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Locas aventuras de adolescentes — capítulo 6
Sé que me tardé mucho en actualizarlo, pero les prometo que no volverá a pasar. Gracias a la impaciente actitud de mi amiga Carolyn clearmoon ya les traigo este nuevo capítulo para que lo disfruten. Sé que hay cientos de ff que tienen un capítulo con éste título en específico pero no se me ocurrió otro así que si a ustedes se les ocurre otro me lo pasan por favor. Bye
Capítulo 6: El baile.
El día más esperado para todos los de tercero en adelante por fin llegó.
Era 24 de Diciembre y las siete de la mañana. Ese día caía en sábado así que no tenían clases.
Mirna estaba sentada al borde de su cama y veía a su amiga dormida. Carolyn se había desvelado la noche anterior y por eso no se había despertado.
Mirna estaba pensando en Fred. Si sólo se hubiera esperado unos cuantos minutos iría con Fred al baile, pero NOOO, le tenía que decir que sí a Oliver, ni siquiera pararse a pensarlo detenidamente. Aunque viéndolo de otra manera, Mirna no podía esperar a Fred por más tiempo, ni que fuera su esclava, él tuvo la culpa por no pedírselo antes. Sí eso era, él tenía la culpa de todo.
Carolyn se empezaba a mover. Cuando por fin despertó Mirna le propuso algo.
-¿qué tal si después de vestirnos y arreglarnos vamos a dar una vuelta por los terrenos tú, Erick y yo?
-esta...bien- dijo en medio de un gran bostezo.
Mirna se metió a bañar y en seguida Carolyn. Cuando estuvieron listas fueron a despertar a Erick a su cuarto.
Entraron, como siempre, sin tocar y lo descubrieron, también como siempre, en ropa interior y completamente dormido.
Las miradas de Carolyn y de Mirna se cruzaron maliciosamente.
-FUEGO!!! FUEGO!!! AUXILIO!!! LA TORRE SE INCENDIA!!! FUEGO!!!
Estas palabras se las gritaron al oído a Erick quien, de la sorpresa, se cayó de la cama muy asustado.
Las dos chicas se estaban muriendo de la risa y cuando se recuperaron le dijeron a Erick que se bañara y se vistiera para dar una vuelta por los terrenos del colegio. Él aceptó y se metió a bañar.
Las dos chicas se fueron a la Sala común a esperarlo y 20 minutos después salió con capa, gorro y guantes.
-Es que hace frío!- se excusó Erick al ver las miradas de confusión de Carolyn y de Mirna.
Las chicas fueron también por su capa, sus guantes, una bufanda y un gorrito y los tres bajaron al vestíbulo.
El olor a comida se filtraba por todos lados, era obvio que la comida para el banquete estaría más que deliciosa.
Había adornos por todos lados. Muérdago en el techo, doce árboles de navidad en el vestíbulo adornados con búhos, hadas, chispas de colores y burbujas de cristal, guirnaldas en las escaleras, estatuas de hielo con forma de santa claus y de renos y muchos adornos más llenaban las antes vacías paredes y pasillos del colegio.
Mirna, Carolyn y Erick salieron a los terrenos y se dirigieron hacia el lago congelado a patinar un poco. A pesar de las múltiples caídas y golpes que sufrieron, se la pasaron muy bien. Todavía se reían de la última caída de Mirna (iba patinando hacia atrás y se cayó de sentón) cuando entraron de nuevo al castillo.
Ya eran las nueve de la mañana y muchos alumnos ya estaban despiertos y desayunando. Se sentaron al Gran comedor a desayunar y media hora después regresaron a la Sala Común.
Mirna, al entrar, vio que Fred estaba abrazando a Katie Bell. El corazón le empezó a latir con tanta fuerza que le dolía, la sangre le hervía, apretó los labios hasta formar una delgada línea, se le hizo un nudo en la garganta y se le llenaron los ojos de lágrimas. Pero no podía llorar, no debía llorar, no lo daría el gusto a Fred de notar que le afectaba así que retuvo sus lágrimas y se dirigió hacia su dormitorio.
Fred no se dio cuenta de su presencia hasta que ella cerró con fuerza la puerta de su dormitorio. Se separó de Katie rápidamente. Volteó a todas partes, nervioso.
