Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter y los demonios antiguos · de clantob

Harry Potter y los demonios antiguos — capítulo 1

Todo estaba tranquilo en el mundo, nada ni nadie podía romper aquella paz, los días estaban muy frescos y el sol no calentaba demasiado, y eso que era pleno verano, claro que eso no era de extrañar, ya que en el mundo mágico de las hadas, la temperatura era siempre la misma, porque no estamos en el mundo común y corriente ni en el mundo de los magos, ya que en el reino de las hadas estaba por realizarse un acontecimiento pocas veces vistos, y más que nada un acontecimiento que podría marcar el futuro del mundo.

El bosque de las hadas era uno de los lugares más hermoso de todo el mundo, ya que sus arboles tenían una hermosa corteza plateada que parecían reflejar los rayos del sol y sus hojas eran de un verde intenso, y nunca se marchitaban, el pasto que cubría el suelo era del mismo verde que las hojas y todos los animales que habitaban en ese bosque eran hermosos y los pájaros cantaban todo el día y no había mal en esa tierra.

En una especie de prado, en uno de los tantos rincones que había en el bosque, se encontraba una especie de mesa de piedra, toscamente puesta sobre otras, las cuales le deban un aire de antigüedad, esta mesa tenia cuatro especies de sitios y cada uno de ellos contenían marcas distintas, ya que cada una de ella representaba a uno de los señores de los elementos, los seres más mágicos, sabios y poderosos que existían y que solo se reunían cuando sentían que las cosas no marchaban bien.

Ya había pasado un año desde la última vez que se habían reunido y ahora tendría n que realizar una nueva reunión, ya que las cosas habían salido mejor de los que ellos mismos esperaban y ahora tenían que decidir que es lo que harían para mantener el equilibrio de las cosas en el mundo, por lo que habían quedado en juntarse nuevamente.

  • Al fin llegamos mi señora – dijo una hermosa hada, dirigiéndose a su reina

  • Y de las primeras – dijo la reina con una gran sonrisa – eso me gusta

  • Nunca he entendido el porque le gusta ser la primera – dijo el hada.

  • Ya mi querida Laurelin – respondió la reina – sabes bien que es por que me gusta ver que todo esté en orden.

Ella era Eorwen, la reina de las hadas quienes representaban el agua, y Laurelin era la jefa de las protectoras personales de ella. Eorwen era el ser más hermoso que existía en el mundo, y su rostro reflejaba a la vez una dulzura y sabiduría, pero también era muy poderosa entre los suyos, ella era la que encabezaba el consejo, aunque no tenía injerencia en las decisiones que se tomaban, pero aun así todos la respetaban. Ella se sentó en el sitio que le correspondía y se limitó a esperar que el resto de los miembros del consejo llegaran.

  • Parece que ya llegan los otros – dijo Eorwen

  • Siento la presencia del Aloistan – dijo el hada – pero además de ella vienen sus hermanos.

Así que después de unos instantes llegaron al sitio de la reunión los céfiros, guardianes del viento, con su rey Eolodrin, y sus cuatro hijos, Elodan, de los vientos del Este, Eolomer, de los vientos del sur, Elladastan de los vientos del oeste y Aloistan la dama de los vientos del norte. Cada uno de los cuales venia en su forma visible y luego de que Eolodrin tomara su respectiva ubicación todos se saludaron.

  • Hola Eorwen ¿Cómo te encuentras? – dijo Eolodrin.

  • De maravilla – dijo la reina

  • ¿Has sabido algo de los otros? – preguntó Eolodrin

  • Deben estar por llegar – dijo ella

Y así fue, ya que apenas terminaron de decir estas palabras ambos gobernantes sintieron la presencia de otro de ellos, por lo que levantaron la vista para ver llagar a Argón, el espíritu del fuego, junto con una escolta de sus sirvientes, Argón era un fénix, y a diferencia de ellos era de un tamaño enorme, Argón aterrizó y junto con él lo hizo otro fénix, mientras que el resto de ellos volaba y cuidaba que nadie los molestara.

