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Harry Potter y los demonios antiguos — capítulo 11

Después de eso todos lo chicos se retiraron a sus respectivas casas, salvo Harry y Amanda, que junto a Ron y Hermione se quedarían para ayudar a Ginny en su preparación física para realizar a la perfección las pruebas necesarias para poder dominar la “invocación del fuego”, por lo que comenzarían al otro día muy temprano.

Así que antes de que saliera el sol, los cuatro chicos se encontraban levantados y después de eso mandaron a Hermione a despertar a Ginny, quien seguía durmiendo, ya que pensó que eso de a primera hora era después de la salida del sol y no antes, aun así se levantó y vistió rápidamente. Desayunaron y le dejaron una nota a la señora Weasley y salieron de la casa.

  • Primero deberemos ver la resistencia física de Ginny – dijo Ron.

  • Es cierto – dijo Hermione – pero por lo que creo no debe ser tan malo como el que tenía yo cundo empecé.

  • ¿Qué les parece si comenzamos a correr? – dijo Harry

  • ¿No le daremos pesas? – preguntó Amanda.

  • Hoy no – dijo Harry – por lo menos no hasta ver su resistencia.

Esa mañana hicieron un rápido recorrido por los alrededores de lugar en el que vivía Ron, pero en verdad que a Ginny le estaba costando trabajo mantener el ritmo del resto, y más se sorprendió al ver que ellos corrían con pesas y ella no, además que ellos no parecían estar cansados ¿era así como ella quedaría?. Pero no dijo nada, solo se limitó a hacer que sus piernas le obedecieran y después de mucho rato de constante carrera, Ginny no pudo dar un paso más y cayó al suelo.

  • No está tan mal – dijo Amanda – el primer día yo caí antes.

  • Yo también – dijo Hermione.

  • Creo que mejor descansamos un momento antes de seguir – dijo Ron

  • No – dijo Harry – será mejor que comience con la concentración

  • Harry – dijo Hermione - ¿cómo haremos para...?

  • Eso lo veremos de ahí – dijo Harry sabiendo lo que Hermione le había querido preguntar.

  • ¿Qué tengo que hacer? – preguntó Ginny.

  • Solo pon tu mente en blanco – dijo Harry – sin prestar atención a nada de lo que ocurre a tu alrededor.

Así fue que Ginny puso se sentó y trató de poner su mente en blanco, pero cuando lo estaba consiguiendo sintió las voces de sus amigos que sonaban desesperados, como si algo los estuviera atacando, luego de eso sintió varias explosiones, por lo que se asustó y abrió los ojos para ver que era lo que estaba sucediendo.

  • Te dijimos que no tenias que desconcentrarte – dijo Ron.

  • Pero sus gritos – dijo Ginny – las explosiones.

  • Nosotros lo hicimos para desconcentrarte – dijo Hermione.

  • Eso no es justo – dijo Ginny.

  • A nosotros nos hacían lo mismo – dijo Ron.

  • Trata de nuevo – dijo Harry.

Ginny se sentó y trató de concentrarse, pero cuando pensó que estaba logrando, sitio como que algo entraba en su mente y trataba de encontrar las cosas que ella tenía guardadas, por lo que se asustó mucho, sobretodo cuando sintió que estaba entrando en sus recuerdos más íntimos, entonces la Ginny se asustó y abrió los ojos, para ver como Harry estaba frente a ella con sus manos puestas en su cabeza.

  • ¿Qué haces Harry? – dijo Ginny

  • Tratando de evitar que te concentraras – dijo el chico

  • Entrenando en mi mente – dijo ella muy molesta – crees que es muy gracioso

  • Vamos Ginny – dijo Harry – no vi nada y si lo hubiese hecho habría cortado la conexión de inmediato.

  • ¿Cómo esperas que logre dominar la concentración si no me dejan? – dijo Ginny.

  • No haces nada por impedir que no entre en tu mente – dijo Harry – debes obligarte a bloquearla, así no podrán distraerte.

  • Es algo complicado – dijo Ginny.

  • Lo sé – dijo Harry – pero tienes que hacerlo.

  • Además no estas mal para ser tu primer día – dijo Amanda.

  • Piensa que la próxima semana realizaras el “ritual del fuego” – dijo Hermione

  • Y después tendrá todo el fin de semana para dominar la “invocación del fuego” – comentó Ron muy contento.

  • Solo dos días – dijo Ginny

  • No necesitaras más – dijo Harry – ya que con esta semana de entrenamiento será suficiente para que domines rápidamente le hechizo.

  • Entonces continuemos – dijo Ginny.

  • Creo que lo mejor será que regresemos a casa – dijo Harry.

  • No – dijo Ron – hagamos un entrenamiento de fuerza de brazos.

  • Pero se nos hará mas tarde – dijo Harry.

  • Si – dijo Ron – pero podemos llegar a casa apareciéndonos.

  • Lo sé – dijo Harry – pero creo que sería mejor que lo hiciera corriendo.

  • Eso lo podemos dejar para mañana – dijo Ron.

  • De acuerdo – dijo Harry – entonces que haga fuerza de brazos.

El entrenamiento de Ginny fue muy duro para ella, pero para los chicos que también aprovechaban para hacer ejercicios no fue tan complicado, pero aun así decidieron terminar la sesión de entrenamiento antes de que el sol se ocultase, por lo que se fueron a casa de Ron, ya que pronto sería la hora de cenar y todos tenían mucha hambre. Después de la suculenta cena todos se fueron a dormir, claro que Ginny apenas tocó la almohada se quedó dormida.

Fue despertada a medianoche por Feralof, quien había salido del brazalete para comer, así que Ginny se levantó rápidamente pidiéndole disculpas por la demora y contándole acerca de su primer día de entrenamiento, luego toma un plato especial que le regaló Harry y lo llenó de carbones, de varios tipos, para ver cual de ellos le gustaba más. Una vez que Feralof se volviera al brazalete, Ginny se volvió a acostar, cerro los ojos y no supo más.

