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Historia 24568 — capítulo 14

"14.- Una revelación no muy buena para muchos." Prefacio: …-¿Los dementores estarán dispuestos?… (Harry Potter)

Severus seguía observando a Harry detenidamente, eso para él era en verdad exasperante pues Harry observaba de un lado a otro sin articular palabra alguna, su expresión era de tranquilidad a pesar de las cosas que estaban sucediendo. Decidió mirar a Remus, Tonks y Ginny que se encontraban callados en las sillas de la cocina, ¿de que hablaban?, no tenía ni la más remota idea, pero eso tampoco le importaba. Solo notaba como la mujer Weasley observaba de reojo a Harry quien no se había percatado de eso.

-¿Se te apetece una tasa de té, Severus? -Preguntó Harry. Severus dio un respingo pues no notó como Harry ya se había levantado. Inmediatamente hizo lo mismo y asintió con la cabeza. -Espero que haya de esas galletitas que tanto le gustaban a Sirius -dijo Harry a nadie en especial. -Espero que sí, y espero que sean de vainilla -agregó Severus. Harry soltó una carcajada que hizo que los tres habitantes que estaban en al cocina se giraran hacia él y lo vieran de una manera muy rara. -Tú y tu afán por la vainilla… Dime ¿desde cuándo supiste que ese era el sabor más rico para ti? Severus lo meditó unos momentos pues no se acordaba bien. -Recuerdo que cuando tenía unos ocho años mi madre me llevó a una heladería muggle, claro aun no sabía yo que era un mago pues se me revelo a los diez, y me interesó el de vainilla, en ese instante me gustó mucho su sabor, probé muchos, pero el resultado siempre fue el mismo, la vainilla era la más deliciosa. Sí, desde ese momento la vainilla siempre me gustó. -Y supongo que siempre llevabas tu botellita de vainilla para algunas cosas ¿verdad? -Preguntó Harry mirándolo de reojo. -Pues… de hecho en muchas de mis comidas cuando estaba fuera de Hogwarts me las comía con vainilla, claro con unas cinco gotitas, al pollo muchas veces le eché vainilla. -¡Vaya! Tú sí que estás loco Severus… pero admito que me suena integrante eso de la vainilla, voy a probarla con el té. -Sí… yo igual.

Remus miraba con recelo a los dos pues él debería estar llevándose así de bien con Harry, veía a Severus como si él hubiera ocupado el lugar de padre que él mismo debería tener, pues era el amigo más cercano de James, vivo, claro está. Y no Snape, quien era la peor persona con la quien se puede hacer una amistad. Cerró los puños y los apretó fuertemente. Tonks que estaba a su lado se dio cuenta de la tensión que le provocaba a Remus el estar mirando a Harry y Severus y su forma de llevarse también, aunque no paraba de decir alguna que otra tontería con respecto al gusto de Severus por la vainilla.

Ginny en cambio solo se le caía la baba al ver a Harry tan fuerte y alto, pues si que se había dado un estirón en los tres años que no lo vio. No pudo evitar recordar unas cuantas cosas de cuando eran novios, y de cómo se pasaban las tardes jugando y viendo el atardecer para dar paso a una noche estrellada. Pero sus recuerdos fueron interrumpidos cuando Harry y Severus pasaron por el lado en donde estaban Remus y Tonks, se dirigieron a la cocina y empezaron a hacer un escándalo con eso del té pues era comprensible que Harry no lo supiera hacer ya que Severus era el que siempre lo hacía.

Las palabras que decían las escuchaban atentamente Ginny, Remus y Tonks que no pudieron evitar dejar escapar una leve carcajada por las cosas que se decían el uno al otro.

