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Historia 24568 — capítulo 4

"4.- Recuperando la magia olvidada." Prefacio: …-Bien, ahora saca esa espada y regresa al pasado Harry. … (Luna Lovegood)

Harry y Luna ya estaban en las afueras de la casita, solo les faltaba entrar. Pudieron notar como la chimenea estaba prendida ya que el humo salía por la pequeña abertura en el techo y se perdía en lo negro de la noche sin ser notado por los árboles y mezclándose con el viento del oeste que venia para contemplar a una pareja que se amaba pero aun no podían dejarse llevar.

-¿Te parece si entramos ya, Luna?, o prefieres que demos una vuelta. -Entremos ya, Harry, podemos resfriarnos, mañana daremos un paseo por el bosque. -Vale. Harry y Luna entraron en la casa y vieron que sus tres amigos aun estaban esperándolos, ya habían dado la media noche pero al parecer aun no tenían sueño. Fueron y se sentaron junto a ellos a contemplar el fuego y ver crepitar las brazas. -Nos quedan cuatro días en este lugar, tenemos que prepararnos desde mañana, como ya es un día nuevo, me parece que recuperaras aquello que alguna vez decidiste dejar en el olvido ¿verdad, Harry? -Dijo Severus con esperanza en la voz. Harry se quedo pensativo, su mirada era de sufrimiento y dolor, estaba indeciso en retomar lo que alguna vez le hizo tanto daño, pero no había otra opción, debía liberar la espada de su antepasado, aquella en donde encerró su poder en lo que el alguna vez pensó seria para siempre.

Luna que estaba a su lado se preocupo por la repentina expresión de miedo que puso Harry. Ella sabia cuanto dolor había sufrido, y mas cuando ella lo compartió y estuvo a su lado en esos momentos en que pareciera que el cargaba las penas del mundo en la espalda.

-¿Estás bien, Harry? -Preguntó la rubia tomando la mano de Harry. -Sí, perdón, pero… No sé, sentí miedo, miedo al recuperar lo que me daño en un pasado. -Sabemos que es doloroso para ti Harry -dijo Draco dándole su apoyo-. Pero sin embargo sabes que es necesario que regrese el poder tan fuerte que alguna vez escondiste. -Sí, lo sé, eso es lo que me da más miedo. -Harry -Luna lo llamó y el conectó su mirada con la de ella-. No estás solo Harry. Aún nos tienes a nosotros y a todos los que se unan a ti en esta nueva lucha. -Lo sé Luna, pero no puedo evitar sentir miedo. -Ven Harry, vamos a dormir, tienes que descansar. -Sí -Harry se despidió de sus amigos y camino con Luna tomado de la mano, subieron las escaleras y entraron en el cuarto de Harry. -Necesitas descansar Harry, al rato tendrás que retomar el camino nuevamente. -Sí, gracias Luna. -No tienes que agradecer Harry, sabes que siempre tendrás mi apoyo. -Sí. -Ahora quítate la ropa y solo quédate con la interior. -¡¿Qué?! -Dijo Harry poniéndose rojo al instante cosa que hizo sonreír a Luna que se acercó a el y le empezó a quitar la camisa. -Vamos Harry, se que nunca hemos dormido en ropa interior los dos juntos pero si queremos acercarnos más esto sería lo primero que debemos hacer ¿no lo crees? -Sí pues sí. Vale -respondió Harry desabrochando el vestido de la parte trasera de Luna quien se acercó más a él para que pudiera desabrocharlo en esa posición. Después de quitarse toda la ropa y solo quedar en ropa interior los dos se acostaron y se repegaron para abrazarse y poder dormir calientitos, las cobijas ayudaban y la segunda chimenea que estaba prendida en el cuarto de Harry. Luna acercó su cara a la de Harry y este le paso una mano por el cuerpo para abrazarla. Sonrió el uno al otro y se dispusieron a platicar unos momentos antes de dormir. -Nunca me dijiste donde habías escondido la espada con tus poderes dentro Harry -dijo Luna queriendo escuchar la historia. -Pues, verás Luna. Al otro lado de la peña de Bernal encontré un enorme poso oculto entre las enormes piedras un mes después de que llegáramos aquí. -¿Aja? -Pues como te iba diciendo mi querida Luna, quería ver que había en esa cueva, algo me llamaba, ahora recuerdo que antes de depositar la espada y mi poder dentro un reflejo de una visión me llegó a la mente, solo recuerdo que era una llave dorada, pero no recuerdo donde estaba. En lo más profundo de la cueva enterré en una piedra la espada de Godric con mis poderes mágicos dentro para que nadie la pudiera sacar o encontrar. Y eso es todo Luna, así fue como me deshice de mi poder mágico. -Pero ¿por que Harry? ¿Por qué te aislaste de lo que te corresponde por naturaleza? -Preguntó Luna acariciándole el rostro. -Por una simple razón Luna, simple pero muy poderosa para mí. Quería olvidar todo, todo lo que alguna vez la magia me dio o me quitó. No quería sufrir ya por un destino que estoy obligado a cumplir. Por eso me vi obligado a olvidarme de mi magia hasta que estuviera listo de regresar por ella. -¿Y tú crees ya estar listo? -preguntó Luna. -No, no estoy listo aún, pero tendré que adelantar eso y recobrar lo que es mío. -¿Te parece si mañana cuando amanezca te acompaño a ese lugar para que recojas lo tuyo? -Me encantaría mi Luna, me gustaría mucho. -Bien, entonces descansa, en unos ratos será un día muy largo -dijo Luna dándole un leve beso en los labios a Harry y dándose la vuelta acercándose a Harry y que este le pasara su mano por arriba para que estuvieran abrazados.

