Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 24400 · de

Historia 24400 — capítulo 8

Capitulo 8: Un encuentro.

¿Que demonios estaba pasando? Ella jamas dijo algo del apellido Potter, ¡jamas! ¿Quien le dijo a esa enfermera que el apellido del bebe era Potter originalmente? "Harry... ¿Que haces?", penso Ginny sin saber porque cruzaba el por su mente en un momento asi. La pelirroja le quito el papel a Luna y lo leyo por lo menos veinte veces sin poder creer lo que sus ojos veian. Magia no habia sido, ese hospital era muggle. Era, de algua manera, ilegal poner apellidos al azar y ella no hizo nada...

  • Ginny, ¿tu crees que Harry...? - Comenzo Luna imaginandoce lo imposible. Ginny no dijo nada porque estaba en shock.

  • Tengo que hablar con esa enfemera. - Dijo ella rapidamente y salio del cuarto sin antes pedirle a Luna que cuidara a Aaron. Ginny camino por pasillos buscando a la misma enfermera que le dio aquellos papeles y la vio, en la recepcion de la entrada. - Mademoiselle, j'ai une question.

  • ¿Qui souhaite? - La muchacha pregunto que deseaba, Ginny le pregunto de donde habia sacado aquel apellido y ella solo respondio que otra enfermera se habia encargado de aquello, que ya no estaba y que no se podia hacer nada pues el bebe ya estaba registrado en la base de datos. Ginny sonrio falsamente y regreso al cuarto. Se encontro con Luna y al pequeño Aaron en sus brazos. Ginny paso la mano por su frente secando aquel frio sudor, temblaba sin control y estaba imprecionada. ¿Tendria Harry algo que ver con todo eso? ¿Habria descubierto el chico una manera de poner su apellido en esos papeles? Por desgracia esas opciones no pasaban por la mente de Ginny, no encontraba explicacion para lo que estaba pasando.

  • Gin, ¿quieres ir a vivir a mi casa hasta que estes recuperada por completo?

  • Gracias, Luna, pero no quiero ser un estorbo en tu vida.

  • No lo eres, acabas de dar a luz, necesitaras cuidados y aqui no tienes a nadie.

  • Gracias, amiga. - Aquel mismo dia Ginny fue dada de alta y pudo llevarse a su hijo a la primera, habia nacido asombrosamente sano, los mismos doctores dijeron que tenia que ser un verdaero milagro, era el primer caso que se daba de un recien nacido en tan bien estadod de salud. Hubiera sido lindo tener a Hermione en ese momento, le hizo mucha falta. Pero estubo Luna y era casi lo mismo. El bebe era un verdadero pan de Dios, era muy calmado y reia constantemente. Ginny no lo entendia pero se le iluminaba el rostro cuando lo veia asi de contento.

~

"Eres igual a mi madre", pensaba un ojizverde, sentado en el aciento trasero de un auto, contemplando con felicidad a su hijo recien nacido. No pudo evitarlo y acariciaba con cuidado su cabecita y sus delicados pies. El bebe reia de las cosquillas y Harry no podia mas que sentirse dichoso. No habia dejado a Ginny sola en ningun momento cuando daba a luz. Estubo junto al doctor cuidando de que todo estubiera bien, si algo hubiera salido mal, el estaba dispuesto a intervenir. No le importaba que ya no fuera bien recivido en el cielo, el debia cuidar de su Ginny y aquel bebe que era su sangre. No se habria perdonado verla sufrir y no hacer nada.

  • Pero tambien tienes mucho de Ginny. - Dijo el en voz alta. El bebe no dejaba de sonreir y ver en direccion a su padre.

~

Ginny se sacudio por un escalofrio, su hijo habia estado muy risueño y viendo un punto en la nada.

  • ¿Que ves, bebe? - Pregunto Ginny con un tono muy maternal acariciando su pancita. El pequeño Aaron jamas dejo de reir. Ella giro, viendo lo que se suponia que su hijo estaria viendo y por un fugaz segundo le parecio ver unos ojos verdes, iguales a los de... - Harry. - Susurro. No seria: '¿a QUIEN ves, bebe?'