-¡Oh vamos Severus!, déjame hacerlo a mí. -No Potter, la última vez casi quemas toda la cabaña, sino fuera por que Luna estaba allí nos hubieras quemado a todos. -¡Oh, por favor! -Nada de por favor, no te dejaré hacer el té, ¿entendido? -¿Y que puede pasar si lo hago? No creo que Voldemort renazca nuevamente ¿o sí? -No pero… pero no es necesario que él renazca cuando ya tenemos a uno peor que él tras nosotros. -Bueno sí, pero ni siquiera lo hemos visto… así que dame eso. -¡No!, y mejor busca las galletas y algo de vainilla. Harry le sacó la lengua infantilmente y se dirigió a la alacena para ver si habían, por desgracia solo habían de chocolate. -Severus, te tengo malas noticias. -¿Qué, no encontraste? -No, sí encontré, pero solo son de chocolate. -… pues no importa, pero ¿vainilla encontraste? -Claro, queda poca, pero lo suficiente para unas diez tasas de té.

El té estaba listo y los dos fueron a la mesa del comedor para sentarse, los tres que ya estaban allí se sintieron algo incomodados pues parecía que para Harry y Snape ellos no existían.

Por su lado Snape no decía nada y empezaba a comer una galleta de chocolate. Harry observaba el humo que salía de su tasa y movía lentamente con su cucharita el liquido verde amárelo.

