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Historia 24474 — capítulo 31
Capítulo XXXI: Cho Chang.
Harry y Ginny aparecieron en un jardín bañado por la luz, delante de ellos se encontraba una chica contemplando la puesta de sol que tenía lugar.
Hacía mucho que no veía una puesta de sol, comentó Ginny en un susurro.
Yo ni siquiera me he enterado de todo el tiempo que ha pasado y ¡Ron no ha protestado por la comida!
Cho pareció notar algo y se dio la vuelta con total calma.
Cuando vio a Harry y Ginny sus ojos se entrecerraron maliciosamente y sacó su varita.
¡Al suelo! gritó Harry tirándose y arrastrando a Ginny con él.
¡Cho somos nosotros! Gritó Harry de nuevo pero volvió a rodar al ver que un nuevo rayo de luz verde se dirigía hacia ellos. ¿Luz verde?
¡Avada Kedabra! Volvió a gritar Cho. Inconscientemente se llevó la mano a la manga izquierda y dijo entre dientes, estúpido, le dije que debía ponerme la marca ya.
No puede ser dijo Harry mientras creaba un escudo protector para protegerse de nuevos hechizos que Cho les lanzaba.
No dijo Ginny cuando Harry iba a atacar a Cho.
Pero…
Ginny se levantó y se acercó a Cho muy despacio.
¡Crucio! Gritó Cho apuntándola.
Ginny creó su escudo de repeler las maldiciones imperdonables y siguió acercándose a ella.
Ginny dijo Harry detrás de ella intentándose interponer, ¿no crees ese escudo puede debilitarte!
Avada Kedabra, Harry fue a tirar a Ginny al suelo pero Ginny volvió a crear el escudo.
No puedes conmigo Cho. ¿Qué te ha ocurrido?
Asquerosa traidora a la sangre, ¡Avada Kedabra! ¡Crucio!
Ginny volvió a crear el escudo que estalló al recibir las dos maldiciones y Harry creó un protego para protegerse de los miles de fragmentos que habían salido volando como si se hubiese roto un cristal.
Cho retrocedió impulsada por la onda expansiva y Ginny aprovechó para acercarse aún más a ella.
Ginny… dijo Harry con miedo.
Mírame a los ojos Cho. Mírame.
Te acuerdas de cuando eras pequeña y tu madre te cantaba una nana.
Cho pareció congelarse, se quedó con la varita a medio levantar y sus ojos miraban a Ginny fijamente, aunque Harry no supo distinguir con que emoción.
De pronto a Harry le llegaron emociones de amor y consuelo y luego pareció cambiar todo a miedo y horror, luego pareció que algo le protegía y le ponía a salvo aunque nunca se borraba ese dolor.
Ginny ¿qué…?
De pronto la mente de Harry pareció llenarse de imágenes que no eran suyas.
Una niña de unos tres años jugaba en el suelo con su madre, después de un rato la niña pareció cansarse del juego y se sentó en el regazo de la mujer.
Mamá me cantas mi canción.
La mujer sonrió y abrazó a su hija y la acercó aún más a ella dándole un beso, y empezó a cantar una canción que Harry nunca había oído pero le puso los pelos de punta oírla y su poder de nuevo se descontroló.
De pronto se oyó una explosión y madre e hija salieron volando por la habitación. La madre protegió a la niña lo mejor que pudo, pero antes de poder siquiera moverse o sacar la varita, un gran número de encapuchados entró en la habitación.
¡No! Gritó la madre mientras rodaba hacia un lado para esquivar las maldiciones que le lanzaron. Por fin consiguió sacar la varita y comenzó una lucha encarnizada.
Harry estaba asombrado, la mujer sola estaba manteniendo a raya a unos 20 mortífagos sin mayor esfuerzo, y sin apartar la vista más de lo necesario de su hija.
¡Ma´má! Gritaba la niña sin parar, ¡mamá!
La lucha continuó pero de pronto a Harry le dio un vuelco el corazón, un mortífago se había deslizado sin que la mujer le viese y apuntaba a la niña, ¡Avada Kedabra! Harry miró la escena y pareció congelarse, la mujer pareció moverse a una velocidad suprahumana y llegó justo a tiempo de interponerse entre la maldición y su hija.
Harry creyó que se le paraba el corazón al ver caer a la mujer al suelo y a los mortífagos gritar victoriosos, mientras apuntaban a la madre y gritaban ¡Crucio! Y su cuerpo salía volando por los aires mientras la niña gritaba más que nunca.