  • ¿Que pasa, Ginny? - Pregunto Neville que tambien estaba sentando en el aciento trasero, la veia preocupado por la expreccion en su mirada.

  • Na... nada. - Gesticulo la pelirroja. Su hijo veia algo que ella no, ¿seria su padre?

Ginny estubo con Luna tres dias hasta que la pelirroja no pudo mas con ella misma, dejo de abusar de la hospitalidad de su amiga y volvio a su apartamento. Ya tenia un cuarto para su bebe y lo acomodo aquella noche. La ultima de otoño. Le dio al pequeño Aaron su bendicion y lo puso a dormir, en cuestion de segundos el bebe cayo en profundo sueño.

  • Donde quiera que estes, Harry. Ojala veas el paecido que tiene Aaron contigo. - Y diciendo esta ultima oracion salio del cuarto.

o=o=o=o=o=o=o=o=o

Habian pasado seis años desde aquella noche, en la que se sintio mas serca de Harry en muchos meses. Cada dia lo recordaba, no solo como el padre de su hijo si no como el amor de toda su vida. Era una calida tarde y Ginny le daba de comer a Aaron. El niño habia empezado en una primaria muggle pero Ginny se prometio que lo enviaria a Hogwarts cuando cumpliera los 11. Ese habria sido el deseo de Harry, y el de ella tambien.

  • Aaron, espero que te comas todo. Ayer me dejaste mas de la mitad de la carne. - Le reprochaba Ginny con una sonrisa a su hijo.

  • ¿Hoy vendra tia Luna? - Pregunto el niño ignorando por completo el comentario de su madre.

  • Supongo. Aaron, ¿quieres que vayamos a cenar esta noche? A donde tu quieras. - El chico sonrio ampliamente y acintio mientras comia todo lo mas rapido que podia.

Aquella noche habian decidido caminar. Ginny no soltaba por nada del mundo a su hijo que era demaciado curioso. Le recordaba a la descripcion que Remus le habia dado de James Potter. Era mas que obvio que era uno de ellos. Esas ganas de saber que era todo, era cosa de ella. Pero sus travesuras sin control y tocar todo aunque fuera mortal, era herencia Potter.

Como era de esperar el chico eligio un restaurante de comida rapida y Ginny asintio muy a su pesar, eso romperia con su dieta. Ella lo veia comer con una gran sonrisa. Le recordaba a Ron con el pelo rojo pero quien conociera a Harry diria que era su reflejo pelirrojo.

  • Mama, ¿como era mi papa? - Ginny se estremecio con la pregunta, nunca le habia requerido saber algo de Harry. Ella penso que en cualquier momento el chico querria saberlo pero... ¿con seis años?

  • ¿Que quieres saber de el?

  • Todo. - Repondio rapidamente. Lo que Aaron sabia era que sus padres eran magos ya que en verdaderas emergencias Ginny usaba su varita. El chico no conocia a su papa, no habia fotos de el en casa, no habian recuerdos de ninguna clase. Ginny se habia propuesto borrarlos en un ataque de deprecion.

  • Era igual a ti, solo que con el pelo muy negro, tiene los mismos ojos que tu y era muy valiente. Siempre dispuesto a dar la vida por lo demas. - "En este caso por mi", penso triste. - El era en verdad muy especial.

  • ¿Como murio?

  • Eres muy chico para entenderlo, pero cuando llegue el momento lo sabras todo. - Aaron no parecio conforme con esa respuesta pero no reprocho.

Iban de camino al departamente cuando Ginny vio al rubio otra vez, pero ahora, lo veia de frente. Cargo a su hijo con el temor a mas no dar y comenzo a caminar en sentido contrario a aquel hombre. ¿Que demonios estaba haciendo en Francia? Por seis largos años habia estado frente a sus narices y nunca lo reconocio. ¿Como se habian olvidado de tan grande detalle? Nadie habia preguntado antes por el y ahora estaba ahi, frente a ella con una maliciosa sonrisa.

  • ¿Que pasa, mami? - Pregunto el chico con tono asustado ante la repentina accion de su madre.

