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Alone With You — capítulo 30
La castaña abrió los ojos sentándose en la cama, y con ella el rubio, acercó su cara hasta que sus ojos conectaron.
Mercurio y Avellana.
Verde y Rojo.
-Sin duda - se acercó plasmando un suave beso en sus labios -
El rubio gimió sobre sus labios tomándola suavemente por la cintura y pegándola a él; Hermione se aferró a sus hombros aceptando el beso que le ofrecía; Inclinándose ligeramente la recostó en las almohadas teniendo sus piernas a lado de sus caderas.
-No serás la otra - murmuró entre besos -
-Creo que debo tomar un baño entonces - le regalaba una ligera mordida en su hombro - Draco…
-Sí - le dába un pequeño beso
- ya, anda que después iremos a comer
-¿Iremos a comer? - levantó la ceja dudosa - ¿A dónde?
-Ya verás, tendrás que arreglarte así que date prisa por que el almuerzo se sirve en una hora
La castaña no preguntó nada más y entró al baño, saliendo Draco le había escogido ya un vestido
-¿no te gusta el vestido?
-No es eso - lo tomó sonriendo
- es que no había visto nada con otros colores en tu cuarto
-Bueno, es negra la base
-Sí, como si de verdad se viera el negro - sonrió llendo al armario para escoger la ropa interior - me llevaré mi elegante vestido hasta la comodidad de su sofa señor Malfoy
Draco sonrió y asintió sin decirle nada, le dejó algunas cosas que había tomado de las cajas que haía sacado del tocador que le había pertenecido a la futura señora Malfoy y se las dejó
-No sé si ocupes algo de ello
-¿Enserio quieres que me arregle? - sonrió - con esto basta, no tardaré
-Regreso en quince minutos ¿Es suficiente?
-Sí
El rubió salió corriendo hacia las cocinas y le pidió a los elfos una comida especial y que se preparara el comedor, los elfos tendrían permiso de comer con ellos esa tarde. Se encargó de revisar lo que se iba a servir de manera minuciosa y cuando quedó completamente satisfecho fue al cuarto de su madre.
Tocó un par de veces por cortesía y entró.
-¡Madre! - sonrió llegándo hastas ella platando un beso en su mejilla -
-Draco que sorpresa - le miraba admirada - ¿A qué debo tanta efusividad? ¿Acaso olvidé mi cumpleaños?
-No madre - se sentó en su cama observándola - ese es un buen vestido, muy elegante
-Es como cualquier otro que me pongo en la semana - rodó los ojos tomando el frasco de perfume y aplicó un poco -
-Bueno… sí, pero tú siempre has sido elegante y con buen gusto
-Siento que estás apunto de pedirme algo muy muy grande - se sienta junto a él - habla ahora
-Quiero que comamos juntos - le toma la mano - pero…
-Sabía que vendría un pero
-Pero no quiero que te de un infarto cuando nos sentemos a la mesa - le besa la mano - por favor, quiero pedirte tu comprensión y amabilidad de ser posible
-¿Nos sentemos a la mesa? - alza una ceja - ¿Tú y quién más?
-Por favor madre
Suspirando accedió y le acarició la mejilla antes de que saliera a dar instrucciones a su guardia que los quería en un perímetro más alejado argumentando sonidos sospechosos en las noches y quería que estuvieran alerta.
Llegó a su habitación y ahí encontró a Hermione con el vestido que le había prestado y la cara con un poco de color.
-¿Está bien o quieres que me arregle más? - se veía en el espejo sin prestarle atención al rubio - ¿Draco?
-Estás perfecta - se acercó tras parpadear un par de veces - te has recuperado bastante bien - le da un beso en la mejilla -
-Gracias - se sonrojó - cualquier cosa ha como estaba hace… ¿Cuánto llevamos aquí?
-Apenas es tu segunda semana - le da una vuelta aprobando como se veía - parece una eternindad ¿no es así?
-Sí que lo parece - asiente con un gran suspiro - ¿Ya comeremos?
-Sí - revisa su reloj - ya casi es hora - le toma el brazo y camina con ella hasta la puerta -
-¿Qué estás haciendo?
Lizeth Malfoy