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Historia 24474 — capítulo 39

Capítulo XXXIX. Descubriendo la música.   

Harry despertó en su cama, se sentía distinto, parecía que su corazón revosaba determinación y su mente claridad. Sentía que había recuperado parte de su alegría, parte de las ganas de vivir, y de vivir como no lo había hecho nunca. Se levantó no debía de hacer mucho que ahbía amanecido, Ron dormía en la cama de al lado y por su cara parecía encontrase en un buen sueño. Sonriendo ampliamente, sin hacer ruido se duchó y vistió sin que Ron despertase. Salió de la habitación y se dirigió a la cocina, en un primer vistazo parecía desierta pero al fijarse bien en un rincón se fijó que Creacher se encontraba sentado allí. Harry se acercó a él y se sentó a su lado. El elfo dió uun respingo y se levantó sobresaltado. Buenos días Creacher, ¿cómo es´tas? Harry sentía que no podía mantener rencor por nadie, sentía que la muerte de Cho le había abierto los ojos aunque no de forma poco dolorosa. Nunca había que olvidar y tendría cuidado con Creacher, pero sentía que todo el mundo merece ser perdonado y ¿por qué no? Otra oportunidad. B-bien amo parecía asustado. ¿Por qué no me llamas Harry? P-perdón señor, Creacher no puede hacer eso, el ama… El ama ahora no está aquí Creacher, tu amo soy yo. El elfo no dijo nada, solo bajó la cabeza, manteniendo lo que parecía ser una dura lucha consigo mismo. Harry aguardó con paciencia hasta que finalmente Creacher levantó la cabeza y le miró a los ojos. Harry distinguió en ellos un brillo que nunca había visto y supo que no se había equivocado en darle una oportunidad, Dumbledore tenía razón, Creacher solo necesitaba cariño, aunque pensar en ello le hacía sentirse culpable, sentía que traicionaba a sirius, aunque sabía que no era así.  Sirius no tenía muchas más posibilidades que Creacher de romper la espiral entonces. Uno por la frustraci´n y otro por… ¿quiere  el amo Harry el desayuno? Harry dio un respingo, si claro Creacher, vamos a prepararlo. Pero… Harry sonrió y se dirigió a la despensa para coger galletas y cereales mientras Creacher preparaba el Bacón y los huevos. Harry se fijó en una radio que había encima de un armario de la cocina, dejó las cosas sobre la mesa y se dirigió al aparato para inspeccionarlo, ¿funcionaría? Lo cogió y lo inspeccionó parecía una caja de madera con varios indicadores, pero no tenía cable alguno ni señal de antena, Harry supuso que funcionaría con magia pero no sabía como. ¿quiere encenderlo señor? Preguntó Creacher conuna mueca divertida. Esto… ¿sabes como? Creacher apuntó su dedo al aparato y este cobró vida. Una melodía inundó la cocina aunque no parecía salir de la caja de madera qe Harry tenía entre sus manos, parecía inundarlo todo. Es como tener una orquesta en casa exclamó Harry divertido, seguro que los muggles pagarían una millonada por uno de estos. Mire señor, si apunta aquí sube o baja el volumen, ahí selecciona emisora, y ahí  gradúa la amplitud de la emisión. ¿La amplitud? Si, dijo el elfo sonriendo parecía disfrutar de la situación, puede graduar que se oiga solo en la habitación en la que esté, en más de una, o incluso en la casa entera… Ahí la intensidad, esas cosas. ¿Como un ecualizador? Pues…  Harry sonrió ante la confusión del elfo y con su varita se puso a probar el funcionamiento de la radio. Encontró una emisora que le gustó y subió el volumen, comprobó su reloj y al ver que ya era tarde aumentó el radio de emisión, la música pareció envolverle dándole una paz que apenas conocía, se sintió bien como hacía tiempo que no se  sentía y cerró los ojos para permitir que la música le curase, que le elevase y le susurrase que todo iba a salir bien. Unas manos le taparon los ojos por detrás y sonrió al descubrir quien era, dejó que se abrazase a él. Girándose entre sus brazos, buscó sus labios sin abandonar la gratificante sensaciónque la música producía. Me alegro que hayas despertado ya, te echaba de menos. Harry se estremeció al sentir el cálido aliento de Ginny en su oído y sonrió ante sus palabras. La música había cambiado, y sin darse cuenta Ginny le había entrelazado sus  manos y se encontró bailando una música romántica terminando muy abrazado aella. Me alegro de que estés aquí, tu eres mi mejor regalo exclamó Harry emocionado. Ginny solo sonrió y dejó que él buscase sus labios fundiéndose en un beso y apasionado, con el que  Harry supo que había dado un paso más en su relación. Hoy se, que a tu lado hasta el final yo llegaré. Harry sonrió ante la letra.  