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Secretos Familiares al estilo Potter — capítulo 14
La lluvia golpeteaba las ventanas de aquella casa mientras cierta bruja de cabello castaño observaba una vieja fotografía al lado de una taza con alguna poción para calmarle los nervios .Sostenía el dorado portarretratos como si temiera que alguien llegara a arrebatárselo de las manos. De la foto le devolvían la mirada un par de jóvenes de no más de 15 años, estaban sentados bajo la sombra de un gran árbol, la chica estaba recargada en el tronco mientras le acariciaba el cabello azabache a un chico que tenía acostado en sus piernas, mientras este la miraba con sus penetrantes ojos marrones.
Bianca añoraba tanto esos momentos, el tiempo que había pasado con James el que era su primer amor, ella aun lo recordaba así, amable, amoroso, protector aunque ahora todo se hubiera acabado de la peor manera. Sin embargo aún idealizaba esos momentos de paz y tranquilidad, donde su mayor preocupación era aprobar correctamente sus TIMOS todo aquello había terminado hacía tiempo atrás, desgraciadamente por una situación que los había puesto a prueba de la forma más dolorosa posible, pero como en cada gran historia de amor un grave error y la falta del perdón los había separado sin duda alguna, para siempre.
Una lágrima descendió por su mejilla. Solitaria, triste y perdida. Todo sería más fácil si James jamás hubiese regresado o que por lo menos, nunca hubiese intervenido en su vida. Pero de la misma forma, no sería igual de fácil imaginarse a sí misma existiendo sin haber nunca visto esos ojos marones; sin haber compartido con él su adolescencia, sin haber vivido esas aventuras ni haber aprendido de él el significado de la amistad, de la valentía, de la esperanza...
Recordaba muy bien quién había sido ella antes de Hogwarts. Una niña cuya vida social había sido escasa; cuyo único hobby habían sido los libros; cuyo rostro no solía cambiar de la seriedad que había disfrazado su angustia. Había vivido encerrada en sí misma; encerrada en un mundo que no había hecho más que oprimirla, limitarla a una existencia ermitaña y a una supervivencia sin sentido.
Soledad. A penas había contado con amigos en su primaria. Sus compañeros sólo se preocupaban en hacerla sentir como un fenómeno, un ente sin valor humano, gracias a su personalidad de engreída insufrible y los accidentes mágicos que ocurrían a su alrededor sin su consentimiento ni conocimiento. Había adoptado una máscara de indiferencia, de autosuficiencia y había sobrevivido...
Hogwarts no le había asegurado ningún cambio de rutina; no que ella lo hubiese deseado conscientemente. Había intentado, por mera insistencia de su madre, caer bien a algunos compañeros en su primer día. Dio como resultado un fracaso rotundo, así que volvió a hundirse en su mundo interior. Solo fue James desde la primera vez que cruzaron miradas y con una sola palabra su mundo cambio.
Pegó un salto cuando una mano tibia acarició su rostro, retirando las lágrimas. No había notado la presencia de Victoria a su lado, y por cómo estaba acomodada en la silla, ya llevaba algún tiempo allí.
Pocas cosas habían cambiado en Victoria en ese mes. Bianca sólo pudo notar algo de tensión en su mirada, pero nada más. Su cuerpo, sus gestos, todo... seguía siendo igual.
No sabría decir si lo mismo ocurría con ella.
- ¿Por qué lloras? - Dijo Victoria en un murmullo nostálgico; culpa, intriga, pero una profunda determinación en su voz. -Linda foto son tú y James ¿verdad?
Bianca hizo una mueca de aceptación. Victoria era con la que mejor se llevaba en la familia Potter-Weasley ella era las más humana de todos ellos y fue la única de la gran familia que no la rechazo cuando exploto lo de su rompimiento con James, fue la primera que en lágrimas le confeso su primer embarazo, la única que comprendió su dolor al enterarse de la peor manera lo de Albus, era su única amiga en esa familia que poco a poco conocía.
