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Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte. — capítulo 17

Se despertó muy tarde, pero con mucho animo, había olvidando completamente que ese día cumpliría la detención con Rockwood, pero en ese momento no le importó, solo el hecho de recordar que el día anterior había logrado conseguir uno de los horcrux, si bien no se había enfrentado a los desafíos de Voldemort, había que tenido que buscar a una persona solo teniendo sus iniciales.

Ahora tendría que ir a hablar con Dumblendore, ya que necesitaba que le indicase como era que él había logrado destruir el anillo, como de costumbre fue acompañado por Ron y Hermione, ya que aprovecharía de mostrarles el recuerdo de cómo Barcley había logrado conocer el secreto de Voldemort y de cómo había conseguido pasar por las pruebas de Voldemort.
  • Rockwood está muy molesta contigo – dijo McGonagall – dice que necesitas un castigo severo para que recuerdes el respeto a tus profesores.

  • Le comentó que estuve a punto de no volver a clases – dijo el chico

  • No se lo comenté – dijo ella – comprende que ella no sabe nada de tu participación en la orden, ni de que tienes una misión de Dumbledore

  • ¿Qué fue lo que le recomendó? – dijo Harry

  • Que pasaras toda la semana en detección con ella después de clases

  • Sabe que no puedo – dijo Harry – los lunes está lo de Moody, y precisamente este lunes iniciamos una nueva materia.

  • Le comenté acerca de otras cosas que haces – dijo McGonagall – y quiso saber que eran

  • ¿Supongo que no le contó?

  • Desde luego que no – dijo ella – más que mal solo pocos miembros de la orden saben que esta aprendiendo artes oscuras.

  • Lo mejor es que Harry hable con ella – dijo Hermione – le ofrezca disculpas.

  • Pero porque – dijo Harry – no creo que sea necesario, además parece tan empecinada en que cumpla con su detención

  • Pero entiéndela un poco Harry – dijo McGonagall – es profesora y uno de sus alumnos la está desautorizando, ni siquiera Parkinson y Zabini se atrevieron a hacerlo de nuevo.

  • Bueno – dijo Harry – cuando la vea me disculparé

  • Bien – dijo ella – creo que ahora querrán hablar con Dumbledore

  • Así es – dijo Harry

  • Entonces supongo que al fin terminaron su búsqueda

  • No – dijo Harry – recién la empezamos

  • ¡Que! – dijo ella – yo pensé que solo volverían cuando estuviesen listos.

  • Nunca dijimos eso – dijo el retrato de Dumbledore.

  • Entonces ¿seguirán saliendo?

  • Si – dijo Harry – solo espero que no tantas veces.

McGonagall se retiró, mientras que los chicos se sentaron y después de eso pidieron a Dobby que les trajera algo de beber, ya que sabían que esa conversación daría para largo, Dumbledore no decía nada, ya que había estado esperando ese momento desde que se había enterado de que Harry estaba saliendo del colegio, pensaba que demorarían mas, a él le tomó casi un año averiguar el paradero de uno de ellos.

  • Conseguimos el medallón – dijo Harry

  • Vaya –dijo Dumbledore – averiguaron quien era R.A.B

  • Si – dijo Hermione – era Romualdo Albus Barcley

  • ¡Él! – exclamó Dumbledore – jamás me lo hubiese imaginado

  • ¿Lo conoció?– preguntó Ron

  • Desde luego – dijo Dumbledore – estudió en Hogwarts, entró en el año que asumí la dirección del colegio, pero no era un chico muy brillante.

  • Se preparó demasiado – dijo Hermione – realizó una gran investigación

  • ¿Cómo se enteró de los horcruxes? – preguntó Dumbledore

  • Vio como Voldemort creaba uno – dijo Harry – es más vio como creaba exactamente el medallón, usando el asesinato de la señora Barcley.

  • Vivian – dijo Dumbledore – desde luego, el asesinato de un persona tan importante, no sé como fue que no me di cuenta.

  • Barcley había enfrentado a Voldemort, y esté lo inmovilizó – dijo Harry – así que vio claramente como Voldemort creaba el horcruxes, y el muy idiota se jacto de decir que ya tenía los cinco y que le faltaba uno.

  • Así que si son siete – dijo el director

  • ¿A quien habrá atacado para crea el último? – preguntó Ron

  • A Harry – dijo Dumbledore, dejando sorprendido a Ron – ya que si no les han comentado, Voldemort no eligió al azar ni los objetos ni las muertes para hacer sus horcrux.

  • Y como supo que Harry lo podía derrotar – dijo Hermione – se convirtió en el blanco perfecto para hacer el horcrux.

  • ¿Y que es lo que ocurrió? – preguntó Ron

  • Lo que supongo – dijo Dumbledore – es que trató de crear el Horcrux, pero no logró hacerlo, su espíritu no fue eliminado, pero por alguna extraña razón quedó en este mundo en forma de una especie de fantasma y así creó su sexto horcrux, ya que el séptimo debió ser el que residía en su cuerpo.

