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Historia 24568 — capítulo 44
"44.- Las reglas de la inmortalidad se rompen…; "Regresa amor mío" (Parte 1)" Prefacio: … Seguramente serías un hijo ejemplar, y no un rebelde como tu padre… (Severus Snape)
Habían pasado cuatro días desde que Harry había hecho la entrega elemental a sus cinco amigos, pues el sexto ya poseía la espada. Todos en ese entonces ya estaban en un estado de igualdad, pues mientras unos trabajaban en proyectos para sus metódicas armas, otros simplemente entrenaban su nivel de magia. Luna, Draco, Severus, Alisé y Neville estaban muy contentos con esos poderes que tanto los hacían verse mejor. Heero estaba como si nada hubiera pasado, nunca había revelado el secreto de su elemento, y no era el momento para hacerlo, simplemente así lo había decidido. Justamente ahora estaba sentado junto a Aline cerca del lago.
-¿Qué es aquel ciclo de que hablaban tú y el otro vampiro? -Preguntó de repente la chica, tomando desprevenido a Heero quien comía una manzana. -Se llama Armenofilies… -contestó Heero dando otra mordida a la manzana. -Déjame decirte que tus amigos tiene nombres muy raros -Aline frunció el ceño y Heero soltó una risa feliz. -Sí, ya lo sé. Pero creo que no me debo desviar del tema ¿verdad? -Sí, tienes razón. Así que habla antes de que te obligue… -¿Y cómo piensas obligarme según tú? -Preguntó Heero aventando ya lo último de la manzana a un hueco que después tapó. Aline se aventó hacia él y lo besó. Heero casi se ahogaba pues no había terminado de pasar bien el bocado, cosa que a la chica le hizo gracia. -¿Fue el beso o el tratar de ahogarme? -Pues era el beso tonto… aunque si te ahogas va a ser por que no puedes seguir al compás de mis besos -contestó Aline dándole otro. Heero se sonrojó, esa chica siempre le hacia ponerse así. -Bueno, si me das otro empezaré a explicarte. -Chantajista… -Respondió Aline entrecerrando los ojos graciosamente. -No es ser chantajista, solo sacar provecho de eso. Sonrió alegremente y depositó un beso más en los labios de Heero. El vampiro la abrazó con delicadeza. -¿Ahora sí me explicarás? -Preguntó la chica recostándose en el pasto. Heero miró la luna una vez más y mostrando una mirada seria. -Hace muchos años. Miles para ser concreto, el primero de los vampiros y el primero de los licántropos nacieron, no sé sabe cómo fue que se crearon ambas especies, pero muchos dicen que son castigos del infierno y del cielo a gentes que intentaron desafiar a las divinidades. La cosa es en si, las personas no recibieron la maldición, sino fueron aquellos descendientes de dos mujeres muy hermosas las que dieron esas nuevas razas a la tierra. Nunca se supo que pasó con aquellas dos criaturas, el primer vampiro se llamaba; Armand Drax-up. Y el licántropo; Vícktor Hasfrat. Se llegaron a conocer y se hicieron buenos amigos, pero el amor de una mujer los hizo rivales, lo que los condenó a una guerra… cada uno se apareó con diferentes mujeres. Por eso la mordida de uno de los dos puede ser fatal. Pues te trasminan aquella fuerza demoníaca que ambos tienen y automáticamente se transforman en uno de ellos. Pero hay una forma más para que los vampiros pasen su legado. Aline no se atrevía a preguntar pero quería saberlo. -¿Cuál es? -Tener relaciones sexuales con una mujer o un hombre, dependiendo si es vampiro o vampiresa. Embaraza a la chica y el hijo nace vampiro. Pero es muy probable que siendo mujer humana ella muera al alimentar al hijo. Pero el hijo vendría siendo un impuro un hibrido entre humano y vampiro, pero pueden llegar a ser igual de poderosos que los vampiros puros. Los vampiros puros o vampiresas puras nacen de la unión sexual entre dos de la raza. Pero el contra a este "ritual" por así llamarlo se hace teniendo relaciones con una humana, pero sin que se quede embarazada, solamente debe beber siete gotas de sangre del vampiro o vampiresa. Y con eso la chica puede transformarse en una vampiresa pura. Es algo muy normal para muchos vampiros que se enamoran de una humana. Pero en el caso de los licántropos es muy diferente, pues ellos deben morder para convertir a los humanos en suyos. Allí solo existe la raza hibrida, pues los puros son muy pocos, solo los que nacen en hembra o macho de algún puro. -¡Que horror! -Lo sé… pero así somos… bueno me he desviado un poco del tema. Como te decía, el primer vampiro al estar en amistad con el licántropo principal, trataron de conquistar a la chica, pero el padre de aquella dama era un mago y la madre una hechicera muy poderosa, ambos controlaban