- Todo se revolverá. - Susurró en su oído. Al notar la mirada perdida de su amiga aun en el viejo retrato
"Lo dudo", pensó.
- Dime te arrepientes de algo en tu vida -pregunto Bianca sin apartar la vista del retrato-Porque yo si
- Mi vida…conocí a Teddy mucho antes de ser lo suficiente mayor para entender que sentía por el...
- Victoria se aferró a su mano. - Tuvimos problemas con simplemente decirle a mis padres o mis tíos…. Pero supimos salir adelante juntos -Bianca noto la duda en su amiga- No me arrepiento de nada por el simple hecho de que si tuve errores como cualquier ser humano estuve siempre al lado del hombre que me ama más que su propia vida y eso vale más que cualquier error de adolecente tonta que haya tenido-Termino con una pequeña sonrisa
- A veces quisiera tener tu valentía - los ojos de Bianca se nublaron. - tu honestidad
- Bianca... - Victoria se reincorporó y se inclinó hacia su amiga, tomándola por el mentón y elevando su mirada para que sus ojos se encontrasen y poder así serle verdaderamente sincera. - Eres la persona más valiente que he conocido. Sé tan bien como tú que intentaste conectar con James por lo del embarazo. Nadie sabía nada de él y Lili- hizo una mueca de disgusto-Se negó rotundamente de decirnos más de los que sus cartas sin dirección nos decías ¿Qué acaso hoy te arrepientes?¿ Dime no juraste ante todos que amabas a Albus y que no querías llevar a James a una vida de mentiras? ¿Acaso dudas de la felicidad de tu hijo? …. -Con la última frase Victoria también tenía lágrimas en los ojos
- No. - Le contradijo Bianca. - Amo a Albus y no me arrepiento nada referente a mi niño…-hablo la sanadora con una pequeña sonrisa - pero me arrepiento de la forma en que termino todo con james. Él no merecía lo que yo le hice y la culpa…. Esa mirada del día que nos encontró a Albus y a mi juntos no me la puedo sacar… y yo me odio por ello...
- Todos cometemos errores, somos humanos Bianca pero no fue solo tu culpa y todos hasta Lili misma lo acepto. James no es de los que dan flores y sabemos que últimamente no estaba nunca contigo
—Sí, pero eso no me dio el derecho —Bianca, en circunstancias normales y sin ningún problema, se hubiera reído del comentario de su amiga acerca de su ex novio , pero tenía muchas cosas en la cabeza y no podía pensar con claridad— Solo se marchó ,no me dijo nada , no grito, no reto a Albus a un duelo…. Solo se marchó y no miro atrás. Yo trate de correr tras el pero….
Respiró hondo.
De repente una cálida sensación viajó por todo su organismo. Sin habérselo propuesto, continuó su discurso, sin pensar en lo que decía... sin saber por qué lo decía.
- No se detuvo... desapareció…. Pasaron dos meses para que supiera donde estaba, fueron los peores momentos de mi vida y el nunca contesto mis cartas que tontamente se las entregaba a Lili sin saber que las mandaba pero el escribirlas era una forma de matar a mis propios demonios
- ¿A qué te refieres?
- Le escribí una carta cuando supe por el padre de Albus que estaba trabajando en Albania diciéndole que tenía algo importante de tratar con el pero…. - Los ojos de Bianca parecieron perderse por un segundo -Nunca contesto y cuando lo vi en la boda ni siquiera me paso a saludar….me siento perdida no tengo Albus y perdí a James ¿Que me queda? ¡Nada!
- Eso no es verdad. Sabes que pronto todo se soluciónala con Albus y los volverás a ver con su patética sonrisa burlona y James… bueno tú lo dijiste todos tenemos nuestros propios demonios con las cuales vivir
- Quizás debí insistir más. Indagar pero,¡El maldito desaprecio del mapa! ¡Ni su padre sabía dónde demonios estaba! Yo lo busque lo juro pero…… solo se esfumo.
