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La madrina de Harry Potter — capítulo 7

Dumbledore me hizo ver que yo tenía mucho por descubrir sobre lo que verdaderamente podía hacer

"Tengo entendido que el Sr Cullen, y algunos de tus hermanos tienen algún tipo de don... Podría ser que tu lado vampírico también pueda desarrollar algo así.****"

Sus palabras aún retumbaban en mí mente y es que si, Dumbledore tenía algo de razón, podría desarrollar habilidades útiles para cumplir mis propósitos.

Me levanté  de la cama y fui a buscar a Edward. Lo encontré charlando con Emett y Rosalie.

-Edward, necesito  tu ayuda... -Me ahorro explicaciones tan pronto leyó mi mente y asintió.

-Dayanne,  acabas de levantarte. No es buena idea salir a pasear...-A veces Rosalie se ponía pesadita.

-Rose... Tengo asuntos  que resolver.  Déjalo ir ¿Si?.-Miro hacia Edward -Te veré en el auto dentro de 20 minutos.

Tomé una ducha rápida. Preparé un vestido de color salmón pegado al cuerpo, un par de guantes negros, tacones y sombrero del mismo color. Me vestí lo más  rápido posible. Tenía que impresionar si quería proteger a Harry. Maquillaje natural, con ayuda de mi varita hice un elegante moño. Tome dos frascos de poción envejecedora.

Edward me esperaba en el auto como le había pedido.

-Crees que funcione, Eddie? -Pregunto cuando nos estacionamos frente al caldero chorreante.

-No lo se, Anne. Yo he vigilado a esos dos por varios días mientras dormías, y créeme, no te va gustar la manera en la que tratan a Harry.

-Por Merlín!  Edward, mataría por traer a Harry conmigo, pero hay cosas que tengo que hacer antes.- Tenía un Plan. Esperaba que funcionara. Saqué dinero suficiente de mi cámara en Gringotts. Tenía dos una que heredé de mi madre y otra de mi padre. Cambie los galeones por dinero Muggle. Y nos dirigimos a Privet Drive.

La casa de petunia parecía acogedora, parecía. Lily decía que su hermana era un ama de casa dedicada . Bajamos del auto, Edward sabía lo que teníamos que hacer. Le di un frasco de la poción que tomé  de casa  y yo apenas lamí una gota.

-Vaya,  ahora sí parece que tuvieras 24. Yo parezco de unos 30.. .- La poción había dado resultado.

Después de tocar el timbre, Petunia salió sonriendo.

-Buenos días. -Mi hermano tenía un aspecto hipnotizador con las damas. Petunia se le quedó mirando de  arriba abajo y podría jurar que hasta babeaba.

-Buen día ¿Qué se les ofrece?-Pregunta.

-Soy Cassiopea Smith y este es mi marido,  Jordan Stone.-Ella parecía intentar recordar. - Fui compañera y amiga de Lily- El gesto de petunia se endurece ligeramente - Madrina de Harry también.

-Oh,  entiendo. ¿Y cuál es la razón de su presencia aquí? - Preguntó escéptica.

-Me es muy incómodo hablar de esto la puerta de tu casa... - Ella se hizo a un lado, invitándome a pasar. Nos guió a través de su casa hasta su sala.

-Vernon querido,  estas simpáticas personas quieren hablar con nosotros. - Tomé asiento frente a ellos. Vernon estaba ¿Fuera de sí? .

-Como le había dicho a Petunia, Sr Dursley , soy la madrina de Harry, amiga íntima  de los Potter. Mi nombre es Cassiopea Smith, ahora Stone. Y este es mi marido Jordan Stone. -Edward asintió a modo de saludo. -He venido con el fin de hacer un trato con ustedes... Sé que Harry no es tratado como debería...

-No se dé qué está hablando, Sra. Stone.  Mi sobrino ha sido acogido como nuestro hijo.

-Se de lo que hablo Sr Dursley. He traído esto para ustedes. -Abrí mi bolso, saqué el dinero que retiré de Gringotts. -Por el momento no puedo llevarme a Harry conmigo,  debo arreglar un montón de documentación. Obtener la custodia de un mago pequeño no es sencillo.

Las caras de Vernon y Petunia eran todo un poema. Ninguno dijo nada.

-Me gustaría ver a Harry... -Petunia volteo a ver a su marido y se levantó del sofá. Minutos después volvió con Harry de la mano.

Mi pequeño Harry. Traía puesto un Jersey azul, un pantalón marrón y zapatitos oscuros. No pude resistirme y lo tomé  en mis brazos.

-Podrían darme un momento con él?.-Petunia levantó  a su embobado marido y lo saco del salón  a jalones. Edward miraba a Harry sonriendo.

-Hola Harry.-Su rostro curioso y sonriente me escrutaba.

-Anne. ¿Cuánto tiempo crees que te tomará traerlo a casa?- Sacudí mi cabeza.

