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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 24
OoOoOoOoOoOo Temprano por la mañana, un ligero sonido escapaba de la ducha de una de las habitaciones de la Torre de premios anuales…
El suave correr del agua provenía de la habitación de nuestra leona favorita y es que por primera vez desde que comenzara a fraguar su plan, la chica castaña había despertado temprano y sin ningún sabor extraño en la boca o un ligero dolor de cabeza…
Miró su reflejo en el espejo empañado por el vapor de la ducha… en un acto reflejo sacó la lengua, mirándola con detenimiento, para luego clavar sus pupilas castañas en las reflejadas en el cristal.
- Vamos Hermy, tu puedes afrontar esto… - se ordenó a si misma, para después salir del baño envuelta en su ligera bata.
Se vistió con un poco de prisa, aunque sin poner especial atención a su atuendo, ya que iría directamente a la Torre de al lado para transformarse en su alter ego masculino… necesitaba averiguar más de lo que pasaba con Malfoy y eso solo lo podría conseguir desde adentro.
Salió de su habitación y por un par de segundos miró fijamente la puerta de la habitación del Slytherin…
- Nos vemos en el Comedor Draco - susurró, con una sonrisa ligera en sus labios, para después descender la escalera y salir de la Torre. Yendo directamente a la habitación contigua. La Dama de blanco pidió la contraseña, al obtenerla le dio paso a la habitación en la que se respiraba el inconfundible aroma de la poción multijugos - aquí vamos… - musito valientemente, bebiendo la poción, mientras el cambio ocurría y un ligero dolor de estomago se hacia presa de ella, escuchó la puerta de la Torre contigua cerrarse - supongo que iras a Slytherin… mmmm hay que darle tiempo para que vaya y llegue al Comedor - se mantuvo tranquila, cambiando su ropa femenina por las ropas de Gerry, se miró en el espejo, su cabello rizado había desaparecido para dar paso a una lacia melena castaña, usó un poco de gomina y la ató en una coleta, un poco de loción y listo, se miró con ojo critico en el espejo - ¿lista? - con un asentimiento de cabeza, emprendió la marcha hacia el Comedor, sin prisa, había que cazar el momento justo para encontrar a los Slytherin.
De regresó en la Torre de premios anuales…
El rubio ya se había levantado desde hacia varios minutos, simplemente no quería salir por no verla, así que esperó pacientemente hasta oír la puerta de la Torre cerrarse, esperó un par de minutos más, para darle tiempo de alejarse, para salir y encaminarse a la Torre de las serpientes.
Su paso era lento y algo pesaroso, para él que no lo conociera, para los que lo miraban pasar, él destilaba gallardía, mientras sus elegantes pasos lo llevaban hasta las mazmorras del Castillo, en busca de uno de los pocas personas a las que el rubio podía llamar amigo… Blaise Zabinni.
En Slytherin…
Varios de los alumnos de esa casa, se encontraban reunidos en la Sala común, hablaban en susurros, dejando notar que tramaban algo no muy grato, entre los presentes resaltaba la presencia de Pansy Parkinson, la cual aportaba frases mordaces a los de por si ya furiosos comentarios de los demás Slytherin. Entre las acotaciones que corrían estaba la más importante "¿Cómo era posible que unos Slytherin estuvieran con esas? ¡Desprestigian la casa!... ¿una Weasley? ¡Preferiría besar un perro! ¿Mestiza? ¡Ni por una noche! Eso es una burla, hay que castigarlos…" entre otros muchos más, los cuales fueron súbitamente callados al ver en la escalera a los protagonistas de sus criticas.
Blaise y Theo descendían la escalera con simpleza, sabían que las reacciones de los miembros de su casa no se harían esperar, Nott se mantenía atento a las miradas del mundo sobre ellos, mientras que Blaise se encontraba por decirlo de una manera halagadora en la novena nube, la sonrisa en su rostro era inamovible, pero como buen Sly, disimulaba no oír los comentarios de las demás serpientes a su alrededor.
Nott había subido poco tiempo antes, él había sido el encargado de informarle de la extraña junta que mantenían algunos de sus compañeros y quería comprobar que era acerca de ellos.
-
¿Lo ves? Draco no ha llegado… vamos, tengo que terminar de arreglarme para ir a desayunar - y con esa excusa, regresaron sobre sus pasos a la habitación del moreno - tienes razón, algo traman esas miradas fueron muy alusivas.
-
Lo se y no es para menos, entre lo más halagador que alcance a oír, antes de que notaran nuestra presencia… era que preferirían besar un perro que una Weasley - dijo Nott risueño.
-
Mmmm pues tú Emilie, no salió muy bien parada tampoco… inclusive Ginny no es mestiza, es sangre pura.
-
Pero es traidora de sangre - resopló el rubio.
-
Eso se arregla, en cambio tú no le puedes hacer una transfusión de sangre pura… a tu noviecita.
-
Idiota… pero más les vale no meterse con ella o se las verán conmigo - amenazó serio, mientras sus pupilas se volvían franco hielo.
-
Tranquilo Theo, ya lo resolveremos; además todavía estamos en un nivel aceptable, créeme que hay casos peores - respondió misterioso.
-
¿A qué te refieres? - interrogó curioso.
-
Mmmm yo me entiendo solo - respondió, recordando a su rubio amigo, el cual la noche anterior no quiso contarle acerca de lo ocurrido con Granger.
-
¿Y tú Weasley no teme por su seguridad? - interrogó burlón.
-
No, Ginny es una buena bruja, se sabrá defender - aseveró, mientras recordaba lo ocurrido la noche anterior con ella y una sonrisa boba aparecía en su rostro.
Theo continuo hablando un par de frases más, hasta que notó que el moreno no le prestaba atención, tenia la firme intención de gritarle cuando la puerta se abrió, dando paso a…
En Gryffindor…
El elegido, despertaba en su lecho, dejando ver sus hermosas pupilas esmeralda, todavía algo adormiladas, mientras retiraba de un tirón las mantas y en un acto reflejo, estiraba su brazo al mueble de un lado de su cama, tomó sus consabidos anteojos, se los colocó y miró al chico que dormía plácidamente frente a su cama, ya que los doseles de ambas camas por lo regular no eran cerrados, se levantó con pereza y de camino al baño lo sacudió ligeramente.
- Vamos Ron, hay que ir a desayunar - manifestó, mientras como siempre, solo recibía un sonido in entendible de debajo de las mantas.
Con una ligera sonrisa entro al baño, se miró al espejo y sonrió a su reflejo al notar los destellos de pequeños puntos luminosos en su rostro.
- Sol, un día me vas a dejar todo brillante - le dijo a la nada, mientras sonreía tontamente y se desnudaba para meterse a bañar.
Mientras tanto el pelirrojo por fin dejaba ver su rostro por debajo de las mantas, al lanzarlas de su cama con un movimiento enérgico.
- ¡Por Merlín! Esto es inhumano, el sueño de un mago es sagrado - resoplaba, mientras cerraba los ojos nuevamente, en la cama de al lado, Dean Thomas se removía bajo las mantas de su cama, y desde la cama siguiente, las cortinas eran recorridas, dejando ver la figura seria de Longbotton, que lo miró con furia contenida, así que optó por darle la espalda, mientras esperaba a que Harry saliera del cuarto de baño.
Lo que menos necesitaba ahora, era soportar otra pelea absurda con él por sus estúpidos celos; unos sonidos raros provenientes de la cama faltante se oyeron en la habitación, ese era Seamus Finnigan, que al parecer hablaba dormido, porque las palabras que salían de su boca no eran coherentes y provocaron una sonrisa en le rostro del pelirrojo. Poco después el ojiverde abandono el cuarto de baño, con una ligera toalla cubriendo sus caderas, lo que el pecoso ojiazul aprovecho para ser el siguiente, no quería estar más tiempo con Neville ahí.
Se metió a duchar y se dio un rápido regaderazo, saliendo envuelto en su consabida toalla desde las axilas en una especia de sari hindú, casi al instante entro al baño Dean, mientras que no había rastro de Longbottom en la habitación.
-
¿Dónde esta Neville? - interrogó extrañado.
-
En cuanto entraste al baño, se puso los zapatos y se fue - respondió, con fingida indiferencia, pero él sabía que había salido después de las fuertes palabras intercambiadas entre ellos, ya que había hecho un comentario ofensivo acerca de que Ron era un roba-novias, al instante él salto en defensa de su amigo.
-
¿Habrá ido a ver a Luna? - se preguntó Ron para si mismo, pero el ligero susurró no paso inadvertido para Harry, el cual solo sonrió, pero no dijo nada al respecto.