la magia perfectamente. Y una noche, que los vampiros conocemos como: "Tiu Exhumaios Normandus". Traducido sería: "Noche de la Exhumación", Los dos amigos sufrieron una maldición, pero en los licántropos no surtió efecto más que poder ser dañados con la plata, por lo que ellos quedaron casi normales. Pero el vampiro no. El vampiro sufrió un cambio de personalidad, y empezaron a ser alérgicos a la luz solar. Morían cuando eran tocados con una espada en el corazón o una estaca, en especial de madera. El ajo los hacia huir y los espejos no reflejaban sus cuerpos. Le temían a las cruces y había muchas debilidades para él. Pero con el tiempo el Armand fue encontrando aquellas cosas que lo fueron haciendo un especialista en el arte de matar y de las sombras, debido a que temía al sol se volvió controlador de las sombras y de lo oscuro, la noche se convirtió en su terreno y salía a casar cuando el día se volvía oscuro en cualquiera de sus formas. Poco tiempo después, Armand supo que aquel licántropo de nombre Vícktor había secuestrado a la chica de quien estaban enamorados los dos y que la había violado, embarazándola y haciéndola su prisionera, hasta que tuvo dos gemelos, seguidos en años posteriores a veinte tres hijos más de la rasa licantropía, los que se dispersaron por el mundo. Armand, sumado a su soledad empezó a buscar una cura para aquella maldición que se le había sido impuesta, y en su búsqueda por el mundo llegó a los Cárpatos, en donde encontró en uno de los ríos la cura para su maldición. Pero esa cura ameritaba un castigo más -Heero sonrió irónicamente-. La inmortalidad. Aline frunció el ceño. -Eso no debe ser una maldición ni un castigo, Heero, eso sería un don… -¿Acaso crees que el poder estar de una forma inmortal y viendo morir a tus seres queridos, viendo como el mundo que te rodea se va extinguiendo es un don? ¿Crees tú acaso que Harry considera un don ser inmortal cuando una batalla se le viene encima y a pesar de todo y tratar de regresarla sabiendo que él mismo puede perder la vida es algo bueno? -Aline lo recapacitó. Heero sonrió-. No Aline, no… la inmortalidad no es un don, es una maldición. Pues ahora viene lo mejor. Ese vampiro, el primero de todos, nunca pudo deshacerse de la maldición del mago por completo. Y cada cierto tiempo el vampiro experimenta dolores increíblemente fuertes deseando que la vida se le fuese arrebatada para no sentirlos. Pero solo les pasa a los magos puros… -¿Entonces que pasará contigo? -Ese es el problema -dijo Heero viéndola directamente-. Yo no soy un mago puro, soy un impuro que derrotó al primer líder vampírico para que dejara de matar a las personas y se formara la alianza de tres… la cual estaba conformada por Fenrir Greyback (hijo del primer licántropo), por el mago más poderoso de la historia y quien viene siendo el más antiguo abuelo de Harry Potter (El mago Merlín), y por último estaba yo. El líder vampírico con tan solo dieciséis años de edad. Aline se tapó la boca sorprendida. -Y son dieciséis años cumplidos, en edad, no en apariencia, pues sigo pareciendo de dieciséis hasta los siete mil y tantos. -¿Cómo lograste vencer al primer vampiro? -Preguntó Aline escandalizada. -No solo era el vampiro principal, sino el más poderoso de todos. Yo era un humano, Aline. Un humano como tú, pero en mis genes había rastros de sangre de vampiro pasado. -Heero… -Aline no sabía que decir, lo que le contaba en esos momentos Heero era increíble. -No sé si mi sangre era especial, pero un día descubrí que poseía las mismas habilidades de los vampiros, asesiné a muchos de ellos, convirtiéndome en un cazador. Acabe con aquellos que mataron a mi familia. Poco después me enteré que fue el mismo Armand quien andaba tras de mí, pues había una leyenda que decía que un hibrido sería el poseedor del trono vampírico. Fui en su búsqueda después de que me enteré que él también había sido el que ordenó acabar con todas las familias y humanos en las aldeas contiguas a los Cárpatos y en diferentes partes del mundo, y también hacia sido él el responsable de atacar la aldea en la que me enamoré de Lia. En esos tiempos estaban en conflictos todas las criaturas del tiempo. Pero eso no me importó, en mí búsqueda encontré a cinco compañeros que prontamente se convirtieron en mis mejores amigos; Ban, Shion, Jaden, Annk y Nagi. Hasta que al fin llegué a la región plateada y me enfrenté al entonces líder vampírico, derrotándolo y degollándolo. Me bebí su sangre y todos en esos momentos se arrodillaron ante mí. Todos conocían mi leyenda, y yo seguí con las guerras, pues