  • Volviendo a lo nuestro – dijo Harry – ahora que tenemos el medallón, ¿Cómo lo destruiremos?

  • Eso – dijo Dumbledore – para eso veras la segunda botella, pero te aconsejo que lo hagas después de las fiestas, ya que te mereces el descanso.

  • No tenemos tiempo – dijo Harry

  • Es que todavía no estas listo para el segundo recuerdo – dijo el director- comenzaste a leer el libro de detección de magia

  • Si – dijo Harry

  • ¿Has practicado?

  • No mucho – dijo Harry

  • Lo supuse – dijo el director - ¿y el de magia Blanca?

  • Ese ni lo he mirado –dijo Harry

  • Ves – comentó el director – ver el segundo de los recuerdos no te servirá de mucho si no aprendes un poco de los libros de magia blanca, y sobretodo del de detección de magia, el accidente con mi brazo se debió a que pasé por alto una de esas cosas.

  • Eso es lo que muestra el segundo recuerdo – dijo Harry - ¿muestra como fue que destruyó el anillo?

  • Así es – dijo el director – por eso es que necesito que descubras que clase de magia tiene el medallón

  • Un inefable dijo que se suponía que contenía al conocimiento de Slytherin – dijo Hermione

  • ¿El conocimiento de Slytherin? – preguntó Dumbledore

  • Algo así – dijo Ron – pero solo un descendiente directo lograría obtenerlo

  • ¿Qué sentiste cuando lo tocaste? – le preguntó a Harry

  • Nada – dijo el chico – la verdad que solo lo he tomado de la cadena, puesto que el solo hecho de acercarme hace que me duela la cicatriz.

  • Lo que indica claramente la presencia de una parte el alma de Voldemort – dijo Dumbledore – pero creo que quizás no te haga daño tocarlo

  • Pero yo no soy heredero de Slytherin – dijo Harry

  • No – dijo Dumbledore – pero estoy seguro que la magia del medallón, detecta a los que hablan parsel.

  • ¿Cree que puedo obtener el conocimiento de Slytherin? – preguntó Harry

  • ¿Por qué no? – respondió el director – mas que mal podría llegar a ser una ventaja, Slytherin si bien tenía la convicción de que la magia era solo para los sangre pura, nunca se vio inclinado por el uso de las artes oscuras, sin embargo las conocía muy bien.

  • Quiere decir que Slytherin no era un mago tenebroso – dijo Ron

  • Desde luego que no – dijo Dumbledore – si revisan los historiales se darán cuenta de que Slytherin y Gryffindor eran buenos amigos, según varios registros lo único que los dividió fue el hecho de que se aceptaran a hijos de muggles en el colegio.

  • Pero Slytherin dejó en el castillo un basilisco – dijo Harry

  • Bueno –dijo Dumbledore – supongo que eso fue en venganza por que no lo hicieron caso, pero toda una generación de descendientes de su familia asistió a Hogwarts, claro que en ciertas líneas se alejaban un poco del colegio y estudiaban en Drumstang.

  • Bien, dijo Harry – en ese caso, leeré el libro de detección de magia y después tocaré el medallón, así le buscaré todos los rastros de magia que tenga.

  • Bien – dijo el director – ahora debo pedirte que escondas muy bien el horcrux.

  • ¿Dónde lo puedo dejar? – preguntó Harry

  • Creo que con el pensadero – dijo Dumbledore – por lo menos hasta que domines algunos de los hechizos de seguridad del libro de magia blanca.

  • Iré por él – dijo Harry – ya que Ron y Hermione se quedarán viendo el recuerdo que tengo de la mente del señor Barcley.

  • Entones apurarte –dijo Dumbledore.

Harry sacó el pensadero y después de eso se puso su varita en la cabeza y comenzó a extraer el recuerdo que querían ver sus amigos, vio como ellos se acomodaban para empezar a verlos, mientras que él se dirigió rápidamente a su cuarto, para sacar el horcrux.

Todos en la sala lo quedaron mirando, ya que entró corriendo a la sala común, y se preguntaban que es lo que ocurría, ya que después lo vieron salir corriendo con algo en su mano, pero no lograron ver que sélo que era. Los que estaban en el ED se preguntaban como les habría ido en su búsqueda, y si por fin les contarían.

Llegó nuevamente al despacho, y le enseño el medallón a Dumblendore, esté solo sonreía, Harry todavía no lo había tocado, no por lo menos directamente, ya que el dolor de la cicatriz le hacía mantenerlo lo más alejado de él que pudiese, y por eso es que lo tomaba de la cadena.

  • Ahora – dijo el director – concéntrate en aprender el método de detección de magia

  • ¿Cree que de esa manera averiguaremos que hechizo tiene? – preguntó Harry

  • Eso espero – dijo el director – así por lo menos iremos anulando uno a uno las defensas y finalmente lo podrás destruir.

