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Historia 24226 — capítulo 8

Por fin el curso en Hogwarts comenzaba, claro nadie estaba muy ansioso por eso ya que el inicio de clases conllevaba a, que la presión y las tareas inundarían de nuevo la vida de los alumnos, aun así había alguien que ya estaba de lo mas impaciente.

Esa mañana un guapo pelinegro de ojos verdes estaba mas decidido que nunca, ese año en especial quería cumplir con muchos deseos, tenia planeado prepararse y convertirse en auror, trataría de vencer a Voldemort, en caso de que el hechicero amenazara con quitarle la vida a alguien querido para el, y lo mas importante ese año estaba dispuesto a pelear y hacer todo lo posible por conquistar a esa castaña que lo estaba volviendo loco.

Harry acomodaba sus cosas, ese día, si que se sentía feliz, quería bajar a la sala común y verla, quería correr a sus brazos abrazarla y besarla, quería gritar al viento su amor, pero debía esperar, debía de ser prudente y esperar a que Hermione pusiera sus ideas en orden, sin embargo el la vigilaría muy de cerca ya que al parecer Draco, también estaba rondando a la castaña.

El chico se ducho y bajo a leer el profeta, arriba de la sala común ya se podía escuchar el alboroto que tenían los alumnos en su dormitorio, de pronto, el retrato de la señora gorda se hizo a un lado abriéndole paso a la castaña.

Cuando Harry la vio, sintió como la suerte comenzaba a sonreírle ese día.

-¡Hermy, buenos días, justamente estaba pensando en ti!.

-Hola Harry,— dijo la chica de forma nerviosa al ver al pelinegro.

-¿Pero, de donde vienes?

-Eh...eh, fui al baño de los prefectos, me apetecía meterme entre las burbujas antes de que otro prefecto me lo ganara.

Harry al escuchar eso no pudo dejar de imaginarse a la castaña perfectamente desnuda, frotando su bello cuerpo con una esponja mientras pompas de jabón flotaban a su alrededor.

-¿Harry?, ¿estas bien? —pregunto la chica, al ver que el pelinegro se había quedado con la mirada perdida.

-¿eh...? si estoy bien solo que, me perdí en mi mente. Pero ¿por qué no te sientas y platicamos en lo que Ron, baja?.

Hermione suspiro—Si Ron.

-¿qué tiene Ron?

-Nada solo que pensé que el bajaría a desayunar con Parvati.

-A, bueno... eso quien sabe, pero el me dijo que lo esperáramos.

-mmm...

-¿qué Hermy, porque haces ese sonido?

-Lo siento Harry, pero es que yo pienso que Parvati no lo va a dejar que vaya solo con nosotros.

-¿por qué no?, si ella es su novia no su dueña, Hermy quiero que me contestes algo sinceramente.

Hermy miro a Harry seria y asintió, sin embargo se sentía a morir, pensaba que el pelinegro ya había notado que estaba de lo mas celosa, de Parvati.

Y que justamente le preguntaría algo acerca de Ron y de lo que ella sentía por el.

-Hermy, ¿te cae bien Parvati?

-Eh, si ¿por qué no habría de caerme bien?

-No lo se, es que la forma en la que hablas de ella y de las caras que haces, hace pensar a la gente que la odias.

-¡No ¿como crees?! ella, es mi amiga y tu lo sabes ¿porque debería de odiarla justamente ahora?.—dijo la chica de la forma mas convincente que pudo.

Harry se acerco a donde la castaña estaba sentada, la miro y la tomo de una mano.

-Hermy ¿quieres que te diga porque la odias?

-¡Ahhhh, me descubrió! —Gritaba la chica en su interior mientras miraba al pelinegro con los ojos muy abiertos.

El pelinegro esperaba la respuesta de la castaña, mas sin embargo esta no llegaba así que, sin mas le dijo.

-Aunque no quieres aceptarlo te lo voy a decir

Hermy trago saliva y las manos comenzaron a transpirarle, su amor por Ron era hermoso y puro por el simple hecho de que era secreto pero si Harry lo sabia, todo seria aun mas complicado ya no podría fingir tan fácilmente.

-No tragas a Parvati, porque estas celosa de ella.

