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Historia 23933 — capítulo 2

LA CEREMONIA DE SELECCIÓN

Los cinco se sentaron en la mesa de Gryffindor, junto a Peter que ya estaba allí.Tenía aspecto de estar estresado y parecía más nervioso de lo habitual.

-¡Wormtail!-exclamó Sirius-¿Dónde te habías metido?

-Ehhh…estaba durmiendo en un vagón apartado…me sentía muy cansado…tú sabes-se excusó el chico.Excusa que, por supuesto, ninguno creyó.

James había abierto la boca para decir algo, cuando las puertas del Gran Salón se abrieron y la fila de alumnos de primero entró siguiendo a la profesora McGonagall. Todos miraban asombrados el techo encantado del lugar, que reflejaba un cielo azul oscuro, salpicado de estrellas.

No tardaron en divisar a Jack y a Ahlem, que los saludaron con las manos.Pero Sirius parecía buscar a alguien más con la mirada.

-Sirius, ¿Se puede saber qué demonios se te perdió entre ese grupo de niñas de primero?-preguntó Annie claramente celosa.

-A mi prima Tonks, la hija de Andrómeda-contestó el animago-También empezará primer año.

-¿Tonks?-repitió Lily-¡Qué nombre más extraño!

-En realidad Tonks es su apellido, su nombre es Nymphadora, pero lo detesta-explicó Remus mientras la profesora colocaba un viejo sombrero sobre un taburete de tres patas.El sombrero se sacudió y una rasgadura se abrió. El sombrero comenzó a cantar:

Oh, podrás pensar que no soy bonito,

pero no juzgues por lo que ves.

Me comería a mi mismo si puedes encontrar

un sombrero más inteligente que yo.

Puedes tener bobines negros,

sombreros altos y elegantes,

pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts

y puedo superarlos a todos.

No hay nada escondido en tu cabeza

que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.

Así que pruébame y te diré

donde debes estar.

Puedes perteneces a Gryffindor,

donde habitan los valientes,

Su osadía, temple y caballerosidad

ponen aparte a los de Gryffindor.

Puedes pertenecer a Hufflepuff,

donde son justos y leales.

Esos perseverantes Hufflepuff

de verdad no temen al trabajo pesado

O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,

si tienes una mente dispuesta,

porque los de inteligencia y erudición,

siempre encontrarán allí a sus semejantes.

O tal vez en Slytherin

harás tus verdaderos amigos.

Esa gente astuta utiliza cualquier medio

para lograr sus fines.

¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!

¡Y no recibirás una bofetada!

estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).

Porque soy el Sombrero Pensante

Cuando el sombrero terminó su canción el Gran Salón estalló en aplausos.

¿Es qué jamás van a cambiar la canción?-murmuró Sirius mientras la profesora McGonagall desenrrollaba un pergamino y llamaba al primer alumno.

-Anndorian, Anton-

Un niño de cabellos oscuros y frios ojos negros se adelantó y se sentó en el taburete.

-¡Slytherin!-gritó el sombrero pocos minutos después de tocar su cabeza.La mesa de las serpientes aplaudió mientras Anton se sentaba junto Snape. James a su vez hacía como que vomitaba.

Bruchett, Jonás fue seleccionado para Ravenclaw.

-Baker, Jack-

Jack se sentó en el taburete y tragó saliva mientras la profesora McGonagall le colocaba el sombrero.

-Con que otro Baker ¿Eh?-murmuró una vocecita en su oído-A ver…veamos…veo mucha sabiduría, quizás estés bien en Ravenclaw…pero también veo algo de astucia, no serías un mal Slytherin.

“-Prefiero saltar de la torre de astronomía-“pensó Jack.

-Mmm…no lo se…como ya he dicho eres astuto, pero sin embargo hay mucho valor y un gran corazón…lo ideal sería…! GRYFFINDOR!-

Jack respiró aliviado y corrió a sentarse junto a su hermana.

-¡Excelente!-exclamó ella abrazándolo-¡Ese es mi niño!

-¡Pequeñito Jack!-Sirius lo abrazó con fervor-¡Sabía que eras todo un merodeador en potencia!

James le revolvió el pelo.

-¡Bien hecho!-

Jack terminó de recibir saludos justo a tiempo para ver la selección de Will, un chico que había compartido el bote con él y con Ahlem cuando cruzaron el lago, con el que habían comenzado a trabar amistad. Jack deseó para sus adentros que estuvieran en la misma casa.

-Fox, William-

Un chico de cabello color café completamente rizado y ojos color miel corrió a probarse el sombrero, que luego de dudar unos segundos lo colocó en Gryffindor.

-¡Genial!-sonrió Jack cuando Will se sentó junto a él.

