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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 34

En Beauxbatons…

Hermione detuvo su deambular incesante por un momento, para después girar inesperadamente hacia su amiga - Ya lo tengo… el único que puede averiguar qué es lo qué pasó ahí es Gerry… tengo que transformarme en él y hablar con Draco para saber como están las cosas - señaló apresurada, mirando la expresión de la francesa.

  • ¿Estas segura? ¿No crees qué sospechen algo si de pronto llega Gerry a hablar con ellos? - interrogó desconfiada.

  • No lo creo, Draco se lleva bien conmigo como Gerry, Nott un poco y Blaise solo se la pasa fastidiando a Malfoy así que no creo que haya problemas - manifestó positiva, encamándose a la puerta - tengo que ir a averiguar, te veo después y te cuento lo que averigüe ¿de acuerdo?

  • De acuerdo, pero ten mucho cuidado - accedió Moon aún con recelo.

  • No te preocupes, estaré bien, nos vemos - con eso abandonó la Sala francesa.

  • Ah Hermy, espero que esto de resultado - murmuró a la nada, mientras se recostaba en su cama con la imagen de Harry en su mente lo cual le provocaba una sonrisa.

En tanto Hermione caminaba presurosa por los pasillos con una firme idea en su mente, averiguar qué era lo qué pasaba con Draco y sus amigos y sobre todo qué pasaba entre Draco y ella. Mirando por encima de su hombro varias veces, reviso que no hubiera nadie, murmuró la contraseña a la Dama del cuadro, al cual le permitió el paso, rápidamente bebió un sorbo del amargo liquido, haciendo una mueca mientras se despojaba de sus ropas, lanzándolas a la cama, vistiendo el consabido uniforme robado del closet de Draco, mientras que el dolor tensaba su abdomen.

  • Bueno… es hora de averiguar qué pasa con Draco, por qué se peleó con Blaise y Nott en el desayuno y sobre todo que pasó en el bosque, además, ¿Nott le habrá dicho algo? - comentó a su reflejo, mientras ataba su coleta en su nuca y se sonreía nerviosamente, como intentando darse ánimos, con un hondo suspiro, abandonó su refugio en busca de los Slytherin.

En otra parte del Castillo…

Blaise atisbaba discretamente por los pasillos en busca de su presa, después de todo tenia que cobrar venganza de la ofensa de esa maldita sangre sucia, esperaba poder encontrarla sola, y que mejor que transformado en Gerry, así no tenia que discutir con una mujer, después de todo Gerry se había atrevido a considerarse su igual y pagaría por eso.

  • ¿Dónde estas maldito…? o maldita, lo que seas - preguntó en un susurró a la nada, avanzando por los oscuros corredores, parte de su plan de venganza ya estaba en marcha, pero no podía evitarse el gusto de hacerla sentir un temor que calara sus huesos.

De pronto una conocida voz gritó su nombre, haciéndolo girar para ver justamente a la persona que buscaba en ese momento, un brillo maliciosos iluminó sus bellas pupilas, mientras una sonrisa se distendía en su moreno rostro, avanzando hacia el castaño que le sonreía placidamente, sin saber que se acercaba a su ruina - Gerard… a ti te quería ver.

Sorprendido por las palabras del moreno, entrecerró los ojos al mirarlo, buscando alguna señal de lo que ocurría, pero la sonrisa de Blaise solo logró que un escalofrió recorriera su columna - ¿A mi? ¿Ocurre algo? Es por lo que pasó en el desayuno - cuestionó apresurado.

  • Tiene algo que ver con eso, pero aquí no… vamos a un lugar más privado - propuso el Slytherin.

  • ¿Más privado?, vamos Blaise, si este lugar esta solitario - replicó, sin confiar del todo en la rara actitud del moreno.

  • Las paredes escuchan, no podemos arriesgarnos - arguyó este - vayamos afuera.

  • Esta bien, pero, actúas muy extraño - manifestó accediendo - ¿y… dónde esta Draco? - cuestionó titubeante.

Al escuchar el cuestionamiento, Blaise solo apretó su puño con fiereza, no quería delatar sus intenciones, así que optó por la malicia - con Nurit, muy ocupado… tu sabes - replicó, sonriendo al ver el pequeño gesto de enfado en el rostro del ojiavellana.

Ya en las extensiones de los terrenos, Blaise se detuvo al lado de un árbol, en tanto que Gerry apoyaba la espalda en este, esperando ansioso la información que pudiera obtener - ¿Y bien? ¿Qué pasa?

Blaise se giró, dispuesto a desenmascararlo, cuando repentinamente una idea mejor llegó a su mente, elegantemente pasó su mano por sus rizos, lanzándolos hacia atrás, mientras daba un par de pasos hasta llegar al lado del D´Granchester - Gerry, bueno… ¿recuerdas esa plática de los gustos de Draco y los míos? - lentamente apoyó la mano en el tronco, a la altura de la cabeza del ingles, acercándose ligeramente.

  • Este… eh… no estoy entendiendo ¿a qué te refieres exactamente? - interrogó carraspeando, mientras retrocedía hasta donde el árbol se lo permitía, sintiéndose acorralado, mientras el aroma de Blaise inundaba sus sentidos.

  • Si, como eso de que él besó tu cuello, ¿recuerdas? - aproximó más su rostro, mirándolo insinuante - mmmm ¿sabias qué hueles a mujer? - susurró cerca del cuello masculino.

  • ¿Blaise? ¿Qué te pasa? ¿No me digas que Draco y tu…? - calló, incapaz de terminar la pregunta, sintiendo un extraño escalofrió recorrer su espina dorsal al sentir el aliento del moreno tan cerca de su piel.

  • ¿Draco y yo?, claro que si… y no me puedes negar que a ti también - manifestó en un murmullo suave pero sensual.

  • ¡¿Yo?! No entiendo de qué me hablas… y yo… yo… él… bueno… - tartamudeó estupefacto, por primera vez no sabia qué decir, estaba helado ante la actitud de Blaise… "no puede ser… ellos… ellos… Draco y Blaise… ¿y Nott también? ¡Por Gryffindor!, ¿qué le pasa?".

  • ¿Te sorprende? ¿Qué pasa Gerry? ¿O me vas a decir qué Draco no te gusta? - suspiró quedamente al oído del extranjero, casi tocándolo con sus labios - se tu secreto - afirmó en un tono tan siseante como el pársel.

Gerry estaba petrificado, "No puede ser… habrá notado algo ¿qué sabe? Quizás me delate… pero no… pero… Nott se dio cuenta, quizás como Gerry también me delate… ¡¡no puede ser!!".

  • ¿Qué pasa Gerry? ¿Te comieron la lengua los ratones? - indagó malévolo, alejándose ligeramente para poder apreciar en su mirada el temor que lo invadía, disfrutando cada instante de su venganza, deleitándose con ese placer - vamos Gerard, nunca has sido tan silencioso…

  • No se a qué te refieres - objetó nervioso, intentando alejarse, pero la fuerte mano de Zabinni lo regresó a su posición anterior, aplicando presión en su brazo, levantó la mirada, dispuesto a rebatir, pero el rostro del moreno había dejado de ser divertido, ahora una mirada gélida opacaba sus orbes, y su rostro era una pétrea mascara de furia.

  • Claro que lo sabes… el juego se acabo - sentenció furioso, ejerciendo más presión en el brazo del ingles.

  • Blaise… no se de qué hablas… creo que estas algo confundido - trató nuevamente de zafarse - ¡suéltame!

  • Te creíste demasiado para lo que eres, ¿creíste qué podías engañarnos con un truco tan barato? No eres más que un maldito ratón de biblioteca - atacó, esperando que ella se delatara.

  • Eres un imbécil… no se que te pasa - rápidamente zafó su brazo, aventando a Blaise, quien trastabillo un par de pasos atrás - el alcohol te ha atrofiado - estaba dispuesto a irse cuando repentinamente Blaise lo tomó por las solapas, levantándolo ligeramente y estrellándolo contra la corteza del árbol.

  • ¿Quieres jugar rudo Gerard? O debo decirte de otra manera… Granger…

  • ¡¡¡Zabinni!!!

En otro punto del Castillo…

Ron vagaba por los confines del Castillo, esperaba encontrar Zabinni y poder decirle unas cuantas verdades - Ese maldito no se burlará de Ginny, si ella esta ciega y no lo quiere remediar, lo haré yo - farfulló furioso.

Atisbando por uno de los grandes ventanales, distinguió la figura de aquel Slytherin, pero no estaba solo, caminaba al lado de un chico conocido - ¡Maldita sea! ¿Qué pasa con las mujeres? Primero Ginny y ahora Hermione - rápidamente se puso en marcha, descendiendo las escaleras con rapidez, necesitaba aclarar las cosas con esa serpiente y de paso alejarlo de su mejor amiga.

Llegó a los terrenos sin aliento, bajar las escaleras lo había agotado, tenia que recobrarse antes de enfrentarse a Zabinni, no podía permitir que ese lo viera en ese estado, se apoyó en un pilar, respirando profundamente, intentando tranquilizar su agitada respiración, estaba lográndolo cuando notó los raros gestos del moreno - ¿Qué le pasa? - avanzó con paso rápido, mirando como Gerry aventaba al Slytherin y como este lo maltrataba - ¡¡¡Zabinni!!! - rugió, llamando la atención del chico de rizos.

En tanto, en el Despacho de Dumbledore…

Después de muchas aseveraciones lógicas por parte de Percival, el chico de pupilas esmeralda por fin accedió a no intentar nada contra los Slytherin y permitir que Snape investigará qué ocurría en esa casa - Pero si intentan hacerle daño a Hermione, tendré que hacer algo - replicó, como única objeción, no quería que le hicieran daño a su amiga.

  • De acuerdo, pero procura ser prudente, no te alteres ante sus provocaciones, intenta mantenerte tranquilo - aconsejó el Director - además recuerda que estamos en el Torneo, no creo prudente realizar una acción desfavorable ahora que somos anfitriones, tenemos huéspedes distinguidos.