  • Saludos – dijo Argón – es un placer verlos reunidos

  • En verdad que el placer es mío – dijo Eorwen.

  • Esto si que es muy raro – dijo Eolodrin

  • ¿Por qué lo dices? – preguntó Argón

  • Porque esta es la cuarta vez que nos reunimos – respondió el céfiro – y esta vez ha sido demasiado seguido.

No pudieron seguir conversando, ya que a lo lejos se sintió una serie de cascos que indicaba la llegada del último de ellos, ya que sin duda Pies ligeros, el rey de los unicornios y guardianes de la tierra, pronto se les uniría y no se equivocaron, ya que uno dos minutos después llegó el unicornio junto con su hijo Rayo de luna y una numerosa escolta de sus sirvientes, y con ellos iba Firenze el centauro, quien había sido invitado a participar en la reunión. Una vez todos juntos y después de los respectivos saludos los señores pidieron a todos los súbditos que se retiraran un momento para que ellos pudiesen estudiar los hechos.

Nuevamente Rayo de Luna se fue junto con Laurelin y Aloistan, mientras que los hermanos de Aloistan se reunieron con Finwe el protector personal de Argón, así que cada uno de ellos se dirigió a distintos lugares para poder conversar más a gusto, ya que habían muchas cosas de las que conversar, sobretodo acerca de los acontecimientos del último año, ya que era el verdadero motivo de la reunión.

  • ¿Cómo has estado? - preguntó Aloistan a Laurelin.

  • Muy bien amiga y tu – respondió el hada.

  • Supe que entrenaste personalmente con Harry – dijo Aloistan.

  • Si – contesto el hada – fue a orden de la reina y en verdad que fue un gran placer hacerlo.

  • Es que Harry es una gran persona – dijo Rayo de luna

  • Tienes razón – dijo Alistan – desde la primera vez que le vi supe que era una gran persona

  • ¿Qué piensan que discutirán ahora? – pregunto Rayo de luna.

  • Lo más seguro que hablaran de cómo usaran las llaves – dijo Laurelin

  • No lo sé – dijo Aloistan – pero creo que hay algo que no nos han querido contar.

  • ¿Algo como que? – preguntó Laurelin

  • No sabría decirte – dijo Aloistan – pero tiene que ver con la misión que le encomendaron a Harry.

  • He escuchado a papá – dijo Rayo de luna – pero siempre habla como en clave, así que no comprendo lo que quiere decir.

  • Lo que creo es que tiene algo que ver con los amigos de Harry – dijo Aloistan

  • ¿Qué tienen que ver ellos en esta historia?- pregunto Rayo de luna

  • Mucho – dijo Laurelin - piensa que fueron ellos quienes consiguieron recuperar las llaves

  • Es verdad – respondió el unicornio – pero por lo que escuche fue un trabajo en equipo

  • Aun así – dijo Aloistan – no ayudaron sin pedir nada a cambio.

  • De veras – dijo Laurelin – por lo que me di cuenta solo ayudaron para no dejar a Harry solo, y jamás han esperado recompensa.

Mientras Laurelin, Aloistan y Rayo de luna conversaban animadamente, en otro rincón los hermanos de Aloistan y Finwe hablaban de los acontecimientos del ultimo año, en especial acerca de la búsqueda de las llaves de poder que había sido encomendada a un joven mago y en la cual participaron sus amigos.

  • En verdad que me sorprendió que consiguieran todas las llaves y ninguno de ellos muriera – dijo Finwe,

  • Es que se cuidaban entre ellos – dijo Eolomer – antes que recuperar las llaves su preocupación era que ninguno de ellos saliera lastimado

  • Pero no se puede negar que les costó mucho trabajo – dijo Elodan

  • Lo que yo me pregunto es ¿qué pasará ahora?- dijo Elladastan

  • Ni idea – dijo Finwe – los señores han estado muy raros desde que las llaves de reunieron

  • En eso tienes razón – dijo Elodan – nuestro padre medita mucho y habla poco.