-Es increíble las cosas que te pueden ocurrir en esta vida -dijo Harry sin ningún tipo de dirección de palabra. Todos se giraron hacia él con el ceño fruncido. -¿De que hablas Harry? -Preguntó Severus sorbiendo a su té después de preguntar. -Es simple… hace apenas unos días disfrutábamos de una paz muy tranquilizadora, en un pequeño pueblo donde la maldad no habita y donde la gente es muy amable y gentil. Un pueblo donde sin duda alguna he pasado los tres años más maravillosos que he podido tener -esas palabras hizo sentir muy mal a Ginny y a Remus en especial, pues Tonks no sabía mucho de los años pasados de Harry Potter hasta su quinto año-. Draco consiguió novia y resultó ser una joven muy genial, amable y claro es muy hermosa en verdad, pero nunca había conocido a una mujer que cautivara tanto a Malfoy como Alisé, encontré la paz que desde bebe nunca tuve, incluso tú encontraste en quien confiar y Luna encontró en mí a un amigo que la apoya en todo momento, pude superar esos momentos de angustia que tuve en la batalla contra Voldemort y todo gracias a ti y a Draco que nos salvaron a Luna y a mí de una muerte casi segura -Harry dio un suspiro y su mirada cambió a una seria y de tristeza-. Pero ahora todo eso se está destruyendo, no sabemos que nos depara el futuro, pero sin duda alguna sabemos que el oponente es mucho más fuerte que los tres oscuros pasados, cuarto conmigo si es que cuento de algo. Severus se atragantó con la galleta y se quemó con lo caliente del té, Remus tosió y escupió lo que estaba comiendo, Ginny se movió bruscamente y Tonks solo abrió la boca para articular palabra pero no pudo decir nada y fue bueno el no hablar, pues Harry no había sido muy gentil con ellos. -¡¿Qué has dicho?! -Severus habló como pudo, pues aún tenía la boca quemada por el té-. ¡¿Acaso has dicho que son cuatro oscuros y que tú estás como uno de ellos?! Harry asintió con naturalidad. -Sí, eso es lo que he dicho. -¿Pero como…? bueno, sí… la verdad no te entiendo… -Simple también, ¿recuerdas que en la historia de la magia ha habido tres brujos oscuros, los cuales causaron muchos estragos en la magia? Severus asintió. -Bien, pues uno fue Salazar Slytherin quien fue derrotado por Godric Gryffindor. El segundo fue Grindelwald quien fue derrotado por Dumbledore. Y por ultimo fue Tom Ryddle, o como lo llamaban, Lord Voldemort y que cayo ante mí. Bueno pues unos meses antes de que nos enfrentáramos Voldemort y yo, una especie de memoria se introdujo en mi mente, en ella pude hablar con un ser al cual nunca pude reconocer, ese ser me explicó que al ser marcado por un oscuro, automáticamente me convertía en uno, muchos pensaban en ese entonces que yo era un estandarte de los mortífagos, que cuando yo cumpliera la magia al límite podría convertirme en el nuevo Lord oscuro, pero siempre seguí los ideales de Dumbledore y siempre quise venganza contra todo lo que me arrebató Voldemort, eso me llevó a la batalla final, en donde ya había destruido yo todos los horrocruxes que él había hecho mediante las muertes que hizo en su larga vida. Mas sin embargo al enfrentarnos pude sentir como si la maldad y oscuridad que él poseía me dominaran y admito que sentí bienestar en esas sombras, al matarlo sentencie mi destino, pues cuando un marcado por la oscuridad derrota a su marcador automáticamente esta retomando el puesto del que venció… cuando maté a Lord Voldemort me convertí en el siguiente oscuro, la marca que me identifica la traigo en mi hombro, siempre supe que fue, pero nunca se la mostré a nadie, pues en esos momentos el rechazo era lo que menos quería, yo sabía bien que si alguien se enteraba me encerrarían como el fenómeno que soy y los que me dieron la espalda ahora me la hubieran dado pero mucho antes. Sin embargo encontré la forma de cambiar eso, pues al momento en que las maldiciones imperdonables tocaron nuestros cuerpos, la parte oscura de mi ser se apagó, pero eso me costó casi la muerte y a Luna también ya que en el impacto un hechizo salió hacia ella y aunque pude casi detenerlo no evitó que se desviara y Luna lo recibió. Pero ahora el quinto, o mas bien cuarto ya que yo nunca conté en realidad, ha regresado de su eterno sueño, y esta vez es mucho más poderoso, incluso puedo apostar que es más poderoso que yo… pero no queda todo allí, ya que mi parte oscura debe surgir nuevamente para completar la transformación de la magia, y lograr obtener lo que muchos llamarían "El poder divino". Severus se había quedado con la boca abierta y la galleta a la mitad, pues todo lo que había contado Harry era de increíble complejidad y era muy difícil de pensar que fuera Harry un casi oscuro. Remus ni idea de lo que pasaba, pero Tonks y Ginny que ya habían reaccionado un poco veían con temor a Harry, pues pensaban que el comportamiento que tuvo con ellos era muestra de oscuridad. -Agregando más a esto, sé que la oscuridad que llevo dentro en cualquier momento va a despertar. Solo espero que no pase nada malo, pues el poder oscuro siempre va a ser mucho más poderoso que el bueno. Solo que con el bueno hay varios caminos y en el oscuro solo hay uno. Severus pudo retomar la compostura. -¿Hay alguna forma de retenerlo? -Preguntó Severus. -La verdad espero que no la haya, necesito apoyarme en toda la magia que llevo dentro. Cuando abandone mi poder mágico en al espada de Godric, liberé todo lo que sabía en cuanto a la magia, habían muchas cosas que ningún mago ha podido hacer, mas he perdido ese conocimiento y solo me queda esperar a que mi magia regrese por si sola, pues la que tengo ahora no es toda. -¿Me estás diciendo que el poder que despide tu aura no es toda? -No, con mi magia al cien por ciento soy capas de destruir todo Londres con solo extender mi mano. Pero esa es otra cosa, ahora tenemos que concentrarnos en lo que haremos para juntar a las personas que nos ayuden en este problema, solo tenemos a Fred, George, Angelina y Katie, además de ti, Draco, Alisé, Luna, Neville y yo. -No olvides a tu primo… ¿Dudley?... sí, ese. -Sí, es verdad. Creo que debemos alertar a todo el mundo, pues esto se va a ir mas haya de lo normal, en el callejón Diagon solo eran dos, pero siento que para la próxima serán muchos más. -Pues creo que mañana hay que empezar inmediatamente a juntara todos aquellos que nos ayudara. -Pero tenemos que agrandar la casa en el Valle de Godric, sino donde vamos a meter a todos. -Muy cierto. Creo que podemos decirle a las chicas que si la pueden levantar en lo que nosotros reclutamos a todos los que nos puedan ayudar. -Bien pensado, espero que Luna quiera. -Sí, viniendo de ti, yo creo que aceptará. -¡Jé!… Ahora, algo muy raro me sucedió cuando regresé al cuarto de Sirius,  un recuerdo del que no tenía ni memorias me hizo ver una cueva cerca de las ruinas de Stonehenge. -¿Crees que…? -Sí, tengo que ir lo más pronto posible, algo me dice que allí hay algo de lo que nos puede ayudar. -Entonces nos tendremos que dar prisa en todo lo que podamos. -Sí, por cierto, ahora que lo pienso, creo que sería conveniente aliarnos con los mortífagos que andan sueltos. -Pero ellos ahora son muy peligrosos, te tienen rencor por haber matado a su amo. -Lo sé, pero hay una mortífago que siempre fue muy buena, y sus habilidades me podrían servir de mucho. Solo espero que no tenga esa loca idea de matarme, pues era la más fiel seguidora de Voldemort. -Pues, no creo que aún olvide la casi muerte que le diste a base de puros cruciatus. -… tienes razón, Bellatrix siempre fue muy rencorosa, pero sea el punto centro, ella sería de gran ayuda para la guerra. -¿Piensas aliarte a alguien más? -¿Los dementores estarán dispuestos? En este punto los tres añadidos en ese lugar se habían quedado estupefactazos con lo que había dicho Harry, pues era cosa de locos que alguien aparte de Voldemort pudiera controlar a los dementores, quienes solo seguían a los que mas les convenía, y eso sin duda alguna eran personas para poder alimentarse de sus almas. -Pues necesitaríamos investigarlos. -Sí pues sí.

