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Lo que Harry no supo ver: el secreto de Ron y Hermione — capítulo 57

No puedo volver a sentir todo lo que sentía por ti... - Dijo Hermione dulcemente - Porque nunca he dejado de sentirlo.

Toda la preocupación marchó de la cara de Ron y fue substituida por una gran sonrisa. Él la miró a los ojos y vio la emoción en ellos. Luego bajó la vista a sus labios... ¡Por Merlín! Ella se estaba mordiendo el labio inferior y aquello lo volvía loco. Eso es lo que ella, inconscientemente, había hecho durante semanas antes de besarle. Y él no perdió la oportunidad. Después de tantos meses, estaba loco por probar esos labios de nuevo. Con delicadeza se acercó y le dio un corto beso en los labios, esperando la reacción de ella. Hermione soltó un ligero gemido de disgusto cuando él se separó, provocándole una sonrisa. Entonces ella le agarró por la nuca y le besó de nuevo. Al principio fue tierno, pero luego se fue profundizando y volviéndose más salvaje. Ambos temblaban y entonces se separaron un momento para tomar aire. Hermione se quedó parada y Ron aprovechó para atacar su boca, pero ella no correspondió el beso...

  • ¡Harry!

Ron se separó bruscamente y miró hacia la puerta, buscando si su mejor amigo había entrado mientras ellos estaban distraídos. Pero la puerta de la habitación seguía cerrada, allí no había nadie más que ellos. Se giró hacia Hermione y la vio con los ojos como platos mirando a través de la ventana.

  • Ron, ¿Qué es lo que Harry está sosteniendo en brazos? ¿Ese es... Dobby? ¡Ron, está demasiado quieto! ¿Cómo ha llegado Dobby aquí? ¿Qué me he perdido mientras estaba inconsciente?

Pero él no pudo responder, pues sus palabras quedaron congeladas en su boca al contemplar cómo Harry dejaba con mucho cuidado el pequeño cuerpo del elfo en el suelo y cogía entre sus manos la pala que su hermano le estaba dando. A continuación, Bill le señaló un espacio de terreno y Harry empezó a cavar allí.

Hermione se abrazó a Ron y empezó a llorar.

  • ¡Otra vez no, Ron! ¿A cuántos amigos vamos a tener que enterrar? ¿Quién será el siguiente?

Cuando consiguió calmarse un poco, Hermione se separó de Ron. Tenía muchas preguntas y empezó por la primera.

  • ¿Qué le ha pasado a Dobby?

  • No lo sé, Hermione. Yo la última vez que le vi estaba bien.

  • ¿Estaba en la Mansión Malfoy?

  • No, vino después. Después de que Harry gritase a aquel pedazo de espejo pidiendo ayuda. Él vino y puso a salvo a Dean, Luna y Ollivander.

  • ¿Luna y el señor Ollivander estaban allí? ¿Están bien?

  • Cansados, magullados... Pero nada grave. En unos días estarán como si nada.

  • ¡Gracias a Merlín!

  • Ya sabes que Luna es fuerte, mucho más de lo que la gente se imagina. 

  • Lo sé, Ron. Y me alegra muchísimo que ella esté bien.

Hermione se giró por la ventana para ver cómo Harry sacaba palada tras palada de tierra mientras sus lágrimas resbalaban por su rostro.

  • ¡Oh, Ron! ¡Tenemos que ir con él! ¡No podemos dejar que haga esto solo!

Pero al dar un paso hacia delante, a Hermione le fallaron las piernas y estuvo a punto de caer. Se hubiera chocado contra el suelo si Ron no llega a atraparla y ayudarla a sentarse de nuevo en la cama.

  • Yo iré. Tú necesitas descansar un poco... Además de algo de ropa. - Ella enrojeció - Quédate aquí, voy a pedirle a Fleur que te ayude con eso.

  • De acuerdo, pero en cuánto esté vestida, os alcanzo. No os voy a dejar solos en este momento.

  • Ok, pero ve con cuidado. - Dijo él rodando los ojos, sabiendo que no habría nada en el mundo que la detuviese.

Bajó al piso de abajo y saludó con un movimiento de cabeza a Ollivander y Griphook, que descansaban en la cocina frente a una mesa llena de pociones sanadoras.

Encontró a su hermano y Dean saliendo del cobertizo, cada uno de ellos llevaba una pala en la mano.

  • Bill, yo me encargo de esto. - Le dijo a su hermano cogiendo una de las palas - ¿Le puedes decir a Fleur que Hermione necesita algo de ayuda?

  • Claro. - Bill le dio dos palmadas a Ron en la espalda y se marchó en dirección a su casa.

  • ¿Cómo está Hermione? - Preguntó Dean mientras ambos iniciaban la marcha.

  • Jodida, pero se recuperará.

  • Me alegra oírlo. Debiste pasarlo fatal. Debe ser horrible oír sufrir así a la chica que quieres. 

