Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 23984 · de

Historia 23984 — capítulo 2

Jack II

Entonces Pablo se folló a Marizza y comió pollo al chilindrón preparado por Shail... ups nos hemos equivocado de historia...¬¬

Ahora en serio, Jack entró en una habitación que resultó ser la cocina. Era muy rara, parecía la taberna de los Serrano, llena de jamones por todo el techo, y con muchas botellas de cerveza (eso explicaría muchas cosas).

De repente, sin previo aviso, apareció una bola de pelo voladora que fue a parar a su cabeza, que resultó ser un gato (con uñas afiladas). Jack cogió al gato por las patas traseras, pero el gato contraatacó con las delanteras. Al final eso parecía una orgía, y Jack pensando que a partir de ahora entrenaría con el gato para acabar con Kirtash y los subnormales, le cogió de la cola y empezó a dar vueltas hasta que lo soltó y salió disparado por la ventana. El gato se asomó asustado y tras ver que Jack pasaba de el se fue asustado a un rincón, donde Jack vio una figura que lo había estado observando todo (mientras comía palomitas). Jack no se había dado cuenta de su presencia durante su “pelea”.

-Hola- saludó Jack.

Era una chica de doce años, de pelo largo castaño, morena y con ojos grandes y luminosos como los dibujos manga japoneses. De repente ella empezó a gritarle cosas en pitufiano (¿Se llamaba así?) y parecía enfadada (seguramente por maltratar a su gato)

-¿Lo cualo?- Jack no entendía nada.

Ella pareció comprender. Se descolgó una cadena con un colgante de dos triángulos entrelazados que formaban una estrella de seis puntas.

-¡Qué way, siempre quise tener una estrella de David!- exclamó Jack ilusionado.

-No es una estrella de David imbecil- dijo la chica.

-¿Entonces qué es?

-Es un colgante de comunicación. Con él podrás entender, hablar y escribir el pitufiano y hacer llamadas internacionales a correo revertido.

Jack observó el collar con curiosidad, pero le dio rampa.

-¡Ay, me ha hecho daño!

-Eso es porque no crees en los ovnis.

-¿Los qué?

-Qué lento eres... los ovnis, ya te lo he dicho- dijo la chica desesperada-. Por cierto me llamo Victoria- dijo extendiendo la mano.

Jack retrocedió. No se atrevía a tocar a la gente-pitufo. Había tenido muy malas experiencias con Shail.

-No tienes por qué tenerme miedo- dijo Victoria de forma más amistosa-. No soy como mi gata.

-Tu gata es una extraña mezcla entre Shail y una caja llena de mocos. ¿Cómo se llama?

-Doña.

-¿Doña?¿Por qué la llamas así?

-Porque está casada.

-¿Con quién? ¿Quién podría aguantarla?

-Con el Señor Don Gato.

-¿El Señor Don Gato?

-Era el Señor Don Gato- empezó a cantar (con baile incluido)- sentadito en suuu tejaado, maramiamiaumaramiamiau...

Se puso a cantar la canción entera (se la sabe O.o) y Jack terminó bailando con ella encima de la mesa de la cocina (Son patéticos¬¬).

-¿¿¿PERO QUÉ PASA AQUÍ???- Shail apareció por la puerta desnudo tapado con tan solo una toalla atada a la cintura. Detrás de él iba Alsan, pero como tenía loa pies muy mojados resbaló, intentó mantener el equilibrio, por lo que “patinó” hasta chocar contra la pared del otro lado del pasillo. Cuando consiguió llegar hasta la cocina, Jack y Vic comprobaron que el llevaba la misma indumentaria que Shail (Pero Alsan era mucho más musculoso).

-¿Qué se supone que hacíais?- preguntó Shail.

-¿Qué se supone que hacías vosotros vestidos así?- contraatacó Vic.

Jack se imaginó a Shail y Alsan en la playa montados sobre caballos desnudos (los cuatro) pero los caballos tropezaban y Shail acababa sobre Alsan... Jack, no pienses en eso, la vida es demasiado hermosa para morir ahora, te estas independizando, has abandonado a tus padres. No debes ver tanta pornografía junta.

-Pues... he... nosotros... esto... estábamos...- Shail y Alsan tartamudeaban y sus mejillas estaban más rojas que las de Heidi- Bueno, eso a vosotros no os importa- dijo Shail cambiando de tema- Pero... ¡¡¡¿¿¿QUÉ HAS HECHO VIC???!!!- gritó Shail escandalizado.

-Le he dado el colgante de comunicación- contestó Victoria a la defensiva- ¿Y qué? Ya era hora de que alguien le explicara algo.

-No me refiero a eso- dijo Shail indignado- ¡¿Te has puesto la FALDA VERDE?!

Jack no entendía nada. ¿Qué tenía de malo el color verde? ¿O era que la falda era muy corta? A Jack eso le gustaba. Pero era normal que debido a la “inclinación sexual” de Shail, ejerciera de madre protectora “anti-chicos-salidos” (como Jack).

-Sí, ¿qué pasa?- Vic tampoco entendía, Jack pensó que al menos no era el único.

-Dijiste que te pondrías la rosa y así podríamos ir conjuntados- Shail empezó a llorar mientras Vic lo consolaba.

Jack decidió que tenía que salir de allí.

-No lo soportao más. No puedo seguir en esto nido de “pitufos-raritos”. Me voy.

Pero Alsan se puso en medio de la puerta impidiendo el paso. Allí, con el pelo mojado y desnudo de cintura para arriba (en realidad estaba desnudo del todo y solo una toalla separaba sus partes de la visión humana) se parecía a Juan Reyes de pasión de Gavilanes. En la mente de Jack empezó a sonar la música de la novela: “¿Quién es ese hombre?, que me mira y me desnudaa...” Pero descubrió que no era solo en su cabeza. Era de VERDAD.

-¡¡¡¡¡Vic, aparta al gato del tocadiscos!!!!!- gritó Shail enfadado.

Doña estaba rodando encima de un disco, de esos antiguos. ¿Qué haría el disco de pasión de gavilanes en “Micasa”? (S: Pero qué tonto eres, ¡¡Es de Shail!! Auch! Crisálida xk me pegas?).

En aquel momento de distracción, Jack aprovechó para salir de la cocina, por debajo de las piernas de Alsan (AAAAAAHHHHH!!!), pero afortunadamente no miró hacia arriba, podía haber quedado traumatizado.