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Harry Potter y las Llaves de Poder — capítulo 26

En el momento en que Ron vio como el cuerpo del guardián se desplomaba y viendo que él había conseguido la llave de la tierra, trató de avanzar para buscar a sus amigos, el problema que se encontraba bastante agotado, además del mareo que tenia a causa de la herida que tenia en la cabeza, así que solo pudo dar un par de pasos antes de caer desmayado.

Harry se encontraba tendido sin conciencia cerca de las escaleras que daban al trono en el que había estado el guardián, cuando abrió los ojos se dio cuanta de que no había señales de lucha, lo que significaba dos cosas, o el guardián estaba muerto o sus amigos habían sido derrotados. Se levantó con cuidado para ver lo acontecido, pero lo único que vería era como el templo había sufrido grandes daños. Se levantó y vio que el cuerpo de Hermione se encontraba cerca de él.

Harry corrió hasta donde la chica, claro que mirando a todos lados buscando la posición de guardián o esperando encontrar a Ron. Llegó donde la chica y vio que estaba inconsciente, pero tenia claras señales de haber sufrido un fuerte golpe en el cuerpo y en la caída se había golpeado la cabeza. Entonces tomo las gotas de fénix que tenia la chica y se las comenzó a echar en todas la herida, después de eso la chica abrió los ojos y se levantó.

Hermione abría los ojos y veía la cara de Harry, quien parecía alegre de verla despertar, pero a la vez miraba en todas direcciones, como buscando algo. Ella recordando que estaban aun en el templo se levantó de golpe, ya que comprendió que Harry estaba buscando rastro del guardián, claro que como lo hizo de golpe se mareo un poco. Después de eso mira a Harry y le pregunta

  • ¿Qué paso? ¿Dónde esta Ron?

  • No lo sé – dijo Harry – pero todo esta muy silencioso.

  • ¿Cómo estas tu? – preguntó ella

  • Yo bien – contesta el chico – solo fue el golpe de la caída

  • Entonces vamos a buscar a Ron – dijo Hermione – quizás necesite nuestra ayuda

  • Claro que antes debemos buscar las varitas – dijo Harry – no vi donde cayo la mía

Hermione tenia su varita en la mano así que se concentro unos poco y primero lanzo el encantamiento convocador en dirección a donde había caído Harry, por lo que la varita llego de inmediato a sus manos, entonces los chicos con sus varitas en manos se dirigieron al lugar en donde habían visto a Ron la ultima vez, en la que lo vieron inconsciente y preguntándose que sería del guardián.

Cuando llegaron donde se suponía que estaría su amigo, se dieron cuenta que ya no se encontraba ahí, por lo que pensaron que algo podía haberle ocurrido, pero otra cosa les llamó la atención, ya que vieron el cuerpo del guardián que estaba tirado de espalda a un par de metros de ellos, avanzaron con mucho cuidado hasta donde este se encontraba y vieron con asombro que estaba sin vida y la llave de la tierra no estaba en su pecho.

  • ¿Pero que ocurrió aquí? – dijo Hermione

-¿Y donde esta Ron? – preguntó Harry

Entonces comenzaron a buscar rastro de su amigo, así que después de un instante lo vieron tirado al lado de una gran piedra, corrieron hacia él y vieron que en sus manos sujetaba la llave de la tierra, pero también notaron la herida que tenia en la cabeza, así que lo primero que hicieron fue curarle esa herida, después lo dieron vuelta para ver que no tuviese otra mas grave. Apenas lo dieron vuelta el chico abrió lentamente los ojos.

  • ¿Cómo te sientes? – dijo Hermione

  • Mal – contesto Ron – como su me hubiese aplastado una roca

  • Literalmente fue así – rió la chica - ¿puedes decirnos lo que ocurrió?

  • Espera un poco – dijo Ron – deja descansar

  • Ahora eres tú el que quiere descansar – dijo Harry – mejor toma un poco de agua, aun me queda.

  • No te preocupes – dijo Ron – yo también tengo un poco.

Después de eso Ron narró lo que había pasado cuando recupero el sentido, de cómo penso en la manera de quitarle la llave el guardián, contó el como recordó el día del duelo de Harry y Voldemort durante el quinto año y como esa vez Harry lo había derrotado utilizando uno de los encantamientos más simples que existían.

  • Así que pensé en que no perdía nada con probar – narro Ron – le lancé el encantamiento convocador y de pronto la llave estaba en mi mano, así que cuando la tome sentí como la fuerza aumentaba en mi y sin pensarlo dos veces le lancé la maldición delectrus y así lo vencí

  • Es extraordinario – dijo Hermione – el guardián no se esperaba algo tan simple

  • “Lo más simple es lo mejor” – comento Harry – eso fue lo que me dijo el falso Moddy después de la primera prueba del torneo de los tres magos

  • Creo que será mejor que nos retiremos – dijo la chica – lo único que quiero es llegar a casa a dormir.

  • Somos tres – dijo Harry

Cuando salieron del templo notaron que el sol se estaba poniendo en el horizonte, por lo que habían pasado casi todo el día en el templo y la mayoría del tiempo luchando con criaturas desconocidas para la mayoría de los magos, en esos momentos los tres sintieron hambre, ya que no probaban bocado desde el desayuno.

