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Historia 24568 — capítulo 65
"65.- El mundo quebrado. Prefacio: … -Cúantas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas… (Bob Dylan (1941-actualidad) músico, cantante y poeta estadounidense. Ha sido, durante cinco décadas una de las mayores figuras en la música popular, siendo considerado uno de los compositores y músicos más influyentes y prolíficos del siglo XX.)
Prefacio: … -Y reirás, pues conocerás la verdad… (El Escritor)
Han pasado ya varios minutos… Y uno piensa que los minutos son horas cuando de eternidad se comenta… Y sin embargo te das cuenta de que sólo segundos son los que pasan apañando la integridad de la mente y volviéndote cada vez más loco. Posiblemente eso era lo que el mundo sentía en estos momentos de caos, momentos en los que una fuerza más allá de la razón dominaba cada partida de dominó. Cada movimiento, cada secuencia, cada trampa… nada se le podía pasar. El mundo empezaba a dividirse, las cosas ya no serían como antes, alguna vez alguien dijo que para sobrevivir se necesitaba convertirse en el más fuerte y en el más inteligente…, lo mal de esto es que en estos tiempos ya nadie quería ser ese valiente ni ese fuerte en que los demás vieran una figura a la cual poder seguir, una figura que les pudiera inspirar el valor anhelado con el cual podrían regresar a la verdad de la batalla. Por el mundo el viento soplaba desoladamente, desde que aquellas catástrofes que produjo la salida de Mephist al mundo exterior nadie se atrevía a salir a un mundo que precisamente no era el que todos esperaban. No había héroes. Y si los había tardaban mucho en actuar. Personas en todos los rincones del mundo sabían que los héroes se habían extinguido, que solamente quedaban personas dispuestas a defender un lugar en el que vivían, más no luchaban por un bien común. No, esos días habían pasado de largo. Largos eran los daños que se habían provocado, los volcanes estaban en erupción constante, ciudades grandes como Nápoles, Hawái, Puebla, habían desaparecido por las fuertes precipitaciones volcánicas. ¿Y quién había hecho algo? Nadie, simplemente todo eso había quedado fuera. Nadie se había enterado de que muchas de esas cosas terminaron entre escombros, cenizas y vapor caliente que destilaba aquel olor a carne quemada…, sí, a carne humana quemada. Las grietas bajo la tierra eran profundas, el mundo se quejaba fuertemente y parecía ser que sólo las plantas y los animales lo sentían… Cambia todo, cambia como la canción en un reproductor, cambia cual estación del año… pero ya no todo era alegre como en la primavera, ya no… era duro y seco como el otoño y frío y desalmado como el invierno… Siempre se dice que los cambios son buenos, que nos ayudan a ser mejores y a probar nuevas realidades… Ahora todo estaba incongruente, nadie quería estos cambios…, nadie. ¿Qué de bueno te puede traer un mundo lleno de seres de odio que destazaban a los humanos y devoraban hasta los huesos? Nada era bueno ya, ningún cambio era aceptado, más a la fuerza estos se metían. Ahora ya nada del mundo quedará… Miras a tu alrededor y sólo vez el viento caótico, pesadillas rondan tu cabeza aún cuando estás despierto, mil demonios acuden a verte y llaman a tu puerta invitándote a cenar… el problema es que tú eres el platillo principal. Pero no puedes negarte, sabes bien que sufrirás más quedándote en un mundo en donde ya nada vale la pena, en donde todo lo bueno que conocías se ha ido a la puñetera mierda y que te la tragarás a bocanadas grandes y saborearás el mal y putrefacto sabor de tu propia muerte, apestarás a miedo y de eso ellos vivirán, pues en este mundo nuevo ya no existen las personas felices ni las personas normales…, dejarás paso a algo nuevo… algo nuevo… algo nuevo… Ves oscuridad y perdición, sabes que caminas por malos senderos, ahora el fácil o el difícil, el curvo o el recto, el del bien o el del mal… Ya nada sirve ahora, cualquier camino siempre te llevará a la perdición. Quieres tener aunque sea un rayo de esperanza, algo que te de la fuerza para seguir en un mundo en degradación, un mundo apestando a muerte que te quiere despellejar y pegarte en las paredes invisibles de un fuerte que servirá para los nuevos que regirán la tierra. Y sigues caminando, pero sólo vez tu propia desgracia. ¿Y en dónde están los héroes? Y te respondes a ti mismo: Los héroes jamás existieron… Pero te daban fuerza, ¿o no? ¿Y ahora? Caminas más, ora te das vuelta, ora vuelves a caminar, ora te paras, pero nada consigues. ¿Y en dónde putas están los héroes? ¿En dónde mierda están aquellos que supuestamente pelearían en nombre de la paz? ¿En dónde…? ¡Alguien responda por Dios! Y nadie te contestará, pues a tu lado sólo vez personas que caminan sin rumbo fijo. Algunos van hacia las montañas, otros sólo a dónde no ha pegado el mal. Pero saben que algún día los alcanzará… Y nada se podrá hacer, pues los héroes se han tardado mucho en llegar. Ya no encuentran felicidad, la felicidad se ha apagado, las personas empiezan a buscarla. ¿En dónde rayos se ha metido la felicidad que tan sólo semanas atrás gozábamos tener? Entonces empiezan los vicios, pues el mundo se ha quebrado. El mundo mismo se ha metido en el mayor de los vicios, juega a ver cómo su gente destructora y depravada cae en un mutismo elocuente y desgraciado que hace volver locos a todos… Pero nadie responde, todo se ha ido. El mundo se ha quebrado ya y nada se podrá hacer después de eso.
…
Y de pronto la desesperación te juega malas pasadas…, lo sabes, sabes que te estás volviendo loco en un mundo que lentamente cae en las manos de tal demonio que de sólo mirarlo te orgasmeas cientos de veces. Y como si nada te encuentras en un pasillo de dos metros que llevaba al dormitorio de los infiernos, allí donde todo lo bueno es malo y todo lo malo es aún peor. Ahí es donde te colocas, sentado en las rocas calientes dejando que tu maldito trasero se queme y te salgan ampollas… pero ya nada importa, pues el mundo quebrado jamás se pegará y ni cola loca te servirá para moverte en posición vertical y hacerle el amor a la naturaleza virgen que dos caras puede chuparte. Entonces lo vez y preguntas… ¿Qué quién es él? El dueño de tu alma y el de todas las demás que pronto llegarán junto a ti para violar al fuego mientras te excitas en las llagas verduscas de los demonios que saborean tu parte sexual una y otra y otra y otra vez… hasta que terminas como uno de ellos… sí, los demonios alguna vez fueron humanos, seducidos simplemente por el afán de vivir en un mundo mierda, en un mundo desterrado de todo contacto natural… por eso están así, porque los demonios se violaban entre ellos para satisfacer esa necesidad vital que tienes de verle los pechos y el trasero a una mujer para después tirártela consecutivamente sin importarte nada más que el momento de gozo. Y te enteras de muchas cosas… y en esas cosas te das cuenta de que jamás podrás ser como antes… ¿cómo serlo? Ya nada vale la pena. Nada… El mundo no es lo mismo de antes. Recordarás esas escenas, todo aquellos te parecerá divertido cuando un demonio seas, cuando seas la escoria del infierno y dejes que Mephist te viole para darle hijos por montones, y terminarás con gusanos en el vientre, devorándote… ¿Pero qué de malo tiene eso? Igual eres polvo y en polvo te convertirás… ¿no es así? En un lugar oscuro. Muy oscuro. Por lo menos estarían con más gente, no dejarías de sufrir, pero aquello te haría uno más de los invasores.