cada uno de mis cinco amigos y yo habíamos tenido una corta vida muy dura. Fueron cien años de batallas, para ese entonces yo ya tenía ciento dieciséis años y seguía teniendo el aspecto de un chico de dieciséis. Ahora solo se ve que parezco de diecisiete o dieciocho. Hasta que aquella tregua se llevó a cabo y todo aquello de lo que vivíamos fue mejorando, dejamos de matar a la gente, pero no nos mezclábamos con ellos, eran pocos los que lo hacían. Comíamos frutos y verduras que cultivábamos y algunas otras cosas, pero olvidamos el sabor de la sangre. Mientras que los licántropos no respetaban ese trato. Siempre pensé que ese ciclo no me iba a suceder a mí, pero descubrí que siempre fui más poderoso que cualquier otro vampiro en el mundo. Ese ciclo es la apertura de mi alma y sucede solo tres veces en la vida. Ya la he sufrido dos veces y he sobrevivido. La tercera es mucho más fuerte pues es el ciclo de grados elevados. Armand nunca pudo obtenerlo. -¿Hay posibilidades de que mueras? -Preguntó Aline aterrada. -Muchas… -No lo hagas Heero, ¿no puedes evitarlo? -No, no se puede evitar… -¡No quiero que mueras Heero! ¡Te amo! -¿Acaso estás loca? -Preguntó Heero, haciendo que Aline lo mirara sorprendida-. Me he vuelto a enamorar de alguien, de una mujer que me ha cautivado con su infinita hermosura, ¿piensas que me dejaré vencer por un estúpido ciclo? Veo que aún no me conoces bien, amor -terminó Heero sonriéndole. Aline lo abrazó. -Tengo miedo… -Yo no. Pero es normal que lo tengas. Estate tranquila, verás que nada saldrá mal. -Confió en eso Heero. Heero asintió. Y se levantó. -¿Vamos a dar una vuelta por el pueblo? -Preguntó Heero sonriente-. Tal vez veamos algo interesante. -Me encantaría. Heero ayudó a parar a la chica y le tomó la mano, para después salir de los jardines y tomar el camino ladera abajo, hacia el pueblo. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Samantha, Sofía, Marina, Katherine, Melody y Midori platicaban junto a Harry, quien meditaba algunas cosas que debía hacer precisamente en unas horas.
-¿Aún no sabes la fecha en que todo iniciará? -Preguntó Sofía sin tener más que decir. -He estado investigando, pero no se sabe nada con respecto a eso -contestó Harry mirando por la ventana. -Bueno, no importa el tiempo que sea, nosotros estaremos contigo, además así estaremos unidos por algún tiempo -agregó Katherine quien sonreía. -Harry… -empezó Melody tan hermosa como siempre-. ¿Habrá algunas otras personas o criaturas a parte de nosotros y nosotras que quieran unirse a la batalla? -Tenemos una opción… pero a muchos no les parecerá. -¿Cuál? -Los dementores… reclutarlos a ellos y a los pocos mortífagos que quedan, antes de que se unan a Mephist. Las seis chicas se quedaron heladas al escuchar eso. -Harry… ¿No será eso muy peligroso? Tengo entendido que los dementores te odian -comentó Midori preocupada. -Lo sé, pero no sé quien más podrá venir, no puedo forzar a nadie a que me apoyen. Y ellos me deben algo todavía por perdonarles la vida. -¿Pero, y los mortífagos? -Preguntó Melody aún sabiendo que eso Harry no lo tenía bien pensado. -Es que es complicado, han estado revelándose mucho, necesito encontrarlos y pronto. Tengo la sensación de que alguien se ha tomado muy bien su papel de mandilón y ahora está liderando a los mortífagos caídos. -¿De quien hablas? -Marina estaba algo confundida. -Colagusano… -¿El traidor de tus padres? -Preguntó Sofía. -Ese mismo. Creo que mucho tiempo estuvo callado para cuando llegara el momento poder sacar su verdadera coraza… ¡maldita rata miserable, me las pagará enteras! -Dijo Harry entrecerrando sus manos y sonriendo de manera simultanea. -¿Qué pasaría con los licántropos y los centauros? -Preguntó Katherine. -No lo sé, después de la última batalla nos dejamos de ver, recuerden que yo estaba muerto durante tres años. Ellos seguramente ya se han de ver enterado de que he regresado, pero el que quieran ayudarnos es otra cosa muy aparte. -Sí, tienes razón -Dijo Marina soltando un suspiro. -Pero por ahora con eso no se preocupen. Vayan y dense una vuelta por el pueblo, o salgan con los demás, estar encerradas no les hará bien -opinó Harry con una media sonrisa. Las chicas asintieron sonrientes, no era una mala idea. -¿Por qué no vienes con nosotras, Harry? Así te despejarás un rato. -Tal vez otro día, ahora tengo unas cosas que hacer y debo hacerlo antes de que termine el día. Después me costará más trabajo. Las chicas hicieron una mueca resignadas. -Entonces te veremos en la noche, Harry. Cuídate. -Sí, igual ustedes. No hagan