Se retiraron del despacho y Harry se dirigió al despacho de Rockwood, ya que como le había comenta do Hermione, tenía que tratar de hacer que la profesora no siguiera enojada con él, ya que en algún momento podrían necesitar su ayuda, se detuvo frente a la puerta, y recordó que siempre había visitado ese despacho cuando estaba alguno de los otros profesores, sonrió levemente y llamó a la puerta

  • Adelante – escucho la voz de Rockwood

  • Permiso – dijo Harry – buenas tardes profesora Rockwood

  • Señor Potter – dijo ella de manera sarcástica - ¿a que debo el honor de esta visita?

  • Vine a pedirle disculpa por haber faltado nuevamente a la detención – dijo el chico

  • ¿Qué le hace pensar que aceptaré sus disculpas?

  • Nada – dijo Harry – pero pensé que sería peor si no lo hacía

  • Sabe que me ha dejado en ridículo ya dos veces con esta – dijo ella

  • Yo no la he dejado en ridículo – dijo Harry

  • Claro que lo has hecho – dijo ella – todos lo profesores saben que no has asistido a mis detenciones, y los alumnos tambien, ¿Qué crees que piensen ellos de mi?

  • Nada – dijo el chico – ya que por lo menos los maestros saben que este año casi no vuelvo al colegio

  • ¡Que! – exclamó ella

  • Que hasta un día antes del inicio de clases yo tenía pensado no volver al castillo

  • Por eso es que sales cuando quieres – dijo ella – por eso es que tienes permiso especial para ir i venir a tu antojo en el castillo, así que por eso es que tienes permiso para usar la sección prohibida a tu antojo.

  • Si – dijo el chico – pero lo de la sección prohibida no lo sabía

  • Y por eso es que tiene clases especiales de runas – siguió diciendo ella

  • Eso fue un encargo de Dumbledore – dijo Harry – ni yo comprendo porque quiso eso.

  • Bien – dijo ella – ¿puedes contarme que es lo que haces cuando sales?

  • No – dijo Harry sonriendo – es algo que solo Dumbledore y yo sabemos

  • Me lo imaginé – dijo ella – pero al menos puedes decirme ¿Por qué no puedes cumplir tu detención el lunes?

  • Es por una clase especial que tomo – dijo Harry

  • Apuesto que estas aprendiendo artes oscuras – dijo ella

  • ¿Cómo adivinó?

  • Es sencillo – dijo ella – yo soy tu profesora de defensa contra las artes oscuras, y he comprobado tu facilidad para aprender los métodos de defensa, eso quiere decir que serías bueno haciendo artes oscuras, además que en algún momento tienes que aprender alanzar maldiciones, no siempre puedes atacar a aturdir.

  • Bueno – dijo el chico – ya sabe lo que hago los lunes

  • ¿Quién te enseña? – preguntó ella

  • Alastor Moody – dijo Harry

  • Buen maestro – dijo ella – cuando estuve en el ministerio ingles no había mejor auror que él.

  • Entonces – dijo Harry – ¿me va disculpar por haber faltado a su detención?

  • Solo después de escuchar la manera que tienes de recompensar las dos veces que has faltado –dijo ella

  • Que le parece detención durante toda la semana – dijo el chico – desde el martes hasta el viernes.

  • Cuatro días a cambio de uno – dijo ella- ¿cumplirías?

  • Siempre y cuando no se presente algo con respecto a mi asunto con Dumbledore

  • La verdad es que si no acepto ahora, no creo que vengas a mis detenciones los días sábado

  • Eso quiere decir que acepta tenerme en detención el resto de los días – comentó Harry

  • Está bien – dijo ella – pero no se te ocurra dejarme plantada.

  • No lo haré, nos vemos el martes.

Después de salir del despacho de Rockwood, Harry se dirigió al salón del requerimiento, ya que tenía que ver a Feralof, pasó casi toda la tarde tratando de hacer que Feralof le obedeciera, pero al parecer solo quería jugar, y en la noche, cuando se fue a la sala común, recordó lo del libro de detección de magia y comenzó a leerlo. La verdad que el libro era un poco más fácil, por lo menos lo de los hechizos de detección de magia sencilla, ya que al perecer los de magia avanzada requerían un nivel de concentración un poco más avanzado.

El lunes, durante el desayuno, la profesora Mcgonagall comentó que durante la fiestas de navidad, por petición del consejo escolar y varios de los padres de los alumnos, el colegio seguiría abierto, por lo que todos los alumnos se quedarían, y como era una fecha especial habían quedado en de realizar una fiesta de navidad, el día veinticinco de Diciembre, y que no sería obligación el uso de túnicas de galas, pero en lo posible fuesen todos presentables. Entonces una seria de murmullos comenzó a sentirse en el salón, especialmente por partes de los chicos, varios de los cuales se tendrían que armar de valor para conseguir pareja
  • ¡Un baile! – dijo Hermione - ¿Cómo se les ocurre hacer un baile?

  • Es un poco para subir la moral de los demás – dijo Ginny – más que mal la mayoría de los alumnos no saben nada de sus familias, y vez como aparecen los ataques de mortifagos en las noticias.

