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Historia 24226 — capítulo 31
Capitulo 29.
Sentimientos sonámbulos.
Lolihooooo!!!! Jejeje ¿como están?, que tal las vacaciones, deliciosas verdad y bien merecidas pero noooo entro a la uni en una semana, otra vez al estrés y todo eso, pero bueno primero una disculpa por haberme tardado en actualizar pero...XD pues tenia otras cosas que hacer, bueno vamos a lo importante en el capitulo anterior por fin y después de haber sufrido tanto miedo sobre la escoba de Harry, Hermione esta en la mansión de la abuela de Draco y una vez mas ella y el Slytherin están juntos, el rubio esta muy agradecido con Hermione por eso sin embargo que pasara cunado el rubio de Slytherin se entere que su princesa leona llego ahí con ayuda de su Némesis.
Disfrútenlo y dejen comentarios.
Harry se sentó en un sofá y tomo la taza de té que el auror le había ofrecido, volteando de vez en cuando a ver las siluetas y sombras que se transparentaban por la tela del dosel de Draco.
-No puedo creer que estés aquí, de verdad no lo se es como un sueño, como se que no es un sueño—Hermione le mordió la oreja y lo beso—Ya veo creo que no lo es—Draco la beso también—te quedaras con migo hoy.
-Si, yo estaré donde tú estés no me quiero separar de ti ni un momento.
-Porque ese cambio tan repentino.
-Cuando supe lo que te paso comprendí que no quiero estar lejos de ti y que no soporto no tenerte cerca.
Draco le sonrió y abrió el dosel con la mano—Hey Za... ¿pero que demonios hace ese idiota aquí? —señalo el chico a Harry que lo miro con odio.
Hermione tomo la mano de Draco y el volvió su mirada hacía el rostro de la muchacha de los cabellos castaños.
-Draco, el me trajo hasta acá para poder verte, Harry fue muy amable en acompañarme y en darme trasporte, sin su ayuda no hubiera podido llegar aquí, por favor no lo insultes—le explico la castaña observándolo con una mirada de ruego.
Draco la tomo del mentón y le dio un dulce beso en los labios—ya veo, aunque pienso que si querías venir debiste de haber llamado a Zagato.
-No hubiera sido una sorpresa entonces.
-Tienes razón princesa pero créeme si te hubiera pasado algo yo no se que hubiera hecho —el rubio miro a Harry aun con algo de resentimiento sin embargo le dijo—eh...gracias Potter, te debo una.
-No es necesario que lo digas ella es mi mejor amiga y no podía dejarla venir sola hasta acá sabiendo que la gente que te ataco aun puede estar por los alrededores.
-Za...
-Terry— interrumpióHermione a Draco ya que no era viable que Harry supiera de la existencia de Zagato como tal, el pelinegro solo debía de saber que ese guapo chico rubio que le había ofrecido té era el hermanastro falso de Draco.
-¿Terry? —musito el chico en voz baja mientras se acercaba a la oreja de Hermione.
-Después te explico.
-Eh...Terry porque no llevas a Potter a una de las habitaciones de huéspedes para que pueda descansar debe de estar cansado después del viaje, tú también deberías de irte a descansar mi amor también debes estar exhausta—le decía Draco a Hermione mientras le acariciaba el rostro con mucha dulzura y se perdía en sus castaños ojos.
Harry aunque trataba a toda costa de no ver esa escena que le ocasionaba devolver el estomago, no podía evitar escuchar las melosas y tiernas palabras que el Slytherin le decía a su amiga, además el hecho de no mirarlos era imposible por mas que tratara de enfocar su atención en las cortinas, en la alfombra o en alguno de los muebles de la habitación de Draco, las miradas que la pareja compartían entre si eran muy hermosas y decían mas de mil palabras Harry ahora si que sentía que había perdido toda esperanza de una buena vez con Hermione, nunca había visto a su castaña amiga tan enamorada de alguien ni siquiera de Ron del que él sabia Hermione había estado enamorada un par de años.