El camino de regreso era largo, pero esta vez avanzaban rápidamente, ya que no creían que se encontraran con mas problemas, así pasaron por el lado de los cuerpos de los tres minotauros, después llegaron a la habitación de las medusas y caminaron con cuidado por si pasaba algo inesperado, pero por suerte no paso nada. Así por fin llegaron a la habitación que tenia las tres puertas. Una vez que bajaron. La escalera desapareció y las tres puertas volvieron a sus lugares.

Mientras eso pasaba, fuera del templo un grupo de unicornios esperaba inquietos el tener noticia de los jóvenes magos que habían entrado en busca de la llave de la tierra, algunos se sentían incomodo al ver que un par de chicos intentarían hacer algo que no estaba al alcance de ellos, mientras que otros se preguntaban que si en verdad podrían conseguir la llave.

  • Lo lograran – dijo Rayo de luna

  • Yo también siento lo mismo – dijo Rohim

  • Pero son demasiado jóvenes – dijo otro de los unicornios – apenas se han convertido en adultos

  • No por eso no son capaces – dijo el Rey – recuerda que uno de ellos domina los hechizos de los elementos.

  • ¿Por qué ellos? – preguntó otro unicornio

  • Porque sabes muy bien que ninguno de nosotros puede acercarse a las llaves por la maldición que pesa sobre ellas – dijo Rayo de luna

  • Entonces si la recuperan ¿dónde la guardaran? – dijo Rohim

  • Ya lo tenemos arreglado – dijo el rey – estará en el castillo de Hogwart al cuidado del un gran mago, que es de mucha confianza para nosotros.

  • ¿Entonces ahí esta la llave del agua ?– dijo Rohim.

  • Desde luego – contesto el rey – no las íbamos a dejar en cualquier lado, además el joven Harry fue quien lo sugirió.

  • Si es así entonces están en buenas manos – dijo Rohim.

Pasaban las horas y los unicornios se estaban comenzando a preocupar por la tardanza de los chicos, sobretodo porque a lo lejos se escuchaban una seria de ruidos que claramente eran de golpes muy fuertes y en uno de los casos sonó como a un desprendimiento de rocas, a demás que unos instantes antes de eso sintieron un grito agudo y muy fuerte, y luego observaron unas cosas que se elevaban alejándose. Y hace un poco más de una hora, habían sentido un gran estallido pero después de eso solo había silencio.

  • ¿Qué pasará? – dijo Rayo de luna

  • No tengo la menor idea – dijo Rohim

  • El silencio solo puede significar dos cosas – dijo el rey

  • ¿Qué cosas? – preguntaron todos a la vez

  • O que nuestros jóvenes amigos consiguieron su objetivo o que murieron en el intento – respondió el rey.

  • Espero por el bien de todos que no sea la ultima – dijo Rohim

  • Lo mismo espero – dijo el Rey – ahora tenemos que ver que ocurre

  • Pero casi anochece – dijo Rayo de luna

  • Por lo que supe – comento el rey – pesaron casi toda una noche antes de conseguir la llave del agua, así que no desesperen.

Así siguieron esperando para ver que es lo que había ocurrido, cuando Rayo de luna que estaba más cerca de la puerta y era el que más vigilaba esperando ver salir a los chicos, informa que algo se acercaba a la puerta, pero no podían decir que es lo que era a causa de la sombra que envolvía la entrada al templo. Pero lo que veían era una figura ancha, deforme que avanzaba lentamente hasta la salida.

Temiendo que fuese el guardián que salía para enfrentarlos, el rey ordenó que abrieran el portal y se prepararan para escapar, claro que varios de ellos se ofrecieron para ser los que servirían de distracción, todo estaba listo cuando vieron que lo que salía no era un ser, sino tres personas, dos de ellas ayudando a una tercera que parecía bastante lastimada.

  • Son ellos – dijo Rayo de luna al reconocer la roja e inconfundible cabellera de Ron

  • Vayan a ayudarlos – dijo el rey

Y de inmediato un grupo de por lo menos diez unicornios, comandados por Rohim fueron en busca de los chicos, que apenas podían sostenerse de pie, sobretodo Ron, que parecía mas lastimado que los otros dos. Rohim tomó a Harry y transportó su cuerpo hasta el portal, mientras que otros dos hacían lo mismo con el cuerpo de Ron y Hermione. Los tres chicos habían caído inconscientes apenas salieron de la entrada del templo.

Harry despertó y se vio tendido en una hermosa y cómoda cama, dentro de una cabaña de madera, la reconoció de inmediato como la misma que él había ocupado durante su permanencia en el reino de los unicornios en el verano, se levantó y vio que tenia una venda en su cabeza mientras uno de sus brazos estaba inmovilizado.

Vio que a su alrededor habían otras dos camas, en una de ellas estaba Ron, durmiendo y al igual que él con la cabeza vendada, mientras que en la otra se encontraba Hermione la cual estaba durmiendo plácidamente, entonces vio una figura que se le acercaba y distinguió en ella a Firenze el centauro.

  • ¿Qué paso? – dijo Harry

  • Que salieron del templo y perdieron el conocimiento – dijo Firenze

  • ¿Cómo llagamos hasta acá? – volvió a preguntar Harry

  • Eso es fácil – dijo Rayo de luna – nosotros los trajimos, después mandamos por Firenze para que los curara.

  • ¿Cuanto llevamos aquí? – preguntó Harry

  • Solo unas tres horas – contesto Firenze

  • ¿Y como se encuentran los demás? – dijo Harry señalando a Ron y Hermione

  • Creo que al igual que tu están mas cansados que dañados.