Severus y Harry siguieron platicando de algunas otras cosas no muy importantes, al poco tiempo, Remus, Tonks y Ginny se fueron a sus cuartos. Y Harry y Severus se quedaron hasta las tres de la madrugada jugando y platicando de algunas cosas. Pasados unos diez minutos después de las tres Severus se retiró a su cuarto y Harry se quedó completamente solo.

Él no se había dado cuenta de que una pelirroja bajaba lentamente las escaleras pues había visto que Severus se había retirado y como no vio a Harry decidió espiar lo que hacía. Lo vio sentado en la mesa tan tranquilamente.

Harry se quedó mirando la esquina del cuarto y sin nada o algo que lo motivara empezó a cantar:

"No sé si quedan amigos o si existe el amor si puedo contar contigo para hablar de dolor si existe alguien que escuche cuando alzo la voz y no sentirme solo. Puede ser que la vida me guíe hasta el sol, puede ser que el mar domine tus horas o que toda tu risa le gane ese pulso al dolor, puede ser que lo malo sea hoy.

Naces y vives solo. Naces y vives solo. Naces y vives solo…

Voy haciendo mis planes voy sabiendo quien soy, voy buscando mi parte voy logrando el control, van jugando contigo van rompiendo tu amor, van dejándote solo, muy solo.

Naces y vives solo. Naces y vives solo. Naces y vives solo…

Algo puede mejorar, algo que pueda encontrar, algo que me de ese aliento, que me ayude a imaginar, y yo lo quiero lograr ya no quiero recordar y darle tiempo a este momento que me ayude a superar, que me de tu sentimiento.

Puede ser que la vida me guíe hasta el sol, puede ser, que el mar, domine tus horas o que toda tu risa le gane ese pulso al dolor, puede ser que lo malo sea hoy, puede ser que la vida me guíe hasta el sol, puede ser, que el mar, domine tus horas o que toda tu risa le gane ese pulso al dolor.. al dolor… al dolor…

Algo puede mejorar, algo que pueda encontrar, que me ayude a imaginar, y yo lo quiero lograr.

"

Ginny se había quedado sorprendida al escuchar a Harry cantar, el aire se había vuelto más tranquilizador y con un poco de nostalgia, pero sorprendida estaba, de que Harry se expresara por medio de las canciones. Se ocultó rápidamente cuando vio que Harry se dirigía hacia ella, cuando por fin pasó salió pero sin notar que Harry había girado sus ojos hacia el lugar donde se había metido.

Harry siguió su camino hasta su habitación, tranquilidad era lo que se respiraba en esa enorme casa, tranquilidad con un poco de tensión de parte de los que habían iniciado la fiesta en ese lugar.

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"…-¡¿Qué?!, ¿Nada que ver con que me porte así con los demás?

-Lo que tengo no es fácil de decir, pues creo que nunca es fácil, pero bueno… empezaré.

-Alguien habló de que Harry Potter está en el callejón, viene acompañado de más personas."««