-
¿Ya estas? - interrogó pocos minutos después, notando el ceño fruncido del pelirrojo - ¿estas bien?
-
Si… yo ya casi - respondió ausente, mientras miraba su reflejo en el espejo y anudaba mecánicamente la corbata de su uniforme.
-
Date prisa, vámonos… - apuró el ojiverde, ya que tenia interés por llegar rápido al Comedor.
-
Si, si, si… ya voy ¿cuál es la prisa? - interrogó, para después responderse solo y sonreír pícaramente - ya se que Sol te espera, pero ten paciencia.
-
Tonto… - respondió, mientras sonreía irónicamente - vámonos, nos vemos después chicos - dijo despidiéndose de Seamus, que todavía no se levantaba y de Dean que salía recién duchado del baño.
Con eso ambos leones se encaminaron a Gran Comedor…
-
Ron... ¿qué harás con Lav? - interrogó el ojiverde con simpleza.
-
No lo se… supongo que tendré que hablar con ella… solo esperare a que se le pase la resaca… creo… - replicó resignado.
-
Tranquilo Ron… solo haz lo que creas que es mejor - aconsejó con sabiduría, mientras apoyaba una mano comprensiva en el hombro de su mejor amigo.
Así, caminaron hasta el Comedor, donde…
De regresó en Gryffindor…
Una de las habitaciones de las chicas, estaba siendo invadida por una decena de niñas, todas hablaban al mismo tiempo, interrogando a una de las cinco habitantes de la habitación. Lanzaban preguntas ininterrumpidamente "¿Cómo es? ¿Es lindo? ¿Es tan guapo de cerca como de lejos? ¿Cómo hiciste para atraparlo? ¿Ya es tu novio? ¿Tus papás lo saben? ¿Te sentaras en Slytherin? ¿Te llevas bien con el guapo de Malfoy? ¿Desde cuándo…? etc, etc, etc" esas y más preguntas eran lanzadas por aquellas curiosas chicas, mientras que Ginny solo atinaba a responder algunas cuantas y mover la cabeza confundida por el acoso de esas mujeres. Hasta que…
- ¡¡¡Cállense todas!!! - gritó fuertemente Lavender, mientras presionaba fuertemente sus sienes - todas fuera, necesito hablar con Ginny - ante esas palabras, todas protestaron, pero Ginny se compadeció de Lav y les pidió que salieran, después hablaría con ellas.
Las chicas resignadas salieron de la habitación, no sin antes soltar uno que otro comentario acerca del gran espectáculo de Lavender en estado de embriaguez la noche anterior y sobre todo burlas del hecho de que Ron estuviera con Luna Lovegood.
-
Idiotas… pero Ginny, cuéntame… - pidió sentándose en la cama de la pelirroja, cubriéndose el rostro con una almohada - ¿qué paso anoche? - interrogó cansada.
-
Pues… ¿cómo te explico?... diste un espectáculo que bueeeeeeeeno, para empezar bebiste como si no hubiera mañana; le hiciste una escena a Ron y a Luna, gritaste en medio de la pista y si no es por Padma y Parvati, pudiste haber dado otra clase de espectáculo.
-
¿Y Ron qué hizo? - inquirió avergonzada mientras trataba de recordar todo eso.
-
Pues ¿qué querías que hiciera? Trato de razonar contigo, pero tú estabas insoportable, insultaste a Luna.
-
Pero se lo merecía - alegó, intentando defenderse.
-
Tranquila Lav, no te alteres, solo que pusiste muy mal a Ron; así que la reconciliación va a estar muy difícil…
-
Él tiene la culpa, ¡me dejo a mi!... ¡¡¡para ir a la fiesta con esa… esa… Lunática!!! - gritó exaltada.
-
Contrólate… no te dejo, para empezar tu fuiste la que lo llevaste hasta ese punto; Hermy y yo te lo advertimos, "¡no presiones tanto a Ron que va a explotar!".
-
¡Yo no lo presiono!… solo quiero que sea como yo creo que es correcto.
-
Pero ese es el punto Lav, debes de quererlo como es, no querer hacerlo a como tu lo quieres - aseveró lógica.
-
Olvídalo… no lo entenderías - replicó frustrada por la poca comprensión de parte de la pelirroja - mejor cuéntame ¿de qué hablaban esa bola de locas? ¿Qué paso ayer con Blaise?
-
¿Qué te puedo decir?... primero que nada ¡Wow! ¡¡¡Que manera de besar!!! - afirmó abanicándose el rostro con las manos, mientras se ponía rosado.
-
Tranquila Ginny - la miró sorprendida - no era eso le que preguntaba… pero ¿en serio es tan bueno? - interrogó curiosa.
-
Si, muy bueno… digamos que… sabe lo que hace… - replicó con picardía.
-
Tranquila Ginny… respira - dijo risueña - además del wow que beso… ¿qué paso?
-
Pues hizo algo que no esperaba, lo hizo público y no le importo; creo que lo esta tomando en serio.
-
Eso es lo importante, ¿no? ¿no era eso lo qué querías? - inquirió dudosa.
-
Pues… si, pero… no lo se, él es muy… radical es si o no… yo aún no se que es lo que quiero…
-
O sea ¿qué no ya habías superado lo de Harry?, tu misma lo afirmaste ayer, que era hora de darle una oportunidad a Blaise - afirmó con voz fuerte, para detenerse súbitamente mientras se llevaba las manos a las sienes y las frotaba suavemente - ¡Por Merlín!, mi cabeza va a explotar.
-
Eso… se llama resaca, Blaise me dijo que hay una poción para quitarla - recordó.
-
¿En serio?- preguntó con incredulidad - ¿Y dónde la consigo?
-
No lo se, preguntémosle a Hermy, ella debe saber, vamos - así las chicas salieron de Gryffindor para encontrarse con los demás en el Comedor.
En Slytherin…
El rubio líder de los Slytherin entro con gracia en la Sala común, de inmediato su mirada captó a un grupo de personas que callaron súbitamente al verlo, los miró con expresión fría, no denotando sus pensamientos alcanzó a identificar a algunos de ellos, entre los cuales resaltaba Pansy Parkinson, que intento sonreírle disimuladamente, pero él solo ignoro el gesto y siguió su camino rumbo a las escaleras, que llevaban a la habitación del moreno, pensando en que esos chicos tramaban algo, pero hasta no tener pruebas concluyentes no podía aseverar nada así que reservó sus pensamientos para si mismo, entro sin siquiera tocar y se dejo caer en su antigua cama, ya que en la de al lado estaba recostado Theo, mirando a Blaise frente al tocador, alistándose para ir al Comedor.
-
Mmmmm pensé que tendría que levantarte, es un milagro que estés despierto - se mofó, esperando una respuesta sarcástica de parte del moreno, pero esta no ocurrió - ¿Zabinni? ¿Zabinni? ¿Blaise me escuchas? - clavó la mirada en las pupilas obscuras que se reflejaban en el espejo, notando la poca atención que él brindaba a su alrededor - deja de sonreír como estúpido y ¡¡¡respóndeme!!! - ordenó, lanzándole una almohada al moreno, la cual lo golpeó en la nuca para después caer al suelo, logrando que el rizado girara su cabeza furiosamente.
-
¡Draco! ¿Qué demonios te pasa? ¡me arrugas la camisa! - gritó algo enojado, además de que el golpe de la almohada lo había sacado de su ensueño.
-
Entonces responde cuando te hablo - ordenó enojado, aunque le divertía ver la expresión del moreno - ¿qué te pasa? Estas en la luna…
-
Gracias por golpearlo a mi tampoco me prestaba atención - agradeció el otro rubio, riendo de la cara de Blaise y del gesto de Draco.
-
De nada, ya sabes cuando haya que golpear al "negro" no tengo inconveniente - dijo divertido - ¿qué te pasa Blaise? - repitió la interrogante.
-
Nada… solo es un lindo día - respondió con una sonrisa enigmática en sus labios, mientras regresaba el rostro al espejo, arreglándose la corbata.
-
¿Lindo día? - inquirió mirando la pequeña ventana por la que apenas unos ligeros rayos de sol asomaban, para después mirar a Nott con las cejas levantadas y gesticular con los labios una pregunta sin sonido "¿qué le pasa?", a lo que el otro Sly solo atino a levantar los hombros - ¿estas bien? No creo que siquiera hayas mirado el exterior como para saber como esta el día - aseveró irónico.