  • Argón nos preguntó si alguno de nosotros estaba dispuesto a servir de guardián de humanos – dijo Finwe

  • ¿Para que preguntaría eso? – dijo Eolomer

  • Ni idea – dijo el fénix – pero hasta el momento ninguno de nosotros se ha ofrecido.

  • ¿Qué pasa si lo ordena? – dijo Elladastan

  • Alguno de nosotros tendrá que ir – dijo el ave – pero no duraría mucho tiempo, ya que tiene que ser de manera voluntaria.

  • Sea lo que sea – dijo Elodan – lo más seguro es que tenga que ver con los próximos acontecimientos.

Y mientras tantos ellos conversaban, los señores de los elementos discutían acerca de lo que tendrían que hacer para poder evitar la catástrofe en el mundo mágico, ya que pronto ocurriría lo que durante muchos años temieron: que los sellos de las prisiones que mantenían encerrados a unos peligrosos demonios se rompieran y ellos quedaran en libertad.

Cuando el mundo era joven, existían ocho razas de criaturas mágicas, de las cuales cuatro de ellas se dedicaban a crear y las otras cuatro a destruir, así que por muchos años hubo guerra entre ellos y los demonios y finalmente los encerraron en prisiones mágicas, pero después de muchos años los demonios escaparon y nuevamente comenzaron a destruir las cosas que se habían creado.

En un esfuerzo por salvar las cosas vivientes del mundo, los señores de los elementos volvieron a reunirse y utilizando todos sus poderes volvieron a luchar contra los demonios, pero esta vez utilizaron la magia de la alineación planetaria que había en ese momento (los planetas estaba totalmente alineados) y crearon unas llaves que permitieron cerrar las prisiones y que los demonios no pudiesen volver a escapar.

Claro que las cosas no fueron del todo bien, ya que antes de que las prisiones quedaran selladas y en un último y desesperado intento por librarse de la prisión, los demonios lanzaron maldiciones a la llaves, por lo que ninguno de los seres mágico que los habían encerrados las podrían volver a ocupar, y de la magia de lo señores, de los planetas y la maldición de los demonios nacieron unos seres mágicos que tenían como único fin el cuidar de que nadie más ocupara la llaves y cuyo poder mágico excedía a la de los seres mágicos.

Fue entonces que hace un año le pidieron a un joven mago que realizara la búsqueda por ellos, y el mago accedió con gusto, y después de muchas aventuras y duras batallas, él junto con sus amigos habían logrado recuperar las cuatro llaves de poder, destruyendo a sus respectivos guardianes, y ahora que las llaves estaban en un lugar seguro, tendrían que ver como harían si es que los demonios volvían a escapar, ya que pese a que esto parecía imposible, pronto ocurriría un suceso que podría permitir dicho acontecimiento.

Dentro del transcurso del próximo año, los planetas se volverían a alinear, claro que en un acontecimiento que era prácticamente imposible, sus respectivas lunas harían lo mismo, por lo que se temía que la magia que pudiese liberar dicho acontecimiento destruyera los sellos que mantenían cerradas las prisiones y los demonios escaparan.

  • Y bien mis queridos amigos – dijo Eorwen – ahora que tenemos las llaves reunidas ¿cuál será nuestro siguiente paso?

  • Primero debemos saber cuando sucederá la alineación – dijo Eolodrin.

  • Pienso lo mismo – dijo Argón

  • Por eso que me permití traer nuevamente a Firenze – dijo Pies ligeros.

  • Entonces llamémoslo – dijo Eorwen.

Firenze era un centauro, una razas de criaturas híbridas mezcla de caballo y humano que se dedicaban al estudio de las estrellas y según sus creencias adivinaban el futuro según las posiciones de estas. Claro que Firenze ya sabia que el motivo de su convocación era para preguntarle acerca de la alineación planetaria, por lo que se apresuró para no hacer esperara a tan importantes señores.

