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Historia 24568 — capítulo 8
"8.- Aclarando cuentas pendientes." Prefacio: …-¿Me va a decir que no se alegra de verme?... (Harry Potter)
El grito del ministro se escuchó casi en todos los lugares del ministerio, que para ser sinceros era bastante grande y más había crecido en el tiempo que estuvo Harry ausente. Harry algo molesto por el grito del ministro y la cobardía de Percy con un movimiento de fastidio indicó a Severus que sellara las puertas con silenciadores y hechizos para que nadie pudiera entrar.
-¿Me va a decir que no se alegra de verme? -Dijo Harry irónicamente-. Vamos ministro acaso Voldemort le comió la lengua antes de que lo matara -terminó de decir Harry soltando una leve carcajada. -¡P-p-p-pero t-t-t-tú, tú estabas muerto, nadie te encontró, nadie supo que había sido de ti Potter, te vimos como desapareciste cuando te tocó la maldición imperdonable! -El ministro recordaba el momento de la escena con detalle y no se explicaba que era lo que había ocurrido. -Pues ya ve que no, sobreviví gracias a ellos -dijo señalando a los dos encapuchados hombres quienes con un movimiento se quitaron las capas y dejaron ver sus rostros. -¡Draco Malfoy y Severus Snape! ¡Ellos son unos traidores, deben ser ejecutados en el instante! -Gritó Percy poniéndose enfrente de Draco y apuntándolo con la varita. -Déjate de estupideces Weasley -Harry con una onda de poder mágico lo aventó nuevamente contra la silla en donde antes estaba sentado y le arrebató la varita aventándola hacia la pared-. Ahora señor ministro, tenemos varios puntos que discutir, así que le recomiendo que nos sirva un poco de té caliente y que se relaje para que escuche todo lo que tengo que decirle ya que es muy importante -Harry se convocó cinco sillas para él y para sus amigos quienes se descubrieron la cara y se sentaron esperando el te que estaba sirviendo nerviosamente Rufus con un Percy que no se podía mover del miedo que le provocó Harry. -Bien, creo que los aurores están llegando y se están agrupando para poder entrar, pobres idiotas, nunca van a poder pasar mis barreras -dijo Snape sonriente y con sarcasmo evidente. -Sí, pero ya vez como son de testarudos todos por aquí -dijo Luna sonriente, -Supongo que ahora me dirás el por qué de tu desaparición, ¿verdad, Harry? -Preguntó el ministro con una media sonrisa y sentándose en su silla. -¡Oh pero claro que sí señor ministro!, será mejor que pongan atención en cada una de las palabras que les voy a decir por que no lo volveré a repetir. -Tal vez era una locura, pero para todos los presentes, la voz de Harry sonaba mas arrogante que la de Draco cuando iban en el colegio Hogwarts-. Para empezar, ¿recuerda el día en que desaparecí junto con Luna, el momento en que la maldición me dio de lleno en el pecho? -Sí, a partir de ese día no te volvimos a ver -contestó el ministro seriamente. -Pues bien, no sé ni como demonios pasó, pero al parecer la magia de amor que dejo mí madre en mí salio de nuevo a relucir, eso fue lo que me ayudo a casi no morir, no sé ni donde aparecí, pero Severus Snape y Draco Malfoy me ayudaron a vivir -Harry vio la expresión del Scrimgeour en el rostro y antes de que él dijera algo Harry siguió hablando-. Ellos nos ayudaron en la guerra ministro, ¿se preguntará de que manera? -El ministro asintió-. Como tres meces antes de que Voldemort supiera que iba tras su pista, Severus y Draco se unieron a mí en la lucha, me dieron el paradero de los objetos que hacían inmortal a Voldemort. Me ayudaron e hicimos el juramento inquebrantable, pero este era diferente, si uno de los tres lo rompía, los tres corríamos el riesgo de morir -el ministro al oír eso, al igual que Percy, Luna y Alisé abrieron los ojos como platos y con las miradas a las que no se les podía medir el grado de sorpresa-. Pero como ve ninguno lo violó. Ya el día que llegó el momento en que teníamos que cumplir la profecía que se rompió y que les revele un día antes de la batalla, ellos situados en la parte trasera del batallón empezaron a deshacerse de los mortífagos, por eso cuando ustedes llegaron a esa parte encontraron a varios inconscientes, amarrados y alguno que otro muerto. Si ellos no hubieran intervenido ustedes no hubieran tenido posibilidad de ganarle a los