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Año decisivo: amores para siempre — capítulo 4
Después de la ceremonia Hermione dejó a Harry charlando animadamente con Ginny y se dirigió a su sala común. Romy y Ron no habían vuelto y eso la tenía preocupada. Tenía miedo que le hubiese pasado algo malo y secretamente quería ser ella quién estuviera consolándolo entre sus brazos. Se sonrojó, no sabía porque pero cada vez que pensaba en Ron y ella en alguna situación de contacto no podía dejar de sentir que un escalofrío le recorría toda la espalda. Suspiró. No podía- o no quería- saber porque no le sucedía eso con su otro amigo.
Sumergida en esos pensamientos llegó hasta el retrato de la señora Gorda, dijo la contraseña. La sala común parecía estar vacía, cuando se dirigía a los cuartos de las chicas para ver si encontraba a Romy y preguntarle por Ron, los vio. Estaban abrazados en un sofá enfrente del fuego. Ron le estaba besando el cuello, mientras Romy le acariciaba los cabellos y emitía leves gemidos.
Hermione sintió que la vida le abandonaba mientras veía las manos de Ron acariciando la cintura de su amiga. Sintió miles de agujas clavarse en su corazón mientras observaba como las manos de Romy recorrían con delicadeza la fuerte espalda de Ron. Intentando no hacer ruido Hermione subió hacia su cuarto, sintiendo que en ese momento su felicidad se había muerto.
En cuanto Hermione desapareció, Romy y Ron se separaron.
-
Espero que esto funcione- dijo Ron, con la mirada fija por el lugar que Hermione había desaparecido.
-
Espero que sí- dijo Romy.
Estaba triste, pues sabía que su amiga en aquellos momentos estaría sufriendo. Solo esperaba que todo saliese bien y que pronto esa tristeza se transformarse en felicidad por estar con el chico al que amaba.
-¿Dónde está Hermione?- preguntó Romy,
Estaban los tres en el gran comedor desayunando y Hermione no aparecía, cosa rara en ella que siempre era la primera en llegar.
- No lo sé- contestó Harry, tranquilamente, desconocedor de lo que había sucedido ayer entre sus amigos.
Ron miró a Romy, preocupado.
Romy lo miró fijamente y le dijo:-Ron, ¿porque no vas a ver que sucede?
Sin decir nada, Ron se levantó y abandonó el lugar consciente de que lo que fuera a suceder podría determinar su vida. Buscó a Hermione por todo el colegio. Desesperado por no encontrarla, se dirigió tristemente hacia el lago y... allí estaba ella. Apoyada contra un árbol, con la mirada triste observando fijamente algún lugar del firmamento.
Ron se acercó y sin decir palabra se sentó a su lado.
Hermione, sin ni siquiera mirarlo con la mirada fija en el cielo le dijo:
- Ayer te vi con Romy. Me alegro por ti Ronald, es una gran chica.
Su voz no denotaba ningún sentimiento, al contrario carecía de cualquiera.
- ¿Sabes?- continuó- Vicktor me ha pedido formalmente que salga con él y creo que voy a acertar.
Ron no pudo más y se levantó furioso.
- ¿Cómo puedes hacer eso? Ese “Vicky”, no te merece, es un estúpido.
Hermione se levantó como un resorte y le encaró.
-
¿Cómo puedes decirme eso? Tú y Harry hacéis vuestra vida amorosa sin consultarme. Además- se acercó más a él- No entiendo porque le odias tanto a ver dímelo.
-
Por…por…que…
Y no pudo más. Tenerla tan cerca sentir su aliento en su cuello, ver sus hermosos ojos brillar en la lucha… No pudo más y la besó. Al principio, temiendo ser rechazado dio un beso suave, pero cuando comprobó que no era rechazado sino correspondido, profundizó el beso dejándose llevar por todo el amor y la pasión que le provocaba esa joven leona.
Hermione recibió el beso como recibe el agua un sediento. Su cuerpo vibraba y cuando Ron la agarró con la cintura para profundizarlo no pudo evitar echar sus manos alrededor de su cuello y acariciarlo… pero en medio del paraíso una luz se le encendió. Ahora Ron estaba con Romy y ella era su amiga. No le podía hacer esto.
Con dificultad se separó de Ron y le miró.
-
No podemos hacer esto, Ron.
-
¿Por… porqué?- preguntó Ron todavía absorbido por aquel maravilloso beso.
-
Ahora estás con Romy. Ella es nuestra amiga y no le podemos hacer daño.
Dicho esto trató de huir de allí temerosa de no poder mantener su voluntad delante de aquellos ojos azules y volver a sucumbir. Pero Ron fue más rápido y la agarró por la muñeca. La obligó a ponerse frente a el y la agarró e la cintura.
- Mírame Hermione- susurró él, suplicante.
Hermione levantó su cara y clavó sus ojos en los de él
- Yo te amo desde el primer momento que te vi. Sueño contigo, lloro por ti. Cuando llegó Krum temí perderte y casi me muero. Cuando no te veo me siento vacío y deseo verte aunque sé que no eres mía.
Hermione escuchaba estas palabras con lágrimas en los ojos.
- Romy es una gran amiga. El día que nos viste sabíamos que estabas allí, te sentimos entrar. Todo fue un plan de Romy para demostrarme que me amabas y que tuviera la valentía suficiente par decirte que te amo y te necesito más que el aire que respiro.
Hermione ya no pudo más y comenzó llorar. Ron la apretó contra él y ella siguió llorando en sus brazos.
- Si no quieres- continuó él- tener algo conmigo lo comprenderé y me gustaría seguir siendo tu amigo para seguir teniéndote cerca.
Hermione levantó la cara y le miró.
- Tú, Ronald Wesleay, siempre serás mi amigo. Pero también deseo ser tu novia, tu amante y algún día tu mujer…
Pero no pudo seguir hablando, ya que Ron la volvía a besar con más pasión todavía.
Durante todo el día ni Ron ni Hermione aparecieron en clase. Harry y Romy estaban preocupados pero no lograron encontrarlos.
Era tarde, Harry y Romy eran los dos últimos alumnos que continuaban en la sala común haciendo sus tareas y aprovechando para charlar. Sintieron abrirse el retrato y entraron Ron y Hermione muy sonrientes.
-
Pero, ¿donde estabais?- preguntó Harry enojado- De ti Ron lo esperaba, pero de ti Hermione, creí que eras más responsable.
-
Es que tenías cosas de que hablar- le dijo Ron tranquilamente.
-
Y… ¿bien?- preguntó Romy ansiosa de saber que había sucedido.
Ron sin contestarle agarró a Hermione, por la cintura y la besó, ante la atónita mirada de Harry y la alegría de Romy.
- Enhorabuena- gritó Romy saltando a abrazar a la pareja.
Harry tardó un poco en reaccionar pero también felicitó a la pareja con entusiasmo. Mientras las chicas charlaban Harry miró a su amigo.
- Ya era hora, hombre.
Ron le sonrió, ahora era el hombre más feliz del universo
Este capítulo se refiere exclusivamente a esta pareja, en los demás capítulos, algunos hablaran exclusivamente de alguna pareja y otros un poco más en general