  • Pero tenemos cosas más importantes que hacer – dijo Hermione

  • Un poco de distracción no nos hará mal – dijo Harry

  • Claro – dijo Ron – como tu estas con Ginny no tendrás que pedirle a nadie que sea tu pareja

  • Pero si tu quieres – dijo Harry – no tendrás problemas en conseguir una, solo tienes que pedírselo y ya.

  • Ni que fuese tan sencillo – dijo Ron

  • No lo sabrás si no le preguntas – contestó Ginny

  • Lavender querrá ir contigo – dijo Hermione – no sé por que te preocupas tanto

  • No es con ella con quien quiero ir – dijo Ron

  • ¿Con quien quieres ir? – preguntó Hermione mirando al chico a los ojos

Pero Ron no alcanzó a contestar, ya que el resto de los chicos de Gryffindor, comenzó a preguntarles cuando volverían a juntarse para entrenar, ya que Harry les había comentado de las detención con Rockwood, después de eso se fueron a clases, por lo que el tema de la pareja de Ron había quedado zanjada.

Tampoco hablaron durante la cena, ya que estaban más preocupado de las clases de

Moody que de cualquier otra cosa, mas que mal ese día darían inicio al aprendizaje de la maldición imperius, la que según Moody deberían dominar en menos de un mes, ya que el nivel de concentración era muy parecido al de las maldición ingestetum, además que Moody les comentó que tendrían que avanzar un poco más rápido.

  • Demoramos mucho en la maldición ingestetum – dijo Moody – claro que ahora sé que la manejan a la perfección.

  • Pero la hemos practicado durante casi tres meses – dijo Harry – es lógico que la dominemos a la perfección.

  • Aun así estamos atrasados – dijo moody – queda medio año y tenemos que ver lo que son las maldiciones de tortura y lo que son las maldiciones asesinas.

  • Entonces comencemos – dijo Harry.

Realizar la maldición imperius era algo más complicado que crea un par de ilusiones, claro que también no les costó dominar la parte básica de la maldición, que era la de estar preparados para sentir una seria de emociones ajenas, que se supone que marca el inicio de una maldición imperius y para evitar ser afectado tenían que tener la mente en blanco, cosa que no les costaba debido a su preparación para la legelimancia.

  • Vamos – dijo Moody – una vez más

  • Imperius – dijeron los chicos al mismo tiempo, viendo que de sus varitas salían unas chipas de color amarillo

  • Otra vez – dijo Moody – recuerden que tienen que estar concentrados

  • Imperius

Se retiraron muy cansados, Harry sin embargo seguía leyendo el libro de Dumbledore acerca de la detección de magia, claro que como todos los hechizos que estaba aprendiendo, lo más este tipo de magia necesitaba realmente mucha concentración, por lo que el chico decidió descansar un momento, pero se quedó profundamente dormido, ya que realmente era muy entrada la noche.

Al otro día despertó muy cansado, y recordó que esa noche tendría que cumplir con la primera de las detenciones con las que se había comprometido, de las cuales se estaba arrepintiendo al saber que podría aprovechar esas horas para seguir practicando, además, como se los recordó Ginny, tendrían que comenzar a practicar la oclumencia, ya que ese era el motivo principal del que hubiesen practicado la legelimancia.


Después del día de clases, especialmente duro, ya que Slughorn les había hecho comenzar con una poción extremadamente difícil, y que era una poción reconstituyente los huesos fracturados (no es la que tomó en segundo año), mientras que Flitwitck les dio mucha tarea acerca de los encantamientos para mover objetos, y sin pasar por alto que en las clases de runas antiguas estaban repasando la materia que debieron ver cuando estaban en cuarto año. Finalmente se dirige al salón de defensa contra las artes oscura para comenzar con la detención.
  • Que bueno que vino – dijo Rockwood – pensé que no lo haría

  • En un momento pensé no hacerlo – dijo Harry – pero recordé que habíamos hecho un trato.

  • Por lo menos vino – dijo ella – es un buen comienzo

  • ¿Qué es lo que tengo que hacer? – preguntó Harry

  • Veamos – dijo ella – sé de muy buena fuente que eres bueno en defensa contra las artes oscuras, y en clases has corroborado eso.

  • ¿Y que tiene que ver eso? – preguntó Harry

  • Simple – dijo ella – ya que a mi no me gusta revisar las pruebas de los alumnos de primer y segundo año.

  • ¿No pretenderá que yo las revise? – dijo el chico

  • ¿Por qué no? – dijo ella – mas que mal deberías saber todo acerca de esos cursos

  • Pero como sabrá que tengo un buen criterio – dijo el chico

  • Es sencillo – dijo ella – cuando tengas una duda o algún problema solo me preguntas

  • En ese caso – dijo Harry – no veo el problema.

Comenzó con la revisión de los trabajos de los chicos de primer año, Harry no creía que le estuviese resultando tan censillo la revisión, ya que no le costaba trabajo revisar y corregir los errores de los chicos, vio que Rockwood les estaba enseñando algunas cosas que Quirrell no les había enseñado, pero que Lupín les había hecho repasar.