  • ¿Por qué no nos cuantas lo que pasó? – dijo Rayo de luna

  • Creo que mejor esperaremos a que todos estén en condiciones – dijo Pies ligeros – así los tres podrán contar la historia y sabremos realmente lo que ocurrió, porque cada uno de ellos jugó un papel fundamental en la obtención de la llave.

Así después de un par de horas, Ron y Hermione despertaron, los dos al mismo tiempo, y al igual que Harry comenzaron hacer preguntas de ¿dónde estaban? Y ¿cómo llegaron ahí?. Ron tenia la llave aun colgada en el pecho, ya que nadie se había atrevido a tocarla.

  • Eso hora de que se levanten – dijo Firenze – ya que los reyes los esperan para al banquete en honor a su hazaña.

  • No sé si podamos – dijo la chica – aun me duele todo el cuerpo

  • Eso es pasajero – dijo Firenze – yo mismo me encargue de sanarles las heridas, por lo que sé que están bien

  • Deja descansar otro rato – dijo Ron

  • Esta bien – dijo el centauro riendo – los dejare nos instantes para que se preparen, además que se que querrán disfrutar de la celebración, habrá comida y bebida que les sentara de maravilla.

Después de unos veinte minutos, los tres chicos se sentían con un poco mas de animo, así que decidieron salir y dirigirse al banquete del que les había hablado Firenze, así que salieron de la pequeña cabaña y comenzaron a caminar, escoltados por un grupo de unicornios que les rendían honores.

Hermione estaba asombrada con lo hermoso paisaje que veía, ya que esta era su primera visita al reino de los unicornios. Para Ron era la segunda, pero igual veía con asombro la belleza del reino, todo era verde, fresco y cálido, Harry sin embargo no se preocupaba del paisaje, ya había estado varias veces ahí, pero no por eso dejaba de disfrutar el aire fresco que ahí se respiraba.

  • Esto es hermoso – dijo Hermione – es muy parecido al reino de las hadas

  • Es que tienen la misma esencia – dijo Rohim, uno de los unicornios que escoltaba a los chicos

  • Esto es extraordinario – dijo ella – si lo contase jamas me lo creerían.

  • Es por eso que no te lo contamos – rió Ron.

Llegaron a una hermosa mesa, con tres silla y un espacio amplio, ya que los unicornios no necesitaban sillas para comer, así que estas eran para los chicos. A la cabeza estaba sentado Pies ligeros, y frente a él, al otro extremo se encontraba la reina. La mesa si bien era espaciosa, solo estaba preparada para seis personas, y vieron que Rayo de Luna también estaba ahí, al lado de su padre.

  • Siéntate a mi lado Harry– le indico Pies ligeros a Harry, quien tomó el asiento junto al rey y al lado de Rayo de luna – y tu Ron siéntate a este lado – le indicó el otro asiento junto a él

  • Ven linda – le dijo la reina a Hermione – te sentaras a mi lado, así por fin tendré compañía femenina.

  • Antes de comenzar con las preguntas – dijo el rey – permítanme manifestarles el agradecimiento de nuestro pueblo por ayudarnos. En verdad que te agradeceremos siempre.

  • No tienen porque agradecernos – dijo Harry – es lo mínimo que puedo hacer después de todo lo que nos ayudaron.

  • Tu si – dijo el rey – pero tus amigos no tenían ninguna obligación de arriesgarse y aun así lo hicieron

  • Lo hago por ayudar a un amigo – dijo Ron – y lo seguiré ayudando mientras pueda

  • Lo mismo dijo – siguió Hermione – además es algo que nos puede afectar a nosotros los magos, así que me parece importante el unir fuerzas para evitar un desastre.

  • Sabias palabras – dijo la reina – digna de alguien de la confianza de Eorwen.

Después de una deliciosa cena, que consistía en mucha fruta seca, verduras y agua, el rey les pidió que narraran el como habían logrado conseguir la llave de la tierra, así que los tres chicos se miraron y el primero que comenzó a hablar fue Harry. Después de eso siguió Hermione y al final termino la historia Ron

Así el rey se enteró de cómo la primera de las habitaciones tenia tres puertas, en la que detrás de cada una había una especie de bestia distinta, y de cómo entre los tres habían logrado acabar con ellas. Así llegaron a la parte en que subían hacia la siguiente habitación, en donde se encontraban las medusas. Ahí fue la chica la que narro como gracias a que Harry entendía lo que hablaban pudieron acabarlas sin tanta dificultad, pero que no fue un trabajo sencillo.

  • Así que mataron a las medusas – dijo el rey – yo pensé que ya no quedaban

  • ¿Cómo es eso? – preguntó Hermione

  • Es que hace muchos años – comenzó a decir la reina – un muggle fue en busca de una medusa, ya que corría el rumor de que petrificaba con la mirada, así que no se sabe como llegó hasta donde ella y la derrotó.

  • Recuerden que había uno de ellos que tenia expresión de sorprendido – dijo Hermione – debió pensar que era solo una y cuando la derrotó fue atacado por otra.

  • Pero se supone que e muggle si volvió a su tierra – dijo Rayo de luna – con la cabeza de la medusa.

  • Eso es raro – dijo la chica – pero es algo que estamos estudiando en clase, así que creo que veremos esa historia.

  • Claro que si – dijo Ron – además corresponde comenzar el estudio de las arpías.