travesuras -agregó. -¡Nosotras, ¿cuándo?! -Dijo Sofía sonriente y mandándole un beso en el aire a Harry quien negó con gracia. Harry se dio la vuelta para subir a su habitación, sin darse cuanta de que Severus estaba en las escaleras, escuchando todo. -Eres bueno librándote de las personas, Harry -dijo el ex maestro del colegio Hogwarts. Harry dio un pequeño salto, asustándose. -Tranquilo, que nada debes, así que nada debes temer -agregó Severus sonriente. -No es eso, es solo que me has pillado por sorpresa. -Eso es raro en ti, Harry. Harry hizo un ademán con la mano para olvidar eso. -¿Qué decías?... -Preguntó Harry llegando hasta él. Severus bufó exasperado y rodó los ojos. Luego pasó una mano por el hombro de Harry y le dio tres leves palmadas. -Decía que eres muy bueno librándote de las personas cuando no quieres que te interrumpan. Harry sonrió medianamente. -Y supongo que no podré hacerlo contigo ¿verdad? -Exactamente señor Potter -dijo Severus recordándole al ojiverde los años en Hogwarts cuando el le llamaba así y juraban odiarse toda la vida-. Yo soy el experto en pociones, aunque el vampiro también tiene muchos conocimientos. Pero yo soy mejor, así que de mí no te libras tan fácil, y por si más no lo recuerdo, se necesitan al menos dos personas para poder hacer ese conjuro que planeas hacer. -Es arriesgado -comentó Harry. -¿Cuándo en la vida que hemos llevado algo a sido de la mano soltada? -Preguntó Severus. Harry asintió y sus ojos se iluminaron por la compañía de uno de sus más grandes amigos. -Es verdad, en esta vida que hemos llevado, tanto tú como yo hemos llevado una vida bastante dura. ¿Me pregunto que pasaría si mi madre se hubiera casado contigo? Severus lo miró sorprendido y ambos estallaron en carcajadas. -Seguramente serías un hijo ejemplar, y no un rebelde como tu padre. -Sí, es posible, pero creo que me vestiría como muerto en ataúd. Severus sintió el balde de agua fría. -Eso fue un golpe bajo… -Sí y como éste también… sería aficionado a la vainilla. -¡Oye, con la vainilla no te metas Potter! -Yo solo decía. -Bueno, recuperando el tema, no creo que me hubiera casado con tu madre, Harry, ella amaba a James y la verdad yo respeté eso mucho tiempo, lo que hice fue un error y créeme que he vivido arrepentido de eso toda mi vida. -Pues vete liberando de esos pensamientos, por que sabes perfectamente que yo no te guardo ningún rencor. Severus asintió con una sonrisa graciosa. -Lo sé Harry, y muchas gracias por eso. La verdad, tus padres deben ser muy felices juntos en donde estén. Un amor que muere en vida jamás abandonará la esencia en el cielo. Harry lo miró con los ojos bien abiertos. -¿Qué? -Preguntó Severus alzando la cabeza. -Nada… es solo que, ¿quién te viera así de poeta? -Dijo Harry soltando una leve risa. -¡Oh, cállate! -Y le dio un golpe leve en la cabeza. -Mira que si muero por esos golpes te matarán por matar al que puede salvarlos de Mephist -agregó Harry robándose. Severus le dio otro. -¡No seas payaso! -Severus rió-. Si no te mató Voldemort, no creo que lo haga yo. -¿Entonces que, me ayudarás con esto? -Por supuesto, sabes que puedes contar conmigo Harry. Aunque tengo algunas preguntas. -¿Cómo cuáles, Sev? -Como… ¿Crees que ella querrá que la regreses? -No tengo ni la más remota idea. Ella me dijo que la dejara ir, que estaría en un lugar mejor. Pero mi corazón no puede olvidarla, mi corazón exige verla. Tal vez me odie por hacerlo, tal vez querrá matarme por regresarla al mundo humano. Tal vez pienses que es una locura, pero, ¿Qué es de mí vida sin ella?. Estoy seguro que yo no ganaré esta batalla si ella no está aunque sea en presencia mía para poder verla. No tengo idea de si ella querrá o no que la regrese al mundo mortal, pero la decisión, está tomada, debo hacerlo, aunque me odie por siempre. -Sí, creo que tienes razón. ¿Cuáles son las consecuencias de este proceso? -Hacia ella ninguna consecuencia habría. Hacia mí… no lo sé con certeza, pero Eris me dijo que parta de mi alma se puede desgarrar, así como le pasó a Voldemort. Con excepción a que yo no me pondré tan feo. -Eso es una ganancia… Por cierto… ¿en donde está Eris? -Creo que está con Luna y Alisé. Le iban a enseñar algunas partes de la casa que tenía curiosidad. -¡Oh! Bien. Creo… -¿Qué, no confías en ella? -No es eso. Es solo que jamás había presenciado en persona a un dios, en este caso, una diosa. -Pues pronto presenciarás a otro. Mephist es el dios del infierno. -Eso es otra cosa… aunque viene al mismo caso. Bueno, no nos desviemos del tema. Te seguía preguntando… ¿Dónde será el ritual? -Afuera, no quiero que la casa sufra daños con esto. Necesito un gran poder espiritual para lograr algo así. -¿Será mucha la descarga? -Digamos que sí, pero el pentagrama debe estar perfectamente ubicado a las posiciones que haré. -¿Quieres que me encargue de que nadie se acerque? -No será necesario, pero no deben interrumpir mí estado de concentración. -Correcto… creo que por ahora son todas las dudas que tenía, conforme vayan saliendo otras te las diré. -Bien. Ambos llegaron a la habitación de Harry y entraron para recoger aquellas cosas que necesitaban para crear el pentagrama y esperar a que la noche diera. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**El cielo era frío, no por el viento helado sino por las nubes solitarias y aquella luna que opacaba al sol tardío. Eran días que empezaban desolados y ya muchos países en el mundo estaban sintiendo, tanto muggles como magos y criaturas diferentes, que algo raro estaba pasando y que si aquellos días que desde antaño no se veían seguían así, podría empeorar el bienestar del mundo y el equilibrio de las personas se podría ver azotado por una fuerte hola de maldad que arrasaría con todo. Playas, mares, tierras, aire, todo… todo aquello por lo que alguna vez viviste y creciste para ver podría ser destruido en cualquier minuto, segundo, podría ser que hasta horas, días, semanas o meses, más remotamente años. Pero era imposible que fueran años, pues todas las cosas surgen por un propósito. Un propósito no muy bien establecido.
En esos días, las cosas no eran lo que se puede decir "buenas" para Londres, Inglaterra. Pues la destrucción de casi todo el centro de la ciudad, provocada por aquel demonio eran cosas irreparables. Magos sumergidos entre los muggles ayudaban en la reparación de todo, pero las sospechas de que algo más que simples humanos habitaban el planeta se hacían cada vez más fuertes, cosa que preocupaba a más de uno en el ministerio de magia. Incluso el ministro de magia estaba hasta la cabeza de tantas presiones. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Los movimientos de varias naciones se habían unido para ayudar en los desastres de Londres, conocida como "Organización de las Naciones Unidas", se empleaban conocimientos para el beneficio de las personas que lograron sobrevivir a ese ataque. Pero hasta ahora solo unos cuantos sabían sobre aquel chico y sobre aquel demonio. Incluso, unos muggles, de los más importantes en Estados Unidos, habían grabado todo y registrado cada archivo del mundo para encontrar al chico que hizo frente al demonio. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En Sevilla, las cosas no eran normales tampoco, muchas personas habían presenciado también el caos provocado por Mephist y la muerte de una joven a manos del mismo demonio, las calles a partir de las cinco de la tarde ya eran solitarias, como si aquella hermosa ciudad de reyes antiguos y majestuosos caminos de hermosos edificios y castillos hubiese sido convertida de una ciudad de gente inquieta, a un pueblo fantasma, solitario y sin vida alguna.
En esos momentos, en la cadena de noticias internacional se hablaba sobre aquel desastroso encuentro… """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""-¡Robert, ven a ver esto! -gritó uno de los acompañantes en el escuadrón de guerrillas muggles. Langdon se acercó a todos sus compañeros que en ese momento veían atentos lo que sucedía.
En el televisor, aquellas imágenes del video grabado por satélite se empezaron a transmitir por todos los lugares del mundo, una vez más como antes de que todos los miembros de la Orden Templaria decidieran ayudar a Harry.
-Muchas personas han visto el video, tenemos millones de mensajes de todos los países del mundo que exigen saber la verdad. ¡Quien destruyó la ciudad de Londres? ¿Quién es aquel joven y aquel demonio que pelearon por unos instantes?... Son solo algunas de las interrogantes que se hace la gente de hoy en día, se exige saber la verdad, ¡se exige ver que demonios está pasando! Las interrogantes en todo el país se están volviendo cada vez más densas, la gente pide a gritos que se le respondan. Ahora… vamos en vivo desde la casa blanca, donde el presidente de los Estados Unidos; Amilair Blasoft está en conferencia con el primer ministro inglés… Adelante Hugo.
Las imágenes de la sala de juntas presidencial se mostraban en el televisor… mientras que los flashes de la cámara iluminaban todo el lugar y la gente de trajes negros y marrones se juntaban en las sillas de más adelante para escuchar el informe presidencial.