  • Esta bien, lo intentare - consintió el buscador, poniéndose de pie - bueno, tengo que hacer un par de cosas más antes del partido - se excusó.

  • Entiendo, solo recuerda… prudencia Harry, por favor - manifestó el anciano, él se limitó a asentir con la cabeza, saliendo del lugar, en tanto Dumbledore se acomodaba tras su escritorio, garabateando en un pergamino y hechizando para que buscara a su destinatario...

Por su parte Harry avanzaba por el pasillo, con un rumbo establecido, seguía preocupado por las acciones de los Slytherin, pero había prometido mantener la calma, y por el momento un pensamiento vengativo se alojaba en su cabeza, mientras la comisura de su boca se levantaba ligeramente en una sonrisa picara.

Poco después tocaba la puerta del lugar donde sabia obtendría las armas para su venganza, la puerta se abrió, dejando ver la figura conocida - Te esperábamos - aseguro el pelirrojo.

  • Si, dinos para que necesitas los servicios de los audaces hermanos W - manifestó interrogante el otro chico.

  • Necesito su ayuda para realizar una venganza - replicó divertido el Gryffindor.

-¿Venganza? ¿Tu? ¿Contra quién? ¿Malfoy? ¿Nott? ¿Snape? Tú dinos y pensaremos en algo - apoyó divertido Freddy, mientras en su mente pasaban algunas maldades.

  • Contra Carlos Mounet y los demás primos de Sol - respondió Harry ampliando su sonrisa ante el rostro cómplice de los gemelos.

  • Mmmmm ¿crees que sea prudente Harry? - interrogó Fred, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte del chico.

  • ¿Así qué tomaras venganza por la broma de anoche?, me parece justo ¿Qué tienes en mente? - interpuso George, acomodándose en el cómodo sofá, en tanto el ojiverde tomaba asiento frente a ellos.

  • He pensado en algo que les duela de verdad, Sol me ha platicado que de lo más preciado que tienen son sus instrumentos - afirmó, levantando las cejas interrogante.

  • ¿Quieres romperlos? No crees que es un poco… - opinó Fred.

  • Claro que no quiero romperlos, no exageres, solo… - expresó Potter, procediendo a explicar en que consistiría su venganza contra los franceses.

  • Aja, te ayudaremos, suena interesante - aceptó Freddy dibujando una sonrisa en sus labios, mientras sus ojos destellaban divertidos.

  • Harry, no sabia que tuvieras ese instinto maligno dentro de ti, podríamos explotarlo ¿sabes? - señaló George.

  • No gracias, no quiero convertirme en ustedes, solo quiero venganza, además, también necesito otro favor - anunció el buscador ruborizándose ligeramente.

  • ¿De qué índole? ¿Quieres nuestra Sala? Eso te costará muchos galeones - informó Fred, sonriendo pícaro.

  • No seas absurdo… lo que necesito es…

En Ravenclaw…

Ginevra no podía más, la platica entre las hermanas Patil y Lavender había sido relegada a un rincón de su mente, y no es que no le importara lo que decían, en otra ocasión estaría participando en la charla animadamente, pero es este momento, sus pensamientos estaban siendo ocupados por el moreno más sexy de Slytherin.

  • ¿Tú qué dices Ginny? ¿Naranja con rosa o azul con verde? - interrogó Parvati, sin recibir respuesta.

  • Ginny… ¿Ginny?, ¿estas escuchando? ¡Ginny! - la llamó Lavender, zarandeándola ligeramente, sacándola de su estupor.

  • ¿Qué…? Lo siento chicas, estaba pensando en otra cosa - se disculpó la pelirroja - yo… tengo que irme, las veo después - sin más salió de la habitación, dejando a las gemelas y a su amiga con cara de interrogación.

  • ¿Qué le pasa Lav? Esta muy rara - manifestó Padma sin diplomacia.

  • No lo se, pero… en fin, dejémosla en paz, ya hablaré con ella, yo digo que el azul Parvati…

En tanto Ginny abandonaba la Sala Común de las águilas apresuradamente, sin prestar atención a nada, ni siquiera a aquellos que la vieron salir, necesitaba aclarar sus pensamientos y sobre todo, aclarar las cosas con Blaise, necesitaba averiguar qué había pasado entre él y sus amigos, ¿por qué tenia el rostro golpeado? - Tengo que hablar con Blaise, pero ¿cómo? No puedo ir a buscar a Slytherin, tampoco puedo preguntar por él a los de su Casa… aaahhh ¿qué haré? - seguía pensando en la manera de resolver su dilema, cuando a la distancia notó varias figuras en los terrenos, en un principio no les prestó atención, pero la cabellera pelirroja tan parecida a la suya era inconfundible, las figuras bajo el árbol no se distinguían del todo, pero era seguro que si Ron caminaba con esa furia no presagiaba nada bueno, de inmediato se puso en marcha…

En Ravenclaw…

Emi y Theodore, platicaban tranquilamente en la Sala Común, era un lugar pacifico, ya que contrario a la Sala de Slytherin, no se respiraba el veneno en el ambiente y no es que le disgustara a Nott, pero prefería que Emi no se viera envuelta en ese tipo de lugares, de pronto los apresurado pasos que bajaban por la escalera llamaron su atención, notaron como la pelirroja Gryffindor abandonaba la Sala sin notar siquiera su presencia.

  • Que mala educación, pero que se podía esperar de una Weasley - amonestó el rubio, después de todo, no dejaba de ser un Slytherin.

  • Déjala en paz, es una buena persona - la defendió, recordando los hechos acontecidos anteriormente.

  • ¿Desde cuándo defiendes a la Weasley? - indagó provocativo, ya que le gustaba como su novia se enfadaba.

  • Mmm desde que me defendió de las venenosas chicas de tu Casa - afirmó Lumierè mirándolo con reproche.

  • ¿Qué te hicieron? ¿Te ofendieron? - interrogó rápidamente.

  • Tranquilo, no me hicieron nada, como te dije Ginny llegó en ese momento, les dijo sus verdades y nos alejamos - respondió serena, colocando una mano tranquilizadora sobre el pecho de su novio.

  • Ya veo…

  • Aunque iba bastante exaltada, no se qué pasó con Zabinni, creo que aún no comprende muchas cosas, no estoy segura de que tan seria sea su relación con él - comentó inocentemente - pero, no me hagas caso, son solo conjeturas.

  • No creo que sean solo conjeturas. Emi, con respecto a eso, necesito que hagas algo por mí - indicó, susurrándole las palabras al oído.

  • ¿Estas seguro de lo qué me pides? No creo que debamos intervenir - aconsejó dudosa.

  • Nadie tiene porque saberlo, esto será algo muy sutil - afirmó sereno.

  • Eso es respecto a ella, pero y en cuanto a… - calló al captar la mirada maliciosa de él.

  • También entra en el plan - confirmó este.

En los terrenos…

El sonoro grito había llamado la atención de ambos chicos, Zabinni giró para mirar al dueño de aquella voz, mirando la figura de Ronald acercarse, en tanto Gerry respiraba aliviado por la intervención de su amigo, no estaba seguro de a dónde llegaría esto si Zabinni seguía así - suéltame Blaise - murmuró sintiéndose más seguro.

  • Te acaban de salvar, maldito ratón de biblioteca, pero no creas que esto acaba aquí, no te quiero volver a ver en Slytherin y mucho menos cerca de Draco ¿entendiste? - ordenó categórico, fulminándolo con su mirada, estrellándolo contra el árbol, al tiempo que soltaba su brazo.

  • Pero Blaise…

  • Nunca se te ocurra volver a pronunciar mi nombre, una como tu, no merece siquiera pronunciarlo - atacó este, mientras en sus pupilas se reflejaba la más pura frialdad.

  • ¿Qué demonios pasa aquí? - interrogó con un grito Bilius.

  • Nada que te interese, es un asunto entre D´Granchester y yo - expresó fríamente.

  • ¿Estas bien Gerry? - sondeó, acercándose mientras erguía la espalda, denotando así su altura.

  • Este… si, si… yo, estoy bien - respondió este, confundido "¡Lo sabe! Sabe quien soy… pero ¿cómo?...".

  • ¿Seguro? - repreguntó desconfiado Ronald, notando la palidez en el castaño.

  • Si, yo… me tengo que ir - con eso emprendió la carrera lejos de ellos.

Ron la miró alejarse, tenia la necesidad de seguirla y averiguar qué ocurría, pero tenia que saldar una cuenta con Zabinni y era el momento justo para hacerlo, regresó su mirada al moreno, el cual se encontraba ahora recargado en el árbol, desde donde el estaba colocado podía distinguir las marcas de los golpes en el rostro el aquel "¿pero si esta todo golpeado, cómo le puede gustar a Ginny? ¿No se supone qué es de mejor clase? Es un imbécil, un malandrín, le diré a Ginny que molestó a Hermione, veamos como te va con eso, por fin me desharé de ti, eso y lo demás será tu ruina si esto no funciona".

  • Tú y yo tenemos un asunto que arreglar - expresó bravío, levantando un poco el tono de voz - te quiero lejos de mi hermana.

  • Aja ¿y luego? - ironizó el Sly - mira, no estoy de humor para tus arranques, ¿por qué no te esfumas?

  • ¡Eres un desgraciado! - se abalanzó contra el, tomándolo por las solapas y levantándolo ligeramente - escúchame bien maldito, no te quiero cerca de Ginny ¿entiendes? Se que planeas algo y no te lo voy a dejar fácil.

  • Lo que planeo o no con ella es nuestro problema, yo no me meto en tus amoríos con la borracha de Brown - replicó sonriendo malévolamente.

  • ¡Cierra la boca imbécil! - sin pensar demasiado levantó su puño derecho y lo estrelló contra la mejilla del Sly, arrojándolo al suelo - no eres merecedor de hablar de mi hermana ni de mi novia, así que estas advertido, aléjate de ella o se enterará que solo la utilizaste para salvar el pellejo de Malfoy - amenazó el guardián, sorprendiendo a Blaise.