-
Mmmm se que será un buen día, es todo - respondió con esa enigmática sonrisa en su rostro.
-
Eres un idiota… - espetó - ¿ya están listos? - interrogó con sarcasmo.
-
Ya casi… espera… - pidió el moreno aún dándose unos últimos toques.
-
Blaise, me estas asustando deja de actuar como idiota - ordenó Theodore, mirándolo extrañeza.
-
¿Qué te dio la Weasley? ¿Estas envenenado? ¿Te dio un filtro de amor o algo así?, yo sabia que esa mujer no era buena para ti… - afirmó drástico el líder.
-
No seas idiota - respondió.
-
Bueeeno… ¿qué podemos pensar, sí te encandilaste de un día para otro? - cuestionó divertido Nott.
-
Si, desde tu… rarita cita con ella - espetó deductivo relacionando la idea - mmmmm ahí te lo dio ¿verdad? ¿Comiste algo? - preguntó desconfiado - Dimeeeee - gritó, mientras Nott se reía a carcajadas de la expresión del moreno.
-
Deja de decir idioteces… no me dio nada y tu… - miró a Nott - cállate, que al menos Ginny es sangre pura… tu novia es mestiza… - aclaró despectivo.
-
Ufffff… eso fue doloroso Nott - replicó el líder, riendo de la cara de pocos amigos de el aludido.
-
Lo se… pero como dijiste, hay casos peores - replicó sin notar la mirada efusiva de Blaise sobre Draco.
-
Ya cállense, los dos están en el mismo punto… - recordando la junta que presenció a su llegada a la Torre - por lo que vi… tienen los minutos contados…
-
¿Siguen en junta? - interrogó con ironía el rizado.
-
Ya los vimos, seguramente están planeando algo - aseveró Theo con obviedad.
-
Si, eso es seguro… pero es lo que se ganan por valientes… - afirmó irónico - vámonos que tengo hambre - ordenó con rapidez.
-
Solo falta que Zabinni se de los últimos toques - replicó burlón.
-
Estúpido… - respondió frustrado - vámonos - tomó su túnica y salieron de la habitación, al pasar por la Sala común, varias miradas se posaron sobre el trío, pero estaban en compañía del líder, así que nadie expresó palabra alguna.
Mientras ellos salían, una chica se había quedado mirando la puerta, enseguida se levantó del sillón donde reposaba y corrió a su habitación, sin perder un minuto, tomó pergamino y pluma, escribiendo en unas cuantas líneas los hechos de la noche pasada, escribió tres diferentes, una para su padre, otra para Edward Nott y la tercera para… Oxum Zabinni.
- Es hora de la venganza Blaise… ahora verán como paga Slytherin a los traidores… - salió de la habitación y corrió a la lechucería, desde donde envió solo dos de los mensajes, ya que tenía un propósito diferente con la última, una sonrisa maléfica se dibujaba en su rostro al pensarlo.
En Beauxbattons…
El sol calentaba con sus rayos las habitaciones de las francesas, en especial la de una pelirroja, la cual al despertar sonrió felizmente, recordando los acontecimientos de la noche anterior, con paso alegre se adentro en el baño, donde se ducho, saliendo envuelta en una ligera bata de baño, reviso el contenido de su baúl.
-
¿Qué usare el día de hoy? - interrogó con la clásica pregunta que toda mujer se hace por las mañanas, cuando de pronto un sonido en la puerta la distrajo de sus cavilaciones - adelante - pronunció, autorizando a la persona a continuar, la puerta se movió y una de sus amigas se hizo presente.
-
Buenos días… - saludó Domy.
-
Buenos días - contestó - ¿cómo amaneciste?
-
Sola… como siempre - dijo risueña, ganándose una ceja levantada de Sol, mientras una sonrisa irónica curvaba sus labios.
-
¡¡¡Querida!!!!, ¡te me estas desatrampando, eh! - afirmó divertida.
-
Bueeeeno… solo un poco… - expresó sentándose en la cama - si pensabas usar ropa normal, te informo que lo olvides. Altea ordenó entrenamiento después de desayunar.
-
¡¿Queeé?!, ¡¿por qué?! - interrogó frustrada, ya que no podría lucirse frente a Harry.
-
Mmmmm no lo se, supongo que hay que practicar con Abiány, ya que suspendió a Rogelle, al parecer lo que le hizo a tu novio la hizo enfadar.
-
Era lo mínimo que se merecía independientemente de que sea Harry, es una conducta antideportiva, nos puede costar la expulsión del torneo.
-
Lo se y Altea también, por eso la suspendió, aunque debo decirte que esa niña esta loca. Por lo pronto esta furiosa rumiando en su habitación - evidenció.
-
¿Y? que haga berrinche, no me importa… ella se lo busco - con muy pocas ganas, volvió a su baúl y sacó el pans del Colegio, debajo del cual se colocó el uniforme de entrenamiento.
-
Ahhhh solo esperó que no se la tome contra ti, porque seguramente piensa que tú tuviste algo que ver en su suspensión - indicó a modo de advertencia.
-
No me importa, por mí que piense lo que quiera - respondió, sentándose frente al espejo, para peinarse.
-
Como digas, oye… ¿dónde esta Iván? - interrogó.
-
Supongo que en su habitación ¿por qué? - interrogó mientras se ataba el cabello en una coleta.
-
Bueno en lo que terminas de arreglarte lo voy a despertar - expresó, yendo a la puerta.
-
Gracias, no tardo nada, en seguida te alcanzo - sonrió mientras la veía salir.
Se afano en su arreglo y en cuanto estuvo lista, estaba dispuesta a salir de su habitación, cuando recordó un pequeño detalle, rápidamente tomó un pergamino y anotó un par de frases, abrió su ventana y llamó a su lechuza, la cual acudió en el acto, ató el pergamino a su pata y la mando a su destino… "Ve con Oliver"… después abandono su habitación, entrando en la de su pequeño hermano, al cual encontró saliendo del baño, envuelto en una toalla más grande que él.
-
¿Listo?
-
¡Sooooooooooooooool! ¡¿Qué no sabes tocar?! - interrogó abrazando la toalla con fuerza.
-
Por favor Iván, eres mi hermano, te conozco… prácticamente te cambie los pañales, no tienes nada que no te haya visto.
-
Aún así, eso es el pasado, ya no soy un bebe, puedo cambiarme solo - aclaró convencido.
-
Ok como quieras, te esperó en la Sala - respondió divertida, saliendo de la habitación, dejando tras de si, a un niño muy ruborizado - Carlo y Andoni ejercen una mala influencia sobre este niño, tengo que prohibirle esas relaciones - dijo risueña, llego a la Sala y se sentó en uno de los sillones, a esperar la aparición de niño, el cual arribó cerca de 10 minutos después, todavía un poco enfurruñado.
-
Ya, vámonos - manifestó el pequeño con un puchero.
-
Relájate niño, exageras… vámonos - ambos salieron de ahí, Iván haciendo muecas, mientras que Sol, solo reía de sus gestos.
En el Comedor…
Gerry esperaba discretamente recargado en un pilar, la llegada de un par de Slytherin, en cuanto oyó las voces conocidas, fingió llegar al mismo tiempo que ellos a la puerta del lugar.
-
Chicos, buenos días - saludó risueño, ganándose una ceja levantada de Malfoy, así como una mirada rara de Blaise y Theo.
-
Estas muy contento, ¿no?, ¿te paso algo interesante? - interrogó Blaise, sin responder al saludó del castaño.
-
Nada, solo es un buen día - aseveró, con lo que Draco y Nott lo miraron, para después elevar los ojos.
-
Otro, ¿qué demonios les pasa? - interrogó irónico el líder.
-
¿Por que?, solo afirme que era un lindo día… - expresó sin comprender el castaño.
-
Ya te pareces a Zabinni… él dijo lo mismo hace un rato… - aclaró Theodore.
-
¿En serio? ¿A ustedes no les parece un buen día? - interrogó Gerry al par de rubios.
-
Deja de decir idioteces - manifestó Draco, emprendiendo la marcha hacia la mesa de Slytherin, mientras el trío caminaba un paso atrás de él.
-
¿Y tú que? - interrogó el moreno, desconfiado al verlo caminar con ellos.
-
¿Yo?… no… - la actitud del Slytherin lo desconcertó, pero sabia como obtener una invitación a su mesa - me voy con los Gryffis… solo esperó a que lleguen Ginny y Hermy - respondió coqueto.
-
Tú te sientas con nosotros - ordenó el líder - deja de hacer enojar al "Negro".
-
¿A quién? - interrogó divertido.
