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Harry Potter y las Llaves de Poder — capítulo 28

Después de escuchar el relato de Amanda, Ron y Hermione le dieron el mismo apoyo que Harry, pero acordaron que no le contarían a los demás hasta que ella se sintiera segura de que estaba lista para eso. Pero que tenían que informar al director de Hogwart para que pudiese dar por finalizada la búsqueda de la familia de Amanda, eso significaba que Sirius y Arabella podrían volver al fin a casa.

Así comenzó la última semana de marzo, en la que tendrían que rendir exámenes de fin de trimestre en todas las asignaturas, por lo que todos los chicos estudiaban mas que nunca. Amanda se mostraba muy amigable con ellos, a tal punto que se la veía en cada momento con ellos, cosa que extraño mucho a los demás compañero de la casa del fénix.

Como se aproximaba la fiesta de pascua, se corrió la noticia que podrían ir a sus casas, por lo que Aline le fue recordar a Harry lo de la promesa de que iría la próxima salida a su casa junto con Rosa, claro que pasó algo que hizo que Harry tuviese que cambiar los planes, ya que a mediados de semana llegaron un par de lechuzas para él, una de parte de Reamus y otra de parte de Dumblendore. Ya le habían contado al director que la chica era hija de Voldemort. Entonces abrió con cuidado la carta del director y comenzó a leer

Harry

Me alegra mucho que hayas averiguado lo de la chica Riddle por lo que comprenderás lo mucho que me interesaría conversar personalmente con ella, claro que siempre y cuando ella acepte. Por lo que espero que logres convencerla, si es así te aconsejo que lo hagamos durante las vacaciones de pascua, que creo que podrás pasarla en casa de Arabella.

Como las cosas ya se solucionaron, envié de Sirius y Arabella una carta para que regresen lo antes posible, solo espero que el ministerio acepte esa resolución, ya que los tenia buscando rastro de mas mortifagos que se encuentran prófugos de la justicia.

Atte.

Albus Dumblendore

Mostró la carta a sus amigos y después fueron donde Amanda para preguntarle si es que estaba dispuesta a contarle su historia a Dumblendore, ella lo pensó un momento y después decidió que lo haría, claro que antes tenían que prometerle que no le ocurrirían nada malo ni a ella ni a su madre. Después de eso Harry abrió la carta de Reamus y comenzó a leer.

Harry:

Supe que solucionaron lo de la chica Riddle, los felicito, Dumblendore me adelantó algo de los que le contaste y me pidió que hiciera lo posible para que vinieran a pasar las vacaciones conmigo, por lo que me comentó Dumblendore, Arabella y Sirius pronto estarán por estos lados, si que seria grato para mi que nos rencontráramos después de tanto tiempo.

Obviamente Ron y Hermione también están invitados a pasar la semana con nosotros, si es que no tienen inconveniente, aunque creo que lo mejor sería que pasara a visitar a Molly, aun así Amanda es bienvenida a esta casa las veces que quiera, pero eso si deberé pedirte un favor ya que resulta que los vecinos sospechan que algo raro pasa en casa.

Debo pedirte que llegues a casa por algún medio de transporte muggle, para que te vean llegando de manera normal. Sé que será algo incomodo, pero por el momento creo que será lo mejor para todos, además piensa que Amanda estará feliz de viajar en medio de transporte muggle.

Atte.

Reamus Lupin.

Harry guardo la carta y le contó a los chicos lo que su amigo le contaba, así que decidieron hacer lo que les recomendaba así que de inmediato Harry se dirigió donde Aline y le contó que sus padrinos pasarían la semana en casa antes de volver a partir por lo de su trabajo y que en realidad quería verlos, ella entendió de inmediato y no le reclamo, Harry entonces le dijo que para la próxima salida iría con ella pasara lo que pasara.

Así el viernes terminaron con el ultimo de los exámenes y todos subieron a sus habitaciones para ordenar las cosas que llevarían para la semana de vacaciones. Harry, Ron y Hermione pensaron que podrían llevar las cosas por si les daban la ubicación de una de las llaves que les faltaban, así que guardaron todas sus armas con mucho cuidado y bajaron. Amanda había dicho que aun no sabia que haría que su madre no estaba en casa. Así que hizo como que a última hora aceptaba la invitación de Harry de ir con él a su casa.

Así Ron y Hermione se fueron a casa de los Weasley, diciendo que llegarían lo más pronto posible a casa de Harry, ya que el director había quedado de ir el miércoles a la casa de Arabella. Harry y Amanda se aparecieron en el Caldero Chorreante, donde Tom los recibió alegremente. Ahí se quedaron un momento conversando con el cantinero y bebiendo un poco de cerveza de mantequilla. Después de eso Harry comprobó cuanto dinero muggle le quedaba y salieron a tomar un taxi para que los llevara casa.

Amanda estaba encantada con la forma de transporte muggle, aunque reconoció que era bastante demoroso, cuando llegaron a la casa, Harry pagó el taxi y se dio cuenta de que sus vecinos lo miraban por la ventana, pero el disimuló que no se había dado cuanta y entró en ella sin mayores contratiempos.