  • No digas idioteces, Ginny jamás creerá una mentira como esa - replicó tratando de disimular, mientras se llevaba una mano a la comisura de los labios y lo miraba con furia.

  • Claro que lo creerá y yo no tendré piedad para decírselo, no vales nada - expresó desdeñoso.

  • Eres un idiota, no tienes ni idea, no sabes lo que arriesgo para poder esta con ella - replicó defendiéndose, mientras se ponía de pie.

  • No te creo nada, podrás haber engañado a mis hermanos pero no a mí - refutó, pero no podía evitar notar el cambio en el semblante del moreno, así como la duda que se sembró en él al escuchar esas palabras.

  • A mi no me importa lo que tu o el mundo crean, solo me importa lo que Ginny piense - afirmó firmemente.

  • Y a mi me basta con eso - intervino Ginny detrás de su hermano, avanzando hasta llegar con Blaise y ayudarlo a sostenerse - Ron ¿qué le hiciste? Eres un salvaje.

  • No me hizo nada - replicó Zabinni, aún mirando las pupilas celestes de Bilius.

  • ¿Cómo no? Si tienes sangre - señalo preocupada.

  • Eso es de antes - manifestó restándole importancia, mientras que el otro los miraba analíticamente.

  • Ron, ya basta de esto, déjalo en paz, yo se lo que hago - aseveró esta.

  • Déjalo Ginny, solo se preocupa por ti - arguyó hipócritamente, mientras su expresión era de un total mártir.

  • Estás advertido - repitió Ronald, alegándose de regresó al Castillo.

  • ¿Seguro qué estas bien? - repitió preocupada Molly.

  • Si, no te preocupes - acotó con ligereza, mientras que con la diestra acariciaba su suave mejilla.

  • Vamos, curemos esas heridas… - encaminándose a un lugar donde curarlo.

····-..· Z&G ·..-····

En el baño de Prefectos…

  • ¿Estas segura de esto? - interrogó Zabinni.

  • Shhh no queremos que venga Myrtle, si sabe que hay un hombre aquí hará un gran escándalo, además no quisiste ir a la Enfermería y tampoco a Gryffindor y claro que no íbamos a ir a Slytherin, así que no se me ocurrió otro lugar - replicó ella, humedeciendo una toalla y limpiando delicadamente la sangre del rostro masculino - Blaise, no te alcanzo, siéntete.

  • ¿Sentarme? ¿Y en dónde? - expresó, mirando a su alrededor sin notar un lugar adecuado para eso.

  • No seas remilgoso - intervino, jalando su mano y haciendo que se resbalara por el muro hasta quedar sentado en el suelo, con ella frente a él en las regaderas.

  • Ginevra, primero me maltratan los Slytherin, luego tú me abandonas, después tu hermano me grita y ahora me haces sentar en el suelo, ¿Qué acaso no me quieres? - replicó chantajista, con su mejor rostro de desolación.

  • No seas exagerado, eres un consentido, no te vas a morir por unos cuantos golpes y si te abandone fue porque tu…- dijo, dispuesta a retomar el tema.

  • No inicies de nuevo con eso - profirió con un gesto cansino, recordando sus últimas palabras a "Gerry".

  • Esta bien, dejemos eso por el momento, por ahora lo importante es limpiar tus golpes - arguyó la buscadora, iniciando su labor, mientras él se quejaba cada vez que ella lo rozaba con la tela.

  • Ginny, ya… estoy bien, tengo buena cicatrización - aseguró él, quitándole la toalla y dejándola a un lado, tomó su manos y con un movimiento rápido la atrajo hacia él - lo único que necesito es a ti - murmuró clavando sus oscuras pupilas en los rojos labios de ella.

  • Tonto… - se acercó rozando con suavidad la boca masculina, percibiendo el acre sabor de la sangre aún en ella, sintiendo la presión de las manos de él en su espalda, acercándola cada vez más, sin lograrlo del todo, así que optó por levantarla ligeramente, y acomodarla sobre su regazo, con las piernas a cada lado de su cadera, logrando que su falda se levantara ligeramente, mostrando la blancura de sus piernas. El sonrojo en las mejillas femeninas se intensificó mirando el fuego del deseo en las orbes oscuras, mientras sus cabellos los cubría como una suave cortina de fuego en tanto la sonrisa de Blaise se expandía con aire pícaro, al recorrerla con su mirada, asiéndola por la nuca la acercó a su rostro, besándola con intensidad denotando su maestría.

Mientras que al sentir la pasión de su pareja, Ginny correspondió al ser recorrida por una descarga de adrenalina, igualando la intensidad de él, sintiendo la sonrisa de él bajo sus labios, el contacto seso poco a poco, mientras que Ginny se afanaba en besar las marcas que él ostentaba debido a los golpes.

Lo sintió estremecerse con cada caricia que le proporcionaba y esa era una gran satisfacción para ella, ese día saldría victoriosa, ahora sabría lo que ella sintió el día anterior, ahora era su turno de verlo desfallecer ante ella, de derrotarlo en su propio juego, lentamente liberó sus manos de los oscuros mechones, deslizándolas lentamente sobre la base de su cuello, hasta llegar al primer botón de su camisa, con el cual jugó mientras besaba tortuosamente su clavícula, siguiendo su camino descenderte y jugando ahora con el segundo botón de aquella prenda; una sonrisa de superioridad asomó en sus rozados labios.

  • Ginny… Ginny… - aspiró profundamente, intentando tranquilizarse pero la sola sensación de la humedad de los labios de la pelirroja en su piel le hacia que fuera aún más difícil lograrlo.

Mientras que ella ignoraba su llamado, apoderándose ahora del tercer botón, en donde descubrió que su piel se tensaba, mostrando un torso bien modelado, optando por delinearlo lentamente con su dedo, deslizándolo a lo largo de la piel que dejaba expuesta deleitándose con aquella sensación, prefirió arrastrar suavemente las yemas de los dedos, escuchando como la respiración de Blaise se aceleraba y sintiendo como las manos en su cintura la estrechaban fuertemente.

Zabinni subió una de sus manos nuevamente a su nuca, separándola de su torso y llevándola hacia atrás para poder encontrar su rostro y besar sus labios con premura, casi con desesperación, queriendo que ella experimentara las mismas sensaciones que le propiciaba, sin racionalizarlo mucho, colocó una mano en su pierna, deslizándola tentativamente hacia arriba, por debajo de la tela de la falda, maravillándose con la suavidad de su piel, sintiendo el sobresalto de ella.

Ginny se separó ligeramente, el sentir la mano de él en su pierna la asustó, pero la sensación que le producía no era incomoda, una corriente eléctrica la recorría con cada pequeño movimiento, aunque experimentaba confusión en permitirle seguir o detenerlo, mirando sus pupilas en busca de seguridad, la cual descubrió sin necesidad de palabras; únicamente sus labios le transmitieron la confianza necesaria.

Dejándose llevar entre los besos terminó de desabotonar su camisa logrando un contacto más directo con la tostada piel, rodeándolo por las costillas, deslizando sus dedos a lo largo de su espina dorsal.

Blaise al sentir esa sutil caricia, escalofríos placenteros recorrieron su cuerpo, su mano en la pierna de Ginn tocó el inicio de sus pantaletas, mientras que con su otra mano, liberó la nuca de ella, para llevarla al frente y retirar el cabello que cubría su cuello, iniciando nuevamente un intenso beso en aquellos labios, para ir deslizándolos a lo largo de su barbilla, hasta donde el escote que se creaba con las solapas abiertas de su blusa le permitía, percibiendo el rápido sube y baja del pecho femenino, soltando los botones de sus ojales con la mano que tenia libre, descubriendo su piel satinada, salpicada de pecas, así como el encaje blanco, sin poder resistirse besó aquella visión, sintiéndola suspirar y estremecerse al recibir el contacto, sintiendo como ella se aferraba más a él, enterrando las uñas en su espalda.

Al sentir sus estremecimientos, bajó su mano a lo largo del muslo, llevándola hasta su cintura, subiéndolas por sus costados recorriendo el contorno de las costillas hasta topar con su ropa, apenas acariciando el encaje de la prenda - Te quiero Ginny… - suspiró contra su piel, calentándola con su aliento.

Ginny escuchó el murmullo desconcertándose por sus palabras, incrédula ante ese tipo de acciones tan poco características de un Slytherin, evocando las sabias palabras de sus amigas sobre todo lo que estaba haciendo él y que se resumía a lo que acababa de susurrarle, pensó en Harry y en que su relación con él era cada vez más lejana, un sentimiento se removió dentro de ella, al aún sentir las caricias del Sly, correspondiendo de igual manera, liberando sus manos de debajo de los brazos de él, colocándolas en su cuello, empujando hacia atrás la camisa de él, separándolo, logrando así deshacerse de la prenda deleitándose con esa imagen, recostándolo nuevamente contra la pared, enterrando el rostro en el cuello, depositando fugaces besos en el, sintiendo los brazos de Blaise rodeándola, estrechándola fuertemente.

Por su parte Zabinni movía sus manos sobre la espalda de ella, queriendo sentir su suave textura, impedido por la tela de la túnica y la blusa, necesitaba sentir aquel calido contacto, decidido la separó con la firme intención de deshacerse de aquellos estorbos, cuando a través de la bruma que los apresaba penetró el sonido de las campanadas del reloj del castillo, ignorándolas, comenzando a deslizar ambas prendas por níveos hombros salpicados de pequitas cuando fue conciente del numero de campanadas, revelándole la hora.

  • ¡Maldición! - masculló furioso, en tanto que Ginny lo miraba desconcertada por su exclamación, mirándola a los ojos, la besó fuertemente, demostrando lo frustrado que estaba, al separarse apoyó su frente en la de ella - lo siento…

Ginny no entendía del todo a qué se refería, lo miró ligeramente decepcionada por sus palabras - ¿Por qué? - interrogó cerrándose la blusa con premura.