Instantáneamente el color de la cara de la chica cambio a rojo— ¡Hay no, Harry ya lo sabe, no, no ¿qué voy hacer?! —gritaba la chica en su mente.

-A si, ¿eso crees?. —dijo la chica tratando de convencer a Harry de que eran alucinaciones suyas.

El pelinegro la tomo de la barbilla y se acerco a mirarla fijamente a los ojos— No tienes que fingir con migo, eres mi mejor amiga y te conozco como la palma de mi mano, ¿creíste que no me iba a dar cuenta?

A Hermy no le quedaba nada mas que confesar, al menos eso creía que era lo mas conveniente.

-Harry, yo.

-No digas mas—interrumpió el chico— se que eso es normal, a de ser difícil asimilar que tu amigo de toda la vida, que nunca había mostrado señales de que le gustara alguna chica, ande, ahora de un día para otro besuqueándose con su novia por todos los pasillos.

Eso de estar celosa de la novia de uno de tus mejores amigos es de lo mas natural Hermy, pero ya veras que con el tiempo se te pasara, y ¿quién sabe?, talvez termines siendo su dama de honor en su boda. —dijo el chico con una sonrisa.

-Jejeje, si verdad —La castaña estaba de lo mas aliviada, había sentido como su cara volvía a su color y como sus manos dejaban de transpirar.

-¿Me estas diciendo que tengo celos de amiga? —pregunto la chica para cerciorarse de lo que había dicho el pelinegro.

-Exacto, según mi teoría, tienes miedo de ya no pasaras mucho tiempo con Ron, ya que el estará con Parvati.

-Tienes razón Harry—susurro la chica, con tal de darle por su parte al pelinegro—¡Gracias a dios que no abrí la boca!— se dijo la chica.

-Pero...

-¿pero qué?

-Velo de esta manera, por lo menos el estará Feliz, y además no te preocupes yo no te dejare sola ni un momento, si es eso lo que te preocupa, ya sabes que yo siempre estaré junto a ti.

Harry abrazo a la castaña y esta se sintió cómoda en los brazos del joven.

-Gracias Harry y lo se, además yo tampoco te dejare solo, yo... —Te protegeré —dijo la chica por lo bajo mientras también abrazaba al pelinegro, pensando de nuevo en todo lo que le había dicho Dumbledore hace unas horas de la madre de Harry.

Los amigos seguían confortándose y no escucharon que alguien bajaba las escaleras de forma rápida, El pelirrojo mas guapo de los Weasley, casi se caía, por bajar a ver a sus amigos, el chico traía la mochila en su mano sana y la capa en la otra mientras trataba de ponerse el suéter.

Al tener la cabeza media tapada y con las manos totalmente ocupadas, el chico dio un paso en falso, porque aun no caminaba muy bien ( por su accidente recuerden ) así que, rodó por las escaleras y todas sus cosas salieron volando pero gracias a azares del destino cayo sentado justamente en frente del sillón donde estaban abrazados Hermy y Harry.

Los chicos se volvieron hacia el pelirrojo todavía abrazados.

Ron se sonrojo cuando los vio.

-¿pero que es esto que veo?, ¿acaso interrumpo algo importante?.

Harry y la castaña se miraron y se sonrojaron al mismo tiempo que se soltaron y cada uno se voltio hacia el lado opuesto del otro.

-No— dijo Hermy.

-Lo que pasa es que estábamos, platicando y nos pusimos melancólicos.

Ron alzo una ceja.

-Si bueno eso es típico de ustedes dos, son un par de sentimentales.

-Y que me dices de ti, amigo, ¿quieres que te repita como te le declaraste a Parvati?.

Hermy sentía como el estomago le dolía cada vez que escuchaba algo relacionado con el noviazgo de Ron.

-Jeje, no empieces Harry, ayer en la noche ya tuve suficientes burlas con las que me hacías tu y los chicos.`

-Pues comprende Ron, ayer tu eras la comidilla del grupo, ¡mira que quien te conoce, jamás se hubiera imaginado que fueras tan cursi! —dijo Harry riéndose.

-¡No lo soy!