No pasó mucho tiempo cuando Luna se quedo completamente dormida felizmente por estar al lado de Harry quien la veía con cariño y amor ya que el no se había dormido. Harry notó como Luna arrugaba la nariz por alguna razón que el no conocía y esto le causo mucha gracias pero se le hizo muy lindo ver a la persona que ya amaba haciendo muecas chistosas.

Harry se quedó pensativo y mientras observaba a Luna los recuerdos del día en que ocultó su magia como un cobarde para no seguir con el sufrimiento, que en ese momento maldijo por tanto dolor que le había ocasionado.

**-----------------Flash Back-----------------**Harry, Draco y Severus estaban en la pequeña sala de la casa, ya había pasado exactamente un mes desde que habían llegado a ese lugar tan hermoso y era increíble lo rápido en que los tres chicos y la única chica se habían unido como una familia.

Luna Lovegood se encontraba en la cocina haciendo la comida que se serviría en la mesa hoy, ya Harry había ido por las cosas al pueblo y Luna como siempre le daba un beso en la mejilla como recompensa, un beso que Harry aceptaba gustosamente.

Harry siempre cargaba la espada de Godric Gryffindor en un costado, ese día Harry había estado pensando en muchas cosas con respecto a sus poderes y a la magia, al parecer ya no las necesitaba y no tenía por que estar sufriendo. Pasados unos minutos en lo que el estaba callado y Draco y Severus platicaban del lugar Harry se decidió a salir un rato para explorar los lugares, a insistencia de Draco que querría acompañarlo Harry se rehusó, diciendo que él tenía que hacer unas cosas aparte. Obviamente Severus y Draco ya mas o menos se daban a la idea de lo que estaba pensando y pasando Harry por esos momentos en lo que lo habían visto triste, preocupado y algunas veces solitario, solo Luna sabía como levantar el ánimo del chico.

Harry salió de la casa y se encamino por el por la vereda que daba al pueblo del lado horizontal derecho. Harry iba muy pensativo, ni siquiera se dio cuenta cuando atravesó el pueblo y se encontraba en los límites del pie de la  enorme peña que se imponía majestuosamente por todo el lugar y era una hermosa vista para decir verdad.

-No tengo nada que perder -se dijo Harry así mismo y se encaminó por toda la vereda deforme que subía a la mitad de la gran roca.

En el camino el joven Potter podía ver como las enormes fracturas de las piedras hacían como si formaran escalones por donde se abría el paso hacia la cima. Por unos momentos al llegar a la mitad de la peña, Harry se quiso detener a descansar, era algo realmente pesado el subir esa enorme piedra.

Cerró los ojos y cuando se iba a quedar medio dormido una voz que no parecía de mujer ni mucho menos de hombre se escucho por los alrededores. Harry se levantó sobresaltado pensando que alguien le quería jugar alguna broma. Pero no vio a nadie y la voz seguía llamándolo.