…
Son las 14:00 h. de la tarde en muchas partes del mundo, la diferencia de horas no importan cuando presientes que algo va mal, se escuchan tambores, lo primero que se te viene a la mente es el ruido mismísimo de la caravana de la muerte, te la imaginas con capa, con una guadaña y con los huesos relucientes sonriente ante ti…, pero sólo estás divirtiéndote por lo nervioso que estás, sabes que la muerte es un demonio-humano muy atractivo al que le abres las piernas fácilmente, al que quieres dejar que te destroce por dentro con sólo el hecho de sentir su miembro en tu parte sexual, lo quieres… y sientes… ese demonio es la muerte. Te cuidas de lo que pudiera pasar, tienes miedo, como si de una guerra nuclear se tratara, pero sabes que esto es peor, no hay lugar en dónde refugiarse, no hay nada más que la temible soledad y el desamparo de saber que pronto llegará el fin del los días, el Juicio Final. Escuchas un estruendo poderoso, una tormenta quizá, piensas relativamente que proviene del Océano Atlántico, se espera una destrucción masiva como un equivalente de la Península Ibérica en España. Momentos antes las protestas ecológicas se hacen sonar en todo el mundo por el problema masivo que se puede ocasionar, comprendes que algo así podría acabar con un considerable número de personas… ¿pero a quién le importa? ¿Qué importa la demás gente si puedes tú salvarte? Suena envidioso, pero ¿quién no piensa así después de la aparición del demonio?, aún así, el gobierno de muchos países en el mundo prefieren seguir adelante y pensar que todo fue una ilusión, saben que no es verdad, ya se dio advertencia de muchas cosas que se pueden suscitar… ¿Quién puede hacer algo? Hacen caso omiso a las protestas ya mencionadas. Todos los civiles y militares concentrados se quedan asombrados en medio de una enorme nube de humo blanco que se desprende por el mar, tiene cientos de kilómetros, puedes oler el veneno que se aproxima a ti y que entrará por tus poros de la piel y te destruirán paso a paso. Y preguntas con solemnidad: ¿Acaso quieren la destrucción total de los humanos? ¿No quiere esclavos a su servicio? Ya los tiene… no necesita de los humanos, son débiles y chillones. En un abrir y cerrar de ojos el fuego se pierde en el horizonte a una velocidad vertiginosa, de repente un gran fallo en la trayectoria de la columna de fuego desprendida de quién sabe dónde deja a la gente totalmente boquiabierta y congelada, la columna toma en un giro inesperado, otra ruta no esperada, los aviones del ejército americano salen en busca del mismo para su destrucción inmediata, pero bien saben que nada podrán hacer, aún así se arriesgan por la vida humana, pero todo sale mal, los aviones pierden y caen fuertemente siendo devorados por el fuego multitudinario. En ese momento todo el planeta es un completo asombro, la gente ve el suceso ocurrido con total asombro en los medios de comunicación, otra tanta inocentemente desconoce el motivo de tal tremendo asombro. Son las 14:25 h. de la tarde, relámpagos entorpecen todo medio de comunicación, posiblemente ha llegado la hora más exasperante de todas, más tarde se le vuelve a ver sobre España y nadie puede parar el futuro desastre. El calor es sofocante, el agua del mar empieza a hervir y miles de criaturas marinas empiezan a morir, alguien que estaba nadando en la playa grita fuertemente al ver como su piel se le despega del cuerpo, como su sangre se evapora y por último sólo escucha el sonido de su celular, era la alarma que le indicaba volver a casa… lo siento señora, pero su hijo ahora pertenece a Mephist. ¿Quién es Mephist? Preguntará la señora… Yo le puedo decir: Es un hijo de perra que fue descrito por el Escritor y por alguien más antes de él… Pero es Satanás en persona. Y pensarán. ¡Maldito hijo de puta que tras el monitor y el sonido de las teclas al escribir se esconde! Son las 14:45 h. Egipto entero es una gran nube de polvo radioactiva, en mitad de tal enorme nube una gran explosión hace su presencia, todo el suelo en países como Israel, Afganistán y Somalia se hace vibrar, el propio Egipto tiembla como un terremoto en gran escala de Richter, todo aquello parece el Apocalipsis, la destrucción es total, el fin de la historia universal hace su presencia días después por la televisión mundial, las Pirámides de Egipto están derruidas en su totalidad, todos sus monumentos históricos hacen la misma presencia, el río Nilo está completamente oscuro y contaminado, el desierto parece estar espolvoreado de polvo negro y en El Cairo un enorme agujero negro de enorme profundidad hace su presencia, los países de sus alrededores están ligeramente contaminados en su totalidad y parte de sus gentes han fallecido, otros tantos permanecen en los mismos sin poder huir a otros países estando estos incomunicados por seguridad. La historia del hombre y sus civilizaciones ha sido destruida, si Dios viese el desastre se sentiría humillado y triste, es una destrucción horrible. ¿Y no hay nadie para evitar que siga todo esto? ¿Nadie? Por favor, alguien debe estar allí… ¡Alguien me escucha! ¡Qué es lo que han hecho!
…
La mañana apareció cálida y soleada pero el día se tornó frío y gris más adelante. En el amanecer de algún día, de algún año… ¿acaso importa eso cuando sientes que todo se irá al vacío? Nadie podía imaginar que iba a ser el último día que contemplaras la humanidad. Ese día muchas personas debían tomar un vuelo hacia Bogotá, Colombia, pero nunca llegarían a dicha ciudad hermosa. La gente salía de sus casas más o menos a las once de la mañana, desayunan antes o en algún otro lugar, de seguro tienen miles de asuntos que resolver antes de embarcarse en alguna nueva aventura. Tras terminar se reúnen con familiares y gente que conocen y con la cual te llevas tan bien… ¿no se han dado cuenta que jamás las volverán a ver? Algún lugar cómodo y seguro escogen, estando allí ven que un pequeño ciclón se propaga, inusual en la latitud de la ciudad, amenazaba con causar algunos daños, no parecía tan grave, después de un rato lo olvidan por completo. Llegan las personas al aeropuerto. Allí se dan cuenta de que todos los vuelos estaban cancelados porque ese ciclón estaba creciendo cada vez más. El aeropuerto estaba justo al otro lado de la bahía donde se asienta la ciudad y desde él pueden ver como las inundaciones y vientos arrasaban algunos de los edificios. De momento el edificio del aeropuerto estaba a salvo. Cientos de personas esperan a que el tiempo se calmara para poder salir al exterior, pero ya era media tarde y el ciclón no se debilitaba. Algunos decidieron alquilar una habitación en uno de los hoteles del aeropuerto. Pasan varias horas viendo las noticias y descubriendo que estaban surgiendo ciclones por todo el globo terráqueo. A eso de la medianoche muchos exasperados decidieron salir a dar una vuelta por las instalaciones del aeropuerto, muchas personas se han congregado con la incertidumbre de lo que sucederá. Desde un mirador dirigido a la bahía observan como el nivel del mar subía rápidamente y como la ciudad estaba sin luz. Intentan llamar por teléfono a familiares y amigos pero las líneas estaban cortadas. En ese instante se dan cuenta de que era el fin, de que no había solución. Están cansados, así que se van a sus habitaciones de hotel a dormir, por el camino. A las tres de la mañana los gritos empiezan a despertar a la gente, la terminal estaba siendo arrasada por unas enormes olas que llegaban del mar y que pronto también llegarían al cuarto piso del hotel. No saben que hacer y esperan, esperan horas. En la mañana del siguiente día la mitad de los habitantes de la ciudad y el 90% de las personas que estaban en el aeropuerto habían muerto. Las cosas suelen ser así en esos tiempos… Las cosas ya no serán como antes… Las grietas del mundo lloran y corroen como ratas en la podredumbre. Te estallará la cabeza cuando todo empiece de verdad.
