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Historia 20373 — capítulo 1
Armando un Rompecabezas:
Capitulo 1:Los Potter
Muchos años atrás, durante una dura tormenta de verano, James Potter, corría por una calle oscuras, desde don se vislumbraba un castillo, fuertes truenos Caín, una gran reja apareció ante James, pero logro cruzar la barda, y llegar hasta la puerta del gran castillo, desde afuera parecía abandonado, James entro y corrió por largos pasillos hasta que llego frente a una Gárgola, le susurro unas palabras que nadie pudo escuchar, y la gárgola se aparto del camino, y dejo ver una escalera cuyos peldaños subían solos como por arte de magia, James subió corriendo y llego frente a una puerta enorme, y toco la puerta.
-Adelante-se escucho decir a una Voz, James abrió la puerta y entro- Hola James no te esperaba.
-Profesor-dijo James- Son dos.
-Dos?- solo falto un segundo para que comprendiera- no puede ser, debes protegerlos, sabes muy bien la profecía.
-Hay tantas profecías-dijo James- que no se a cual se refiere.
-Sabes muy bien James-dijo el Profesor- y además la tercera pieza también esta entre nosotros.
-Me rehusó a creer que se vaya a cumplir-dijo James- solo falta que aparezca una de las Piezas.
-Así parece-dijo el Profesor-Sabes muy bien que hay que protegerlos.
-Pero Profesor Dumbledore- dijo James- no quiero, no puede ser esa la medida.
-Todo el mundo sabe-dijo Dumbledore- que lo esperabas, pero nadie tiene que saber que son dos.
-Lo en tiendo-dijo James- pero eso mataría a Lily.
-Lo se-dijo Dumbledore- pero ella como nosotros sabe que es mejor así.
-No puedo aceptarlo-dijo James- no es suficiente con que una Profecía cualquiera caiga sobre mi familia, tienen que caer las 7, las 7 Profecías del Apocalipsis, no lo puedo creer.
-Estas exagerando-dijo Dumbledore- Todavía nada de eso es seguro, solo sabemos que las piezas están reunidas, solo falta quien las arme.
-Y que encuentren la ultima de las piezas-dijo James- espero que nunca suceda, no quiero ver ese futuro.
-No lo veras-dijo Dumbledore- si las piezas se unen, tu no veras ese futuro, y lo sabes tanto como yo.
-Que sucederá con el otro-dijo James- sabes bien que el nos atacara en cualquier momento, sabe de la otra profecía.
-Deberán ocultarse-dijo Dumbledore- y lo mejor para ello, es el encantamiento Fidelio, yo puedo ser el guardián.
-No-dijo James- el Guardián será Sirius.
-Muy bien-dijo Dumbledore- cuídense, yo estaré pendiente que todo salga bien, Mañana a las siete, saldrá el barco, sabes lo que tienes que hacer.
-Lo se-dijo James, saliendo de allí alicaído, viendo como los Potter se desmembraban pedazo a pedazo.
Dieciséis años han pasado, Harry Potter el niño que vivió, se encuentra en el tren rumbo, ha su sexto año, se encuentra con Ron y Hermione, en uno de los compartimientos del tren, pero no sabe lo que se espera, no muy lejos de allí, en otra de las cabinas del tren, se encontrá un chico de cabello negro y revoltoso, imposible de peinar, moreno y de ojos verde esmeralda, su podría decir que la mismísima imagen que del chico que vivió, pero con una muy sutil diferencia, no había cicatriz, era su primer viaje a Hogwarts, ya que nunca había vivido en Inglaterra, toda su vida la vivió en un suburbio de Nueva York, pero ese verano un viejo un poco extraño, lo había visitado, el sabia todo sobre su pasado, siempre lo había sabido, ya que había sido criado por una familia de magos, hasta el año anterior, había asistido a la Escuela Salen de Magos y Brujas, pero la visita del anciano lo cambio todo, así que pronto, arreglo sus cosas y viajo a su país natal, Inglaterra, junto con el anciano, solo tenia un sueño en la vida, el cual se le había negado, conocer a su hermano, pero sabia perfectamente que su hermano desconocía su existencia, además el anciano le dijo que todavía no podía revelarse, que el momento llegaría, así que esa mañana en el Adén cuando lo vio, junto a un grupo de pelirrojos, tuvo que contener sus ganas de salir y abrazarlo, pero el Hakson Teodoro Potter Evans, tenia que esperar, a esa noche cuando todos supieran su nombre, y todos se enterara de que James Potter y Lily Evans, tuvieron gemelos el 31 de Julio de 1980.