Y Por ti nacen versos nuevos cada amanecer, mi inspiración mi voz, eres tu la fuerza que me hace crecer, mi féee, Sus miradas se conectaron y ambos sonrieron al mismo tiempo, eran lo que ambos sentían y no hacía falta palabras paraconfirmarlo. llegar hasta tu lado, sentir que me llevas de la mano, quisiera perderme en tu mirada ¡y volar! y volar, sentir que tu amor detiene el tiempo, y soñar,.. Harry se perdió en la canción, en Ginny y así abrazados Harry dejó que sus barreras se desvaneciesen, que todo aquello que le impedía ser feliz se esfumase, que todos sus miedos se fundiesen en el calor del amor de Ginny. Lllegar a tí, Y volar. Yo quiero volar contigo. Y soñar. lLegar a tí. Llegar a tí dijo Harry en un susurro al oído de Ginny. Y volvieron a fundirse en otro beso. Y Harry por unos segundos dejó de sentir el suelo bajo sus pies, y se permitió volar con Ginny fundiéndose aún más. Ya no existía la guerra, ya no existía Voldemort, solo ellos y su momento.   Llevaban ya un rato mirandose a los ojos, la canción había terminado y Harry sabía que Ginny también había sentido como se elevaban, sus miradas estaban conectadas y parecía que nunca podrían dejar de mirarse. Un ruido a sus espaldas hizo que ambos mirasen hacia allí rompiendo por fin el contacto. En la puerta se encontraban el resto de los habitantes de la casa. Harry miró a Ron y a Hermione, ambos le sonreían abiertamente y sus miradas también quedaban conectadas como con Ginny. Harry fue observando a cada una de las personas que allí se enontraban mientras tenía a Ginny de la mano. Era curioso todavía sentía la magia de la música, ¿cómo no la disfrutaba más a menudo? Ahora sonaba una música sin letra, parecía ser la vanda sonora de alguna película Muggle, eso era lo que había alcanzado a oír del locutor y sintió que la música le alegraba el corazón, que hacía fluir su poder, y supo que había encontrado algo más no solo con lo que ser más poderoso, sino con lo que sentirse bien. Harry continuaba anclado al amirada de ron y Hermione, se había formado un círculo y todos parecían sobrecogidos. Harry se fijó en su tía, parecía distinta y por primera vez vió algo en su mirada que le recordaba a su madre, las pocas veces que había atisvado la mirada de su madre en sus recuerdos, había sentido comouna corriente eléctrica le recorría y ahora al mirar a sutía sentía algo parecido. Los ojos de su tía se aguaron y rompió el contacto visual como si no se sintiese merecedora de mantener ese contacto con Harry. Harry sonrió tristemente y aguardó pacientemente hasta que su tía volvió a atreverse a sostenerle la mirada, y Harry puso todo su empeño en transmitirle con la mirada que lo entendía, que la perdonaba, que la vida era demasiado valiosa como para negarse oportunidades, como para estancarse manteniendo egos absurdos, y que perdonar y seguir adelante era lo que él quería. El pasado estaba ahí y nunca se olvidaría, pero el futuro dependía de lo que se labrasen y Harry tenía la intención de crearse uno bueno, en el que el daño no tuviese lugar. Harry sintió unos ojos que le suplicaban que mirase, giró lentamente la cabeza y se encontró con los ojos de Snape. Harry sintió como algo se removía en su interior, sintió  que todo lo vivido con Snape, todo el odio, toda la desconfianza se manifestaban en un momento en su interior. Además leyó lo que le decían esos ojos fríos, le explicaban su sufrimiento, le explicaban, sus motivos, su rivalidad con su padre. No era solo las artes oscuras, James tenía todo lo que él no tenía, y lo que más le dolía a Snape, era que él jamás tendría a Lily. Harry respiró entrecortadamente al comprender lo que Snape le decía con la mirada, no supo como sentirse, no