-
A Blaise, así le decimos afectuosamente… - dijo Theo burlón, mientras le daba ligeros golpes en la espalda del aludido.
-
Idiotas, envidian mi tono bronceado y mi sex appeal - espetó vanidosamente.
-
Insisto… la Weasley te ha embrujado, una poción o algo que te mata las neuronas - dijo sospechosamente el buscador.
-
Mmmmm le preguntare - afirmó alegre Gerry.
-
Deja de darle alas a este - señaló a Draco - ¿qué no ves, que le gusta fastidiar?
-
Mmmmm ¿no serán celos?, recuerda que Draco… bueeeeno… tú sabes - indicó divertido, provocando carcajadas de parte de dos Sly, mientras que Draco lo fulminaba con la mirada.
-
Cierto… - dijo Zabinni entre risas, para después palmear el hombro del rubio - lo siento Draco… no te puedo corresponder… yo ya tengo a alguien…
-
Idiota… - de un manotazo se libero de la mano de Blaise, mientras que señalaba con el índice a Gerry - ¡y tu! deja de difamarme…
-
¿Difamarte?… ¡pero si fue verdad! - replicó levantando el tono de voz - tú me…
-
¡Cállate! - ordenó Draco, mientras su mirada vagaba por el lugar, pero aunque varias miradas estaban puestas en ellos, nadie parecía haber escuchado - ¡te prohíbo volver a decir eso!.
-
Ahhhh tranquilízate Draco - intentó calmarlo Nott, aunque seguía riendo de las palabras de Blaise.
-
Si… tu sabes, seguimos siendo amigos - afirmó compasivo el rizado, mientras lo miraba irónico.
-
Y tú, deja de seguirle la corriente a este - ordenó el líder, mirando con furia al castaño.
-
Ok, ok tranquilízate… no volveré a mencionar tus "tendencias" - aseveró divertido, ya que no le daban miedo las palabras del rubio.
-
¡Imbécil! - siguió su camino y los cuatro se sentaron en la parte alejada de la mesa, con Blaise y Nott pegados a la pared, en tanto Gerry tomaba asiento a un lado del último y Draco al lado del moreno.
Cada uno tomó un vaso de jugo y una tostada, mientras D`Granchester seguía bromeando con Nott, acerca de lo juntos que se sentaban Blaise y Draco, provocando la risa de este, cuando…
En la Torre de los gemelos…
Los encantadores cupidos Weasley terminaban su arreglo, dispuestos a salir de su Torre, ambos ostentaban un par de suéteres gruesos, ya que ligeros escalofríos recorrían sus columnas, debido al aire frió de la noche anterior, cuando los franceses los hicieron caminar por los terrenos.
-
Hermano, esta gripe le costara caro a Harry - afirmó.
-
Si Fred, todo lo que hacemos por él y ¡mira lo que nos ganamos! - replicó el otro, mientras hojeaba un libro de pociones curativas.
-
¿Qué haces? - interrogó extrañado Freddy.
-
Busco una poción para curarnos esta gripa - divulgó leyendo los nombres de las pociones - primero le cobraremos a Harry, que vea el mal estado en el que quedamos por su culpa y después nos curaremos…
-
Buena idea, este sweater me hace ver gordo - expresó, mirándose en el espejo con ojo crítico.
-
¿Fred?... ¿qué te pasa? - interrogó divertido por la afirmación de su hermano.
-
No lo se, creo que estoy delirando por la gripe - respondió risueño.
-
¿Cómo le habrá ido anoche a Ron?
-
Mmmmm no lo se. Pero supongo que bien, claro después de que la psicópata de Lavender se fue a dormir… - declaró George.
-
Si, que espectáculo… lastima que no llevamos nuestra cámara mágica, hubiéramos obtenido buen dinero por esas fotos - comentó divertido.
-
Cierto… y más aún si se las hubiéramos enseñado a mamá, terminaría con esa relación rara en un abrir y cerrar de ojos - afirmó categórico.
-
Si, pero para eso estamos nosotros, "los cupidos Weasley" procuraremos el bien de Ron y para eso mi querido hermano, tenemos que interrogar a Lovegood… hay que saber que opina de Ron… - opinó Freddy.
-
Cierto… y lo mejor será buscarla antes de que llegue al Comedor… - respondió el otro.
-
Si… ¿notaste lo tiernos qué se ven juntos?, Ronald se lucio anoche…
-
Bueeeno… es lento, pero va mejorando - dijo divertido - hay que pulirlo más… solo hay que deshacernos de Brown - replicó George, dejando el libro de lado y poniéndose de pie para salir.
-
Vamos, hay que cuidar el bienestar de nuestro hermanito - con eso abandonaron su Torre, encaminándose hacia la de Ravenclaw, al llegar interrogaron al pomo con forma de águila, acerca de la presencia de Luna Lovegood en la Sala, éste respondió que todavía no salía de la Torre, así que se recargaron en un pilar a esperarla.
En la puerta del Comedor…
Harry y Ron llegaban dispuestos a desayunar y tener un día tranquilo, pero en cuanto entraron la presencia de cierto castaño en la mesa de las serpientes llamó su atención como si fuera atraída por imanes.
-
¿Qué hace ahí? ¿Acaso esta loca? - interrogó enojado el pelirrojo.
-
No lo se… pero esto es suficiente, tenemos que hablar con ella - manifestó firme.
-
¿Hablar? tenemos que encerrarla, castigarla… ¿cómo puede estar con esos? nos han hecho la vida imposible ¿y ahora son sus amigos? - inquirió furioso sintiendo como la sangre le hervía, más al verla reír.
-
Tranquilo Ron… - intentó tranquilizarlo, pero él también se sentía bástate enojado.
-
¿Tranquilo? ¿Cómo quieres que me tranquilice?, mírala riéndose con ellos como si… - al voltear a verlos, su mirada se topó con la del castaño. Denotando en sus pupilas una clara advertencia "Aléjate de ellos… ahora", a lo que el castaño solo se quedo serio y giró para seguir desayunando - ¡Ahhhhggggg! - rabió golpeando su puó contra la mesa.
-
Si, ya vi… esto no es normal - respondió, sentándose al lado de Ron.
-
Mírala… con ellos… como si nosotros no hubiéramos estado con ella desde el principio - bufó el ojiazul.
-
Bueeeno Ron, si hacemos memoria, ¿recuerdas al troll? - señaló lógico.
-
Éramos niños, eso fue en primero… es una insignificancia - le restó importancia, aún con la vista en su amiga.
-
¿Insignificancia? - preguntó incrédulo - aaaah no importa - discretamente miró alrededor del lugar, pero su novia toda no arribaba.
-
¿Qué?, ¿Sol no esta? - interrogó imitando el movimiento de Harry.
-
Ron… discreción… ¡por Merlín! - dijo sonrojado.
-
¿Qué? Es tu novia, ¿no?, tienes todo el derecho de buscarla - aclaró el pelirrojo.
-
Lo se… pero… discreción - pidió sonrojado, ganándose una sonora carcajada de su amigo, el cual hizo un discreto movimiento hacia la mesa de las águilas - Ron… ¿por qué no eres discreto en mi caso, pero si lo eres cuando miras a Ravenclaw? - interrogó en un susurró, logrando que el pelirrojo lo mirara instantáneamente.
-
¿Yo… mirando a Ravenclaw?- preguntó incrédulo, para después aceptarlo tras la mirada de su amigo - bueno es que… quería ver como estaba Luna… - agachó la vista, ruborizado.
-
Mmmmm entiendo… - no dijo más, pero una sonrisa conocedora apareció en sus bellos labios, siguieron desayunando, aunque no perdían de vista lo que pasaba en la mesa de las serpientes.
Estaban en eso, cuando Ginny y Lavender llegaron a desayunar, en cuanto la pelirroja apareció en la puerta, varios murmullos se dejaron oír en el lugar, mientras las miradas viajaban desde la chica hasta el moreno sentado en la mesa de las serpientes, el cual había notado perfectamente la presencia de la chica, los murmullos se hicieron más fuertes, cuando la chica se sonrojó al sentir la intensa mirada del rizado en ella, mientras caminaba hasta su mesa y tomaba asiento a un lado de Harry.
-
Buenos días… - saludó la pelirroja, sentándose en su mesa.
-
Buenos días… - imitó el gesto de Ginny, sentándose al lado de Ron, obteniendo un saludó reciproco de parte de los otros dos.
-
¿Ya ven lo qué hacen tus espectáculos? - interrogó a su hermana - pero ayer tenias que bailar con ese ¿verdad?