  • ¡No, no!, no es lo que tu crees - aseveró apresurado - es solo que tengo que ir al Estadio, a jugar - se disculpó acercándose a besarla.

  • ¿Es tan tarde? - cuestionó pasmada - ¡no lo puedo creer! - "perdí la noción del tiempo".

  • Yo tampoco, ¡maldito reloj! - la miró, admirando el sonrojo en las mejillas de la buscadora - Ginny… eres preciosa - susurró, dejando escapar el aire de sus pulmones.

Ginevra se levantó, sin romper el contacto visual, lo miró incorporarse ágilmente, y recoger su camisa, seducida por aquella imagen, lo sintió acercarse hasta quedar a escasos centímetros de ella, aspirando el aroma de su loción - ¿No piensas arreglarte? No es que no me guste como te ves ahora, pero no pienso compartirlo con el resto del Colegio - musitó cerca de sus labios - ese privilegio es solo mío - abrazándola divertido.

  • A mi tampoco me gusta compartirte - afirmó de vuelta a la realidad, poniéndose de puntas para alcánzalo y darle un beso, el cual no alcanzó a completar, ya que Blaise se irguió superándola en altura.

  • Me parece justo - contestó, divertido por los intentos de ella de besarlo.

Ginny no podía permitir que esta victoria fuera de él, no, esta era su victoria, apoyó las manos en el pecho de Blaise, llevándolo contra la pared, besó su tórax, en tanto bajaba las manos hasta apoyarlas en el hueso de la cadera, inició una serie de besos ascendentes pasando por su cuello y llegando a su meta, el tierno lóbulo de su oreja, calentándolo con su aliento - Solo recuerda que yo no comparto lo mío y mucho menos con Parkinson - aseveró llevando su mano a la hebilla del cinturón.

  • ¿Sigues con eso? ¿Pansy te provoca celos? - interrogó divertido, tragando dificultosamente al sentir la mano en un lugar tan provocador, colocó las manos en su cintura, mientras sentía el peso de ella sobre él.

  • ¡Ya suéltame!, no me rebajare a contestar algo así y menos sobre tu amiga - se alejó de él, dándole la espalda y comenzando a abotonar su blusa, giró la cabeza, mirándolo de reojo - no me tienes segura - se ufanó orgullosa, moviendo su cabeza en un gesto de desprecio.

  • Pues tú a mi si - susurró, abrazándola por la espalda, hundiendo el rostro en la melena rojiza, expresando las palabras que sabia a ella le gustaría oír - Tanto que he sido golpeado, voy a llegar tarde, Hufflic me matará y soy despreciado por mi Casa, ¿no te parece suficiente?

Molly escuchó sus palabras, sabía que contenían la verdad, giró en redondo, mirándolo con ojos de ternura - Gracias…

Él la miró extrañado, sabía que eso ya no era parte del juego - Ginny… yo…

  • Es mejor que nos vayamos - apuró ella, retirando su vista de él.

Tomando su mentón, levantó su rostro para depositar un beso ligero como una pluma en sus labios - Nunca me lo agradezcas, esto es más que eso - notando como las mejillas de ella se teñían de rosa y su sonrisa denotaba ternura, agradecimiento.

Ginny estaba inundada de sensaciones incomparables, sentía seguridad, comprensión, protección, nunca antes la habían tratado de esa manera, la mirada que le proporcionaba Blaise en ese momento era más que halagadora y demostraba más de lo que sus anteriores novios pudieran expresar con palabras.

Zabinni acarició su mejilla - Debo irme, pero tu y yo terminaremos esto en la fiesta de esta noche, pasare por ti después de ganar el partido - tomó su camisa, y se encaminó a la puerta abandonando el lugar, mientras se la colocaba rápidamente.

  • ¡Blaise vístete! - gritó para que la escuchara - dices que no quieres compartirme y tu vas enseñando tu cuerpo por el Colegio - replicó divertida, arreglando su aspecto, se acercó a un espejo, notando la marca ligeramente roja en su cuello - al menos no me dejo una marca como la vez anterior. Respiró profundamente, haciendo un recuento de los hechos, un nuevo sonrojo inundó sus mejillas al igual que un calor recorrió su ser - aahh ese… - con una sonrisa ensoñadora - eso fue interesante…

····-..· D&H ·..-····

En el Estadio…

El juego se desarrollaba con una tensión palpable y no precisamente por el juego en si, si no por los acontecimientos ocurridos antes del inicio de este, por un lado en el palco principal Narcisa y Oxum comentaban sobre Nurit, aunque escuchaban los agrios comentarios sobre el desafortunado encuentro entre Edward Nott y su hijo.

En tanto Bole miró hacia las gradas, donde sus compañeros de casa esperaban expectantes la hora indicada, la venganza contra los traidores se avecinaba, el cielo apenas se tornaba púrpura y el marcador ni siquiera había variado.

Harry estaba envuelto en un mar de pensamientos por la conversación que había tenido con el Director, por otra parte podía distinguir varias mirada sobre él, en especial a su padrino en el papel de Lucius al lado de una rubia estilizada, que lo miraba de reojo, recordando esas pupilas plateadas, que hacia poco tiempo lo miraran suplicantes por su vástago, lentamente subió su mirada hasta encontrarlo, Malfoy sobre su escoba escudriñaba las gradas en busca de algo que definitivamente no era la snitch.

De pronto vio pasar una saeta, distinguiendo la figura de su mejor amiga transformada en Gerry, el cual parecía tener dificultades para esquivar las agresiones de Blaise, no comprendía el motivo, pero las palabras de Ron tal vez eran la clave. Miró el palco donde el Director se encontraba sentado, mirándolo como pidiendo autorización para intervenir, pero no lograba establecer contacto visual con él.

El fuerte sonido local anunciando diez puntos más para Beauxbatons lo sacó de sus cavilaciones, fijó su mirada en aquellas amazonas, especialmente en su pelirroja, ya que esta había sido la autora de los puntos favor de ellas.

En cuanto a Bilius, miraba el juego, centrando su atención en Gerry y en la rara actitud de Blaise…

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Miró la llegada de Gerry con ansiedad, se acercó a Harry - Ya llegó Her… Gerry - anunció, encaminándose hacia él, cuando estuvo a su alcance susurró como si alguien pudiera escucharlo - ¿estas bien Hermione?

  • Si Ron, tranquilo - respondió ella intentando aparentar tranquilidad.

  • ¿Seguro? Estabas peleando con él cuando llegue, ¿qué te dijo? - indagó preocupado.

  • Tranquilo Ron, no fue nada - repitió tratando de sonar más relajado.

  • Pero te estaba amenazando, ¿eso es nada? - interpeló empecinado.

  • No temas, solo se aseguraba que no me acercara a Ginny - mintió - esta celoso de mi amistad con ella - aclaró, esperando que el cambio de tema funcionara.

  • ¿Celoso? Que derecho tiene ese de ponerse celoso de mi hermana si solo salió con ella por proteger a Malfoy - se indignó el pelirrojo.

  • Vamos Ron, Zabinni no es tan malo - lo defendió

  • ¡No! Tu también, ya estas como Ginny, ahora resulta que Zabinni es un pan de Dios - amonestó sarcástico.

  • Tampoco, solo digo que con tu hermana es diferente, a propósito ¿Qué le dijiste cuando me fui? - preguntó, mirándolo analíticamente.

  • Solo arreglamos unos pequeños asuntos - evadió la respuesta.

  • Te hemos dicho que te mantengas alejado de ellos - murmuró Harry, preocupado.

  • Lo se y eso hago, vamos, Cedric nos va a dar indicaciones - arguyó Gerard, avanzando hacia el capitán.

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De pronto en las gradas, reconoció un par de cabelleras rojizas, sonriendo malévolo reconoció a sus padres y un par de pasos atrás estaba su hermano Bill al lado de su esposa - Mira Harry, mis padres llegaron - acertó a decir, mirando como el rostro de Fred se agudizaba.

  • Ron, no se te ocurra hacer nada, Ginny te matara si intervienes - aconsejó el buscador con precaución.

  • Pero es mejor que acabemos con esto, entre más lejos estemos de esos, mejor - señaló firme - además Blaise Zabinni no me cae bien y a mis padres tampoco, y así como esta de golpeado mis padres pensaran que es un buscapleitos cualquiera, mi madre lo descalificará de inmediato y mantendrá a Ginny lejos de ese - presagió malicioso, orgulloso de haber contribuido a los golpes en el rostro del Slytherin.

  • Si, pero si le dices eso, el que quedará en mal serás tú por haberlo golpeado - prorrumpió lógico, recordando las palabras de su amigo.

  • Ron, Ron, Ron, mi querido hermanito, te falta astucia, es mejor que nos dejes a nosotros ese asunto - opinó Fred, que había escuchado el discurso de su hermano menor - a nuestra mamá no le gusta que seas buscapleitos, así que deja que Ginny se arregle con su novio.

  • Para empezar, ese no es su novio y jamás va a entrar a la familia - objetó Bilius, en tanto Harry negaba cansado.

  • Tu tranquilo, preocúpate mejor por tus asuntos y deja lo demás en manos de los gemelos Weasley y ahora si me disculpan, tengo que atender unos negocios y quizás le haré compañía a Luna, seguramente esta sola en alguna parte del Estadio - comentó malicioso, dándoles la espalda encaminándose a la salida.

  • Fred, eres un… - intentó ponerse de pie, pero la mano en su hombro lo detuvo.

  • Ron, déjalo ¿Por qué te enojas? - interrogó, notando como Justin intentaba detener a Fred.

Por su parte Nott surcaba los cielos tristemente, aunque su atención estaba en el juego y en obtener la victoria, no podía pasar por alto los hechos con su padre…

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Nott se encontraba parado en la puerta del Estadio, acompañado de su novia, hoy era el día elegido para presentarla a sus padres y dejar caer la bomba a los demás, esperaba que con la sorpresa sus padres no tuvieran tiempo de reprenderlo en público.