Fue despertada muy temprano, esta vez por Amanda quien le comentó que estaba esperándola para comenzar con la jornada de entrenamiento, entonces Ginny se levantó y vistió, después de eso bajó a la cocina, donde estaban Harry, Ron, Hermione y Amanda, todos parecían como nuevos, como si realmente hubiesen descansado, entonces Ginny tomó desayuno y después de eso se dirigieron al patio de la casa de los Weasley.

  • No puedo creer que no estén cansados – dijo Ginny – yo sentí que apenas dormí.

  • Y hoy será más duro – dijo Ron – ya que empezarás a usar esto.

Ron le mostró a Ginny unas muñequeras, mientras que Amanda le mostró un par de botas, Ginny se puso los implementos y notó que apenas podía moverse, pero no alcanzó a decir nada, ya que los chicos la obligaron a correr a todo lo que daba. Así que no se dio cuanta de todo lo rato que pasó hasta que se sintió caer de cansancio, sobretodo porque las botas y las muñequeras dificultaban mucho el avance, aun así llegaron a una colina, donde Ginny se vio obligada a llegar a la cima.

  • Vamos Ginny – dijo Hermione – aun no viene lo peor

  • ¿Lo peor?- dijo Ginny

  • Si – dijo Ron – ahora deberás concentrarte y Harry intentará entrar en tus recuerdos nuevamente.

  • Pero esta vez no me detendré – dijo Harry.

  • No me puedes hacer esto – dijo Ginny.

  • Puedo y lo haré – dijo Harry – es la única forma de que domines perfectamente la concentración.

  • ¿No hay otra forma? – preguntó Ginny

  • No – dijeron los cuatro chicos a la vez

  • Entonces comencemos – dijo Ginny.

Así que Ginny nuevamente trató de concentrarse, pero la sola idea de que Harry pudiese tener acceso a sus pensamientos más íntimos no le causó ninguna gracia, y no logró concentrarse, las cosas se pusieron pero cuando notó como Harry entraba en su mente y poco a poca comenzaba a ver las imágenes que la chica tenia en su mente. Así que se desesperó y trató de hacer que Harry no pudiese ver nada de lo que guardaba, pero era tarde.

Harry comenzó a ver las imágenes de la chica, en las que estaba en el colegio con otro chico, entonces lo reconoció a este último como el novio de Ginny, y los vio a ambos disfrutando de una hermosa tarde en los jardines del colegio, después de eso vio como ambos se dirigían al castillo y se metían en uno de los cuartos y comenzaban a besarse ya acariciarse, entonces vio como el chico levantaba lentamente la túnica de Ginny, mientras que ella hacía lo mismo con la del chico.

  • ¡NO! – Harry sintió la voz de Ginny que gritaba – como te atreves – Harry abrió los ojos solo para ver como la mano de Ginny se estrellaba en su mejilla.

  • ¿Por qué me golpeas? – dijo Harry

  • Sabes bien porque Harry – dijo la chica – no debiste meterte en mis recuerdos, menos en ese.

  • No es mi culpa que no puedas bloquear tu mente – dijo Harry

  • Pero eso no te da derecho a ver mis recuerdos privados – dijo Ginny

  • Se supone que estamos entrenándote – dijo Harry.

  • Si – dijo ella – pero te pediría que no volvieses a hacer eso – dijo ella.

  • Está bien – dijo Harry – no volveré a ver tus recuerdos.

Así que viendo que la hora estaba pasando, decidieron emprender el retorno a la casa de los Weasley, como era de esperarse a Ginny se le dificultó un poco el retorno, debido al peso de los implementos que le hacían usar (y que Hermione había aumentado ligeramente), por lo que llegaron a casa de los Weasley un poco antes de que anocheciera, y después de descansar un momento se fueron a dormir.

Al siguiente día volvieron a levantarse temprano, y Ginny por lo menos se sentía un poco más descansada, así que se puso nuevamente los implementos y comenzó a correr. Y sintió que el entrenamiento ya estaba cumpliendo con sus primeros objetivos, ya que por lo menos llegó menos cansada al punto en donde harían la practica de la concentración. Entonces descansaron un, momento y después comenzaron nuevamente a realizar la concentración.

Ginny había estado practicando durante la noche, por lo que esta vez Harry no pudo entrar en los recuerdos de la chica, así que penso que ya lo había logrado cuando sintió algo que la hizo abrir los ojos y salir del trance en el que estaba: Harry estaba besándola, dulce y tiernamente. Ella no reaccionó de inmediato, pero después de separó del chico y le dijo.

  • ¿Qué crees que haces?.

  • Viendo si logro desconcentrarte – dijo Harry – ya que bloqueaste tu mente.

  • ¿Solo eso? – preguntó Ginny

  • Si – contestó Harry - ¿por qué?

  • Por nada – dijo Ginny algo triste.

  • Te dije que no sería buena idea – comentó Hermione a Ron

  • Así que fue tu idea – dijo Ginny

  • Si – contestó Ron – pero solo para ver si te desconcentrabas.

  • Ya, no se pongan a discutir por tonterías – dijo Harry empeorando la situación

  • ¿Tonterías? - gritó Ginny – ¿crees que mis sentimientos son tonterías?

  • Claro que no – dijo Harry – pero una discusión en este momento si lo es.

  • Creo que mejor nos vamos a la casa – dijo Amanda, tratando de cortar la discusión.