En la casa los estaba esperando Reamus, quien de inmediato se alegró de ver a los chicos y les comentó que lo más seguro era que Sirius y Arabella llagaran al otro día, después de eso se acomodaron de la misma manera de siempre, Harry en su habitación, Reamus en la de él y Amanda en la de Arabella, claro que se incomodo cuando supo que ella llegaría al otro día.

  • No se molestara – dijo Reamus – es muy buena persona

  • Además si te dice algo, yo sabré como hacer que se calme – dijo Harry

  • ¿Qué le dirás? – preguntó Reamus

  • Que si prefiere que duerma en esa habitación o conmigo – contestó Harry

  • Buen punto – rió Reamus – no se negará nunca.

Así después de conversar y ver televisión hasta tarde (en verdad que el aparato le fascinaba a Amanda) cada uno se retiró a sus respectivas habitaciones, Harry lo primero que hizo fue terminar de ordenar un poco sus cosas, después se tiró encima de la cama y comenzó a leer uno de sus libros de hechizos antiguos, así que sin darse cuanta se quedo profundamente dormido.

Y tal como se lo había comentado Reamus, al día siguiente un poco antes del almuerzo, llegaron a casa Sirius y Arabella, ambos se veían muy contentos de ver nuevamente a su sobrino, después de eso se percataron de la presencia de Amanda y ambos la miraron detenidamente, y después de unos segundos Sirius se adelanta y se presenta.

  • Soy Sirius Black, es un placer conocerte al fin.

  • El gusto es mío – dijo ella

  • Yo soy Arabella y en verdad que me da gusto conocerte

  • ¿ Después de todo el trabajo que les he dado ? – dijo ella

  • Si – contesto Sirius – porque gracias a eso pudimos encontrar a varios mortifagos prófugos, además lo pasamos de maravilla

  • ¿ Cómo es eso ? – preguntó Reamus.

  • Lo que escuchas – dijo ella – aprovechamos el tiempo para poner nuestros asuntos en orden y ver que seria de nuestro futuro.

  • ¿ Y bien ? – preguntó Harry

  • Que nos casaremos – dijo Sirius – no sabemos la fecha exacta, pero algo es algo

  • Felicidades – dijo Reamus – pero significa que tendré que volver a casa

  • No seas tonto – dijo Sirius – esta es tu casa al igual que la de Harry

  • No sabes lo mucho que me alegra – dijo Harry.

Así que para celebrar decidieron que esa noche saldrían a cenar a uno de los mejores restaurante del mundo mágico, claro que tenían que ir con túnicas de gala, además de salir con mucha discreción para que nadie se fijara que no estaban, Amanda dijo que no tenia túnica de gala, y de inmediato le dijo a Harry que no aceptaría que le diera una. Pero Arabella le dijo que ella tenia varias y que seguramente más de alguna le quedaría buena.

Así que a al hora de la cena los cinco partieron al restaurante Nueva magia en donde todo era en verdad de lujo. Ahí se enteró que Sirius había conseguido las reservaciones utilizando el nombre de Harry, ya que sabía que no dejarían pasar la oportunidad de que el chico visitara el restaurante, así que no se extraño cuando en la recepción el mago que los atendió lo quedara mirando.

  • Por aquí señor Potter – dijo el mago – mesa para cinco.

Como era de esperarse el rumor de que Harry estaba en el restaurante se corrió por todas las mesas, así que pronto todos buscaban la mesa en la que estaba Harry, justamente una de las que tenia mejor vista ala escenario, en donde en esos momentos cantaba un mago con una gran voz. No habían pasado mas de cinco minutos cuando llegó el mesero que los atendería. Así que pronto todos estaba eligiendo lo que comerían mientras que otro de los meseros llagaba con una botella de vino

  • Cortesía de la casa – dijo el mesero – el dueño se la envía personalmente

  • ¿Quién es el dueño? – preguntó Harry

  • El señor Malfloy – dijo el mesero

  • ¿ Draco esta aquí ? – preguntó Harry

  • No señor – dijo al mesero – pero nos encargo que si alguna vez venia le diéramos de su parte el mejor vino que tuviésemos.

Así que la cena fue muy agradable, ya que la comida era realmente exquisita, todo de muy buena calidad, todos se reían un poco con el asunto del uso de los servicios, pero como ninguno de ellos estaba muy acostumbrado a su uso, terminaron comiendo con el primero que veían, cosa que causaba la risa disimulada del mesero.

Así el resto de la semana la pasaron de maravilla, recordando las cosas que habían hecho durante el año, mientras que Amanda escuchaba todo lo que le contaba de las cosas que hacían cuando eran jóvenes y estaban en el colegio, lo mismo contaban de las cosas que sabían que Harry hacia en Hogwart y los problemas en que se metía. El martes en la noche hicieron su aparición Ron y Hermione, ambos llegaron en taxi y vestidos como muggles.