-¡Harry! -La voz no sonaba con lamento sino como a una invitación. Invitación a que buscara el origen de donde provenía la voz. -¿Quién eres? -Preguntó Harry con buenos modales y sin alterarse como solía hacerlo antes. -¡Harry! -Esa voz no decía otra cosa más que "Harry" y eso era lo que a Harry le empezaba a resultar extraño. Estudió el origen de la voz y tuvo que recorrer todo lo ancho de la enorme peña hasta que quedo justamente del otro lado de la piedra. Harry confiado en que el terreno era duro, empezó a correr pero al avanzar unos tres metros adelante cayó por un enorme hueco parecido a un poso y rodó por las piedras huecas y lizas que había.

No sabía ni donde estaba ni cuanto tiempo había pasado desde que había caído por ese enorme agujero, no se podía ver ni las luces de las afueras. Con su varita invocó un pequeño lumus que ilumino la cueva y para sorpresa de Harry era una cueva con un camino de piedras blancas que daban muy, muy adentro de la cueva. Después de caminar una media hora por el sendero blanco una especie de fuente de piedra se podía observar en medio de un pequeño lago no muy profundo.

No supo ni por que esa idea se le vino a la mente pero se le hizo apropiado ocultar todo lo que le había hecho daño en ese lugar tan sagrado. Sin una palabra que saliera de su boca sacó la espada y con un fuerte grito la clavó en la piedra que residía como fuente, con un segundo grito dejo que todo su poder fluyera por su cuerpo hasta el fin de sus manos que sostenían la espada, de pronto Harry sintió como se cuerpo se debilitaba y como toda su magia se escapada quedándose sin ningún poder.

Antes de desmayarse Harry pudo ver como una serie de imágenes le bombardeaban la cabeza.

"Dumbledore, una colgante con una llave dorada, una esquina en el cuarto donde vivía en Privet Drive con sus tíos, un libro con pasta de color cobre desgastado, cinco espadas, un pila de piedras apiladas en circulo con una piedra de ritual en medio, un símbolo de una espada con un fénix enroscado, una flor de lis, marcas de sangre"

Eso fue todo lo que recordó Harry al ver que estaba fuera de la cueva, impresionado y confundido por lo que había pasado y la manera en que había salido de la cueva, no se explicaba como pero era mejor así.

-----------------Fin del Flash Back----------------- Harry decidió mejor dormir antes de que amaneciera y no pudiera descansar lo suficiente, con un ultimo beso que le dio a Luna en la mejilla y con lo cual ella sonrió en sueños la abrazó más hacia él y cerró lo ojos para poder dormir algo.

Sin darse cuenta la mañana había llegado y ya Severus estaba despierto, despejándose para no bostezar pero era inevitable, sinceramente el pobre de pelinegro quería seguir durmiendo pero tenían muchas cosas que hacer. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Por otra parte Draco despertó de su sueño tan increíble en el que seguramente estaba con Alisé besándose y con un Severus diciéndoles que no comieran en frente de los pobres. Aún medio dormido se metió a la ducha y tomó un baño con agua fría para despabilarse. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Alisé en su cuarto también apenas se estaba despertando ya podía oler el delicioso aroma que desprendía la comida, tal vez Luna ya estaba haciendo el desayuno, se vistió y bajo aun adormilada y vio que era Severus el que estaba cocinando.

-¡Valla Severus! No sabía que preparabas tan deliciosa comida -dijo Alisé sentándose en una de las sillas y viendo como Severus removía lo que sea que estuviera haciendo en una especie de sartén. -Pues ya vez que sorpresas tiene la vida, ni yo lo sabía hasta hace como dos años, solo era bueno para las pociones, y eso es muy diferente a cocinar -respondió Severus sonriente. -Sí, eso es cierto. Risas. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Mientras ellos dos seguían platicando y Draco se bañaba, una soñadora Luna se despertaba al lado de un joven de ojos verdes que aún seguía dormido. Luna le empezó a besar el rostro como siempre solía hacerlo y vio que la reacción de Harry era de felicidad, poco a poco Harry se fue despertando hasta poder abrir bien los ojos.