mortífagos. -Entonces ellos no son nuestros enemigos -dijo el ministro realmente aliviado. -No, y nunca lo serán, pero debo advertirle señor ministro, que lo que seguramente vio en el cielo, es una profecía, algo nuevo se avecina, más poderoso que él mismo Voldemort -aunque el lord ya estuviera muerto, Rufus y Percy sintieron un escalofrío-. Aún no sé que sea, pero la tercera era de oscuridad empezó -Harry no sonaba preocupado, solo mostraba indiferencia por la situación. Luna sabía que su frialdad era legítima y no fingida. -Pero… ¿Quién…? ¿Quién será capaz de tener mas poder que el innombrable? -Preguntó el ministro evidentemente preocupado. -No lo sabemos señor -contestó Severus-. Pero sea quien sea no podemos permitir que destruya más cosas de lo normal. -Sí, pero lo que no entiendo es como pasó, ¿por que nunca regresaste Harry? Todos te esperábamos con ansias -dijo el ministro viéndolo fijamente. -Hace casi dos años traté de regresar, pero al ver las tumbas de mis padres me encontré con que mis amigos me habían dado la espalda, la que supuestamente era el amor de mí vida me traicionó, admito que en mayor parte fue mí culpa por no haber regresado antes, pero aún así, dijo que nunca me amó y esas cosas. Usted dígame señor, ¿regresaría si se enterara de todo eso? -No, creo que no… -Fue por eso que me deshice de mí poder mágico por un buen tiempo, hasta el momento… que casualmente es ahora… tendría que recuperarlo. Todo lo que el mundo conoce se irá derrumbando, día con día, el poder oscuro empieza a resurgir de nuevo señor. Ahora le preguntó. ¿Está de mí lado, o en mí contra? El ministro pareció titubear unos momentos, pero su decisión era definitiva. -Estoy contigo Harry, solo espero que sepas lo que haces. -Claro señor ministro, no por nada derroté al mago al que todos temían. Pero la verdad no creo salir vivo de ésta, pero haré mí mejor esfuerzo, no permitiré que el mundo caiga en las manos de un idiota que ha estado dormido por varios cientos de años. -¿Pero como te ayudaremos Harry? -Preguntó Percy poniéndose de pie y parándose enfrente de Harry quien lo miró con sorpresa. -Deduzco que quieres ayudarme, ¿no es así Percy? -Dijo Harry con el seño fruncido. -Sí, ahora es momento de que me rectifique, y que mejor manera de hacerlo al lado de la persona que nos salvó dos veces del innombrable -contestó Percy decidido, cosa que hizo sonreír a Harry satisfecho. -Muy bien Percy, tu corazón siempre fue noble pero ingenuo y testarudo, si tu deseo es ayudar, se te será cumplido -respondió Harry con una sonrisa que mostraba satisfacción y felicidad. -Pero, ¿cómo actuaremos Harry? -Preguntó el ministro algo confuso-. No sabemos cuando ni como va a empezar esto. -Al parecer empezará el día de hoy, según lo que logramos ver en la profecía en el cielo cuando caiga la noche, los pasos se mostraran y nuestro verdadero enemigo se mostrará, aunque supongo que aun no tiene fuerzas para levantarse, además tengo que buscar un objeto que me dijo Dumbledore tiempo atrás y quisiera visitar las tumbas de mis padres, y estar un momento en la casa en donde vivían, supongo que estará allí aun. -Sí, esta todavía allí, pero sigue destrozada, nadie se atreve a poner un pie allí. -Bueno, eso está bien, además tengo que ir en la noche a Grimmauld Place a mí casa, tengo que recoger algunas cosas que dejé en mí cuarto. -Por cierto señor ministro -habló Draco quien temía la respuesta de la pregunta que iba a realizar-. ¿Sabe que pasó con mis padres? Todos inmediatamente guardaron silencio, Harry más que nada no quería escuchar eso, bastante era con ya sufrir que él no tuviera padres y Luna al igual que Alisé estuvieran en la misma situación. Pero con Draco seria diferente. El ministro titubeo por unos segundo, respiró profundo y soltó el aire para empezar a hablar. -Lamento informarte que tu madre murió en un convoy de mortífagos, pero lo que no sabemos es donde quedo su cuerpo, supuestamente por algunos rumores dicen que su cuerpo se quemo cuando tu casa, la mansión de los Malfoy fue destruida por los mortífagos, el día en que tu padre puso resistencia contra los aurores, no sabemos de lo que fue de tu padre, pero según las investigaciones, está en compañía de Pettegrew y Amycus quienes están juntando a los mortífagos para volver a amenazar a Inglaterra.