-Claro que lo eres, ¿o tu que opinas Hermy? No se te hace de lo mas cursi que le haya comprado un hada dentro de cristal soplado a Parvati, para que alumbre su mesita de noche.

La castaña quería escapar de ahí, ella no soportaba escuchar eso, Zagato le había dicho que lo mejor era olvidarse del pelirrojo, pero es que todo era muy reciente, además de difícil, no era tan sencillo olvidar de un día para otro el amor que le has tenido a una persona por años, y escuchar que Ron le compraba cositas a Parvati, no le hacia nada bien.

Hace unos minutos había comenzado a abrir un poco sus sentimientos a Draco y ahora venia Harry a contarle acerca del romántico noviazgo de su pelirrojo con la traidora de Parvati.

Eso la hacia sentir pésima y le quitaba todo deseo de enamorase de nuevo, esos detalles eran los que la hacían perder la esperanza.

-¿Hermione? —dijo el pelinegro acercándose a la muchacha que se había quedado con la mirada perdida.

-Hermy, ¿me estas escuchando?

La chica volvió a la realidad

-¿Qué?

-Te preguntaba que si no se te hacia cursi que Ron le haya comprado a Parvati un hada dentro de un cristal soplado.

-Eh, bueno eso a mi se me aria un buen detalle pero no sé.

Harry se quedo decepcionado esperaba que su amiga lo apoyara para seguir molestando a Ron, aun así no se rindió.

-¡Vamos Hermy, piénsalo bien!, ¿sabes? el hada cada hora lanza sus polvos dentro del cristal formando la frase “ te amo ” dentro de un corazón.

¡Por favor si no piensas que eso es cursi, es que tu también lo eres.!

-Mmm...si Harry tienes razón eso es de lo mas cursi —dijo la castaña sin muchas ganas, solo para seguirle la corriente al pelinegro, para ver si así ya paraba de hablar de eso.

no concebía imaginarse entrar al dormitorio y ver la romántica lamparilla, si se podría decir que lo era, resaltándole en la cara con polvos multicolores que Ron amaba a Parvati.

Los minutos pasaron y el trío estaba desayunando en el gran comedor, esa mañana los elfos si que se habían sacado un diez, en la cocina.

Había toda clase de bebidas calientes y reconfortantes, ya que la mañana seguía siendo fría, además de que el jugo de calabaza y té no podían faltar, las humeantes salchichas, los omellets, las tostadas, la fruta y muchas cosas mas llenaban el ambiente de sabor y lograban influir en los alumnos a empezar un buen día.

Hermy, pinchaba su salchicha mientras con la boca detenía una tostada, no se sentía bien, ese año si que se le iba a ser pesado, tendría que lidiar con clases extracurriculares, con sus celos, la misión, su extraño deseo carnal, su búsqueda por alguien que la hiciera olvidar al pelirrojo y quien sabe con que mas.

De pronto el grupito de Slytherin, encabezado por un rubio platinado se hacia presente en el gran comedor.

-Ashh, de verlos se me revuelve el estomago—dijo Ron, mientras observaba a los Slytherin.

-Si, me pasa lo mismo—musito Harry.

Al escuchar el comentario de sus amigos Hermy alzo la vista y se encontró con la fría mirada de Draco, los dos se quedaron hipnotizados por la mirada del otro, hasta que Pansy Parkinson se colgó del cuello de Draco para decirle algo al oído.

Hermy bajo la mirada y siguió comiendo.

-Porque el tiempo no pasa mas rápido, ya no quiero estar aquí.

Quiero que me tomes en tus brazos y que me beses, quiero que me quites este dolor que me invade, oh Draco, ansió que sea el receso, necesito verte, necesito que me ayudes a olvidarlo—se decía la chica que estaba deprimida.

Alguien se sentó a su lado, y de pronto una voz se escucho en su oído.

-Hola señorita prefecta, ¿por qué esa cara tan larga? —susurro Fred.

-No es nada, esta mañana amanecí un poco deprimida, pero no te preocupes, estoy bien, gracias por preguntar.

-¿sabes que estoy para lo que se te ofrezca, verdad?.

-Si, Gracias.

-Oye y ¿ya has pensado a quien o a quienes les vas a dar la poción que te dimos?