…
Todo sigue igual... no sabes nada de lo que acontecerá después, comienzas a darte cuenta de que las formas simétricas empiezan a desquebrajarse. Sientes. ¿Qué sientes? Jamás lo entenderías. Y te das cuenta entonces, jamás sabrás como llegamos a esto y te da rabia saber lo que pasó en nuestro mundo, la Tierra, a partir del siglo XXI, cuando todo parecía ir bien. Al principio los humanos vivían más o menos en paz, eso cualquiera lo sabe, conflictos menores, ¿quién mierda se imaginaba que un demonio capaz de con sólo estirar las manos destruir miles de tierras aparecería?; después llegaron las guerras, la muerte, el destino del mundo se veía tan sólo en un abrir y cerrar de ojos como lo fuese antes de todo..., antes del aquél y del aquello. La gente del mundo desarrollado olvidó las miserias de antaño y la actual en otros países. La humanidad se limitó a recrearse en su maravillosa creación. Vives en algún lugar en el que todo iba bien, posiblemente las cosas no fueran tan desastrosas ahora que te ponías a pensarlo. Llevabas una vida idílica, trabajando aquí y allá. Todo seguía igual... Comienzas a pensar: ¿Todo aquello es por algo que hicimos? Nadie te contestará jamás. No es la culpa de nadie... o tal vez sí. Tal vez alguien con las pelotas suficientes para matar a mucha gente ocasionó todo esto... Y miras al cielo, aquel desgraciado que tras el monitor del computador se esconde es el responsable de todo esto. Simplemente no lo puedes creer, ¿cómo es capaz de hacer esto? ¿Por qué alguien tiene los cojones tan apretados que le da por molestar al próximo? Pero lo peor viene después, cuando ves que Mephist, aquél demonio tan de buen ver desprende de su mano cientos de esferas luminosas, parecidas a las pompas de jabón luminosas de verde y morado amarelo, no presientes nada malo, ves como todas esas pompas se alejan y se distribuyen bien en muchas partes..., la primera explota, la luminosidad extrae todo con vida, sólo queda devastación, una tierra yerma y sin vida alguna. Entonces te das cuenta, son como bombas nucleares que mataron a casi toda una ciudad y dejaron al resto con secuelas permanentes, la locura está en punta, que te queda... nada te queda... ahora te mueres, te dan ganas de morirte, ya no queda nada..., solo te quedas con la maldita locura. Cuando terminó aquel espectáculo con el cual Mephist sonrió de excitación veías claramente que escasos cinco edificios quedaban en pie; pocos monumentos, bibliotecas o archivos quedaban para atestiguar el paso de la humanidad por la Tierra. Aun así los humanos se pudieron reagrupar en un medio hostil que era un pedazo de tierra. La humanidad se extingue... los demonios sobreviven, los demonios son ley..., Mephist es ley...
...
Te mareas, comprendes que eres comida para ellos... Comida... Sólo eso... Nada más. Cientos de miles de órganos desfilan como soldados inmóviles, dejándose arrastrar por la cinta transportadora, sabes perfectamente que el río de sangre por dónde los órganos corren es de humanos que como tú esperan un destino inminente. Sólo alimento del infierno. Cientos de miles de demonios nuevos aparecen ante los ojos de los humanos, demonios dispuestos a derramar la tierra con copas de tus vísceras. Ves una y otra y otra y otra y otra vez el mismo proceso autodestructivo, los demonios devoras y procrean más de los suyos. Todo parece una depravación, conoces exactamente el procedimiento, sólo queda defenderse... al fin, después de todo siempre terminarán venciéndote y arrebatándote la piel, la sangre y todo rastro de vísceras para alimentar a más de uno. Carne humana... los demonios de Mephist siempre estarán en ti, sobre ti y acechándote lentamente hasta volverte completamente demente. Idiota... Piensas, y por más que piensas tu mente siempre te lleva al mismo resultado, ¿a dónde estamos llevando el mundo? No te compliques, tú eres mierda, todos somos mierda y quien te da de comer la mierda es aquel demonio de nombre Mephist que se alza sobre todos con la expresión más vorágine y vertiginosa que hay… No puede haber nadie como él. La desesperación te empieza a carcomer, el mundo se está quebrando y nada podrás hacer... esta vez ya no hay marcha atrás... buscas los héroes de la vida. Pero nadie viene a tu auxilio. Estás solo. Sólo te quedarás podrido por los siglos de los siglos... Amén. Y ni tu Dios te ayudará. ¿En dónde está Dios en un mundo lleno de tristeza, maldad y desesperación? ¿Por qué nadie puede ayudarte a salir de aquella grieta que lentamente te chupa la polla hasta arrancártela? Compréndelo de una vez... ¿Me escuchas ahora? ¿Estás allí? Quiero comentarte algo... ¿Me captas? Bien...: ¡Estamos jodidos! Ven, toma el teléfono y marca: (2548436/*2894546-76732867) ¿Quieres saber que significa?: (Alguien/*auxilio por favor)... Escucharás siempre la respuesta, siempre la misma y te meterás el teléfono por el culo hasta que logres romperte y atravesarte, pues la respuesta jamás cambiará, será la misma hasta que logres colocarte una pistola con el cañón en tu sien... ¡jala piruja!: Lo sentimos, por el momento no podemos conectarte con ninguna línea que no sea "ven, juguemos a ser comida de demonios, dejemos que Mephist nos viole con la mente" Y reirás, pues conocerás la verdad. ¡Estás jodido!
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Ya no hará calor del sol... el infierno será tu distribuidor... te cocinarás... ¿A qué sabrá la carne humana? Ya los animales no existirán, debes sobrevivir y lo sientes... El fuego te quema la piel. Después de que explotara el infierno, el calor se había vuelto insoportable, extrañabas el sol..., pero el sol era minúsculo con el fuego que te proporciona Mephist. Caminas y miras la destrucción y devastación que ha marcado el enviado del infierno, el expulsado de los confines, aquél al que le tiente miedo el marica del Escritor que no se atreve a darle un puto fin a tanta pendejada. Paras enfrente de algún almacén en la colonia Roma en el Distrito Federal, capital de México. Entras a buscar comida pero por si acaso llevas tu Colt 45 preparada, no te servirá de mucho, podrás matar a uno, dos si tienes suerte, pero los demonios jamás andan individualmente, siempre son más de diez..., debías de haber llevado una metralla, pero ¿cómo coño ibas a saber?... La historia jamás debió de ser así. Ya ni siquiera sabes cómo te llamas; vives..., perdona, vivías en California. Parece ser que tienes alguna edad sin importancia, ¿a quién le importa? ¿Esa es tu historia? Lamentable es... ya ni siquiera reconoces tu aspecto, eres una basura ante la inminente catástrofe que aconteció a tu ciudad de origen, sólo recuerdas como miles de demonios lanzaban luces de colores, escuchabas los gritos de la gente, viste como niños eran devorados de cuerpo entero por aquellos demonios que te embriagaban de miedo y te hacían cagar terror. No sabes que fue de todo aquello..., escuchas rumores, debe haber algunos que otros sobrevivientes... Escuchas nombres...: ¿Harry Potter? ¿Quién diablos es ese? ¿El causante de todo esto? Ves un letrero... al lado derecho puedes leer: "Camino al infierno/323 millas de fuego"; al lado izquierdo puedes ver: "Camino de la salvación/mejor resígnate, no hay salvación para los humanos, hace mucho que dejó de haberla". Suspiras, necesitas un gramo de esperanza, pero sólo ves la tarde roída por enormes y gordas ratas que te acechan. El mundo está quebrado y el cabrón que lo quebró se llama Mephist.