-
Cállate Ron, déjame en paz - pidió, tomando un vaso de jugo de calabaza de la mesa, y bebiendo de él.
-
Ron déjala en paz - pidió el ojiverde, queriendo evitar una discusión entre los hermanos.
-
Pero Harry… - intentó discutir, pero la mirada del ojiverde lo tranquilizo un poco.
-
Ginny… ¿ya viste dónde esta Hermy? - interrogó emocionada Lavender.
-
Si, ya lo vimos Lavender… gracias - respondió enojado el pelirrojo.
-
Ron tranquilo - solicitó su hermana, queriendo evitar que su hermano cometiera una estupidez.
-
Ya hablaremos con ella después - afirmó el león con seriedad, cosa que llamó la atención de las dos chicas… eso no auguraba nada bueno para la castaña…
Siguieron desayunando en silencio, solo roto por los constantes bufidos de Ron, hubo un momento tenso cuando Neville hizo su aparición al lado de Dean y Seamus, el trío se sentó un par de lugares alejados de ellos, para evitar peleas.
En ese momento, en la parte superior del salón, donde los profesores tomaban sus alimentos, el Director de la casa se puso de píe, anunciando con gran efusividad - Alumnos de Hogwarts, invitados nuestros, con motivo de darles un respiro a los participantes de este Torneo sea organizado una celebración en Hogsmeade… con música en vivo, interpretada por un grupo de chicos franceses… esperamos que les sea grato y se diviertan - al finalizar el discurso, varios gritos y aplausos se oyeron en el lugar.
-
Genial… algo para distraernos… - increpó el ojiazul.
-
Si, aunque no nos podemos quejar, ha habido muchas fiestas desde que inicio el Torneo… - comentó Harry.
-
Cierto - sonrió la pelirroja pensando que Blaise la invitaría.
-
Y tuff ni crffeas que… - repentinamente una voz a espaldas de Harry los hizo levantar la mirada.
-
Chicos… tenemos entrenamiento… - afirmó serio su capitán.
-
Pefro Cedfrifff… - intentó protestar con la boca llena Ron.
-
No hables con la boca llena Ron - regañó molesta Ginny.
-
Pero Cedric, que no vamos a… - intentó alegar el elegido.
-
No… entrenaremos, de otra manera no ganaremos… a las 10 en el campo… no lleguen tarde… - ordenó, para después retirarse y avisarle a otros miembros del equipo.
-
¡Uuuuufff lo que me faltaba… ahora tenemos que entrenar! - exclamó cansado el ojiazul.
De repente otra oleada de murmullos se oyó, todos levantaron la mirada y miraron a la causante de estos… Emilie caminaba con paso firme por el pasillo, al pasar junto a ellos, le sonrió a Ginny y siguió su camino, sentándose en su mesa a desayunar.
-
Al menos no soy a única… - murmuró risueña.
-
Ron… ¿podemos hablar? - pidió con su mejor tono de ternura la pelinegra.
-
Mmmmm… esta bien… - después de una gran pausa de duda, el chico acepto y ambos se pusieron de pie, para salir del Comedor, bajo la mirada de varias personas.
En la mesa quedaron Ginny y Harry, los cuales se miraron con duda.
-
¿Qué crees que pase? - interrogó nerviosa.
-
No lo se… Ron ya esta un poco harto de la manera de ser de Lav…
-
Pero Lav lo quiere… aunque… es demasiado dominante… - comentó con pesar la pelirroja.
-
Lo se, si se tranquilizara un poco tal vez Ron no se enojaría de esa manera - afirmó sabiamente - oye Ginny…
-
¿Si? - interrogó nerviosa.
-
¿Estas bien?... quiero decir… Zabinni no te ha hecho nada ¿verdad? - cuestionó preocupado.
-
No Harry, claro que no, Blaise no me haría daño…- lo tranquilizó mirándolo enternecida.
-
¿Segura?… porque si te daña, solo dinos una palabra y nosotros… - afirmó, apretando la mano en un puño y golpeando ligeramente la mesa.
-
Tranquilo Harry - pidió la pelirroja, tomando la mano del chico y sosteniéndola por arriba de la mesa - estoy bien - afirmó sonriente.
-
Pero Ginny… él es un Slytherin - intentó debatir.
-
Lo se, pero las cosas no siempre son lo que aparentan - replicó sabiamente.
Lo que ambos no sabían era que ese gesto no paso inadvertido para los chicos de otra mesa y tampoco a la chica que acababa de llegar al Comedor.
En tanto en la mesa de los Slytherin…
Los murmullos que se oyeron cuando la pelirroja llego, llamaron la atención de Draco y no era para menos, Blaise no parpadeo mientras seguía el camino de la chica hasta su mesa.
-
Deja de hacer eso, eres muy obvio… - ordenó harto Draco, aunque frunció ligeramente el ceño, ya que la castaña que esperaba llegará con las leonas, no hizo su aparición.
-
No me importa - respondió, ganándose una sonrisa de aprecio de Gerry, que notó el gesto de Draco.
-
Déjalo en paz Draco - dijo el castaño - mmmmm que extraño, Hermione no llego ¿dónde estará?... - mencionó mirando de reojo al líder.
-
Ni idea - replicó el rizado, para después tomar ligera venganza del rubio - ¿no la viste al salir de tu Torre, Draco?
-
Idiota… yo no vigilo a esa sangre sucia - replicó firmemente, mientras sentía como las palabras se le atoraban en la garganta.
-
¡No la insultes! - ordenó enojado el americano.
-
Yo insulto a quien quiera, no le pido autorización a nadie… ¿entiendes? - manifestó celoso.
-
¡Fanfarrón! - replicó furioso.
-
Tranquilo Gerard… - replicó Theodore - simplemente a Draco no le agrada tu amiga Granger.
-
Mmmmm yo solo se que es un obcecado, mantener esa regla de la sangre es una estupidez, por eso Zabinni y tu me agradan más… - recalcó el castaño.
-
Mmmmm ya veré si te agradan tanto cuando estos… - dijo el líder golpeándole el brazo a Blaise - sean castigados por su traición a la casa.
-
Si, sabemos que hay que pagar un precio - respondió con simpleza Nott.
-
Mmmm pero si vale la pena, el precio no importa - afirmó ferviente Gerry, mientras su mirada se clavaba en las pupilas plateadas.
-
El precio es demasiado alto, ingenuos… esto no es nada; es solo el principio de lo que se les avecina - vaticinó fúnebre el líder.
-
No importa - respondió valientemente Theodore.
-
Idiotas - siguieron desayunando en silencio, cada uno hundido en su pensamientos, hasta que Nott levantó la cabeza y una sonrisa apareció en su rostro, y no era para menos, Emilie caminaba por el pasillo - otro… ¡por Slytherin! esto es absurdo, ustedes… - calló cuando Cedric se acerco a ellos.
-
Hay entrenamiento a las 10 en el campo, no lleguen tarde - sin darles tiempo a replicar, siguió avisando a los demás miembros.
-
Solo esto faltaba, ahora tenemos que entrenar - proclamó con fastidio el vástago de los Malfoy.
-
Mmmmmm ¡que fastidio! - expresó con pereza el rizado.
-
A mi me gusta entrenar - afirmó risueño el castaño.
-
Imbécil… tu podrías ser un perfecto Gryffindor - dijo burlonamente, levantó la mirada, vio salir a Ron con Lavender - mmm parece que después del espectáculo de ayer, Brown va a reconquistar a tu "cuñadito" Blaise.
-
Si, ¡por Slytherin! ayer esa chica si que se perdió en el alcohol - expuso divertido.
-
Pero fue muy gracioso - afirmó venenosamente Theo.
-
Que crueles son - manifestó con resignación el marrón, aunque una sonrisa curvo sus labios al pensar que tenían la razón.
-
Es que tu llegaste tarde y no presenciaste el espectáculo que nosotros vimos… - expresó burlón, de pronto notó algo en la mesa de los leones - y hablando de espectáculos… ¿ya viste Blaise?, tu Weasley y Potter están muy… acaramelados -expresó venenosamente el líder, haciendo que los demás, miraran en dirección de la mesa de los leones, notando como las manos de ambos estaban unidas.
Blaise no perdió detalle de eso, sus pupilas se tornaron frías, mientras miraba sin parpadear, en ese gesto Gerry captó a la perfección la manera en que sus ojos oscuros se tornaban como dos obsidianas heladas y el ambiente se tornaba helado. Así que opto por aligerar las cosas.
-
¿Y? ¿eso qué tiene de raro? son amigos ¿no? - increpó el americano.
