← Historia 193134 · de
Historia 193134 — capítulo 17
Muchos al ver a Charlus vivo, se sorprendieron aunque ya habían visto una foto suya en la prensa no era lo mismo, que verlo en persona.
El hombre sin hacerles caso, se fue a ver a los aurores, esperaba que se pusieran de su lado.
Los aurores que estaban allí al verlo se acercaron, aunque habían pasado muchos años, muchos aun lo recordaban.
−Jefe. −Uno de ellos le saludo con un abrazo. −¿Qué hace aquí?
−Pedir vuestra ayuda.
−En lo que quiera, nosotros le ayudaremos.
−Aun no sabéis para que os necesito.
−Sea lo que sea, nos apuntamos, ¿Qué es?
−Un golpe de estado, sacar a Fudge de su puesto.
Ante eso todos se miraron y miraron a Charlus. −¿Por qué?
−Porque es hora de que las cosas se hagan bien, Orión se hará con el poder y lo primero que hará será asegurar que Voldemort sigue vivo, sé que muchos habéis visto a los mortifagos atacar, también desapariciones y otras cosas extrañas de las que Fudge no quiere hablar.
−En eso usted tiene razón. −Le dijo una auror. −Últimamente han habido muchas desapariciones y el ministro las ha puesto como desapariciones voluntarias, algunos eran hijos de muggles, estoy con usted, si nos asegura que esto terminara de una vez por todas, los aurores nos uniremos a su grupo.
−Ya hemos encontrado la manera de matar a Voldemort, en cuanto Orión se haga con el poder, os lo contare, es difícil y complicado.
−Sin problemas. −Le dijo un auror sonriendo. −Estamos aquí para eso.
−Gracias, venir conmigo, ahora Orión sacara a Fudge de su puesto.
−Vamos.
Charlus a la cabeza de los aurores, se iban a ir al despacho del ministro, cuando vieron a Orión y Fudge en el vestíbulo.
−Estas fuera, a partir de ahora no eres el ministro.
−No puedes hacerme eso, el pueblo voto por mí.
−El pueblo no sabía que eras un idiota. −Le dijo Orión. −Desde ahora el nuevo ministro soy yo.
Fudge viendo que no conseguiría nada, vio que los aurores se encontraban allí.
−Aurores detenerlo.
−Lo siento Fudge, los aurores están con nosotros. −Le dijo Charlus. −Tú sigues diciendo que Voldemort sigue muerto, has callado a los aurores cuando te han avisado de desapariciones es hora de que esto se solucione. −Y miro al público que se encontraba allí. −Sé que muchos pensáis que lo que estamos haciendo no está bien, nosotros os demostraremos que si que estamos haciendo bien.
−Desde este momento Cornelius Fudge, deja de ser el ministro del pueblo ingles. −Les dijo Orión y miro a unos aurores. −Llevarlo a su casa, tiene prohibido pisar este edificio. −Y miro a sus amigos. −Abraxas quiero que pongas orden en este lugar, y se revise a todos si encuentras mortifagos los envías a Azkaban aunque sean ricos y poderosos.
−Ahora mismo. −Pidiendo a unos aurores que lo acompañaran se puso a revisar a todos los trabajadores.
Mientras ellos hacían eso, Orión miro a su primo. −Cygnus tú hablaste con tu hija, ¿sabes donde están los horrocrux?
−Algunos, voy de inmediato a destruirlos.
−Gracias.
−De nada. −Con la ayuda de otros aurores se fueron a buscar los horrocrux.
Cuando Orión y Charlus se quedaron solos con su público que aun los miraba, les dijeron. −Así es como se tienen que hacer las cosas, sin perder tiempo y limpiando bien el lugar. −Y miro a su amigo. −Charlus quiero que vayas a hogwarts y detengas a Karkarov y saques a Moody de la escuela, no quiero un tipo loco allí, y antes de que se me olvide, Dumbledore ya no es el director de hogwarts, pon a Severus.
−Ahora mismo, en cuanto Snape sea el nuevo director y quite esa tontería del torneo de los tres magos, enviare de nuevo a los niños a la escuela.
−Hazlo, yo me voy a mi nuevo despacho, tengo que ver como esta todo lo demás, Voldemort y sus mortifagos no son nuestro único problema. −Y se fue.
En su casa Hermione seguía llorando cuando de pronto Sirius entro con Crookshanks y la chica levantándose corriendo se acerco a abrazarlo.
−Gracias Sirius.
−De nada Herms, no merecías perder a tu gato, Hagrid le ha alimentado bien.
−Le daré las gracias.
−Dáselas, estaba muy preocupado por ti, ya estamos arreglando las cosas para que puedas volver a la escuela.
−No me importa si no regreso, no quiero estar en un sitio donde no me quieren. −Y se sentó en su cama.
−Que Dumbledore no te quiera, no quiere decir que los demás no lo hagan.
−Cuando sepan todo lo que he hecho, no creo que me miren igual.
