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Alone With You — capítulo 17
-¿Fue muy duro para ti? - le pregunto tras poner las protecciones - lo olvidé por completo, lo siento
-Bueno los hombres no se acercaban para conversar exactamente - alza los hombros - creo que es muy… tiene confianza en sí mismo
-A veces demasiado para mi gusto - sonríe de medio lado apareciendo la mesa y acercando una silla - aun que según Theo es el equilibrio perfecto para los tres
-¿Otro amigo?
-Al que tendrás que conocer - asiente - y deberás ser lo más cercana a él
-¿Por qué? - toma un trozo de fruta - es alguien super poderoso
-Es el que tiene mejores influencias dentro del círculo - le quita la fruta de la mano y le pone un plato de comida delante - y sigue dentro de la guardia, es quien se encargará de ti cuando entres
-Yo no quiero entrar a la guardia - hace una mueca y toma un trozo de la comida - defender sus ideales es repugnante
-Deberás hacerlo para lograr tú venganza - toma un sorbo de su bebida - hablaremos más tarde de ello, quisieras…
-¿Seguir contándote cosas de mi pasado? - asiente tomando un sorbo - sí, podemos seguir
-Después de lo de Harry - le mira apenado - y de que te hayan torturado hasta la inconciencia ¿Qué es lo siguiente que recuerdas?
-Bueno…
FLASHBACK
-¿Cuánto ha estado con usted Mi Lord? - las voces se escuchaban rasposas y apenas se distinguían las palabras - no se ve tan desmejorada
-¿Crees que les pueda ser útil? - finge un suspiro de pesar - la verdad es que no me divierte como pensé que lo haría, así que si la quieren pueden llevársela
Los ojos no obedecían y los párpados pesaban demasiado como para forzarlos, si trataba más comenzaría a sangrar del esfuerzo.
El silencio se hizo absoluto y un par de brazos la jalaron con fuerza trepándola sobre algo, el estómago le dolía pues algo se encajaba fuermente sobre ella, y el tirón que sintió después no fue para nada mejor y aparte del adolorido cuerpo la cabeza martilleaba.
-Déjala en la sala
-Se escapará - la voz vibraba en ella - la dejaré en mi cuarto
-Que listo eres Rodolphus, pero en ésta misión arriesgué más yo así que el regalo es mío
-¿Y eso qué? - carraspea - yo la cargué todo el camino
-Y tú estás casado con esa - comienza a reir - oh perdón, lo olvidé ya murió
-¡Deja de jugar! - el suelo estuvo duro bajo su brazo izquierdo y sus ojos se abrieron del dolor - será mía
-Las vírgenes me pertenecen - la ancha y alta figura se ponía frente a ella aunque no lograra distinguirlo -
-¡Nada lo comprueba! - le jaloneó el otro - ¡Rabastan!
-Sólo por que he tomado varias impuras ésta semana - deja que la tome en brazos y se gira dejándole ver la tétrica mansión - toda tuya
El movimiento le hacía cerrar los ojos con fuerza por el mareo, llevaba días sin probar nada y el sangoloteo no le ayudaba
*-para
- murmuraba -*
-¡He! - la voz vibra a través de su pecho recorriéndole el suyo - pensé que jamás despertarías niñita
*-detente
- las manos van a su cabeza tratando de detenerla -*
-¡Lo que diga la señorita! - se ríe haciendo que el martilleo en la cabeza se intensificara - una sangre sucia tratando de darme órdenes ¡ja!
Rabastán la avienta a la cama y pone protecciones en su cuarto, entrando a la ducha, sin importarle el estado de la castaña.
Hermione se recuperó un poco del mareo, aún recostada sólo se atrevió a girar la cabeza analizando el cuarto con detenimiento, cada copa tirada, los ceniceros atiborrados, la ropa sucia por doquier
-¿Te gusta lo que vez? - la rasposa voz se escuchó desde la puerta -
Lizeth Malfoy