-Buenos días Harry, ¿dormiste bien? -Preguntó Luna dándole un fugaz beso en los labios. -Sí, cómo no hacerlo cuando tengo a una hermosa rubia a mi lado -contestó Harry sonriente y sentándose al lado de ella quien aun estaba en ropa interior y con lo cual se veía realmente hermosa. -Gracias Harry -dijo Luna recargando su cabeza en el hombro de Harry-. Por cierto ¿a que hora iremos por eso? -Preguntó curiosa. -¿Te parece si vamos a eso de las tres de la tarde?  -Sí, sirve que comemos antes, aunque ya es hora de desayunar. -¿Pues que hora es? -Las nueve y media de la mañana. -¡Oh! Bien, entonces hay que bajar para desayunar algo, antes de que el tragón de Draco se acabe todo. -Sí. -También tengo que contarte algo de lo que me acordé en la noche, pero te lo diré cuando ya vallamos en camino. -Vale.

Luna y Harry también bajaron pero ellos ya estaban más despiertos que los demás, claro y Severus también quien había hecho el desayuno.

-Buenos días -dijeron Luna y Harry al unísono. -Buenos días chicos. ¿Cómo durmieron? -Preguntó Draco pícaramente y haciendo que Alisé le diera un golpe leve en las costillas y Severus se carcajeara. -Pues a decir verdad, dormimos muy bien -respondió Luna sonriente y dándole un beso en la mejilla a Harry quien se sonrojó ligeramente. -Sí, es cierto -agregó Harry-. Como no dormir bien con una persona que me ha enamorado lentamente. Estas palabras dichas por Harry sorprendieron a los otros tres habitantes de la casa que miraron incrédulos a los dos. -Entonces eso quiere decir que ustedes dos son… -Dijo Draco sin podérselo creer. -No, aun no -dijo Luna sonriente. -Sí, aun no lo somos, primero necesitamos ver que va a pasar cuando regresemos y ver si nuestros sentimientos son el uno para el otro. -Pues espero que si están jugando con sus sentimientos en lo que regresamos no se vayan a enamorar. -No lo creemos así Alisé, Luna aun sigue enamorada de él, y yo a pesar de que no pienso en Ginny siento que algo más me rodea… alguien más…, tratamos de hacer notar que no es verdad, pero yo le estoy mostrando a ella lo que diría él cuando lleguemos a Londres nuevamente. -Sí, Harry y yo solo somos buenos amigos y hasta allí, yo aun estoy enamorada de él, y aunque se que él me quiere olvidar aún podemos rescatar algo de nuestro pasado -dijo Luna sonriente y tomando de la mano a Harry. -Sí, aunque eso es cierto si que ellos se van a llevar una chascote -dijo Severus sonriendo maliciosamente. -Sí, eso es lo que queremos lograr. -Sí, por eso es el juego, aunque yo solo coopero, no busco lograr nada, para mí no hay esperanzas, por eso solo actúo como el pilar de la broma o el plan -dijo Harry algo preocupado.

La mañana se pasó volando y cuando menos acordaron ya eran las dos y media de la tarde, Severus dijo que iba a empezar a ordenar las cosas para que al partir no estuvieran a las carreras.

Draco y Alise, empacarían las de ellos, se ofrecieron para empacar las de Harry y Luna pero estos los negaron y dijeron que ellos las acomodarían a su regreso. Con una aceptación de parte del rubio platinado y la pelinegra, los dos salieron de la casa y se encaminaron al pueblo para llegar al límite del pie de la peña.