...
Hace un día ideal, despejado y con un sol radiante. ¿Es el sol? Sí, no puede ser algo más, es ridículo sólo pensarlo. Sobre la toalla, tomas el sol mientras lees el periódico y escuchas la radio. Lo de siempre: petróleo sube, matanza en Oriente Medio... Tiras el periódico. Te apetece desconectarte de la realidad, menos mal que la playa está vacía, ¿no has caído en la cuenta del por qué?... Observas el paisaje, un espléndido mar azul con un yate fondeado, ¿acaso no ves que todos están muertos abordo? Nada te va a arruinar este día. De repente, el suelo empieza a temblar y la radio pierde la emisora por momentos... se escucha un rugido que proviene del mar... un trozo de acero en punta surge de las profundidades... lo observas atentamente, ¿no crees que es hora de correr?... son cientos de demonios acorazados. Empiezan a subir lentamente, parece que les cuesta pero cogen impulso y ascienden rápidamente. Puedes ver cómo desaparecen entre las nubes. Reflexionas unos minutos. El responsable de todo aquello empieza a emerger del agua como divinidad absoluta, ¿lo captas ahora coges las llaves del coche, enciendes el motor y te vas de allí... ¿En serio lo captaste? Si no, allí te va la respuesta: Viste tu muerte. ¿Quieres que te lo repita?: Estás jodido... ¿Te ha llegado la señal al cerebro? ¿Sí? Entonces anímate, !vamos! Dime lo que sabes... ¡Que estás jodido!
…
Dicen que las ciudades nunca duermen, que siempre hay alguna luz encendida, algún local abierto. Siempre hay alguien naciendo o alguien muriendo. Dicen que las ciudades nunca duermen, pero que algunas si descansan durante un rato; breves instantes durante los cuales todo parece dejar de moverse, todo parece cerrar los ojos y suspirar. Recuperar energías. Era de noche, había luna llena. Y llovía. ¿Conoces la calma aparente? ¿No? ¿Quieres saber en que cosas te estás metiendo? Observas la lluvia caer por el cristal de tu ventana, mientras miras desde su décimo piso la infinidad de edificios que descansaban. Disfrutabas de uno de esos breves momentos en los cuales la ciudad estaba en calma (¿aparente?), mientras seguías con la mirada cada lágrima caída del cielo resbalar por el cristal. Habías leído mil y una narraciones, en novelas y poesías, acerca de la corta vida de cada gota de lluvia. Cayendo sin saber hacía donde, chocando contra todo y muriendo en el anonimato. Por eso en verdad te preguntas: ¿Conozco la calma aparente? ¡Quieres saberlo y nadie te dice cómo es! Sigues mirando cada gota como si fuese la única, especial; chocaban contra el alfeizar de la ventana, parándose ahí, y casi le daban pena. Era un momento especial. Un momento único. Apagas todas las luces y te metes en la cama, sin dejar de mirar las gotas de lluvia. Llegó un punto en que te pareció vislumbrar un ligero brillo en cada una, como si estuviesen lloviendo chispas. Poco a poco se te fueron cerrando los párpados, sin dejar de escuchar el golpeteo de las gotas. Dicen que las ciudades nunca duermen. Cerca de las cuatro de la mañana algo te despierta. Un ruido, golpes secos. Aún en vigilia, abres ligeramente los ojos sin captar mucho de lo que pasaba ni que tipo de sonido te había parecido escuchar; estabas en la costumbre de despertarte por las noches cuando pasaban por tu calle ambulancias, camiones de recogida de basura o algún grupo de borrachos. Pero de repente, un golpe más contundente hizo que reaccionaras, que abrieras los ojos de par de par, sin moverte de la cama. Ese ruido no venía de la calle, si no de tu salón. No te mueves, el miedo te empieza a derretir las vísceras, ¿Por qué jamás quieres entender la calma aparente? Te quedas expectante, pendiente de cualquier mínimo ruido. Quieres saber quién está en tu casa. De repente, el ruido aumenta, como si alguien hubiese metido una máquina o una grúa en tu casa... ¿Por qué en tu casa? Te asustas, te incorporas de golpe en la cama y miras a todos lados, las sombras parecen acecharte a cada momento, saber perfectamente bien que todo lo que conoces está a punto de cambiar. El techo se abre, las paredes parecen desaparecer y una potente luz ilumina todo. ¿Quisieras estar en otro lugar? Sí, yo sé que sí... ¿Me oyes ahora? ¿Me puedes escuchar? Murmura algo para saber que estás allí... Gritas, asustada, pero de repente la luz se vuelve más tenue y el ruido para. No estabas en tu habitación, si no en algún aséptico habitáculo blanco, bajo una mampara de cristal opaco (¿Acaso creíste que ellos no tienen sus propias maneras de tecnología?). Estás sola, en tu cama. No había nada más. Nadie más. Miras a todos lados, asustada, a punto de llorar, cuando crees ver una puerta en una de las paredes laterales. Era una puerta fina, prácticamente una continuación de la pared. Del mismo color, el mismo grosor, parecía que habían hecho un hueco en la misma pared, pues solo se veían unas finas hendiduras que silueteaban una forma rectangular. Nada es lo que parece... siempre hay algo más. ¿Me escuchas ahora? Ve en tu interior... si es que te queda alguno. ¿Acaso no notas que alguien quiere devorarte? Te levantas de la cama y te acercas. Pasas la mano por la pared y tratas de averiguar como podrías entrar, si es que realmente era una puerta. Empujas un poco y, para tu sorpresa se abre casi mecánicamente hacia un lado. Entras y la puerta se cierra a tu paso. Estás en algún lugar muy oscuro. Comienzas a asustarte, pero unas luces fluorescentes iluminaron toda la estancia que comenzó a moverse. Estás en una especie de ascensor metálico que baja muy silenciosamente, tan silenciosamente que resulta exasperante. Todo es del mismo color blanco que la habitación, incluida la puerta que parecía ser la entrada y salida del ascensor. Junto a esa puerta había un pequeño panel, acristalado, no notas las venas enormes que se tienden sobre ti, aquello está vivo y tú jamás te das cuenta... Debes prestar más atención..., donde se veía el reflejo de quien se miraba. ¿Es un sueño? Sí, podría ser..., el mundo está quebrándose y eso sólo es una representación de lo que será tu infernal vida de ahora en adelante. Observas tu reflejo y te apartas un mechón de pelo que cae por tu cara agusanada. De repente, el débil zumbido que emitía ascensor cesó, y se abre la puerta. Había un pasillo oscuro, que, de repente, se fue iluminando poco a poco con discretos focos de luz pálida roja. Recorres el pasillo lentamente, con miedo. Te tiemblan ligeramente las piernas, tanto los nervios de la situación como por el frío del lugar. Cuando llegas al final, hay otra puerta. ¿Otra puerta? ¿Estás soñando? Nunca habías tenido un sueño tan real. No, no puedes estar soñando. Pero esta puerta se abre sola, sin necesidad de empujarla. Se abrió y qué... ves un paisaje monumental, con grandes acantilados, ríos y bosques. No corazón, nada es lo que parece, todo ha sido cambiado, eso solamente es lo que tú quieres ver, ya nada es igual, nada, jamás lo será. Ves nuevamente, todo es infierno... y ¿quién es el tipo del monte? No, no solamente existen en las historietas o comics que venden en las tiendas de anime. No, esto va más allá, algo que pensaste que jamás existiría. Todo cambiaba, todo cambia, todo cambiará y todo cambió. Aquél ser te mira, sabes que irá por ti sea en tus sueños o no. Siempre te encontrarán, huelen el miedo, reconocen a sus presas con sólo oler in poco de ti, de tus pertenencias, de tus excrementos... apestas a muerte. ¿Quien eres? Yo que mierda lo voy a saber... sólo vengo en son de mensajero, estamos jodidos, estamos jodidos, estamos jodidos... Sólo