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Historia 24016 — capítulo 9

Capitulo 9: Hablame de nuevo.

Luego de tantos bellos minutos, horas y semanas. Lily habia descubierto que detras de ese antifaz de superioridad habia un chico lleno de amor para dar, especialmente a ella. Que James Potter sentia el dolor cuando este lo invadia a pesar de que ella no lo viera a veces. Y ahora, que estaba tan herida como el, se habia decidido por soltarlo todo... Sin importar las consecuencias que sus confeciones pudieran traer...

  • Y bien? - Pregunto James cuando ya estubieron los dos en el segundo piso.

  • Tengo que aclararte lo de la carta... Marcelo y yo-- Pero fue interrumpida por la mano del morocho frente a su rostro.

  • No tienes nada que explicar... lo entiendo todo. No debi forsarte a estar con migo si era a el a quien querias. Es mi culpa -Dijo el con una melancolica sonrisa. Ella lo vio palida, era esa la conclucion que el habia sacacdo? Era su culpa? Que EL la forso?

  • No James, no entiendes... -- Pero el volvio a cortar su oracion.

  • Perdoname Lily - Ella no sabia como reaccionar. Que significaba aquella disculpa? Estaba el terminando con ella? Aquel perdon tenia doble significado en la mente de la pelirroja. No tenia idea de que responderte, el no la dejaria explicar. El... - Creo que lo mejor es que... - Se podia ver con facilidad el dolor que le causaba comenzar la oracion - Que... dejemos todo aqui. Creo que... Perdoname - Y se fue corriendo, dejandola con el alma en mil pesados. Sin saber aun como reaccionar. Se limito a volver a su habitacion; queria estar sola y asimilar lo que James le estaba diciendo, como era posible todo aquello? Y todo por una simple carta? No era justo culpar a Marcelo de todo eso... el... no sabia, bueno... en realidad no sabia de hasta donde el estaba enterado de las cosas. Pero no habia que sacar concluciones apresuradas.

La pelirroja se acosto en su cama e intento dormirse, con los ojos rojos e hinchados del llanto. Nunca se habia dado cuenta de que tanto queria a James, pero ahora, frente a aquella situacion, todo era demciado claro y el dolor del desamor era sofocante y le hacia precion en el pecho dejandola sin aire. Era esa la sensacion de la perdida de un amor? Respiraba agitadamente, costandole. Cerro sus ojos y sin querer callo en un profundo sueño...

~

No quiso darle explicaciones a sus amigos sobre lo que habia pasado, asi que fue directo a su habitacion donde con un hechizo se quedo encerrado. Aun no podia creer lo que habia acabo de hacer. Habia terminado con Lily! Cuan lejos podia llegar la desconfianza... porque esa era la explicacion a todo: le tubo desconfianza. No le creyo y prefirio terminar con todo antes de enfrentarse al problema, como un completo cobarde. Se alejo de ella con una lagrima en cada ojo... soltando lo que no dejo escapar cuando pudo...

  • Ella tenia una explicacion... - Comenzo una torturadora voz en su interior - Ella te iba a explicar la verdad... eres un cobarde James Potter.

Sacudio todo su cuerpo intentando quitar aquel pensamiento de su cabeza. No tenia sentido, ya habia pasado. Lo hecho hecho estaba y depositar aquel mal momento en el pasado, que era donde pertenecia ahora. Cerro sus ojos consilio un extraño sueño...

~

Dia: Lunes. Hora: 9:15 AM.

Brenda, Danna, Sirius y Remus desayunaban en la cosina y dando los ultimos toques para ir a la estacion de Kings Cross y reaunar sus clases. Despues de varias semanas de refugiarse todo volvia a la normalidad y Lord Voldemort parecio desaparecer como si nada, sin dejar rastro alguno; lo que calmo a muchos, especialmente a la comunidad muggle que vivia con magos.

Un silencio de ultratumba rodeaba la habitacion que solo dio pasos a caras largas y a feos pensamientos. James y Lily no habian bajado y era mas que obvio que no estaba eso en sus planes. Despues de lo vivido el sabado que mas podia esperarse...