El miércoles en la mañana les llegó la noticia que el director iría a la hora de la cena junto con tres o cuatro personas más, pero no quiso decir los nombre de los acompañantes, pero aseguro que no sería nadie desconocido y que eran de total confianza en lo que se refería al tema de Amanda. Así que pasaron casi todo el día preparando las cosas. Harry aprovechó para ir a visitar a los Dursley ya que sabia que los vecinos les contarían de su visita a casa de Arabella.

Ahí aprovecho de ir con Ron, Hermione y Amanda, mientras caminaban, todos los vecinos se asomaban para ver como se comportaba Harry, ya que se había corrido la noticia del cambio de actitud del chico, pero muchos no lo creían. En casa de los Dursley almorzaron y pasaron una agradable tarde, claro que tía Petunia comentó que la hermana del tío Vernon llegaría esa noche a la casa.

  • Será mejor que no me aparezca –dijo Harry

  • Creo que será lo mejor – dijo ella – no esta muy convencida de “tu cambio de actitud” y conociéndola podría terminar como la última vez.

  • En todo caso le das mis saludos.

Después de eso los chicos se fueron a la casa de Arabella, ya que pronto sería la hora de que llegara Dumblendore con sus visitas, los chicos aun se preguntaban quienes serian aquellas personas. Subieron a sus habitaciones y comenzaron a arreglarse, entonces todos bajaron y se sentaron en el living, unos cinco minutos después sonó el timbre de la puerta, Arabella le pidió a Harry que fuera a ver quien era, Harry se paro se dirigió a la puerta y se asombro de ver a Dumblendore, pero más se asombro de ver a sus acompañantes y la forma en la que vestían, todos de muggle.

  • Profesor Dumblendore – dijo Harry – pase

  • Gracias Harry – dijo el director de Hogwart

  • Harry cariño tanto tiempo – dijo la voz dulce de una mujer, y Harry la miro bien y se dio cuenta que se trataba de Elizabeth Malfloy, la madre de Marlene

  • Elizabeth – dijo Harry – que placer de verla, no la reconocí vestida de muggle

  • Te gusta – dijo ella mostrando su ropa

  • Se ve muy bien – respondió Harry

  • Bueno Potter – dijo la desagradable voz de Severus Snape – nos invitaras a pasar o nos tendrás aquí toda la noche

  • Profesor Snape – dijo Harry – en verdad que no esperaba verlo, pero pasen

  • ¿Señor Weasley? - dijo Harry – usted también

  • Desde luego que si – dijo el padre de Ron – no me perdería esta conversación por nada del mundo

  • Rector Hoockword – dijo Harry – pase por favor, disculpen el haberlo hecho esperar.

  • No te preocupes Harry – dijo el rector – en verdad es un placer estar aquí.

Ron y Hermione se sorprendieron mucho cuando vieron a las personas que venían junto con el director, lo mismo que Amanda cuando ve llegar al ministro de magia y al rector de Camelot, pero Dumblendore se le acercó y le dijo que no se preocupara, ya que contaba con su total apoyo y el de Harry, así que no había nada que temer, solo que ellos querían escuchar tu historia personalmente.

Primero fueron a cenar, durante la cena nadie tocó el tema de Amanda, sin embargo había muchas cosas de que hablar, así que todos contaban los sucesos que estaba ocurriendo en el mundo mágico, sobretodo la nueva organización que estaba haciendo para hacer de Azkaban una prisión segura, pero una faltaban muchos detalles. Mientras tanto Elizabeth se sentó a lado de Harry, para poder contarle lo bien que le iba en su trabajo.

  • En verdad que me ha servido para salir adelante – dijo ella

  • Me alegro por usted – dijo Harry - ¿recibió las fotos?

  • Claro que si – dijo ella – me gustaron mucho, en verdad que se veía hermosa sonriendo a tu lado, ahora cuéntame ¿cómo están las clases en Camelot?

  • En verdad son duras – dijo el chico – pero por lo menos sé que estoy haciendo lo mejor que puedo, además los profesores son excelentes

  • Supe que tomaste pociones con mi hermano – dijo Snape - ¿qué tal te va en clases?

  • Mejor que con usted – dijo Harry – su hermano es exigente, pero trata a todos igual

  • También me entere de que entraron al bosque de Camelot y salieron sin un rasguño – comento Snape

  • Creo que fue suerte – dijo Harry – no nos topamos con ninguna criatura.

  • Lo raro es que fue la misma noche en que yo fui por las flores y no les vi – dijo Snape – sé que el prado de las flores es grande, pero nunca tanto como para no haberlos visto.

  • Vamos Severus – dijo Elizabeth - ¿por qué no dejas tranquilo a Harry por una vez en tu vida y disfrutas de la cena?

  • Esta bien – dijo Snape – solo que me pareció raro que no les viera.

