← Historia 24474 · de
Historia 24474 — capítulo 43
Capítulo XLIII. La visión
¡El heredero de Hufflepuf! Exclamó George. Si, y ¿qué significa eso? Terció Fred. No lo sé dijo Harry. Por el momento una mayor facilidad para realizar magia antigua. Que no es poco comentó Ginny. Harry la miró parecía conmocionada aunque no creía que fuese por los poderes. ¿Ginny qué? Le preguntó mentalmente, últimamente conseguía comunicarse con ella aunque brevemente. Luego hablamos. ¿Pero como puede ayudarnos eso? Preguntó Fred. Son personas con las que podemos aprender dijo Hermione, y son buenas personas. Permanecer juntos es importante aunque aparentemente no vayan a ser de mucha ayuda dijo mirando a Fred y George. Hermione lleva razón dijo Ginny, será muy interesante conocerlos. Y nunca sabes como va a influir la presencia de alguien. Además no estamos con las personas por interés añadió Harry con dureza, esas alianzas las hacen Voldemort y sus mortífagos, incluso los narcisistas del ministerio lo han hecho, pero nosotros no. Y vosotros tampoco dijo observando las caras de culpabilidad y arrepentimiento de Fred y George. Nosotros… Nosotros no… Solo queréis saber si se puede confiar dijo Harry, pero no os dejéis llevar, podéis dar una impresión equivocada dijo Harry de forma pausada. Lo siento yo dijo George. Solo… añadió Fred. Tranquilos… ¡Harry! Gritaron Ginny y Hermione a la vez. ¡aaaaaaahh! Voldemort gritaba con todas sus fuerzas. Un mortífago estaba arrodillado a sus pies. ¿por qué no se me ha informado antes? ¡Dos de mis prisioneros más valiosos se esfuman en vuestras propias narices! ¡imbécil! Pegó una patada tan fuerte al mortífago que salió volando. Le había torturado tanto, que enloquecería si seguía aplicando la maldición cruciatus. Una pena que necesitase seguir teniendo seguidores sino seguramente les mataría a todos. ¡¡Quiero una explicación!! ¿cómo han podido escaparse? La señorita Chang estaba con alguien, vimos rayos verdes pero se habían desaparecido cuando llegamos hasta ellos. ¿Cómo pudisteis ver rayos verdes y no llegar a ellos? Estaba tan furioso que las paredes temblaban. Nadie podía aparecerse mi señor, había una zona bien amplia antiaparición y estaban casi en el centro, cuando conseguimos debilitar los hechizos del entorno para acercarnos sin que pudiesen escapar ya no había nadie. Entonces ¡¿Cómo pudieron desaparecerse?! ¡estúpido! No lo sé mi señor. ¡Crucio! Los gritos de Malfoy volvieron a llenar la sala. ¡No te saqué de Azkaban para que me volvieses a fallar! Perdóname mi señor. Y el chico, ¿cómo escapó? No lo sabemos mi señor. Estaba en una habitación sellada, sin ventana y con todo tipo de encantamientos protectores. No hubiese podido entrar ni salir ni una mosca. No tengo explicación. ¡Aaaaaaaaaah! Agitó su varita y Malfoy se extampó con la pared de enfrente. ¡Soys todos unos estúpidos! ¡Alguien le tuvo que ayudar! He interrogado a todos los mortífagos bajo el suero de la verdad, nadie lo hizo. ¡Imbécil! Volvió a golpear a Malfoy una fuerte patada y salió volando esta vez atravesando la puerta en su vuelo y quedó fuera de la habitación. ¡Desaparece de aquí y tráeme una respuesta! Agitó su varita y la puerta volvió a quedar cerrada. ¿Cómo podía ser? No tenía ningún sentido. Algo en su mente le dijo que tenía que ver con Potter. Era cierto que había podido aparecerse en el callejónDiagón, y que la barrera que tuvo que destruir era muestra de un gran poder. Pero ¿cómo iba a encontrar a Smith y a Cho? Ni siquiera podía saber que estaban prisioneros, además la magia antigua tenías que concentrarte en algo y pensaba que con sus encantamientos estaría a salvo incluso de esa magia. Se enfrentó a ti y no pudiste vencerle le dijo una voz burlona en su cabeza y esta vez ni siquiera estaba Dumbledore. Ignoro esa voz enfadandose aun mas. Debía atraerle a un ataque. Destruiría definitivamente el callejón Diagón, reclutaría a todos los magos que hubiese allí, y