Draco sintió como si un balde de agua de los polos le cayera encima, no sabía el como reaccionar ante la perdida de su madre, por su padre no le importaba en lo mas mínimo por que su padre nunca se preocupo por el, pero su madre si, y eso era lo que mas le dolía, sin saber como hablar o como reaccionar, Draco se sentó en la silla y solo bajo la mirada dejando escapar una lágrima. Alisé lo abrazó, tenía que estar con él, no lo dejaría caer, Luna también se abrazó a Draco y Snape le puso una mano en el hombro en señal de apoyo.
-No te preocupes Draco, ya habrá tiempo de llorar por los que nos dejaron, pero este no es el momento, buscaremos sus restos, podemos encontrar las cenizas que aun fueron de ellas en lo que fue tu hogar, y le haremos los honores correspondientes, es tu madre y es duro perder a un ser tan amado como ese, pero no es tas solo, tu mismo me has dicho esas palabras, y quien mas a tu lado que Alisé, Draco, no te preocupes, no dejaremos que más gente muera.
Draco entendió las palabras de Harry y ya más seguro le sonrió, sonrisa que devolvió Harry, los dos se habían vuelto muy buenos amigos y se entendían con las miradas, cosa que nunca logras con mucha gente que digamos.
-Tienes razón Harry, ya habrá momentos para llorar, ahora tenemos que centrarnos en cosas mas importantes -la respuesta de Draco fue directa, cosa que hizo a todos sentirse mas tranquilos. -¡Bien! Por ahora, creo que nos tendremos que retirar señor ministro, no quiero que sus aurores se preocupes por usted demasiado, le pido de favor que leas diga que no los quiero enfrente de mi camino, o los mataré si no hacen caso. -Muy bien Harry, eso haremos. -Ah, por cierto. Una cosa más… -Sí, ¿dime? -Percy, ¿me podrías hacer el favor de buscar información de las personas que te nombraré? -Claro Harry, solo dímelas -Percy sacó de su bolsillo una libreta y una pluma. -Bien, entonces quiero que busques a las personas con el nombre de: "Romilda Vane, Seamus Finnegan, Pansy Parkinson, Michael Corner, Cho Chang, Parvati y Padma Patil, Lavender Brown, Susan Bones, Katie Bell, Colin y Denis Creevey, Angelina Johnson, Lee Jordan, Alicia Spinnet, Blaise Zabini, y Terry Boot. Necesito saber que fueron de esas personas, tal vez me puedan servir para algo -dijo Harry pensativo. -Muy bien, te las tendré listas para como a las siete de la noche -dijo Percy, viendo los nombres y sonriendo al saber que ya tenia a varios de ellos casi a la mano. -Muy bien, muchas gracias Percy. -¿A dónde irán por lo mientras, Harry? -Preguntó el ministro curioso. -Me parece que iremos primero al cementerio del Valle de Godric, después iremos a restaurar mi casa, para allí hospedarnos en lo que dan las siete para venir a verlo. Por lo mientras le pido que de favor no le diga a nadie nuestra verdadera identidad, con el tiempo todos sabrán que hemos vuelto a saldar cuentas pasadas. -Muy bien, pero cuídense, es posible que los mortífagos al enterarse de que has vuelto traten de buscarte para matarte. -Sí señor ministro, nos andaremos con mucho cuidado, ahora ustedes también cuídense, regresaremos mas al rato. -Sí. Harry los aurores están afuera. -No creo que nos lleguen a tocar señor, ellos siempre fueron muy inútiles, no creo que eso haya cambiado. El ministro no se ofendió por el comentario, sabía que era verdad las palabras de Harry. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Mientras tanto en el hall principal de ministerios varios aurores estaban dispersados, esperaban el momento de que los mortífagos aparecieran, fue en ese momento que llegaron Arthur Weasley y Remus Lupin para dar apoyo a los quince aurores que estaban dispersados.