Harry, Ron y Hermione se miraron y luego Harry notó que Amanda también lo miraba, y se dio cuanta de que ella se había percatado de que algo raro pasaba ahí, entonces miro a Harry como diciéndole que tendría que contarle lo que pasaba, después de eso Dumblendore dijo que era hora de tener la conversación con Amanda, así que todos se dirigieron al living, tomaron asiento y esperaron a que Arabella y Hermione llegaran con varias bandejas con tazas y té.

Amanda comenzó a narrar la misma historia que les había contado a Harry y sus amigos, así por lo menos estuvo más de una hora sin que nadie la interrumpiera, así que después de eso cada uno de los adultos comenzó a meditar acerca de la historia mientras tomaban una taza de te, finalmente fue el profesor Dumblendore que toma la iniciativa y comienza a hablar.

  • La verdad es que Severus ya me había comentado lo del supuesto heredero de Voldemort, claro que le perdió la pista.

  • Tu madre escapó y no supimos más de ella – dijo Severus – al mortifago que las ayudó Voldemort lo mató por dejarla escapar, claro que después de torturarlo.

  • Ahora tenemos que ver que es lo que haremos – dijo el director

  • ¿ A que se refieren con eso de lo que harán ? – preguntó Harry

  • No me mal entiendas – dijo Dumblendore – me refiero a como hacer que Amanda tenga una vida normal, sin que nadie la discrimine por su nombre.

  • En todo caso de Camelot no saldrá por ese motivo - el rector – la ha observado todo el año y en verdad que no ha dado muestras de nada extraño, lo único que podía levantar sospechas era la forma en que se aislaba de los demás, ahora comprendo porque lo hacia.

  • El ministerio apoyara en cualquier cosa – dijo Arthur – pero sería bueno que la madre de la chica también pueda salir sin temores.

  • Será difícil convenserla – dijo Amanda – pero creo que la lo intentare.

Después de eso todos se retiraron dejando mas calmada ala chica, quien no cabía en si de alegría al saber que contaba con el apoyo de todos esos magos importante, después agradeció a Harry por el apoyo que le había dado, lo mismo que a Ron y Hermione, finalmente los adultos se retiraron a dormir dejando a Harry, Ron y Hermione con Amanda, entonces la chica se pone frente a ellos y les dice:

  • Ustedes ya saben mi secreto, no creen que lo mas justo seria que me dijeran el suyo.

  • ¿Qué quieres que te contemos? – preguntó Harry

  • Sabes muy bien – dijo ella – quiero que me cuenten lo del bosque de Camelot, porque me di cuenta de que no entraron en él. ¿Dónde estuvieron esa noche?

  • Te lo contaremos – dijo Harry – pero lo que escucharas no lo sabe ni Sirius ni Reamus ni Arabella.

  • Además te parecerá imposible de creer – dijo Ron

  • Los escucho – dijo ella

Entonces los chicos comenzaron a narrar todo lo que recordaban acerca de las llaves de poder y de cómo ya habían conseguido dos de ellas, una en la semana de Navidad y la otra el último fin de semana libre, Amanda comprendió de inmediato que los golpes que presentaban los chicos era a causa de eso, y la caída que había sufrido Harry de la escalera solo había sido una excusa para no decir nada de las llaves.

  • Así que ahora solo les faltan dos – dijo ella

  • Así es – dijo Hermione – nos faltan las llaves del viento y las llaves del fuego.

Amanda les pidió como favor que la dejaran acompañarla la próxima ves que fuesen en busca de alguna llave. Pero Harry se negó rotundamente, diciendo que sería muy peligroso para ella. Pero la chica se defendió diciendo que sabía lo bastante como para defenderse de cualquier criatura, además del hecho de que nunca estaba demás la ayuda inesperada.

Fue precisamente esa noche cuando Harry recibió la visita de Eorwen quien les informó que los céfiros habían encontrado la ubicación de la llave del viento, así que estaba todo listo para que los condujeran hasta le entrada, así que los chicos comenzaron a planear como lo harían para poder salir de la casa sin que nadie mas se diera cuenta, pero Eorwen dijo que ya lo había solucionado, ya que le informo al profesor Dumblendore y el dijo que se encargaría de tenerlos ocupados fuera de las casa todo el fin de semana.

  • Solo nos que da Amanda – dijo Ron

  • ¿Quién es Amanda? – preguntó Eorwen

  • Una compañera de Camelot que esta pasando el fin de semana con nosotros – dijo Harry

  • La chica hija del oscuro ¿cierto? – preguntó Eorwen

  • ¿Cómo le supiste? – dijo Harry

  • Me lo comentaste durante uno de nuestros últimos encuentros ¿qué opinas de ella? – dijo Eorwen

  • No es mala chica – respondió Ron – en verdad es todo lo contrario a su padre

  • Además que quiere ayudarnos – dijo Harry

  • Esa solo es decisión de ustedes – dijo ella – pero recuerden lo peligroso que puede resultar su expedición

  • Lo sabemos – dijo Harry – por eso no quiero llevarla

  • En todo caso – dijo ella – mañana a medio día los vendré a buscar

Así que pasaron el resto de la noche durmiendo, ya que sabían que necesitarían de todas sus fuerzas para cumplir con la misión. Así que al otro día cuando despertaron se encontraron con una nota de Arabella que les decía que Dumblendore los había citado con urgencia a para una misión, así que no podrían despedirse de ellos antes de que tuviesen que volver al castillo de Camelot.