Ella miraba a Draco con mucha ternura, admiración y por supuesto un inminente amor que contagiaba el ambiente Draco también la miraba y la acariciaba de manera cautivadora Harry estaba atónito e incrédulo ante la actitud del Slytherin parecía que a pensar de todo el tipo al que siempre había detestado y que había considerado por muchos años como un arrogante y frió descorazonado ahora se estaba derritiendo por la persona que decía amar con todo su ser, tan enamorado estaba el príncipe de las serpientes que le había asegurado a la castaña que le iba a decir a sus padres lo que tenía con ella y que no le importaba que le quitaran los lujos, el apellido y todas esas superficiales cosas que Harry siempre había considerado realmente importantes para Draco ya que durante años lo único que hacía además de pavonearse por el colegio alegando sobre los logros de su papi, se la pasaba presumiendo de su dinero, de lo que sus padres le obsequiaban en las navidades y cumpleaños además de el hecho de que le encantaba restregarle a la gente que su apellido era de los mas conocidos dentro del mundo mágico de los sangre pura.
Sinembargo lo que ahora sabía el pelinegro y lo estaba viendo con sus propios ojos es que Draco no era tan horrible como el pensaba, aun así no iba a bajar la guardia contra el, él era el único que sabía que le príncipe de las serpientes y Hermione tenían una relación y no la podía dejar desprotegida, si algo le pasaba a Hermione contra el primero que se iría sería contra Draco Malfoy el novio de su mejor amiga, la persona que ella mas quería, su amigo, su amante simplemente su todo.
Harry entristeció, era inevitable pensar en que lo suyo con Hermione estaba perdido en toda la extensión de la palabra, sin más bajo la cabeza y espero que el tal "Terry" lo sacara de esa habitación de una buena vez, si era posible que lo regresaran a Hogwarts seria aun mejor.
-Quiero quedarme con tigo—le había respondido la castaña a su chico después de que este le había sugerido de que ella también se acomodara en cuarto de huéspedes y durmiera un poco.
-Pero Herms, debes de estar muy cansada no quiero que por mi culpa mañana estés cansada y te sientas mal.
-No me sentiré mal si me permites quedarme aquí con tigo—expeto la muchacha con decisión mientras se aferraba al brazo del Slytherin, este le respondió con una sonrisa y una caricia en la cabeza.
-Esta bien, pero no respondo de acuerdo—le previno el chico con una mirada picara y una sonrisa pervertida.
-Bueno si Mione se va a quedar aquí, yo me retiro, vamos Harry—se despidió el rubio auror—Buenas noches y no lo hagan toda la noche no es bueno para su salud—agrego Zagato riendo
Draco miro su reloj y se percato de que casi eran las cuatro de la madrugada—descuida solo lo haremos desde ahora hasta que amanezca, descansa.
Harry tenía los ojos como platos y no se podía mover— ¡a este tipo que le pasa! ¿Por qué la llama Mione y que clase de relación tiene con ella, desde cuando la conoce, porque le tiene tanta confianza para decir ese tipo de idioteces? —se preguntaba el niño que vivió que no se había dado cuenta que tenía parada frente a el a Hermione.
-Harry estas bien—lo pico la chica en una mejilla tratando de hacerlo reaccionar.
-Eh...si lo siento Hermione, buenas noches—musito pero antes de que pudiera darse la vuelta para seguir a Zagato, Hermione lo tomo del brazo.
-Gracias—dijo la chica sonriéndole de esa forma tan cautivadora que hacía que la habitación se llenara de luz.
-De...de nada ya sabes que yo siempre voy a apoyarte en lo que necesites—en agradecimiento ella lo abrazo.
-Lo se y sabes que puedes contar con migo de igual manera, descansa Harry adiós.
-Hermione...—le grito el muchacho pelinegro a la leona que se había vuelto a sentar en la cama de Draco mientras le daba besos en la mano.
-si Harry—el Gryffindor suspiro y casi estuvo a punto de llorar al ver a Hermione de esa manera con Draco.
-Nada— respondió cerrando la puerta.
Zagato estaba recargado en una pared fuera de la habitación de Draco—seria bueno que te pusieras tu capa de invisibilidad, los mortifagos que había en la entrada no eran los únicos, no quisiera ver lo que te harían si te pillaran vagando por esta casa.
-Créeme en este momento no me importaría ni siquiera que Voldemort me pillara.
-Hey chico hay muchos peces en el mar, esa chica...bueno se que no vas a encontrar algo similar, digamos que ella es como una especie en peligro de extensión pero no tienes porque decir semejante tontería, créeme no quisieras que Voldemort te atrapara.