-
Mmmmm pero tú sabes, antes fueron novios y donde hubo fuego… - Malfoy dejo la frase sin terminar, mirando a Blaise con segundas intenciones.
-
Son unos intrigosos… eso no significa nada - refirió Gerry.
-
Claro que si… ¿y por eso te estas exponiendo Blaise? - preguntó sisañozo Draco.
-
¿Por lo menos ya es tu novia?, al menos en eso yo si estoy seguro - afirmó serio Theodore pensando que no valía la pena arriesgarse por nada.
-
¿Vale la pena exponerte así, por alguien que ni tu novia es? - demandó malvibroso Malfoy.
-
Claro que lo vale, tu eres él intrigóso… además Harry tiene a Sol… la chica de Francia… - manifestó tratando de equilibrar los comentarios Gerard.
-
Pues… te diré que ella esta en la misa posición que Zabinni… - expresó el rubio señalando con la cabeza hacia la puerta.
Nuevamente todas las cabezas giraron, y observaron los celos reflejados en el rostro de la francesa al ver esa escena, para después verla avanzar confiada y llegar al lado del ojiverde, besando sus labios.
-
¿Lo ven? No pasa nada… - afirmó, agradeciendo interiormente a Sol por su oportuna presencia.
-
¿Y? no puedes negar que en sus ojos había celos y por dentro muere de rabia - declaró el buscador.
-
Insisto… eres una serpiente… le haces honor a tu casa… - acotó el castaño.
-
No, simplemente es aprovechar las debilidades de otros - afirmó con serenidad el vástago de la familia Nott.
-
Ya cállense - ordenó el rizado con inflexión en la voz, mientras sus pupilas, seguían mirando fijamente a la mesa de los leones, cerrando sus puños con fuerza por debajo de la mesa.
-
¿Ya terminaron? ¿Nos vamos? - interrogó a los demás el extranjero.
-
Si, vámonos… - los cuatro se pusieron de pie, saliendo del Comedor, aunque Blaise no perdió oportunidad de mirar fijamente a Ginny, mandándole un mensaje con la mirada "Tenemos que hablar". Con eso abandono el lugar, dejando tras de si más murmullos.
En otro punto del Comedor…
Iván y Sol seguían discutiendo acerca de la edad del niño y de las atribuciones que ella se tomaba con él…
-
Ya relájate, no tienes nada que no haya visto… puberto… es más ni puberto... eres un niño, aún no tienes derecho a la privacidad… fin de la discusión - atajó risueña, mientras el niño se ruborizaba furiosamente.
-
Aaaaahhh Sol… eres mala - afirmó, al llegar a la puerta del Comedor, se detuvieron para buscar a Harry, de pronto la sonrisa que jugaba en los labios de la francesa, murió al observar la escena de Harry y Ginny en la mesa.
Por un par de segundos sintió que la furia y los celos hacían presa de ella, respiró… una… dos… tres veces… se relajó y con una sonrisa, se acercó a la mesa de los leones.
-
Amor, ¡buenos días! - saludó, haciendo que los Gryffindor se separaran, y que Harry se pusiera de pie para saludarla.
-
Buenos días hermosa - respondió, besando ligeramente los labios sonrosados de la francesa.
-
Ginny… buenos días… - expresó la chica, mirando como él se recorría un lugar para darle espacio para que se sentaran.
-
Buenos días Sol… Iván ¿cómo estas? - interrogó al niño, evitando mirar a la pareja.
-
Pues más o menos y es que hay personas que no respetan la intimidad de otros - recalcó irónico, lanzándole una indirecta a su hermana.
-
Ya relájate Allen Iván - ordenó la chica, reiniciando el tema con el niño.
Ginny escuchaba la platica entre los hermanos, cuando notó la salida de los Sly`s y su mirada se topó con la del moreno, captando el claro mensaje en esos ojos fríos.
- Genial… ahora tengo que arreglar esto - murmuró para si, la situación era algo incomoda, afortunadamente llegaron los gemelos.
Mientras que Sol no perdía detalle de la actitud de la leona, así como de lo incomoda que se sentía con esa situación y no era por lanzarle sal a la herida, pero tenia que dejar algo en claro así que beso los labios del león, cuando…
En Ravenclaw…
Luna Lovegood, terminaba de atarse su collar de corchos en su nuca, mientras los comentarios venenosos acerca de que era una "ladrona de novios", se oían afuera de la puerta, pero como de costumbre, ella no presto atención a los venenosos comentarios, se sonrió dulcemente salió de su habitación y después de la Torre, donde un par de voces conocidas la sacaron de sus cavilaciones.
-
¡Lovegood, buenos días! - gritaron al unísono, sorprendiéndola.
-
Yo… buenos días… - respondió - ¿qué hacen por acá? - interrogó con extrañe-
-
Pues, hemos venido a preguntarte algo - afirmó Fred.
-
Si, eres la única que sabe la respuesta a nuestra interrogante - completó el otro.
-
¿Yo? ¿Respuesta a qué? - interrogó extrañada, mientras cada uno de los gemelos se colocaba a su costado y emprendían la marcha hacia el Comedor.
-
Pues, a muchas interrogantes, pero por el momento la principal es… - aceptó el gemelo, siendo interrumpido por George.
-
¿Cumpliste la promesa? - curioseó.
-
¿Cuidaste de Ron ayer? - preguntó con diversión.
-
Bueno yo… - intentó responder confundida.
-
Luna, nosotros encargamos a uno de los tesoros de la familia a tú cuidado - comentó el mayor con estoicismo.
-
Si, es nuestro hermano pequeño - completo su gemelo.
-
Y hay que cuidar de él - recalco Fred.
-
Pues… si, supongo que lo intente - afirmó divertida.
-
¿Y cómo lo viste? - increpó.
-
¿Fue atento?
-
¿Servicial?
-
¿Un caballero?
-
¿Se porto mal? ¿Hizo algo incorrecto?
-
No, yo… pues fue gentil, amable… un caballero servicial - aceptó la chica Lovegood.
-
¿Y no te molestaste con él por lo que hizo Brown? - curioseó George.
-
No… yo supongo que era una actitud lógica en ella, además él me cuido de… - calló, no queriendo pronunciar ese nombre.
-
Si, de Neville, lo sabemos - afirmó seguro, el ex-Gryffindor.
-
¿Entonces crees qué nuestro hermanito tiene salvación? - interpeló, George.
-
¿Salvación? - interrogó sin comprender a que se referían.
-
Si, ¿te parece qué es el tipo de chico que le gustaría a una niña? - cuestionó, clavando sus pupilas avellana en las azules de la Ravenclaw, en busca de una respuesta sincera.
-
¡Claro que si! es muy buena persona - respondió categórica.
-
¿Te simpatiza? - preguntó el pelirrojo.
-
Claro… - respondió sincera.
-
¿Y crees que regrese con Brown? - interrogó curioso.
-
Yo… no lo se… él es, bueno…
-
Si, lo sabemos es solo que… - de pronto calló al dar la vuelta en el último pasillo, vio al chico en cuestión con la "psicópata" controladora.
-
Mmmmm ha vuelto a caer - afirmó con triste-
-
Mmmmm esperábamos que no regresara, ¿tú qué opinas? - interrogó a la rubia.
-
Yo… no lo se - expresó, mirando por un momento a la pareja, justo en el momento en que Lavender abrazaba a Ron, ante esa escena, bajo la mirada con tristeza, cosa que no paso inadvertida a los cupidos.
-
Vamos desayunemos - estaban a punto de entrar al Comedor, cuando el llamado del menor de los Weasley hizo que el trío se detuviera.
En el corredor del Castillo…
Ronald escuchaba sin mucho interés la sarta de excusas y reclamos de parte de la leona, asintiendo en algunos momentos o ignorando del todo las palabras cuando no le gustaba el rumbo que tomaba la conversación hasta que…
-
Basta Lavender, el punto no es mi actitud sino la tuya, no eres mi madre para reprenderme como si tuviera 5 años o para decirme acerca de mi manera de vestir… - estalló exclamando todo lo que sentía harto del trato que ella le daba.
-
Pero Ronnie… es que… bueno tu eres mi novio y entonces… - trato de alegar, impactada por al reacción del ojiazul.
-
Nada, además tu actitud de ayer ¿quién te crees que eres?, como te comportaste fue un espectáculo desagradable y con Luna…
-
Pero tu estabas con Lunática, me dejaste en mal, yo no podía permitir que me hicieras pasar ese ridículo… - discutió indignada por el reclamo.