  • Volvamos a la historia que nos interesa – dijo el rey

Así prosiguieron narrando el enfrentamiento contra el primer minotauro y lo difícil que les había resultado vencerlo, pero que gracias a la coordinación de los tres lo consiguieron, luego narraron de cómo los otros dos minotauros habían dejado sus puestos para atacar a los chicos y de la facilidad con que los habían derrotado. Y finalmente narraron el como habían entrado al templo y las palabras del guardián. Para que finalmente Ron relatara el como había conseguido quitarle la llave al guardián y después acabar con él.

  • Fantástico – dijo Rayo de luna

  • En verdad que me sorprendiste – dijo el rey – no esperaba que fueses capaz de tal hazaña

  • Eso no debe de sorprenderte – dijo la reina – recuerda que tu mismo dijiste que el chico tenia el valor y la fuerza para ayudarnos.

  • Lo sé – dijo el rey – solo que me sorprende que el guardián haya caído en algo tan sencillo.

  • No es el primero – dijo Harry – esa fue la misma forma con la que le quite el amuleto de la vida a Voldemort.

  • Recuerden que los seres poderosos y ambiciosos, solo se preocupan de las cosas que consideran importante– dijo la reina – pero olvidan que aveces las cosas sencillas pueden ser más perjudiciales para ellos por no considerarlas.

  • Tienes razón – dijo el rey – nada en este mundo es imposible y las cosas sencillas son las que mejor resultan, ahora pasaran la noche en la cabaña y mañana podrán ir a dejar la llave a Hogwart.

  • Para ir necesitamos nuestras capas invisibles – dijo Hermione – así nadie sabrá que entramos al colegio.

  • Buena idea – dijo el rey – entonces mañana los mandaremos a la casa de Hermione y de ahí podrán ir donde quieran.

Así que los chicos fueron conducidos nuevamente a la cabaña en la que habían despertado, luego de eso se acostaron cada uno en su cama, ahí fue donde Harry contó que esa cabaña la habían construido para que él la ocupara la semana que había estado entrenando en ese lugar.

  • Es muy acogedora – dijo Ron – en verdad que tienes una gran suerte de contar con el apoyo de tantos seres

  • No soy el único – dijo el chico – ustedes se han ganado el mismo apoyo con sus hazañas, que no son menores

  • ¿Qué quieres decir? – dijo Hermione

  • Piensa un poco – dijo Harry – tu recuperaste la llave del agua y acabaste con el guardián, mientras que Ron recuperó la llave de la tierra y acabo con el guardián.

  • Pero fue un trabajo de los tres – dijo Ron – si no fuese por eso no habríamos llegado ni a la mitad

  • Eso no lo niego – dijo Harry – pero a lo que voy es el hecho de que ustedes han hecho un gran trabajo y sin esperar nada a cambio, solo lo hacen por ayudarme a mí.

  • En eso tienes razón – dijo Hermione – pero es lo mismo que harías tú en nuestro caso.

  • Y ese es el motivo por el cual todos creen que lo conseguirán – dijo Firenze entrando en la habitación.

  • ¿A que te refieres? – dijo Harry

  • Todo mago, muggle o ser mágico que ha buscado las llaves ha muerto en el intento – comenzó a responder el centauro – yo creo que no lo consiguieron solo porque las buscaban para obtener mas poder. Pero ustedes solo las buscan para el bienestar de todos, y por lo que escuché, es más importante la amistad de ustedes que lo que pueden conseguir por hacer este trabajo.

  • No queremos conseguir nada – dijo Ron

  • Claro que si – dijo Firenze – pero no son cosas materiales, son cosas que ustedes mismos necesitan darse. Pero no soy el indicado para decírselos, pero sabrán a lo que me refiero cuando llegue el momento.

  • Aquí pasa algo muy raro – dijo Hermione – pero no sé que es.

  • En verdad que eres ágil de mente – dijo Firenze – pero por ahora solo tomen esto para que puedan dormir y recuperar fuerzas, por desgracia no hay ciencia que sane los golpes así que quedaran con las marcas hasta que sanen solas.

  • Eso si que no me gusta – dijo Harry – ahora si que se darán cuenta en Camelot de que estamos en algo raro.

  • Sé que sabrán salir del problema – dijo Firenze – ahora les deseo que pasen una buena noche, mañana será un gran día.

Así que se tomaron la bebida que Firenze les dio y después de eso los chicos se quedaron dormidos profundamente. Al despertar se sentían muy bien, claro que estaba algo confundido de donde estaban hasta que recordaron los acontecimientos del día anterior, así que se levantaron y luego salieron de la cabaña.

Afuera ya los esperaban el rey y la reina de los unicornios para conducirlos al portal que los llevaría devuelta a la casa de Hermione. Apenas salieron del portal, se dieron cuanta de que habían un par de lechuzas que parecían muy enojadas de que ya debían de estar hace rato esperando. Así que de inmediato les retiraron las cartas y se dieron cuanta de que ambas eran para Harry, así que se las pasaron y el chico se dio cuenta de que una era de Aline y Rosa y la otra era de Arabella y Sirius. Tomó la primera de ellas y la abrió.

Harry:

Te escribimos para invitarte a Ron, Hermione y a ti para que nos visites el domingo en nuestra posada, si puedes por favor avísanos para la hora de almuerzo, así después podremos volver juntos a Camelot. No sabes lo mucho que nos gustaría a todos que aceptes nuestra invitación. Pero si no puedes igual avísame.