-¿Cuál es la situación, Gregorio? -Preguntó Remus a un auror como de unos veinticinco años que estaba detrás de la fuente. -Cinco mortífagos entraron en el despacho del ministro y no han salido, no sabemos si el ministro y el joven Weasley siguen con vida -contestó Gregorio. Arthur que lo escucho todo no pudo evitar sentirse muy preocupado, por más que estuvieran peleados con su hijo él lo amaba. -¿Cuanto tiempo llevan allí? -preguntó Arthur. -Alrededor de unos cincuenta minutos, al parecer tienen una charla muy amena -dijo otro auror que llegó junto a ellos. -Esténse alerta, no podemos dejar que estos cinco se nos escapen. -¡Sí señor!
Remus y todos los demás se colocaron en posiciones, tenían que atraparlos a como diera lugar. """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""-Señor ministro, para que nos reconozcan, dígales que se fijen en el símbolo que nosotros llevamos en el pecho, si se da cuenta, es la flor de lis, los que traigamos esto no somos mortífagos. -Bien, eso haré. -Nos veremos mas al rato señor… -dijo Luna inclinando levemente la cabeza.
Luna, Harry, Severus, Draco y Alisé quitaron los hechizos y salieron del despacho del ministro, se encaminaron hacia la puerta mayor y al abrirla varios aurores se pusieron en frente de ellos, con las varitas alzadas y dispuestos a atacar.
-¡No se preocupe ministro! -Dijo Arthur quien estaba enfrente de todos los aurores-. Enseguida nos desharemos de estos mortífagos. El ministro iba a decir algo pero Harry en frente levanto la mano para que no dijera nada. A nadie de los encapuchados se les veía el rostro, Harry empezó a avanzar seguidos de sus amigos y se abrieron camino por los aurores con una actitud desafiante. -¡Atrápenlos! -Gritó Remus. Varios hechizos salieron de las varitas de los aurores, Harry solo sonrió y sus ojos empezaron a brillar, un enorme y grueso campo de magia verde rodeo a los encapuchados y las maldiciones rebotaron contra los aurores que uno a uno salían disparados contra las paredes de la estancia, haciendo leves cuarteadas en las paredes. Remus que quedó en pie vio sorprendido y con la mirada de "no lo puedo creer" como el encapuchado que iba hasta adelante se regresaba y con una sonrisa que se le formaba en el rostro dijo; -Aquel que vuelva a ponerse en nuestro camino lo mataré. Que les quede claro. No somos mortífagos y nunca lo seremos, ustedes jamás podrán contra nosotros, son unos inútiles y jamás debieron haberse metido en este oficio, si no saben usar la magia, mejor retírense -Harry se giró para seguir caminando hacia la salida. -¡Cómo te atreves a decir eso maldito estúpido! -Gritó Remus. Harry giró levemente la cabeza haciendo que sus ojos se dejaran ver tras las gafas que traía. Fue cuando Remus lo vio, reconocería esos ojos, pero Harry no lo dejo hacer ningún movimiento Remus quedó paralizado ante el hechizo que Harry le lanzo y con una sonrisa Harry lo envió de lleno contra la fuente dejándolo en el agua y sin posibilidad de moverse, lo cual podía provocar que este se ahogara. Sin más que decir los encapuchados desaparecieron del lugar.
Los aurores que ya se habían recuperado sacaron a Remus de la fuente quien movía sus pies para que lo sacaran. Todos tenían expresiones diferentes en el rostro, nadie podía creer que el encapuchado quien sin hacer ningún movimiento los hubiera derribado y vencido en cuestión de segundos, el ministro vivió a sus asuntos.
-Les recomiendo que no se metan con ellos sino quieren morir, no tienen oportunidad con ellos, y menos con el que los lideraba -el ministro decía esto mientras todos los que estaban en el hall principal lo veían asombrados-. Ahora váyanse… Percy, sigamos con lo que nos pidió. -Sí señor -respondió Percy. -¿Pero quienes eran, señor? -preguntó Arthur sospechosamente. -Eso no me incumbe decirlo a mí, ustedes sabrán en unos días o quien sabe cuando. Ahora si me disculpan tengo muchas cosas que hacer.
El ministro y Percy entraron en las oficinas y empezaron a recolectar la información que les había pedido Harry minutos antes. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En la madriguera todos seguían pensativos respecto a lo que había ocurrido horas antes. Ginny estaba en la cocina desayunando, Lierin ya se había ido a trabajar y Ginny sospechaba de que no era así pero no le tomó mucha importancia a eso, no podía quitarse de la cabeza el que Harry regresara, ella sabía que estaba mal lo que había dicho muchas veces, el tratar de negar el amor que aun habitaba en su corazón.