Esta vez, y para apurar el paso, le dijeron a Ginny que correría sin los implementos, así que esta vez el retorno a la casa Weasley fue mucho más rápido, claro que ninguno se dirigió la palabra en todo el trayecto, y lo mismo ocurrió en la cena, Molly Weasley se dio cuenta de eso, pero no quiso hacer comentario alguno, ya que sabía que ellos arreglarían sus diferencias en poco tiempo, pero si le dijo a Harry.

  • Harry, llegó Hedwig con una carta para ti.

  • ¿De quien? - preguntó Harry

  • No lo sé – dijo la madre de Ron – pero la dejé en tu cuarto.

  • Gracias - dijo Harry y continuó comiendo.

Así que termino la cena y cada uno se dirigió al cuarto en el que dormía, entonces al entrar al cuarto junto con Ron, Harry vio encima de la mesita a que estaba al lado de su cama un sobre, y de inmediato comprobó que la letra era de alguien que no conocía y se extraño al saber que su propia lechuza traía esa carta, entonces la tomó y comenzó a leerla, y por fin supo de quien era la carta.

Harry

Aun me encuentro esperando una buena explicación acerca de tu desaparición, así que por lo menos espero que tengas la decencia de dar la cara ya que por lo que me comentó Arabella aun te encuentras en casa de Ron. Espero de verdad que te encuentres bien y que pronto podamos vernos.

Muchos besos.

Ana.

  • Vaya – dijo Ron – si que estas en problemas

  • ¿A que te refieres? – preguntó Harry.

  • Ya sabes – dijo Ron – en casa esta Ginny, molesta por lo del beso, en tu casa esta Ana, esperando una explicación de tu desaparición del otro día y cuando lleguemos a Camelot tendrás a Aline y a Rosa nuevamente tras tus pasos.

  • No había pensado en eso – dijo Harry, después de esos se acostaron y se durmieron.

Se despertaron nuevamente temprano y Ginny estaba en la cocina esperándolos, se notaba que no había dormido en toda la noche, pero no dio tiempo para que le preguntaran nada por que ella se anticipó a ellos y les dijo que no quería que le preguntaran absolutamente nada de lo que había ocurrido el día anterior. Por lo que los chicos salieron y comenzaron con la jornada de entrenamiento.

Como Ginny ya estaba acostumbrada al peso de los implementos decidieron aumentarles el peso, así cada vez se le acercaban al peso de los que ellos usaban para hacer ejercicios, después de un buen rato llegaron al punto en el que comenzarían a realizar el entrenamiento mental. Entonces Ginny en ese momento se desaparece y no supieron de ella hasta que llegaron a casa.

  • ¿Dónde estuviste? – le preguntaron los cuatro chicos cuando la vieron llegando esa noche.

  • Entrenando – dijo ella.

  • Y se puede saber ¿donde? – dijo ron

  • En una parte en donde pude hacerlo sin el temor de que alguno de ustedes me molestara – contestó Ginny

  • Pero el objetivo era que lo hicieras cuando alguien te molestara – dijo Harry

  • Lo sé – dijo ella – pero espero que comprendas que antes tenía que concentarme correctamente.

  • Es un buen argumento – dijo Hermione – pero mañana lo harás de manera normal

  • Desde luego – dijo ella – creó que ya me siento preparada.

Después de la cena todos se fueron a dormir, y descansaron bastante, cuando nuevamente se levantaron para seguir la jornada de entrenamiento, así que Ginny nuevamente se puso los implementos necesarios y comenzó a correr en dirección al sitio en el que practicaban la concentración, así que por lo menos ese día hicieron un muy buen tiempo en el recorrido de ida.

  • Estoy lista – dijo Ginny cuando se sentó para comenzar con la sesión de concentración.

  • Entonces comienza cuando quieras – dijo Amanda.

Ginny cerró los ojos y comenzó a poner su mente en blanco, pero después de unos minutos sintió como alguien intentaba entrar en sus recuerdos, pero ella ya sabía que no tenía que preocuparse de eso y solo se dedicó a poner su mente en blanco, por lo que pronto se sintió lejos de cualquier cosa, y la sensación que tenía de que alguien estaba penetrando en su mente terminó, y pronto lo único que sintió fue esa sensación de estar en un lugar maravilloso y que no quería abandonarlo.

  • Ya Ginny – dijo la voz de Harry – es hora de volver a casa

  • Me estas engañando – dijo Ginny

  • No – dijo Harry – en serio que llegó la hora de irnos a casa

  • ¿Y como sé que no me estas mintiendo? – dijo Ginny

  • Si te miento – contestó Harry – haré lo que tu quieras que haga por todo un día.

  • ¿Seguro? – dijo Ginny

  • Desde luego – dijo Harry

Así que la chica abrió los ojos, y para su decepción se dio cuenta de que la tarde estaba muy entrada, por lo que Harry no le había mentido, lo que significaba que no podría cobrarle la palabra y tenerlo para ella sola, como era su mayor sueño desde la primera vez que conoció a Harry, hace ya más de ocho años, pero no dijo nada, pero Harry si notó la mirada triste de la chica y mientras corrían en dirección a casa de los Weasley, Harry se le acerca y le dice:

  • En verdad que me habría gustado hacer lo que tu me pidieras – dijo el chico

  • Aun que te hubiese pedido que pasaras el resto de tu vida a mi lado – dijo Ginny

  • Se supone que sería solo un día – dijo Harry

  • Lo sé – dijo ella con su hermosa sonrisa – pero por ese día yo podría obligarte a casarte conmigo ese mismo día.

No siguieron hablando, ya que pronto se les acercaron Ron y Hermione, Amanda estaba un poco más adelante, pero unos minutos después también se unió a los chicos y así llegaron los cinco a la casa de los Weasley, cenaron tranquilamente y después se fueron a dormir para seguir al otro día con el entrenamiento.