  • ¿Estas seguro de querer hacer esto? - preguntó temerosa hecha un mar de nervios.

  • Muy seguro, no temas, tengo todo planeado - aseguró él, tratando de darle confianza.

En ese preciso momento, sus padres llegaban a su lado sin darle tiempo de nada - Tu has traído la desgracia a mi familia - atacó Edward furioso, señalándola despectivo.

  • Querido tranquilízate - pidió la nueva esposa de este.

  • Padre, ¿qué pasa? - interrogó Theo estupefacto.

  • ¡Tu! ¡Has deshonrado mi apellido! - vociferó, levantando su mano derecha y estrellándola inmisericorde contra la mejilla de su vástago, derribándolo.

  • ¡Theo! - se preocupó Emi, hincándose a su lado.

  • ¡Suéltalo! No te atrevas a tocarlo, tu has traído la desgracia mi familia - avasalló sin piedad, con sus pupilas plateadas destellando de furia.

  • Pero… - intentó hablar, mientras una lágrima de tristeza se deslizaba por su tersa y pálida mejilla.

  • Padre…

  • ¡Cállate! Me has avergonzado, ¿tú con una mestiza? - interrogó dando una paso amenazante hacia la pareja.

  • ¡Nott! ¡No es tiempo de descansar, párate y vámonos, tenemos un juego que ganar! - ordenó Cedric, interviniendo sin miramientos - y tu Emilie, ¿Qué haces todavía aquí? Tienes un lugar en las gradas ¿o no? - continuó, alejando a la pareja de Edward.

  • Oye tu jovencito - gritó el caballero furioso.

  • Si nos disculpan, estamos a punto de iniciar el partido - y sin más se perdieron entre el bullicio del pasillo.

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"¿Y ahora qué demonios haré? Sabia que esto iba a pasar, no creí que mi padre… no la verdad es que si, esto era una posibilidad, él es demasiado prejuicioso y demasiado conservador, la muerte de mi madre lo dejó marcado y su vida entre mortifagos y sociedad pura no ha ayudado" miró con pesar las gradas, en donde su novia lo miraba con aprensión y tristeza *"lo peor fue como la maltrató, ella no esta acostumbrada a ese tipo de tratos, eso es muy de los Slytherin".*Sacudió su cabeza, tratando de ignorar lo afligido que estaba e intentando concentrarse en el juego, después de todo no podían perder, él tenia una obligación y una responsabilidad.

En tanto Draco miraba impaciente las gradas de todo el Estadio, no había señales de la castaña de Gryffindor y eso lo ponía nervioso, pero sobre todo las miradas que le lanzaban sus padres, después de lo ocurrido con Nott y de lo que él había hecho…

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Draco avanzaba rápidamente por el pasillo, cuando percibió que cerca de donde se encontraba su madre, acompañada de Oxum Zabinni, estaba Hermione, para ese momento la situación de Nott ya se había expuesto y él no quería correr el mismo riego, ni siquiera levantar la sospechas, rápidamente y antes de que titubeara en su decisión, localizó a Nurit, llevándola la lado de su madre antes de que la chica tuviera tiempo siquiera de rehusarse.

  • Madre, quiero presentarte a Nurit Schlange, mi novia - expresó el rubio, sorprendiendo a las damas, que no esperaban ese tipo de noticias, así como la chica, la cual no había sido prevenida a cerca de esa situación.

  • ¿Tu novia? - alcanzó a pronunciar la dama, antes de recobrar su aplomo natural - un placer señorita Schlange, hija de Elizabeth y Gram. Schlange, grandes amigos de la familia - señaló fríamente.

  • El placer es mío - replicó nerviosa por la actitud de Draco, eso era más de lo esperaba que hiciera para recompensarla por sus faltas.

En tanto Draco miraba como el rostro de Hermione se contraía en un gesto, para después correr lejos, sin permitirle observar su reacción, de pronto la voz de su madre lo trajo de nuevo a la realidad.

  • Y esos golpes en tu rostro ¿a qué se deben Draco? - cuestionó preocupada, acercándose a su vástago, sin importarle colocarlo en una posición vergonzosa, le tomó el rostro entre sus manos.

  • Este… no es nada, yo… - en ese momento arribó Blaise, que de inmediato captó la atención de Oxum, aunque tuvo la intención de evitarla.

  • ¡Blaise Zabinni! - latigueó con su voz, logrando la inmediata atención del moreno, el cual se aproximó precavido, mientras se arreglaba en la medida de lo posible el estado de sus ropas.

  • Buenas tardes… eh madre, Sra. Malfoy - saludó alisando las solapas de su camisa.

  • Él… me pelee con él… bueno, no peleamos, fue un juego solamente - arguyó Malfoy, liberándose de los cuestionamientos, en tanto Blaise lo miraba sin comprender.

  • ¿De qué hab…? - intentó cuestionar el moreno, siendo callado por su amigo.

  • Si, mira, él también esta golpeado - señaló el rubio, tomando el rostro de Blaise y señalando las claras marcas de sus "juegos".

  • Discúlpenos un momento - manifestó Oxum, tomando el hombro de su hijo y alejándolo del trío, Draco miró a su madre en espera de algún reproche.

  • Esto no le va a gustar a tu padre - señaló la dama, mirándolo reprobatoriamente.

  • ¿Mi padre va a venir? - interrogó ocultando el temor que le infundiera este tras su mascara de frialdad, levantando la comisura izquierda de su boca despreciativamente.

  • ¿Qué pasa? - interrogó aquella voz enérgica, con su conocida frialdad, imponiendo su presencia al lado de Narcissa, mientras el sonido sordo de su bastón se escuchaba, mirando a Nurit con curiosidad para después deslizar su mirada sobre su hijo, haciendo que este sudara frío y un escalofrío lo recorriera.

  • ¿Dónde estabas Lucius? - indagó su esposa, nerviosa al verlo detenerse a su lado.

  • Un asunto del Consejo, parece que Hogwarts sigue decayendo en manos de ese anciano, así como de la desgracia que ha caído en el apellido Nott, su hijo no resulto ser lo que esperaba - mirando a Draco de arriba abajo.

De inmediato Draco se puso en movimiento, esas palabras eran como un balde de agua fría que le recordaba sus obligaciones - Padre, quisiera presentarte a Nurit Schlange, mi novia - acertó a decir, empujando ligeramente de la cintura a la chica, haciéndola avanzar un paso para quedar frente al rubio caballero.

  • Es un placer señor Malfoy - señaló izando su mano en un elegante movimiento.

  • El placer es mío señorita Schlange - afirmó tomando la mano con delicadeza e inclinándose sobre esta depositando un ligero beso en el dorso - has mejorado tus gustos hijo - señaló halagando a la chica, sin dejar de mirar reprobatoriamente a su hijo.

  • Este… el partido esta por comenzar, debo retirarme - tomando de codo a su novia.

  • Espera un momento Draco, quiero hablar contigo - arguyó Lucius - si nos disculpan señorita Schlange, Cissa, no tardaremos - se disculpó alejándose.

  • Ese no es el aspecto que debe tener un Malfoy, te he dicho que siempre debes mantenerte pulcro, ¿qué va a pensar la gente cuando te vea? Que eres un vagabundo, un malandrín cualquiera, ¿Qué no te enseñamos las buenas maneras de los sangre pura? ¿Qué clase de comportamiento es ese? ¿Es eso lo que te enseñan en esta escuela?, ¿Acaso quieres terminar como Theodore? - reprendió imperturbable el hombre.

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"Hice lo correcto al presentar a Nurit, no puedo caer en lo que hace Nott, mi madre se desilusionaría y no puedo fallarle, porque ella nunca me ha fallado, pero mi padre… no se qué quiere de mi, nada de lo que hago lo complace y no puedo salirle con algo así, cómo decirle que me enamore de una sangre sucia y que además es Granger, es peor que lo que hizo Nott… quizás a él no le importa decepcionarlos porque su madre ya no esta y su padre es un viejo y su madrastra no es muy relevante".

Por su cuenta, Blaise Zabinni se divertía al tiempo que se preocupaba por lo que ocurría en el partido, gozaba molestar a Gerry lanzándole la bludger mientras sonreía maliciosamente cada vez que el castaño lo miraba con enojo - Eso te pasa por jugar con los Slytherin - murmuró para si.

Dirigió sus pupilas hacia Draco, esperando verlo siguiendo la snitch, pero para su fastidio, el rubio miraba las gradas disimuladamente "idiota, seguramente esta buscando a Granger y esa esta jugando ¡que estupidez!, ¿qué no entiendes que esa no Draco?".

Notó como el líder de su Casa se tensaba momentáneamente, siguiendo la dirección distinguió la figura de Hermione Granger en las gradas "si Brown esta aquí, ella solo puede ser Ginny" sonrió interiormente, de pronto una idea llegó a su mente, miró a su madre, la cual le sonreía aprobatoriamente, buena señal, ya que era indicio de que la noticia de su relación con Ginevra no había llegado a sus oídos y eso lo hacia sentir seguro, por el momento no esta preparado para comunicárselo a su madre.

Golpeó una bludger con destreza, en dirección a una cazadora francesa, golpeándola ligeramente pero no logró derribarla - Mmmm tenemos que ganar este juego rápido, para que mi madre se vaya y yo pueda ir a la fiesta con Ginny - apeándose en su escoba, buscó una nueva bludger para lanzarla contra las contrarias, pero sin dejar de molestar al cazador castaño - no te libraras de mi tan fácilmente.