  • Nada, mi vida, nada.

Siguio caminando con su hijo en brazos con el corazon latiendole a mil. No conocia muy bien el camino por el que iba pero no pensaba pasar por enfrente de el con un inocente a su lado. Recordo aquella tarde en que quizo hacerle daño pero Harry llego justo y la defendio. Que bueno habria sido tenerle en esa situacion. Ahora mas que en cualquier otro momento desearia estar en Londres y sentirse protegida. Pero estaba a muchos kilometros de esa ciudad y debia pensar en la forma de esconderse de ese cruel ser y sobretodo: a Aaron. Estaba segura de que el rubio sabia sobre el niño, y debia saber que era de Harry Potter. Su peor enemigo desde el primer momento en que lo vio a los 11 años.

Doblo en una esquina y camino varios metros hasta que vio un taxi y le hizo parar. Fue hasta su apartamento y usando un hechizo aseguro todo el lugar. Aaron no entendia nada pero tampoco preguntaria, el sabia cuando su madre estaba nerviosa por algo y era mejor no molestar. Pero Ginny se agacho frente a su hijo y lo tomo con cuidado de los brazos.

  • Quiero que saques esa maleta tuya de abajo de la cama y pongas toda tu ropa lo mas ordenadamente que puedas, yo te ayudare cuando termine con lo mio. - Dijo rapida y clarametne. El chico asintio y corrio a su cuarto. La pelirroja comenzo a caminar por toda la sala secando ese mismo sudor frio de su frente. No podia creer que estubiera en Francia, y las veces que lo vio no lo reconocio. Que odio sentia a ella misma por ser tan ciega e inconciente.

Debia huir, lejos de Paris a espaldas de ese hombre. Debia ser minuciosa y muy cuidadosa con los detalles. No podia cometer errores con un tipo tan astuto a sus espaldas. Tomo el telefono y llamo a Luna.

  • ¿Paso algo, Ginny? Te escucho alterada. - Dijo la rubia al otro lado de la linea.

  • Estoy perfectamente. Te llamo para avisarte que mañana me voy de la ciudad, pero te llamare siempre que pueda.

  • ¿Y esa desicion tan repentina?

  • Solo un viaje. - Intento soner convincente y penso que lo logro por la respuesta de la rubia:

  • De acuerdo, pero en donde estes, llamame si no me morire de los nervios por no saber de ti.

  • Lo hare, Luna. Muchas gracias por tus atenciones y saludos a Neville.

  • De acuerdo, mucha suerte y sabes que cuando quieras regresar aqui estare.

  • Muchisimas gracias, adios. - Y colgo. Bien, deberia pensar a donde iria. Debia ser lejos, pero viajaria en auto para que fuera mas secreto.

A la mañana siguiente, y le dolio mucho, desperto a su hijo a las 5 AM que refunfuñaba por tal castigo. Ginny intentaba ser paciente pero sus nervios no daban a basto. Puso las maletas en el baul de su nueva Nissan y salio con su Aaron en direccion a Orleans, un estado al sur de Paris que parecia un buen escondite por algunas semanas y seguir camino al sur. En el camino Ginny pensaba que deberia llamar a los dueños del apartamento y decirles que ya no viviria alli. Aaron estaba dormido en el aciento trasero y la pelirroja aprovecho para liberar esas lagrima de panico, panico a pensar que algo podia pasarle a su unico hijo en manos de ese tipo. Pensaba constantemente en Harry, deseaba tenerlo con ella, para que juntos enfrentaran esa situacion y no sentirse tan perdida. Debia ser fuerte pero no encontraba ese valor tan necesario.

~

Estaba sentado en el aciento del copiloto, observandola con dolor. Una increible rabia crecia dentro de el por no poder ayudarla y defenderla como esa tarde. Su hijo dormido, su amor huyendo del peligro. No sabia como sentirse y estando muerto lo unico que podia sentir sobre el mismo es que era un inutil total. Acaricio el rojo cabello de Ginny...