La semana terminó y Ginny tenia mejor condición física, y no tenía problemas en dominar la concentración, y justo ese día Feralof se recuperó, por lo que Ginny y Harry fueron convocados esa noche al reino de los fénix, en donde se les darían las instrucciones de cómo se realizarían los procesos para que la chica pudiese conseguir el dominio de la invocación del fuego.

  • Irán al castillo de Hogwart – dijo Argón – en donde los espera el profesor Dumblendore con el cuarto en donde realizaran la primera parte, luego deberás practicar el hechizo, así cuando estés lista podrás venir a realizar la prueba.

  • ¿Cómo llegaremos a Hogwart? – preguntó Harry

  • Por un portal que crearé – dijo Argón – así que prepárense.

  • Entonces vamos – dijo Ginny, acomodándose el brazalete de Feralof

  • Supe que has cuidado bien a Feralof – comentó Argón.

  • He hecho lo más que puedo – dijo ella.

  • Lo sé – Argón – te he visto entrenándote toda la semana, así que espero que no demores en dominar la invocación del fuego.

  • ¿Pero el ritual demorará lo mismo? – preguntó Ginny

  • Desde luego – dijo Argón – pese a toda la preparación, un ritual no se puede apurar, pero no piense que tu preparación ha sido en vano, ya que verás muy pronto que en verdad es muy útil.

Así fue como Harry y Ginny aparecieron en el castillo de Hogwart, específicamente en el despacho de Dumblendore, quien los estaba esperando con una amplia sonrisa en sus labios, conversaron animadamente unos minutos y después de eso les pidió que los acompañaran al lugar donde realizaría el ritual, y ambos se sorprendieron que sería el mismo salón en el que hace más de un año Harry había aprendido a utilizar todos los hechizos de los elementos y finalmente aquel con el que venció a Voldemort para siempre.

  • Bien Harry, aquí deberemos dejar a Ginny sola – dijo Dumblendore.

  • Está bien – dijo Harry.

  • ¿Qué se supone que tengo que hacer? – preguntó Ginny

  • Si no me equivoco – dijo Dumblendore – creo que debes sentarte en uno de los círculos y en el otro dejar le brazalete, luego cerrar los ojos y comienza a concentrarte.

  • ¿Solo eso? – preguntó Ginny.

  • Si – respondieron Dumblendore y Harry al mismo tiempo.

En ese momento Harry y Dumblendore se retiran de la habitación dejando a Ginny sola, entonces la chica vio una serie de antorchas que iluminaban suavemente la habitación, que era de piedra, pero distintas a las del colegio, y se detuvo a observar como ya los símbolos necesarios para realizar el ritual estaba dibujados, el primero de ellos era un pequeño circulo, que tenía dibujado dentro varias aves que representaban a los fénix, y en el medio había un pequeño sitial, donde Ginny tenía que dejar le brazalete de Feralof. La separación de los círculos del ritual estaba marcado por un camino corto, en el que se notaba claramente los dibujos de un fénix que se convertía en ave de fuego a media que llegaba al otro circulo. El circulo que ocuparía Ginny estaba rodeado de velas, y dentro de él había un gran dibujo que representaba a una llama.

Entonces Ginny se sentó, y las velas se prendieron de inmediato, y Ginny comprendió que el ritual ya había comenzado claro que antes de comenzar miró a todos lados como esperando que algo le indicara que comenzara. Entonces cerro los ojos y comenzó a ver como poco a poco el fuego la estaba rodeando. Mientras caía mas y más. Hasta llegar a una parte en que sus pies hicieron contacto. Pero el lugar era realmente oscuro, tanto que no podía ni verse las manos. Aun así sentía el impulso de caminar, pero con mucho cuidado.

Buscó la varita y se asombro de no la tenía, cosa que en verdad le extraño ya que antes de que Harry y Dumblendore se fueran, ella la tenía en las manos y la guardó en el bolsillo solo para sentarse y comenzar el ritual entonces comenzó a mirar en todas direcciones, y a lo lejos vio que había una suave luz y sin pensarlo comenzó avanzar hacia ella.

Ginny perdió la noción del tiempo, y avanzaba cada vez más rápido, pero la luz se seguía viendo distante, tanto que llegó a pensar que en vez de acercarse se estaba alejando “si solo pudiese ver podría avanzar más rápido” se decía a si misma, pero eso no le ayudaba en nada, ya que seguía avanzando, pero no la luz se mantenía distante.

Llegó al punto en que no pudo avanzar ni un centímetro más, ya que se percató que algo le impedía el avance, para su sorpresa era una especie de muro invisible y trató de tocarlo para ver si encontraba alguna parte por donde pudiese seguir avanzando, pero parecía que no lo había, entonces se sentó un momento y trató de recordar lo que había contado Harry acerca de la vez que realizo el ritual, hasta que recordó:

“Entonces me encontré con una especie de muro que no me permitía avanzar, y sin saber porque recordé el cristal de luz..”

Así que Ginny pensó que no perdía nada con intentar utilizar su propio cristal, que sabía que era muy distinto al de Harry, pero que en una de esas le entregaba la luz suficiente para permitir ver la habitación y continuar con el ritual. Al momento de sacar el cristal este comenzó a brillar levemente, pero luego lo hizo de manera intensa hasta que dejó ver una gran habitación.

Miró el cuarto y comprobó que habían varias puertas alineadas, y se dio cuanta que la puerta por la que tenía que seguir avanzando se encontraba desalineada del resto, entonces se acercó a ella y vio como aparecía una escalera, y que esta comenzaba a subir de manera muy abrupta, entonces Ginny sin pensarlo dos veces comenzó a subir por ella.