-Aun, no tengo idea. Por el momento no pienso mucho en eso.

-Pero...¿porque no?, eres una gran chica y no te aria daño tener un novio que te apapacho en tus momentos de tristeza, como en este momento.

-¿tu crees?

-si, seguro, imagina que Harry se envuelva con Cho y pues mi hermano sale con Parvati, ¿qué va a ser de ti Hermy?, te vas a quedar sola y...

Hermy se levanto, no deseaba escuchar mas al gemelo, tomo sus cosas y sin decir a donde iba salio del gran comedor dejando a todos sus amigos estupefactos.

Rápidamente y como pudo Ginny se levantó para ir tras la castaña, pero Fred la detuvo

-No Ginny, no vallas ella...quiere estar sola.

-¿Cómo lo sabes?, ¡déjame ir!.

-Ya te dije que no y créeme yo se porque te lo digo.

Sin mas la pequeña Weasley se sentó para terminar su salchicha.

-¿pero que ha pasado, a donde fue Hermy Fred? —pregunto Harry

Ron estaba atento a lo que iba a decir su hermano.

-Bueno ella necesitaba ir al baño, ya saben cosas de mujeres—Con esa respuesta Harry y Ron no hicieron mas preguntas sin embargo Ginny no estaba muy convencida de lo que decía su hermano. Así que se cambio de lugar para irse a sentar junto a Fred.

-¡Hey Ginny, ¿pero que haces?!

-Quítate Dean, necesito hablar con mi hermano.

-pues si Ginevra, pero tan siquiera pídelo por favor. —exclamo el chico algo ofendido.

-Dean me arias el favor de hacerte un poquito para haya, ¿para poder sentarme? —dijo la pelirroja con fastidio y de forma melosa.

-Mmm... —exclamo el chico.

-¿qué quieres hermanita? —pregunto Fred que estaba muy concentrado en idear la manera de comerse su tostada.

Ginny, hecho una miradita a Harry y a Ron, que en ese momento estaban distraídos hablando con Neville.

La chica se acerco mas a su hermano y casi sin mover la boca y casi en un susurro le dijo.

-Ni creas que me creí tu cuento de que Hermy se fue así porque tenia emergencias femeninas, ¿dime que es lo que tiene?.

Fred suspiro, a Ginny no le podía mentir.

-Esta deprimida, al juzgar la cara que tenia, parecía como si se la estuviera llevando el diablo, tu me entiendes, cuando sientes que todo tu mundo se derrumba.

Ginny se entristeció

-¿pero porque mi amiga esta así?.

-Mmm... creo que eso se lo deberías de preguntar tú, personalmente, pero...— Fred tomo a Ginny por la capa— ya que la chica se había levantado como un rayo.

-¿Qué?

-Ahora no es el momento, ya te dije que necesita estar sola, habla con ella mas tarde. Por favor Ginny hazle ese favor.

-Esta bien, hermano lo que digas.

A unos metros de ahí, Hermione lloraba en un aula vacía, la chica tenia las manos en la cara y las lagrimas le cubrían el rostro, se sentía muy triste, lo que le había dicho Fred la había hecho reflexionar mucho y en si el chico tenia mucha razón, se encontraba en un gran dilema al no saber a quien darle la poción, además si Harry se enamoraba de Cho ella andaría sola por el colegio.

La castaña seguía afligida por todo eso asunto, cuando sintió que alguien la abrazaba, Hermy se quito las manos de la cara y se encontró con unos ojos grises que la miraban de forma comprensiva.

-Draco yo...

Hermy no dijo mas y se abrazo mas fuerte al rubio.

-Ya, pequeña ya, por favor no llores, no me gusta verte así.

-Es que Draco, me siento tan miserable.

-ya somos dos aunque ¿Sabes que yo siempre estaré aquí, con tigo, verdad?

-Si, te lo agradezco mucho, eres un gran apoyo.

-Tu también lo eres para mi, y lo sabes, aunque debo admitir que me gustaría que nuestro apoyo fuera un poco mas intimo, sabes que me gustas mucho Hermione, he aprendido a quererte y me has conquistado con tu dulzura y belleza.

-Draco yo...