Cariños

Rosa y Aline

  • Esto no es bueno – dijo Ron - ¿cómo lo haremos?

  • No lo sé – dijo Harry – pero en algo tenemos que pensar.

  • Espero que sea algo que las convenza – dijo Hermione – si no comenzaran a seguirte nuevamente.

  • Eso es lo último que nos falta – dijo Ron – después de todo lo que nos costó convencerlas de que no estabamos en nada malo.

  • Bueno deja leer lo que me dicen Sirius y Arabella y de ahí vemos como arreglamos lo de las chicas – así que Harry toma la carta de sus padrinos, las abre y comienza a leer.

Harry

Solo te escribimos apara contarte que las cosas acá en Austria están algo complicadas, ya que no tenemos rastros de la familia de la chica Riddle, aunque la verdad es que la búsqueda la hemos tenido que dejar un poco de lado, ya que nos hemos visto obligados a apoyar al ministerio mágico de Austria para atrapar a los mortifagos que han entrado ilegalmente al país.

Sirius por otra parte se encuentra muy bien y te manda muchos saludos, le alegró mucho el verte rodeado de nuevos amigos y sobretodo de ver que al parecer te estas esforzando por conseguir buenas notas, lo mismo que a mí me hace sentirme orgullosa de tenerte como mi sobrino.

Saludos

Arabella

PD: aun no sabemos cuanto tiempo estaremos acá

  • Por le menos están bien – dijo Ron

  • Eso es bueno – comento Hermione

  • Solo espero que estén de vuelta para las vacaciones – dijo Harry – este verano no pasé mucho tiempo con ellos.

  • En verdad que este verano no pasaste mucho tiempo con nadie – dijo Ron

  • Ahora pensemos en como hacer para despistar a Rosa y Aline – dijo Hermione

  • No lo sé – dijo Harry – pero espero que se nos ocurra algo pronto.

  • Que tal si les decimos que Reamus nos pidió que lo fuésemos a ver – dijo Ron

  • Es buena idea – dijo Hermione – solo que ¿qué pasa si le preguntan?

  • Hablamos antes con él – dijo Ron – sé que nos cubrirá

  • Pero tratará de averiguar en lo que andamos – dijo Harry

  • Ya lo tengo – dijo Hermione – podemos decirle a Reamus que anoche nos fuimos de farra y volvimos muy cansados, pero para no parecer descorteses les dijimos a las chicas que nos había invitado él antes.

  • Me paree bien – dijo Harry – ahora manos a ala obra.

  • Primero escríbele a Reamus – dijo Hermione – a Rosa le puedes hablar a través de la chimenea de la casa de los gritos.

Así lo hicieron, escribieron una carta a Reamus pidiendo que los cubriera por si las chicas lo llamaban a la casa, explicando lo de la invitación y la salida nocturna que supuestamente habían realizado a una disco muggle. Después mandaron a Hedwig con la carta y ellos se guardaron las capas invisibles y después se aparecieron a la salida de la casa de los gritos.

  • Entremos antes de que nos vean – dijo Hermione

Así los tres corrieron a la parte trasera de la casa de los gritos, entraron en ella y se dirigieron a la chimenea, entonces al llegar a ella se dieron cuanta de que se les había olvidado un pequeño detalle, ya que no tenían polvos para comunicarse a través de chimeneas, ni siquiera tenían polvos Flu.

  • Que estupidez – dijo Hermione – mira que olvidársenos un detalle tan chico

  • Pero ese no es problema – dijo Ron – que uno de nosotros vaya a comprar

  • Claro ¿y quien e nosotros ira? – preguntó la chica

  • En este caso creo que tu o yo – dijo Ron – Harry no pasaría desapercibido.

  • Tienes razón – dijo la chica – pero tu tampoco, así que mejor voy yo.

Así que Hermione salió de la casa de los gritos y se dirigió al pueblo para comprar un poco de polvos Flu, en este caso fue Harry quien puso el dinero para hacerlo ya que siempre traía un poco por si se le presentaba alguna emergencia como esa. La chica no tardo más de diez minutos en volver con un poco de polvos para comunicarse con a través de las chimeneas.

  • Por cualquier cosa – dijo Hermione – dile que vamos saliendo a comer con Reamus a la casa de tus tíos.

  • ¿Para que? – dijo Harry

  • Es solo por si les dan ganas de llamarte por el mismo modo a la casa de Reamus.

Entonces Harry toma un puñado de polvos Flu y los arroja a al chimenea diciendo las palabras con las que se identificaba la chimenea del bar de los padres de Rosa. Cuando apareció la chimenea, Rosa y Aline corrieron para ver si es que era Harry y en verdad se alegraron de ver al chico, pero poco les duro la sonrisa cuando este le contó que Reamus los había invitado antes. Pero ellas no muy convencidas intentaron hacer que todos fuesen a cenar con ellas.

  • En serio que me encantaría – dijo Harry – pero ya tenemos las reservaciones hechas para el restaurante.

  • Esta bien – dijo Rosa – pero para la próxima salida vendrás conmigo a casa

  • No podrá – dijo Aline

  • ¿Por qué no ? – preguntó Rosa

  • Porque para la próxima salida iremos a mi casa – dijo Aline

  • Deberás – dijo Rosa – se me había olvidado, bueno, iras con nosotras a casa de Aline

  • Eso lo veremos cuando llegue el momento – dijo el chico – pero las tendré en cuanta de las primeras

  • No aceptaremos eso – dijo Aline – solo aceptaremos un si como respuesta y de eso nos encargaremos personalmente.