~

La pelirroja se estremecio sin motivo alguno, o eso era lo que su cerebro decia. No podia estar alucinando, no podia imaginar esos contactos, girar y no ver a nadie. No estaba sola y no era un fantasma lo que le hacia sentir eso precisamente. Enfoco su vista a su lado derecho, esperando ver a Harry sonriendole; pero solo vio el aciento vacio y por la ventana un paisaje verde. Monto, otra vez, su vista al frente de la carretera y siguio llorando. Echando, una que otra vez, un vistazo a su hijo para serciorarse de que hay estaba y que no la veia llorar de esa manera tan continua.

~

  • No sabes como me gustaria ser de carne y hueso para cuidarte de verdad, Gin. - Dijo Harry sin poder reprimir una lagrima. - Es un martirio tocarte y no sentirte.

~

El sol se habia escondido hacia varias horas y por fin la pelirroja diviso la ciudad de Orleans a la distancia. Saco inmediatamente un mapa que habia comprado de dicha ciudad y busco el hotel mas sercano para hospedarse. Manejo por otra hora hasta que se ubico y paso la noche hay.

El sol parecio salir mas rapido de lo normal, pensaba la pelirroja. Se imagino dormir dos horas. Se levanto a las 11 AM y desperto a su hijo para que bajaran a desayunar. El hotel era pasable, no era cinco estrellas pero tampoco era una pocilga. Y tambien preferia no hacerse ver demaciado en hoteles caros, no queria llamar la atencion de nadie. Estaban desayunando y Ginny comenzo a temer que su hijo le saliera con preguntas sobre ese repentino viaje.

  • ¿No ire a la escuela? - Pregunto Aaron con una enorme sonrisa. Ginny trato de imitarlo pero estaba demaciado intranquila.

  • Por ahora no. Pero ya te buscaremos otra. Asi que no cantes victoria. - Dijo acariciando su pelo. El chico solo siguio comiendo.

Para no despertar sospechas en la mente superdotada de su hijo, Ginny penso en un paseo por las calles de esa hermosa ciudad. No muy turistica y tranquila. Las temperaturas seguian calurosas y se prestaba perfecto para una caminata. Aaron siempre iba de la mano con su madre, desde aquel traumatico encuentro en Paris, Ginny tenia extremo cuidado con lo que hacia.

  • ¿Me compras un helado, mami? - Pregunto inocentemente el chico.

  • Claro, vamos. - El resto de la tarde fue placentera, la pelirroja comenzo a sentirse mas tranquila, le compro una que otra cosa a su hijo y llego la hora de volver al hotel para descanzar y quizas buscar otra parte a la cual ir, o si todo iba bien vivir en Orleans un tiempo. Cuando Aaron se durmio, aun era temprano asique aprovecho para llamar a Luna y avisarle su ubicacion. Charlaron un rato y un cansancio se apodero del cuerpo de la pelirroja. Justo antes de acostarse sono el telefono de la habitacion. Era raro pero quizas era de la resepcion.

  • ¿Hola?

  • ¿Quien te dijo que escaparias de mi? - El cuerpo de Ginny se sacudio en un espantoso escalofrio.

  • ¿Que quieres? - Pregunto tratando de guardar la calma mientras se asomaba por la ventana. Si sabia donde estaba deberia estar el tambien en Orleans. Con el telefono aun en la oreja agarro la primera mochila y guardo desordenadament su ropa.

  • Eres injenua, Weasley. Tu sabes lo que quiero. Tu y tu estupido hijo correran la misma suerte que el idiota de Potter.

  • Eres un maldito. No tocaras un pelo de mi hijo. - Estallo Ginny.

  • Ya lo veremos...

La pelirroja colgo y dejo caer el telefono, corrio a su hijo y lo cargo, aun con su pijama puesta Ginny se puso un pantalon y decidio salir por la ventana. Estaba agradecida que su habitacion estubiera en la primera planta. El chico no tubo tiempo a preguntar que pasaba, cuando se quizo dar cuenta ya estaba sentando en la camioneta con el cinturon de seguridad puesto. Ginny introdujo la llave y se puso en marcha. Con el corazon latiendole a mil por hora y un inocente que esconder de Draco Malfoy. Saco su varita y con un movimiento de la misma su pelo cambio a un rubio amarillo, rizado y corto. Mientras manejaba a toda velocidad iba apareciendo ropa y bolsos. Vio su espejo retrovisor y con terror diviso un auto negro con un chico rubio manejandolo. Acelero lo mas que puso y se introdujo en el centro del piso empedrado. Era una suerte que fuera de noche, para poder perderse facilmente y ademas no habia tanto gente trancitando las calles.