−Pero es tú realmente no has hecho nada, solo fuiste a hacer turismo a una ciudad hermosa, lo que encontraste y dejaste de encontrar eso es otra cosa.
Hermione lo miro escéptica. −¿Tú crees?
−Lo creo, y no soy el único.
−Igual no creo que regrese.
−¿Y porque no?
−Porque allí realmente no me enseñan la magia que yo quiero aprender. −Y dejando el gato a su lado, abrió su mesita de noche y cogiendo su grimorio se lo mostro. −Me lo dio Irina, hay muchos hechizos, aunque de momento no tengo ninguno mío.
Sirius cogiendo el libro mágico se puso a verlo y vio muchos hechizos y también pociones, aunque no reconocía ninguno.
−Herms aunque no te enseñen la magia que tú quieres, no puedes dejar la escuela a la mitad, ¿Qué harás?
−Pues ir a otra escuela, no me importa mucho donde voy.
−Eres tozuda.
−Un poco.
−Un poco no, bastante, haremos esto, vuelve a la escuela y si en verano has cambiado de opinión yo mismo te buscare una nueva.
−¿Lo harás?
−Lo hare, ¿Qué dices?
−Tienes que hablar con mis padres, no creo que dejen que vaya, no después de lo mal que me han tratado.
−Hablare con ellos, mientras tú sigue estudiando tu grimorio.
−Lo hare. −Y viendo como se iba, cogió a su gato en brazos y acariciándolo se puso a estudiar su grimorio.
Un buen rato después en hogwarts, en el gran comedor, los alumnos estaban comiendo, cuando Charlus, Snape y los aurores entraron.
−Aurores, detener a Karkarov. −Les dijo Charlus. −Si se resiste atacarlo.
−Sí señor. −Dos aurores se acercaron al director búlgaro. −Igor Karkarov, queda detenido por ser mortifago y seguir a Voldemort. −Esposándolo se lo llevaron.
Cuando ellos se fueron, Charlus miro a Dumbledore. −Por orden del nuevo ministro Orión Black, Albus Dumbledore deja de ser el director de hogwarts, desde este mismo momento. −Y miro a los profesores. −Severus Snape es el nuevo director. −Y miro al hombre. −Severus esperamos que haya disciplina, que se terminen esas tonterías de llamar a los alumnos que tienen familia no mágica, sangre sucia y sobre todo que termines el torneo de los tres magos, no se acepta. −Y tras pensarlo un poco le dijo: −He cambiado de opinión, si que se acepta, los alumnos no tienen la culpa de nada pero mi nieto Harry, no seguirá participando, el es un concursante no aceptado por no tener la edad mínima que se pide y por no haber puesto su nombre.
−Si señor Potter. −Y viendo como los aurores se llevaban a Dumbledore se sentó en su puesto.
Charlus miro a Moody. −No puedes estar aquí, tu condición de auror peligroso no es aceptada. −Y miro a otros dos aurores. −Llevároslo.
−Sí señor.
−Tengo que recoger mis cosas. −Le dijo Moody.
−Te las llevaremos, ahora fuera. −Le dijo Charlus y viendo como se lo llevaban miro a los profesores. −Espero que ahora vosotros no deis problemas, porque como hemos quitado a Dumbledore de su puesto, os podemos quitar a vosotros también. −Y miro a los alumnos. −En los próximos días, los alumnos que se fueron volverán a estar aquí, y sé que muchos no creéis que Voldemort ha regresado pero es así y pronto y esta vez de verdad desaparecerá. −Y miro a Dumbledore. −Y Harry no hará nada, como tú lo esperas, aurores sacarlo del castillo.
−Sí señor. −Y se lo llevaron.
Con esa limpieza Charlus abandono el castillo.
Unos aurores estaban en el despacho de Moody recogiendo sus cosas, cuando el baúl se rompió por un asa.
Uno de los aurores miro a su compañero.
−Que torpe que eres.
−No es mi culpa si pesa muchísimo, creo que lo han llenado de piedras. −Y se puso a revisarlo.
−¿Qué haces?
−Revisarlo.
−No puedes hacer eso, no tienes ninguna orden, además te tendría que dar miedo Moody, se dice que está loco.
Su compañero lo miro. −No me da miedo. −Y comprobando la cerradura vio que estaba cerrada. −Está cerrada.
−Claro que está cerrada, aunque es una escuela, hay mucha mano suelta.
−Ahora más que antes quiero abrirlo. −Y lanzando un hechizo a la cerradura la abrió y mirando dentro se sorprendió cuando vio que era un baúl sin fondo. −Tienes que ver esto.
−¿El qué? No me interesa ver su ropa interior.
−No es eso, idiota mira. −Y le dejo espacio para que mirara dentro.
El otro auror al ver el baúl sin fondo miro a su compañero. −Esto se lo tenemos que decir de inmediato al señor Charlus.
−Ahora mismo. −Y cogiendo con mucho cuidado el baúl se lo llevaron.