Harry noto que el rubio no temía al nombre del asesino de sus padres—Si ella es especial, pero dime como es que notaste que a mi ella...bueno—Harry no podía terminar la frase estaba muy apenado de que un extraño supiera de sus intimidades.
-Jeje—rió el chico de forma socarrona—es obvio tu cara, tus gestos la forma en la que miras a Draco, es mas que obvio que ella te gusta mas que como amiga, descuida ella es una chica muy pero muy linda y bueno es Hermione es comprensible que te agrade.
El pelinegro levanto una ceja parecía que no solo a él le gustaba Hermione sino que se atrevía a apostar que al tal "Terry" también le gustaba su amiga—eres algo extraño sabes, tanto que me atrevo a decir que eres el único en la familia Malfoy que parece no odiarme, ya que hasta me estas dando concejos del corazón.
Zagato sonrió, alguna vez su madre se lo había dicho su amabilidad y su carácter eran un arma de dos filos, nunca había podido portarse de manera diferente con nadie, ni siquiera con su peor enemigo.
-Digamos que soy algo diferente, además no me has hecho nada no tengo porque odiarte.
-Gracias...supongo pero dime una cosa ¿como esta eso de que eres hermanastro de Malfoy?, pareces una persona normal y al juzgar por como te habla parece ser que tu le agradas a esa serpiente, nunca ha hablado de ti en el colegio y créeme si Malfoy tiene algo es que es un presumido empedernido.
-quien sabe Draco a veces es una persona extraña aun no entiendo muchas cosas de el, lo único que de verdad me queda claro es que esta realmente enamorado de Hermione.
-¿Como es que conoces a Hermione?—pregunto el pelinegro que caminaba junto a Zagato por un gran pasillo lleno de libreros con extraños artefactos que Harry dio por hecho que habían sido conseguidos en esa tienda donde hace años había entrado por la red flu.
-Mmm... —Zagato se rascaba el mentón de forma soñadora mirando a las alturas mientras pensaba en una mentira que decirle a Harry ya que no podía revelarle que era un auror y que él había sido el que le había designado la misión a Hermione de que se convirtiera en la guardiana de Harry—Veraz, Draco me la presento una vez que tuve que ir a Hogwarts a dejarle un par de cosas.
-Si recuerdo que te vi una vez con Hermione en los terrenos del colegio, en esa ocasión tenía la certeza de que tú y Hermy eran novios o algo por el estilo. —susurro el chico de los cabellos azabache algo sonrojado por su torpeza.
-De verdad que estas muy pendiente de ella, ¿verdad?, entra, aquí dormirás hoy—señalo el rubio una habitación mientras abría la cerradura con la varita.
Harry se interno en la habitación junto a Zagato y se quito la capa invisible.
-Es normal ella es mi mejor amiga y me interesa todo lo que le pase, ella no tiene hermanos y yo...bueno me siento con la responsabilidad de cuidarla.
-Descuida Draco la cuida muy bien, te lo digo en serio él la quiere mucho, deja de preocuparte chico, Hermione estará bien—le aseguro Zagato sonriéndole de forma relajada mientras le alborotaba el cabello.
-Bueno me voy tengo unos asuntos que arreglar, te voy a cerrar la puerta y voy a poner un par de encantamientos para que no puedan entrar.
-Gracias por la hospitalidad—musito el pelinegro de forma agradecida.
Zagato hizo un ademán con la mano como diciendo que estaba bien—buenas noches y por favor no salgas de la habitación, eh oído que tienes cierto desden por las reglas y que a veces eres un poco curioso como lo fue James, pero de verdad, la mansión esta llena de mortifagos, además que estoy seguro que mi tía Bellatrix anda rondando por ahí no seria agradable que te la toparas, bueno ahora si, buenas noches, encontraras lo que necesites en la habitación.
-Oye espera, ¿conociste a mi padre? —le grito el ojiverde intrigado
-Mmm...Si, era pequeño cuando lo conocí en una reunión, jejeje debo admitir que me cayo muy bien, era muy buena persona y muy gracioso tu padre y Black eran geniales. —le respondió Zagato recordando la vez que había visto por primera ves a James Potter.