  • Voy a... ahora vuelvo - Dijo Danna, pensadolo bien antes de hablar. Dejo su taza de leche y subio como un rayo las escaleras esperando encontrar a Lily en su cuarto, era como si algo malo estubiera pasandole. Toco suavemente la puerta y tras esta aparecio la pelirroja, con los ojos inchados a cause de las lagrimas que aun corrian por sus mejillas - Lily, ven a desayunar, el no esta abajo...

Ella sonrio melancolicamente pero nego rotundamente con la cabeza, no tenia apetito desde aquel dia de sabado y la verdad no le daban animos para provar bocado. Danna la tomo por la muñeca y se la llevo por la fuerza. Ella intento secarse las lagrimas lo mejor que pudo pero se notaba a leguas que habia estado llorando.

Ya abajo, Sirius y Remus intercambiaron miradas de asombro. Ellos se habian enterado el dia anterior por Brenda y el susto les ataco por la espalda. Nadie imaginaba a James terminando una relacion tan grande con Lily. La pelirroja se sento a la mesa y comenzo a jugar con los cereales que tenian en un plato con algo de leche. Imaginandoce en este momento hablar emocionados por el regreso a Hogwarts, escuchar las bromas que los merodeadores tenian planeado para lo que quedaba de ese año escolar. Todo era tan doloroso... tan... desgarrador.

Instintivamene comenzo a llorar y si no fuera por que Brenda le seco las lagrimas lo mas disimuladamente posible no se habria dado cuenta de que le estaba pasando. Ella se sobresalto e intento recuperar la postura. Sonrio, pero nadie se creia la felicidad inexistente y por fin alguien rompio aquel silencio.

  • Bien... creo que voy a bajar los baules, acompañame Lunatico - Dijo Sirius que no podia sentirse tan incomodo y tan culpable. Que no dejaba de recordarse botoneandole a James lo de la carta, si no fuera por el ahora estarian todos riendo de la felicidad. Remus lo siguio y cuando estubieron lo suficientemente lejos de las chicas subieron corriendo las escaleras para buscar a James. No se rompieron la cabeza averiguando su posicion porque estaba tranquilamente en su habitacion sentado en el marco de la ventana observando la nada.

Black y Lupin intercambiaron miradas de preocupacion y el ojiazul agacho la cabeza, no iba a olvidar jamas lo que le habia hecho a su hermano. Solo quedaba intentar reparar el tremendo daño causado.

  • Cornamenta... - Solto el licantropo, acercandoce lentamente a el - Ya casi es hora - El nombrado corrio su mirada hasta posarla sobre sus amigos que lo veian inquieto. Sonrio tristemente y se paro, tomo sus cosas y se encamino con los chicos fuera de la habitacion para buscar todo lo demas.

~

  • Lily... no cayes, eso duele - Le dijo su amiga Brenda suavemente mientras le acariciaba la espalda. Ella la vio pero no dijo nada. Solo se trago el llanto que amenasaba con desbordar de su pecho. Alejo el plato con cereales y exploto en lagrimas, tapando su rostro con melancolia. Cuan vulnerable se sentia sin el consolandola.

  • Por que lo hizo? - Dijo entre sollozos. No podia evitar extrañarlo y besarlo y amarlo y...

Su triste exprecion cambio radicalmente y su mirada se torno oscura y con profundo rencor. Era Lily Evans quien lloraba por un desconfiado como Potter? Que mas podia esperarse de el? Es hombre! Un completo cobarde que huye de los malditos problemas y no escucha las malditas explicaciones que solo iba a quitarle un maldito minuto?

NO!

No volveria a pasar. Seco sus lagrimas con fuerza y se paro, vio severamente a sus amigas y salio de la cocina. Se encamino al segundo piso y en las escaleras se los encontro... o fue unicamente a el en quien fijo sus verdes ojos, aun estaban rojos y cualquiera podida deducir que habia estado llorando por un largo rato.

  • Aqui estan tus coasas, Lily - Dijo Remus lanzando furtivas miradas a su amigo de gafas quien ni se digno a observarla. Ella vio a James con suficiente odio. Sonrio falsamente a Lupin y con toda la dignidad posible solto:

  • Gracias, Remus - Y como una reyna continuo su paso hasta... donde sea. Solo queria ver la reaccion del cobarde ese, quien parecia, no tenia pantalones para verla a los ojos. Con indignancion subio a toda prisa las escaleras.