  • Saludos – dijo el centauro al llegar a la mesa del concilio – es para mí un gran honor el que me hayan vuelto a llamar

  • Bienvenido – dijo Eolodrin.

  • Vamos directo al punto – dijo Argón – sabes algo más acerca de la alineación planetaria.

  • No mucho – contestó el centauro – ya que debido a un cambio repentino de la velocidad de los planetas el suceso de retrasó.

  • Eso es bueno – dijo Pies ligero - ¿Cuánto se retrasó?

  • Solo un par de meses – dijo Firenze – estaba todo listo para que sucediera durante el mes de Enero, pero ahora se retrasó a fines de Mayo o principios de Junio.

  • ¿Aun no hay fecha exacta? – pregunto Eorwen

  • No mi señora – dijo Firenze – ya que como les comenté existen una serie de circunstancias que pueden alterar el orden de los acontecimientos, así que en verdad lo sabremos un par de días antes de que suceda.

  • Esta bien – dijo Pies ligeros – ahora puedes retirarte, que nosotros avisaremos cuando hayamos terminado.

Firenze se retiró dejando a los señores de los elementos sumido en sus pensamientos, cada uno de los cuales se preguntaba cual seria la mejor forma de afrontar la posible fuga de los demonios y si eso ocurriera tendrían que ver la forma de volver a encerrarlos, claro que en todo esto siempre estaba el mismo problema, ninguno de ellos podía tocar las llaves si morir.

  • Esto no lleva nuevamente a ver que es lo que haremos – dijo Argón

  • No se me ocurre nada – dijo Eolodrin

  • Lo que es yo – dijo Pies ligeros – sé que no podemos volver a sellar las prisiones.

  • Lo mismo digo – dijo Eorwen – ninguno de nosotros puede ocupar las llaves, así que alguien tendrá que hacerlo por nosotros

  • Así que volveremos a depender de Harry y sus amigos para que nos ayudes – dijo Argón

  • No veo otra solución –dijo Eolodrin – además que el chico y sus amigos han demostrado un valor a toda prueba.

  • Y recuerden que ellos si pueden tocar las llaves – dijo Pies ligeros

  • Hablando de los amigos de Harry – dijo Eorwen – que pensáis de ellos ahora que los conocéis.

  • En verdad que me sorprendieron – dijo Eolodrin – no pensé en conocer magos tan nobles como ellos

  • Es cierto – dijo Argón – ellos pasaron por duras pruebas y difíciles batallas, solo por la amistad que tienen con Harry y jamás he escuchado que pidan algo a cambio.

  • Pero hay algo más en todo esto – dijo Pies ligeros.

  • ¿Qué cosa? – preguntaron los demás

  • Que si se fijan, cada uno de los amigos de Harry fue quien consiguió una de las llaves, jamas fue nuestro joven amigos, y ninguno de ellos se repitió la hazaña.

  • Es verdad – dijo Eorwen – pero admitamos que fue un trabajo en equipo y que el final es un logro de todos.

  • Eso no lo niego – dijo – Eolodrin – pero Pies ligeros tiene razón. Cada uno de los compañeros de Harry jugó un papel muy importante al recuperar la llave.

  • Recuerden que en el concilio anterior les comenté acerca de los amigos de Harry – dijo Eorwen – y en esa ocasión el único que me apoyó fue Pies ligeros

  • Piensa que hace muchísimo tiempo que no teníamos tratos con humanos – dijo Argón – sobretodos después de la ayuda que le dimos a Merlin.

  • Eso me lleva a formular una nueva pregunta – dijo Eorwen - ¿qué es lo que haremos ahora?

  • Yo he meditado mucho lo que propusiste la vez anterior – dijo Argón – y ahora te doy la razón, ya que vi alguien que es capaz de dominar “la invocación del fuego”.