-¿Será verdad que él va a volver? -Ginny se hacía estas preguntas en su mente-. ¿Cómo estará? ¿Seguirá amándome? ¿Cuánto habrá cambiado? -Estas preguntas se arremolinaban en su cabeza. -¡Ginny! -Llamó la señora Weasley, pero Ginny seguía sumida en sus pensamientos-. ¡GINNY! -El grito de Molly hizo reaccionar a Ginny quien sobresaltándose derramo su taza de té y se quemo la mano. -¿Qué? -Ginny no sabia que decir, ni siquiera estaba en otro cosa. -Te estoy hablando. -Bueno, ¿y que quieres? -Dijo Ginny limpiando la mesa con un trapo. -Te preguntaba que si estabas bien -contestó su mama. -Pues… sí… -Es que te veías tan pensativa que me preocupaste -dijo Molly. -Estaba pensando mamá, eso es todo -y sin más que decir salio de la cocina rumbo a su cuarto. -¡Trata de arreglarte ya amor, hoy es la reunión en Grimmauld Place! -Gritó Molly a su hija que ya había llegado al final de las escaleras que daban a su cuarto.
Ginny caminó lentamente hasta su cuarto y se aventó en la cama a seguir pensando en las posibilidades de que Harry regresara. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En el ministerio de magia los aurores aun seguían con el alma en el infierno, pies seguían con la vergüenza que les hizo pasar el encapuchado antes de que ellos se marcharan. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Remus Lupin estaba sentado en la fuente recordando a cada rato esos ojos brillantes de color verde, no se había percatado de los lentes pero sin duda alguna tenia la creencia de que la persona que lo atacó no era otro que el propio Harry.
-¿Te pasa algo, Remus? -Preguntó Arthur que se sentó a su lado. -No, es solo que… -Remus meditó un momento-… Me pareció reconocer al encapuchado que nos regresó los ataques, ese poder mágico lo he sentido antes y esos ojos verdes tan profundos. -¿De quien hablas, Remus? -Creo que uno de los encapuchados era Harry, Arthur -Remus lo dijo sin mirarlo. Arthur solo ensanchó más los ojos, no podía ser cierto, aunque ellos creían que Harry estaba muerto lo que vieron pocas horas antes en el cielo, podría referirse a Harry quien había una vez mas burlado a la muerte. -Eso es imposible Remus… -No creo Arthur, tú mismo viste lo que decían las letras en el cielo, al parecer Harry esta vivió. -Pero, ¿entonces por que nos atacó? -Preguntó Arthur ligeramente preocupado y sorprendido. -No lo sé, tal vez solo fue un reflejo que vi, tendremos que esperar para saber. -Sí, no te preocupes Remus, mejor ve a descansar. -Sí, creo que tienes razón, Tonks debe estar esperándome.
Pero antes de que Remus desapareciera, Ron venía corriendo hasta ellos con una expresión de terror en la cara algo que asusto a todos los aurores que lo vieron y lo siguieron para escuchar las noticias.
-¡Padre, Remus! Ha habido un ataque en las afueras de Luton, en un pueblo cercano. -¿Qué dices? -Dijo Remus alterado. -Sí, los cuerpos están mutilados, fue una masacre. -¡Por dios! Vamos inmediatamente. ¡TODOS LOS AURORES VAYAN AL PUEBLO QUE ESTÁ A LAS AFUERAS DE LUTON!...
Varios y sonoros ¡cracks! Se escucharon en todo el hall principal del ministerio que quedo deshabitado, solo el sonido del aire que se había provocado se escuchó pero muy levemente. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**En las afueras de Luton, en un pueblo en donde la gente en esas horas del día estaban ocultos en sus casas pues casi todos ya se habían enterado de los sucesos que ocurrieron momentos antes.
Al llegar los aurores, vieron que todo el lugar estaba cercado, el pueblo que era totalmente mágico puesto que no había problema en eso de sacar las varitas.
-¿Qué es lo que sucedió? -Preguntó Remus preocupado. -Fue una masacre total, no sabemos lo que lo ocasionó, pero los cuerpos están sin órganos, y su sangre fue drenada. Arthur, Remus y Ron, que algo ya sabía, y los demás aurores que escucharon esto, se sorprendieron al escuchar las palabras del auror que los recibió. -¿Podemos entrar? -Preguntó Remus temeroso de ver lo que se encontrarían. -Sí, claro, pero les recomiendo que los que no soporten escenas como estas no entren. -¿Tan aterrador es? -Gritó uno de los aurores que estaba hasta atrás. -Mucho peor.