-
Luna es mi amiga, ella estaba pasando por un mal momento y tu la insultaste te vengaste en ella solo por estar ahí y tus ironías tenían que haber sido dirigidas a mi no a ella - profirió furioso.
-
Pero Ron, ella y tú… - repeló al instante queriendo exponer su defensa, pero este no la dejo.
-
Ella y yo nada, somos amigos. Terminó con Neville y estaba bastante deprimida además yo no estaba muy contento contigo, después de tu constante presión sobre mi… yo solo estaba apoyándola… - aseveró convencido, observando las expresiones de la morena, a la cual era claro que no le agradaban sus palabras.
-
Pero podías haberla dejado cuando llegue… - reclamó celosa.
-
¿Quién crees que soy?, ¡por Gryffindor!, sabes que no lo haría… además ya te lo dije no estaba del mejor humor contigo, era mejor no hablar en ese momento - objetó lógico.
-
Aún así Ron, tu obligación como mi novio era…
-
Mi obligación como amigo de Luna y como el hombre que la invitó a la fiesta era estar con ella, tu solo hiciste el ridículo, perdiste la compostura y ofendiste a Luna, lo que me recuerda que debes disculparte con ella - expuso más como una orden que como una petición.
-
¡¿Yo con ella?! - exclamó frustrada - pero… - tratando de repelar, cuando el chico la calló.
-
Así están las cosas Lavender, tu y yo seguiremos, pero debes disculparte con ella por la vergüenza que le hiciste pasar anoche - aseveró firme.
-
De ninguna manera, esa chica esta loca - se negó más al ver la importancia que su novio le daba a la rubia, lo cual la hacia sentir celosa.
-
¡¡¡Lavender!!!... es mi condición para reanudar, en primera no más gritos, no más manipulación, no más control excesivo de mis actos y sobretodo una disculpa con Luna - expuso firme.
-
Pero Ron… - intentaba discutir, pero la mirada azul del chico era de decisión pura, así que no le quedo más remedio que asentir de mala gana con la cabeza.
-
Bien, ahora no me gusta que me ocultes secretos, como ese de Hermione ¿ya viste dónde esta? - señaló enojado, recordando a la castaña en la mesa de las serpientes.
-
De eso si no te podía decir nada, se lo prometí a Hermione y esa promesa no la podía romper - expuso firme.
-
¿Ni por mi?, ¿qué no soy tu novio? - interrogó indignado.
-
No, lo siento, esa promesa no la podía romper - afirmó categórica.
-
Lo entiendo - aceptó admirado por el sentido del deber y la amistad que unía a la leona con sus amigas - pero aún así no me gusta, ¡esta en la mesa de Slytherin!, ¡por Merlín! ¿sabes lo qué le puede pasar? Además de que Ginny trae algo con Zabinni… - expuso sus molestias.
-
Pero Ronnie, eso ya no es problema nuestro - razonó.
-
Claro que si, ellas corren peligro y… - calló al ver aparecer a sus hermanos franqueando a la rubia de Ravenclaw, por un momento una sonrisa tierna estuvo a punto de dibujarse en su boca, pero captó como la chica bajaba la mirada al verlo con su novia. Así como la mirada de sus hermanos y la disposición con la que estaban dispuestos a entrar al Comedor sin saludarlo, así que llamó la atención del trío.
En cuanto estos se detuvieron, tomó la mano de Lavender y casi arrastrándola llegó a donde sus hermanos y la rubia los miraban expectantes.
-
Luna… Lavender te va a ofrecer una disculpa - expresó el pelirrojo decidido, colocando a la chica de frente.
-
Ron… - intento alegar, pero la expresión decidida de su novio la obligo a encarar a la rubia, la cual la miraba con una rara expresión, mientras que la de los gemelos era de burla y asombró a la vez - Luna… me disculpo por lo de anoche - manifestó con los dientes apretados, en un susurró furioso.
-
¿Qué más? - instó a continuar.
-
Y por haberte ofendido… - completó con un nudo en la garganta y un coraje inmenso, el cual solo pudo expresar cerrando un puño, ya que su otra mano aún estaba apresada por Ron.
-
Yo… esta bien Lavender… yo… no hay problema - respondió sorprendida, dirigiéndole una mirada de interrogación al pelirrojo.
Un silencio incomodo se hizo, después de las palabras de la rubia, así que los gemelos salvaron la situación.
-
Vamos Luna, desayunemos - instó con una sonrisa Freddy.
-
Si, muero de hambre - agregó George, así el trío se internó en el Comedor, llevando a Luna a la mesa de Gryffindor, dejando a la pareja en el pasillo - lo menos que podemos hacer para agradecerte que cuidaras anoche de nuestro hermanito es invitarte a nuestra mesa... - a lo lejos Lavender alcanzó a escuchar el comentario, maldijo mentalmente a lo gemelos por su mala vibra hacia ella, que era su cuñada oficial.
-
Pero… - replicó Lovegood, sintiendo un raro escalofrió recorrer su columna, el cual la hizo voltear y ver a la morena dirigirle una mirada de odio puro.
-
No hay excusa, ven - caballerosamente esperaron a que la chica se sentara, para después hacerlo ellos y mirar a Harry.
-
Harry, tenemos que hablar… - expresó con seriedad el pelirrojo.
-
¿Hablar? ¿de qué? ¿qué les pasa? - interrogó extrañado el ojiverde.
-
Tú, por tu culpa estamos enfermos - afirmó Fred, mirándolo con reclamo.
-
Si, por hacerte el grandísimo favor de quitarte a los primos de Sol de encima - reafirmó el otro.
-
Así es, tuvimos que pasear por lo terrenos, con frió - recalcó el mayor de los pelirrojos.
-
Y casi pescamos pulmonía - exageró George.
-
Esto te costara caro… - aclaró Freddy, mientras un brillo aparecía en sus pupilas, delatando el signo de dinero.
-
Pero… - intentó alegar, pero las caras sonrosadas de los gemelos no dejaban lugar a dudas de que estaban enfermos.
-
Hablaremos después, entre caballeros - replicó el pelirrojo al notar demasiado interés en su charla.
-
Bien - aceptó el elegido, regresando la mirada a Sol, notando como la chica platicaba animadamente con Luna y Ginny, ingenua a la platica que el había tenido con los mellizos.
-
Entonces, ¿tú andabas con él? - interrogó la francesa, refiriéndose a Neville, que las miraba con resentimiento.
-
Si… bueno… es que… - tartamudeo incomoda.
-
Deberías de buscar a alguien más… hay chicos muy guapos en el Colegio - replicó la leona contenta, mirando de reojo la mesa de Slytherin.
-
Cierto, tenemos que hablar contigo respecto a eso ¡eh! - señaló su hermano mayor al captar la mirada de su hermana.
-
Si, ¿cómo esta eso de que no dejas que tus hermanos…? - reclamó George sin acabar, ya que la chica repelo al instante.
-
Aaaaahhh me voy, van a empezar con sus cosas. Además ustedes prácticamente me vendieron - con esa afirmación que dejo helados a los presentes, salió del Comedor, topándose con su hermano y su amiga - Lav… vamos a la Torre- pidió en tono de orden.
-
Pero ¿por qué? - exclamó la morena sin comprender la actitud de su amiga.
-
Ya empezaron los gemelos con lo de Blaise… - bufó mirando a Ron, en muda orden de que ni intentara empezar con sus tontos celos.
-
Cierto, eso no me… - intentó alegar el ojiazul.
-
¡Basta! - ordenó la pelirroja - ya vámonos Lavender, y tú ve con tus hermanos y alíate en una secta, yo me voy - con eso se llevo a la morena rumbo a la Torre, dejando a Ron totalmente enojado y frustrado por la actitud de su hermana.
-
Esto no termina aquí Ginny, tenemos que hablar de esto ¿me oyeees? - gritó a lo lejos, después levantó los hombros resignado, regresando al Comedor, donde una sonrisa iluminó su rostro al ver sentada al lado de sus hermanos a la rubia de Ravenclaw.
En la mesa de Gryffindor…
El elegido miró hacia la puerta, sonriéndole al chico pelirrojo que arribaba.
-
Ahí viene Ron - anunció con alivio, al verse libre de los gemelos.
-
Yo… - al oír esa afirmación, la rubia se puso de pie rápidamente - yo… tengo que irme - expresó disculpándose con los demás.
-
Pero Luna… todavía no desayunas - alegó George, ya que no permitirían que la chica huyera de esa manera y menos aún después de haber visto la escena en el pasillo.