-Espera—intervino el rubio— por favor, deja que termine, me encantas Hermione Granger y aunque no sé si tu también me quieres por lo menos me gustaría que lo supieras de una vez por todas.

Hermione sonrió.

-¿Crees que no me había dado cuenta de que yo te gustaba?, si hoy en la madrugada te subiste encima de mi y hace rato me besaste.

Draco se sonrojo.

-Bueno es que tenerte hay, solita y desamparada junto a mi, me hizo sacar mi instinto animal. Pero dejando eso, al lado, quería saber porque o mas bien ¿por quien estas llorando?.

-No tiene caso que te lo diga.

-¿Porque no?.

-Te conozco y no reaccionarias muy bien si te lo dijera.

Draco no insistió en saber el porque la castaña estaba llorando.

-Bueno, Hermy quería saber si ya has pensado bien las cosas.

-Si—dijo la chica tajantemente, si quería sacarse a Ron de la cabeza tenia que abrirse a nuevas experiencias sentimentales y si Draco estaba dispuesto a dárselas ella aceptaría gustosa a salir con el, —¿pero y Harry? — dijo una vocecilla en su interior.

-Draco he pensado las cosas y he tomado una decisión, solo que me gustaría decírtela hasta dentro de un rato cuando tengamos un poco mas de tiempo, ¿te parece?.

-Lo que tu quieras preciosa.

Los chicos se abrazaron y se fueron en caminos diferentes, en ese momento la cabeza de Hermione era todo una locura, ahora si que se iba a desquiciar, tenia que pensar, si se iba a dar la oportunidad de salir con el pelinegro, hijo prodigo de Gryffindor o con el rubio Príncipe de Slytherin.

-Que hago, que hago, se decía la chica mientras caminaba por los pasillos.

Entonces dio vuelta en una esquina y se topo con el profesor Lupin.

-Hermione, hola.

-Hola profesor, me ha asustado, creía que este pasillo estaba desierto.

-pues ya vez que no, ¿qué no debes de ir a clase?

-Si pero es que me puse a caminar sin rumbo y mi cabeza no estaba conciente de a donde me llevaban mis pies.

-Pero...¿estas bien?

-Si, seguro— dijo la chica algo ausente.

-Te ves algo aturdida.

-Así, ¿usted cree?

-Si, ¿será que tiene algo que ver con el señor Malfoy?

-¿Qué?, no... ¿cómo cree?, es que tengo muchas cosas en que pensar.

-Disculpa que sea tan intrometido, pero de cuando acá, te llevas bien con Draco.

-El y yo tenemos una relación de amistad desde hace un año, hasta pasamos unos días juntos de vacaciones porque nuestras familias concedieron.

-¿Y sus padres sabes que tu y el son amigos?

-Creo que su padre si.

-Seguro no reacciono muy bien.

-En realidad no lo se, pero si a Draco no le importa a mi tampoco.

Lupin estaba que no se la creía

-Vaya Hermione, me sorprendes, tu y malfoy amigos ¿quién lo diría no? Pero y que dicen Harry y Ron.

-Bueno el único que sabe que Draco es mi amigo es Harry y pues la verdad, no le importa ya que confía en como juzgo a la gente.

-¿Sabes Hermione?.

-¿qué pasa profesor?

-Tienes una manera de pensar muy parecida a la del profesor Dumbledore, al igual que tu el juzga a la gente por su interior y no por la coraza que muestran ante la sociedad, ya veo que es otro punto a tu favor al ser la guardiana de Harry.

-Wow, gracias, me halaga que piense eso de mi

-Pero tengo una duda.

-Dígame.

-¿Cómo fue que tú conociste el interior del señor Malfoy?, en mi opinión no deja salir mucho sus sentimientos que digamos.

-Bueno, conocí al verdadero Draco, irónicamente gracias al profesor Snape, hace un año nos dejo un trabajo en parejas y pues por azares del destino me toco con el, así nos fuimos conociendo y se dio la amistad que tenemos hoy en día.

-Muy bien Hermy, estoy orgulloso de que puedas perdonar y dar segundas oportunidades a las personas que alguna vez te hicieron daño, ese modo de ser te va a llevar lejos.

Como sea si seguimos charlando se te ara tarde a ti y a mi, te veo en clases .