No sé dio cuenta cuado llegó la hora de retirarse, llegó nuevamente a la sala común y termino de hacer un par de trabajo de runas, para después juntarse un rato con Ginny, pues tenía que aprovechar cualquier instante para poder estar con ella, mas que mal era su novia, como se lo recordaba cada vez que la dejaba un buen tiempo sola.

  • Sabes que no es apropósito – decía Harry

  • Si sigues en esa creo que te abandonaré – decía Ginny

  • No puedes hacerme eso, más que mal solo volví al colegio para estar contigo.

  • Pero ni aun así me dedicas mucho tiempo

  • Es que tengo mucho que hacer – dijo Harry – y tu misma has visto lo ocupado que estoy.

  • Todavía no me pides que vayamos al baile junto

  • Daba por hecho que sería mi pareja

  • Pero sabes que para mi todos esos detalles que tu consideras obvios son importantes – dijo Ginny

  • Si es lo que quieres – dijo Harry - ¿quieres ir al baile conmigo?

  • No lo sé – dijo ella – con esa manera de pedírmelo pareciera que te estoy obligando.

  • ¿Cómo quieres que te lo pida?

  • No sé – dijo ella – de una manera un poco más romántica

  • Sabes que no soy bueno para esas cosas – dijo Harry – no se me da eso de hablar.

  • Lo sé – dijo ella abrazándolo – pero podrías tratar.

Ginny comenzó a besar a Harry, pero no pudieron estar mucho tiempo, ya que acababan de entrar en la salsa común Ron y Hermione, que al parecer nuevamente estaban discutiendo por algo, cosa que Harry ni Ginny supieron que era, porque en ese momento cada uno de ellos subió a su habitación y cerró la puerta muy fuerte, Harry entonces miró hacia la puerta para ver quien más venía entrando y vio que Neville venía un poco nervioso.

  • ¿Qué pasa Neville? – preguntó Harry

  • Nada – dijo el chico – solo que venía detrás de Ron y Hermione y como venían discutiendo pensé que comenzarían a lanzarse maldiciones

  • ¿Por qué discutían? – dijo Ginny

  • Al parecer – dijo Neville – un chico de quinto de Hufflepuff trató de invitar a Hermione al baile

  • ¿Qué le dijo ella? – preguntó Harry

  • Nada – dijo Neville – ya que Ron fue el que le dijo al chico que ella ya no querría ir con él.

  • Claro – dijo Ginny – y por eso se enojó

  • Supongo – contestó Neville

  • Será mejor que vayas a hablar con Hermione – dijo Harry a Ginny – mientras que yo iré a ver a Ron

  • Ese par – dijo la chica levantándose de las piernas de Harry – cuando se dirán lo que sienten.

Harry subió al cuarto, y comprobó que Seammus y Dean no estaba en el, así que se dirigió a la cama de Ron y vio que su amigo estaba sentado encima de ella, al parecer todavía bastante enojado, claro que trató de disimularlo cuando vio que Harry se estaba acercando, Harry sin embargo, se acercó a Ron y se sentó a su lado, sin decir una palabra, ya que no sabía exactamente que era lo que tenía que decir en esa circunstancia.

  • ¿Por qué discutieron ahora? – preguntó Harry tratando de parecer que no sabía el motivo

  • Una estupidez mía – dijo Ron

  • ¿Qué hiciste?

  • Es que estaba por pedirle que fuese al baile conmigo – dijo Ron – cuando llegó un chico de Hufflepuff y se lo pidió

  • ¿Qué dijo ella?

  • Nada – contestó Ron – ya que yo largue al chico de inmediato

  • Y por eso se enojó

  • Si – dijo él – me dijo que yo no era nadie para estar contestando por ella y que ella era libre de aceptar a quien ella quisiera.

  • ¿Qué le contestaste? – dijo Harry

  • La vedad que nada – dijo el chico – y es por eso que esta más enojada

  • Vamos Ron – dijo Harry – voy a ser sincero

  • ¿Cómo es eso que vas a ser sincero?

  • Sé que te gusta Hermione desde hace mucho tiempo

  • ¿Cómo se te ocurre? – dijo Ron

  • No me vengas a mentir a mi – dijo el Harry – no necesito de la legelimancia para darme cuenta, ¿y sabes que es lo peor?

  • ¿Qué cosa? – preguntó Ron

  • Que tú le gustas a Hermione – dijo Harry sabiendo que eso podría ser al empujón que su amigo necesitaba.

  • Eso no es cierto – dijo Ron – si así hubiese sido no habría ido al baile del torneo de los tres magos con Krum, ni el año pasado hubiese ido a la fiesta de Slughorn con McGallen.

  • Recuerda que después del baile del torneo te dijo que para la próxima la invitaras antes y no como último recurso, además recuerda que ella te había invitado a ti a la fiesta de Slughorn.