Doblo una esquina llendo a 140 km/h. Con un miedo que parecia no tener limites le pidio a su hijo que se acostara y pensara en su padre, que lo imaginara y que le pidiera que estubiera con ellos. Quizas era algo descabellado pedirle algo asi a un niño de seis años pero ella sabia que Aaron tenia un tipo de comunicacion con Harry. Vio otra vez por el espejo y el auto seguia detras de ella. Lo mas estupido de la situacion es que a Ginny jamas se le ocurrio llamar a alguien para que la ayudaran. Huia pero algun dia eso no seria suficiente.

Acelero lo mas que pudo y cortando camino por un parque decierto subio a la carretera principal, buscando el camino correcto para seguir su ruta al sur. Temiendoce lo peor volvio a ver el espejo retrovisor y se tranquilizo en un 2% al no ver ningun auto. Aun asi siguio a una alta velocidad con terrible desesperacion al irse de esa ciudad. Saco el mismo mapa de antes y se fijo cual estaba al sur y se encontro con el mediano estado de Limoges. Condujo toda la noche en esa direccion a pesar del asecino sueño que tenia. Pensaba en su hijo y en su maxima seguridad. Debia estar lejos de Malfoy aunque eso costara su vida.

Manejo por siete largas horas y penso que estaba lo suficientemente lejos como para buscar un motel y tan siquiera descansara sus ojos. Se despero a las 9 AM y considero apropiado seguir con su camino. Paso por una ciudad muy pequeña y vio una consecionaria de autos. Penso en que Malfoy ya conocia su vehiculo y desicio cambiarlo. Hizo un negocio rapido con el encargado y eligio un auto blanco con vidrios oscuros para sentirse mas protegida. Mas adelante vio un restaurante y comio algo rapido con su hijo que hasta el momento no habia hecho preguntas. Siguieron rumbo a Limoges; en el camino Ginny cambio su pelo a negro azabache corto como de hombre y sus ojos marrones. Aaron estaba acostado en todo el camino.

  • Puedes sentarte si quieres. - Dijo Ginny sonando tranquila. Aaron se sento y clavo su verde mirada en el paisaje que pasaba a gran velocidad - ¿Quires algo? - El niño nego.

  • ¿Que esta pasando, mami? - Pregunto serio, Ginny disminuyo un poco la velocidad.

  • No puedo decirte nada ahora, hijo. Espero me comprendas.

  • Papa dice que estas asustada. - Ginny se puso palida y sin querer freno de golpe - Y tiene mucha razon.

  • ¿Que mas te ha dicho papa? - Dijo viendo el horizonte.

  • Que esta con nosotros ahora mismo y no que no dejara que algo te pase. - Respondio con casualidad.

  • ¿Cuando hablo contigo?

  • Cuando estabamos en ese hotel.

La pelirroja ya no dijo nada y siguio su camino. Pasaron por una ciudad llamada Vesannal y decidio parar a cenar. Comenzo a asustarse con la actitud de su hijo que seguia tan serio como cuando dejaron Paris. Ginnny acaricio el pelo de Aaron, que era totalmente igual al de ella, y le sonrio. Esperando calmar un poco la tension. Aaron dejo su tenedor en el plato y vio a su izquiera. Su madre se asusto al ver al chico parado junto a ellos; no lo habia visto por nada del mundo.

  • ¿Puedo ayuadarte? - Dijo Ginny en frances tratando de sonar cortez.

  • ¿No te acuerdas de mi? - Dijo el chico, pero no en frances. Era una voz muy conocida para Ginny pero no recordaba...

  • No, la verdad no.

  • Soy Collin Creeve.