Mirna sentada contra la puerta del dormitorio con la cara entre los brazos, llorando amargamente. Tocaron la puerta varias veces y ella no abrió hasta la cuarta ocasión y se encontró de frente con George.
-¿Qué pasa, Mirna?
Sin esperar respuesta George la abrazó fuertemente y cuando se separaron Mirna ya estaba un poco más calmada.
George le pasó un brazo por los hombros y Mirna y él se sentaron en la cama más cercana a la puerta, que era la de Hermione.
Mirna le contó todo: lo de sus sentimientos hacia Fred, lo del baile, lo de Oliver, lo de Katie y hasta lo de Alexis.
George la escuchó sin interrumpirla ni una sola vez y cuando terminó le dijo:
-Ya no te preocupes por cosas ya pasadas, lo hecho, hecho está. Mejor preocúpate por cómo le vas a hacer para que él no se dé cuenta de todo, porque se arruinaría. Mira pon cara de felicidad porque el baile es hoy y tu no quieres ir con los ojos hinchados de tanto llorar ¿o sí?- le dijo George limpiándole las últimas lágrimas con su mano, tiernamente.- ¿ya vas a estar bien?
Mirna asintió, sonriendo, y George salió de la habitación.
A las seis de la tarde Carolyn y Mirna se empezaron a arreglar para el baile y a las siete ya estaban listas y radiantes junto con sus compañeras de cuarto.
El vestido de Carolyn era de color azul eléctrico, que combinada perfecto con su cabello de mechas azules. El vestido tenía puntas desiguales a un lado y se veía muy moderno. Llevaba un pequeño suéter blanco semitransparente encima del vestido. Traía unos aretes de media luna, un anillo de la misma figura y un collar que hacía juego. Sus zapatillas eran azules con el tacón muy alto. Su atuendo culminaba con el peinado: era un chongo entrelazado con hilo azul y con dos palillos chinos azules que lo sujetaban. Se había maquillado con rimel y delineador negro, sombras azules, gloss de cereza y rubor en las mejillas.
Mirna llevaba un vestido rosa trémulo arriba de las rodillas, traía un pequeño suéter de un rosa un poco más subido que el de su vestido, llevaba unas zapatillas rosas con un tacón que la hacía ver bastante más alta de lo que era en realidad, unos aretes, anillo y collar en forma de corazón. Su cabello estaba suelto y llevaba dos broches blancos en él, el color del vestido hacía resaltar el de su cabello. Su maquillaje constaba de rimel y delineador negro, sombras rosa claro, mucho gloss de fresa y rubor claro en las mejillas.
Hermione traía un vestido azul marino muy subido de tono, un suéter blanco que contrastaba con el vestido, unas zapatillas altas de color blanco, el cabello muy alisado y amarrado en una cola alta con un elegante moño azul. Llevaba un sencillo collar de ópalo. Su maquillaje era ligero con un poco de plateado y azul.
Lavender llevaba un vestido rojo de seda, un suéter guinda arriba del vestido, zapatillas rojas, también. El cabello lo llevaba en dos colas. El maquillaje muy subido y llevaba muchas pulseras en los brazos.
Parvati llevaba un vestido rosa oscuro, zapatillas blancas con tacón bajo, un suéter del mismo tono que el de su vestido, llevaba su largo cabello en una igualmente larga trenza y los brazos llenos de pulseras de todo tipo.
Parvati y Lavender miraban a Carolyn y a Mirna (respectivamente) con desprecio. Mirna y Carolyn no les hicieron caso y bajaron a la Sala común y vieron a muchos chicos y chicas con diferentes colores de trajes y vestidos. Ya se habían cansado del monocromatismo de las túnicas negras diario. Encontraron a Erick rápidamente pues era el único que llevaba gorra a un baile formal.
Erick se acercó a ellas pasando por entre la multitud y se quedó con la boca abierta por lo lindas que se veían las dos esa noche. Él traía un traje azul marino muy elegante y su gorra negra de lado.
-¿tu con quien vas a ir, Mirna?- le preguntó Erick
-Con alguien que me está esperando por aquí en Sala.
Y dicho esto se alejó de la pareja para ir a buscar a Oliver. Lo encontró muy rápido.
Oliver se había puesto un tarje gris claro con capa y una camisa blanca. Se veía realmente apuesto.