  • Yo solo digo lo que todos saben – dijo Harry – además que si no estuviese enamorada de ti, no se pondría celosa cada vez que miras a otra chica.

  • Pero ¿Cómo se lo digo? – preguntó Ron

  • Ahí si que me pillaste – dijo Harry – sabes que no soy bueno para estas cosas, a Cho y a Ginny solo las besé y se ahí las cosas se dieron.

  • No me sirve mucho ese consejo – dijo Ron – Hermione no se dejará besar así de fácil

  • No lo creas – dijo Harry – solo tienes que buscar el lugar y el momento apropiados y veras que las cosas solas se darán.

  • Así lo espero – dijo Ron

  • No lo dudo – dijo Harry

Después de eso llegaron a la habitación, Neville, Seammus y Dean, los últimos dos todavía se preguntaban que era lo que había pasado, ya que se acababan de enterar de la nueva discusión de Ron y Hermione, claro que no averiguaron nada, ya que Ron cerró las cortinas de la cama y Harry se fue a acostar.

La semana pasó volando, Harry estaba a punto de terminar con las detenciones de Rockwood, por lo que junto con Ron y Hermione podrían seguir practicando lo que era la oclumencia, ya que no lo harían mientras no estuviesen los cuatro juntos, mientras que los miembros del ED estaban esperando para retomar las clases, ya que querían averiguar que tenía de útil la búsqueda que Harry les había pedido hacer.

Las clases terminaron ese viernes, junto con el término de las detenciones de Harry, lo que indicaba que solo quedaba una semana para el baile de navidad, y por lo que Harry sabía, Ron no había invitado aún a Hermione, Harry regularmente le preguntaba su amigo, pero este solo contestaba que aun no había encontrado el momento apropiado, por lo que en un intento desesperado Harry decidió ir a hablar con Hermione al otro día, quien pese a ser sábado estaba en la biblioteca.

  • ¿Cómo estas? – dijo Harry entrando en la biblioteca

  • Con muchos deberes – dijo ella – quiero dejar esto listo para no preocuparme de nada durante las vacaciones

  • ¿Con quien vas a ir al baile? – preguntó Harry

  • No lo sé – dijo ella – nadie me lo ha pedido

  • ¿Qué hay del chico de quinto y de Smith?

  • Ellos – dijo Hermione – el de quieto es muy chico para mi, además que Ron se encargó de espantarlo, y ni hablar de Smith, no lo soporto.

  • ¿Y no has pensado en Ron?

  • ¡Que! – exclamó ella - ¿Cómo se te ocurre que voy a ir con él?

  • Porque te gusta – dijo Harry, mirando a Hermione y viendo que ella quedaba totalmente sorprendida

  • ¿Cómo es que crees eso? –dijo ella volviendo a su tono normal

  • Vamos Hermione, te conozco hace siete años, te he visto como miras a Ron, he visto lo que eres capaz de hacer por él y las formas que tienes de vengarte cuando estaba con Lavender

  • Pero eso no quiere decir que me guste – dijo ella

  • Pero yo sé que te gusta – dijo Harry – y si te interesa saber, tú tambien le gustas.

  • No me mientas – dijo ella – no es gracioso

  • No te miento – dijo Harry – porque crees que alejó al chico quinto.

  • ¿Por qué entonces no me ha invitado al baile? – dijo ella

  • Será porque no encuentra el momento propicio – dijo Harry

  • ¿esperas que yo lo invite? – preguntó ella

  • Si no queda de otra – dijo Harry

  • Si lo hago – dijo ella – todos sabrán que yo soy la interesada en él, y no él en mi

  • Entonces deja buscar un instante para que estén ustedes dos solos.

Se retiró de la biblioteca y después se dirigió a la sala del requerimiento, ya que tenía que ver un instante a Feralof, quien parecía crecer a un ritmo sorprendente y ya era capaza de aparecer donde Harry le indicase, es más, Harry una vez probó el llamarlo desde su habitación, y comprobó que el animal llegó a su lado rápidamente, por lo que ahora sabía que en cualquier momento podría llamar a Feralof para que estuviese a su lado.

Ginny, Ron y Hermione llegaron a la sala del requisito a la hora acostumbrada para las prácticas de oclumencia, las que habían retomado ya que al haber dominado la legelimancia podían prácticas de manera correcta.


El libro indicaba que todo lo que le había enseñado Snape era cierto, que para dominar la oclumencia era necesario tener un total control de sus emociones, cosa que para Harry era muy difícil, y al parecer para el resto de sus amigos también, ya que ninguno de ellos ponían mucha resistencia al uso de la legelimancia.


Fue en ese momento en que Harry vio que era la oportunidad de que Ron y Hermione estuviesen solos, y cuando le tocó el turno de que Ginny tratara de entrar en su mente, se concentró en las imagen de él y Hermione conversando, esperando que Ginny comprendiese que tenían que dejar solos a Ron y Hermione, después de un instante fue que Ginny dijo:
  • Creo que es suficiente para mí por hoy, me duele un poco la cabeza.