El problema fue Amanda, entonces Hermione al igual que la vez anterior preparó una poción para dormir, así que la puso en el té y se la llevó, claro que no sabía que Amanda había elaborado una poción para anular el efecto de la poción de sueños y ya se la había tomado, y como lo había sospechado, Harry sirvió el te a todos, pero ello ni siquiera lo probaron, y a medio día ella dijo que se retiraría a descansar, claro que se metió a la pieza pero no cerró la puerta y vigilo a los chico

  • ¿Todo listo ? – dijo Hermione

  • Claro que si – dijo Harry – ahora nos equiparemos

En menos de cinco minutos cada uno tenia puestas sus elementos que los ayudaban al combate, entonces comenzaron a llamar a Eorwen para que los llevara donde Eolodrin, pero cuando Eorwen conjuro el portal, de la puerta de la habitación de Arabella salió Amanda diciendo que quería ir o si no le contaría a los demás, así que no tuvieron más alternativa que llevar a la chica.

Los cuatro cruzaron el portal que los conducía al reino de los céfiros, para Harry no era ninguna novedad, ya que no era la primera visita que hacia, pero para Ron, Hermione y especialmente para Amanda, era la primer vez que estaban en el reino de los céfiros y se asombraban de lo hermoso que era el castillo del rey, un hermoso castillo de cristal, entonces de pronto comenzaron a sentir una voces que venían de todos lados, hasta que frente a ellos aparece una figura delicada y con unos ojos que brillaban con un color verde esmeralda

  • Aloistan – dijo Harry – que alegría volver a verte

  • Hola Harry – dijo ella - ¿Cómo te encuentras?

  • Con ánimos para cualquier cosa – dijo Harry

  • Déjame adivinar – dijo Aloistan – tu debes ser Ron, el mago que consiguió la llave de la tierra, ¿pero quien de ustedes es Hermione? Y ¿quién es la otra chica?

  • Yo soy Hermione – contesto la novia de Ron

  • Y yo soy Amanda – dijo la otra chica – pedí venir para ayudar

  • Veamos – dijo Aloistan – cambios de ultima hora, pero no habrá problemas, ahora síganme que el rey los espera para aconsejarlos antes de que partan en busca de la llave.

Así los cuatro chicos caminaron en dirección a salón en donde los esperaba Eolodrin, junto con el resto de sus hijos, entonces el rey saludó a los amigos de Harry, y se percató de la presencia de Amanda, pero no dijo nada, solo que sabia que más personas se les unirían, pero que ello no podían pedírselo a nadie, ya que se tenían que ofrecer de voluntarios.

  • Sé bien lo que pasó en el templo del agua y en el templo de la tierra – dijo Eolodrin – así que espero que esta vez no tengan tantos problemas como las otras veces

  • Esta vez tenemos algo de ventaja – dijo Hermione

  • ¿Cuál es esa ventaja? – preguntó Elodan, uno de los hermanos de Aloistan

  • Que según un viejo libro, en el templo del aire hay arpías, así que sabemos que ellas son parte de las bestias que cuidan la entrada al templo

  • ¿Cómo es eso de un libro? – preguntó Elladastan

  • Que encontramos un libro que cuenta acerca de la existencia de las llaves de poder y según el libro, en el templo del aire se encuentran las arpías.

  • Un libro escrito por humanos eso si que es novedad– dijo Eolomer - ¿de donde habrán sacado esa información?

  • Es lo mismo que nos preguntamos – dijo Harry

  • Eso lo discutiremos otro día – dijo el rey – por el momento concéntrense en la misión que tiene por delante.

  • He sabido de buena fuente que la chica es inteligente y astuta – dijo Aloistan – por eso cuanta con el apoyo de la Dama Eorwen, el amigo de Harry es fuerte y valiente – dijo ella refiriéndose a Ron – por eso no es de extrañar que Pies ligeros lo haya elegido, tu Harry has demostrado ser digno de los favores de todos los señores, pero tu chica – dijo mirando a Amanda – tienes mucho que probar y sé que en el fondo es lo que quieres

  • ¿Puedes leer mi mente? – preguntó Amanda

  • Si, pero no lo he hecho – dijo ella – pero tu corazón si que es fácil leerlo lo noté en cuanto te vi.

  • Ahora les entrego sus respectivos odres con agua de la fuente de los unicornios y las lagrimas de fénix de Argón –dijo el rey entregándole odre y lagrimas de fénix a los cuatro chicos.

  • Si - prosiguió Eolodrin – Eorwen hizo los arreglos apenas se fue y como veras tus cosas llegaron de inmediato, claro que no contaras con espada, ya que forjarla tarda un poco más de tiempo, pero en lugar de eso creo que te permitiré usar un par de guantes como los de Harry, pero los devolverás cuando llegues.