-Ven, es por aquí -dijo Harry tomando la mano de Luna cariñosamente. -Veo que ese día no tenías mucho que hacer -dijo Luna sonriente. -Lo sé, pero cuando vi ya había caído por el agujero. -Hay mi Harry. Harry le sonrió y la atrajo más a su cuerpo para caminar más juntos. -De veras, tengo algo que contarte ¿cierto? -Sí Harry, algo que te acordaste hoy en la madrugada. -Cierto, pues verás, un poco después de que me desmayara vi en mi mente varias imágenes y recuerdos, solo tengo una vaga idea de dos cosas, una es Dumbledore y la otra es un como collar con una llave dorada, pero aun no recuerdo muy bien si sigue estando en mi cuarto en Privet Drive, también vi como un enorme monumento de piedras apiladas formaban un enorme circulo como de treinta metros y había una especie de piedra en forma de mesa, seguramente para sacrificios humanos. También habían cinco espadas muy extrañas, las cuales tenían el emblema de una flor de lis y había también una especie de marca, una espada con un fénix enroscado para ser preciso y la última cosa que pude ver fue un libro muy desgastado y como apunto de romperse, era de color bronce pero ya muy desgastado el color y había un rastro de sangre, eso fue todo lo que vi, y ahora que lo estoy pensando más detalladamente, quizá sea una especie de visión como las que tenía cuando Voldemort asechaba mi mente -terminó de decir Harry algo pensativo, pero con tranquilidad. -Se me hace muy extraño todo lo que me acabas de decir, tal vez sí sea una predicción, a lo mejor esas visiones te quieren guiar a algo. -Puede ser Luna, pero se me hace raro que ya solo esa vez se hayan presentado y no repetidamente en estos meses -dijo Harry algo confundido. -Sí, es verdad, pero también puede ser que las vuelvas a tener cuando recuperes tu magia olvidada. A lo mejor solo se ven si tienes tu poder mágico. -Puede ser mí princesa, puede ser -Luna se emocionó mucho cuando Harry la llamó princesa, tenía que admitirlo, quería admitirlo, deseaba que fuera verdad y que pronto pudieran formalizar su relación, lo amaba, si, ya también lo amaba, ella siempre estuvo claro en eso, lo amaba, solo faltaba el último paso, y era aclarar las cosas. Por alguna extraña razón presentía que aquel al que ella amó por primera vez ya no sentía lo mismo por ella y debía ser sincera con sus sentimientos, ella tampoco ya lo sentía por el. -¿Harry? -¿Sí princesa, dime? -Si yo te dijera en este momento que ya no siento nada por él y que estoy enamorada de ti, ¿tú que harías? -Tengo dos opciones. -¿Y cuales son? -Una, te abrazaría y te besaría y me alegraría de que fuera yo y que me dieras una oportunidad de entregarte mi corazón, y dos, igualmente me alegraría, me sentiría el hombre mas feliz del universo, pero te respondería que esperáramos aunque eso me desesperara, pero tendríamos que ver primero que pasará cuando regresemos y nos encontremos con ellos -dijo Harry mirando a Luna con amor y con ternura, mezcladas con nostalgia al no poder besarla y decirle cuanto la amaba. -¿Y cual elegirías tú más precisamente y la que nos convendría a ambos? Te lo pregunto por que me he dado que mi corazón ya no le pertenece a él, o no lo sé, estoy confundida, y he sentido como él ya no me ama como antes -dijo Luna con seriedad en la voz y mirando a Harry sin perder algún segundo del contacto visual que mantenían. -Elegiría la segunda opción Luna de mi corazón. La segunda opción sería la correcta y la adecuada si queremos mas adelante comenzar una relación -respondió Harry sinceramente e igual de serio que Luna. -Solo te pido una cosa Harry -dijo Luna mirándolo a los ojos. -¿Qué… -pero no pudo terminar ya que Luna se aventó a sus brazos, se acercó a sus labios y lo empezó a besar tiernamente y con desesperación al probar esos labios y esa boca como la primera vez en aquel panteón del Valle de Godric. Harry no puso resistencia, el también empezó a besarla, besarla con la mas intensidad, demostrándole cuanto la amaba, cuanto la deseaba, cuanto deseaba que ella estuviera a su lado para siempre. Dulces… Dulces eran los labios que ambos sentían al besar los labios de otro. Amor. ¿Cuánto amor podría expresarse en un beso?. Era infinito lo que sentían, una amistad que se había convertido en algo más, pero por culpa de un maldito pasado no podían aceptar aun ser un pareja normal, por culpa de esos fantasmas de un amor pasado y tal vez pasajero para ambos que alguna vez creyeron enamorarse de alguien para siempre pero que ahora se daban cuanta de que nunca fue verdad, que el amor verdadero es el que sentían ahora, ese amor que se transmitía por lo mientras en un beso que con tanta desesperación se habían guardado por meces. ¿Cuánto más tendrían que esperar para darse el sí? ¿Cuánto más?. No querían esperar más, pero era necesario.

Al separarse de tan hermoso y largo beso ambos se miraron e inmediatamente se abrazaron, con fuerza, querían seguir besándose. ¿Por qué simplemente no hacerlo de una vez por todas?. Simple era la respuesta, el maldito pasado se los impedía.

