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Historia 24474 — capítulo 23

Capítulo XXIII. El encantamiento Fidelio.

Harry llegó con Ron y Creacher a la cocina de Privet Drive, Ginny estaba allí y les sonrió.

¿qué tal todo? Dijo acercándose a Harry para darle un beso.

Harry solo suspiró y dejó que Ginny le confortase con su calor, no sabía como se sentía, era extraño, estaban encauzando todo lo mejor que podían, pero… ir a la casa donde Sirius había vivido los últimos meses de su vida…

Ginny le miraba de forma comprensiva y le apretó aún más fuerte cuando sintió desbordarse su poder.

Harry, las cosas pasan sabes, hay que seguir adelante, aprovecha lo que sientes para profundizar más en ti, no tengas miedo, tu eres alguien increíble.

Todos les miraban desde un lado Harry solo la miró sentía un fuerte nudo en el estómago, era cierto tenía miedo, miedo a no hacerlo bien, a no saber como seguir, a no darse cuenta de algo vital para sobrevivir.

Harry puede que no entendamos las cosas, que no sepamos porque vivimos esto, pero yo no cambiaría por nada el estar contigo, el sentirte cerca de mí como estás ahora. Y lo que tenga que venir, lo afrontaremos de la mejor forma que sepamos. Nos equivocaremos, seguro, pero también lo haremos bien y de los fallos también se aprende incluso más que de los éxitos.

Yo estoy harto de tener siempre que aprender, de no ver el momento de estar bien, de llevarme un palo tras otro, Ginny. No puedo.

Claro que puedes y lo sabes, decir eso es limitarte Harry, eres el gran Harry Potter, ya quisiesen muchos saber cual es su destino, y ¡tu lo sabes! Te guste o no, es más de lo que consigue la mayoría en su vida, la gente ni se preocupa por saber quien es. Contestame una pregunta que preferirías ¿saber todo lo que ocurre y tener la oportunidad de enfrentarlo, o permanecer en la ignorancia sin saber que pasa ni quien eres?

¿Y siendo feliz? Dijo Harry.

Ginny asintió, bueno una felicidad relativa.

Elegiría lo que tengo, elegiría dar a los demás dar la oportunidad a ser feliz y hacerlo bien aunque tirasen la oportunidad por la borda, lo haría aún a riesgo de mi vida. Pero eso no lo hace más fácil Ginny, eso no significa que no duela, que quiera hacerlo no significa que pueda, yo no soy dios, soy humano, y que yo quiera no significa que sea...

Harry tu eres… eres… tu corazón es único, ni Dumbledore tenía esa fuerza tan pura, tan, tan especial, enserio.

Eso no cambia nada hay mucha gente buena por el mundo Ginny, mala también a raudales, pero hay más gente buena de la que creemos, gente deseando despertar, gente dispuesta a luchar y sin ellos yo no soy nada.

Precisamente por eso Harry su amor dará tu fuerza, su… nuestra esperanza está puesta en ti Harry, por eso se que puedes, la fe del mundo te dará la fuerza, porque tu poder es puro.

Pero yo soy así por eso, porque la gente a depositado su esperanza en mí.

Tu no eres así por eso intervino tía Petunia.

Harry solo la miró.

Tu ni siquiera sabías que eras un mago hasta los 11 años, ni que eras la esperanza del mundo mágico, o que hubo una tregua, un período de paz gracias a ti, tu eres así por tu corazón, por algo que llevas dentro, algo a lo que los demás solo podemos aspirar, aprender para intentar algún día ser la mitad de bueno que tú, Harry tu eres nuestro héroe, y necesitamos que lo asumas, que cojas el toro por los cuernos.

Lleva razón dijo Hermione, Harry hasta ahora tu has estado en segundo plano, entiendeme, Dumbledore y la Orden del Fénix se ocupaban de todo.

Pero fui yo el que luchó con Voldemort, salvo la vez que lo hizo Dumbledore.

Por eso lo digo antes ya era bastante con eso Harry, ahora estamos solos, nosotros estamos contigo pero necesitamos que nos guíes, que confíes en ti, necesitamos que seas tu mismo, y que nos salves, que nos salves a todos.

Harry la miró y sonrió, miró a Ron que había permanecido callado y esperó a que dijese algo.

Harry yo… yo, solo puedo decir que es un honor ser tu amigo, que es lo mejor que me ha pasado en la vida, y que es lo que da sentido, yo estoy aquí para estar contigo, y espero hacerlo lo mejor posible.