~

  • Bien... creo que no nos falta nada - Comunico Danna a todos que ya estaban en la sala esperando a que se hiciera la hora. Eran las 10 AM y en unos minutos partirian a la estacion de Kings Cross. Lily hablaba animadamente con Brenda y cuando podia le lanzaba miradas furtivas a su ex novio que en ningun momento cruzo sus ojos con los de ella. No tenia sentido intentarlo, era demaciado ciego y hegoista... una total perdida de tiempo.

  • Joven James - Hablo Xavier entrando en la sala - Es hora.

Con una sonrisa todos, excepto uno, se encaminaron fuera de la casa donde hay mismo estaba en Mercedes Benz negro estacionado en la entrada principal, esperando para llevarlos.

Ya en la estacion vieron con ancias el gran tren escarlata y como un rayo penetraron en el, buscando como diera lugar un buen compartimiento. Era obvio que Sirius, Brenda, Remus y Danna estarian en el mismo, pero que pasaria con Lily y James? Ella no estaba dispuesta a verle la cara y el parecia pensar igual. No espero ninguna recriminacion en la mirada de Potter y salio con paso decidido. Nadie dijo nada pero las chicas se quedaron con las ganas de decirle algo.

  • En seguida vuelvo... - Dijo Sirius y salio nerviosamente del lugar. Cuando estubo lo suficientemente lejos de las miradas de sus amgos corrio a la pelirroja. La detubo y con la mirada le rogo que la escuchara.

  • Que pasa, Sirius? - Inquirio ella, algo molesta pues no queria hablar con nadie, el mensage iba especialmente dirigido al mejor amigo de su ex novio.

  • Lily, necesitamos hablar. Es importante - Ella lo vio inquicidoramente pero acepto. Se alejaron unos metros mas y Black respiro muy profundamente - Lily...

  • Vas a hablar de James?

  • Eh... si - Se vio nervioso, pero continuo - Yo... yo tengo la culpa de que tu y James no se hablen...

  • Oh, ya veo - Dijo sarcasticamente - Bien, Black, creo que... es tarde para tu confecion. Porque no pienso volver con James aunque tengas la culpa de todo. No me importa que fue lo que paso... Ya nada importa - Lo ultimo parecio dolerle de verdad, pero el animago no tubo tiempo de responder por la chica ya se habia marchado. Ella camino sin rumbo con la vista clavaba en el piso, aun pensando en James Potter.

  • Lily? - Una voz masculina conocida la llamo a sus espaldas, ella a regañadientes y giro y mascullo una forsada sonrisa al casi-causante-de-que-no-este-con-James. Si bien Marcelo habia sido una persona excelente y la habia querido demaciado, no podia evitar sentir odiarlo, aun que se aun poquito.

  • Hola Marcelo - Dijo ella con el peor de los humores, el no se percato de eso y se acerco volando hacia la pelirroja, cuando la tubo lo suficientemente cerca la abrazo como hacia demaciadas semanas queria abrazarla, ella no correspondio ni un pelo el detalle y se separo de el. El italiano la vio confundido y la conocia muy bien como para deducir que estaba furiosa.

  • Pasa algo?

  • Nada - Dijo ella - Lo siento, Marcelo pero debo volver al compartimiento. Nos vemos en el castillo. Adios - Y sin esperar respuesta se fue lo mas rapido que sus piernas y el reducido espacio le permitieron. Llego y solo se encontro con Danna y Brenda que hablaban en secreto, vieron entrar a su amiga y detubieron estrepitosamente la conversacioin. Lily las vio inquicidoramente pero no dijo nada. Seguramente se trataba de ella y James, y no le importaba en lo mas minimo.

Habian pasado varias horas cuando por fin se empezo a ver el colegio a lo lejos. Los seis prepararon lo de mano y esperaron. Minutos mas tarde ya se encontraban en el Gran Comedor, con Albus Dumbledore y su radiante sonrisa.