-No lo sé Eddie. Hay varias cosas que debo arreglar. Pero dime ¿Qué piensan esos dos?- Le digo a  Edward moviendo la cabeza  en dirección a la puerta por donde habían salido los Dursley.

-Si no fuera por el dinero que les dejaste, te habrían exigido que te lleves a Harry.- Era de esperarse, Petunia... ¡merlín! ella era complicada.

-Dentro de un par de días será el cumpleaños de Harry... Volveremos entonces. -Edward asintió y yo observe a Harry.

Él se parecía tanto a James. ¡Y Dios!  Conservaba un ligero matiz de los ojos de Lily. Tendría que hacer muchos esfuerzos para traerlo mí, pero lo conseguiría.

Me despedí de Harry con el beso en la frente. El hacía pucheros en los brazos de petunia mientras subía al auto.

Ese mismo día fui al ministerio de magia para ver la manera de que Harry se quedará conmigo. Edward arreglaría los registros muggle,  conseguiría una declaración de los Dursley, que diría que no podían criarlo, puesto que ya tenían la responsabilidad de un hijo.

Hable con Carlisle para preguntar qué clase de habilidad había tenido mi padre. Resultó que el podía ejercer control sobre el agua y hablar con animales. Mi madre no había sido capaz de desarrollar alguna habilidad debido a la persecución de la que mi familia fue víctima.

Había heredado los dones de papá, lo comprobé mientras estaba en la tina. Podía levantar morritos de agua, moviendo mis manos y hacer algunas esferas de agua. Practiqué un día entero, conseguí un control medianamente aceptable.

Pase a ver a Harry en compañía de Rose.  Llevábamos un pastel de chocolate decorado con frutos del bosque. Un par de Jersey hechizados y un tren que Emmett vio en una tienda en el callejón Diagon.

Rose hizo fotos de Harry comiendo pastel,  jugando con su tren haciendo sonidos graciosos,  y eligiendo que Jersey ponerse. Por supuesto, los Dursley habían estado presentes todo el tiempo. Me di cuenta entonces que los Dudley, no soportaba no ser el centro de atención.

Le di a Petunia algunas golosinas para que los niños compartieran.

-Solo debes destapar el jarrón, dos chocolates saldrán, uno para cada uno. No intentes darle alguno más a Dudley  podría comerse algún bicho...-Petunia estaba horrizada con la idea.

Volvimos a casa después de qué Harry se durmiera. Esa noche no fui capaz de dormir, el que James y Lily no fueran capaces de estar en el cumpleaños de Harry... Me superaba.

Días después llegó una carta del ministerio que decía que debía cumplir con ciertas condiciones para quedarme con Harry.

La primera  de ellas era tener una modesta casa. Alice y Esme se encargaron de mandar a construir una "modesta " casa cerca. El segundo requisito  era poseer una cámara abastecida en Gringotts,  tenía dos así qué  no hubo problemas con eso. El tercero era tener una profesión y trabajo honorable,  yo era un auror, pronto aplicaría para entrar en el cuerpo de aurores del ministerio. El cuarto requisito era aprobar una entrevista hecha por una trabajadora social. Y el último requisito me dejo fuera de mí... Debía estar casada.

Ese último requisito no podría cumplirlo a menos que engañara al ministerio,  si era descubierta podría meterme en graves aprietos. Presente documentos que probaban que cumplía con casi todos los requisitos a excepción del último.

Tardaron 9 meses en darme una respuesta.  Durante esos nueve meses fui capaz de ejercer control total sobre el agua. Descubrí que podía controlar los cuatro elementos,  agua, tierra, aire y fuego. No podía controlar muy bien el aire necesitaba mucha práctica. Visitaba a Harry regularmente.

 La respuesta del ministerio me frustro. No me dieron la custodia de Harry, debía casarme si la quería, ¿Qué demonios tenía que hacer?. Tener a los Cullen apoyándome era más que suficiente.

Carlisle , Esme y mis hermanos se mudaron a España. Ya no podían permanecer en Londres o levantarían sospechas.

Dumbledore me visitó, un amigo suyo había encontrado dos grupos de magos consagrados al agua y la tierra. El primero estaba en Alaska, el segundo consagrado a la tierra estaba en Seatle, forks. Dumbledore sugirió que viajara hasta allí para complementar mi entrenamiento. Al principio no quería hacerlo debido a Harry, además de qué tenía pendiente el asunto de Sirius.

Al final decidí que debía hacerlo,  yo tenía que prepararme para proteger a Harry,  pues tenía muy claro que Voldemort aún andaba en alguna parte y Harry iba a necesitar toda la ayuda posible.