  • ¿Collin? - Casi grito la chica con una sonrisa. Ellos habian tenido una relacion en su cuarto año y quedaron como muy buenos amigos. Despues de la muerte de Harry Ginny perdio todo tipo de comunicacion con sus ex compañeros y despues de varios años hay estaba Collin Creeve, el chico de la camara muggle obsecionado por Harry Potter y un autografo del mismo. - ¡Sientate!

  • ¡Estas preciosa! ¿Que ha sido de ti? - Collin vio al niño y puso cara de confuncion. - No sabia que tubieras hermanos pequeños.

  • No los tengo, Aaron es mi hijo. Aaron, el es Collin, un compañero de Hogwarts.

  • ¿Tienes un hijo? ¿Y su padre? - Pregunto emocionado.

  • Era Harry. - Dijo Ginny en voz baja.

  • ¿Que paso con el?

  • Murio... ¿No lo sabias?

  • Oh, yo... lo siento mucho... no tenia idea. - Solto el hombre de repente borrando la sonrisa de su rostro.

  • No te preocupes, fue hace mucho tiempo. ¿Y que haces aqui?

  • Aqui trabajo, recibi una beca, bueno, es algo muggle que paga la universidad. Y me mude aqui hace un tiempo. ¿Puedo saber que haces tu aqui?

  • Vivia en Paris pero decidi hacer un viaje con mi hijo. - Ginny espero que su hijo acintiera dandole la razon, pero Aaron estaba perdido viendo atraves de la ventana. - ¿Sabes donde me pueso hospedar? Quiciera pasar la noche aqui.

  • ¡Claro!

Despues de comer Collin llevo a Ginny y a su hijo al hotel mas sercano. Era varato y muy bonito. Despues de que la pelirroja acostara a su hijo y este cayera en un profundo sueño, entablaron una gran conversacion poniendoce al tanto de todo lo que habia pasado con sus vidas despues de Hogwarts; Ginny le conto como habia muerto y la sorprendio por completo que Creeve no supiera que Lord Voldemort habia muerto tambien. Collin le conto que se habia casado, pero que su mujer vivia a una hora de la ciudad. Tambien hablaron de Luna Lovegood que vivia en Paris y sobre Ron y Hermion que compartian una hija.

  • Bueno, ya es tarde y viaje mucho hoy. Nos vemos otro dia. - Dijo Ginny culminando su conversacion.

  • Tienes razon. Pero te invito a almorzar mañana con tu hijo. - Rogo con una sonrisa. Al final la pelirroja acepto. Se despidieron y cada quien fue a su lugar.

Un sol sumamente brillante fue lo que aparecio la mañana siguiente. Pronto llego la hora de encontrarse con Collin y Ginny lo vio esperandole fuera del hotel. Los llevo hasta un restaurante muy elegante con una bella vista verde. Collin llego a entenderse algo con Aaron que de todas maneras parecia desconfiado con ese chico 'amigo' de su madre. Penso en su padre y en lo que le dijo sobre ese chico.

  • Mama, quiero ir al baño. - Dijo despues de un rato.

  • De acuerdo, nosotros vamos afuera asique hay nos buscas. - El chico asintio y se marcho. Ginny seguia muy entrada en su convesacion con Collin y fueron a la terraza, llena de plantas y todo de manera, con bellos arreglos y sombrillas en cada mesa. Habia unos sillones frente a un varandal y hay se acomodaron la pelirroja y su viejo amigo. Paso una media hora y Aaron no aparecia, Ginny veia su reloj a cada rato contando los minutos que su hijo no estaba. Comenzo a sentir ese mismo sudor frio y sabia que algo no estaba bien. - Collin, ire a ver donde esta Aaron.

  • No te preocupes. - Dijo el a la primera tomandola del brazo cuando vio que se paraba. - Debio quedarse a ver algo, ya sabe como son los niños de curiosos.

  • Pero... - Ginny se volvio a sentar pero su sexto sentido de madre le decia que no estaba siendo curioso. - Algo me dice que Aaron... - Susurraba: - Ay... no... ¡Aaron!