-Pero...
-adiós—interrumpió el rubio cerrando la puerta, Harry aun con un millón de preguntas en la cabeza y con un montón de cosas que no entendía si tiro en la cama.
-De verdad que este chico puede llegar a ser un poco hartarte y curioso sin embargo me agrada—sonrió el rubio que caminaba a paso veloz rumbo a la biblioteca mientras tarareaba una curiosa canción de su banda de Rock Favorita.
En la habitación de Draco, leona y serpiente estaban muy cariñosos el uno con el otro, Hermione había acercado un taburete y lo había puesto junto a la cama de Draco que la tenía afianzada de la mano.
-¿Que haremos si tu madre llega a entrar o tu padre?—pregunto la castaña preocupada mientras miraba de vez en cuanto la puerta del dormitorio.
Draco negó con la cabeza—y que si entra, si lo hace simplemente le diré madre, padre, ella es Hermione mi novia, la mujer que mas amo en mi vida y me vale un reverendo pastel de caldero lo que piensen, si les gusta bien y sino, no me importa—Hermione lo miro con cara de sufrimiento y se quedo inmóvil—Vamos Mione, no pongas esa cara, es así de fácil, no me importa nada, no quiero perderte y no quiero dejar que tu corazón dude y me dejes por Potter o por algún otro.
-Sabes te deje una carta en tu dormitorio, yo fui a despedirme de ti antes de venir para acá pero no estabas, lo malo es que tu amiga, la bajita pelirroja me vio y pues se la di a ella, lo siento Mione creo que te metí en problemas con ella.
-No te preocupes, yo hablare con ella cuando regresamos y si vi tu carta muchas gracias es muy hermosa—Draco sonrió y le dio un beso.
-Pero hablando de eso Draco, se que seria maravilloso que dejáramos de escondernos pero no puedo ser tan egoísta y dejar que pierdas a tu familia, tu apellido y tu dinero por alguien como yo, la verdad no seria justo—Draco estaba a punto de refutarle a la chica pero esta le puso un dedo en los labios y lo miro con ojos preocupados y serios—promete que no lo harás, por lo menos no ahora.
Draco recordó lo que le había dicho Zagato sobre la seguridad de Hermione y el riesgo que ella podía llegar a tener si se hacía publica la relación que entablaban, así que sin otra opción asintió. —esta bien lo haré, pero no porque crea que eres egoísta, lo hago porque Zagato me ha dicho que puedes a llegar a estar en peligro si se hace publico que eres mi novia, te explico—le dijo el chico a Hermione ante su mirada atónita—mi primo dice que la persona que me ataco fue la loca que va tras Potter.
-Kali
-Exacto.
-Pero...pero porque se fue en tu contra, ¿habrá descubierto que estas en el grupo de guardianes de Harry?
-No lo creo, nadie de verdad me ha explicado el porque me atacaron, aunque tengo la teoría de que Kali al no poder tener la atención de el señor tenebroso se esta siendo notar atacando a sus mortifagos mas allegados y a sus familiares, es lo único sensato que se me ocurre, espero que mañana que lleguemos al colegio Dumbledore pueda explicarme bien la situación, ya que se que si le pregunto a mi padre no me dirá nada porque seguro piensa que soy demasiado débil para soportar la razón de que hayan tratado de matarme.
Hermione había escuchado de forma atenta lo que le había dicho su novio sin embargo ella tenía una teoría diferente en una ocasión Dumbledore y los miembros de la orden le habían dicho que Kali era en definitivahija de Voldemort lo que aun no sabían es quien era su madre, si Lilly Potter o Narcisa Malfoy, Hermione tenia la ligera sospecha de que la tal kali se quería vengar de Narcisa o algo por el estilo, pero ya hasta mañana como se lo había dicho Draco sabrían la verdad del atentado.
-¿Como convenciste a Potter de que te trajera y como fue que encontraste la casa?, se que eres tremendo ratón de biblioteca pero tengo la certeza de que la dirección de esta mansión no esta escrita en ningún libro.
Hermione sonrió—bueno Harry... yo creo que me vio desperada por verte y la dirección me la dio tu amigo Zabini.
-¿Zabini? —se sorprendió el muchacho.
-Si, jejeje creo que nos ha descubierto.