Viaje en primer lugar hasta Alaska,  Ethan Hemsworth , el amigo de Dumbledore,  me llevó hasta allí, estuve cerca  de cuatro años con ellos.  Aprendí más de lo que hubiera imaginado sobre el agua. Allí la mayoría usaba varita para el control sobre el agua. Yo no necesitaba la varita .Moon,  la primera bruja anciana de toda la tribu, tampoco la usaba y cuando tuve que partir, ella me hizo varios  regalos, unos muy útiles. Y me pidió volver allí dentro de unos 5 años.

Me moría por ver a Harry, pero sabía que si volvía inmediatamente, no sería capaz de continuar con mi entrenamiento así que retome mi viaje nuevamente con Ethan hasta Seatle, hicimos un viaje de varios días a pie para llegar hasta una reserva.

Todos fueron muy amables, Raymont Fire, fue mi mentor,  me enseñó absolutamente todo sobre la tierra. Al principio tuve problemas debido a que estaba más familiarizada con el agua. La tierra,  las rocas e incluso el magma, una vez que fui capaz de crear un lazo con la tierra empezó el verdadero entrenamiento,  o al menos eso me dijo Ray,  y lo sentí también.

Al final del entrenamiento, dos años más tarde estaba podía ganarle a Rey en un combate con los ojos vendados. Ethan,  quien había estado conmigo todo el tiempo,  me llevo a una última parada.

No me dijo a donde íbamos,  me pidió que confiara en él, y lo hice. El. Lugar era fantástico, tenía un clima tropical, al parecer  era una isla, vi animales de toda clase. Ethan me dijo que esto  era parte de su investigación, averiguar todo el pasado de la magia,  ubicar cada lugar en el que la magia fuera única, y no estuviera alterada, sino en su estado más original.

Había una gran aldea, en mi vida vi personas con tan poca ropa, había hombres guapísimos.

De pronto vi, a un chico de unos 20 que hacia bailar en su mano una llama de fuego. SIN VARITA. Ethan también lo había visto,  lo extraño de ese muchacho era su olor. No era un humano común y corriente. El chico tenía el cabello negro,  y unos ojos verdes como el césped recién cortado. Una complexión atlética y fornida.

Varios aldeanos nos recibieron y guiaron hasta una cabaña. Ellos hablaban español,  Ethan habló con Albán, el jefe,  quién no me había quitado un ojo de encima. El jefe nos invitó a quedarnos después de oír a Ethan hablar sobre sus propósitos.

Le pregunte al jefe abiertamente sobre el chico que controlaba el fuego,  su ceño fruncido y la expresión de asco en su rostro me dejaron claro que el muchacho no le hacía gracia. Aun así lo mando llamar y me lo presentó.

-Este es Rhage Fire, hijo de Zumha Fire, y sobrino mío. - Rhage me miraba de una manera extraña,  mi cuerpo parecía derretirse. Recorde a Raymond. El también era fire.

-Yo soy Cassiopea Smith.-Rhage resultó un experto sobre el control del fuego. Así que fue mi compañero por los próximos 8 meses.

El control sobre el fuego tenía un principio básico. CONTROL EMOCIONAL. Rhage me contó que a el le costó muchísimo conseguirlo y confesó que vivir en la misma isla que su tío lo tensaba cada día. Le propuse que viniera conmigo cuando volviera a Londres, por supuesto se descolocó al principio pero terminó gustándole la idea y aceptó.

A estas alturas Harry cumpliría pronto once años,  su carta de Hogwarts llegaría pronto.

Ethan continuó su viaje hacia España. Rhage se quedó conmigo todo el tiempo, le enseñé cosas básicas. Decidió estudiar medicina,  y por supuesto ayudé.

Mis padres,  Esme y Carlisle vinieron a verme, mis hermanos con ellos. Eddie pensó  que tenía una relación con Rhage. Después de aclarar el asunto decidí ver a Harry. Pero Carlisle me dijo que Alec Vulturi estaba en Londres y quería verme. 

No pude sacarme al idiota de encima por más de 4 meses. Y para cuando pude ir a buscar a Harry sin ponerlo en riesgo exponiéndolo a los vulturi él  tenía un par de días en Hogwarts

Dumbledore cuidaría de él. Sirius debía salir de Azkabán así que me pondría a trabajar para sacarlo de alli.

Cada vez estaba más cerca de los ideales que quería alcanzar. Harry estaría a salvo , Sirius dejaría la vida en prisión , y yo podría al fin cumplí con la promesa que hasta ahora había sido mi motor principal.

hola mis querid@s lector@s

Lo siento ,Lo siento , mil veces lo siento , se que merezco un montón de crucios por haber tardado tanto en actualizar , pero he estado liadisima con la universidad.

voy a actualizar cada DOMINGO , LO PROMETO. Nuevamente quiero decir que lo siento.

a partir de este punto las cosas para harry van a mejorar . Y la vida de nuestra heroína , se va a complicar un poquito.

Os quiero , cuídense , de nuevo lo siento...

YB

xoxoxoxoxox