  • Te acompaño a la enfermería – dijo Harry

  • Está bien – dijo ella.

  • Nos vemos en la sala común – le dijo Harry a sus amigos cerrándoles un ojo.

Harry y Ginny caminaron lentamente en dirección a la sala común, esperando que Ron y Hermione arreglaran sus problemas de una vez por todas, si no lo hacían ahí, Harry no sabía que más podría hacer, esperaba que todo estuviese bien, llegó a la sala común y se dirigió a uno de los asientos cerca de la chimenea, y Ginny se sentó en sus piernas. No pasaron ni media hora cuando vieron llegar a sus amigos, ninguno de ellos daba señales de nada, y cada uno se dirigió a su habitación.

  • ¿Qué habrá ocurrido? – preguntó Ginny

  • No lo sé – dijo Harry – pero lo averiguaré

    Harry se levantó y se dirigió a su cuarto, para habar con Ron, entró en la habitación y se dirigió a la cama de Ron, quien se notaba que estaba sentado en ella, pero como estaba oscura no se veía la expresión de su rostro, entonces llegó Harry, sacó su varita y encendió un poco la habitación.

  • ¿Cómo te fue? – Preguntó Harry - ¿se lo pediste?

  • ¿Por qué piensas que se lo pediría?

  • Porque era el mejor momento – dijo Harry – estabas solo con ella y no había nadie que los molestara.

  • Sabía que lo habías hecho a propósito – dijo Ron

  • ¿Y Hermione? – preguntó Harry

  • Ella tambien se dio cuenta – dijo Ron – ella hizo el comentario de que tu querías dejaros solo.

  • ¿Y? – preguntó Harry

  • La verdad es que me puse muy nervioso, no sabía como empezar y estaba callado, sin saber que decir, por lo que Hermione me propuso volver a la sala común

  • ¿Y que más?

  • Yo acepté – dijo Ron y caminamos a la salida de la habitación, lleguemos juntos a la puerta y entonces la miré a los ojos.

  • ¿Trataste de usar la legelimancia en ella?

  • Claro que no – dijo Ron – ella se habría dado cuenta

  • ¿Pero se lo pediste o no?

  • Ya llegó al punto – dijo Ron – te dije que la estaba mirando a los ojos, entonces no sé porque me acerque a ella.

  • ¿Y?

  • La besé – dijo Ron sonriendo ampliamente – no sé porque pero le tomé su rostro y la besé.

  • ¿No te rechazó?

  • No – dijo Ron – y te debo decir que los besos de ella son mucho mejor que los de Lavender.

  • ¿Entonces vas con ella al baile?

  • Supongo – dijo Ron – en realidad no se lo pedí

  • Pero la besaste – dijo Harry – no hablaron de nada después de eso.

  • No – dijo el chico – solo vinimos a la sala común, no nos dijimos nada, yo estaba esperando que ella diera alguna señal de aceptarme.

  • Si será – dijo Harry – tú eres el hombre, ella está esperando que tú le digas algo, que tú la invites al baile.

Hablaron un buen rato acerca de lo que Ron tendría que hacer, hasta que llegaron el resto de sus compañeros de habitación, todos parecían realmente alegres y venían riendo, por lo que la atención de Harry y Ron se desvió a averiguar el motivo que tenían los chicos para reír, por lo que Dean comenzó a hablar.

  • La verdad es que estamos contentos porque los tres conseguimos parejas

  • ¿Con quienes van? – preguntó Ron

  • Seammus va con Parvarti – dijo Neville

  • Y Dean con Lavender - dijo Seammus

  • ¿Y tu Neville? – preguntó Harry

  • Con Luna Lovegood – dijo el chico por lo bajo

  • Con Luna – dijo Harry - te felicito, en verdad es ella es una agradable compañía

  • Se me olvidaba que la habías invitado a la fiesta de Slughorn del año pasado – dijo Dean

  • Si – dijo Harry – y por eso te digo que es una gran compañera, es muy directa y es agradable hablar con ella, además que siempre te hace reír con sus comentarios.

  • Sin contar el hecho de que es atractiva – dijo Seammus

  • Ahora le están echando el ojo a Luna – dijo Ron

  • Y no somos los únicos – dijo el chico – ella rechazó a la mitad de los chicos del ED que la invitó a la fiesta, es más había rechazado a todos los que la habían invitado.

  • Hablando del baile – dijo Dean a Ron - ¿Cuándo le vas a pedir a Hermione que se tu pareja?

  • ¿Cómo es que sabes eso? – preguntó Ron

  • Se te nota demasiado – dijo Seammus - sobretodo después de que le alejaste a la mayoría de sus pretendientes.

  • Pero aun hay varios que la quieren invitar – dijo Neville.

Finalmente, y después de una larga conversación acerca de las chicas de Hogwarts, en las que claramente Ginny era considerada una de las más bellas del colegio, todos se retiraron a dormir, más que mal recién habían iniciado las vacaciones y ellos aun estaban un poco cansados por todos los deberes que habían tenido hasta esa fecha.

