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Historia 24474 — capítulo 17
Capítulo XVII. ¡CONTINÚA LA LUCHA!
¡crac!
¡protego! Gritaron todos a la vez.
¿qué diablos ha sido eso? Gritó Hermione.
La burbuja ha estallado dijo Ginny un poco asustada mirando para todos lados.
¡ahhhh! Gritó Harry. Voldemort está aquí dijo llevándose las manos a la cicatriz.
No puede ser dijo Ron.
¡Parece que sí! Dijo una voz fría que puso a todos los pelos de punta.
Hola Tom dijo Harry con una tranquilidad que hasta él mismo se asustó, ¿qué haría? Como dejar a a toda la gente allí y escapar? ¡sería una masacre! Su poder estaba despierto, pero ¿sería suficiente para detenerlo? Y además estaba el hecho de que aún no había destruido todos los horrocruxes.
¿Cómo te atreves a llamarme así? ¿Acaso te crees muy listo Harry?
Los aurores habían podido entrar por fin, pero también el resto de los mortífagos, la ventaja era que todos los que había dentro ya estaban neutralizados.
¿qué quieres? Dijo Harry desafiante.
Quiero al traidor de Snape, después me ocuparé de ti, incluso estaría dispuesto a dejarte ir, solo por esta vez claro.
Harry apretó mucho los labios, ¿qué haría? Todos habían vuelto a la lucha, los únicos que permanecían sin luchar eran Voldemort y él. Miró a Ginny que luchaba muy cerca suyo con varios mortífagos y sus amigos que luchaban un poco más allá.
¡Nunca te lo daré! Y lo sabes muy bien dijo Harry con la varita cogida bien firme.
El amor, es patético Potter, es tu perdición igual que fue la de Dumbledore.
Te recuerdo dijo Harry que iba cogiendo confianza, que me estás pidiendo que t eentregue a la persona que mató a Dumbledore.
¡crucio!
Harry se arrojó al suelo y esquivó la maldición a la vez que contraatacaba. ¡espeliarmus!
¡No tienes ni idea Potter! Es tu última oportunidad, entrégame a Snape.
Harry por toda respuesta gritó ¡desmaius!
Voldemort agitó su varita y una ráfaga de cuchillos se dirigió hacia Harry.
Harry desapareció y apareció detrás de Voldemort. ¡incendio! El hechizo dio a Voldemort y su capa comenzó a arder.
¡aguamenti! Dijo Voldemort. Vaya Potter, estoy sorprendido, esto te hace merecer otra oportunidad de entregarme al traidor.
Harry pensó ¡levicorpus! Y a continuación gritó ¡sectumsembra!
Voldemort esquivó ambas maldiciones, sus ojos rojos destellaban con una luz intensa y reflejaban más odio que nunca. Bien Potter, si quieres jugar, ¡jugaremos!
Apuntó a Ginny y gritó ¡Avada Kedabra!
Harry se concentró e hizo aparecer a Ginny detrás suyo.
No podrás salvarla siempre ¿sabes?
Ella sabe protegerse sola dijo Harry con los ojos muy brillantes, su corazón parecía a punto de estallar, si no hacía algo pronto podrían tener algo que lamentar.
Ginny avanzó y se colocó a la misma altura de Harry con la varita levantada.
Ginny no, es cosa mía, ayuda a los demás.
Pueden arreglárselas solitos dijo Ginny observando como Ron y Hermione se hacían cargo de los mortífagos con los que Ginny estaba luchando y los dejaban cao en un santiamén.
Voldemort aprovechó la distracción y volvió a atacar, agitó la varita y un potente haz de luz violeta salió en dirección a Harry y Ginny.
¡Protego! Gritaron al unísono.
Harry notó un choque cuando la maldición impactó en su escudo, pero no le causó ningún daño. A continuación se preparó y lanzó tantos hechizos ofensivos como sabía, hasta ahora la mayoría los había hecho de forma verbal, pero ahora realizaba todos los hechizos sin pronunciar palabra mientras Ginny creaba escudos protectores que les protegían a ambos de igual modo. Voldemort lanzaba hechizos sin parar, tanto que parecían mangueras de luz y alfinal las varitas de ambos acabaron conectándose.
Harry volvió a sentir la sensación de volar y tanto él como Voldemort se elevaron del suelo, pero además Harry sintió la sensación conocida de la aparición.
El canto del Fénix comenzó pero la jaula de luz no apareció, solo el rayo que mantenía conectadas las varitas.
Harry miro a su alrededor, ignoraba donde se encontraba, intento situarse de algun modo, pero no lologró, su consuelo fue que no había nadie alrededor al que Voldemort pudiese hacer daño.
Harry volvió a centrar su atención en el rayo de luz, los guijarros habían vuelto a aparecer y se dirigían lentamente hacia él.
