al igual que a esos alcornoques que llama amigos.

-Sería un honor señor - lo dijo con una sonrisa en la cara

-Muy bien tendrá que venir todos los viernes después de la cena durante tres horas, ahora puede retirarse.