  • Ahora tengo que irme – les dijo Harry – antes que se nos haga mas tarde, adiós

  • Nos vemos a la tarde en el castillo – dijo Rosa – no llegues tarde.

Así que después de eso vieron la hora y comprobaron que el desayuno ya debía de haber terminado, por lo que Dumblendore debería estar en su despacho, así que los tres entraron al pasadizo que los conducía al sauce boxeador, se convirtieron en su forma animaga y corrieron hasta el otro extremo del pasaje.

Antes de salir se colocaron las capas invisibles, así evitaban que los alumnos que disfrutaban de un día de descansó los vieran, claro que tuvieron un primer problema al ver a unos chicos que intentaban acercarse al sauce y tocar su tronco, por lo que aguardaron en la salida un par de minutos hasta que llegó el profesor Snape a echarlos. Así que apenas se fueron, ellos salieron por el túnel y corrieron en dirección al colegio.

Dentro del castillo Ginny se encontraba haciendo sus deberes junto con sus compañeros, ella en realidad extrañaba los chicos ya que los últimos tres años los habían pasado juntos y ahora todos se encontraban en distintos lugares y ella estaba sola en Hogwart, aun así disimulaba muy bien esa situación, además la animaba la competencia de quidditch, en la que iban como punteros y solo quedaban cuatro partidos, dos de visita y dos en casa.

Esa tarde Ginny tenia consigo el mapa del merodeador, ya que sus compañeras de cuarto se lo habían visto una vez y trataban de quitárselo para ver los pasadizos secretos del castillo, por lo que ya no se separaba de él. Claro que esa tarde se le cayó de la mesa y al recogerlo notó que un trío de notas venían en dirección al castillo desde la casa de los gritos, lo que más le sorprendió fue que las notas decían claramente “Ronald Weasley”, “Hermione Granger” y “Harry Potter”, lo que dejó a la chica preguntándose cual seria el motivo de la visita de los chicos al castillo, cuando se suponía que tenían que estar en la universidad. Así que decidió vigilarlos para ver a donde se dirigían, porque de lo que sí estaba segura es que eran ellos, ya que el mapa jamas mentía y podía detectar a alguien aunque tuviese capas invisibles o estuviese disfrazado.

Mientras tanto Harry, Ron y Hermione, corrían en dirección la despacho del director, entonces cuando llegaron a este, sacaron uno de los ubicadores y se comunicaron con el director, el cual les comunico que estaba en esos momentos en la sala de profesores, pero que entraran al despacho y lo esperaran un momento. Después de darles la contraseña, los chicos hicieron lo que el director les pedía.

En la biblioteca, Ginny vio asombrada que ellos se dirigían al despacho del director, por lo que comprobó la teoría que algo raro tenia que estar pasando, pero lo que más inquietó a la chica era como nadie los había visto entrando en el castillos, sabia de la capa de Harry, pero a la distancia de la que corrían no podía ser posibles que los tres estuviesen bajo ella. Además sabía que si alguien los veía correría de inmediato la noticia de la su visita al castillo.

Harry y los chicos solo tuvieron que esperar un par de minutos a que el director llegara a su despacho, claro que el también tubo que encontrar una buena excusa para abandonar una junta de maestros especiales, pero nadie se atrevía a contradecir las cosas que Dumblendore hacia. Uno de los que más sospechaba que algo ocurría era Snape, sobretodo después de que el director lo mandara por flores de luz al bosque de Camelot y al otro día no tuviese ninguna, además del hecho de que su hermano le había escrito contándole que esa misma noche Potter, Weasley y Granger se les había encomendado esa misión y llegaron con un grupo de flores cortadas de la forma que él lo hacia.

Dumblendore entró en su despacho y saludo sonriendo a los chicos, explicando que en esos momentos se encontraba en una reunión especial de profesores, en donde discutían sobre la reforma a la malla curricular que varios de ellos proponían, pero de pronto tomo su semblante serio, miró a los tres chicos y les preguntó:

  • ¿La consiguieron?

  • Si profesor – dijo Harry – claro que casi no la contamos, pero aquí la tiene

  • A ver - dijo el director recibiendo la llave y mirándola unos instantes comprobando lo hermosa que era– cuéntenme la historia.

Así que comenzaron a narrar nuevamente los acontecimientos que le habían permitido conseguir vencer al guardián y recuperar la llave de la tierra, así entre los tres lograron rehacer una historia bastante acertada de lo hechos, así que el director parecía muy encantado con todo lo que habían hecho, por lo menos lo veían en su mirada, después de eso Dumblendore se puso de pie y les sirvió una taza de té a cada uno, mientras que les hablaba.

  • Alexander no podrá creer cuando le cuenten de cómo consiguieron la llave.

  • ¿Por qué no ? – preguntó Ron – dijo que jamas volvería a dudar de la palabra de Harry

  • No me mal entendías Ron – dijo Dumblendore – lo que pasa es que Alexander como rector de Camelot, siempre se ha interesado en la búsqueda del conocimiento para el bienestar de los magos, y realmente le habría gustado haber podido ver aunque sea unos instantes a los guardianes, o tal vez a las bestias que los cuidaban, ya que son los únicos que pueden comprobar su existencia.