-Adiós profesor

la castaña miro su reloj y se dio cuenta de que tenia que correr para poder llegar a su primera clase que era encantamientos.

Como pudo Hermy llego derrapándose al aula donde Harry ya le guardaba un lugar a su lado, ya que como se lo había imaginado la castaña, su adorado pelirrojo ya estaba sentado junto a Parvati, que lo tenia agarrado de la mano y lo miraba de forma boba.

-Casi no llegas Hermione, ¿resolviste tu emergencia femenina?

-Eh...— lo miro la chica extrañada al no saber a que se refería el pelinegro

Harry se incomodo, ya que creyó haber metido la pata.

-Mmm...tu sabes Fred, no dijo que te habías ido del comedor porque tenias que ir al baño, a...No me hagas repetir.

La castaña capto, lo que había dicho el gemelo

-Ohh, eso, si Harry tenlo por seguro que lo arregle —musito la castaña levantando el pulgar, en seña de que todo estaba bien.

La clase comenzó y el profesor FlitwicK, empezó a hablar acerca de los nuevos temas que se verían en el curso, casi todo el mundo estaba atento y tomaba notas de vez en cuando, Hermy escribía en su cuaderno varias observaciones y palabras claves que iba diciendo el profesor, pero algo la hizo parar en seco, la castaña sentía una penetrante mirada a lado de ella.

Hermione se movió la cabeza a la derecha para saber de quien la miraba, para su sorpresa se encontró con un par de ojos color esmeralda que la miraban de una forma tan tierna y soñadora que era casi indescriptible, al instante las mejillas de Hermione enrojecieron.

Y se movió de forma brusca la cabeza hacia en frente, como si no hubiera visto nada.

-¡Ohh, por dios! Harry me esta mirando de la misma forma en la que yo alguna vez mire a Ron, ¿será esta la señal que necesito para decidirme entre Draco y Harry?, Ahh, ¡NO SE QUE HACER! —la castaña no se había dado cuenta que se estaba jalando el cabello y hacia ruidos que todo el mundo había escuchado.

-Ahhhh—gritaba la castaña

Entonces una vocecilla dijo—Señorita Granger ¿esta usted bien? —Pregunto el profesor.

Al escuchar eso y porque Harry le movía el hombro, Hermione regreso al mundo real, y para su horror, toda la clase la miraba con cara de ¿esta loca?.

Hermy se soltó el cabello, se lo alineo y carraspeo.

-Eh...perdón , es que estaba pensando en cosas, disculpe profesor, no volverá a pasar—exclamo la chica que había tomado un color rojo sangre en el rostro, ya que estaba de lo mas apenada, si de por si la gente pensaba que era rara, después de ese incidente en el que había estado gritando mientras se jalaba el cabello, ahora seguro la llagarían loca

-¡Diablos! —gritaba la chica en su interior, mientras tenia la mirada fija en el pupitre.

-Niña, ¿seguro que estas bien? —le susurro el pelinegro.

-Si, lo que pasa es que me olvide de que estaba en publico y pensé en voz alta.

-Claro, pero...

El pelinegro le tomo la mano y la entrelazo con la suya.

Hermy sintió algo de cosquilleo en el estomago, una vez mas Harry le removía sentimientos románticos que la chica creía muertos, la verdad es que la forma en la que el pelinegro hacia que cualquier chica se derritiera en sus brazos y claro que la castaña no era la acepción.

-Ya sabes que si algo te aflige y te puedo ayudar, yo estaré aquí a en el momento que quieras, yo te apoyare, te comprenderé y te ayudare en lo que sea, ¿de acuerdo Hermy?

-Harry, yo...emm, si gracias.

El chico la seguía mirando a Hermy y por su mete pasaba la imagen del tren.

-Hermione, como quisiera que abrazarte como en ese momento, te amo tanto, te amo tanto. Que daría por que me escucharas— se decía el pelinegro, que lo que menos quería era soltar a la castaña.

-¿Serás tu el indicado Harry? — se preguntaba la chica, mientras también miraba a ojiverde de forma tierna, mientras le frotaba la mano

A unos lugares de ahí, un pelirrojo los observaba con interés.