Mientras subía noto que el aire cambiaba, cada vez se hacía más fresco, por lo que supo que pronto llegaría a la salida, entonces apresuró el paso y vio claramente que un poco más aya había luz, la clara luz del día, entonces ella corrió para llegar a ella y por fin se encontró fuera, y vio que se encontraba en la cima de un volcán, pero en medio de este flotaba un castillo antiguo, y sobre él volaban muchos fénix, entonces comenzó a buscar la entrada al castillo y comprobó que frente a la entrada había un viejo puente de madera y cuerda que parecía demasiado antiguo y apunto de caerse, así que dudo un momento y luego con mucho cuidado comenzó a caminar por él.

Se demoró mucho en cruzarlo, ya que no le daba la suficiente confianza, por lo que no supo cuanto tiempo transcurrió, y cuando por fin llegó al otro lado se encontró con unas enormes puertas negras, que estaban cerradas, por lo que se acercó a ellas y golpeó esperando que se abrieran, pero no ocurrió, luego intentó buscar algo como para llamar la atención, pero tampoco encontró, finalmente decide empujar las puertas, y para su sorpresa estas de abrieron de inmediato.

Entró y vio que el castillo era totalmente distinto a como se veía por fuera, ya que por fuera se veía negro y muy descuidado, y por dentro era todo perfecto, los pilares eran de un blanco radiante, mientras que los muros tenían el mismo tono de blanco, el piso parecía de cristal Ginny podía ver su reflejo en él y el techo era de un color dorado, como si fuese de oro. Caminó observando los detalles del hermoso castillo, y vio como las únicas pinturas que había en el castillo eran de fénix que volaban en círculos.

Entonces de pronto llegó a una parte que suponía que tenía que ser el Hall de distribución, ya que desde ahí podía ver varias puertas que sin duda debían llevar a distintas partes del castillo. Ginny se detuvo un instante para ver que es lo que haría, entonces se acercó a la puerta más cercana y comprobó que tenía unas extrañas marcas dibujadas en ella, recorrió todas las puertas y se encontró con una que tenía el mismo símbolo del fuego que le del dibujo que permitía realizar el ritual.

Ginny siguió recorriendo el resto de las puertas pero la más le había llamado la atención era la de la llama, pero cuando llegó a una de las últimas vio que tenía un dibujo que a ella se le hacía muy conocido, pero no podía recordar donde lo había visto, y esta fue otra puerta que le llamó la atención, por lo que cuando terminó de recorrerlas todas se dirigió al centro para ver por cual de ellas tendría que continuar.

Meditó un buen rato acerca de los símbolos de la segunda puerta, ya que no podía recordar el sitio exacto en donde lo había visto, entonces de pronto sintió el graznido de un ave, por lo que levantó la vista y vio que un grupo de fénix volaban sobre ella (en el hall el techo era de cristal) y de pronto pensó en Feralof y también en como Harry había realizado el ritual, y recordó que los símbolos debían de ser los mimos que los de su brazalete, y no se extraño de no haber pensado en eso antes ya que solo hacía una semana que le habían entregado el fénix.

Sin dudarlo más entró por la puerta que tenía el grabado del brazalete de Feralof y para sorpresas de Ginny esta se abrió antes de que la chica llegara a tomar la manilla. Y Ginny se encontró con una escalera que descendía, por lo que ella comenzó a bajar por ella. Ginny llegó a un cuarto muy amplio donde había una especie de altar de piedra y encima de este se encontraba una hermosa copa de oro que contenía un líquido anaranjado y detrás de la copa había una cuadro enorme en el que se veía un hermoso fénix pero que tenía en la cabeza unas hermosas plumas doradas.

Ginny pensó de inmediato que ese cuadro era de Feralof, ya que era idéntico a su fénix, entonces ella comenzó a avanzar con mucho cuidado hacía el altar y cuando estuvo muy cerca, la copa comenzó a flotar y lentamente se acercó a Ginny y se detuvo frente a ella a la altura del pecho, como esperando que la chica la cogiera. Pero Ginny se quedó un minuto como dudando de si debía coger o no esa copa, pero miró al cuadro y algo en él le dio la seguridad de que nada malo le pasaría.

Entonces toma la copa, la mira unos instantes como dudando nuevamente de lo que debía hacer, pero algo en ella la llevó a tomarse el contenido de la copa de una sola vez, una vez que hizo esto, lo que ocurrió no lo pudo describir, pero vio como el fénix de la pintura salió de ella y voló en dirección a Ginny, que quedo totalmente sorprendida, entonces antes de poder eludirlo el fénix se transforma en el ave de fuego y arremete contra Ginny, y ahí pasó lo mas raro. Pues el fénix en vez de atravesarla y matarla, pareció quedarse dentro de la chica, quien sintió que había algo que lo quemaba por dentro, pero luego sintió que un calor agradable recorría su cuerpo. Entonces nuevamente mira la pintura y notó como esta se empezaba a poner negra, y todo el salón se oscurecía nuevamente, pero de pronto una luz brotó de la nada causando que la chica cerrara los ojos.

Ginny abrió los ojos y comprobó que todo en el salón estaba igual que cuando había empezado el ritual, las velas no parecían haberse consumido ni un centímetro, claro que notó algo diferente, ya que el brazalete de Feralof brillaba intensamente, y Ginny vio como el hermoso fénix se encontraba en su hombro, entonces su primera impresión es que el ritual había fallado, pero en ese momento vio como dos personas se le acercaban, una de ella era Dumblendore y el otro era Harry

  • ¿Cómo resultó todo? – preguntó Dumblendore

  • Mal – contestó la chica – no hace ni diez minutos que empeces y no pude concentrarme lo suficiente.

  • Le dije – comentó Harry, cosa que decepciono a Ginny, quien creyó que el chico la había considerado incapaz de hacer el ritual – uno pierde la noción del tiempo cuando realizar le ritual.

  • ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó Ginny

  • Que por lo que veo – dijo Harry – el ritual resultó a la perfección.