En el cielo, D´Granchester volaba hábilmente cazando la quaffle, pero los constantes roces con Zabinni la estaban llevando a la histeria, después de haber presenciado la hipócrita escena de Malfoy presentando a Nurit como su novia ante sus padres "maldito hurón, ¿cómo se atrevió a hacer eso? Si, es un vil cobarde, siempre huyendo… siempre escapando por la puerta fácil, pero si cree que por esto me voy a quebrar se equivoca no me vera llorar, yo le diré unas cuantas palabras y me va a oír rubio tenido, ser del mal", de pronto su mirada captó a Hermione Granger arribando al Estadio, tomando asiento al lado de Lavender, la cual la miraba suplicante, viró su escoba rápidamente, recordando la disputa que había tenido con ella por su tremenda indiscreción.

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Hermione miraba furiosa a Lavender, había pedido hablar con ella sin importarle que las gemelas Patil se ofendieran por su fría actitud, y por el rostro de Lavender era obvio que temía lo que pudiera decir.

  • ¿Gerry? - tanteó la chica, avanzando tras él, ya que caminaba con pasos furiosos, lejos de cualquier oído indiscreto.

  • Lavender, ¿Cómo pudieron traicionarme así? ¿Dónde esta Ginny? - interrogó sulfurado.

  • Yo… no se donde esta Ginny… ¿de qué hablas? - osó preguntar, aún sabiendo a lo que se refería él.

  • No finjas, ¿quien fue? Ginny le dijo ¿fue ella? ¿Cómo me pudo traicionar? - interpeló caminando de un lado a otro, intentando no desquitar su furia sobre la chica.

  • Es que… yo… bueno… ella…

  • ¿Qué? Dilo de una vez, ¿por qué se lo dijo? - exigió, tomándola por los brazos y zarandeándola.

  • ¡Me lastimas! Contrólate…- se quejó, intentando tranquilizarlo.

  • Solo dime qué fue lo qué pasó - pidió, liberándola de sus manos.

  • Fue un accidente, ayer en la fiesta Zabinni escuchó cuando yo hablaba con Ginny y pues, se enteró - soltó entrecerrando sus ojos, esperando los gritos del chico.

  • ¿Qué? ¡¿Y por qué no me lo dijeron?! Pudieron avisarme, prevenirme - reclamó reiniciando sus pasos furiosos.

  • Es que… bueno, él nos amenazo, prometió no decir nada a nadie a cambio de que no te dijéramos nada - respondió avergonzada la pelinegra.

  • ¿Qué? ¿Y creyeron en él? Debieron decírmelo, ¡son mis amigas…! - farfulló con rabia.

  • Lo sabemos, pero… ¿y si le decía a alguien? ¡Podían expulsarte!, no sabíamos que hacer - se defendió con la cabeza gacha sin enfrentar la mirada castaña.

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Inesperadamente sintió como una bludger rozaba su brazo, trayéndola de nuevo al juego, miró hacia arriba, notando la sonrisa malévola en el rostro moreno, mientras que Cedric lo reprendía - ¡¡Zabinni!! Tienes que atacar a las francesas, no a tus compañeros ¡pon atención en lo que haces!

En las gradas Ginny tomaba asiento al lado de su aún cuñada, notando lo afligida que estaba, en tanto que ella no podía ocultar su alegría - Hermione te estuve buscando ¿Dónde diablos estabas? - cuestionó preocupada la leona.

  • Tranquila Lav, ¿qué pasa? - replicó extrañada.

  • ¿Qué pasa? ¿Gerry no te lo ha dicho? - preguntó en un susurro.

  • Si, ya me dio la poción, tranquilízate - manifestó serena.

  • ¿Cómo me voy a tranquilizar? Zabinni habló con Her… con Gerry… y le dijo todo…ahora Gerry esta furioso con nosotras - evidenció, mientras el rostro de la pelirroja palidecía.

  • ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? O sea, yo est… yo vi a Blaise y no me dijo nada - explicó ella.

  • No se, solo se que esta furioso - argumentó atormentada la pelinegra.

  • Pues a mi me dio la poción y no me dijo nada - replicó, mirando al cielo, donde Gerard jugaba hábilmente.

El partido trascurrió agitadamente, las anotaciones se sucedían gracias a la labor de ambos equipos, en tanto que los buscadores no lograban atrapar la preciada bolita dorada, el cielo empezaba a tornarse púrpura, eliminando los últimos rayos del astro rey, pero extrañamente en el firmamento no había señales de estrellas, el Estadio solo estaba iluminado por luces especiales para los partidos nocturnos.

En un momento dado, desde las bancas una señal fue dada, el conspirador miró hacia las gradas, en donde su cómplices sonreían ampliamente mientras se distribuían disimuladamente a lo largo del Estadio en lugares estratégicos.

Un Slytherin escondido entre las torres que sostenían las gradas sacó de su túnica su varita, y sin dudar, apuntó hacia el cielo, recitando un hechizo que comenzó a llenar el cielo de una espesa neblina.

En tanto el partido se desarrollaba normal, nadie sospechaba nada, cuatro conspiradores se encontraban debajo de las luces principales, su propósito era apagarlas momentáneamente, de pronto notaron que la primera fase de su venganza ya estaba en marcha, un relámpago iluminó el firmamento provocado por la varita de uno de su Casa, fue el momento preciso para apagar las luces, dejando al Estadio en una oscuridad total.

Todo ocurrió demasiado rápido, el pánico se había desatado, los gritos se sucedían en el recinto, el tiempo era poco y ellos debían ser rápidos; otros se encontraban atacando las escobas de tres de sus compañeros cubriendo el ataque con relámpagos que parecían ser de la tormenta, logrando que las escobas ardieran.

Mientras que Bole amparado por la oscuridad en la banca, recitaba un hechizo que había lanzado previamente a las bludger, las cuales atacaban inmisericordes a todo el mundo, especialmente a las escobas que ardían en el cielo.

  • ¡Silencio! ¡Calma! ¡Lumus Solarum!- gritó la máxima autoridad del Colegio, logrando que una potente luz iluminara, tan claro como el mismo sol, en tanto que McGonagall lanzaba un hechizo al cielo, tratando de calmar aquellos extraños relámpagos, esa fue la señal que los conspiradores aprovecharon, para desvanecerse entre la gente, mientras que Bole colocaba su mejor cara de aflicción deteniendo su hechizo.

Al momento de iluminar, las escobas en llamas cayeron al suelo con un sonido sordo, nadie se explicaba lo que había pasado, simplemente en el suelo varios jugadores yacían lesionados y algunos inconscientes.

Los Sanadores se pusieron en movimiento de inmediato, los murmullos de preocupación no se hicieron esperar, la confusión imperaba en el Estadio, los profesores y Dumbledore intentaban calmar a la concurrencia, Cedric descendió al nivel del suelo, pero sin bajar de su escoba, en tanto miraba a sus jugadores en el suelo, así como a las chicas de Beauxbatons.

  • Todos abajo - ordenó el árbitro, autorizando a los jugadores que no habían sido dañados a descender.

  • ¿Qué pasó Cedric? - interrogo preocupado - ¿estas bien?

  • Si, estoy bien, pero no se qué pasó, todo esto fue muy raro, nunca había visto algo así - replicó extrañado.

  • ¿Quiénes son los heridos? - indagó Flich….

Harry y Ron corrieron a auxiliar a sus compañeros, pero al distinguir a lo lejos a Gerry corrieron asustados - ¡Gerry! - gritó Ron, notando como el cuerpo de este estaba parcialmente cubierto por Malfoy - ¡quítate de encima hurón! - bramó, removiendo el cuerpo de Draco, el cual estaba atontando por lo ocurrido y no comprendía del todo lo que había pasado.

  • ¡Gerry!, responde ¿me escuchas? - interrogó Potter tomando el rostro del castaño, descubriendo un hilillo de sangre que corría por su rostro, emanando desde su frente, así como en la comisura de su boca, en ese momento arribaron los servicios sanadores, ordenándolas que se retiraran y los dejaran llevarse al chico.

  • Yo voy con él - alegó Potter.

  • ¿Qué le hiciste Malfoy? - cuestionó Bilius, tomándolo de las solapas de su túnica y zarandeándolo - yo se que tu tienes algo que ver con esto.

  • Yo no le hice nada y suéltame comadreja… - replicó molestó el rubio, pero aún estaba confundido, no sabia con claridad lo qué había pasado, de lo único que estaba seguro era que Gerry lo había ayudado.

  • Más te vale que no le pase nada ¿escuchaste? O te las veras conmigo - sin más se alejó tras Potter y los Sanadores que llevaban el cuerpo del castaño.

Draco era observado por un Sanador, que lo interrogaba para saber su estado físico, rápidamente se deshizo de él - Suélteme, estoy bien - lo dejó ahí, dispuesto a ir a ver a Gerry, pero al mirar a su alrededor notó que Blaise y Theo también estaban inconcientes y eran llevados en camillas, se acercó a ellos aún pasmado, al pasar al lado de Bole escuchó el susurro viperino de este - ¿qué se siente líder que otros hagan el trabajo que tu no haces?

  • Tu… maldito - replicó cayendo en cuenta de lo que en realidad había sucedido.

  • Malfoy ¿dónde crees que vas? Este juego no ha terminado, y tu estas en perfectas condiciones, sube a una escoba y atrapa esa snitch, este juego necesita acabar lo antes posible - ordenó Cedric, mirándolo con sus frías pupilas que no admitían discusión - Justin, Zac, ustedes ocuparan los lugares de Nott y D´Granchester, Fred, ¿Dónde demonios esta Fred? - bramó indignado.

  • Aquí Cedric, tranquilízate - manifestó el pelirrojo, arribando en ese momento.

  • Tu ocuparas el lugar de Zabinni, hay que acabar con esto rápido, así que Malfoy a lo tuyo, vámonos - ordenó regresando a la arena, en donde se elevaron.

Sol… despierta nena… Sol…

  • Señor Potter, deje de importunar a la enferma por favor - regañó la enfermera Pompfrey.

  • Pero… - intentó alegar el buscador, angustiado, llegando al lado de Iván, le sonrió tranquilizador, aunque estaba demasiado preocupado por lo que para él, era obvio que fue un atentado - va a estar bien Iván, ya lo veras.