quieres disfrutar de momentos bueno, no quieres aventurarte a sentir la verdadera realidad que pronto te acechará. Ellos vienen y pronto estarán contigo, bailando y danzando el vals de la muerte, los humanos sólo son carnada de demonios. Nadie podrá ayudarte, nadie. Deberás correr mientras puedas. Si quieres puedes rendirte, te lo recomiendo, no podrás escapar de ellos. No se puede, no se puede, no se puede, no se puede, no se puede, jamás se podrá, ¿que no lo entiendes? ¡No se puede escapar de ellos! Entonces paras de golpe. ¿Te gusta el paisaje que ves?, ¿te gusta el infierno? Miras con extrañeza y, al instante, todo pareció fundirse y desaparecer. Una ligera luz ambiental te envuelve, tranquila, no estás a salvo, sólo es otro proceso más de tu psicosis... Dejas que la oscuridad te envuelva, pronto, tranquilízate un poco, igual, estás jodido; No sabes ni a dónde mirar. No sabes que hacer. Tienes miles de preguntas. Acompaña al diablo, él sabe más por viejo que por diablo. Sigue.... Al final llegas a otra puerta metálica de grandes dimensiones. Se abrió a tu paso. Entras en su dormitorio, y ahí puedes verte a ti durmiendo. Nada había cambiado, hasta ese momento: la mesilla, la lluvia chocando contra el cristal, el sonido de los coches de fondo, la luz de las farolas… Naciste hace, aparentemente, 49 años en esta misma ciudad. Estudiaste Ciencias Políticas en una universidad, pero no conseguiste un buen trabajo hasta que hiciste unas oposiciones y te metiste en un ministerio. Nunca te ha interesado casarte ni tienes hijos, pero si dos sobrinos de 14 y 17 años que están, según tu crees, en otro país, viviendo con tu hermana y su marido, militar. Tu otro hermano… ¿A quién le importa lo que eres o lo que fuiste? De nada te servirá todo aquello en un nuevo mundo gobernado por criaturas que jamás imaginaste... ¿Nunca creíste en el coco o en otro monstruo de armario? ¿No te parece que es tiempo de creer en los cuentos del miedo chico? Debes entender que ya nada será igual. Cuando llegas a ese punto, el corazón parece que se te escapará de la garganta. Sus latidos son como golpes de cañería contra tu pecho. Estás en un estado de alteración crítico. No puedes evitar interrumpirte a ti misma... ¿Cómo sabes todo eso? ¿Quién eres? Tranquila, estoy aquí para arruinarte la vida, para decirte que solamente son instrumentos de un marionetero que trata de meterte a la chimenea para que te ases en o más profundo de las llamas del infierno. La pregunta no es sólo quien soy yo, si no quien eres tú. Aunque eso es lo de menos. Verás, eres parte del llamado Proyecto Destrucción del Mundo de Manos de Mephist. Una parte ínfima, para que engañarte, pero una parte más. "¿Proyecto Destrucción del Mundo de Manos de Mephist?" El Universo tiene millones de años. La Tierra tiene millones de años. Hay 6.500 millones de personas, aproximadamente, viviendo en este planeta, ¿no? Son datos científicos... "Sí" Y tú tienes 49 años, tienes un nombre, apellidos, DNI y pasado. Al llegar a este punto te confundirás, sentirás que siempre te han mentido, peor todo aquello es una ilusión a lo que Mephist le hará a las personas que logren sobrevivir. No necesita matarte... Sufrir será lo que te hará. Ya no entiendes que clase de sueños tienes..., jamás los entenderás porque estás jodida. No puedes evitar mirarte, ¿sigues en esa cama?, ¿qué haces, duermes? Es tan extraño…no es como mirarse en un espejo... o no, no lo es. Es algo más increíble, algo que te absorbe y te estruja los huesos como cual costal de ellos fueses. Tenerse ahí delante, al alcance de la mano, tocas tu muerte y lo sigues sintiendo, compréndelo, estás jodido. Era poderoso, como si al poder salir de esa burbuja pudieras también controlarte, pero bajo las ordenes de alguien más. Bueno, el Proyecto ese comenzó en algún momento determinado, cuando la maldad por fin pudo salir a flote, cuando todo dejó de ser como antes. No se sabe cuando, para qué mentirte. Acabará en algún otro momento, posiblemente... ¿Quién puede asegurarlo? Mephist lo es TODO. ¿No entiendes nada? No sabes que es ese proyecto ni que está diciendo la vida de tu destino próximo. No puedes dejar de mirarte, no eres capaz de escuchar a tu mente. Lo notas, quieres pasar al final, ¿cierto? Tal vez eso te evite tantas penas. Vas a morir. Y ni siquiera te lo veías venir, crees que todo ha sido una mala pasada, una broma; pero sigues más y más confusa. Escuchas atentamente el sonido gutural de las cataratas del río de la muerte, viene por ti, por todo el mundo... Lo supones. Todos están programados para lo mismo, todos van por la hilera del optimismo sangreal. Quedarán absortos en un mismo infierno. Siempre tienes que hacer lo mismo. "Todos Programados". Título principal. Siempre tendrán que hacer lo mismo. Abres los ojos instintivamente, sabes perfectamente a lo que te tienes que dedicar, sólo debes desnudarte, acostarte y dejar que los demonios te empiecen a devorar lenta o tal vez rápidamente, salpicando tus vísceras y tu sangre de aquí para allá, deberán verse atenidos a que después de eso solamente abonarás la tierra. Te da un pálpito. Algo te dice que todo eso no era un vulgar sueño más de una noche más. Estás convenciéndote de que todos los datos que te llegan son fiables. Estás convenciéndote de que vives lo que crees que vives, en el sitio que crees que vives. ¿Cómo no vas a tener 49 años si has celebrado 49 cumpleaños? ¿Cómo te van a mentir los libros de Historia si todos coinciden en las fechas de la Evolución? Un momento, un momento... ¿Qué pasa, que no tienes 49 años, o qué? Esto ya estaba siendo demasiado. Quieres despertar, huir. Salir corriendo. Los golpes en el pecho te son cada vez más fuerte, entonces notas que te empieza a faltar el oxigeno. No vas a salir corriendo, ni vas a huir. No te vas a ninguna parte, lo siente el viento, nada podrás hacer, nada. No, no tienes 49 años. De hecho, no existe el tiempo. No tienes edad. El ser humano no ha evolucionado desde ningún momento. No comprendes nada. Pero no hablas, por que suponía que ahora vendría la explicación de una mente racional... pero ya nada es racional, Mephist es racional, lo es todo. Cierras un poco los ojos y escuchas, aún sin tener muchas ganas. Imaginas que todo el mundo dice que el sois 6500 millones de personas. Tú no los has contado, tú no has viajado más allá de tu país, pero estás convencida de que sois 6500 millones de personas. ¿Por qué ibas a dudar? Abres los ojos y miras fijamente como todas esas personas desfilan hacia una enorme y gigantesca boca, te tragarán a ti y a todos. Se te nubla un poco la vista, pero aun así no puedes evitar que las palabras te salgan casi automáticas. Pero… ¿entonces, cuántos somos? ¿Cómo me llamo? ¿De qué se trata todo esto?". El sonido de la habitación, de la lluvia, había desaparecido, y aunque aún puedes verte allí durmiendo, parece que el tiempo se ha congelado pues nada se mueve en absoluto. Todo estaba estático. Estás en programación, esto es una secuencia interminable. Todo está programado. Cada una de tus decisiones, cada uno de tus pasos, cada palabra, está programado. Todo controlado. No existe el tiempo. Es todo como un instante. Todos están programados, de manera que nadie puede ir y decirte "oye, ¿sabes que tu vida no es lo que crees?" ¿Persiste la confusión?, ¿no sabes que preguntar? Parece una película, de esas de terror; su vida realmente había sido un experimento. ¿De quien? ¿Qué había pasado? Simple, Mephist ha logrado obtener lo que tanto ha querido... ¿No te