Las manos de la joven embarazada acariciaron cariñosamente el marco de la fotografía sin que ella se lo hubiese planteado. Victoria contempló en silencio sus muestras de nerviosismo por unos instantes.
- Lo intentaste Bianca…Tu lo dijiste James desapareció aunque aun no entiendo ¿porque inventaste la tontería del orfanato? ¿Porque simplemente no le dijiste la verdad? .Conozco lo suficiente a James para saber que estaría de acuerdo, como todos lo estuvimos. Mi pequeña hermana adoptiva siempre tan melodramática....
Hubiese querido largarse a llorar tras esas palabras. Hubiese querido gritar y patalear, pero lo único que pudo hacer fue comerse su impotencia, su dolor, y devolverle vagamente la sonrisa a Victoria, sintiéndose la peor persona del mundo.
Las palabras. Los gestos. Todo lo que decía era como clavarle un puñal en el corazón. Y allí débil, rendida un recuerdo cruzo su mente la mirada que le lanzo a James cuando le dijo que tenían un hijo juntos. No hubo amor, compresión, felicidad solo le dedico una mirada llena de dolor, de rencor la misma que le dio el fatídico día en la que la historia de cuentos de hadas de ambos acabo.
Amaba a su esposo con locura de ello estaba completamente seguro y dentro de ella sabía que el terminar con James había sido lo mejor pero la forma era lo que hizo la mataba lentamente. Como olvidar los momentos inolvidables que paso con él, las noches sin dormir que pasaban por los corredores de Hogwarts, las escapadas a Hogsmeade ¿la primera vez que la defendió de Vicent Simon? , Albus era el hombre de su vida pero como el mismo le había dicho la última vez que se vieron ellos eran almas gemelas. Almas gemelas destinarse a estar separadas por un maldito destino que solo le gustaba jugar con ellos haciéndolos creer que eran perfectos el uno para el otro.
Estaba harta de que aún tan lejos, James siguiera presente en su vida, en su pasado y en su maldito futuro... Harta de que su corazón latiese con más fuerza ante la realidad de que todo el dolor que estaba viviendo no era por ella, ni James, ni siquiera Albus, era por la desconocida que le robo su corazón a su mejor amigo apartándola de su lado… celos si quizás porque dentro de ella sabía que Hylee había significado más para James que lo que alguna vez fue ella…
Harta de creer amar a alguien que estaba muy lejos de sentir lo mismo….
- Intente decirle toda la verdad pero…. Vi su mirada, el odio, la decepción - Hablo en un susurro, bajando los ojos -Me sentí impotente de continuar así que solo invente lo de un estúpido orfanato…. Y sabes que es lo peor Vic que él me creyó. Me creyó tan cruel para abandonar a mi niño, mi hijo, mi bebe a unos extraños. ¡Me odia!
- No lo hace- Dijo Victoria, frunciendo el entrecejo, sin haber captado las intenciones de su amiga. -Aun te ama Bianca lo vi en sus ojos
- ¡No, importa ya verdad! Su hijo nunca sabrá quién son sus verdaderos padres
- Bianca aun estas a tiempo, sabes que nadie te negara nada….
La sanadora levantó sus ojos almendrados y los fijó en Victoria, quien se quedó anonadada por su brillo indescriptible. Había tanto sufrimiento y confusión en ellos, mezclados con el mismo miedo que todos los días se posaba sobre el corazón de la joven... la verdad
- No el niño merece tranquilidad Victoria y perdóname en poner a Teddy en esta situación tan complicada. Perdóname pero sé que James será capaz de todo por encontrar al niño. Y yo no lo puedo permitir.