Todos dijo Hermione, todos estamos aquí para lo que necesites Harry, lo que sea por ti.

Harry apartó la mirada y dejó que las lágrimas que había estado reteniendo desde que llegó de Grimauld Place cayeran. Sin darse cuenta como, todos le abrazaron y sin pararse a preguntar nada, dejó que su poder lo inhundase e iluminase a todos y por fin sintió de nuevo que tenia fuerzas para seguir, para continuar luchando.

Gracias dijo después de un rato, decís que yo soy un héroe, pero el verdadero mérito lo tenéis vosotros, vosotros soys mi verdadero poder.

Hermione ¿está todo listo? Dijo Harry recuperando su temple, recuperando su fuerza.

Si contestó esta secándose las lágrimas. Debemos ir a la habitación para hacerlo.

Bien, se detuvo un momento y miró a Creacher que permanecía en un rincón pasando desapercibido. ¿creacher! Este se sobresaltó e hizo una reverencia. Te prohibo que comuniques con nadie que no seamos nosotros y que no cuentes nada de esto. Espéranos aquí hasta que bajemos.

Si señor dijo este poniendo cara de asco como si tanto amor le pusiese enfermo.

Harry sonrió y salió de la cocina tras los demás que ya estaban subiendo.

Bien comenzó Hermione, ya le he explicado a tu tia lo que debe hacer, nosotros realizaremos el hechizo, lo haremos los cuatro.

Bien dijo Harry, ¿Cómo se realiza?

Pues, Hermione sacó un libro y comprobó que todo estuviese en orden. Nosotros debemos leer esto apuntando cada uno en una dirección, a poder ser en los cuatro puntos cardinales, cada uno será un elemento. El sur el fuego, e Norte la tierra, el Oeste el agua, y el este el aire.

Se empieza por el este y se continúa en dirección a las agujas del reloj.

Este es el movimiento de varita que debemos realizar cada uno, practicarlo dijo Hermione. Lo primero debemos decirlo a la vez, luego cada uno invocará a su elemento y terminará tu tía.

¿Mi tía? Exclamó Harry, pero ella no es bruja.

No es necesario que lo sea Harry solo debe acceder y permitir la protección mientras apuntamos con las cuatro varitas en el centro, donde estará ella mirando hacia el Este. Se formará una cúpula de luz azul alrededor de la habitación y el hechizo quedará realizado.

Bien hagámoslo dijo Harry.

Se colocaron en el centro, Harry se puso mirando al Norte, Ginny al sur, Hermione al Este y Ron al Oeste, comenzaron de espaldas con tía Petunia en el centro.

Bien ¿preparados?

Si contestaron todos.

Hermione hizo un movimiento con su varita y apareció delante de cada uno lo que debían leer.

Fuerzas del amor y la luz, te invocamos, pedimos tu protección. Pedimos que este lugar sea indetectable y que solo los que realizamos esta petición y los que sean debidamente autorizados puedan acceder a él. El espacio es de todos, pero pedimos que nos otorgues este espacio, pedimos que nos concedas un entorno seguro para sobrevivir, para que sobreviva el bien.

-Fuerzas del aire, venir en nuestra ayuda proteger este lugar, que con el valor de mi aliento quede protegido este lugar.

Fuerzas del fuego venir en nuestra ayuda, proteged este lugar, que con el fuego de miser quede protegido este lugar.

Fuerzas del agua venir en nuestra ayuda, que con el agua de mi cuerpo quede protegido este lugar.

Fuerzas de la tierra venir en nuestra ayuda que con la fuerza de mi camino quede protegido este lugar.

Fuego tierra aire agua, permitirme ser la guardiana, guiadme con vuestra luz, prometo proteger este secreto con mi vida, lo pido con la fuerza de mi corazón, ¡que todo se llene de amor y luz!

Hubo una especie de explosión y toda la habitación quedó iluminada y rodeada por una intensa luz azulada, de cada varita salió un rayo en dirección a tía Petunia que quedó envuelta en una cúpula del mismo color que la habitación.

Damos gracias por vuestra ayuda:

Aire.

Fuego.

Agua.

Tierra.

¡Y por vuestra protección! ¿Qué todo quede lleno de amor y luz, y la alegría inhunde nuestro ser!

Que así sea.

Que así sea.

Que así sea.

Que así sea.

¡Que así sea! Concluyó tía Petunia y con esto la luz desapareció y todo volvió a quedar igual que al empezar.