  • Por eso es que sus ojos brillaban tanto cuando le contamos como conseguimos la llave del agua – dijo Hermione – claro que se desilusiono cuando supo que matamos a la hidra.

  • Es lógico – dijo Dumblendore – él le encantaría encontrar algunos de esos animales vivos para poder estudiarlos.

  • Como Hagrid y sus monstruos – dijo Ron

  • Se podría decir que si – rió el director – pasando a otro punto, han averiguado algo mas de la chica Riddle.

  • No profesor – dijo Harry – en verdad que no le hemos sacado nada

  • Ya les dije que no me digan profesor – dijo Dumblendore.

  • Aunque se puede decir que se muestra más amistosa con Harry desde Navidad – dijo Hermione

  • Ella te habría invitado con gusto a su casa – rió Ron

  • Que tontos somos – dijo Harry – deberíamos haberle avisado que Amanda pasaría el fin de semana en su casa, por lo que podrían haberla seguido hasta ella.

  • No te culpes – dijo Dumblendore – sé que te preocupaba mas lo de la llave de la tierra.

  • Pero era una buena oportunidad para averiguar acerca de ella – dijo Harry

  • Habrán mas oportunidades – dijo Dumblendore – no es la ultima salida, además están las vacaciones.

  • Me gustaría averiguar antes – dijo Ron – no vaya a ser que sea hija de Voldemort y planee la venganza contra Harry.

  • No seas así – dijo Hermione – Amanda es buena, claro que misteriosa, pero de ahí a matar a Harry, lo dudo.

  • Pero no podemos descartar esa teoría – dijo Ron

  • Lo que es a mí – dijo Harry – no creo que ella quiera dañarme.

  • Bueno eso no lo sabremos hasta saber la verdad acerca de la chica – dijo Dumblendore

  • Para salir de la duda lo mejor seria ir preguntarle directamente – dijo Ron

  • Eso no seria mala idea – dijo Harry – pero piensa como te sentirías si alguien llegara a tu lado y te preguntara ¿eres hija de Voldemort?

  • Ron no esta tan errado – dijo Dumblendore – solo que se puede tener un poco de tacto para hacer esa pregunta.

  • Y Ron no se caracteriza por tener tacto – dijo Hermione

  • Eso no es lo que me dices siempre – rió Ron, provocando que la chica se sonrojara y que Harry y Dumblendore se rieran del comentario.

  • Bueno chicos – le dijo el director – ahora les aconsejo que se retiren y disfruten un poco del resto del día.

  • Esta bien – dijeron los chicos.

  • ¿ Podemos ir a ver a Hagrid ? – preguntó Harry

  • Me temo que no – dijo el director – ya saben que su visita a Hogwart es un completo secreto y como saben a Hagrid tarde o temprano se le saldrá que lo vinieron a ver y comprenderás que hay personas como Ginny, la enfermera Malfloy y la profesora Delacure que sospecharían de inmediato, sin contar con el profesor Snape que ya tiene un par de dudas por lo de las flores de luz que le pedí.

  • ¿Cómo esta la señora Elizabeth? – preguntó Harry

  • Me parece que bien – dijo el Director – por lo menos el trabajo que ha realizado durante su permanencia ha sido bueno.

  • Me alegra por ella – dijo Harry

  • Claro que pasa pendiente si le llega un correo que ha estado esperando casi todo el año – dijo Dumblendore

  • ¿Quién espera que le escriba? – preguntó Ron

  • Harry desde luego – respondió el director – recuerda que ahora que no esta Marlene su consuelo es tu bienestar, así que sería bueno para ella si le escribes.

  • Tiene razón – dijo Harry – prometí escribirle, pero no lo he hecho, además le dije que le enviaría un par de fotos que tenia junto a Marlene.

  • Así lo espero – dijo el director

  • Bien creo que es hora de irnos – dijo Hermione - ¿qué tal si vamos a las tres escobas?

  • Pero tengan cuidado de lo que comentan – dijo el director

Así los chicos se pusieron la capa invisible y salieron del despacho con sus capa invisibles, esta vez caminaron lentamente en dirección al sauce boxeador, ya no había prisa porque aun les quedaban un par de horas antes de tener que regresar a Camelot, además estaba el hecho que querían disfrutar de su visita al castillo de Hogwart que había sido como su hogar los últimos siete años. Hasta que se encontraron con la señora Norris, la gata del Argus Flintch el conserje del castillo, ahí los chicos pensaron en que mejor se apuraban para salir del castillo.

En la torre de Gryffindor, Ginny estaba sola en su habitación, mirando los movimientos de los chicos con el mapa del merodeador, así que vio cuando ellos se retiraban del despacho del director, así que ella salió del cuarto y se dirigió sin duda al sauce boxeador, ya que suponía que ellos abandonarían el castillo a través de ese pasadizo. Corrió a todo lo que daba, comprobó que nadie la viera, ya que era la hora de almuerzo, ella se metió en el pasadizo y se fue en dirección a la casa de los gritos donde se sentó a esperar para averiguar que es lo que ocurría.