imaginas a quién? Al Escritor... claro, puede hacer lo que desee... ustedes son sólo marionetas... proyectos, experimentos... quieren poder crear humanos y mantenerlos como ganado para poder devorarlos cuando ya estén maduros. ¿Increíble? No, no lo ha de ser. El universo será no más que un sistema digital. No se trata de un complot hecho por espías. No. Por favor, date cuenta de todo... los demonios nos invaden... vienen por ti, por mí, por todos... No es "1984" ni "Un Mundo Feliz". No. Es lo que llamáis Creación. Nadie está detrás de esto, quizá sólo Mephist. Todo está programado. Todo está programado. Todo está programado. Esas palabras no cesarán de repetirse en tu mente, de hecho, te das cuenta en ese momento que ya no distingues bien lo que te rodea. Sabes que estás en tu habitación, que nada ha pasado, pero que pasará, te ves dormir, pero pareces sedada... como si ahora todo lo vieras a través de una pantalla de mala resolución, aún sabiendo que no se ha movido nada..., ni siquiera una mísera palpitación. De repente, nada pareció ser lo que había sido hasta entonces. Tu vida se derrumba lenta y profundamente. Ahora te derrumbas, supongo. ¿Quieres que pare? Lo siento, falta mucho... aguanta, es menos de lo que Mephist te hará si logra obtener todas sus ambiciones... Siente el miedo, ¿me escuchas ahora? ¿Sigues prestándome atención? Estás en programación para hacerlo. ¿Y por qué te cuento todo esto a ti? ¿Crees acaso que eres alguien especial? Mira las rocas filosas que te despedazarán la piel... Pero sigue algo que no encaja. No. Absolutamente todo el mundo, cuando va a "morir", es informado de que simplemente está uno jodido. No eres ni mejor ni peor. No existe nada malo ni nada bueno. No hay héroes, ni elegidos. Es todo un programa perfectamente diseñado para saciar la sed de sangre a los demonios. No hay huecos, no hay escapes. No vas a salir corriendo y vas a abrir una puerta que te haga salir al mundo real. Por que esto es el mundo real. Sigues estando realmente en confusión, sientes que eres sólo un utensilio para otros. Jamás sabrás de la vida en conjunción, todo esto sinceramente se vuelve cada vez más tétrico... las telarañas de tu vida lentamente se empiezan a romper, todo lo que has conocido viene valiendo mierda. ¿No quieres creer aún? La sangre te hierve, te aprietas los puños con fuerza. Sabes entonces que el viento se vuelve caliente y que todo es como un motor que bombea sangre y residuos de toxinas que destrozan tus células. Cada pequeño detalle está organizado. Ahora bien, ¿Qué más te da saber que estás en el año 2009 o no? Pronto no sabrás nada acerca del pasado, los años se irán lentamente hasta verse convertidos en uno sólo. No hay tiempo, el tiempo se evaporó hacía mucho tiempo ya. No hay años. No estamos en el futuro, ni en el pasado. Simplemente es lo que conocéis como el momento, el instante. Es todo una red digital. Cada palabra que escuchas se galopa en tu mente, como si no tuviese espacio necesario. No comprenderás nada, pues cada suceso será indefinible ante la percepción humana. Pensarás lo impensable, pero las acciones jamás se verán cosechadas. Sólo experimentos..., nada más. Tu vida y la de todos los habitantes de este sistema cifrado que llamáis Tierra. 6500 millones de personas, tantos países… ¿has estado alguna vez en todos? No, verdad. Sin embargo, tenías o tienes la seguridad de que Ruanda o Australia existen. Sin ir. ¿Te digo algo?... Mephist ha acabado con todo eso, jamás sabrás si existieron o no. Lo siento, así las cosas deben ser. Cada individuo está en su celda, en su cubículo, en su pequeño mundo, y todos creen conocer el mundo entero. Sin embargo, no debe haber más de 400 millones de individuos en le mundo. Programaciones sintéticas humanas. Seres vivos. Algo bastante creíble. Tienes sensación de mareo. Tienes ganas de preguntar, sin embargo, también eso está programado. No hay nada que no esté programado para el mal mayor, estás en el infierno, no te preocupes, de aquí nada saldrá más que tus míseras lamentaciones. Te reproduces si tienes que hacerlo, viajas si tienes que hacerlo. Estudias, trabajas, comes, bebes, meas, cagas, ríes o lloras. Todo depende de en qué momento esté programado. Es el sistema perfecto. No hay fallos. ¿Guerras? ¿Epidemias? Programado. ¿Descubrimiento de la Luna? Programado. NADA se escapa. No hay huecos o recovecos donde descubrir una autentica realidad por que esta ES la auténtica realidad. ¿Quién lo ha programado? ¿En verdad no adivinas? ¡¡MEPHIST, IDIOTA, LO HA HECHO MEPHIST!! ¿Por qué? ¡Porque el imbécil de Harry Potter no pudo salvarlos...! ¡¡Eso será la maldita realidad!! Dime pues… ¿Qué diferencia hay entre saber esto y no saberlo?, ¿acaso algo cambiaria? Te quedas en silencio, sabes que no hay una respuesta clara a tus sentimientos, te sientes acabado... claro... te sientes un verdadero desastre utópico. ¡Pero claro!, si no entiendes algo, lo preguntas hasta que alguien te da la respuesta. Sin embargo, en ese momento te duele cada pregunta que haces... La misma respuesta siempre... "Mephist está en ti". Pareces temer las palabras que salen de los finos labios de ese atractivo mal. Abres lentamente la boca, con miedo. Preguntas: ¿Y… todo esto… por qué? ¿Con qué fin? Si nada cambia… ¿Por qué me lo cuentas? Supongamos de cuenta que es un fin lúdico. No lo sé. La verdad siempre será la misma, pero la verdad y la mentira son retóricas para alguien que quiere salirse por la tangente y no mirar jamás el hecho de que las personas crean la singularidad aritmética de los problemas reales. Eso te hará Mephist. ¿Sigues sin comprenderlo? Cuenta las estrellas, cuando hayas logrado contarlas todas sabrás que de todas ellas solo dos son capaz en por ciento de salvarte la asquerosa vida que contraigas cuando los demonios levanten el infierno en la tierra. Suspiras un tanto aliviada..., sabes que posiblemente ese chico de la cicatriz en la frente logre salvar a la humanidad y restableces la paz... Pero esa sensación te dura apenas unas décimas de segundo. Mejor dicho: lo que tú crees que son décimas de segundo. Te dejo un momento para que lo pienses... ¿Verdad que es complicado? Ahora tienes que morir. Paro cardiaco, un poco más fuerte que el del mes pasado, ¿eso, o algo más fuerte? Y, sí, ambos paros cardiacos estaban programados. Dios no te salvará ahora... el único Dios que verás será el demonio alado que te hace orgasmearte cada vez que lo ves... Te carbonizarás en las llamas, y volverás a restablecerte para volverte a carbonizar... ¿creíste que todo esto era fácil? No, ya no lo es. Jamás lo será. De repente, desaparece todo, como cuando apagas la televisión de golpe y la imagen desaparece. Te quedas a solas con esos pensamientos que sabes te agusanarán el cerebro. Todo se hace cada vez más oscuro. Todo fue rápido, alguien te acecha… Al día siguiente alguien llama a una ambulancia. La ambulancia llega y te llevan. Trataron de salvarte la vida, pero no pudieron. En el trabajo informaron del suceso, y nadie se lo terminó de creer. Tu familia acudió a tu funeral entristecida. Tus amigos lloraron, tus hermanos lloraron. El piso se vació y se realquiló tiempo después. En el ministerio siguieron trabajando, tus amigos siguieron quedando para tomar café y las ambulancias siguieron recogiendo personas. Vamos..., es hora de despertar..., el mundo se quiebra pero tienes tiempo de llorar. Vamos, Mephist no ha decidido cogerte hasta el amanecer... Pero tranquila... Todo programado; Los humanos deben desaparecer..., pronto...
