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Historia 192918 — capítulo 32
−¿A que es hermosa? −Les pregunto.
−Mucho, jamás pensé que vería una ciudad medieval autentica. −Le dijo Lily. −¿En qué año estamos?
−No sé. −Le dijo el rey. −Pero según mis cálculos he avanzado más de 1500 años para proteger a Hermione.
−Eso quiere decir que estamos en el año 500 o por allí.
−Puede ser, no contamos los años como vosotros, nosotros contamos por los años que un rey está vivo, estamos en el año 8 y espero que sumen muchos años más.
Mientras iban por los corredores, se encontraron a mucha gente y todos le saludaban.
−Es aquí. −Les dijo Draco y pasando por una puerta, llegaron a un jardín y no tardo mucho en ver a su mujer hablando con las demás. −Mirad. −Y señalo a Hermione. −Ella es mi mujer.
Los invitados miraron donde señalaba Draco y se quedaron parados al ver a una mujer idéntica a Hermione que se estaba riendo de algo que le estaban diciendo las demás.
−Recordar lo que os he dicho. −Y saliendo de entre las sombras, se acerco. −Hermione.
La reina al escuchar la voz de su marido, se levanto y le sonrió. −Has cumplido tu promesa.
−Te lo dije. −Y abrazándola la beso y miro a las demás. −¿Qué tal todo?
−Muy embarazada, ya ves. −Le dijo Sara sonriendo, ya estaba embarazada de cuatro meses. −Mi madre está feliz.
−Lleva un año persiguiéndote para que tengas un hijo.
−Más tiempo, pero desde que me case con Sirius ha estado mas encima, nosotras ya nos vamos ahora que estamos aquí.
−Mañana habrá una fiesta, avisar a la familia.
−Lo haremos. −Le dijo Alana y miro a su cuñada. −Ahora que ya tienes a Draco aquí, nosotras nos vamos.
−Nos vemos mañana.
−Sí.
El rey miro a los soldados. −Acompañarlas a sus casas.
−Si su majestad. −Y se fueron.
−Cloe vete a descansar. −Le dijo Hemrione y miro a Draco. −Desde que te fuiste se ha quedado más tiempo conmigo.
Draco que aun tenía un brazo alrededor de la cintura de Hermione miro a la chica. −Cloe, gracias por todo, descansa hoy.
−Gracias su majestad. −Y haciendo una reverencia se fue.
Cuando los reyes se quedaron a solas, Draco señalo a sus invitados. −Ellos vienen a donde llegue.
Los invitados aun estaban alucinados mirando a la reina, era igual que Hermione aunque tenía el cabello largo hasta la cintura, un hermoso vestido rojo de terciopelo y se notaba que estaba muy embarazada.
−Bienvenidos. −Y vio que algunos se parecían a sus amigos y familiares y que también había una chica idéntica a ella. −Tú debes de ser la persona a la que el rey ha ido a salvar.
−Si su majestad. −Y le enseño el anillo. −Me lo dio.
−Ese es su anillo personal, quiere decir que estas bajo su protección, cuando nos prometimos también me entrego uno. −Y miro a su marido. −Draco me alegro que hayas podido cumplir con tu trabajo.
−Gracias.
−Draco. −Remus salió y al verle le sonrió. −Veo que sigues entero.
−Ya ves, me quiero ir a bañar, ocúpate de mis invitados, tienen unas normas como que no pueden hablar de nada de lo que hay en su tiempo, ocúpate de que no se las saltan.
−No dirán nada, sino yo mismo los castigare.
−Gracias. −Y miro a sus invitados. −No tardare mucho, pero hace días que no me baño, nos vemos al rato. −Y abrazando a su mujer por los hombros se fueron.
Cuando los reyes se hubieron ido, todos miraron a ese Remus, era idéntico al que ellos conocían, solo que tenía el cabello largo y no tenia cicatrices en la cara.
−Por aquí por favor. −Y los llevo a un gran salón y miro a una sirvienta. −Te y galletas.
−Si consejero. −Y se fue.
−¿Eres consejero? −Le preguntaron.
−Lo soy. −Y sentándose en la cabecera les pidió que se sentaran. −Soy el consejero principal, aquel que se ocupa de las cosas cuando el rey no está. −Y los miro bien. −Estáis un poco sucios.
−Las últimas horas no han ido bien.
−No os preocupéis, luego os podréis bañar sin problemas. −Y miro a otra sirvienta. Prepara los baños grandes y ropa limpia.
−Si consejero. −Y se fue.
−¿Hasta cuándo os quedareis? −Les pregunto Remus.
−Tres días.
−Así podréis ver la ciudad, no es porque viva aquí, pero este lugar es hermoso y vive mucha gente.
−El rey nos ha dicho que viven 10000. −Le dijo la chica que se parecía a la reina.
−Un poco más, pero si.
Mientras merendaban la puerta se abrió y entraron los reyes.
−¿Qué tal? −Les pregunto mientras se sentaba en la otra cabecera con Hermione a su lado.
−Estamos merendando.
−Una idea estupenda. −Y miro a una sirvienta. −Te y pasteles.