"-Pido unos momentos de silencio para poder expresarme… -Empezó a hablar el presidente, cuya mirada escueta se reflejaba en la pantalla cristalina del televisor y tras sus gafas circulares. Tragó saliva lentamente y sus ojos se enfocaron directamente a las cámaras-. Lamento interrumpir las transmisiones que en estos momentos estaban viendo pero tenemos un anuncio especial que hacer, como ya muchos de ustedes sabrán, ha habido varios ataques, bueno… dos para ser precisos de una misma especie de criatura, no sabemos que es o lo que es, pero ese ser ha destruido lo que ahora conocemos o conocíamos como Londres, la capital de toda Gran Bretaña, incluso se han dado informes de que en Sevilla apareció el mismo demonio tratando de destruir todo a su paso. Lo más importante para nosotros ahora es que debemos encontrar a la persona responsable de hacerle frente, aquel joven de pelo negro y ojos verdes muy extraños que encaró al ser. Si en este momento está viendo esta transmisión le suplicamos de favor que nos ayude a resolver este problema, la vida de miles de personas que murieron en esa zona necesitan ser vengadas por alguien que pueda ayudarnos. Si alguien conoce a ese extraño joven le suplicamos que le transmita éste mensaje."
El mensaje terminó y las transmisiones normales siguieron su curso. Robert estaba estupefacto, sabía perfectamente a que se refería el presidente de la nación más poderosa, necesitaban ahora de mucha ayuda y ellos podrían tomar ventaja en más territorio. Decidido a comentarle lo que hacia presenciado, Robert se levantó de inmediato y emprendió el viaje a la casa de Harry. En esos momentos se encontraba saliendo de Manchester City, lugar en donde estaba el escuadrón que estaba a sus órdenes.
-¿Qué piensas hacer, Robert? -Preguntó Alfred, quien era el segundo al mando en el escuadrón.. -Necesito avisar a Harry cuanto antes, las cosas pueden ponerme un poco a nuestro favor, si es verdad que los humanos sin magia de la tierra quieren ayudar deberíamos darles una oportunidad, así como Harry no la ha dado a nosotros. -Pero Harry nos dio la oportunidad a nosotros solo por que poseemos habilidades en armamento y por que sabe perfectamente que nosotros somos útiles a su lado. Pero… ¿Crees tú que a ellos les permitirá combatir contra fuerzas que ni siquiera nosotros sabíamos que existían? -Debemos obtener las fuerzas necesarias, Alfred, no sabemos si sobreviviremos después de esto, pero al menos debemos intentarlo. Alfred asintió y se dirigió hacia la sala, donde se había quedado la mayoría del escuadrón. Robert salió del cuartel, tomó el coche y acelerando rápidamente se perdió entre las calles de Manchester City. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Harry estaba pensativo, sabía muchas cosas que a otros les parecerían inquietantes, pero el problema era que no deseaba decírselo a nadie, o más bien eso creía él, pues Severus ya había notado el semblante inquieto de su rostro.
-A mí no me puedes engañar, Harry, ¿qué es lo que sucede? Harry sonrió ante la pregunta de Severus, no quería decir nada pero al parecer su gran amigo y ex profesor sabía bien cuando hacer las preguntas y cuando no. -¿Nunca te dije el por qué Voldemort se desfiguró al crear sus horrocruxes? Snape comprimió el rostro, no sabía a lo que se refería, pero tenía una idea clara de hacia donde iba dirigido todo esto. -No, nunca me dijiste… -Voldemort creo sus horrocruxes de una manera mala y voraz, lo que le llevo a partir su alma en muchos fragmentos… pero el asesinaba a una persona por horrocrux, y como su alma ya era negra y oscura, la maldad se fue apoderando de su cuerpo, y cada vez que su alma se dividía la parte maligna se unía a su cuerpo externo, lo que provocaba que su apariencia se hiciera a la de una serpiente, pues ya tenía un lazo muy especial con Nagini, quien si no más recuerdo ya era amiga de Voldemort desde unos meses después de que él abandonara Hogwarts y se sumergiera en la búsqueda de sus trofeos. Pero no siempre pierdes las características de tu cuerpo… no si sabes como hacerlo. -¿A que te refieres con eso? -Preguntó Severus temerosamente. -A que los horrocruxes no solamente pueden ser guardado en objetos o incluso animales… hay otra forma más fuerte de poder hacerlo -Harry sonrió fríamente y miró por la ventana, el Valle de Godric se veía con los primeros vientos de la fresca mañana. -¡Harry!... -Severus estaba inquieto. -A lo que voy es que Voldemort no fue el único en crear horrocruxes -soltó Harry haciendo que Severus soltara tres frascos de pociones que zumbaron en el suelo al chocar entre ellos. -¡No estarás diciendo que tú…! -Sí, sí lo