  • Esa loca enfermera me corrió - se quejó Ronald, uniéndose a Potter y a Allen, mirando angustiado como Sol también estaba en una cama - ¿ella también?

  • Si, pero va a estar bien - aseguró Harry, dándole confianza a Iván, aunque no sabia qué hacer.

  • ¿Qué hacemos Harry? - interrogó en un susurró Ron - ¿qué crees qué fue esto?

  • No lo se pero… - en ese momento vieron pasar otras dos camillas con las reconocibles figuras de las serpientes.

  • ¿Zabinni? ¿Nott? - se desconcertó Potter, ya que habría podido jurar que había sido un atentado, pero si así fuera los Slytherin no hubieran salido heridos.

  • No puedo creerlo - murmuró Weasley, al ver los cuerpos pasar.

  • Lo se, yo tampoco, esto es muy raro - expresó, acercándose en lo posible a la cama de su novia junto con Iván, mientras que Ron hacia lo propio con el castaño, de pronto una idea llegó a su cabeza y rápidamente se acercó a Potter

  • Harry, ¿qué pasa si se termina la poción mientras esta aquí? - cuestionó exaltado.

  • ¡Diablos!… no pensé en eso… tenemos qué hacer algo y rápido - murmuró este, buscando en su cabeza una manera de sacarlo de ahí antes de que regresara a su estado original.

  • ¡Todo esto es tu culpa Potter! - gritó Douglas, acercándose con pasos rápidos a la cama, seguidos de varios franceses - toda esta escuela es un caos y tu eres el peor de todos, aléjate de mi prima ¿escuchas? - bramó consternado el chico - Iván, tu te quedas con nosotros, algo te puede pasar si te quedas con este - mientras los demás rodeaban la cama de la pelirroja impidiéndole al ojiverde que se acercará.

  • ¿Pero qué demonios…? - intentó discutir Harry, pero la mano de Rodrigo en su hombro lo detuvo.

  • Están muy preocupados por Sol y no escuchan razones - arguyó el chico de Francia - dales algo de tiempo, no son tan malos, solo están preocupados ¿de acuerdo?

  • Pero ella es… - intentó volver a replicar.

  • Si, lo se, pero ellos son seis y no te van a dejar acercarte por ahora, cuando Sol despierte y los regañe yo te aviso - sin más se unió al grupo de familiares que resguardaban la cama de la chica.

Aún miraba con furia a los chicos, cuando un tirón en su túnica llamó su atención, topándose con la mirada castaña - ¿Hermione? Miró la cama donde Gerry aún no despertaba.

  • Soy yo… Ginny - replicó en un murmullo - ¿cómo esta Gerry?

  • Aún no lo sabemos, pero Ginn… Zabinni también esta aquí - evidenció el buscador.

  • ¡¿Qué?! ¡¿Dónde?! - murmuró, buscando entre las camas, hasta que lo encontró - Blaise… - sin pensarlo avanzó, pero la mano de Harry la detuvo.

  • No te puedes acercar, recuerda que eres Hermione - evidenció.

  • Pero… - en ese momento una pequeña figura pelinegra se hizo lugar entre las muchas personas, avanzando hasta la cama del aún inconsciente rubio - Emilie…

La pelinegra ignoró las miradas de las Slytherin mientras descendía, estaba más preocupada por no ver a Nott en el aire que por lo que pudieran decir esas, entró a la Enfermería notando el mar de gente que ahí se encontraba y como pudo se hizo lugar entre todos hasta llegar a la cama en donde su novio reposaba - Theo… - suavemente acarició su mejilla, notando como empezaba a colorearse de un tono morado en su frente, seguramente se había golpeado, un hilillo de sangre brotaba de su frente, tiñendo sus rubios mechones de carmesí - Theo, despierta amor… por favor.

Oxum intentaba avanzar entre aquellos personajes que abarrotaban la Enfermería, a su lado avanzaba Sirius, quien había tenido que beber un poción para terminar los efectos de la multijugos, en vista de que no podían avanzar se dirigió al jefe de Sanadores - ¿Podría sacar a toda esta gente de aquí?

  • Eso intento caballero, pero como vera no son muy cooperativos - arguyó el galeno.

  • Pues hágalo con firmeza - ordenó, esperando que el hombre obedeciera.

  • Por favor, todos los que no estén lesionados, salgan de aquí para poder atender a los heridos - expuso el hombre, solo unos cuantos abandonaron la Sala, así que optó por ir de cama en cama.

Aprovechando el pequeño espacio, Oxum guiada por Sirius logró llegar hasta donde su vástago yacía - Blaise… cariño, despierta…- murmuró pasando su mano por los rizos oscuros del Sly.

  • Mira Ginn, ahí esta tu suegra - murmuró Lavender, señalando a la dama.

  • Ya la vi - replicó, mirando a la fina figura que acariciaba los mechones de su ¿novio?, admirando el porte y la elegancia de su madre.

  • Que graciosa Lavender - acertó molesto Ronald.

  • Ron déjalas en paz - pidió Potter, sintiendo el peso de una mano en su hombro se giró.

  • Harry Ron, ¿están bien? - prorrumpió Black, mirándolos analíticamente.

  • Sirius, si, si estamos bien - afirmó Potter, sintiéndose mejor al ver la figura de su padrino.

  • Entonces ¿qué hacen aquí? - cuestionó, mirando en dirección a la cama donde distinguió al castaño - ya veo es ¿Gerry cierto? - miró a la castaña, sonriéndole cómplicemente - Hermione, un placer verte, hace tiempo que no platicamos, Remus quiere hablar contigo el libro de aritmancia que te prestó - mintió divirtiéndose con la cara nerviosa de Ginny.

  • Yo… este, si… claro, el libro… yo hablare después con él… esto… - tartamudeó nerviosa, ya que no sabía que se refería el ojiplata.

  • Sirius, ¿no puedes sacar a todos de aquí? - pidió su ahijado, señalando al grupo de franceses.

  • ¿Por qué? ¿Qué pasa? - indagó sin entender.

  • Es Sol, también esta herida pero ellos no me dejan acercar - explicó éste.

  • ¿Cómo que no? ¿Qué les da valor para hacer eso? - cuestionó, llamando al Sanador y ordenándole que sacara al grupo.

  • ¿Y usted quién es para sacarnos de aquí? - rebatió Carlo, mirando al Sanador como si fuera un ser inferior.

  • Yo soy el Sanador que atenderá a la chica y a menos que ustedes salgan no puedo hacerlo - se defendió el facultativo.

  • Pues atiéndala con nosotros aquí… no nos moveremos hasta que sepamos qué tiene - interpeló determinante Douglas.

  • ¿Quién te crees qué eres para dar ordenes al Sanador? - intervino Sirius, sin razonar que el hacia lo mismo.

  • Soy Carlo Douglas Mounet, su primo, y ellos también son primos de ella y no pensamos movernos de aquí - señaló, deslizando su mirada despreciativa sobre Black.

  • Mira escuincle, es mejor que salgas para que atiendan a Soleil y deja de fastidiar al Sanador - replicó Black, mirándolo como si fuera una especie rara.

  • Ya le dije que no - replicó firme, cuando la mano de Andoni llamó su atención.

  • Es mejor que salgamos Carlo, para que el Sanador vea como esta Sol, no podemos estar todos aquí - razonó, intentando que el chico cediera.

  • Pero Ando… - protestó él.

  • Andoni tiene razón Carlo, vamos afuera y esperemos a ver que dice el Sanador - acordó Rodrigo, tomándolo del hombro y avanzando un par de pasos con él.

  • Esta bien… yo saldré, pero ese… - señaló a Harry - también, no lo quiero cerca de mi prima.

  • Pero yo… - se extrañó Harry, que ya empezaba a sonreír al verlo avanzar.

  • Usted también salga jovencito - ordenó el Sanador.

  • Pero… - miró a Gerry, al cual una enfermera ya limpiaba.

  • Yo me haré cargo de Gerry Harry, sal con Ron - espetó Sirius, sonriéndole confiadamente.

  • Pero Sirius… - dejó caer los hombros derrotado, mirando con odio a los franceses, que también abandonaron el recinto.

  • Yo me quedo - afirmó firme Hermione.

  • Todos afuera - ordenó por última vez el galeno, esta vez ya de manera más enérgica, con lo que todos abandonaron el lugar.

En el recinto solo quedaron Oxum, al lado de Blaise, Emi que estaba con Nott, Sirius que miraba a Sol y después a Gerry, sonriendo divertido, así como una chica francesa que estaba parada al lado de una de sus compañeras también herida y en otra cama una más de las francesas.

  • Listo, ahora atenderé a cada uno - rápidamente corrió las cortinas que separaban a cada uno de los lesionados, iniciando un reconocimiento.

De regreso al Estadio…

El partido se desarrollaba rápidamente, la incertidumbre de lo que había pasado aun estaba latente en el ambiente, Draco volaba tras la snitch en un intento de terminar rápidamente con el partido, al igual que Gabrielle que por ser más ligera le daba más problemas a la hora de volar - Maldita sea, yo quiero terminar con esto y esa estúpida solo retrasa mi victoria.

Cedric anotaba puntos en tanto los gemelos Weasley se afanaban en lanzar bludgers contra las chicas y contra Gabrielle para darle al rubio cierta ventaja sobre ella - No puedo creer que no la atrape todavía, esto es urgente y él con sus lentitudes - murmuró divertido Fred.

  • ¿Qué crees qué fue eso hermano? - cuestionó intrigado George.

  • No lo se hermano, pero lo averiguaremos de alguna manera - manifestó confiado, lanzando otra bludger que golpeó a una francesa en el hombro.

Por su parte Dumbledore al lado de Maxims, la directora francesa, exigían respuestas por las lesiones a los jugadores, así como la seguridad en el Estadio - ¿Cómo es posible que esto haya pasado Dumbledore? - gruñó molesta.