El viaje se le hizo largo pero al fin llego, al anden que lo separaba de su nueva vida, del final de una cadena de mentiras, que iniciaron dos hombres una noche de verano, esperaba que el viejo no echara todo para atrás, quería estar con su hermano, quería escuchar como había sido su vida, de sus labios y no de otros como se lo habían estado contado, pero allí estaba a varios metros de el, abordando un carruaje junto a un Pelirrojo, y una Linda chica de pelo castaño, pero siguiendo las instrucciones del viejo, fue con un enorme hombre, que llamaba a los chicos de primer año.
-Harry que haces aquí-dijo el Hombre- debes tomar el carruaje como los demás.
-Yo no soy Harry-dijo Hakson- soy un chico nuevo, que viene de Norte América, y en las instrucciones que me dieron debo ir con usted.
-Ha, te pareces mucho-dijo el Hombre-a....
-Si al niño que vivió-dijo Hakson- me lo han dicho miles de veces, hasta me han dicho que podríamos ser gemelos, excepto por una cosa.
-Cual-dijo el Hombre.
-La cicatriz que el lleva en su frente-dijo Hakson- a lo que siempre he dicho que la cicatriz no es de nacimiento, mucho gusto Hakson Potter.
En ese momento, el Hombre casi se desmaya, pero lo que decía el chico no podía ser, los Potter solo tuvieron un hijo Harry, según todos los datos oficiales, al menos claro que Albus Dumbledore, estuviera inmiscuido en eso.
-No debí haberle dicho mi nombre-dijo Hakson- se nota que no me esperaba, es que pensé que el director le había informado.
-No-dijo Hagrid- seguro se lo esta guardando para esta noche, Rúbeus Hagrid, guardabosques, guardián de las Llaves de Hogwarts y Profesor de Cuidado de criaturas mágicas, pero sobretodo muy buen amigo de Harry Potter, ha hora debemos apurarnos, cruzar el lago lleva tiempo.
Después de eso, Hagrid junto con Hakson y los chicos de primer año, se encaminaron al castillo, después de un rato de remar llegaron al castillo, y subieron las escalinatas donde Hagrid los dejo y los recibió la Profesora Mcgonagal.
-Buenas noches-dijo la Profesora- yo soy Minerva Mcgonagal, profesora de Transformaciones y Jefa de la casa Gryffindor, mientras estén aquí, habitaran en casas, con varios de sus compañeros de diferentes años, las casas son Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slythering, a las cuales serán seleccionados en un momento, los miembros de sus casas serán como sus familia, mientras estén aquí, con sus buenas acciones y comportamiento, recibirán puntos para su casa, con las malas se les restaran, al final del año, la casa con mas puntos ganara la copa de las casas, esperen un momento y entraremos en la selección.
Mientras tanto en el gran comedor, en la mesa de Gryffindor, se encontraba Harry con sus amigos, hablado de diferentes cosas con respecto al verano y burlándose de los Slythering, esperando el momento de la selección.
-Bien a llegado el momento de la selección-dijo Albus Dumbledore- por favor los nuevos Alumnos.
Así fue que los nuevos Alumnos entraron, y todo el mundo comenzó a murmurar y a ver a Harry, Harry observaba a otro chico igual que el que estaba junto a los de primer año, y no lo podía creer.
-Harry-dijo Hermione- ese chico es tu vivo retrato.