Amanda acepto y Elodan le entregó un par de guantes como los que tenia Harry, así que después de explicarle lo que hacían, Eolodrin conjuró el portal que los conduciría hasta la entrada del templo de viento, así que los cuatro chicos cruzaron, seguidos del rey y sus hijos y una escolta de los mejores guerreros céfiros. Llegaron a una cueva que tenia una raro escrito en su entrada que Eolomer les tradujo:

Esta es la entrada al templo del viento, aquel que se atreva a entrar sufrirá una de las peores muerte, ya que solo aquel que encuentre la verdad, pasara por el salto del halcón y llegara al final de la búsqueda

  • Suena más alentador que los otros mensajes – dijo Ron

  • Eso me da mala espina – dijo Harry

  • ¿ Por qué ? – preguntó Ron

  • Recuerda que nada es tan fácil como parece – respondió Hermione

  • Bien – dijo Amanda - ¿entramos o no?

  • Claro que si – dijo Ron

  • Recuerden que este guardián puede ser bastante hábil – dijo el rey

  • Lo sabemos – dijo Hermione

  • Entonces que los vientos soplen a su favor – dijo Elodan mientras veía a los cuatro chicos entrando al templo del aire.

  • Ojalá y lo logren – dijo Elladastan

  • Lo harán – dijo Eolomer – ahora tienen más posibilidades

  • ¿Por qué lo dices? - dijo Elodan.

  • No sé – dijo el céfiro – pero esa chica tiene algo extraño, no sé que es pero es bueno

  • Así que también lo sentiste – dijo Aloistan

  • Solo espero que no nos equivoquemos – dijo el rey – ahora solo tenemos que esperar a que vuelvan.

Los chicos entraron por la cueva e inmediatamente Ron y Amanda prendieron sus varitas para iluminarla, mientras que Harry y Hermione se preparaban para defenderse de posibles ataques, como ya era costumbre, Harry dejó el brazalete de Falcore al cuidado de Eolodrin, así que no tenia nada que le avisara si estaba en peligro, aun así los chicos avanzaban con mucho cuidado, por lo que la marcha era algo lenta.

La cueva era algo angosta, por lo que tenían que marchar en fila, el grupo lo encabezaba Ron, quien iluminaba, seguido de Hermione quien protegía la parte delantera, Harry seguía a la chica, pero preocupado de la retaguardia, mientras que Amanda cerraba el grupo iluminando un poco la caverna. Así pasaron casi veinte minutos y aun no había señales de algún tipo de animal que les saliera al paso cosa que extraño a todos

  • Esto se me esta haciendo muy fácil – dijo Ron

  • Por lo mismo estoy preocupada – dijo Hermione – a estas alturas ya desviamos habernos topado con alguna criatura

  • Creo que nos están esperando mas adelante – dijo Amanda

  • ¿Pero Donde? – dijo Harry

  • No los sé – respondió ella – quizás en un sitio en que nos puedan emboscar con mayor facilidad

  • Eso puede ser en cualquier parte – dijo Ron

  • Por eso que tengamos cuidado – dijo Harry

De pronto, llegaron a una especie de cámara apenas iluminada por un par de antorchas, entonces los chicos comenzaron a mirar a todos lados para ver por donde tengan que seguir, ya que no se veían ninguna puerta o algo que se la pareciera, como la habitación apenas estaba iluminada, los cuatro prendieron sus varitas para poder ver mejor, entonces de pronto vieron una gran cantidad de ojos rojos que venían de arriba.

  • Esto no me gusta – dijo Ron

  • ¿Qué diablos son? – preguntó Harry

  • Lo que sean – dijo Hermione – creo que esperan que se nos apaguen las luces para atacarnos

  • Eso es imposible – dijo Ron – tenemos las varitas

  • No estés tan seguro – dijo Amanda – las luces mágicas se apagan después de una o dos horas de conjuradas

  • Exacto – confirmo Hermione – así que dos de nosotros apaguemos las varitas, creo que Harry y Yo

Apenas apagaron las varitas, la habitación se oscureció un poco, así que notaron como un grupo de las criaturas bajaban, pero se mantenían fuera del alcance de las luces, lo único que se les podían ver eran sus ojos rojos, mientras tanto habían encontrado una escalera de cuerda que les permitía subir, claro que si lo hacían tendrían que hacerlo con mucho cuidado y mientras subieran no podrían defenderse si esas criaturas los trataban de atacar.

  • Pero si no quedamos aquí nunca avanzaremos – dijo Ron

  • Pero tenemos que pensar en como defendernos – dijo la chica

  • Si subimos nos atacaran – dijo Amanda – y no nos seria muy fácil defendernos

  • ¿Pero que diablos son? – dijo Ron

  • Creo que pueden ser dos cosas – dijo Hermione – Vampiros o sombras

  • Vampiros no creo que sean, sino ya hubiesen atacado, ¿ Pero que son las sombras ? – dijo Harry

  • Son la primera variedad conocida de Dementores – dijo Amanda – pero se creían extintas.