  • Bienvenidos por segunda vez! - Anuncio lleno de felicidad - El Ministerio ya ha dado la orden de que el colegio abra sus puertas y esta vez... por todo el año. Se han perdido valiosas semanas pero estoy confiado en que cada profesor sabra recuperar lo que no se vio. - Hizo una pequeña pausa - Debo decirles que no podran estar permitidas las salidas fuera del castillo, las clases fuera de este seran tomadas aqui en el Gran Comedor - Murmullos, pero el silencio se hizo rapidamente ante la señal por parte del director - Pero coman... hoy es un dia muy especial.

Y como de costumbre sabrosos alimentos aparecieron en los platos de cada alumno. La felicidad por parte de cada estudiante se resbalaba por el Gran Comedor, completando una atmosfera de paz en el sitio. Dumbledore no podia evitar sonreir ante aquella situacion. El Ministerio habia sido convencido a regañadientes durante una importante reunion en la que Albus Dumbledore asistio, puso como causa la educacion de cientos de magos y brujas. El Ministerio habia advertido al director sobre las inseguridades a la que los estudiantes estaban sometidos, pues aun no se habia capturado a Lord Voldemort o algun mortifago.

~

La mañana siguiente James desperto temprano, bajo sin despertar a sus amigos y se encamino al Gran Comedor donde encontro solo a algunos almunos de Ravenclaw y cinco o seis de Gryffindor. Aun asi, comio solo. Iba a tragar el primer sorbo de su leche cuando una lechuza entra volando en el salon, atrayendo la atencion de todos, pues era la unica. Descendio con cuidado y aterriso en la mesa frente a James. Este la vio intrigado y tomo el pergamino enrollado que tenia atado a la pata.

Querido hijo:

Para empezar queremos que nos disculpes por no haber estado con tigo el dia en que partias, surgio una terrible emergencia. Hijo, quiero que adviertas a tus amigos sobretodo a Lily Evans. Ella corre un peligro aun mas grande. Hemos dado noticias al director sobre esto. Hemos averiguado ciertos objetivos de estos tales 'mortifagos'; piensan atacar el colegio, se enteraron de que volvia a abrir y planean acabar con la vida de los muggles. James, esto es muy serio, necesito que te mantengas todo el tiempo posible dentro del castillo, no intentes averiguar nada, y sobre todo HAZ CASO A LAS INDICACIONES DE LOS PROFESORES. Te lo pido como madre desesperada, cuidate y cuida a tus amigos.

Te quieren mucho, tus padres.

"Hacer caso a los profes...", penso James con ironia. "Eso es imposible madre...", rio. Pero luego recordo lo de los mortifagos. El no hablaba con Lily desde hacia tres dias y como acercarse a ella para ayudarla si no queria? Deberia hablar con Sirius y Remus, eso era lo fundamental. Luego hablar con las demas. No podia darse el lujo de no decirle nada a la chica que tanto amaba o que ama...

  • Cornamenta! - Saludo Sirius, estaba de la mano con Brenda - De quien es la carta?

  • De mis padres - Su tono de voz denoto preocupacion, demaciada.

  • Es algo malo? - Inquirio Brenda mientras huntaba mantequilla en una tostada. James la vio detenidamente, deberia hablar en ese momento? O esperar a Lunatico... La segunda opcion sonaba mas sesata, quizas el sabria como controlar la situacion.

  • No - Respondio al fin el morocho - Solo se disculpaban por no haber estado cuando nos fuimos... sin importancia.

Desayunaron tranquilamente hablando sobre las siguientes clases y que pasaria con el Quidditch, despues de todo cuando se fueron dejaron un gran torneo a la mitad. Mas tarde bajo Remus que tenia la cara palida y terribles ojeras. Sus amigos lo vieron con preocupacion pero no dijeron nada. La hora habia pasado y no habia rastros de Danna o Lily asique Brenda se ofrecio para ir a buscarlas. Cuando la chica atraveso las puertas del Gran Comedor hablo en voz baja a sus amigos.

  • Mis padres me escribiero y dijeron que esos mortifagos tienen planeado atacar el colegio - Resumio el chico de gafas, sus amigos lo veian atonito, James continuo - Y no solo atacar, si no matar a los muggles!