−Si su majestad. −Y le puso una taza y le acerco unos pastelitos.
−El rey me ha contado algunas cosas. −Les dijo la reina que había cogido una galleta. −Me ha dicho que en vuestra época vivís juntos a los que no tienen magia. −Y miro a la chica que tanto se parecía a ella. −Y que tus padres no tienen magia.
−Todos vivimos juntos, aunque hay partes que solo pueden ir los que tienen magia.
−Que interesante, también me ha dicho que no os movéis con caballos, sino con coches y hechizos complicados.
−Prefiero el coche. −Le dijo una mujer pelirroja.
−Te pareces a la madre de mi primo Harry. −Le dijo la reina. −Es por ella que quise ser herbologa, pero nunca pude serlo. −Y miro a su marido. −Y al final me toco hacer jabones y aceites.
−Los jabones y aceites tambien están bien. −Y miro a sus invitados. −Me dijisteis que el castillo era una escuela. ¿Son muchos alumnos?
−Muchos, desde los once años hasta los diecisiete.
−¿Las chicas estudian? −Les pregunto Hermione.
−Sí que estudiamos. −Le dijo una chica pelirroja. −¿Fuiste a la escuela?
−Hasta los diez años, después de eso las chicas no podemos seguir estudiando, nos quedamos en casa preparándonos para casarnos, aunque yo tuve suerte mi familia me siguió enseñando, aparte de leer y escribir, se llevar una granja, una posada y muchas otras cosas.
−¿Y los chicos?
−Hasta los quince años, pueden seguir estudiando.
Antes de que pudieran decir algo, la puerta se abrió de golpe.
El rey miro al intruso y vio que era su suegro.
−¿George que pasa?
−Draco dos dragones se están peleando cerca de donde están trabajando los leñadores.
Ante eso el rey miro a sus soldados. −Soldados a las armas. −Y mientras ellos se iban corriendo a preparar, miro a su mujer. −Hermione no salgas del castillo.
−Ten cuidado.
−Lo tendré. −Y dándole un beso se fue corriendo.
Hermione miro a uno de los soldados que se había quedado. −Dar la voz de alarma, que todos vuelvan corriendo a la ciudad y que cierren las puertas de las murallas, no podemos permitir que los dragones entren.
−Ahora mismo su majestad. −Y se fue a cumplir las órdenes.
Hermione miro a otro soldado. −Que los sanadores se preparen para empezar a recibir heridos.
−Si su majestad. −Y también se fue.
−Herms. −George se acerco y la abrazo. −Todo irá bien, no es la primera vez que nuestros soldados se enfrentan a dragones.
−Lo sé, pero hacía mucho tiempo que no eran dos.
−Ya verás como irá bien. −Y entonces se fijo que había mas gente. −¿Herms quiénes son?
−Los invitados de Draco vienen del futuro.
−Que interesante. −Y volvió a mirar a su hija. −Herms me voy, tengo que mirar que la familia este bien.
−Avísame.
−Lo hare, ya verás como todo estará bien. −Y dándole un beso en la cabeza se fue.
−¿Es tu padre? −Le pregunto Hermione a la reina.
−Lo es.
−Mi padre se parece mucho.
Ante eso la reina le sonrió. −La familia se parece aunque hayan pasado muchos años. −Y miro a Remus. −¿Qué hacemos?
−Esperar.
−Lo tendremos que hacer. −Y volviendo a sentarse empezó a comer galletas, aunque se le había quitado el apetito, si no hacia algo terminaría más nerviosa de lo que ya estaba.
Unas horas más tarde, cuando el sol se hubo ocultado, un soldado aviso que el rey volvía.
Hermione lo fue a recibir y vio que estaba sucio y todo sudado.
−¿Qué tal? −Le pregunto.
−Heridos, pero por lo demás todo bien, hemos matado a uno de los dragones. −Y miro a los pocos soldados que no estaban heridos. −Que despiecen el dragón, mañana nos lo comeremos en la cena y la piel que se prepare para llevarla en el barco de George, la venderemos.
−Si su majestad. −Y se fueron a cumplir las órdenes.
El rey miro a sus invitados. −Si me disculpáis, esta noche cenare en mi habitación con mi mujer y nos iremos a dormir pronto, ha sido un día muy largo, mañana será un nuevo día. −Y cogiendo la mano de Hermione se fueron.
Al día siguiente, tras desayunar Draco se metió en su despacho, mientras Hermione se reunía con sus invitados.
−Buenos días, espero que hayan dormido bien.
−Si su majestad. −Le dijo Lily. −No sabía que las camas fueran así.
−Son de algodón, todas aunque no se tenga mucho dinero tienen sus camas hechas de algodón, es un material muy blando y se duerme estupendamente, ¿de qué son vuestras camas?
−De espuma o látex, son materiales que los hemos inventado nosotros, aunque el látex viene del árbol.
−Interesante, Draco está en su oficina muy ocupado, pero me ha dicho que os enseñe la ciudad, así que la veremos, vamos. −Y sonriéndoles se fueron a la entrada donde vieron a la chica de ayer y a un chico.