  • ¿Como? – preguntó Ginny – eso es imposible

  • No lo es – dijo Dumblendore – ya que ha pasado una semana desde que día que empaste el ritual.

  • Pero no puede ser cierto – dijo Ginny – me están jugando una bromo ¿cierto?

  • No Ginny – dijo Harry – pasó una semana desde que comenzaste el ritual.

  • ¿Entonces lo conseguí? – preguntó Ginny

  • Así parece – dijo Dumblendore – pero mejor nos cuentas lo que viste.

Ginny comenzó a narrar todo lo que recordaba desde el momento en el que había cerrado los ojos para comenzar el ritual, Harry recordaba claramente lo que sucedía cuando se realizaba el ritual de manera correcta, desde el principio hasta el final, el relato de Ginny era prácticamente idéntico al de él, por lo que supuso que el ritual sí había resultado de maravilla.

  • ¿Qué opinas Harry? – preguntó Dumblendore

  • Que es exactamente lo que a mi me pasó – contestó Harry

  • Eso quiere decir que puedo comenzar a preparar la invocación del fuego – dijo Ginny.

  • Así parece – dijo Dumblendore - Harry te ayudará.

Entonces Harry se dirigió con Ginny al salón donde habían realizado el ritual, entonces los dos chicos se miraron un instante como esperado ver cual de los dos tomaba la iniciativa, pero ninguno de los dos se dirigía la palabra, eso pasó por un par de minutos, hasta que de los brazaletes de ambos chicos salieron Falcore y Feralof, quienes se posaron el los hombros de sus dueños y ellos salieron de la especia de trance en la que se habían encontrado, entonces Ginny dice:

  • ¿Qué es lo que tengo que hacer?

  • Primero tienes que dominar tu corriente mágica – dijo Harry

  • Eso ya lo hago – dijo Ginny – por lo menos es lo que nos enseño Fleur.

  • Lo sé – dijo Harry – pero esto es distinto

  • ¿A que te refieres a distinto? – preguntó Ginny.

  • No sé como explicártelo – dijo Harry – pero después te darás cuenta.

Lo primero que hizo Harry, fue indicarle a Ginny que se concentrara en su poder mágico, y que intentara concentrarlo en un solo punto de su cuerpo, en ese caso el brazo con el que sostenía la varita, Ginny lo intentó, pero comprobó que era algo muy difícil de conseguir, ya que sentía su corriente mágica, pero no lograba hacerla que se concentrara en un solo punto como Harry le pedía.

  • Intenta hacer la invocación dl fuego” – le dijo Harry

  • Está bien – contestó Ginny.

Entonces la pelirroja se concentró un momento y después trató de concentrar su poder mágico en el brazo que sostenía la varita, luego de un par de minutos ella levantó la varita y trató de aumentar la concentración, cuando se sintió lista es que termina de levantar la varita y grita.

  • Fugolosis - entonces vio como una rayo de color rojo salía de la punta de su varita, adoptando la forma de un fénix, pero este no salió del todo bien, ya que Ginny tuvo que cortar la conexión que había logrado con el rayo a causa de un fuerte dolor que sintió en el brazo con el cual afirmaba la varita.

  • Eso es porque no salió como corresponde – dijo Harry.

  • Es más difícil de lo que tu contaste – dijo Ginny.

  • Es que después de conseguirlo todo parece más fácil – dijo Harry.

  • Intentemos nuevamente – dijo Ginny

  • No – dijo Harry – así solo conseguirás lastimarte el brazo.

  • Es que nos quedan pocos días para tener que volver a casa – dijo Ginny – recuerda lo del paseo de la hermandad.

  • No lo he olvidado – dijo Harry – ya que nos juntamos el otro día para ver donde iríamos.

  • ¿Y que lugar será esta vez? – preguntó Ginny

  • Iremos a la playa de Burgos – dijo Harry – así aprovechare de visitar a nuestros compañeros de Camelot que pasaran el próximo fin de semana en casa de los Cisneros.

Harry dejó que Ginny descansara unos minutos, y luego siguieron practicando la invocación del fuego, pero al final vieron que era muy tarde, sobretodo cuando llegó Dobby, el elfo domestico a buscar a los chicos para que comieran algo, claro que tendría que ser en la cocina, ya que eran las únicas personas en el castillo.

  • ¿Y Dumblendore? – preguntó Harry

  • El señor Dumblendore salió a una junta con el consejo de brujos – dijo Dobby

  • ¿Y el resto de los profesores? – preguntó Ginny.

  • En casa de sus familiares – dijo Dobby

  • ¿Y Winkky? – preguntó Harry a Dobby.

  • Ella fue con el profesor Snape – dijo Dobby – para ayudarlo en unas cosas que Dobby no sabe.

La cena, como era de esperarse, fue espectacular, Dobby en verdad que se desvivía por atender a Harry, y el chico se lo agradecía, después de unos minutos Dobby les comentó que tenían lista la habitación en la que dormirían, por lo que ambos se extrañaron, claro que no discutieron mucho, ya que ambos estaba muy cansados. Dobby los condujo hasta una habitación muy hermosa, que estaba cerca del salón donde estaba practicado.

La habitación era muy acogedora, tenía dos camas y un baño, Harry de inmediato la encontró parecida a la habitación que tenía en Camelot, pero no le comentó eso a Ginny, quien parecía incomoda de tener que compartir el cuarto con Harry, quien de inmediato se dio cuanta de lo que pensaba Ginny y le dijo:

  • No te preocupes, no te haré nada.

  • No es lo que tu me puedes hacer – dijo ella con una sonrisa malévola en la cara – sino más bien es lo que yo te puedo hacer.

  • Tu no serías capaz de hacerme nada – dijo Harry.