Entonces una luz pareció en volver a la niña y todos los mortífagos cayeron inconscientes al suelo, pero la luz continuó emanando de la niña, destruyendo todo lo que había quedado ileso de la lucha y reduciendo a polvo prácticamente toda la habitación. hasta que un hombre llegó gritando, vaciló un momento al ver la luz que salía del cuerpo de la pequeña pero a continuación se lanzó y la atrapó en sus brazos, la luz desapareció al tiempo que el hombre susurraba palabras que poco a poco también fueron calmando el llanto de la niña dando paso a un profundo sueño.
Harry había caído al suelo de rodillas, volvía a ser consciente de lo que le rodeaba.
Escuchó unos sollozos mientras Ginny susurraba palabras de consuelo.
Harry se levantó y se frotó la cabeza, parecía que iba a estallarle y como si la cicatriz fuese a salírsele, como si fuese a separarse de él. Normalmente parecía que fuese a abrírsele la cabeza, pero esta vez es como si quisiesen arrancársela.
Dio unos pasos tambaleantes hacia Ginny y Cho. ¿Ginny?
Shhh, ya estás bien susurraba Ginny mientras seguía abrazando a Cho.
¿Dónde está tu padre? Preguntó cuando Cho pareció calmarse. Pero al oír la pregunta de Ginny comenzó de nuevo a sollozar más fuerte.
Harry continuaba observando a las dos chicas sin entender muy bien lo que ocurría, si almenos dejase de dolerle la cabeza…
¿Hay alguien en la casa? Preguntó Ginny señalando a la casa que había detrás de Harry.
Cho negó con la cabeza y añadió entre sollozos, pero vendrán enseguida.
Debemos marcharnos dijo Harry aún sin recuperarse del todo.
¿Puedes aparecernos? dijo Ginny mirándole preocupada. Estás muy pálido.
NO hay tiempo exclamó Harry escuchando algunas explosiones típicas de la aparición no muy lejos de ellos.
Ya vienen dijo Cho temblando.
Rápido cogeos a mí dijo Harry.
Y concentrándose en la resplandeciente mirada que Ginny le devolvía Harry dejó que su corazón fluyese y los tres desaparecieron del hermoso jardín.
Notas del Autor:
Hola… Seguro que ya ni os acordáis de mí. Aunque no valga de mucho, ¡LO SIENTO! No puedo decir otra cosa.
La verdad es que… bueno tuve una mala racha desde hace un par de años o así hasta ahora, creo. Bueno en realidad desde principios de año más o menos estaba bien, ¡desde que empecé la historia! No me había dado cuenta de eso jeje. Bueno sigo, pasé una mala racha, se juntaron mil cosas y todavía no se como he conseguido superarlas todas, pero estos dos o tres meses atrás… ¡ha sido como la traca final de unos fuegos artificiales! Jejejej y por mi bien espero que sean en toda regla la traca final. Bueno con esto no digo que tenga excusa, es solo para que no me matéis sin almenos entenderme algo, además se que no soy un escritor tan, tan bueno como para poder permitirme estar varios meses sin actualizar, pero… es lo que hay jejej y asumiré las consecuencias.
La verdad es que he escrito varios capis, porque ¡sí! Lo he intentado pero me parecían basura, los he borrado. Leía cosas escritas por mí, cosas que aún sentía que quería conseguir, no me refiero solo a esta historia, pero no era capaz de expresarlo, solo podía leerlo. Después del punto de inflexión que hubo hace unos días… me he sentado al ordenador y ha salido un capi que me atrevo a publicar, un capi que aunque corto, ¡si corto! Lo sé, bueno que aunque corto, creo que encamina la historia por un buen camino, el camino que más o menos tenía pensado tomar.
Espero que esta racha continúe porque sino… no se con que cara me voy a disculpar la próxima vez jejjeje, menos mal que no me veis. NO enserio creo que ahora puedo seguir escribiendo, se ha liberado gran parte de mi energía y creo que puedo dedicar un poco a permitir que se escriba esta historia.
Bueno y dejo ya de enrollarme que sino el capi quedará como un párrafo al principio jej, un fuerte fuerte fuerte abrazo ,Albem,
Espero que os gustase el séptimo de Rowling, no diré nada del libro, salvo que me gustó y siento las coincidencias que haya, pero diré en mi defensa que ya tenía casi todo pensado y prometo intentar que siga mi línea y no dejarme influir por lo leído. Un beso y de nuevo ¡PERDÓN!