Al llegar al vestíbulo vieron a todos los alumnos de tercero para arriba congregados afuera del Gran Comedor. Entre la multitud Mirna pudo ver a Fred con Katie Bell. Le hirvió la sangre por unos instantes hasta que vio la vista hacia otro punto: George con Angelina Jonson.
Unos momentos después llegaron Carolyn y Erick agarrados de la mano entre beso y beso.
-¿Qué tal? ¿Alguien conocido?- preguntó Carolyn al tiempo que se dejaba de besar a Erick porque vio la cara de preocupación de su amiga Mirna.
-Pues...sí. George con Angelina, y Fred con Katie, Lee con Alicia, Cedric con Cho, Harry con Ginny, Parvati con Dean, Lavender con Seamus, Edgar con Hermione y Draco y Pansy.
-Ah. Entonces casi no hay nadie- dijo Carolyn con ironía.
-jajaja- se rieron todos, incluso Oliver.
De repente las puertas del Gran Comedor se abrieron y todos se quedaron en silencio.
Formaron una fila enfrente de las puertas y Carolyn, Erick, Mirna y Oliver estaban por la mitad de ella. Hasta enfrente estaban, por supuesto, Dean y Parvati. Parvati porque quería que la notaran, Dean, porque Parvati lo arrastró hasta el principio de la fila.
Carolyn miró a Parvati de arriba abajo con desprecio y recibió la misma actitud por parte de Parvati.
Entraron al comedor y se sorprendieron mucho. El lugar estaba completamente cambiado. En vez de la acostumbradas cuatro mesas de las casas habían, al menos, un centenar de pequeñas mesas circulares para cuatro personas. Todas las mesas tenían manteles con motivos de navidad. Había veinte árboles de navidad esparcidos por todo el lugar y estaban adornados con hadas de verdad, que revoloteaban entre las ramas. En medio de gran salón había una enorme pista de baile, una tarima y muchos instrumentos musicales.
Todos los alumnos se quedaron con la boca abierta de la impresión y la profesora McGonagall se paró enfrente de la fila para hacerlos pasar.
Como siempre, Parvati fue la primera en pasar arrastrando a Dean por el brazo, detrás de ellos estaba Ron con Ana, que se veía muy feliz. En muy poco tiempo ocuparon todas las mesas.
Mirna se fue a sentar a una que estaba a un lado de una ventana junto con Oliver, Carolyn y Erick y comenzaron a charlar animadamente. Dumbledore se levantó de su asiento y se aclaró la garganta. De inmediato el ruido de las pláticas se apagó para dejar hablar a Dumbledore.
-Ejem, ejem. Tengo otro aviso importante que hacerles- todas las caras estaban dirigidas hacia el director- dentro de un mes aproximadamente vendrán a esta escuela, Hogwarts, los alumnos y alumnas del Colegio Salem, desde América del norte y espero que los reciban calurosamente porque se quedarán aquí en la escuela por cinco meses.
-Carolyn, dime que no estoy soñando- dijo Mirna con voz ahogada y con la boca ligeramente abierta- Dime que escuché lo que creo que escuché.
-Por lo visto escuchaste lo mismo que yo escuché- dijo también con la boca abierta Carolyn.
Dumbledore continuó:
-La fecha exacta en la que llegarán los alumnos de Estados Unidos es el 10 de Enero. Así que ya saben, prepárense para recibirlos como es debido- al decir esto dirigió una elocuente mirada a Ana, Rebecca, Carolyn, Mirna, Edgar, Alexis y Erick- bueno creo que es hora de seguir con esta celebración.
Mirna estaba que no cabía de la alegría al igual que todos sus compañeros de América.
En las mesas donde estaban sentados había vajillas y cubiertos, todos vacíos hasta que un momento después apareció la comida en todas las mesas y comenzaron a comer. Cuando terminaron Dumbledore dijo que ya era hora de comenzar a bailar.
De repente en la tarima entraron 3 brujas algo jóvenes (como de 18 años cada una) vestidas muy modernas. Sus túnicas estaban desgarradas en muchas partes y eran de color rojo eléctrico, azul turquesa y púrpura brillante respectivamente. Todos los alumnos de Hogwarts aplaudieron animadamente.
-¿Quiénes son esas?- quiso saber Carolyn.
Son The weird sisters, grupo muy estrafalario que toca para la CM ( los cuarenta magistrales).- les informó Oliver.