Entonces Ginny se acercó a Harry y le dio un enorme y dulce beso, que el chico solo se limitó a disfrutar, mas que mal sabía que desde la vez que le había besado para que la chica perdiera la concentración, el había querido volver a probar los labios de la pelirroja, pero además comenzó a recordar las imágenes que había visto en la mente de Ginny y trató de subirle un poco la túnica, y ella tomó una de las manos de Harry y la llevó hasta el pecho de ella, haciendo que Harry sintiera el deseo de tenerlos para él, pero ella de un rápido movimiento se retiró del lado de Harry y con una sonrisa le dijo:

  • Si quieres algo más tendrás que pedirme que sea tu novia.

  • ¡Que! – exclamo Harry –

  • Que si quieres algo más de mí será el día que me pidas ser tu novia – le repitió Ginny – hasta entonces espero que no intentes volver a tocarme.

Harry no supo que decir, pero pensó que eso había sido lo mejor, claro que la excitación del momento no se le pasó, por lo que decidió ir a al baño a darse una ducha fría, esto por lo menos lo hizo pensar, pero lo único que podía recordar era el sabor de los labios de Ginny y la suavidad y perfección de sus pechos, después de eso se fue directamente su cama y finalmente se queda dormido.

Despertó muy temprano al día siguiente, se vistió y entonces se acercó a Ginny para despertarla, la chica abrió los ojos y sonrió dulcemente a Harry, y le dio un beso en la mejilla, pero Harry la apuró ya que tenían que seguir la practica de la invocación del fuego, por lo que desayunaron rápidamente y luego se dirigieron al salón en donde practicarían libremente.

Esta vez Ginny comenzó a concentrarse en hacer que su corriente mágica se concentrara en el brazo derecho, y cuando lo consiguió se preparó para lazar el hechizo, pero Harry la detuvo y le dijo que aun no era el momento, por lo que Ginny se extraño, ya que ella sentía lista para realizar la prueba, pero Harry le dijo:

  • Puedes concentrar tu poder en tu brazo – dijo Harry- pero también debes concentrarlo en cualquier parte de tu cuerpo a voluntad

  • ¿A que te refieres? – preguntó Ginny

  • A esto – dijo Harry, quien en un segundo tenía en su mano una especie de esfera de color azul, la que Ginny creyó una burbuja absorbente, y unos segundos después Harry la hizo desaparecer y conjurarla en su otra mano.

  • ¿Cómo lo hiciste? – dijo Ginny

  • Ya te dije – contestó Harry - yo aprendí a controlar mi corriente mágica a voluntad, y no me cuesta trabajo concentrarla en el punto que deseó.

El resto de la mañana la pasaron practicando el manejo de la corriente mágica de Ginny, quien de a poco comenzó a hacer que se concentrara rápidamente en el sitio que ella deseaba, claro que no lograba hacerlo tan rápido como Harry, pero cuando llegó la hora de almorzar, Harry dio por terminada la practica del control mágico diciéndole a Ginny.

  • En verdad que ya le dominas bien.

  • Tu crees – dijo Ginny

  • Desde luego – dijo Harry – solo que para conseguirlo de la manera que lo hago yo tendrás que dominar la invocación del fuego.

  • ¿Entonces comenzaremos la practica en la tarde? – preguntó Ginny.

  • Desde luego – dijo Harry – ya que no tenemos mucho tiempo.

Así que nuevamente se fueron al salón donde practicarían el hechizo, claro que Harry lo único que hacía era mirar a Ginny, que en verdad se había convertido en una hermosa mujer, claro que no pudo seguir pensando el Ginny, ya que ella misma se encargó de hacerlo reaccionar, ya que le estaba diciendo que se encontraba lista para realizar el hechizo.

  • Bien – dijo Harry – inténtalo.

  • Fugolosis – dijo Ginny, y entonces de la punta de la varita de la chica salió un rayo de luz rojo, que adoptó la forma de una hermosa fénix, y encendió todas las antorchas de la habitación y luego desapareció.

  • Excelente – dijo Harry.

  • Entonces es hora de que realice la prueba – dijo la voz de Argón

  • No lo creo – dijo Harry – ya que quiero que cuando llegue realice de inmediato la prueba y no tenga complicaciones.

  • Lo siento – dijo Argón – pero tiene que ser ahora, es la forma en que veremos si es digan de realizar la invocación del fuego.

  • Yo me siento lista – dijo Ginny – puedo intentarlo.

  • Entonces si es tu voluntad vamos – dijo Harry.

  • No la podrás acompañar – dijo Argón – pero no te preocupes que nada malo le pasará.

  • Entonces te espero aquí – dijo Harry

  • No lo creo – dijo nuevamente Argón – la dejaré en la casa de los gritos.

  • Entonces nos vemos en la casa – dijo Harry.

  • Espero que no te aburras esperando – dijo Ginny

  • Suerte – dijo Harry

  • Gracias – contestó Ginny mientras atravesaba el portal que conducía ala castillos de Aragón.

Ginny se encontró nuevamente en cuarto en donde se encontraban todas esas puertas, y sin pensarlo dos veces de dirigió a la que tenía el grabado del símbolo del fuego, entonces entró y se encontró con un cuarto enorme, y que en medio de esté había una enorme antorcha apagada, caminó un poco hacia un letrero que había cerca de la antorcha, y apenas Ginny se acercó vio que unas letras de fuego aparecían en él.

Esta es la antorcha de los fénix, la fuente de su poder mágico, aquel que logre encenderla será capaz de dominar la invocación del fuego. Pero no basta con eso, ya que la fuente devolverá los intentos fallidos a la persona que los lance, así que si quieres intentar recuerda que es tu vida la que peligra.

