Tituladas 17.2% · 34,225 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,464 de 95,612 páginas identificadas · 89,859/90,219 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 192918 · de

Historia 192918 — capítulo 23

Hermione sonriéndole una vez más miro a su marido.

−El es Blaise. −Le dijo Draco señalando a un chico alto moreno.

−Es el de la playa. −Le dijo Hermione.

−Lo es. −Le dijo el rey. −Cuando le preguntamos que quería hacer, nos dijo que quería cuidar de la chica que le había salvado la vida, así que será tu guardaespaldas personal, cada vez que salgas del castillo el saldrá contigo, en estos meses desde que le salvaste le hemos enseñado a leer, escribir y otras cosas así que como Cloe no te aburrirás con él. −Y miro a Blaise. −Hermione puede ir a cualquier parte de la ciudad. −Y miro a su mujer. −Herms no eres ninguna prisionera pero si sales de la ciudad me gustaría que los soldados lo supieran por si hubieran problemas.

−Diré cuando salga.

−Estupendo. −Y miro a Remus. −El horario de Hermione será, por la mañana me ayudara con las cosas del castillo, me quiere ayudar y así yo tendré menos trabajo, además teniendo una mente femenina aquí seguro que se le ocurren cosas que a nosotros no, y por la tarde, tres veces a la semana aprenderá magia, pociones y todo lo que ella quiere.

−Yo mismo le enseñare.

−Estupendo, eres muy bueno. −Y miro a su mujer. −Herms ahora te enseñare tu despacho. Y cogiéndole de la mano se la llevo por unas escaleras hasta una puerta y abriéndola vio una mesa, silla, varias estanterías, muebles y otras cosas. −¿Te gusta?

−Me gusta. −Y acercándose a la mesa vio que ya habían unos papeles. −¿Ya tengo trabajo?

−Lo tienes, hay que preparar el festival de la magia y el de la cosecha, he pensado que te gustaría prepararlo a ti.

−Sí que me gusta.

−Estupendo. −Y miro a Cloe. −Déjanos un momento.

−Sí. −Y haciendo una reverencia salió.

Cuando la pareja se quedo a solas, Draco la abrazo. −Se que son muchas cosas nuevas, pero no te preocupes, poco a poco iras aprendiendo todo bien, hoy por la tarde iremos a pasear en tu nuevo caballo, ¿Qué te parece?

−Me gusta mucho.

−Nos vemos a la hora de comer. −Y dándole un beso salió del despacho y entro Cloe.

−Cloe, tú me ayudaras con la preparación de los festivales, yo lo más grande que he preparado es un picnic.

−Si su majestad.

−Llámame Hemrione.

−Si lo hago me reñirán.

−Por lo menos cuando estemos solas, ¿Qué te parece?

−Me parece bien. −Y le sonrió.

−Estupendo, ahora vamos a empezar. −Y sentándose en la mesa se pusieron a revisar todo bien para los dos festivales.

Unas horas más tarde, habían adelantado mucho y un soldado la iba a buscar.

−Mi señora, el rey la espera para comer.

−Ya voy. −Y miro a Cloe. −Esta tarde la pasare con Draco, así que puedes ir a pasear por la ciudad.

−Lo hare así, gracias.

−De nada, ahora vamos antes de que nos vengan a buscar de nuevo. −Y saliendo del despacho se fueron al comedor.

Draco que estaba sentado en su sitio al ver a Hermione riéndose con Cloe supo que había escogido bien su dama de compañía.

−¿Herms que tal la mañana?

−Muy bien, Cloe y yo hemos adelantado mucho, tiene muchas ideas.

−Estupendo.

−Draco le he dado la tarde libre, espero que no te importe.

−Para nada. −Y miro a Cloe. −Esta tarde como te ha dicho Hermione puedes ir donde quieras.

−Gracias, me voy a comer con mi padre.

−Ves.

La chica hizo una reverencia y se fue.

−Veo que Cloe te ha caído bien. −Le dijo Draco mientras comían.

−Muy bien, es una chica muy simpática y como has dicho esta mañana tenemos muchas cosas en común, a las dos nos gusta la herbologia y otras cosas.

−Estupendo, ¿esta buena la comida?

−Mucho. −Y sonriéndole siguió comiendo.

Cuando terminaron de comer, se iban a las caballerizas y no mucho tiempo después salían galopando.

Al salir de la ciudad, ya iban más tranquilos, Hermione que iba mirando todo a su alrededor lo miro. −Hace una tarde estupenda.

−Sí que la hace. −Y aspiro. −Huele muy bien.

−Mucho, no lejos de aquí hay fresas, ¿quieres?

−Sí. −Y se fueron a buscarlas donde vieron a George cogiendo.

−Papa. −Hermione le regaño. −Si sigues comiendo fresas, terminaras con puntitos negros.

Ante eso el hombre que estaba comiendo una le dijo: −Eso lo dices porque tú las quieres.

−Claro que quiero. −Y bajando del caballo dejo que Draco lo atara y acercándose a la bandeja de su padre le robo una y se la comió. −Que buena que esta.

−Herms. −Se quejo George.

−Papa. −Y cogiendo otra se la dio a Draco. −Para ti, cométela antes de que mi padre llore más.