Hermione le contó de forma breve su encuentro con Zabini.
-No te preocupes—le aseguro Draco a Hermione acariciándole la cabeza de forma dulce—el no dirá nada, se que es un pesado en ocasiones pero Blaise y yo tenemos muy buena relación, ya hablare con él, pero sabes, algo me intriga, se que me amas y que soy súper guapo y sexy y no puedes dejarme—bromeo el chico haciendo gestos sensuales—pero... ¿porque estabas tan desesperada por verme, pues que fue lo que te dijeron o que?
La castaña trago saliva que paso dolorosamente por su garganta y le dieron unas enormes ganas de llorar, ella apretó con fuerza la mano de Draco y miro hacía la ventana que mostraba una hermosa Luna iluminando el hermoso jardín Frances de la mansión.
-Sentí que te perdía eso me asusto mucho, jamás había sentido tanto miedo, desesperación e ira al mismo tiempo, la ultima vez que te había visto en el colegio me la pase haciendo un berrinche por lo de Cho y Harry que de verdad ahora que lo pienso no tendría porque afectarme, tu aunque no quisiste decirlo te enfadaste y no me despedí de ti cuando viniste para acá, se que soy una maldita por ponerme así por Harry, se que soy una mala novia y que no te merezco, lo siento Draco tenia que decírtelo y cuando la profesora McGonagall me informo lo que te había pasado sentía que me moría, cuando nos despedimos ni siquiera te había dicho que te quería o te había besado, el miedo de que ya no te pidiera ver de nuevo me carcomía el cuerpo y me hacía desfallecer, creo que esa fue la desesperación que le mostré a Harry y por eso me ayudo a llegar hasta aquí. Perdóname Draco por favor perdóname—comenzó a sollozar la castaña.
-Hey princesa, no digas eso, mírame por favor—Hermione se quito las manos de la cara y con sus castaños ojos llenos de lagrimas lo miro. —No eres una mala novia y claro que no eres una maldita, todo lo contrario eres la personas mas linda, comprensiva, inteligente y dulce que he conocido en mi vida, yo sabía bien que cuando decidiste estar con migo aun había alguien en tu corazón que no te dejaba entregarte a mi y no se si es Potter, o quien sea no me interesa, lo único de lo que quiero estar seguro es que yo pueda ganar tu corazón y tatuar mi nombre por toda su superficie, porque tu ya has tatuado el mió.
La Gryffindor gimió—lo siento yo...yo voy a dar todo de mi para que así sea, me entregare a ti Draco en cuerpo y alma, lo siento de verdad.
El rubio se apoyo en el brazo que no estaba lastimado y se acerco a besarle la frente—Descuida no moriré porque algo como eso, mírame soy indestructible, ni siquiera la hija del gran señor oscuro a podido matarme, no dudo que me haya dado unos buenos golpes pero mírame estoy bien, no puedo morir hasta que no haya vivido todo con tigo—la chica lo abrazo ocasionándole un ligero gemido de dolor, la chica ya no podía mas con lo que apremiaba su corazón, Draco se veía tan feliz y tan despreocupado sobre lo que le había pasado; el muchacho pensaba que sus heridas se curarían de un día a otro y todo seguiría igual que siempre sin embargo Hermione sabía lo que de verdad le estaba pasando, a cada hora, minuto y segundo la vida del príncipe de las serpientes se estaba desvaneciendo en el aire, la castaña no sabía que decirle, no podía decir nada, se sentía impotente al ver como la vida de Draco se le iba tan fácil como lo hace el agua cuando trata de ser atrapada por las manos.
-promete que no me dejaras—le pidió la chicaaferrandose a la esperanza de que los milagros como en los cuentos de hadas aun se cumplieran por medio del pacto de una promesa sincera y sellada por el amor.
-Te lo prometo nunca te voy a dejar—Draco la abrazo fuertemente con su brazo sano y la beso en los labios sellando la promesa.
Mas lagrimas corrieron por las mejillas de Hermione mientras sus suaves labios rozaban con los finos y sedientos de amor de Draco; de alguna forma guiada por los besos y caricias de Draco Hermione subió a la cama del chico que la acariciaba con delicadeza y con una dulzura casi indescriptible, el muchacho le daba pequeños besos en todo el rostro, le besaba las manos y el nacimiento del cuello que se dejaba ver por entre su abrigo, sus dedos se perdían entre el mar de chocolate de sus cabellos que despedían su particular aroma a flores y a vainilla, ella al igual que el Slytherin con sumo cuidado se perdía entre su pálida piel y la espesura de sus grises ojos que parecían perlados cuando la luz de la Luna le daba de lleno en la cara.