Pero Ginny ya había sido advertida por Harry, no realmente advertida, pero por lo menos recordó claramente el relato que el chico había hecho acerca de cómo realizó la prueba el día que dominó la invocación del fuego entonces levantó la vista y vio que sobre la antorcha no había techo, pero su un gran numero de fénix se encontraban volando sobre ella. Ginny respiró hondo, se concentró un momento y luego levantó la varita y dijo:

  • Fugolosis - entonces de su varita salió el rayo de luz roja que transformó en un fénix, pero sintió un leve dolor en el brazo, pero no le prestó mucha atención, ya que lo único que miraba era como el rayo de luz estaba llegando a la antorcha, y de pronto vio como se desvaneció.

Entonces sintió un graznido y vio como una de las aves que sobrevolaba el castillo bajada rápidamente en dirección a Ginny, y de pronto se transformó en el ave de fuego que era y atacó a la chica. Ginny que sabía que eso pasaría lo eludió, y trató de atacarlo con un par de encantamientos aturdidores, pero no le hacían efectos.

  • Fugolosis – dijo nuevamente Ginny, pero no apuntando a la antorcha, sino al fénix que la estaba atacando, pero nuevamente el hechizo no salió bien, pero por lo menos le dio al fénix que quedó sin sentido.

Sabiendo lo que le esperaría si no hacía el hechizo de manera correcta, Ginny comenzó a concentrarse en utilizar su corriente mágica, entonces cuando pensó que estaba lista se paró, apunto su varita hacia la antorcha y entonces pronuncio el hechizo. Y nuevamente el rayo de luz rojo salió de la varita y no le dolió el brazo, por lo que estaba segura de que le había resultado.

Pero el hechizo de desvaneció antes de que llegara a su destino, por lo que fueron dos fénix los que descendieron para atacar a Ginny, pero ella apenas vio que su hechizo había fallado, se preparó para defenderse, claro que lo único que le serviría para defenderse de manera adecuada era la “invocación del fuego”, así que no esperó mucho tiempo y comenzó a atacar a los fénix, quienes eludían los ataques de la chica con mucha agilidad, entonces cuando estaban llegando donde ella, Ginny se arroja rápidamente al suelo y hace que los fénix pasaran de largo, se levantó y atacó a uno por la espalda, derribándolo, mientras que el otro se giró para volver a atacar a Ginny, pero la chica fue más hábil y después de hacer que el fénix pasara de largo lo derribo.

Algo cansada se sentó a pensar en porque no podía realizar correctamente el hechizo, meditó paso a paso las indicaciones que Harry le había dicho, y estaba segura de que las estaba haciendo a la perfección, pero también sabía que algo estaba faltando entonces pensó nuevamente en las palabras de Harry y recordó que le había comentado acerca del brillo del cristal, entonces Ginny sacó el de ella y no notó nada extraño y después de recordó las palabras de Ron, Hermione y Amanda.

“Entonces me concentré en hacer que el cristal me obedeciera y me entregara su poder, por lo que cuando lo logré realicé a la perfección el hechizo”.

Entonces comprendió también la palabra de Harry acerca que solo ella podría encontrar como dominar correctamente la corriente mágica y las demás condiciones necesarias para dominar el hechizo. Entonces comenzó a concentrarse nuevamente en su magia, haciéndola que se reuniese en el brazo que sostenía la varita, cuando se sintió lista puso todos sus pensamientos en al cristal de luz, sabiendo que este debería entregarle su poder y cuando se sintió nuevamente lista es que pronuncia el hechizo.

  • Fugolosis – y esta vez notó como el cristal brillaba con un hermoso tono rojo, como si se hubiese convertido en un rubí, y sintió más magia reunida en su brazo, y luego de eso notó que de la varita salía el rayo de luz rojo que se transformó en un fénix, y este llegó hasta la antorcha, la cual se prendió de inmediato.

Y desde la antorcha comenzó a salir la figura de una enorme fénix de fuego, y Ginny lo reconoció de inmediato como Argón, el espíritu del fuego, quien aparecía en su forma de ave e fuego, mientras que los fénix que estaban volando emiten su hermoso canto, que animaban el corazón de Ginny y después de unos segundo el enorme fénix recuperó su forma normal y aterrizó frente a la chica.

  • Bien hecho – dijo Argón – en verdad te felicito

  • Gracias – dijo ella – en verdad que me ha costado mucho, pero me alegro de haberlo conseguido.

  • Y yo me alegro de no haberme equivocado cuando te elegí - dijo Argón.

  • Ahora que ya dominó la invocación del fuego – dijo Ginny - ¿Qué pasará con Feralof?

  • Tiene que quedarse contigo – dijo Argón.

  • ¿Y en verdad quiere o solo lo hizo para ayudarme? – dijo Ginny

  • Las dos cosas – dijo Argón – ya que él se ofreció como voluntario, fue él quien te cargó cuando salieron del templo, y dijo que sintió una extraña sensación cuando te tocó.

  • ¿Algo extraño? – preguntó Ginny - ¿qué cosa?

  • Dijo que sintió una especie de conexión contigo –respondió Argón – por eso es que el se ofreció cuando supo que serías tú.

  • Ahora en verdad que tienes que preocuparte de él – dijo Argón – ya que su conexión es mucho más fuerte que lo común. Al igual que Falcore lo hizo con Harry – continuó Argón – Feralof te entregó parte de su poder, así que existe una gran conexión entre los dos, él sentirá todas tus preocupaciones y temores, alegrías y penas.

Así hablaron durante un buen rato, hasta que Argón dijo a Ginny que le había llegado la hora de que volviese a su mundo, por la que creo un portal que la dejó en la casa de los gritos, en donde ya la estaba esperando Harry y Dumblendore para que le contara como le había salido el hechizo, entonces se despidió de Argón atravesó el portal, sintiéndose muy feliz por lo que había logrado hacer.