supo que hacer, se había propuesto perdonar, romper cualquier barrera y madurar, pero… ¿podría con esto? Sintió como Ginny le apretabal amano y respiró ondo. Snape quería asu madre, por ello le odiaba tanto, era el hijo de James, su enemigo del colegio y el chico que había conseguido a la chica que el quería, y él representaba todo eso.Harry se atrevió a volver a mirar a los ojos a Snape y vió arrepentimiento, arrepentimiento por su cobardía, por condenarse a sçi mismo a vivir sin amor, a no expresarlo nunca y negarse a sçi mismo siquiera la oportunidad de asumirlo, de expresarlo aún sin ser correspondido, a otorgarse la oportunidad de amar. Y Harry supo que por ello Snape podía realizar magia antigua que en algun momento supo hacerlo aunque quizás, por el dolor en la mirada de Snape, fue tarde para acabar de salvarse a si mismo en aquel entoncesy salvar a los demás. Harry dejó que su corazón fluyese y aunque supo que aquello merecía muchas explicaciones, sonrió y le pareció ver como un muro se rompía, como si alguna barrera en Snape hubiese desaparecido, mostrándole ahora una calidez que Harry ni en todos los días que había estado con el nuevo Snape había visto. Harry volvió a observar a los que le rodeaban, se fijó en Loona y Neville y una corriente de cariño le recorrió todo su ser, dejó que el contacto se prolongase un tiempo para transmitirles todo lo que sentía y empaparse del apoyo incondicional que estos le brindaban. Volvió a fijarse más detenidamente en Fred y George y estos sonrieron divertidos, y Harry vió tras esas sonrisas una increíble responsabilidad. Sonrió interiormente al pensar que Molly Weasley se sentiría más que orgullosa si en ese momento viese lo que veía él.   Harry volvió a mirar a Ron y Hermione. Observó que Hermione se estremecía al comprender lo que Harry pretendía hacer, pero vió un brillo de determinación en sus ojos que le tranquilizó y supo que su amiga se ocuparía que todo saliese bien. Todos parecieron comprender lo que Harry quería. Será esta tarde, en la  reunión del E.D. Esta tarde repitió Harry con voz grave lo suficientemente alto como para que todos le oyeran, lo haremos esta noche, creo que es lo mejor. Todos asintieron con la cabeza y de forma silenciosa se fueron sentando en la mesa. Harry apuntó con su varita a la radio y bajó el volumen, el hechizo que les había estado envolviendo pareció romperse, y todos parecieron salir de un largo letargo. Incluso Más de uno se llevó la mano a los ojos para frotárselos como si acabara de despertarse. Harry dijo Hermione todos parecía haber recuperado la voz ya que la cocina comenzó a llenarse de murmullos y ruido al pedir cosas del desayuno y acabar de hacer los preparativos, tendremos que planear esto muy bien. Lo sé, escucha, se que es peligroso, pero creo que debemos hacerlo. Hermione se mordió el labio inferior intranquila, pero sus ojos mostraban determinación y solo asintió en señal de estar de acuerdo.  Bien, ¿por qué no me contáis que ha ocurrido en estos…? Tres días contestó Ginny adelantadose, nosotros estuvimos dos días inconscientes, Ron solo uno. Tu tía nos cuidó a todos. Bueno, tuve ayuda de Creacher dijo su tía interviniendo en la conversación, me ayudó a trasladaros con magia aunque he sido yo quien os ha estado dando las pociones a todos. Harry la observó por aquel comentario confundido, su tía apenas sabía nada de Creacher. Esta se encogió de hombros y dijo: sé que no acabáis de confiar en él, quise asegurarme que lo que tomaseis fuese lo que me habíais dejado preparado. Harry asintió sin saber que decir ante aquello, pero le gustó la aptitud de su tía, abierta a recibir ayuda y agradeciendolo, pero manteniendo el control, en fin, siendo bueno pero no tonto. Harry sonrió por ese comentario mental y se metió media tostada en la boca, , masticando con fluidez, se sentía hambriento. Ginny le observó y soltó una risita. Tengo hambre se justificó Harry. Yo también dijo Ron con la boca llena. Hermione torció el gesto, pero luego sonrió como todos y siguió comiendo. Hay cosas que nunca cambian comentó mirando a Ron de soslayo, supongo que tengo que asumirlo.