-Honaker, Ahlem-

Ahlem caminó muy nerviosa hacia el taburete, se sentó y se probó el sombrero. Jack y Will cruzaron los dedos.La chica pasó un minuto entero sentada con los ojos cerrados hasta que el sombrero finalmente gritó:

-¡GRYFFINDOR!-

Ahlem se sentó frente a Jack y Will con una sonrisa de oreja a oreja.

-Felicitaciones Ahlem-dijo Annie por encima del ruido de los aplausos cuando Martin McKinnon ocupó su lugar en la mesa de Ravenclaw.

Poco a poco la cantidad de alumnos fue disminuyendo hasta que, finalmente y para alivio de dos hambrientos animagos, la profesora McGonagall llamó a la última alumna:

-Tonks, Nymphadora-

Una niña con dos trenzas fucsias y ojos azul oscuro se probó el sombrero.

-Esa es tu prima ¿No?-le preguntó Lily a Sirius. Éste asintió.

-¡GRYFFINDOR!-

Sirius abrazó a la niña que se sentó junto a Ahlem.

-¡Maravilloso!-exclamó el animago sonriendo-Tonks, ella es mi novia Annie, su hermano Jack y sus amigos Ahlem y Will, mi amiga Lily y bueno a los demás ya los conoces.

Los ojos de Tonks se fijaron en los de Remus por un instante, pero ella apartó la mirada sonrojádose ligeramente.

-¡Hola!-saludó ella con una sonrisa-A mi pueden llamarme Tonks.

-Me gusta tu cabello-dijo Annie-Es extraño, pero me gusta, también te quedaría bien el color castaño. ¿Verdad L…?

-¿Más o menos asi?-Tonks apretó los ojos con fuerza y sus trenzas fucsias pasaron a ser castaño oscuro.

Annie se cortó a mitad de la frase.

-¡Wow! ¡Eres una metamorfomaga!-chilló Lily fascinada.

-Asi es- asintió Tonks con una sonrisa.

-Debe ser genial poder cambiar tu aspecto cuando lo desees-murmuró Annie alucinada-

-¿Es muy difícil?-preguntó Will

-No, sólo tengo que concentrarme-respondió ella.

De pronto el profesor Dumbledore se levantó.

-Sólo tengo una cosa que decir antes de comenzar el banquete; ¡La cena está servida!-

Todas las fuentes se llenaron de la comida más deliciosa que uno pudiera imaginar. La cena pasó entre charlas y transformaciones de Tonks que arrancaron carcajadas de todos los presentes. Los postres no se hicieron esperar y todos comieron hasta que se hartaron y el sueño empezó a hacerse presente.

El profesor Dumbledore volvió a dar las habituales advertencias acerca de la magia en los pasillos y del bosque prohibido, haciendo énfasis en esto último mientras sus ojos se desviaban hacia James y Sirius.Por último todos entonaron las estrofas del himno de Hogwarts, cada uno con su ritmo favorito; al final solo Sirius seguía interpretando las estrofas, con el ritmo de un tango.

Lily y James llevaron a los alumnos de primero hasta sus habitaciones y se despidieron de Annie, Sirius y Remus en las escaleras de la sala común de Gryffindor.

-¿Cómo? ¿Ustedes a donde van?-preguntó Sirius confundido.

-Los premios anuales tienen una habitación aparte-explicó Annie desde la escalera.

-Es verdad-corroboró Remus subiendo las escaleras-Hasta mañana, ¿Vienes Padfoot?

-Si-asintió el moreno-Buenas noches-agregó volviéndose hacia los premios anuales.

-Creo que deberiamos irnos a dormir-dijo Lily mirando con disimulada ternura como James bostezaba.

-De acuerdo-

Ambos se detuvieron frente a un cuadro para nada llamativo de un aburrido paisaje, que había en un rincón apenas iluminado y Lily dijo la contraseña (Draco dormiens nuncam titillandus).

Se encontraron en una cómoda habitación con dos camas con dosel rojo una al lado de la otra, más allá había una chimenea con un sillón y la puerta que daba al cuarto de baño.Lily abrió el baúl que estaba a los pies de su cama, sacó su pijama y se metió en el cuarto de baño.

James se pusó el pijama y se acostó.Poco después Lily salió del cuarto de baño con un camisón blanco sin mangas que dejaba ver sus hombros cubiertos de pecas y que acentuaba el rojo intenso de su cabello.Al verla, él se hizo el dormido rápidamente.

Lily se acercó a su cama y sin saber siquiera cómo ó porqué, le dió un beso en la frente.

-Descansa, James-susurró.

Ella se acostó en su cama y apagó la luz, pensando en que ese James Potter era muy distinto a aquel niño revoltoso y arrogante que había conocido hacía seis años atrás. Definitivamente el muchacho por fin había madurado.

Él mientras tanto, sonrió en la oscuridad. Compartir el puesto de premio anual con Lily era, definitivamente, lo mejor que le había pasado.