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El legado de Severus Snape — capítulo 7
Después de tres días ingresada en el hospital y sobre todo sim comprender bien lo que quiso decirle Severus, regresó con fuerzas renovadas a Hogwats.
Al llegar al castillo, lo primero que hizo fue buscar a Harry para contarle todo lo que le había dicho el doctor, pero no estaba muy segura de sí contarle la conversación que tuvo con el recuerdo de Snape. ¿La tomaría por una loca si se lo decía?
Harry estaba sentado en el Patio Empedrado viendo como jugaban los de primer año.
Se acercó a él y dándole un ligero golpe en el hombro se sentó a su lado.
—Hola Harry- saludó Hermione- Tengo que contarte algunas cosas.
Harry se giró hacia ella, para escucharla.
—El doctor Müller dijo que mi estado era algo raro de explicar- dijo Hermione─ Me hicieron analíticas de sangre, los resultados fueron buenos, pero hubo algo extraño- Hermione no sabía cómo reaccionaría Harry a lo que le iba a contar en esos instantes.
—¿Algo extraño?- preguntó confundido su amigo─ ¿De qué se trata Hermione? ¿Es grave? ¿Puedo ayudarte en algo?- comenzó a preguntar apresuradamente sin dejar que su amiga le respondiese.
—Estoy bien- lo tranquilizó su amiga─ Una de las pruebas que me hicieron era de embarazo- tragó saliva─. Dio positivo en embarazo, el medico no se lo podía creer, ya que me revisó una ginecóloga ¿Sabes lo que es no? Bueno, el caso es que me hicieron una ecografía y no vieron gestación alguna. Por eso el médico dijo que mi caso era extraño de explicar y de creer.
—¿Me estás diciendo que estás embarazada y a su misma vez no lo estás? ¿Es eso lo que tratas de explicarme?- preguntó Harry más confundido que la propia Hermione—. ¿Qué podemos hacer?- Quiso saber su amigo.
Hermione se quedó pensativo por unos minutos. Lo que ambos chicos no sabían, era que alguien los acababa de escuchar.
—Prométeme que no se lo dirás a nadie- le suplicó su amiga.
—Hermione a estas alturas ya deberías saber que no voy de bocazas.
Hermione abrazó a su amigo.
—Será mejor que vayamos a la biblioteca para que te pongas al día con las clases de Pociones- comentó su amigo.
Ginny la que una vez había sido amiga de Hermione y novia de Harry, acababa de escuchar una gran primicia. Tenía que ponerse en contacto con su hermano.
La familia Weasley delante de todos aparentaba llevarse bien con Harry y con Hermione, pero en lo más profundo de su corazón los detestaban.
La pelirroja corrió por los pasillos usando varios atajos, hasta llegar a la lechucería, tenía que enviarle una carta a su hermano Ron.
Una vez en la lechucería, sacó de su bolso un pergamino, pluma, tinta y un sobre. Comenzó a escribirle a su hermano todo lo que había escuchado.
Querido Hermano:
Tengo una gran noticia Hermione Está embarazada. Ella cree que yo no sé nada. Tienes que hacer algo, para que ese bebé no nazca. Lo dejo todo en tus manos.
Te quiere Ginny
—Nos las pagarás Hermione- dijo con rabia Ginny─ Y tú también Harry, ya lo verás.
Ginny metió la carta en el sobre y se lo entregó a una lechuza.
Con una enorme sonrisa en el rostro Ginny salió de la lechucería para ir a clase.
Ahora todo dependía de Ronald arruinar la vida de los que una vez habían sido sus amigos.
Al entrar por el vestíbulo se encontró de frente a Harry acompañado de Hermione.
Ginny les dedicó una sonrisa que evidenciaba que era demasiado falsa, incluso para ella.