Ron se quedó parado. En un primer momento estuvo tentado de gritarle a Dean. Algo así cómo "¿Eres idiota? ¡Hermione y yo sólo somos amigos!" pero decidió no hacerlo. Si habían compartido habitación y era cierto que él hablaba en sueños, seguro que Dean tenía muy claro sus sentimientos nada fraternales hacia su "amiga". Además, ¿Para que mentir? Hermione conocía esos sentimientos, así como Harry y sus hermanos. ¿Qué sentido tenía seguir ocultándolos? Estaba hasta las bludgers de esconderse. Así que Ron simplemente asintió y siguió andando, sorprendiendo gratamente a Dean, que por experiencia se esperaba una reacción mucho más explosiva.

Al llegar junto a Harry lo primero que hizo este fue preguntar por Hermione. Ron le respondió que estaba mejor y que Fleur estaba con ella. Luego nadie dijo ni una palabra más, no hacía falta.  Simplemente Ron y Dean se pusieron junto a Harry y siguieron cavando juntos.

En la pequeña habitación del Refugio, Hermione decidió esperar a Fleur sentada pues sólo por permanecer de pie sentía todo su cuerpo dolorido. No tuvo que esperar mucho hasta que Fleur llegó con ropa interior y un vestido limpio. Para su vergüenza, y a pesar que lo intentó, Hermione no fue capaz de vestirse sola. Fleur insistió que era mejor que descansara, pero Hermione dijo que de ninguna manera, Dobby merecía que ella fuese a darle su último adiós.

Bajó las escaleras tambaleante, con Fleur detrás alerta por si necesitaba agarrarla en algún momento. Al llegar a la cocina se encontró con Luna, quién le miraba muy sonriente.

  • ¡Hermione, me alegro mucho de verte! 

  • Gracias, Luna. Siento lo de tu padre.

  • ¡Oh, no te preocupes! Hace años que anda buscando unas figuras invisibles que rodean a los dementores, algo así como las rémoras de los tiburones. Seguro que de su visita a Azkaban sale un reportaje fantástico. Y siempre lleva puesto su collar de rábanos, no hay nada que temer. - Hermione estaba admirada, pues ni en esa situación Luna perdía la sonrisa - Y ahora, ¿vamos a despedirnos de Dobby?

Hermione asintió y las tres chicas se dirigieron a la tumba que estaba siendo cavada. Bill se les unió, cogiendo la mano de su esposa.

Llegaron junto a los chicos y vieron a Ron sentado al borde de la tumba, quitándose los calcetines y poniéndoselos a Dobby. Dean también colaboró, ofreciendo su gorro de lana. Hermione miraba emocionada, era posible que gracias a sus charlas de la PEDDO los chicos supieran la importancia que tiene para los elfos que se les regale ropa propia. 

Ron salió de la tumba y se acercó a Hermione. Le pasó el brazo por los hombros y le dio un beso en la frente. Luna les miró con una gran sonrisa y Dean les lanzó una mirada sugerente. Ron sabía que aquello también captaría la atención de Harry, pero ya le daba absolutamente igual, no pensaba esconderse más.

Harry dijo que habría que cerrarle los ojos y Luna se agachó y los cerró con ternura usando las yemas de sus dedos. En aquel momento, Harry pareció darse cuenta que nuevas personas acababan de llegar y, tal y como Ron esperaba, se quedó unos segundos mirando el abrazo de sus mejores amigos, pero no dijo nada.

  • Creo que deberíamos dedicar a Dobby unas palabras. Si os parece bien, empezaré yo. - Dijo Luna - Muchas gracias, Dobby, por haberme sacado de aquel horrible calabozo. No es justo que hayas tenido que morir, fuiste muy bueno y muy valiente. Nunca olvidaré lo que has hecho por nosotros y deseo que a partir de ahora seas feliz.

Luna se dio la vuelta y miró a Ron, quién carraspeó. Apenas se sentía capaz de decir unas palabras sin que la voz se le quebrase.

  • Sí, gracias, Dobby. - Dijo, incapaz de añadir nada más. Era consciente que sin la intervención del elfo Hermione  ahora estaría muerta, muy probablemente destrozada y mutilada a manos de aquel hombre lobo hijo de la gran puta . A Hermione tampoco le salían las palabras. Se sentía terriblemente culpable por lo que había pasado. Ella había sobrevivido, pero Dobby no.

  • Gracias. - Añadió Dean.

  • Adiós, Dobby. - Dijo por último Harry, incapaz de decir nada más y agradecido por las palabras de Luna.

Cuando oyeron el ruido de la tierra caer sobre el cadáver de Dobby, fue un mazazo de realidad. Hermione se abrazó aún más fuerte a Ron y Harry pidió que le dejarán un momento a solas. 

Mientras se alejaban, vieron a Harry buscar una piedra plana y colocarla sobre la tumba. Entonces levantó la varita y unas letras fueron apareciendo sobre la losa: "Aquí yace Dobby, un elfo libre".