estoy diciendo, Severus. Mis horrocruxes fueron seis contando mi alma, al igual que los de Voldemort… y al igual que mis recuerdos, los dividí por el mundo para que algún día si los necesitaba los encontrara para que mi transformación y conocimientos regresaran. Y a pesar de que en mi ya está la manzana de la discordia que me dio Eris y también los conocimientos del libro cobrizo, sé que necesito ahora que he recuperado mis recuerdos al total, las otras seis esferas que necesito para ver donde están localizados los horrocruxes. -¿Pero también están ocultos en objetos? Harry negó con una sonrisa en los labios. -No, los míos habitan en criaturas mágicas y no recuerdo en que más, pero definitivamente es en algo que está vivo o que pudiera ser de gran importancia. Yo no me aficioné con los objetos como Voldemort. -Nunca mencionaste nada… -No se me había venido a la mente hasta ahora… yo obtuve la inmortalidad por otro medio, pero los horrocruxes los hice para encerrar aquella maldad que me fue dada el día que vencí a Voldemort. Si no lo hubiera hecho puede que ahora ustedes estarían como mis sirvientes o muertos por revelarse ante mí. De cualquier forma, soy "El Estandarte de los Mortífagos" -terminó de decir Harry con desdén en la voz-. Pero al igual que mis otros recuerdos, los saque y encerré en diferentes zonas que pueden ser repetidas a las otras o en diferentes partes, pues en ellas guardé eso paras que no me atormentaran hasta el día de hoy. -¿Cómo piensas explicarles a los demás esto? -Preguntó Severus inquieto y recogiendo al fin las botellitas que había tirado. -Yo no se los pienso decir, Severus. Si ellos se enteran por ti o por otra forma sería lo mejor, el dar las explicaciones yo mismo me traería muchos disgustos de ellos hacia mí perdona, y más si ella se entera de lo que hice me colgaría… de por sí no sabemos como regresará de humor y con las cosas que nunca le conté, sería catastrófico para mí y para la Orden Templaria también. -¿Buscarás los recuerdos? -Primero buscaré a dos personas que me querrán ver muerto por esto… Encárgate de lo demás, por favor, ¿vale? -Sí, pero a donde irás. -A Barcelona, España. No tardo… regresaré antes de que el sol se oculte… mantén preparado todo… debemos hacerlo rápido a mi llegada. -¿Te aparecerás allá? -No, quiero pensar un poco las cosas… Harry abrió la ventana y brincó para después empezar a volar hacia el sureste. Severus sonrió pesadamente. -¿Cuántas cosas más podrás revelarnos antes de la batalla final, Harry? Sin duda son muchas las cosas que hay en tú interior y cada una de ellas tan maravillosas y sorprendentes como las pasadas. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Mephist quien atentamente leía su libro infernal, redactaba un pequeño párrafo en donde se veía como un demonio atravesaba a un joven de pelo negro y una cicatriz de rayo con una espada en el corazón.
Una sonrisa maligna cruzó los labios del más grande demonio de todos. Al parecer no solo el libro infernal mostraba los secretos del poder infinito, sino podía mostrar también lo que sucedería si lograba controlar todos los poderes ocultos en millones de años de maldad.
-Puede que ambos seamos inmortales, Potter, pero sabes bien que al final caerás tú, pues ni tu estúpido ejército podrá ponerse a la altura de mis demonios… verás caer cada ciudad en el mundo sin que tú logres hacer nada… espera unos días más Harry Potter, y verás todo aquello que temes alzarse sobre ti y gobernar tu mente, alma y cuerpo.
Los fuegos empezaron a acrecentarse y Mephist observó a lo lejos las enormes cavas que se extendían con una masa viscosa de color rojo muy asquerosa y como varias manos salían de dicha masa, tratándose de liberar… eran muchas las cavas y a tres kilómetros de profundidad… pues nuevos demonios empezaban a salir del interior de las entrañas del infierno… demonios muy parecidos entre ellos, pero con una fiereza inmensa y con un hambre entera de carne. Fuese cual fuese.
El demonio sonrió dignamente y miró hacia lo alto, perdiendo su mirada en lo oscuro de la travesía.
-No eres él único que está preparando un ejército para atacar… -Y sus carcajadas se perdieron por todo el lugar, llenando de gozo a los demás demonios que encerrados en el infierno estaban. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**El viento frío de las alturas golpeaba el rostro de Harry, haciendo que su pelo y capa con el rasgar del viento se agitaran como si dementor fuese. Su mirada seria y fija en el rumbo que iba tomando, su mente divagaba por aquellos rincones en los que ningún hombre se atrevía a llegar por miedo a no salir jamás de esa oscuridad.