  • Hay que hablar con Lily! - Dijo Remus en un ataque de nervios.

  • Lo se - Dijo tristemente James agachando la cabeza - Esa fue una peticion especial de mi madre, pero yo... bueno... no quiere que le hable! Uno de ustedes dos tendran que hacerlo!

~

La clase con la que comenzarian el dia era Transformaciones. Aquel dia McGonagall parecia particularmente nerviosa, no hablo por mucho tiempo en la clase y en seguida les dio notas, fingia revisar unos papeles pero parecia fuera de si, desconsentrada. Y Minerva MgGonagall desconcentrada era algo preocupantemente peligroso. Cuando sono la campana llamo a Lily, Hanna Fhorder, Christopher Smith y a Carlos McCorn. Los merodeadores intercambiaron miradas preocupadas, quizas ella les haria el favor de decirle.

Con disgusto se dirigieron a la clase de Historia de la Magia, donde especificamente ese dia el profesor parecia enojado, dejando kilos de tareas. Media hora despues del comienzo de esa clase entro Lily con una exprecion de terror en el rostro. Danna y Brenda enseguida tratararon de cruzar palabra con su amiga pero no hubo caso. Mas raro fue que despues de esto corrio a la sala comun y no le importo faltar a clases, esto llamo la atencion de cierto merodeador.

  • Bien... no podre ayudarte si no hablas Evans! Esta es la segunda vez que haces lo mismo! - Gritaba Brenda del otro lado de la puerta, mientras la pelirroja yacia del otro lado - Abre la maldita puerta! - Y se abrio, dentro estaba Lily con lagrimas en los ojos, vio a su amiga y corrio a abrazarla, necesitaba tanto consuelo - Lily... necesito saber que te pasa, no es bueno gurdarse el dolor.

  • La profesora McGonagall dijo que... - Y comenzo a contarle sobre la carta que recivio Dumbledore por parte de los señores Potter y el peligro que ella corria. Brenda intento consolarla lo mas que pudo, pero no habia caso, Lily Evans tenia tanto miedo que ya no sabia como describirlo - Y lo peor de todo es que James sabia de esto y... nunca me dijo nada! - Finalizo entre sollozos.

~

Esa noche en la cena parecia que la nueva noticia de los mortifagos se habian difundido y ahora la tencion era general, Dumbledore ya no sonreia y McGonagall no provaba bocado. En ese momento Albus se puso de pie y se encamino al centro donde con una señal cayo a todos.

  • Buenas noches... - Comenzo, aclaro su garganta - Tengo alarmantes noticias para todos. He recivido la notificacion de que el colegio Hogwarts esta en pelirgro de un posible ataque por parte de... mortifagos - Los alumnos comenzaron a hablar en voz alta - Por favor... Ningun estudiante puede salir del castillo, retomaremos viejas medidas de seguridad, los profesores ya saben que hacer, no quiero ver a ningun almuno fuera del mismo; a quien se descubra se le restaran 200 puntos a su casa y estoy seguro de que nadie querra eso. Aclarando dudas de los capitanes de los equipos, el Quidditch sera suspendido hasta nuevo aviso.

  • QUE? No pueden hacer eso! - Mascullo James, furioso. El director continuo:

  • Tengo la fe de que esta situacion sera resuelta por parte del Ministerio pero aun asi, no me arriesgo. Confio en los prefectos y jefes de cada casa en que estas medidas seran tomadas en cuenta - Y dicho esto se sento nuevamente en el centro de la mesa de profesores, murmullos invadieron el salon con panico en las voces.

  • No Quidditch? - Continuo gritando Cornamenta - Como pueden hacerme eso?

  • Creo que hay cosas mas importantes que el Quidditch ahora, como por ejemplo... los muggles! - Solto Lily sin verlo a los ojos, nadie de los seis pronuncio palabra. Lily le estaba hablando a James? El susodicho intento verle esos bellos safiros pero la pelirroja parecia aun odiarlo. El no quizo pensar en que pasaria si hiciera lo que tenia ganas de hacer pero no le importo...