Las brujas empezaron a tocar una canción lenta y suave y pronto la pista de baile se llenó de gente que comenzó a bailar. Oliver se levantó y se inclinó frente a Mirna.
-¿me permite esta pieza, señorita?- preguntó caballerosamente.
-Claro, apuesto joven- le contestó Mirna sonriendo y se levantó.
Carolyn y Erick vieron a Mirna y a Oliver alejándose hacia la pista de baile.
-Carolyn, ¿te gustaría bailar?- le preguntó Erick rápidamente.
-¿Qué? Ah, sí, claro.
Erick se fue de la mano con Carolyn a bailar a un lado de Mirna y Oliver. Como era una canción más que nada para lo enamorados, Mirna recargó su cabeza en el hombro de Oliver (que le llevaba como 20 centímetros). Carolyn también se recargó en el hombro de Erick y así bailaron por hasta que se acabó la canción. Era momento de llevar a cabo la broma. Todos en el Gran Comedor aplaudieron cuando la canción terminó. Luego la banda se puso a tocar una canción más movida y las dos parejas se fueron a sentar.
Parvati estaba bailando con Dean muy pegaditos. Era el momento de actuar.
Carolyn y Mirna se levantaron de la mesa y se acercaron a la feliz pareja y se escondieron donde pudieran vigilarlos, o sea detrás de un árbol de navidad. De repente le echaron un hechizo zancadilla a Parvati y a esta se le enredaron los pies, perdiendo el equilibrio por unos instantes y cayendo al suelo estrepitosamente de sentón.
-Jajajajajaja.
Todos los alumnos reían sin consideración y eso hizo que Parvati saliera corriendo del Gran Comedor por la pena. A Mirna y a Carolyn se les salían lágrimas de risa y ya les dolía el estómago de tanto reír. Se estaban revolcando en el suelo y no podían dejar de reír.
-¿Viste su cara?- le preguntó Carolyn a Mirna con los ojos empapados de lágrimas.
-No solo eso. ¿Viste la cara de Dean? Estaba como que se estaba aguantando la risa- ese comentario hizo reír aún más a Carolyn.
Se estuvieron burlando del suceso por bastante tiempo hasta que empezó otra canción, era alegre y para disfrutarla. Carolyn y Mirna fueron por sus parejas para bailar y así lo hicieron.
En la pista de baile había muchos alumnos y las dos parejas se les unieron. Carolyn se fue a un rincón con Erick y bailaban muy juntos. Mirna se llevó a Oliver de la mano a una orilla de la pista, no le gustaba llamar mucho la atención.
Cuando se fueron a sentar encontraron a Carolyn y a Erick muy acalorados. Carolyn se estaba abanicando con la mano.
- Es que estoy cansada de tanto bailar- dijo Carolyn ante la mirada interrogativa de Mirna. Luego Carolyn se dio cuenta de que Mirna y Oliver estaban tomados de las manos y sonrió picadamente- Ustedes dos, ¿Qué se traen?
De pronto como si Mirna hubiera sufrido una descarga eléctrica soltó a Oliver y se sonrojó mucho. Oliver solo la miraba divertido.
-N-nada... ¿por?- dijo Mirna muy, pero muy nerviosa y sonrojada.
-No, por nada- dijo en tono inocente Carolyn.
Dejaron el tema en paz y se dedicaron a platicar de lo bien que bailaban sus parejas. Después de cómo media hora llegó quien menos quería Mirna, Fred. Él, para enojo de Mirna, venía de la mano de Katie. Detrás de ellos venía su hermano George de la mano de Angelina. Mirna ignoró olímpicamente a Fred y a su pareja.
-Hola, chicos... ¿Cómo se la están pasando?- preguntó Fred acercando dos sillas a la mesa mientras su gemelo traía otras dos.
-Muy bien, gracias- dijo Erick, que ya se había hecho muy amigo de los gemelos- ¿y ustedes?
-También- respondió George pasando un brazo por los hombros de Angelina.
-¿qué van a hacer cuando termine el baile?-preguntó Fred como quien no quiere la cosa.
-Pues, no tenemos planes- dijo Erick mirando a Carolyn como para preguntarle si tenía planes. Ella se encogió de hombros.
-Bueno, los queríamos invitar a una fiesta en nuestro cuarto- anunció Fred a todos los de la mesa.
