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Librería moony 2 — capítulo 17
−Yo tampoco. −Le dijo Draco. −Además si necesitáramos ayuda se contrata a alguien que hay mucha gente que trabaja en eso.
−Sí que hay mucha gente.
−Mi madre y la señora Granger nos están ayudando mucho. −Les dijo Draco. −Escogiendo colores y cosas así.
−Nada mejor que un toque femenino para que lo haga.
−Exacto. −Le dijo Draco. −En el segundo y tercer piso hemos puesto habitaciones, caben tres y un cuarto de baño, aunque en el segundo hemos hecho dos habitaciones y dos cuartos de baño.
−Las habitaciones principales siempre son las más grandes y el que tienen el cuarto de baño más grande. −Le dijo Harry. −Me lo dijo el constructor.
−A nosotros también. −Le dijo Hermione. −En el tercer piso hemos puesto tres habitaciones y el cuarto de baño como ha dicho Draco.
−Y hemos añadido un sótano al que ya teníamos, en el primero ira la lavandería, un despacho, una biblioteca y un baño.
−¿Vais a poner piscina? −Le pregunto Harry.
−Sí, aunque no muy grande, el constructor nos ha enseñado una que está bastante bien y pondremos un ascensor.
−¿Cabe? −Le pregunto asombrado.
−Sí, fue una buena sorpresa cuando nos encontró uno que cavia perfectamente. −Le dijo Draco. −Es perfecto para el lugar.
−Me alegro mucho. −Le dijo Harry. −Nosotros en casa también hemos puesto uno no muy grande que no desentonara y va perfecto, sobre todo si cargas mucha ropa.
−¿Cuántos pisos tiene tu casa? −Le pregunto Daphne.
−La librería que hace uno, mi casa hacen tres, mas el sótano, en total cinco.
−Es normal entonces que lo hayan puesto, si no terminarías con la lengua fuera cada vez que tenéis que subir arriba del todo.
−De momento la parte de arriba no la usamos, se arreglo por si tenemos visitas y se puedan quedar sin problemas.
−Una buena idea. −Le dijo Draco. −¿Has mirado lo de las asignaturas para la universidad?
−Sí que lo he hecho, mis tíos me ayudaron, ¿y tú?
−Sí, no ha sido difícil.
−¿No prefieres ir a una universidad de renombre?
−Que va, Oxford esta en el quinto pinto.
−No tan lejos pero sí que está en otra ciudad. −Le dijo Hermione.
−Por eso, también esta Cambridge y yo que sé que mas, hay cientos, y todas están lejos, yo me quiero quedar cerca de mis padres y sobre todo no tener que vivir en un campus universitario, además a mis padres no les importa mucho a que universidad vaya mientras lo haga.
−Yo iré a la queen Mary. −Les dijo Hermione. −Mis padres están felices que me quede aquí en Londres y que vaya a una universidad no mágica, cuando les dije que quería ir a esa saltaron de alegría.
−Es normal. −Le dijo Harry. −Has pasado siete años en una escuela mágica lejos de casa.
−Es por eso que he preferido quedarme aquí, además ya saben que seguiré viviendo con ellos, así que están más felices.
−Mis tíos también están felices. −Y miro a Daphne. −¿Qué harás tu?
−Como te dije iré a la universidad mágica de medicina, aunque al principio mi padre no quería que fuera, según él una señorita no tiene que trabajar, me puse firme y le dije que eso de no trabajar es del siglo pasado que yo quería formarme y al final lo acepto, además aunque no me lo diga se que está contento de que no me quede en casa sin hacer nada todo el día.
−¿Tu madre que hace? −Le pregunto Draco.
−Mi madre nada, la han criado para recibir visitas y esperar a que su marido llegue de trabajar, yo no me veo haciendo eso todo el día, que aburrimiento, ¿Qué hace tu madre?
−Mi madre se pasa el tiempo en el centro social, hay una parte para actividades de mujeres, cocina, lectura y muchas más cosas y se ocupa de la casa y de estar con mi hermano.
−¿No tenéis a nadie quien cuide de la casa?
−No, cuando nos mudamos mi madre decidió hacerlo ella misma, y le gusta, dice que no le gusta trabajar y prefiere cuidar de la casa y hacer sus actividades, además mi padre gana mucho dinero en su empresa y antes de que digas nada, no usamos el dinero que mis abuelos me dejaron.
−No iba a decir nada, mis padres igual, las empresas van tan bien que no necesitan usar lo de las herencias. −Y miro a su novio. −¿Y tú?
−Yo todo lo que uso es de mis tíos, aunque ahora cuando termine hogwarts, hablare con ellos y les diré que quiero sacar una parte no quiero que me mantengan ellos toda la vida.
−Y haces bien. −Le dijo Draco. −Tú tienes mucho dinero.
−Ni idea de cuánto tengo pero si, nunca lo hemos necesitado.
−Eso es porque son responsables y saben bien ahorrar y no gastarse todo.
−Sí que lo son. −Y miro a Theo, Blaise y Pansy que estaban en un lado. −¿Queréis jugar?
−¿Habéis terminado con vuestra conversación aburrida? −Le pregunto Blaise.
−Sí que lo hemos hecho. −Le dijo Harry riéndose. −¿Entonces?
−Si claro.
−Entonces veniros. −Levantándose cogió su mochila y sacando un nuevo juego de detectives se pusieron a jugar.