-Gracias por dejarme besarte Harry -dijo Luna aferrada a su cuerpo. -No hay de que Luna, yo también tengo que agradecerte que lo hicieras. -Sabes Harry, espero que lleguemos pronto y aclaremos esta situación, ya no puedo resistir más. -¿Te parece si adelantamos los planes y regresamos mañana a Londres? -¿Harías eso por mi, Harry? -Eso y todo lo que tú quisieras y estuviera a mi alcance -respondió Harry dándole un beso en la mejilla. -¡Oh Harry! Muchísimas gracias. -De nada Luna, de nada.

Después de tener esa pequeña plática Harry y Luna llegaron al otro lado de la peña, exactamente al lugar donde Harry calló cuando vino por primera vez.

-¿Cómo le hiciste para ocultar el lugar Harry? -Preguntó Luna-. Por que seguramente lo tapaste o pusiste algo para que nadie entrara ¿verdad? -Sí, así es princesa, arrastré esa piedra circulas desde como unos tres metros hacia delante. -Genial, eso estuvo muy bien planeado. -Sí, ¿podrías moverla, Luna? Es que sabes que no puedo hacer magia -dijo Harry poniendo una cara muy tierna que hacia babear a Luna. -Claro Harry, con gusto -Luna apunto a la roca y dijo el hechizo-. ¡Wingardeum Leviosa! -La piedra se movió de su lugar y un enorme agujero se dejó al descubierto con unas piedras talladas como escalones. -Sabes Luna, cuando yo caí por este mugroso agujero jamás vi estos escalones -dijo Harry riéndose y contagiando a Luna. -Hay querido mío ya vez, debes tener mas cuidado. -Sí, lo sé, pero me tomó por sorpresa. -Sí, en que andarías pensando -dijo Luna coquetamente. -Para serte franco si pensé en eso -contestó Harry felizmente. -Eso es genial Harry, ahora bajemos. Asintió.

Harry y Luna empezaron a bajar con cuidado los escalones deformes de piedra lisa que estaban muy altos o muy bajos. Harry iba por delante para ayudar a Luna a bajar quien le daba un beso leve en los labios cada vez que el la ayudaba.

Llegaron al camino de piedras blancas y Harry le indicó que por allí tenían que seguir, al parecer ese camino era mas corto de lo que Harry recordaba, y eso Luna lo notó ya que cuando algo que no estaba y lo veía Harry este fruncía el ceño o hacia un gesto gracioso en la cara, algo muy divertido para Luna.

-Haces unos gestos muy graciosos Harry -dijo Luna divertida. -¿En serio lo crees? -Sí. -Pues es mejor que te vayas acostumbrando a ellos -dijo Harry lanzando la indirecta que Luna supo percibir muy bien. -Muy cierto… -Sabes Luna, crees que los estemos engañando a todos -dijo Harry con una sonrisa. -No lo sé, pero eso de que tú y yo queremos ser una pareja me esta divirtiendo. -Sí, a mí igual, pero sabes, alguna vez Dumbledore me dijo que si para querer regresar y recuperar el pasado perdido tendríamos que jugar con el presente. Creo que ahora lo estamos haciendo mi querida Luna, y sí, te vas a tener que acostumbrar a que Neville te diga princesa. -Sí, pero no sé, siento que él me quiere olvidar ya, para no hacerse más daño. -Eso dice él, Luna, pero muy en su interior de su corazón sabe que no es verdad, por lo mientras hay que seguir con este juego, a ver que es lo que pasa, seguramente estará contigo Luna, ten fe en eso. -Sí, gracias por el apoyo Harry. -Sabes que siempre estaré para ayudarte Luna, eres mi mejor amiga, mas que Hermione o cualquier otra chica, y siempre vas a ocupar un lugar muy grande en mi corazón. -Gracias Harry. -Ahora ven, ya hemos llegado al lugar.

Y era cierto, Luna se quedo maravillada al ver una enorme fuente hecha de puras piedras negras, y como estas en la punta tenían una espada plateada con rubíes incrustados en la empuñadura estaba clavada y el agua que salía a presión formando un arco cubría a la espada y como de esta salía una energía a presión muy fuerte y poderosa. El aura de la espada era color violeta y era tranquilizadora y tempestuosa a la vez.