-Bueno, yo no tengo nada mejor qué hacer- dijo Carolyn animadamente.
-Sí, yo tampoco- la apoyó Erick.
-Pues está decidido. ¡Fiesta en el cuarto de los alborotadores!- dijo Carolyn.
Al dar las doce ya casi no había nadie en el baile. Carolyn, Erick, Mirna, Oliver, Fred, Katie, George, Angelina, Lee y Alicia decidieron irse a la fiesta.
Los gemelos los hicieron pasar a su cuarto que, ya de antemano, habían arreglado para la fiesta.
- Ahorita venimos- dijo Mirna tomando del brazo a Carolyn- Nos vamos a cambiar porque ya no aguantamos un minuto más con éstos tacones que me están matando.
Las dos salieron del cuarto de los gemelos y entraron al suyo. Adentro estaba Hermione con Edgar (besándose), Parvati (llorando) y Lavender (consolándola).
Entraron como si nada y se cambiaron de ropa completamente. Carolyn se puso un pantalón de mezclilla oscuro, una playera azul claro y unas botas negras. Mirna se puso un pantalón negro a la cadera, una playera rosa y unas botas de militar negras.
Salieron de su cuarto y volvieron a entrar al de los gemelos. Su cuarto estaba irreconocible. En el centro había una mesa llena de botanas y cervezas de mantequilla, todo estaba lleno de globos rojos y dorados, serpentina de colores y música para bailar. Parecía que habían invitado a todo el alumnado de quinto para arriba y que Carolyn, Mirna y Erick eran los únicos de tercero. Todo estaba lleno de gente que iba, venía, reía, cantaba, bailaba, comía, tomaba y platicaba.
Se quedaron hasta las cuatro de la mañana despiertos hasta que Percy los mandó a dormir a todos por el escándalo.
Las dos chicas se durmieron de inmediato por lo cansadas y agobiadas que estaban.
Al día siguiente Hermione despertó a todas las chicas porque los regalos habían llegado.
-Vamos, chicas, arriba. No sean flojas. Los regalos ya están aquí!
-Hermione, no hagas tanto escándalo que apenas he dormido como tres horas- dijo Carolyn mientras abría las cortinas de dosel de su cama y asomaba la cabeza.
Mirna estaba en las mismas pero cuando vio los regalos se le quitó el sueño e inmediatamente se levantó para abrirlos.
Erick le había mandado una linda tarjeta navideña y un oso de peluche, Carolyn le había enviado una nueva boina azul claro, sus papás le habían mandado un par de guantes para el frío, un gorro, una bufanda y un par de calcetines, todo de color rosa oscuro, Fred y George le habían enviado una dotación de dulces suficientes para poder alimentar a un ejército durante un mes, Draco le había regalado un diario mágico, Oliver le había regalado un collar de cuentas rosas y todos sus antiguos compañeros de escuela en Nueva York le habían enviado una foto de todos ellos, un libro con las firmas de todos y una computadora portátil laptop de color rosa.
A Carolyn Erick le había mandado un ramo de rosas con una pequeña nota, Mirna le había regalado un portarretratos y chocolates, Fred y George le habían enviado una bolsa llena de bombas fétidas, sus papás le habían enviado un enorme paquete de golosinas y ropa para invierno y sus amigos de Estados Unidos le habían mandado un reno de peluche de un metro de altura y una computadora portátil laptop de color negro.
Después de abrir sus regalos Carolyn le fue a poner un listón de oropel a su hurón. Después evaluó el aspecto que tenía su hurón negro con un moño rojo y no le gustó.
-Nel, se ve mal con eso, mejor le pongo su collar de picos. Se vería...- dijo Carolyn buscando las palabras adecuadas-... más tratable.
Le quitó el moño a su hurón, al que parecía no haberle gustado su listón, y se lo cambió por un enorme collar de picos.
-Listo- dijo Carolyn evaluando su nuevo look- ¿a que se ve adorable?
-Mm. Algo así- dijo Mirna y guardó todos sus regalos en su baúl.
El hurón comenzó a dar vueltas de felicidad por todo el cuarto y luego se echó en su canastita.
Como ya eran vacaciones se vistieron con ropa de calle y bajaron a la Sala Común. Se sentaron en unos mullidos asientos y Fred y George fueron hacia ellas.