  • Pero si fuesen dementores los habríamos sentido – dijo Ron

  • No – contestó Hermione – esa es la diferencia de las sombras, no producen el mismo efecto que los dementores, pero si te tocan hacen que tu cuerpo se paralice unos instantes.

  • ¿Pero no estas segura de que sean sombras? – dijo Harry

  • Solo creo que pueden ser porque leí que sus ojos brillaban en la oscuridad y le tenían mucho miedo a la luz

  • ¿Y como los vences? – preguntó Ron - ¿sirven los Patronum?

  • Creo que no – dijo Amanda – por lo que leí yo solo los puedes acabar con una luz poderosa, pero ellos son muy rápidos y escapan con facilidad.

  • Salvo que los acorralemos – dijo Harry

  • ¿Cómo es eso? – preguntaron los tres al mismo tiempo

  • Que si encontramos la manera de atacar tanto desde arriba como desde abajo, los acorralaremos y podremos acabar con ellos

Buen plan – dijo Ron de manera irónica - ¿solo que no sabemos como atacarlos desde arriba?

  • Yo si sé – dijo Hermione

  • ¿Como? – preguntaron los chicos al mismo tiempo

  • Harry puede conjurar una burbuja absorbente y llenarla con encantamientos de luces, luego la arroja y cuando esta a una altura determinada la revienta, si son sombras deberán escapara hacia nosotros, los esperaremos y atacaremos con encantamientos de luces solares, así nos limpiaremos el camino.

  • Buen plan – dijo Harry – pero no sé si la burbuja absorbente pueda guardar luces dentro de sí.

  • No perdemos nada con probar – dijo Amanda - ¿cuántos demoras en prepararla

  • Unos cinco minutos – dijo Harry

  • Bien – dijo Hermione – prepárala por mientras. Pero pásale tu varita a Ron, ya que las de ellos se están apagando.

  • Entonces manos a la obra – dijo Ron

En cuanto Harry le hubiese pasado la varita a Ron, la del pelirrojo se apagó, al igual que la de Amanda, entonces vieron como un grupo de ojos se les acercaba a gran velocidad, por suerte Hermione prendió la de ella unos instantes antes de que las criaturas los alcanzaran, por lo que ellas se pararon antes, Ron prendió la de Harry, pero no evitó ser rozado por una de las criaturas en una de sus piernas, así que esta le quedo paralizada.

  • Rayos- dijo Ron – me congeló la pierna

  • Entonces si son sombras – dijo Hermione

  • ¿Cómo la descongelas? – dijo Ron

  • Creo que con un contramaleficio de la maldición inmovilus – contesto la chica

  • Yo se la aplicare – dijo Amanda – movilitus.

La pierna de Ron volvió a la normalidad y por fin habían comprobado que las criaturas en verdad eran sombras, así que esperaron a que Harry terminara de hacer la burbuja absorbente y después de eso probaron si es que podía absorber luces, por suerte para ellos si absorbía, por lo que comenzaron a llenar la burbuja de luces, hasta que Harry les ordenó detenerse para probarla.

  • Y bien – dijo Harry – ¿ listos ?

  • Si - respondieron todos

  • El único problema será que necesitare de mi varita – comento Harry

  • Eso no es problema – dijo Amanda – las nuestras ya deben estar lista.

  • Lummus – dijo Ron y de su varita salió la luz azulada que se mantenía en la punta. – esto esta mejor

  • Ahora – dijo Hermione – si el truco funciona aconsejo usa la luz solar para acabarlos.

Esta bien – contestaron los otros

Entonces Harry lanzo la burbuja y la obligo a subir, así que todos miraron mientras esta subía sin detenerse, así que cuando estuvo a unos veinte metros de altura, notaron que ya no subía más, por lo que dedujeron que ahí estaba la parte mas alta de las caverna, después de eso Harry le lanza el conjuro para reventarla, y apenas paso esto, una gran luz salió de la burbuja, provocando un gran destello que hizo que los chicos tuviesen que cubrirse la vista con las manos, pero no por eso dejaron de escuchar los gritos aterradores de las criaturas que eran alcanzadas y acabadas por la gran luz que emanaba de la burbuja, después de eso Harry pudo percatarse que aun la caverna estaba bastante iluminada y no había rastro de criatura alguna.