Como era obvio la ropa comenzó a sobrar entre las dulces caricias, Draco tenía el torso desnudo y a Hermione ya le había arrebatado el abrigo y el suéter, la muchacha estaba solo con una delgada blusa blanca de seda de tirantes que usaba para dormir.
-Eres tan hermosa—le susurro el rubio mientras le besaba lo hombros desnudos, sin mas la abrazo y la pego a su pecho con fuerza.
Draco aunque quería, y a pesar de que la situación se estaba dando no le podía responder a la castaña esa noche, todo su cuerpo estaba débil y su brazo no respondía muy bien aun, era imposible que se lo hiciera esa noche, sin embargo eso ahora no era importante el estar de esa forma con la castaña era suficiente para el.
-Te amo Draco—se escucho decir a Hermione tan suave como un susurro pero firme como un discurso, el muchacho abrió mucho los ojos y sonrió sintiendo como su corazón vibraba y se llenaba de calidez, era la primera vez que Hermione le decía que lo amaba.
-Te amo Hermione.
Una vez mas se besaron y se quedaron dormidos abrazados muy fuerte sirviendo como manta el uno con el otro mientras el frió viento caía sobre los terrenos de la mansion.
A pesar de que Sangre sucia y sangre pura dormían calidamente había alguien que estaba helado no solo por el inminente cambio de temperatura y el viento invernal que se colaba por su ventana abierta, sino que su era porque su corazón estaba congelado.
Rubio cabello algo crecido, tremendamente guapo y sexy dueño de una cautivadora y celeste mirada, de un cuerpo de envidia de un gran cerebro y un carácter realmente encantador Zagato reposaba sobre una enorme y adocelada cama con finas sabanas en color plata.
El auror se movía de un lado a otro incapaz de dormir, pero la razón no era el atentado a su primo, el temor a ser emboscados por un montón de seguidores de Kali mientras dormía o el hecho de que primo favorito, su hermanito la persona que mas quería en ese momento estuviera condenado por una maldición a morir en una semana o menos, no, eso no era lo que invadía la paz de sus sueños, lo que lo hacía no era otra cosa que una mujer, una dama que tenia tan cerca pero tan inalcanzable.
Una chica con el nombre de Hermione Jane Granger.
Zagato se sentó en la cama, su pálido y fuerte torso de color porcelana estaba encorvado contrastante con su negros pantalones pijama, sus largas y varoniles manos se habían ido a su rostro que esta vez no estaba enmarcado por una hermosa y dulce sonrisa sino que su gesto era de amargura, dolor, tristeza y sobre todo soledad.
-Porque se parece tanto—se dijo el chico así mismo mientras empezó a llorar de forma dolorosa e incontrolable.
Ahhh cuanta melancolía, pobre Zagato, que es lo que le estará pasando al pobre muchacho, porque se siente tan solo y quien carajo se parece a quien, no entiendo ahh XD ustedes si?, ¿como esta eso de que esta pensando en Hermione? ¿Porque se siente tan solo?
Estoy segura que muchas están dispuestas a consolarlo, yo en primera fila lo haría, jejeje bueno ojala les haya gustado el Cáp., hace tiempo que no escribía pero me ha salido este Cáp. Con inspiración nocturna jajaja son exactamente la 1:58 de la madrugada, jeje bueno por favor no olviden dejarme un comentario porque ya saben que su opinión es lo mas importante para mi.
En el próximo capitulo que esta dedicado a las amantes de Zagato ya que habla mas sobre el pasado y presente de Zagato, además sabremos que va a pasar con Draco ¿Morirá, Dumbledore, los doctores o alguien habrá encontrado la cura a la maldición, será Kami sama (Dios en japonés)? además la reacción de Ron al darse cuenta que sus amigos no están en le colegio, seguro armara tremendo berrinche, bueno los dejo les mando un gran beso y un abrazo de oso, Gracias por los comentarios bye