Historia 193406 — capítulo 1
Hermione hacía tres años que había terminado Hogwarts, trabajaba como mendimaga en San Mungo, y vivía sola en un apartamento de Londres Muggle.
A pesar de que Ron y Harry eran sus mejores amigos, casi no tenía relación con ellos ni los veía como antes, porque los dos chicos estaban abocados a terminar su carrera de aurores y ella dedicaba casi todas sus horas a su trabajo.
Sumado a eso, su relación romántica con Ron había terminado en una gran desilusión luego de que a pesar de que el pelirrojo dijera que estaba locamente enamorado de ella, él la había engañado con Lavender Brown, por lo que sus 5 años de relación se habían ido a la basura. Hermione pudo perdonar a Ron solamente porque antes de ser su novio, él había sido uno de sus mejores amigos, pero su relación ya no era la misma de antes, y a eso agregándole que el pelirrojo había continuado su relación con Lavender, algo que no le causó nada de gracia a la castaña ni a la familia Weasley.
Después de esa ruptura, de ese desengaño amoroso,ella había comenzado a perder su sonrisa, pensaba que jamás volvería a amar a alguien, pero se equivocaba.
Un día estando en la guardia del hospital, llegó un hombre que había tenido un pequeño accidente, se había roto la mano, jugando al quidditch,y a ella le había tocado atender a ese paciente, pero cuando fue, se encontró con algo que la dejó paralizada, su paciente no era nada más ni nada menos que Draco Malfoy.
-¿Malfoy?-Dijo Hermione al entrar en el cuarto donde se encontraba un chico platinado agarrándose la muñeca con grandes muecas de dolor.
Draco quien se había sorprendido al ver quién era la medimaga que lo atendería, respondio diciendo el apellido de la chica-¿¡Granger!?¿Qué haces aquí?
-Trabajo aquí, seré tu mendimaga esta noche, y dejame decirte que no soy más Granger-contestó la chica, mientras se acercaba para mirar la lesión del rubio, y a la vez, preguntarle-¿Cómo te hiciste esto?.
Luego de ver la lesión, Hermione se acercó a un estante que había en la habitación para buscar unas pociones.
-Al fin se decidió el pobretón a casarse contigo...¿Quién lo diría?-dijo el rubio burlandose.
Hermione al oír esa contestación, apretó la mano del chico para poder aplicarle una crema que le aliviaría el dolor.
-Auch, eso dolio-exclamó Draco luego de ese apretón.
-Lo siento pero es necesario, y no, no estoy con Ron-dijo escuetamente la chica, para luego cambiar el tema otra vez-Te pregunto otra vez, ¿Que te paso en la mano?
-Estaba jugando al quidditch con Blaise y Theo, cuando una Bludger impactó directamente contra mi mano-dijo Draco, y agregó-Estoy un poco alejado de las noticias, y no me enteró de lo que sucede en la vida de los "grandes héroes del Mundo Mágico", pero asumo que si no te casaste con Weasel, ¿Te casaste con Potty-dijo sarcasticamente.
-Claro que no, Harry es mi amigo, y con Ron ya no somos, ni seremos nada y tampoco quiero serlo-dijo segura la castaña- y si quieres saberlo, ya no soy más Granger porque soy adoptada, como paradoja resulte no ser una muggle, sino que soy hija de magos.
Draco, pese al dolor, había quedado totalmente sorprendido por lo que le había dicho Hermione-¿Eres sangre pura?
-Exacto-asintió Hermione-descubrí la verdad hace unos cuatro años y conocí a mis abuelos, ellos siempre me buscaron, pero no pensaron que yo pudiese estar fuera de Francia.
-¿Francia?-preguntó sorprendido el rubio.
-Sí, toda mi familia es francesa, y mis abuelos viven allí-Hermione empezó a hacer unos hechizos en la mano de Draco, y cuando termino de decirlos, le dijo al chico-Ya casi termino Malfoy.
Draco asintió, y le preguntó-Así que como no eres más Granger, ¿cuál es tu apellido ahora?
-Feraud, sigo llamándome Hermione porque mis padres adoptivos decidieron dejarme el nombre que mis verdaderos padres me pusieron.
-Así que Hermione Feraud-dijo pensando DracoHermione solo asintió a su nombre cuando el chico lo pronuncio.
-Si tu familia es de Francia, deben conocer a los Malfoy,las familias sangre puras al ser un grupo selecto casi todas se conocen y se relacionan, y mi familia también viene de Francia, incluso mis abuelos al igual que los tuyos viven allí, deben conocerse.
Hermione realmente se sorprendió por lo que le había dicho Draco, no tenía ni idea que Malfoy tuviera más familia-¿Tienes abuelos que viven en Francia?
-Sí, incluso mañana mismo iré a Francia a verlos,y debo atender unos negocios allí.
-¿En serio? Yo también, pero a una fiesta que organiza una familia conocida de mis abuelos, pero yo todavía no sé quienes son, pero tengo el deber de ir-dijo Hermione.
-Yo iré a una fiesta en Francia también, mis abuelos no pueden asistir y me pidieron que vaya en representación de nuestra familia-dijo Draco, haciendo una mueca pensativa-tal vez iremos a la misma fiesta.
Hermione meneo la cabeza antes las palabras de Draco, y le dijo-¿No te parece raro que estemos hablando civilizadamente tú y yo?
Draco ante lo que decía Hermione solo sonrio, y dijo galantemente-yo siempre fui civilizado Hermione.
-Yo también Draco, y dejame decirte que ya termine de curarte, debes tomar la poción que te daré si en algun momento llegas a sentir dolor-dijo la castaña-así que puedes irte Malfoy.
-Nos vemos en Francia, Herms-dijo con una sonrisa torcida el rubio, utilizando el sobrenombre que sus amigos le decían a la chica.
Ante la sorpresa de cómo la había llamado Draco, Hermione sólo atino a decir-Nos vemos Draco.
Hermione después de esa consulta, quedo con una sensación rara, se sentía emocionada por la conversación que había tenido con Draco, por esa charla tan amistosa, por llevarse bien con quien siempre fue su enemigo, por encontrarlo en Francia...pero a la vez, ella misma se decía que no se tenía que dejar influenciar por sentimientos tontos, que ella no estaba preparada para nada relacionado con lo romántico y menos que menos con Draco Malfoy.