-Hola, Mirna- dijo Fred.
-Hola, Carolyn- dijo George.
-Hola- dijeron al mismo tiempo Mirna y Carolyn.
-Hoy hay una salida a Hogsmeade- dijo Fred como quien no quiere la cosa.
-Y nos preguntábamos si no querían ir con nosotros- dijo George.
-¿solo ustedes dos y nosotras?- preguntó Carolyn porque sabía que eso no le haría ninguna gracia a su novio, Erick.
-Claro que no. También van a ir Oliver, Erick, Angelina, Katie, Alicia y Lee. ¿Quieren venir o no?- dijo George.
-Yo sí- dijo Mirna de inmediato porque iba a asistir Oliver- ¿qué dices, Carolyn? Hay que distraernos un poco.
-OK.
Se levantaron de los asientos se fueron con Fred y George al vestíbulo donde los esperaban los demás y, para enojo de Carolyn, Erick estaba platicando animadamente con Parvati.
-¿ya los viste?- preguntó en voz baja Carolyn a Mirna- Erick y la garrapata está ahí muy felices platicando.
-No le tomes importancia, ya sabes que Parvati solo lo hace porque sabe que a ti te gusta Erick. Él nunca le haría caso a esa...cosa- le susurró Mirna a Carolyn haciéndola reír.
Cuando llegaron del brazo de los gemelos a donde estaban todos reunidos para ir a Hogsmeade Parvati hizo como si se tropezara y cayó en los brazos de Erick haciendo que a Carolyn le diera un ataque de celos.
Carolyn tomó del brazo a Erick y lo jaló hacia ella.
-¿qué hacías con Parvati?- le susurró al oído a Erick con cara de pocos amigos.
-Nada, ella se iba a caer y yo la detuve- dijo él orgullosamente.
Se fueron caminando hacia Hogsmeade en una especie de fila. Dirigiendo la marcha estaba lee con Angelina, Alicia y Katie, detrás de ellos estaba Carolyn con Erick, un poco más atrás estaba Mirna con Oliver y los gemelos, y mucho más atrás estaba Parvati con Lavender lo suficientemente cerca como para ver qué hacían.
Al llegar a Hogsmeade notaron que hacía un frío de los mil demonios y caminaron contra el viento hasta llegar a Las Tres Escobas. Entraron al concurrido local, ocuparon una mesa grande y Fred, George y Lee fueron por las bebidas. Carolyn estaba muy acarameladita con Erick y a Mirna le dio nostalgia porque le recordaba los tiempos en que estaba igual pero con Alexis. Fred, George y Lee llegaron con las cervezas y las repartieron.
De repente entró una corriente fría y Mirna pudo distinguir entre la nieve a Rebecca, a la gemela de Parvati, a Ana y a otras amigas de Ravenclaw que acababan de entrar y se sentaron muy cerca de ellos.
Algo en la expresión de la cara de Rebecca no le gustaba nada, a Rebecca nunca le había caído bien Mirna y a Mirna tampoco le caía bien Rebecca pero siempre habían tratado de llevarse lo mejor posible. Rebecca miraba a Mirna como si ella le hubiera hecho algo malo.
Mirna sintió que alguien le tocaba el hombro y volvió a voltear hacia Oliver.
-Mirna...- dijo Oliver con nerviosismo.
-¿sí?
-¿quieres ser mi novia?- dijo él sin más rodeos y antes de que Mirna pudiera darle una respuesta él la interrumpió- Sé lo que me vas a decir: que la diferencia de edad, que los intereses, que nos conocemos muy poco. Pero antes de que me des cualquier respuesta escúchame. Sé que apenas este año nos conocimos, sé que solo hemos salido una vez, sé que te llevó cuatro años de diferencia, pero yo siento algo muy fuerte por ti. Nunca me había sentido así, te lo juro... ahora sí dime la respuesta que me ibas a dar- terminó Oliver como esperando el golpe.
-Sí.
-Bueno, ya sabía que no aceptarías- dijo Oliver rápidamente y sin poner atención a Mirna- y quiero que sepas que...
-Oliver- dijo Mirna poniendo un dedo en los labios de Oliver- Te he dicho que sí.
Sólo les recuerdo que acepto de todo: cartas, reviews, criticas constructivas y destructivas, pedradas, ladrillasos, etc...