-Harry, ¿Cuánta magia dejaste en este lugar? -Preguntó Luna con la voz en grito. -Te sorprenderías, Luna… -¿Cuánta? -Volvió a preguntar Luna esta vez algo enojada ya que mas o menos sabía la respuesta que le iba a dar Harry. -No te has preguntado el ¿por que ya no sufro por mis padres, Sirius o Dumbledore? ¿Ó por qué ya no me despierto por las noches recordando los sucesos que pasaron el día de la batalla final? ¿Ó por qué ya no me duele pensar en Hermione, Ron o Ginny? ¿Por qué me tomo ya todo con ligereza y sin preocupación? -Terminó de preguntar Harry algo serio, más de lo normal. -Ahora que lo dices, hace un tiempo me pregunté ¿el por qué ya no sufrías como antes de que derrotaras a Voldemort? -Dijo Luna viéndolo a los ojos. -La respuesta es muy simple Luna. Mis recuerdos y sentimientos se fueron en esa magia, me deshice de todo lo que me pudo a ver hecho daño alguna vez, no recuerdo cómo murió Dumbledore, ni siquiera recuerdo cómo fue que conocí a Sirius, ni cómo murieron mis padres, no recuerdo el nombre de mis padres, solo sé que eran mis padres, pero no recuerdo los nombres, ni siquiera sé cómo fue mi vida en Hogwarts, no recuerdo nada más que algunas cosas -dijo Harry siendo mirado por una triste Luna que le puso una mano en el hombro en señal de apoyo. -Pero, ¿por qué hiciste eso, Harry? -Por que me quería olvidar de todo, Luna, por que no quería sufrir más, no quería tener el mismo maldito dolor que alguna vez estuvo sobre mí, por eso aun no estoy preparado para regresar a mi pasado, pero es necesario hacerlo si queremos evitar una nueva guerra de oscuridad. -No te dejaré caer Harry, y sabes que Severus, Draco y Alisé tampoco. -Lo sé Luna, pero es de todas formas muy difícil, el Harry que derrotó a Voldemort regresará frío y distante, y el Harry que tú conoces ahora desaparecerá para siempre. -Solo desaparecerá si tú lo permites Harry, no hay dos Harry en este mundo, solo es uno que quiere separarse de sus sentimientos. -Sí, pero no es tan fácil Luna. -Lo sé Harry, ¿crees que es fácil para mi ver como mi mejor amigo sufre?. Claro que no Harry. No te dejaremos que te derrumbes ¿entendido? Harry titubeó por unos instantes y luego dijo. -Sí, lo entiendo Luna. -Bien, ahora saca esa espada y regresa al pasado Harry.

Harry decidido se situó un frente de la fuente que por reconocimiento una puerta se formó dejando entrar a Harry al recinto de la fuente. Con lentitud Harry se colocó en posición para sacar la espada, con precisión colocó sus manos en la empuñadura de la espada y al instante sintió como un intenso poder muy conocido para el se acumulaba en sus manos y se expandía por su cuerpo sin llegar a estar estable. Con un suspiro y la mirada de aprobación de su mejor amiga rubia soltó un grito de poder y abriéndose las manos por la fuerza de la espada y su energía desplomada la espada brillo y con un ultimo esfuerzo de su alma logro sacar la espada de Gryffindor que años atrás había olvidado. El cuerpo de Harry empezó a descontrolarse por la falta de costumbre en la magia, sus ojos que ya habían perdido el color esmeralda de sus ojos, volvió a llenarse con ese verde tan intenso muy característico en el y que relucían a varios metros de distancia. Aquella cicatriz que lo había vuelto reconocido en todos los lugares y que ya se había perdido en su piel volvió a renacer más intensa y brillante, ese signo que lo ligaba a un destino incierto y que lo marcaba como el igual a las sombras, estandarte de aquellos que alguna vez siguieron al que no debe ser nombrado volvía a renacer de las cenizas para una vez mas enfrentar a la maldad que regiría una nueva edad de oscuridad. Una nueva época en el mundo, más perversa y catastrófica que las anteriores.

La tercera edad de Oscuridad se aproximaba…

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"…-…No me acuerdo -respondió Harry alzando los hombros.

-Está bien, entonces andando, Severus debe estar preocupado por que no hemos llegado y ya casi dan las seis de la tarde.

El siguiente paso de la maldad estaba cerca…"««