Todos los aurores recién llegados entraron lentamente al salón de disco y al enfocar bien las vistas todos querían gritar, hubo unos cuantos que salieron rápidamente del lugar y empezaron a vomitar puesto que era muy asqueroso lo que se veía.
Remus no podía creer lo que estaba viendo, los cuerpos severamente mutilados, con agujeros en el estomago, sin ojos, la piel que parecía un costal de huesos colgaban sobre las paredes y los objetos que habían dentro.
-¿Quién diablos hizo esto? -Preguntó Ron que se le venía la comida por la garganta. -Nadie lo sabe, no quedo ninguno con vida y vimos a otros dos jóvenes que estaban igualmente mutilados a unas cuantas calles de aquí -dijo Oliver que era el auror que los recibió. Seguían viendo los cuerpos, eso era realmente asqueroso en verdad. -¿Crees que hayan sido los mortífagos, Remus? -Preguntó Ron con algo de enojo. -No lo sé, pero sea quien sea que lo haya hecho, tenemos que atraparlo cuanto antes, o puede que ataque más lugares. -Cierto. Todos seguían examinando el lugar, pero al parecer no encontraban ninguna pista, se habían enterado de que un niño tuvo un ataque pero que murió dos horas antes debido a una infección en la garganta, producto de dos profundos cortes en las orillas de su cuello.
Sin más rastro alguno, los aurores se dedicaron a limpiar el lugar, con el temor y el recordatorio de que a lo que se enfrentaban ahora era algo que no tenía ni una pizca de estar cuerdo. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**La lluvia azotaba el Valle del mago legendario, la oscuridad del día se hacia propicia al parecer en todos los lugares de Inglaterra, no sabían si en los demás países del mundo todo estaba igual. Un ¡crack! Se escuchó en las cercanías y se dispersó con el viento fuerte que movía los árboles con violencia. Un enorme cementerio se extendía por la colina, las puertas que custodiaban el recinto sagrado de los muertos de color negro ya estaba muy oxidada por el agua. Con un solo toque de la mano de Harry la puerta se volvió a reestablecer y a brillar de negro a pesar de que no había luz que reflejara el color.
-Creo que si este es un lugar sagrado, al menos deberían componer la puerta -Harry lo dijo al viento, pero todos lo que lo acompañaban sonrieron al ver el acto de Harry.
Harry entró decidido y camino por entre las tumbas hasta el árbol que se alzaba en la cima de la colina donde cinco tumbas se extendían por el lugar. Harry llegó al fin a las tumbas y con enojo al ver lo descuidadas que estaban las tumbas de sus padres y la de Sirius, con un movimiento de su mano las tumbas quedaron en perfecto estado. Lanzó un rayo y destruyó las tumbas que representaban a Harry y Luna, y las pulverizó sin dejar rastro alguno.
-Veo que nunca antes alguien ha venido a visitarlos ¿verdad? -Harry se hincó ante las tres tumbas-. Les pido perdón por no haber venido a visitarlos en todo este tiempo, me olvidé de ustedes y de todo contacto con esta tierra, pero ustedes más que nadie deben entender la razón de mis actos, sufrí mucho por la perdida de ustedes tres, ¿quién diría que años más tarde sería todo un hombre? -Harry empezó a derramar unas cuantas lágrimas, y sus cuatro amigos solo observaban y escuchaban lo que Harry decía con tristeza-. He regresado madre, he regresado nuevamente. Ha cumplir un destino incierto para mí, padre. Solo espero que si en esta guerra doy mí vida, mis acciones sean suficientes para estar con ustedes, Sirius. Ésta será la ultima pelea en la que estaré presente -Harry se corto levemente la palma de su mano y exprimiendo las sangre mancho las tumbas de sus padres y la de su padrino-. Si con mí vida he de pagar el precio de la paz, gustosamente aceptaré el infierno o el cielo como un castigo al cual he de llegar. Pero juro que sea quien sea, el ser que venga a quitarnos la luz nuevamente, no lo dejare vivir, y si conmigo se tiene que ir al infierno así será -una luz brillo en las tumbas y el esplendor de las calidas presencias acompaño a Harry en ese momento. Para sorpresa de los cuatro videntes, Lily Potter, James Potter y Sirius Black aparecieron en espíritus y se juntaron en un abrazo que Harry sintió calido pero sin mirarlos. Las presencias desaparecieron y Harry se levanto del suelo húmedo por la lluvia que caía. Con otro movimiento hizo aparecer cuatro ramos de flores, tres de ellos los puso en cada una de las tumbas y con paso decidido se dirigió a la tumba a la cual Luna iba a visitar. Repitió los mismos movimientos de sus manos y la tumba quedo limpia y reluciente colocó la flores y se hincó para luego darle el lugar a Luna quien parada y mirando al cielo derramó dos lagrimas por su padre.