  • Parece que no fue necesario que las atacáramos desde acá – dijo Ron

  • Creo que se les pasó la mano con la cantidad de luces que le pusieron a la burbuja – dijo Harry

  • Más vale prevenir que lamentar – dijo Hermione – pero por lo menos tenemos el camino libra ahora

  • No tentemos a la suerte y subamos luego – dijo Amanda

  • Yo voy primero – dijo Ron

  • Yo al último – dijo Harry

Así los cuatro chicos estuvieron arriba y se encontraron con otro pasillo esta vez un poco más iluminado así que avanzaron lentamente esta vez preocupándose todos de mantenerse salvo de cualquier tipo de ataque, por lo que otra vez la marcha se hacia un poco lenta, nuevamente llegaron a una especie de habitación en donde se encontraron con una escalera que subía en forma vertical, pero antes de comenzar a subir notaron que había una especia de planta que estaba a lo largo del camino de la escalera

  • Neville nos diría que tipo de planta es – dijo Ron

  • No necesariamente – dijo Amanda – yo sé que es

  • ¿Qué cosa es ? – dijeron los tres amigos

  • Son Amapolas letales – contesto Amanda

  • Son flores que detectan el movimiento de cualquier cosa que se les acerca, y cuando están a un par de metros de ella, les lanzan unos dardos muy venenosos, después de eso se comen a su víctima

  • Que bonita planta – dijo Ron – creo que me llevaré un par para criarlas

  • Deja de bromear – le dijo Hermione - ¿sabes como acabarlas?

  • Claro que si – dijo Amanda – como toda planta son sensibles al fuego, así que bastara con quemarlas, pero al hacerlo explotan arrojando una especie de ácido.

  • ¿A que distancia? – dijo Hermione

  • Creo que cerca de diez metros – contesto Amanda.

  • Eso si es problema – dijo Harry – no hay diez metros en esta caverna

  • No di Harry nos hace una espacie de parapeto de tierra – dijo Hermione

  • ¿Qué dices? – dijo Harry

  • Que con el conjuro de la tierra podrías hacer una especia de montículo que nos cubra del ácido.

  • Buen idea – dijo Ron – no sé por que no se me ocurrió a mi

  • Porque como dijiste la otra vez – contesto Hermione – tu estas para combatir mientras que Harry y yo estamos para pensar

  • Chistosa – dijo Ron

  • No van a empezar – corto Harry

  • No se como puedes ser novios – dijo Amanda – si viven discutiendo

  • Dímelo a mí – dijo Harry – los conozco hace mas de ocho años y siempre ha sido lo mismo

  • No es hora de discutir de nosotros – dijo Ron – será mejor que nos apresuremos antes que se nos haga mas tarde.

Entonces Harry utilizando el hechizo de la tierra hizo un par de parapetos para los cuatro, desde donde podrían lanzar los hechizos de fuego contra las plantas, Hermione aconsejo a Harry no utilizar ninguno de los encantamientos de los elementos hasta que no fuese necesario, por lo que todos utilizaron el mismo encantamiento de fuego, así que de a poco acabaron con las plantas que efectivamente al explotar arrojaban una especie de ácido, una vez que todo estuvo listo, los chicos comenzaron de nuevo el asenso, hasta llegar a otra habitación.

  • Que esto no acabara nunca – protestó Harry

  • No sé – dijo Amanda – pero creo que esta vez la criatura que nos tocara será otra.

  • ¿Qué será esta vez? – dijo Ron

  • Mosquitos gigante – dijo Hermione

  • No bromees – dijo Ron

  • No es broma – dijo Hermione apuntando hacia arriba

  • Espero que no tengan hambre – dijo Harry

  • Creo que si la tienen – dijo Amanda - ¿desde cuando que nadie viene hasta acá?

  • Mucho tiempo – dijo Hermione

  • ¿Qué haremos ? – preguntó Ron

  • Luchar contra ellas – dijo Harry – no queda de otra.

Entonces los cuatro chicos sacaron las varitas y comenzaron la lanzar diversas maldiciones contra los mosquitos, claro que todas ellas eran maldiciones imperdonables, por lo que caían muertas rápidamente, claro que eran mas de cien las que había en ese lugar, por lo per los chicos perdían rápidamente el terreno contra ella, aun así no se daban por vencido y atacaban con sus mejores trucos.

  • Esto esta mal – dijo Ron – no se acaban nunca

  • ¿Que sugieres? – dijo Harry

  • Que las mandes a volar – dijo Ron – si por lo menos nos darás algo de tiempo

  • Buena idea – dijo Amanda - ¿quién comentó que no pensabas?

Entonces la chica utilizó los guantes que les dieron los céfiros y provocó una gran ventisca que hizo retroceder a los mosquitos, Harry aprovechó e hizo lo mismo, así que tuvieron el tiempo suficiente para preparar una nueva defensa contra los animales, quienes apenas pudieron volvieron a cargar contra los chicos, quienes de inmediato comenzaron a defenderse, cosa que les costó bastante trabajo ya que los mosquitos habían aumentado la velocidad de su ataque

  • Aléjenlos de nuevo – dijo Hermione

Entonces nuevamente Harry y Amanda utilizaron los guantes de plata para crear una corriente de aire que alejara a los animales de ellos, por suerte ya eran menos los que quedaban, así que una vez que el efecto de los guantes pasó, los mosquitos volvieron al ataque, pero esta vez los mosquitos atacaron con mayor velocidad, por lo que no alcanzaron realizar ningún ataque, Harry y Amanda alejaron nuevamente a los mosquitos y cuando estos volvieron a la ataque, los chicos acabaron rápidamente con los poco que quedaban antes de que estos pudiesen llegar a donde ellos estaban.