Mientras el expreso hacia millas, en Londres Remus y su madre iban a ver la casa de Harry, la mujer ya había escogido la cocina que quería poner y no quería esperar más para decirlo al constructor.
Al llegar y al ver que el pasillo ya estaba pintado y habían dejado la barandilla de momento, Hope les dijo que no la tocaran más, la madera oscura resaltaba y quedaba muy bien.
−Lo haremos así. −Le dijo el constructor.
−Gracias. −Y le enseño una revista de decoración. −Me gusta esta cocina.
El constructor mirándola también le gusto, era de color madera clara con la encimera clara.
−Se que no podemos conseguir el mismo modelo, pero quiero lo más parecido a esto.
−Lo tendrá, es una cocina hermosa y muy hogareña.
−Es por eso que la he escogido, Harry me dijo que quería una casa hogareña que cuando vengamos a verlo estemos a gusto.
−Lo que a mí no me gusta es esto. −Les dijo Remus. −No sé que hace un lavamanos en la encimera, eso no lo pongáis.
−No lo pondremos.
−Buenas. −Saludaron.
El grupo girándose vio a Sirius.
−Sirius. −Le saludo Hope. −Llegas en el mejor momento, mira la cocina que hemos escogido.
−Haber. −Le dijo acercándose vio la foto y los miro. −Me gusta mucho, aunque no entiendo que hace un lavamanos en la encimera, así el suelo terminara chorreando y más de uno terminara resbalando.
−Es lo mismo que pienso yo. −Le dijo Remus y miro al constructor. −Como le he pedido no quiero esa cosa allí.
−No la pondré.
−Estupendo. −Le dijo Sirius y mirando bien el lugar, vio que era muy grande. −La mesa del comedor la quiero aquí. −Señalando el otro extremo de la sala. −Una mesa de seis comensales. −Y miro a su familia. −¿O es muy grande?
−Para nada. −Le dijo Remus. −Es la misma que tenemos nosotros y va perfecto.
−Los muebles dejaremos que él los escoja. −Les dijo Hope y mirando bien la estancia lo que vio le gusto, una puerta que daba al jardín, dos grandes ventanales y una pequeña despensa. −Lo que sí que escogeremos son los muebles de la despensa. −Y miro al constructor. −Quiero repisas blancas que sean fáciles de limpiar y cajones.
−Hay unas estanterías para las despensas que están muy bien. −Le dijo y se las enseño.
−Me gustan. −Le dijo Hope tras mirarlo bien. −Es exactamente lo que quiero.
−Se lo pondré.
−Estupendo y la puerta que sea corredera. −Y miro a los hombres. −¿Qué os parece?
−Una buena idea, así no tendrá que avisar de que la puerta está abierta y que se pueden chocar.
−Es lo mismo que hemos pensado. −Le dijo Hope. −Vamos a seguir mirando la casa. −Con las ideas de todos fueron dando forma a la casa, el sótano como Harry aun no lo ha podido ver, no lo tocarían.
Unas horas más tarde, los tres estaban contentos, pronto terminarían la casa y quedaría hermosa con las ideas de todos.
Unas semanas más tarde era pascua y los alumnos volvían a casa para sus últimas vacaciones en la escuela.
El segundo día en que el que Harry estaba en casa, estaba en la librería ayudando a su tío, cuando entro Hope.
−Harry vamos. −Le dijo. −Sirius y Mary ya están en el hospital, pronto tendrán a su bebe. −Y miro a su hijo. −Remus en cuanto cierres te vienes.
−Sí que iré. −Y miro a su sobrino. −Harry ves.
−Si tío. −Diciéndole que lo vería más tarde se iba con su abuela al hospital.
Al llegar vieron que no había nadie en la sala de espera, así que se sentaron a esperar.
Unas horas más tarde casi a las nueve de la noche, Sirius salía y les decía que Mary estaba bien y que había tenido un niño.
−Felicidades padrino. −Le dijo Harry abrazándolo.
−Gracias Harry. −Y recibió las felicitaciones de los demás.
Cuando las felicitaciones terminaron, Sirius les dijo que como no había sido un parto sencillo en pocos días Mary podría salir.
−¿Rem te importa si celebramos tu fiesta del bebe en mi casa? −Le pregunto.
−No para nada. −Y miro a Dora. −¿Qué te parece?
−No me importa donde la hagamos. −Y miro a Sirius. −Tío, la haremos con gusto en tu casa.
−Estupendo, gracias, ahora tenemos que esperar a que el doctor nos llamen. −Y se sentó en una de las sillas.
−¿Padrino has estado nervioso? −Le pregunto Harry.
−Un poco, además duele.
−A Mary. −Le dijo Andrómeda.
−A mi también. −Le dijo Sirius. −Mary me apretaba la mano como si estuviera exprimiendo una naranja.
−No creo que le haga gracia que digas eso.
−Es la verdad. −Le dijo. −Creo que me ha roto varios huesos.
−Yo creo que no te dejara tocarla de nuevo. −Le dijo Lyall. −Aunque siempre dicen lo mismo.
−Eso es porque duele mucho. −Le dijo Hope. −Somos nosotras quienes aguantamos los antojos, las pataditas a las tres de la madrugada y la que parecemos una sandia y encima luego duele mucho, es como si quisiera sacar un guisante por un boli.