  • Lo mismo que yo – dijo Eolodrin – creo que hay alguien capaz de realizar el “conjuro del viento”.

  • Así que ahora están de acuerdo en que los amigos de Harry puedan dominar alguno de los hechizos de los elementos por separados.

  • Si – dijo Argón – aunque es una tarea muy difícil.

  • Lo sé – dijo Eorwen – pero tenemos tiempo para que lo logren, así que tenemos que ver como lo haremos

  • Antes que nada – dijo Eolodrin – tenemos que ver que no sea ninguno repetido

  • A que te refieres – dijo pies ligeros

  • A que cada uno de nosotros tenga visto a uno de los amigos de Harry, pero que ninguno de ellos se repita.

  • Como todos saben – dijo Eorwen – una de las chicas es muy inteligente y rápida de mente, con ella es la que más me identifico

  • Al igual que Eorwen – dijo Pies ligeros – yo me siento identificado con el joven amigo de Harry, que aunque no es tan inteligente como la chica, por lo menos es temerario y valiente.

  • Lo que soy yo – dijo Eolodrin – la chica que recuperó la llave del viento es la persona que siento que se identifica con los céfiros, no se porque pero desde que la vi por primera vez supe que tenia algo especial, además que dominó los guantes de plata con mucha facilidad

  • Lo mismo que Eolodrin – dijo Argón – la chica que recuperó la llave del fuego es la que pienso que se identifica con migo, es de espíritu fuerte y un valor a toda prueba.

  • Además está el hecho que la mayoría de ellos cuenta con un cristal de luz que yo les regalé – dijo Eorwen – claro que solo una de ella no lo tiene, pero puedo arreglarlo.

  • El único problema que tengo – dijo Argón – es que les pregunté a mis súbditos si había entre ellos alguien que quisiese servir de guardián a algún mago, y ninguno de ellos quiso, yo no lo puedo obligar y como sabrán es obligación el tener un fénix como guardián para llevar a cabo la “invocación del fuego”.

  • No creo que sea tanto el problema – dijo Eorwen – ya que creo que cuando sepan quien es el mago al que lo pretendes asignar ellos se ofrecerán de inmediato.

  • Eso espero – dijo Argón.

Así que luego de conversar por muchas horas y ponerse de acuerdo acerca de la preparación que harían para llevar a cabo la siguiente parte de la misión, los señores de los elementos dieron por finalizada la reunión y entonces convocaron al resto de sus vasallos para que escucharan las cosas que habían decidido. Y una vez que llegaron todos (Rayo de luna, Laurelin y Aloistan fueron los últimos en llegar) la reina Eorwen comienza a hablar.

  • Como todos saben, nuestros jóvenes amigos cumplieron con la misión que se les encomendó y reunieron las cuatro llaves de poder, las cuales en estos momentos se encuentran en un lugar seguro.

  • Y ahora – prosiguió Argón – nos hemos reunido para ver cuales serán los siguientes pasos a seguir para afrontar la posible fuga de los demonios de las prisiones.

  • ¿Cómo lo harán? – preguntó Finwe

  • Todos sabemos – dijo Eolodrin – que ninguno de nosotros podemos tocar las llaves debido a la maldición que pesa sobre ellas, por lo que nos veremos obligados a recurrir nuevamente a nuestro amigo Harry y sus compañeros.

  • Pero está vez será algo diferente – dijo Pies ligeros – porque cada uno de nosotros encontró en los amigos de Harry a alguien que se identifica con cada elemento

  • Y esperamos que ellos también nos ayuden – dijo Eorwen – pero esta vez los ayudaremos más que antes y de una manera muy especial.

  • ¿Qué es lo que pretenden? – dijo Laurelin.

  • Pensamos que a cada uno de los amigos de Harry les daremos herramientas especiales, que les permita ayudar a nuestro joven amigo a cumplir con la siguiente parte de la misión, la que será la de utilizar las llaves de poder para sellar las prisiones en el caso de que los sellos se rompan.