Harry, Ron y Hermione, salieron del castillo con sus capas invisibles y se dirigieron al sauce boxeador, una vez dentro de este se sacan las capas y caminaron en dirección a la casa de los gritos, con la intención de dirigirse a las tres escobas la cantina del pueblo, entraron a la casa de los gritos sin preocuparse por nada, ya que suponían que la casa continuaba vacía, entonces uno a uno los chicos salieron por la puerta y se dirigieron a la entrada cuando una voz que Harry reconoció de inmediato les dijo:

  • ¿Qué hacen ustedes en Hogwart? – era Ginny que estaba detrás de ellos

  • ¡Ginny! – exclamo Ron – ¿Qué haces aquí?

  • Eso lo pregunté yo primero – dijo la chica

  • Vinimos a conversar con Dumblendore – dijo Hermione

  • Claro y para eso usan capas invisibles y entran de incógnitos – dijo Ginny algo molesta – además ¿de donde sacaron otras capas invisibles?

  • Las compramos – dijo Ron

  • No me mientan – dijo Ginny – sé bien que las capas invisibles necesitan un registro y si ustedes tuvieran, papá lo sabría.

  • Es que las compramos de contrabando – dijo Hermione

  • Pero díganme – volvió a insistir Ginny - ¿qué hacen en Hogwart?

Harry no había dicho nada, solo se limito a mirar el rostro de la chica, y se notaba más maduro, pero bello a la vez, aun conservaba esa ternura que Harry sabia que caracterizaban a Ginny, claro que parecía haber olvidado que cada vez que estaba cerca de él se ponía nerviosa y le costaba hablar, pero ahora estaba ahí, frente a él y parecía que no se había dado cuenta de la presencia de Harry, ya que discutía con Ron y Hermione acerca de la visita de los chicos a Hogwart, así sin mas Harry se adelanta a sus amigos para que ella lo viera, entonces se para frente a Ginny, le sonríe y le dice:

  • Hola Ginny, ¿cómo has estado?

La chica miró a Harry directo a los ojos y vio que ellos la miraban con ternura, así que olvido completamente el motivo por el cual estaba discutiendo con su hermano y Hermione y se sintió como no lo había hecho hace muchísimo tiempo, ya que volvió a sentirse como la primera vez que había visto a Harry, sus pies comenzaron a temblar ligeramente, mientras que sus ojos evitaban los de Harry, pero lo miraba de vez en cuando a la cara y retrocediendo un poco, lo que casi provoca la caída de la chica.

  • Ho .. hola Harry, que gus.. gus .. gusto de verte

  • No parece – contesto Harry – ya que recién notaste mi presencia

  • Es que estaba ocupada esperando una explicación – dijo la chica recordando de pronto el motivo por el cual estaba en la casa de los gritos.

  • Ya te lo dijeron los chicos – contesto Harry – estabamos haciéndole una visita a Dumblendore.

  • ¿Y por que las capas invisibles? – preguntó la chica

  • Salimos de Camelot sin permiso – dijo Harry – así alguien nos ve puede informar a Camelot y si lo hacen arriesgamos una expulsión

  • Pero no es motivo para venir a Hogwart, ¿me contaran en que andan? – dijo la chica

  • Solo averiguando cosas para nuestras tareas – dijo Hermione

  • Saben que no soy tonta – dijo ella – a mi no me engañan con esas, recuerden que por lo menos sé cuando mienten.

  • Estamos haciéndole un favor a Dumblendore – dijo Harry – pero nos pidió que no le contáramos a nadie, ni siquiera a los miembros de la hermandad, en especial a ti.

  • Así que no me pueden decir – dijo la chica - ¿o no quieren?

  • Porque piensas que no te lo contaríamos si pudiésemos – dijo Harry – sabes bien que si por mi fuera le pediría ayuda a toda la hermandad, pero no pueden hacer nada.

  • ¿Por qué no? – dijo Ginny

  • Por que es algo relacionado con Camelot – dijo Hermione – es el motivo por el cual vinimos.

  • ¿Qué ocurre en Camelot? – preguntó la Ginny

  • Dumblendore quiere que averiguamos si alguno de los profesores es un mortifago que este escapando de la justicia.- dijo Hermione

  • ¿Como? – preguntó Ginny alarmada – hay mortifagos en Camelot

  • Es lo que intentamos averiguar – dijo Harry siguiendo la corriente a Hermione – pero hasta el momento no hemos encontrado a ninguno.

  • Y de vez en cuando vendremos a Hogwart para dar el informe personalmente a Dumblendore – dijo Ron

  • Así que esta no es la primera vez que vienen –dijo ella – pensé que estaba loca la otra vez que vio a Harry saliendo del mapa

  • Así que así fue como supiste – dijo Ron

Claro que si –dijo Ginny – no pensaras que no le daría buen uso al mapa.

Supongo que lo tienes bien guardado – dijo Harry

  • Desde luego – contestó Ginny – pero unas compañeras de cuarto lo vieron y estan empeñadas en que se los preste.

  • Solo espero que no te lo quiten – dijo Ron – sería una verdadera lastima.

Después de eso conversaron animadamente de cómo estaba las cosas tanto en Camelot como en Hogwart, Harry solo se dedicaba a mirar a Ginny, quien les contó que hace poco había terminado con su novio Mattew por haberlo pillado con otra chica en uno de los baños de los prefectos, pero no parecía afectarle mucho, así llegó la hora en que los chicos dijeron que tenían que retirarse, así que Ginny se despidió de un abrazo de Ron y de Hermione, pero dudo al llegar a Harry, así que lo mira un instante y luego solo le dice adiós y se marcho en dirección al castillo.