…
Pero volvamos a todo, sabes que esto ocurre en un cierto momento, en algún punto de la tierra que ni siquiera conoces y sabes que no conocerás al menos que pronto te conviertan en un ser de la oscuridad, todo esto es un sistema complejo, los engranes metálicos oxidados empiezan a sonar en tu cabeza y sientes como si tus sesos fueran a reventar. El imperio del mal empieza a prosperar y las formas de vida tan complejas se vuelven una insignificante bazofia. Sientes entonces que pasan miles de años de colonización en el planeta, todo se viene abajo a cada pestañeo que das… ¿Por qué a este planeta de la Vía Láctea le está ocurriendo esto? Todo se vuelve completamente de hielo y nieve, de esa nieve que sientes jamás se irá y te congelará la sangre hasta que te de hipotermia o hasta que mueras de tuberculosis. ¿No te encanta la idea? Suena excitante, ¿cierto? Te das cuenta luego de tantos intentos de sabotaje en tu mente, de que realmente alguien tiene que reclamar autoridad y hacer algo, los demonios lo están acabando todo. El agua del planeta siempre ha sido esencial para la población, pero ahora los ríos y lagos son rojos, intoxicados con la sangre y algunas otras cuantas sustancias viscosas que desechan los demonios, ¿acaso no has caído en la cuenta de que los demonios no beben agua? Apuesto mi lechuga a que ya sabes que es lo que beben. Un mundo de ciudades enormes y megalópolis repletas de personas se ve entonces derrumbada por un imperio que viene desde las profundidades del infierno, en donde todo es nada y la nada es todo. Las colonias demoniacas son demasiadas, ves a cada grupo de humanos, de los que son como tú tratando de exterminarlas, no puedes quedarte de brazos cruzados. Las más importantes, todas enemigas del Elegido; Harry Potter. Todo esto empieza a suceder, ves las grandes ciudades caer lentamente; la Torre Eiffel en Paris Francia es lentamente derretida por el intenso calor que acecha los vientos; la Gran Muralla China es destruida piedra a piedra por los intensos temblores en las placas tectónicas que fueron movidas por el simple movimiento del dedo del mayor y más infernal de los demonios; la Estatua de la Libertad en Manhattan está sin cabeza, el material con la cual la construyeron saca humo, algo la debió haber destrozado; Las tres pirámides principales de Egipto habían desaparecido, sólo tierra se levantaba en el lugar en que antes habían estado; La Catedral de Barcelona cuarteada estaba…; y cosas más imposibles de mencionar… gente muerta. Pero que importa, igual todos nos vamos a morir, sea de una forma u otra. Bastas guerras se empiezan a desatar en la órbita de la Tierra, las nubes igual quieren jugar su papel, el universo conspirará solo. No todo se puede neutralizar, pues alguien más escribe sin parar. Y sabes que se librará una guerra terrible por tierra, por aire y por mar... Un planeta árido y oxidado será lo que quedará de lo que algún día conociste, incomodo para toda forma de vida que con sufrimiento, incesantemente luchaban contra los enemigos demoniacos. Pero nada de este esfuerzo valió la pena y la maldad salió de lo más interior del enemigo, el corazón del mundo detona a cada dos por tres, la Tierra termina por ser un planeta infernal. Las pausas se irán acrecentando hasta que vea todo caer. La masacre es increíble, el fuego interminable. Algo que da como resultado, el reflejo de la venganza de un imperio pacifico que repentinamente se vuelve violento, sólo, para asegurar la eterna autoridad de los que son más fuertes, aquellos que no dudarán en quemarse las manos para lograr un mal común y una fuerza desgarradoramente impasible. Muchos años pasarán de guerra, el imperio del mal seguramente prosperará y es un claro símbolo de terror, pues nadie ha podido hacer nada. En el planeta que estaba cubierto de ciudades y civilización, la vida ahora es un nada absoluto, ya no queda piedra sobre piedra y la oscuridad es el refugio de los que alguna vez fueron humanos. La atmosfera es angosta. Hay llanuras de hielo y sierras de nieve, valles de fuego y ríos de sangre. El cielo de día se ve algo azul oscuro. En la noche, reina el rojo sangre mezclado con el negro cósmico
…
Ni siquiera puedes ya decir cuanto hace que viven aquí abajo como hormigas, topos, o lo que os venga a la cabeza. Algunos comentan que ya han pasado 10 años, otros que ni uno, y los más exagerados se atreven a decir que ya llegamos al siglo, lo que sí sabes, es que todo sucedió deprisa, muy deprisa. Fue una cálida tarde de Agosto, al menos eso es lo que puedes recordar, cuando te asomaste por la ventana, y la gente corría despavorida por la calle, las muestras de respeto -Risa irónica- de las que tanto se hablaban en tu región, desaparecían en una histérica nube de gritos y empujones. También recuerdas cuando ti hermano entró en la habitación, te agarró del brazo y te sacó corriendo a la calle, mientras gritaba una y otra vez "tenemos que huir, tenemos que escondernos". ¿No recuerdas que fue lo que pasó? ¿No te suenan los malditos demonios? A pie de calle la situación no se veía mejor, pero pudiste contemplar el cielo, el cielo parecía estrellado, de ahí que fuera de día fuera algo grave, y también comprobaste como las nubes, con un ligero tono naranja muy atípico y todas aglomeradas, dejando pocos huevos por los que ver las "estrellas" iban agrandándose, como acercándose lentamente hacia ustedes, hacia nosotros, hacia todos. Tu hermano y tú corren por el laberinto de calles, algunas veces siguiendo a la gente, otras yendo contra corriente, hasta que llegan a un amplio solar completamente vallado. Con unos militares vigilando las puertas abiertas de par en par con centenares de personas entrando al unísono, y unos altavoces en lo altos de postes, en los que una voz sería, pero con cierto nerviosismo en sus palabras, solo alcanzaba a decir: Esto no es ninguna broma, entrar aquí si queréis vivir. Repito, entrar aquí si queréis vivir. Siguen a la gente, entre un mar de llantos y gritos. Atraviesan una enorme puerta, no te fijas en el material, pero parecía de lo mas resistente y grueso que has visto nunca y llegas entonces a unas grandes instalaciones, de las que sólo emanaba oscuridad. Al entrar, te encuentras en una amplia sala, con varios tubos en el suelo con escaleras de mano que bajaban y llegaban a dios sabe donde. Los militares que vigilaban las escaleras no hacían más que dar órdenes a gritos y algunos se limitaban a empujar a las personas que bajaban asustadas por las escalerillas. Se limitan a esperar, no sin cierta impaciencia, y cuando por fin les toca, te hacen bajar por una escalera y a tu hermano por la de al lado. Empiezas a bajar, aquello parecía que nunca terminaba, y el calor del interior de la tierra aumentaba progresivamente según bajas, crees estar en... Escuchas un grito de un hombre sobre ti, miras hacía arriba, y te quedas atento, un hombre apareció de entre la oscuridad deslizándose por las escaleras y cae sobre ti. Empiezas a caer, tienes