  • ¿Por qué ellos? – preguntó Elodan

  • En primer lugar – dijo Eolodrin – porque nosotros no podemos tocar las llaves, y en segundo lugar, porque se hicieron merecedores de nuestra gratitud y confianza al llevar a cabo tremendas hazañas sin pedir nada a cambio.

  • Y ¿cuáles son esas herramientas? – preguntó Aloistan

  • A cada uno de los amigos de Harry se le permitirá aprender el dominio de uno de los hechizos de los elementos

Al escuchar estas palabras, todos los presentes, salvo los señores de los elementos quedaron asombrados, sobretodo porque no pensaban que sus señores tuviesen tanta confianza en los magos, claro que sus dudas se disiparon de inmediato, ya que la mayoría de los presentes conocía a Harry, que era gran amigo de todos los señores, pero también sabían que los amigos del chico eran grandes magos y que habían ayudado a recuperar las llaves de poder.

  • ¿Y quienes aprenderán que? – preguntó Eolomer

  • Por decisión unánime los chicos aprenderán el hechizo de la llave que recuperó – dijo Eorwen.

  • Así que les pedimos a cada uno de ustedes que ponga lo mejor de sí para ayudar a nuestros amigos.

  • Y que pasará si no son dignos de los hechizos – preguntó Finwe

  • Tendremos que ver la manera de que lo consigan – dijo Argón – pero sabemos que no fracasaran, ya que cada uno de ellos tiene las cualidades necesarias para conseguirlos.

  • Y cuando comenzaremos – dijo Eolodrin

  • Cada uno deberá decidir eso – dijo Pies ligeros

  • Además aun tenemos otras cosas de las cuales preocuparnos

  • Es verdad – dijo Eorwen – ya que cada uno de ustedes al igual que sus compañeros de razas deberán comenzar a prepararse por si es que se llegará a librar una dura batalla.

  • Otra de la s cosas que hemos decidido – dijo Eolodrin – es que no debemos permitir que sus viejos seguidores se unan a los demonios, y es menester nuestro buscar a los aliados de las criaturas y combatirlos.

  • ¿Con qué fin? – pregunto Laurelin.

  • Con el fin de que si los demonios escapan no tengan tantos aliados como la última vez – respondió Eorwen.

  • Por lo menos ahora podremos hacer algo más útil – dijo Elodan

  • Lo otro que tenemos que averiguar es la fecha exacta en que se alinearan los planetas – dijo Argón

  • Así que será menester de nuestro amigo Firenze el ayudarnos en dicha tarea – dijo Pies ligeros

  • En verdad un gran honor el poder ayudarlos – dijo el centauro

  • Entonces ¿no hay mas que decir? – dijo Eolodrin

  • Solo que esperamos la colaboración de todos ustedes en la realización de la misión, de eso dependerá el futuro de nuestro mundo – dijo Eorwen.

Así que cada uno de los señores de los elementos se fueron retirando uno a uno, el último en retirarse fue Argón, quien aun se encontraba pensando cual de sus súbditos se ofrecería de voluntario para hacer de guardián de un mago, ya que era obligación que fuese voluntario para que la conexión tuviese éxito, por lo menos en eso estaba cuando un grupo de sus vasallos aterriza y uno de ellos se adelanta y le dice:

  • Mi señor, he escuchado lo que se planea hacer y yo me ofrezco como voluntario para servir de guardián a al chica.

  • Estas seguro –preguntó Argón

  • Desde luego que si – dijo el fénix – además estoy a días de arder, por lo que pronto veremos si la chica es digna de recibir el don de un fénix.

  • Entonces mi estimado amigo – dijo Argón – haré los preparativos para que cuando te consumas puedas irte con la chica.

  • Estaré listo en una semana – dijo el fénix

  • En verdad no sabes lo mucho que te agradeceré este noble gesto – dijo Argón

  • No es necesario – dijo el fénix – es el papel que desempeñare en esta guerra.