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Alone With You — capítulo 33
Después de caminar un poco, se detuvieron frente a unas puertas negras y el pequeño retiró su mano
-¿Quiere que le acompañe señorita?
-No, muchas gracias - le sonrió amable -
La criatura desaparecio y tomando una bocanada de aire empujó el portón, timidamente asomó la cabeza, y frente al ventanal estaba su silueta recargada, observando hacia el ventanal.
-No te quedes afuera - el eco de sus palabras la envolvió -
-Es una sala bastante… tétrica
- cerró la puerta - Draco…
-No me mires con compasión - su respiración se aceleró - te lo… suplico
Hermione no supo que decir, así que se acercó a el quedando a un paso de su espalda, extendió las manos y recorrió desde la cintura, pasando por los omoplatos hasta que le tomó por los brazos y recargó su cabeza en la espalda.
-¿Crees que yo haría algo así?
- su voz frágil le hizo apretar los labios - no siento compasión por ti
-¿Y por qué no? - respiró hondo y hechó la cabeza hacia atrás dejándose consolar - he sido reprendido como un chiquillo por mi madre
-Eso no es ser reprendido - quita las manos y se pone de frente a él - eso ha sido un cuestionario sin escrúpulos de una persona que no sabe lo que tiene frente a ella
-¿La puedes culpar? - acaricia su mejilla - he sido un ser despreciable en la vida, y tú sabes de eso, nunca he tenido lo que se necesita para defender lo que realmente quiero
-Nunca tuviste la oportunidad
- le toma la cabeza con firmeza - eso es diferente, si fueras la persona que eras hace diez años, entonces probablemente si serías un ser despreciable, pero no lo eres, creciste… maduraste,
-¿Y eso que cambia? - alza los hombros - ya escuchaste a mi madre, dispuesta a tapar la infidelidad de su hijo, a proteger a la "AMANTE" sólo para que sea feliz - retira sus manos con suavidad - ¡Carajo! - maldice entre dientes caminando hasta el sillón - mi padre y yo no somos tan diferentes entonces
-Tu eres Draco Malfoy - se acerca hasta él y se arrodilla tomándole las manos - eres un hurón albino teñido - suelta una pequeña risa - un poco insoportable a veces, el mejor medimago que pueda existir, un creador de pociones excepcional… un amigo único, un hijo ejemplar - le besa las manos - y de los mejores seres humanos que he conocido
Pasaron unos segundos después de que la castaña dejara salir todos los pensamientos sobre Draco hasta que se decidió a enfrentar su mirada, los ojos del rubio estaban cerrados con una solitaria lágrima que había recorrido gran parte de su rostro.
Con gentileza limpió el rostro y se acercó hasta que sus labios se posaron en un casto beso.
-Eres el hombre que cualquier mujer desearía - susurra sobre sus labios -
-Te recuerdo que me dejaron botado después de casarme - ladea una irónica sonrisa -
-Pues que afortunada fui entonces
El ojigris, tuvo una gran sonrisa cuando abrió los ojos y la vió postrada a sus pies, le ayudo a levantarse hasta ponerla junto a él en el silón
-Sabes como sacar a las personas de su depresión ratoncita - le regaló un beso en la mejilla - gracias…
-Dime hurón - mordió su labio - ¿Qué habitación es ésta? ¡Es tan…
-Lúgubre es la palabra
- pasa su brazo sobre los hombros y le hace recostarse sobre el - no tétrica, tétrica suena a algo donde podríamos ir de campo - ambos soltaron una carcajada por el comentario y después de admirar el lugar por un par de minutos Draco volvió a platicar - era el despacho de mi padre
-Es un graaaan despacho
- soltó irónica - ¿No te daba miedo venir aquí?
-Miedo no… me daba pavor - suspiró - desde chico tenía reglas acerca de todo, y venir aquí era que me iban a poner una más o estaba en serios problemas
-¿Por qué refugiarte en el lugar que tanto temes?
-Cuando… - suspiró profundamente cerrando los ojos recargando su cabeza en el respaldo - acababa de cumplir dieciseis años, fui llamado por mi padre hasta éste despacho, fuera esperaba mi madre la cual veía un punto fijo… de las tinieblas apareció mi tía y un par de personas que no reconocí… - negaba con media sonrisa - pensé que daría un discurso sobre él y que sería un festejo doble y todas esas cosas tontas pero…
-¿Recibiste la marca?
-Ese fue mi regalo de cumpleaños - suspiro - nunca supe en realidad si me ofreció mi padre, mi tía… ÉL
-¿No tenías opción?
-Nunca la tuve
-Ahora la tienes
-No la tengo… tengo más libertad, eso es cierto, pero las decisiones te atan de una u otra manera siempre Hermione
-Bueno… aún no me has contestado mi pregunta ¿Por qué te refugias aquí si tanto miedo te daba?
-Quería saber qué se siente estar de éste lado de la mesa, si el poder te cegaba como para vender a cualquier persona… - sus nudillos se endurecen -
-¿Y qué sentiste?
-Absolutamente nada - se relaja - frío… tal vez
-¿Nos llevas a la habitación? - le frota la mano que tiene sobre su hombro - si me da un poco de escalofrío estar aquí
Lizeth Malfoy