−A mí también me gustan mucho las fresas. −Le dijo el rey y sentándose al lado de su suegro siguió comiendo. −¿No trabajas?

−Ya he trabajado por la mañana. −Le dijo George. −Por la tarde me la he tomado libre, estoy pensando en dejar los leñadores.

Ante eso Hermione que seguía comiendo fresas lo miro. −Papa a ti te gusta mucho cortar leña.

−Y me gustaba hasta que hice las cosas para ti en la herrería, ahora no pienso lo mismo.

−Si quieres trabajar como herrero nadie te dirá nada, ¿pero dejaras el trabajo a medias?

−Ya he hablado con todos y me han dicho que haga lo que más me guste, así que he venido a comer fresas haber si termino de convencerme.

−Mas que pensar, terminaras con un empache. −Le dijo su hija.

−George tus trabajos son hermosos. −Le dijo Draco. −Si no te convence eso de ser leñador, pues trabaja en la herrería.

Tras pensarlo un rato les dijo: −Trabajare como herrero me gusta trabajar con mis manos y hacer cosas hermosas, gracias a los dos. −Y terminando de llenar su bandeja de fresas, les dijo: −Las demás para vosotros. −Y dándole un beso a su hija se fue.

Cuando el matrimonio se quedo a solas, Hermione miro el arbusto que estaba medio vacío. −Que comilón que es, se ha llevado casi todas.

−Ha dejado cuatro. −Se quejo Draco y pidiéndole el pañuelo, el rey lo lleno de fresas para ir comiéndoselas por el camino.

Al llegar al castillo, Remus tuvo que hacer un esfuerzo para no reírse, Draco tenía pulpa de fresa en su traje.

−Veo que habéis ido a comer fresas.

−Mi suegro se ha llevado casi todas. −Le dijo Draco quejándose.

−No ha dejado de quejarse todo el camino, los dos son iguales. −Le dijo Hemrione. −Gracias por escoger a Cloe, me gusta mucho.

Ante eso Remus le sonrió. −Y ella me ha dicho que también le gustas. −Y miro a Draco. −No sé si te entrara la cena.

−Puede que no, pero no me importa he comido muchísimas fresas. −Y riéndose se llevo a Hermione para lavarse.

Unos días más tarde, después de la fiesta de Sirius y Sara para entregar los regalos de boda, donde Hermione les dio su caja.

Fue la boda, la ceremonia se celebraría en el templo y luego el banquete seria al aire libre.

Después de que el sacerdote les nombrara marido y mujer, se iban a la propiedad de Sirius que era muy grande y allí celebraban el banquete, mucha comida, música y un buen ambiente.

Tras bailar mucho, Sara estaba descansando cuando llego su jefa y se sentó a su lado.

−¿Sara quien te ha hecho tu vestido?

−Mi madre.

−¿Por qué no has dejado que yo te lo hiciera?

−Porque tus diseños no me gustan. −Y la miro. −Aunque escuchas al cliente siempre terminas haciéndolos como tú quieres y como quería hacer un vestido que a mí me gustara, mi madre me dijo que me lo haría ella.

−Soy tu jefa.

−Que lo seas no quiere decir que tengas que hacer toda mi ropa, yo hago mis propios vestidos.

−Entonces estás despedida, no voy a dejar que mis empleadas vayan vestidas como quieran y encima las clientas hablen de esos vestidos.

−Pues me voy, no me importa.

La fiesta que había estado muy animada al ver la discusión se paro, incluso la música paro.

Sirius que había estado hablando con Draco y Remus al escuchar la discusión se acerco.

−¿Sara que pasa?

−Que mi jefa no le ha gustado que mi madre me hiciera mi vestido y en vez de reclamarme otro día, me lo dice hoy cuando es mi boda. −Y se puso a llorar.

−No es tu culpa. −Le dijo Sirius y abrazándola miro a la mujer. −Tu fuera de mi propiedad, estas estropeando un día muy importante. −Y vio que George y Eric se acercaban y cogiendo los brazos de la mujer la miraron.

−Como  sigas estropeando la boda de Sara, te arrepentirás. −Le dijo Eric con los ojos furiosos. −La boda de mi hija solo es una vez en la vida, fuera. −Y entre los dos la echaron.

−Que la música vuelva. −Les dijo Alex. −Esto no ha sido nada, no olvidéis que estamos aquí para celebrar la boda de mi hermosa hermanita y su marido, así que hoy no tenemos que pensar en nada más. −Y miro a la orquesta. −Música. −Y volvió a sonar.

−Sara no te preocupes. −Le dijo Sirius que la seguía abrazando. −Ahora vamos a bailar, y mañana ya miraremos lo de tus vestidos.

−Tienes razón, hoy no puedo dejar que nadie estropee mi boda. −Y besándolo le cogió de la mano y se lo llevo a bailar.

Mientras ellos bailaban a un lado estaban Hermione y Daphne.

−Ya no voy a ir a comprar mis vestidos allí. −Le dijo Hermione a su amiga. −Esa mujer ha sido una borde y antipática.

−Y que lo jures. −Le dijo Daphne. −Eso lo ha hecho de mal corazón, mira que decírselo en medio de su boda.