Entonces una voz le interrumpió…
-¿Pensaban irte sin mí? -Preguntó la voz seductora. Harry sonrió y se giró levemente para ver a Eris a su lado, con su sensual vestido púrpura y su pelo negro ondeando al viento. -¿Pensé que te habías quedado con Luna y Alisé? -Respondió Harry en modo de pregunta. -Sí, pero es más divertido venir contigo y ver en que lío te metes, ó más bien, nos metemos. -Lo dije hace mucho tiempo, los problemas no los busco yo, son los problemas los que vienen a mí. -Sí, como sea, de igual forma…: ¿A dónde vamos? -A un lugar que hace muchos años no visito y más hace muchos años que no veo a esas dos personas. -¿A quienes? -Cuando lleguemos lo descubrirás… Eris rodó los ojos frustrada, le molestaba cuando Harry se guardaba el misterio. Pero mejor puso otro tema de conversación. -¿Entonces que… será hoy o no? -Preguntó y provocando que Harry sonriera. -Sí, será hoy, no puede pasar de hoy. -¿Por qué? -Por que no puedo esperar a verla. -Se ve que la amas demasiado. -No te imaginas cuanto... -Entonces aún tienes corazón, ¿cierto? -No en lo total, pero creo saber que es el amar para las personas… pero a veces se me hace muy confuso… pues el amor solo es una utopía, algo que no existió, pero que muchos hombres lo fueron desarrollando como una forma de sobrepasar los límites requeridos de una absorción que no tiene ningún sentido para mí. Tal vez por que realmente estoy mostrando mi verdadera naturaleza, pero hay cosas que no puedes evitar, tal vez al vivir entre los humanos me he dado cuenta de que en mí también reside un sentimiento hacia ella. Mi corazón palpita débilmente tratando de aflorar ese sentimiento que en muchas ocasiones en el pasado me perturbó y me hacía sentir dolido. Pero creo que gracias a los poderes que he obtenido y que en mí habitaban he logrado romper ese ciclo y no ser afectado tanto por eso. -Incluso perderás lo poco que tienes con lo que puedes hacer a futuro. Estuviste de acuerdo conmigo, pero creo que puede ser momento de que te retractes, Harry. Harry sonrió y negó. -No, Eris, debemos prepararnos más… no puedo volver atrás para que las cosas no sean tan malas, de igual forma Mephist aparecerá y podría irnos peor. -En eso tienes mucha razón… -Eris cambió radicalmente de tema-: Por cierto… he tenido mucha curiosidad en preguntarte algo, pero siempre que tengo la oportunidad alguien nos interrumpe… pero ahora creo que sí podré. -¿Y…? -Bueno… Harry… desde la primera vez que te vi pude notar algo realmente particular en ti, pues podía notar como sí una parte de ti estuviera fuera, en el momento en que tomaste el libro también sentí como si tu alma estuviera dividida en por lo menos diez partes. Se notaban grietas en tu alma, como si se te hubiesen sido desgarradas para controlar algo… no lo sé realmente, tal vez solo fue una simple ilusión, pero pude notar también como un espectro de capa negra y otras formas que no pude diferenciar, pero se que estaban allí… Harry escrutó la mirada fuertemente sin que la diosa se diese cuenta y sonrió amargamente para después recuperar la compostura. -No estabas alucinando, Eris, lo que viste en efecto fue mi alma dividida, pero no en diez partes, solo son seis. Y las imágenes o sombras que viste son en donde las oculté. Eris frenó de golpe y Harry lo hizo lentamente. -¡Horrocruxes!... -Lo dijo velozmente. Harry asintió. -¿Pero cómo?... -Los hice poco después de la pelea de Voldemort, la verdad no me acuerdo en que momento fue pero los hice… solo que no guardan mi vida sino mi oscuridad… sigamos, que cada segundo es importe. Eris lo siguió hasta emparejarse con él, pero por un buen rato quedaron en silencio, solo siendo cómplices de la vista que tenían sobre los territorios españoles. Pasado un tiempo, Harry comentó: -Hace demasiados años que no me pasaba por este lugar… bueno, precisamente por lo que es la región de Cataluña. Y más que nada, Barcelona, una ciudad que me trae tantos recuerdos… Eris sonrió con nostalgia. -¿Qué fue lo que pasó, Harry? Harry miro triste hacia la ciudad. -Fue hace mucho tiempo, cuando la ultima vez que la vi, ella estaba en estos lugares, con sus padres. La última despedida que tuve con ella fue en el centro histórico de esta ciudad. -¿Fue duro? -Por un tiempo, pero no me di cuenta hasta hace unos meses de que ella había lanzado un conjuro en mí para olvidarla. Ella sabía perfectamente que algún día el destino de estar ligada a mi no en vida sino en muerte llegaría, y para no hacerlo doloroso pues me borró esa parte de memoria que tenía de ella. -Astuta… -Demasiado para la edad que teníamos en ese entonces. Peor en fin, fue amarga mientras la recordé, por que luego me enamoré de Ginny pero aquella sensación de que ella existía no se fue del todo, me hizo olvidarla pero al parecer mi magia pudo neutralizar los efectos, por lo que después del funeral de Voldemort fui perdiendo el amor hacia la estúpida de Ginny, y darme cuenta de lo resbalosa que era… -Harry estalló en carcajadas y Eris sonrió agradablemente.
Continuará...