-Órale, ¿será que estos dos se traen algo? —dijo por lo bajo.

-Yo creo que serian una linda pareja—le susurro Parvati que había escuchado el comentario de su novio.

-¿Que?, ¿escuchaste lo que dije?

-Claro Ronnie, estoy atenta a todo lo que dices y haces.

-Jejeje, que bien—musito algo perturbado por que al parecer Parvati vigilaba todos sus movimientos.

-Sin embargo a mi no se me hacen tan linda pareja, no se porque pero me molesta verlos juntos—pensó el muchacho del pelo de fuego

Después de la clase de encantamientos Harry y Hermione seguían andando muy juntitos, mas de lo normal ya que mientras caminaban hacia las otras clases, el pelinegro tomaba a Hermy de la cintura, a veces de los hombros y también de vez en cuando la tomaba disimuladamente de la mano claro que Hermy no quería adelantarse a los hechos y se soltaba rápidamente.

Para su mala suerte también de vez en cuando se encontraba con la penetrante y sexy mirada de Draco que incitaba a cualquiera al deseo.

La castaña necesitaba pensar muy bien lo que le diría a Draco, ya que solo faltaba una clase para el receso que para su suerte era Runas, una de las asignaturas en las que no estaba ni Ron, ni Harry ni tampoco el rubio.

Se paso la hora apuntando en su diario los pros y los contras de los dos chicos, de los cuales esa tarde estaba decidida a elegir al que la ayudara a olvidar al pelirrojo.

-Vaya los dos tienen muchos puntos a favor, aunque debo decir que Harry tiene un porcentaje mas alto, aunque ...Draco también tiene su encanto.

Mmm...¿cual será el indicado para mi?, creo que este seria el momento perfecto para la poción que me dieron los gemelos, pero...¿y si resulta que ninguno de los dos es mi verdadero amor?, ¡no, no, no, que miedo!

¿qué are, que are?, bueno tengo diez minutos mas, para meditar. —pensaba Hermione mientras anotaba unos enunciados en una extraña lengua.

Los diez minutos habían pasado y el momento de la verdad llegaba.

Por una parte Draco, se le había declarado y estaba dispuesto a amarla y a ayudarla a superar sus cosas y por otra parte estaba el lindo Harry, que le había hecho traer a la vida esos sentimientos encerrados en su corazón que alguna vez había tenido por el y que ahora estaban a flor de piel.

Hermione ya estaba mas que desidia, solo necesitaba confirmarlo, la castaña buscaba al pelinegro ya que si al verlo sentía un cosquilleo mas fuerte en el estomago del que sentía cuando estaba con el rubio no habría duda de que el era el indicado.

Entonces se topo con Ron,

-Hola, oye Ron ¿has visto a Harry?

-Creo que esta en la lechuzeria, ¿pero...porque tanta prisa de verlo? —le dijo el pelirrojo a la chica que estaba muy agitada de tanto correr.

-Porque es urgente que lo veo, luego te explico, ¡Gracias Ron! —Grito la chica mientras se alejaba corriendo rápidamente.

-¿Qué quería Hermy mi amor?

-Esta buscando a Harry.

-Vez, amor, si yo te digo que ese par va a quedar en pareja, pero tu que no me crees.

Ron no respondió, solo hizo un extraño sonido que Parvati no sabia que significaba

La castaña subía las escaleras a toda velocidad, tenia muy poco tiempo para llegar a su cita con Draco en la sala de los menesteres, pero antes de hablar con el rubio sobre sus sentimientos debía de aclarar lo que sentía por el pelinegro.

Por fin la chica llego a la lechuzeria, sin embargo se quedo pasmada ante la escena que sus ojos le mostraban....

Jejeje, se que soy mala por no decirles que es lo que vio Hermione pero no les digo, para hacerla de emoción y para que dejen criticas, así que ya saben si no hay criticas no sabrán que es lo que dejo en Shock a la linda Hermy, y no sabrán con quien de los dos papitos del colegio se quedo.

Así que porfas espero sus opiniones

Hasta el próximo capitulo y gracias por todo el apoyo, tratare de actualizar pronto, espero que les haya gustado.

Ciao bexox Faby