la gran suerte de que ya quedaba poco, y no sufriste mucho por la fuerza del impacto contra el piso y el peso del hombre. Miré a tu lado, intentado encontrar a tu hermano, pero… Descubres que las escalerillas llegaban a diferentes lados, te das cuenta ahora mismo de que te encuentras en un estrecho pasillo con una fila de gente caminando por ella y atravesando puertas algo más pequeñas que la que cruzaste al principio, pero igual de resistentes. Tu hermano debía estar en un pasillo igual, sólo que a otra dirección. Intentas subir por las escalerillas, aún te acordabas de por donde había bajado, pero el militar trata de impedírtelo, y había demasiada gente tratando de bajar por el angosto tubo como para que pudieras subir también. Te resignas, y haciendo caso a los empujones del asustado gentío empiezas a correr por el pasillo, atravesando más y más puertas. Después de cinco o seis puertas llegas a una habitación cuya longitud se perdía en la oscuridad que se escondía de las pocas bombillas que colgaban de las paredes. Estaba lleno de sillas donde la gente descansaba, lloraban, gritaban, se asustaban y hablaban. Buscas un sitio e intentas hacerte a la situación, cuando tu cabeza busca una explicación aparecieron varios militares en la sala, provenientes de uno de los muchos pasillos a los lados. El que parecía ser el general les habla:
-Muy bien, intentaré ser lo más claro posible. Sí, es cierto lo que oyen de que esto pudiera estar relacionado con el contacto con alienígenas del pasado mes, y si miraron al cielo, aquello parecía ser su avanzadilla, suponemos, con el objetivo de conquistarnos. Pero claro, es que ellos piensan en que el encontrar un planeta nuevo a miles de años luz de la Tierra puede generar contactos con otros seres del universo…, pero vamos, créeme tú a mí cuando te digo que esos no son alienígenas… son demonios que vienen desde el mismo infierno, son demonios los que aparecieron inundando el maldito cielo donde supuestamente tú crees que hay un dios. Un asombro general inunda la sala, acompañado de más gritos y confusión. -Esta mañana nuestro equipo atmosférico detectó la presencia de una sustancia mortal para el organismo humano, descargándose de lo que parecen ser sus naves de guerra, y bajando hasta la superficie progresivamente. Fue esta situación lo que nos obligó abrir estas instalaciones, que ya llevábamos desde el contacto construyendo lo más rápidamente posible para prepararnos contra un posible ataque, el cual se presentó a fecha de hoy. Por lo visto, la sustancia se disipa después de un periodo de cuatro a siete meses, ya que se aloja por un tiempo en plantas y organismos vivos y eso permite su "supervivencia". Como pueden ver, hay muchas galerías a ambos lados de esta sala, perdonen que no le hayamos dado un aspecto más -el general rió leve e irónicamente- bonito, pero esta invasión, como a todos, nos cogió de sorpresa. Pero todo eso es patéticamente falso, saben perfectamente que fueron demonios, alguien los pudo ver, alguien sabe de la verdadera magnitud, de cómo la tierra se ha convertido en un infierno llameante, rojo y árido. Los que no pudieron ver a los demonios seguirán inventando teorías, seres, ovnis, Michael Jackson, o tal vez que Britney Spears volvió a raparse la cabeza y de verdad sus anuncios de que era el anticristo se cumplieron y ella es quien ha vuelto al mundo en un total caos. Igual, sea lo que sea estamos jodidos. El puto mundo se ha quebrado y estamos y seguiremos jodidos por toda la maldita eternidad. -¡¿Invasión?! -Fue la palabra que más fuerza cogió entre el despertad de los murmullos en aquella habitación. Miras a tu alrededor, esa palabra en especial no dejó a nadie indiferente, algunas personas se abrazaban a sus novios, padres o demás familiares, algunos entre llantos, otros sólo buscando algo de consuelo ante una situación que no podían controlar, de todas formas, desde el más débil al más fuerte sintió miedo por lo que pudiera pasar. El general intentó volver a hacerse con la atención general. -Debo reconocer, que -el general bajó la vista, quizás el gesto que más seguidores consiguió-, como todos nosotros, aunque ya lo sabíamos, tuvimos que esperar a que algo de este calibre sucediera para darnos cuenta de nosotros mismos como especie. A la hora de entrar aquí, pude observar por las cámaras, que no contaban las diferencias entre personas, las enemistades también se vinieron abajo y dejaron paso a la unión de una especie asustada por su futuro. Muchos otros países habrán hecho esto en el planeta, y os aseguro que cuando nuestras galerías se crucen, no contarán las diferencias. En ese momento, por primera vez te fijas completamente en el general, quizás por que su forma de pensar es la misma que la tuya, pero que no había pensado antes por su pertenencia a un organismo que mata a otros de su misma especie. No estás muy cerca de su posición, pero igualmente puedes fijarte en sus ojos medianos y marrones, que reflejaban la mirada de alguien maduro, algo que complementaba con sus cabellos castaños oscuros decorados con el suave blanco de sus canas. En cuanto a su cara, era rellena, igual que su cuerpo, pero no de obesidad, si no de alguien al cual la guerra le moldeó en su forma física y su forma de ver la vida. Sobraba el decir que llevaba el uniforme verde que desde hacía ya mucho tiempo acompañaba a nuestros ejércitos, la revolución tecnológica de hace quien sabe cuantos años apenas influyó en su vestimenta. El hombre, que sujetaba una boina entre sus manos, la cual no te fijas cuando se la quitó, se alisó el pelo, y se la colocó bien. No parecía del ejército la boina. Te atreves a pensar que sería algún regalo de algún ser querido, y que sus superiores no habían presentado quejas o ni siquiera se habrían fijado por la recientemente llamada invasión. El general pronunció sus últimas palabras: -No sé cuanto tiempo vamos a estar aquí abajo, ni si nos descubrirán esa especie alienígena, ni… bueno, sé lo mismo que ustedes, pero lo que si sé, y esto lo digo con toda seguridad, es que sólo podremos sobrevivir bien aquí abajo, si colaboramos y todos hacemos algo, no por vuestras anteriores comunidades o especies, si no por la especie. Acto seguido abandona la habitación. Las últimas palabras tranquilizaron un poco, pero sólo un poco a todo el gentío que allí había reunido. Las mismas palabras fueron las que te alientan a colaborar, pero, ¿pecarías de egoísta si confesaras que te mueve más a hacerlo tus propios pensamientos, que las palabras de aquel sabio hombre? Nadie te diría nada ni te mirarían mal, ahora lo único que te debe preocupar es que estés a salvo el más tiempo posible y no dejarte seducir por lo que ellos llaman seres alienígenos.
Continuará…
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"…Pero sabes que el apocalipsis es solamente Mephist… no te hagas más ideas de las necesarias.
Quieres saber de qué es la carne?
Pero si esto es lo que vives y vivirás en mente, cuerpo y alma."««