Victoria la miró totalmente sorprendida y sus mejillas cobraron su adorable color escarlata. Sus ojos ámbar vagaron por la habitación, buscando recobrar el aliento y la tranquilidad antes perdida, se volteó hacia Bianca y suspiró, haciendo palpable su dolor y extenuación
- Discutí con Teddy minutos antes de irse a Berlín - Victoria miro lentamente el ventanal empapado de agua y continuo -No me gustan las mentiras y sobre todo entre familia. Creo que James tiene el derecho a saber la verdad. Es mi opinión y cuando se lo dije a Teddy el solo me ignoro.
- Victoria discúlpame por tener que poner a tu esposo en esta situación pero necesito que James desista. - Respondió Bianca. - Creo que James tiene demasiado en la cabeza como para preocuparse de algo que yo ya solucione hace más de 11 años ¿No lo crees?
- No lo sé - Exclamó Victoria, indignada. - ¿Cómo podría ser mejor una mentira que la verdad? Y ¿Qué hay del pequeño? … No sé cuánto tiempo logre soportar….
- Perdóname es lo único que te puedo decir- Interrumpió Bianca, sintiendo un profundo dolor en el pecho -Mi niño merece más de lo que yo o James somos capaces de darle ahora mismo….Merece una familia ¿Crees que James sería mejor padre de lo que es Teddy?
- ¿Quizás? No lo podemos afirmar - Dijo Victoria, exasperada. De pie y empezó a andar por la habitación a grandes zancadas. - No tengo derecho de negarle a un niño que he criado como mío el saber quién son sus verdaderos padres...No puedo…………
- No tienes derecho a tomar la decisión Victoria, Llegamos a un acuerdo entre todos y quedamos en que era lo mejor para Santiago. Es solo un niño inocente... ¿quieres que su vida cambie totalmente? ¿Por qué eso pasara si James se entera? Y tú lo sabes
Los ojos de Victoria se volvieron a llenar de lágrimas. Sabia dentro de ella que las palabras dichas por su amiga eran ciertas. James no pararía hasta tener un papel más allá que la de un tío debía tener en la vida de su sobrino. Santiago era su hijo tanto o más que lo era de Bianca…. Ella lo había criado, se había desvelado con el cuándo era un bebe…. Ella lo amaba de la misma forma o quizás más de lo que amaba a su hija de sangre la pequeña Zafiro. Ambos eran su mundo… no podía soportar la idea de perder a su pequeño solo por un capricho de su primo. Entre lágrimas comprendió que lo mejor para Santiago era pensar que tanto ella como Teddy eran sus padres…..mientras James bueno ya tenía dos hijos para que quería más.
Cerró los ojos con pesar. ¿Cuándo se había convertido en una persona capaz de arrebatarle su hijo a un padre? Adónde iría a parar. Mentira tras mentira. Secreto tras secreto. Maldita vida que la hizo con una posibilidad solo de 0.001 de quedar embarazada y cuando Bianca les ofreció su hijo .Teddy fue el hombre más feliz de la tierra, criaría al hijo de su primo, tendría un vínculo con ellos y no sería un extraño. Todo parecía ir tan bien pero solo basto una visita, un asesinato y ahora todo era un desastre ¿Todo este caos valdría la pena? O simplemente la verdad les estallaría en la cara.
- Si supongo que es lo mejor- Contesto Victoria con total resignación- ¿Sabias que Santiago significa James?-Culmino con una pequeña sonrisa
- Gracias por todo amiga mía- Murmuró Bianca, esta vez con un rayo de esperanza y una pizca de felicidad.
Bianca tomo con más fuerzas las manos de Victoria con una pequeña sonrisa. Ambas mujeres compartían más que una amistad que con el tiempo se pudiera acabar. Ambas compartían el amor a un niño que jugaba en alguna de las habitaciones continuos con su pequeña hermana. Sin tener idea de que tenía un padre que moría por escucharlo decir ¨papa¨
Oli!!!!
Aquí otro capitulo
Espero que les hayan disfrutado leerlo como yo escribirlo
Gracias por leer
Suerte