Harry concentró todas sus fuerzas en hacer retroceder los guijarros, concentró cada partícula de su ser y los guijarros poco a poco cambiaron de dirección, Harry sentía su poder y su corazón latía muy deprisa, debía escapar e ir a proteger a Ginny, un frío en la nuca lecausaba intranquilidad, algo no iba bien.
Olvidalo Potter, esta vez no podrás, soy mucho más fuerte que tú, y los guijarros empezaron a cambiar d dirección al mismo tiempo que Harry sentía la llamada de Ginny, la notaba muy asustada, y podía oír su voz llamarle dentro de su cabeza.su poder le recorrió aún de forma más intensa como una oleada y en lugar de dirigir los guijarros hacia Voldemort, provocó que el rayo estallase provocando que la varita se escapase de la mano de Voldemort y le apareciese una gran que madura en la mano.
¡Desmaius! Gritó Harry sin perder tiempo, el hechizo golpeó a Voldemort pero no le dejó inconsciente, este alargó su mano y gritó ¡accio varita!
Harry volvió a gritar, ¡petríficus Totalus! ¡Impedimenta
Ambos hechizos volvieron a golpear a Voldemort pero este se mantuvo en pìe, Harry agitó su varita como un desesperado y gritó ¡sectumsembra!
El hechizo golpeó a Voldemort de lleno y su cara y su pecho comenzaron a sangrar, este se apuntó con su varita y murmuró algo que Harry no entendió y sus heridas desaparecieron.
A continuación Voldemort dijo, ¡la proxima vez que nos veamos, acabaré contigo! Y ¡no dudes que acabaré antes con tus amigos y tu querida novia, para que les veas morir! ¡haré que me supliques que te mate!
Y a continuación desapareció.
Harry se concentró en Ginny y volvió a aparecer en el Callejón Diagón, o almenos eso pensó, porque automáticamente un frío intenso le penetró hasta los huesos arrancándole la felicidad y una espesa niebla le rodeó por completo.
¡Ginny! Gritó Harry, se concentró en su paseo con ella por el bosque, y recordó el beso que se habían dado y gritó ¡especto patronum!
Un gran ciervo plateado apareció y arremetió contra los dementores protegiendo a todo el que había a su alrededor. Harry miró y vió la nutria de Hermione que se lanzaba contra los dementores.
Aparte del Patronus de Hermione no vió muchos más, alguno desperdigado a lo lejos de algúnos Aurores y alguna voluta plateada, pero parecía que había llegado justo a tiempo, un centenar de dementores se retiraban ante la luz brillante de su ciervo. Harry miró a sus pies y vio a Ginny en el suelo, tenía los brazos alrededor de la cabeza y aún sostenía su varita. Ginny dijo mientras seguía observando como su ciervo ahuyentaba a los dementores que quedaban y el calor volvía poco a poco al callejón.
Las luces volvieron a encenderse y los pocos mortífagos que quedaban tocaron a retirada desapareciendo sin muchos problemas debido al caos que habían creado los dementores.
El ciervo volvió a él y Harry alargó los dedos para intentar tocarle como había hecho ya en tantas ocasiones, pero antes de hacerlo desapareció mientras Harry susurraba un gracias.
¡Ginny! Gritó tras unos segundos de confusión, Ginny estás bien.
Ginny gimoteó y Harry suspiró aliviado al tiempo que se arrojaba al suelo a abrazarla.
Ginny se abrazó a él fuertemente y lloro de forma desconsolada.
Shh. Ya estás bien, Ginny. Ya pasó todo.
Ginny como respuesta lloró con más intensidad.
Hermione se acercó a él levitando con su varita a Ron, Fred y George.
Será mejor que salgamos de aquí dijo la chica intentando secarse las gruesas gotas de sudor que le resvalaban por la cara debido al esfuerzo por mantener su Patronus.
Bien dijo Harry poniéndose en pie, levantando a Ginny consigo.
Harry se concentró y los 6 aparecieron en el comedor de la casa de Fred y George.
Harry se dejó caer en un sillón con Ginny encima suya que continuaba llorando desconsoladamente y observó como Hermione conjuraba varias tabletas de chocolate y las partía en trozos.
Harry suspiró mientras comía el trozo de chocolate que Hermione le habia dado, el alivio que le producía que todo hubiese pasado se jmanifestaba en su poder, la corriente les envolvió y Fred, George y Ron abrieron los ojos, sin saber si fue por el despliegue de poder de Harry o el chocolate que Hermione les obligaba a tragar.
Harry dejó que su poder les envolviese y reconfortase a todos y se hizo una promesa a sí mismo, se centraría apartir de ahora enserio en buscar los Horrocruxes, no podían permitirse otro día como ese, no podía correr más riesgos ni arriesgar así a los que quería. Con este firme pensamiento se abandonó a la sensación de supor que sentía manteniendo a Ginny rodeada con sus brazos.