los que no morirían, no podía seguir corriendo riesgos. Tenía suficiente sangre mágica para perpetuar los magos, se acabaría la misericordia. Será esta noche. La risa macabra de Voldemort se escuchó a varios kilómetros a la redonda haciéndose estremecer a todos los que la escuchaba. ¡Harry, Harry! Seguía escuchando una risa enloquecida. ¡Harry reacciona! Alguien lo abofeteó y la risa paró. Se dio cuenta que el también estaba riendo. Abrió los ojos, Ron y Hermione estaban a un lado mirándole muy asustados. Ginny era la que le estaba abofeteando y Fred y George estabana sus pies con la varita fuera y apuntándole con cautela. Voldemort va a destruir el Callejón Diagón y a matar a todo aquel que no se una a él. Ahora miedo era poco lo que se reflejaba en los rostros de sus amigos, cinco pares de ojos espantados le miraban incrédulos. ¿estás…? ¿Seguro? terminó Harry. Ginny asintió. Bastante seguro. Quiere atraparme, sospecha que he tenido algo que ver con el rescate de Zacharias y Cho dijo sintiendo un retortijón en el estómago al mencionarla. NO sabe exactamente como, pero le asusta el poder qe ha visto y quiere terminar conmigo antes que sea un problema mayor, estoy seguro que va a desplegar un verdadero ejército. Y si solo es una trampa dijo Hermione. Sí, ¡y si solo quiere que hagas algo para que te delates y salgas a descubierto? No creo que le convenga destruir el callejón Diagón, hasta a él le conviene tener un lugar tan mágico dijo ron. Puede reconstruirlo dijo George. Puede crearlo a su antojo. ¡Pero mataría a miles de personas! Exclamó Hermione. Vale habrá muchos sangre sucia, pero también matará gran cantidad de sangre limpia. ¡El quiere someterlos no exterminarlos! Piensa que tiene suficiente sangre limpia como para perpetuar la raza mágica dijo Harry, y seguramente la tenga viendo todos los que se le han unido últimamente. Tenemos que hacer algo dijo Ginny, no podemos permitirlo. En ese momento un gran mamut plateado apareció en la habitación. ¿De quien es ese Patronus? Preguntó Ron asombrado. ¡Es increíble! Exclamó Hermione, los mamuts se extinguieron hace muchísimo tiempo. El mamut habrió la boca y la voz de Greis llenó la sala. Craig ha tenido una visión, creo que deberíais venir, ha dicho algo que van a destruir y por su descripción parece el Callejón Diagón. El Patronus se desvaneció en una voluta de humo plateado y en la habitación reinó el silencio. Convocaremos una reunión del E.D. dijo Hermione. Para dentro de una hora dijo Harry con decisión poniéndose en pie. ¡Expecto Patronum! Exclamaron a la vez Harry, Ron Ginny y Hermione. Fred, George esperad a Neville y Loona vendrán enseguida al ver el Patronus hanido a visitar a la abuela de Neville. Cuéntales todo lo ocurrido e ir a Privet Drive. Luego dudó y miró a Hermione en busca de consejo y esta entendiéndole asintió. Recoged todo lo que sea de valor y escondedlo en el cuartel, llevaos también nuestras mochilas. Sacad todo el material de defensa que habéis estado preparando, pero que nadie del E.D. lo vea por el momento. Hermione escribió algo de forma fluida en un pergamino después de ojear el libro de magia antigua rápidamente y entregó a George un papel. Usad este hechizo, iremos lo antes posible. ¿qué hacemos con Snape y Petunia? Preguntó Fred. Llevadles con vosotros dijo Harry mientras observaba como Ginny y Hermione se guardaban varios libros que habían invocado y el guardaba también el libro de magia antigua que habia volado hasta el, mientras Ron guardaba apresuradamente una gran cantidad de botes de pociones que habia invocado. Que Snape se camufle, disfrazarle bien dijo Harry con rapidez mientras se preparaba para aparecerse. Tranquilo dijeron a la vez los gemelos. Déjalo en nuestras manos dijo George con sonrisa maliciosa. Estará guapísimo dijo Fred con una mueca vengativa. No os paséis dijo Ginny. Y sin más los cuatro desaparecieron guiados por Harry rumbo a la cabaña en el bosque.