-¡He regresado padre! Al lugar donde me educaste, es difícil después de estar ausente tres años. Te extraño mucho padre mío, pero sabes, ahora tengo a un amigo que me cuida en las buenas y en las malas, que me ha dado su apoyo y al cual considero un hermano, también tengo a otros tres amigos que al igual que Harry me han ayudado y he podido seguir adelante. Ahora tengo que irme padre, puesto que nuevos peligros se avecinan y es momento de pelear una vez más. Te veré después -Luna sonrió ante la tumba y se giró para quedar frente a sus amigos quienes le dedicaron una sonrisa sincera y juntos salieron del cementerio.
Iban caminando por las calles y al final del Valle, unos cuantos metros entre el bosque, la casa donde alguna vez se ocultaron los Potter se hallaba desecha y solo con unas cuantas partes aun en pie.
-¡Recupera tu forma original, te lo ordeno, yo él ultimo descendiente de los Potter y único heredero de los mismos! ¡Álzate y recupera el calor de una familia que alguna vez tuviste en tu interior, pues una nueva familia te habitara! ¡Aquí es donde las razas se unirán!
La casa empezó a brillar, y muchos en el Valle se dieron cuenta que algo raramente increíble estaba ocurriendo en la casa destruida de los Potter, pero nadie se atrevió a ver lo que sucedía.
Harry fue el primero en caminar hasta la casa, abrió lentamente la puerta y vio con los ojos aguados que su casa estaba igual que cuando el era un bebe, la casa por si sola no era tan chica que digamos, Harry entró y recorrió la casa con sumo cuidado, todos se habían agrupado, Harry subió las escaleras y vio que en ella habían cinco habitaciones, inmediatamente abrió la del donde del pasillo y recordó con mucho cariño que era la que el ocupaba cuando era un bebe, aun habían juguetes de bebe que el mucho tiempo utilizo. Abrió la de al lado y vio que esa era la de sus padres, una hermosa cama matrimonial se extendía en el centro y una ventana daba al Valle donde se podía observar el pueblo y las luces casi cubiertas por la densa lluvia.
Harry bajó a donde se encontraban sus amigos, sentados y los observó con una sonrisa satisfactoria.
-Veo que te a hecho mucho bien el ver tu casa Harry -dijo Draco sonriente. -Sí, ahora, tendrán que ver las habitaciones para decidirse cual quieres, la que esta al fondo no por que esa es como un recuerdo para mi y la de al lado es la de mis padres, yo me quedaré allí, pero por lo que vi las demás habitaciones si están muy bien y están muy espaciosas. Pero mañana tendremos que arreglar la casa, quiero hacerla mucho mas grande y mas bonita. -Eso estará muy entretenido -dijo Luna emocionada. -Eso espero. -Bien, iremos a ver las habitaciones Harry. -Sí, instálense y todo, estaré en la cocina. -Bien.
Harry se encamino a la cocina se sentó en una silla de la mesita y empezó a recordar muchas cosas que no tenían importancia, de pronto la profecía que apareció en el cielo se le vino a la mente y empezó a repasarla.
-Bueno, es lo de menos la profecía, tengo que seguir con lo que tengo planeado, esto va a ser más difícil de lo que pensaba. Con un suspiro Harry se levantó de su asiento y miró por la ventana la negrura de las nubes que cubrían el día en esos momentos. Decisión y determinación era lo que se podía ver en los ojos esmeraldas de Harry. Determinación a enfrentar lo que próximamente se les venía encima.
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"…-Sí, pero mejor sirve la comida, te explicaré mientras comemos.
-¿Pero que le voy a decir? Me siento muy nervioso de volver a verla.
-Luna, ¿Te gustaría ser mi novia?..."««