  • No lo se Directora Maxime, pero encontraremos la respuesta - miró a Snape, el cual asintió y salió del palco, en busca de culpables.

  • Esto no fue normal Dumbledore, pero si fueran mortifagos no hubieran resultado heridos Theodore Nott y Blaise Zabinni - manifestó Minerva.

  • Concuerdo contigo Minerva, esto fue planeado desde adentro del Colegio y creo saber quiénes son los culpables - aceptó el mentor, mirando a los alumnos bajo su tutela en el cielo.

  • Ya me canse de esto - farfulló molestó Malfoy, inclinándose un poco más sobre su escoba y estirando el brazo lo más que le era posible, en un intento por atrapar la snitch.

  • No lo lograras - prometió DeLacour, intentando rezagarlo.

  • Estúpida - estiró la mano un poco más, golpeando la escoba de la chiquilla con la parte trasera de la suya, desbalanceándola y haciendo que perdiera momentáneamente estabilidad, lo que aprovechó para por fin apoderarse de la snitch.

El silbato sonó fuertemente y por el altavoz se escucharon las palabras esperada por muchos "Draco Malfoy atrapó la snitch, 150 puntos para Hogwarts, Hogwarts gana el partido". Varios vítores se escucharon en el Estadio, pero a pocos les importaba celebrar, los jugadores descendieron de sus escobas y avanzaron rápidamente a la salida, Draco quería saber de Gerry, Blaise y Theodore, pero primero tenia que aclarar ciertas cosas con Bole.

La mayoría de los jugadores se encaminaron a la Enfermería, les era más preciso saber el estado de los heridos, menos los Slytherin, notó como Bole entró en los vestidores muy pagado de si, seguido de cerca por Montague y los demás, sacó su varita del bolsillo escondido de su túnica y avanzó con decisión, "van a enterarse porque soy el líder y que conmigo no se meten" entró al lugar con temeridad, ahí solo estaba los miembros de su Casa, que lo miraron entrar con una sonrisa de satisfacción en sus rostros, lentamente se aproximó hasta donde Bole se encontraba y con un rápido movimiento colocó la punta de su varita en la yugular de este.

  • Tú… maldito imbécil, ten el valor de repetir lo que dijiste afuera - ordenó, enterrando un poco más su varita - ¡repítelo maldito!

Bole solo sonrió con superioridad - Yo solo hice lo que tu no tuviste el valor de hacer - replicó arrogante.

  • Imbécil, ¿te atreves a creerte mejor qué yo?, no eres más que un vil rastrero gusano, jamás vas a ser el líder - un susurro in entendible escapó de sus labios semi cerrados, haciendo que la punta de su varita se afilara e hiciera un pequeño corte en la piel de Bole, del cual empezó a brotar un hilillo sangre, lo tomó de la túnica, aventándolo - ¡defiéndete! Te voy a demostrar porque soy en líder - dirigió sus pupilas llenas de rabia hacia sus otros compañeros de Casa - y ustedes Locomotor Mortis - atacó a los otros, imposibilitándolos de las piernas para avanzar - no se irán, osaron traicionarme y pagaran, ahora verán lo que pasa cuando se rebelan a mi autoridad.

  • ¡*Mimblewimble! -*arremetió Lucian, apuntando su varita, el hechizo salió contra el rubio.

  • ¡Impedimenta!- rebatió, rechazando el hechizo, sonriendo altanero - ahora veras ¡Everte Statum!- acometió despiadadamente, lanzando a Bole contra el muro que estaba tras él.

  • ¡Depulso! - replicó, mientras se incorporaba ayudado por el muro, rozando el hombro de Draco, pero sin derribarlo.

  • Infeliz maldito ¡Confundus*!*- contraatacó, aprovechando que Bole apenas se incorporaba, logrando que cayera nuevamente al suelo - ¡Disparo de flechas!-** de la punta de su varita salieron expulsadas varias saetas.

  • ¡Duro!- replicó Lucian, con lo que las flechas se convirtieron en piedra y cayeron al suelo como un peso muerto - *¡Filipendo! -*peleó, utilizando las propias flechas contra Malfoy.

  • ¡Protego!**-**se defendió, mirando como las pequeñas flechas petrificadas caían al suelo a su alrededor - ¡Confringo! - Lucian recibió el impacto provocado por la explosión frente a él, provocándole algunas quemaduras que lo hicieron lanzar un grito de dolor, mientras se agachaba para evitar más daños - ahora veras quién es Draco Malfoy - avanzó hasta quedar de pie frente a él, le apuntó con su varita.

  • ¡Expelliarmus! - se oyó una tercera voz, proveniente desde la puerta, mientras la varita de Malfoy salía volando. Draco giró para ver a Snape avanzar hasta él furioso - ¿qué cree qué hace señor Malfoy? - interrogó mirando alrededor, notando el desastre del lugar así como los alumnos a su cargo bajo un hechizo - finite incantantem- murmuró en dirección de estos, liberándolos, clavó sus pupilas tétricas en el rubio.

  • No pasa nada Profesor, solo un pequeño entrenamiento de duelo - respondió Malfoy, desviando su mirada fría y amenazante hacia el chico en el suelo - ¿no es así Bole?

  • Yo… si Profesor, Malfoy y yo solo queríamos entrenar un poco - reveló Lucian, con un destello de temor en su mirada, mientras se incorporaba, sacudiendo su uniforme.

  • Ustedes dos, a mi Despacho en cuanto estén presentables - ordenó, arrebatándole su varita a Bole - accio varita - se apoderó de la de Malfoy y dio media vuelta.

  • Pero es mi vari… - intentó alegar el líder.

  • Ya dije, en mi Despacho en 30 minutos, ustedes conmigo, ahora - manifestó señalando a los demás Slytherin, que lo miraron temerosos mientras se ponían de pie y avanzaban, mirando de reojo a Bole, el cual no dijo nada, pero en sus pupilas se notaba el temor a que alguno abriera la boca, en cuanto estuvieron afuera, la puerta se cerró tras el Jefe de la Casa.

  • Esto no se termina aquí idiota - amenazó, avanzando con andares rectos como para ser humildes, ondeando su túnica, salió elegantemente.

En tanto afuera de la Enfermería…

Un tumulto de personas se arremolinaba en torno a la puerta, queriendo escuchar lo que pasaba adentro, varias voces se escuchaban, gritos y llantos entre tanta gente, a un lado de la puerta, Harry intentaba razonar con los Mounet, que se mantenían en su negativa de dejarlo pasar - Ya te dije Potter, todo esto es culpa tuya, ¡así que aléjate! - gritó Carlo.

  • ¿Cómo es que es mi culpa? ¿Viste acaso qué yo inicie la tormenta? ¿Yo golpeé a Sol? No verdad, así que quítate y déjame pasar - se ofuscó Potter, intentando pasarlo.

  • ¡Que no! No pasaras, no eres de la familia, primero pasa la familia y luego los extraños - arguyó el francés decidido.

Potter miró a los demás, esperando que alguno lograra convencer a Carlo de quitarse de la puerta, pero estos se notaban preocupados, reunidos, mirando la puerta con aprensión - Iván, ¿puedes decirle algo a este?

  • Iván no tiene nada que decir - rezongó Douglas, atrayendo a Iván bajo su brazo.

Estaba dispuesto a iniciar una nueva replica, cuando un tirón en su túnica llamó su atención - Harry, tenemos un problema - manifestó Bilis, atrayéndolo al grupo.

  • ¿Qué pasa? - inquirió preocupado, mirando de reojo la puerta y a Carlo.

  • Los efectos de mi poción casi terminan - susurró Hermione - no tardó, volveré cuando ya sea yo - afirmó encaminándose al baño.

  • ¿Qué? Entonces Gerry se… - no concluyó la frase, ante lo cual Ron asintió pesaroso.

  • Tenemos que sacarlo de ahí, ahora - ordenó Lav.

  • Pero ¿Cómo lo haremos si…? - indagó Bilius, cuando una sonora voz se hizo escuchar por encima del tumulto.

  • ¡¡Su atención por favor!! - vociferó Lupin, logrando que varias cabezas se giraran a verlo, mientras los murmullos se iban apagando - hay lesionados en la Enfermería, por favor guarden silencio.

Harry se acercó rápidamente a él, abrazándolo por un par de segundos - ¿Cómo estas Harry? - saludó Remus, devolviendo el gesto.

  • Yo bien, pero Sol esta adentro y esos no me dejan pasar - señaló a los franceses que miraba con recelo a Remus - además el Sanador nos sacó y no sabemos nada. Gerry uno de nuestros amigos también esta herido, tenemos que llevarlo a su Sala y Zabinni y Nott también fueron traídos - dijo lo último en un susurro mientras sus pupilas se encontraban con las doradas en un dialogo silencioso.

  • Ya veo, ¿dónde esta Sirius? - cuestionó el castaño.

  • Adentro, entró con la madre de Zabinni cuando nos sacaron a todos.

  • Entiendo, iré a ver que puedo hacer - golpeó suavemente el hombro de Harry, brindándole cierto consuelo, mientras le sonreía confiado, avanzó hasta la puerta, en donde Douglas lo miró receloso.

  • ¿Quién es usted? - preguntó el francés sin confianza.

  • Profesor Remus Lupin - contestó, sonriéndole divertido ante tal altanería, que le recordaba a cierto amigo suyo.

  • No puede pasar nadie, ordenes del Sanador - replicó Carlo, aunque con un tono ligeramente más suave.

  • Entiendo, pero sucede que yo se preparar las pociones para ayudarlos, así que si me permites - con un gesto divertido, colocó una mano en la cabeza del chico, abriendo la puerta y cerrando tras de si.

  • ¿Y a este qué le pasa? ¿Cómo se atreve a agarrar mi cabeza como si yo fuera un niño? - se ofusco el músico.

  • Tranquilízate Carlo - pidió Rodrigo, tomándolo de un hombro y llevándolo hasta el grupo de familiares.