-
Ron, Luna se quiere ir sin siquiera desayunar, dile algo - pidió el gemelo con picardía.
-
No, yo tengo que irme… nos vemos - sin darle tiempo a decir nada, la rubia se alejo rumbo a la mesa de las águilas, dejando a todos en la mesa sorprendidos por esa actitud.
-
¿Estará bien? se veía algo… triste - interrogó la francesa con preocupación.
-
¿Qué le hiciste Ron? - inquirió divertido Fred, al ver la expresión de su pequeño hermano.
Ronald miró extrañado las acciones de la rubia, ignorando las palabras de sus hermanos, tomó asiento sin decir palabra, muy diplomáticamente la francesa cambio el tema de conversación.
-
¡Uff tengo entrenamiento!, ¿qué ustedes no piensan entrenar? - cuestionó a los gemelos.
-
Si, en un rato más tenemos que ir al Estadio - respondió su novio, recordando que los gemelos no estaban enterados de la noticia, recibiendo miradas extrañadas de los Weasley.
-
¿De qué hablas Harry?, nadie dijo nada de entrenamiento - afirmó seguro de si el mayor de los pelirrojos.
-
Cedric vino hace un momento a decirnos, tenemos que estar listos para entrenar a las 11 en el Estadio - explicó el ojiverde.
-
¿Por qué nadie nos avisa de esto? - preguntó indignado Freddy.
-
No lo se… debemos hablar muy seriamente de esto con Cedric - afirmó su gemelo, ganándose sonrisas de casi todos los presentes.
Así continuaron un rato más, hasta que la llegada de alguien los sorprendió.
En el pasillo del Castillo,…
Un par de franceses atravesaban con rapidez y elegancia los pasillos, enfilados al Comedor, donde sabrían estarían reunidos los estudiantes del Colegio a esa hora, pero ellos no buscaban a todos sino a cierto chico de tez banca, pupilas oliváceas enmarcadas por unos lentes y claro que osaba ser el novio de su prima, caminaban con paso furioso, ya que era hora de cobrarle la cuenta al ingles.
-
Solo deja que lo vea, se va a enterar de quien soy yo - afirmó categórico Carlo, por su expresión sus sentimientos vagaban entre la diversión y la furia.
-
Tranquilo Carlo… veamos qué tiene que decir - afirmó con tranquilidad el otro.
-
¿Qué, qué?, ¿dejarlo hablar? no Andoni, de ninguna manera, ¡¿no te das cuenta… es un caldero de hormonas?!, en cuanto lo vea yo… - la frase quedo inconclusa, pues en ese momento se detuvieron frente a la puerta del Comedor, donde dieron un rápido vistazo, distinguiendo a las inconfundibles melenas pelirrojas, situados al lado de unas melenas pelirrojas más obscura proveniente de sus primos y al lado el receptor de la furia del francés.
Carlo avanzó con rapidez llegando a la mesa y haciendo a un lado a los gemelos, sin mucha ceremonia se sentó frente al novio de su prima, mirándolo con furia.
-
¡¡¡Tuuuuuuuuuuú!!!¡¡¡ Puberto hormonal!!! ¿a dónde demonios te largaste anoche con mi prima? - inquirió en susurros furiosos, señalándolo con un tenedor, como si fuera una espada.
-
Yo… pues… - intentó tranquilizar la situación, nervioso por la mirada que Carlo le propinaba - salimos a caminar…
-
Carlo, tranquilízate - pidió vehementemente la pelirroja, mientras miraba a Andoni parado detrás de Carlo con expresión divertida - ¡Andoni haz algo!
-
Ni hablar, tu y yo hablaremos después - expresó Carlo, señalando momentáneamente a la chica, para después regresar el tenedor a el ojiverde - habla ¿dónde te la llevaste? ¿dónde estuvieron? - inquirió vehemente.
-
Ya te dije… fuimos a pasear… - repitió temeroso de ser descubierto.
-
¿A dónde?, ¿por qué no nos avisaron? - inquirió furioso, para después mirar a su prima - ¿qué no ves que es una olla de hormonas?, ¡¿cómo puedes irte con él… es un puberto?! - afirmó en susurros, ya que no quería atraer la atención de todo el Comedor.
-
¡¡¡Carlo!!! cállate… solo fuimos a caminar - afirmó ruborizada.
-
¿A dónde?, ¿a qué hora regresaste?, te buscamos y no estabas - señaló acusante, analizándola - ellos dijeron que a los terrenos… - señalo a loa gemelos aún utilizando el cubierto.
-
Si, por tu culpa puedo enfermar de resfriado - apoyó Andoni, sin hacer el intento de tranquilizar a su primo, divertido ante la escena.
-
Así es, es más, míralos - señaló la nariz roja de los gemelos, dando evidencia de su enfermedad - ayer salimos a buscarlos por los terrenos y no estaban - volvió a reclamar el francés.
-
Porque, pues hacia mucho frió, así que la lleve a su Sala - respondió ágilmente el ojiverde.
-
¿A qué hora?, nosotros la buscamos - afirmó el francés, mirándolos analíticamente.
-
¡Carlo basta!, deja de interrogarlo… solo paseamos… - afirmó ruborizada, lo que fue un claro indicio para su primo de que mentía.
-
Sol… de esto se enterara mi tío - afirmó blandiendo el tenedor en dirección de Harry - le contare que te perdiste y le diré que no deje que te relaciones con tipos hormonales como este - aseveró molesto.
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Carlo, deja de decir tonterías - pidió con frustración Soleil, mientras oía a Iván, al trío de hermanos Weasley y a Andoni reír de las palabras de su primo.
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Carlo tranquilízate, este no es el lugar - pidió Potter, ya que con su actitud, el francés estaba llamando la atención de algunos de su mesa.
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Mmmmmm - miró a su alrededor, notando como varias miradas se posaban en él - esto no ha acabado ya hablaremos de esto, y ustedes - señaló a los gemelos - también hablaremos después de esto, están de su lado - se levantó de la mesa - nos vemos en Hogsmeade… esta noche - una sonrisa traviesa y maléfica se asomo en su rostro - por cierto Sol, hoy llegan los demás - con eso se encaminó a la salida, mientras que Andoni miraba a la pelirroja, levantando los hombros con resignación, para después mirar al pequeño.
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¿Vienes Iván? - interrogó con diversión, el pequeño asintió y se levantó de la mesa.
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Que tengan buen provecho - deseó con diversión, mientras veía a su hermana hundir el rostro entre sus palmas.
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¡Oye Harry! - llamó la atención de el ojiverde - disfruta tus ultimas horas, porque no creo que salgas vivo después de esta noche - afirmó Andoni con diversión, para reír quedamente y salir al lado de Iván.
Después de su partida, el grupo sentado en la mesa miró a Sol con curiosidad.
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¡Por Merlín! ¡Vienen todos! - suspiró con resignación.
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¿Quiénes son todos? - interrogó curioso el gemelo.
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Todos mis primos… - suspiró - ya lo verán, esto será raro… muy raro… - afirmó, miró a Harry, tomando su mano entre las zullas la colocó bajo su mentón, mirándolo con ternura a los ojos - perdónalos… si quieres dejarme antes de enfrentar esto lo entenderé - expuso con tristeza, esperando alguna señal de negación de su sorprendido novio.
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¿De qué hablas?, yo no te dejare por tus primos - afirmó serio, aunque la curiosidad lo atormentaba
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Ya lo veras… si después de esta noche sigues conmigo, ¡será un milagro! - afirmó serena, aunque una chispa brillaba en la profundidad de sus ojos.
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Mmmm esto no me agrada - musitó el ojiverde, temeroso de lo que podría suceder.
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Será interesante, llevaremos varitas y muchas municiones - afirmó el pelirrojo divertido.
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Si, no dejaremos que nos ganen, no te preocupes Harry - animó Ron divertido, aunque una espinita seguía atormentándolo.
El desayuno terminó, así que se encaminaron al Estadio, donde la francesa se separo del grupo, que se dirigió a los vestidores, mientras que ella subía a las gradas.
En Gryffindor…
Ginny se paseaba por la habitación, divulgando epítetos nada agradables hacia los demás descendientes de su estirpe.
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Esos no venden a mi madre solo porque no se deja, pero son capaces de vender cualquier cosa… en serio… ¿no viste?, o sea ayer a mi me intentaron vender con Blaise… - exclamó con molestia y furia en sus ojos.
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Pero Ginny… - Lavender la miraba pasear por la habitación, escuchando toda clase de insultos, mientras trataba de tranquilizarla.