Al otro día, y después de los comentarios del resto de sus compañeros, Ron se animó y lo primero que hizo en la mañana fue buscar a Hermione, que para variar estaba en la biblioteca, por lo que le pidió que lo acompañara a dar una vuelta, y ella no se hizo de rogar y salió con Ron en dirección al algo. Harry no los podía observar con el mapa, ya que McGonagall no había hecho la copia, y si no fuera porque a él no le gustaría que le hicieran eso, fue que no los siguió con su capa invisible.


Y para evitar la tentación, Harry sacó el libro de detección de magia y siguió con su lectura, la que en realidad era magia muy avanzada, por lo que le estaba costando trabajo entenderla, aun así por lo menos estaba practicando los hechizos sencillo de detección, uno de ellos era el priori incantatem el hechizo de encantamiento invertido, el cual ya tenía muy avanzado. Ya cerca de la hora del almuerzo, fue cuando Ron y Hermione llegaron a la sala común y Harry se dio cuenta de que venían tomados de la mano.


La semana pasó volando, todo el colegio se enteró de que Ron y Hermione estaban juntos, todos lo miembros del ED los felicitaban, ya que al parecer todos sabían que los chicos se gustaban, así que todo estaba saliendo bien, claro que fuera del colegio, las cosas no eran así, ya que los mortifagos estaban atacando por todas partes y en todos los países de Europa.


El viernes, Harry se despertó temprano, y fue al baño, cuando salió recordó que era navidad, por lo que miró su cama y vio que estaba sus regalos, se dirigió a su cama para empezar a abrirlos, uno de ellos resultó ser un hermoso collar con una placa, era algo para Feralof, tambien estaba el suéter tejido por la señora Weasley y por fin el mapa del merodeador, por lo que supuso que McGonagall había conseguido hacer la copia.
  • Que temprano te despertaste – dijo neville

  • Parece que no soy el único – dijo Harry

  • La verdad es que me acostumbré a hacerlo – dijo Neville – además así puedo abrir los regalos

  • ¿Regalos? – dio Dean bostezando – ya llegaron los regalos

Así que en un momento todos los chicos habían despertado, por lo que de inmediato estaban abriendo sus regalos, Harry sin embargo, ya los había abierto, por lo que se dedicó a miera los regalos de los demás, hasta que Dean se acercó a su cama para ver que era lo que había recibido Harry, y lo primero que vio fue el collar de Feralof

  • ¿Para que quiere un collar de mascota? – dijo Dean – no me digas que es el regalo de Ginny

  • Claro que no – dijo Harry – me lo dio Hagrid

  • No creo que le quede a tu lechuza – dijo Seammus

  • No es para la lechuza – dijo Dean – es para ¿Quién es Feralof?

  • Nadie – dijo Harry, pero ya era tarde, ya que un leve “plint” indicaba la aparición de Feralof en la habitación

De inmediato Dean, Seammus y Neville tomaron sus varitas y apuntaron al animal, mientras que Harry se ponía delante de Feralof para evitar que le hicieran daño, entonces al ver que el animal no era peligroso y que no los atacaría los tres bajaron sus varitas y se acercaron lentamente al animal, quien en ese momento estaba en la cama de Harry esperando que el chico le hiciera cariño.

  • ¿Qué es eso? – preguntó Dean

  • Un lupus ferox – dijo Seammus – un animal realmente raro de encontrar ¿de donde los sacaste?

  • Hagrid me lo regaló – dijo Harry

  • Y lo cuidas en la sala del requisito – dijo Neville – en eso la tienes ocupada todo el día

  • Si – dijo Harry – pero necesito que guarden el secreto

  • Está bien – dijeron los tres.

Después de eso bajaron a desayunar, supieron que no habría almuerzo ya que al parecer habría una cena especial, por lo que Ron aprovecho de comer más de lo acostumbrado durante el desayuno, después de eso Ron y Hermione decidieron caminar un momento por los jardines del castillo, mientras que Harry aprovecharía de estar con Ginny, quien estaba muy cariñosa con el chico.

Ya cerca de la cinco, Ginny le dijo a Harry que se iría a arreglar, cosa que extrañó a Harry, ya que aun quedaban cerca de cuatro horas para el inicio de la comida, pero cuando llegó a la sala común se dio cuenta de que no era el único que estaba de vuelta, la mayoría de sus compañeros estaban reunidos, y curiosamente ninguna de las chicas de la casa de Gryffindor estaba en la sala común, lo que hizo suponer a Harry que todas estaba arreglándose.

  • Va – dijo Ron – ni que se fueran a demorar cuatro horas

  • Yo creo que si – dijo Harry – recuerda que para la boda de Bill estuvieron casi toda la tarde.

  • No sé que tanto tiene que hacerse – dijo Dean – si ya las invitamos, no necesitan impresionar a nadir mas.

Ya cerca de las siete los chicos decidieron subir a cambiarse, ya que antes querían darse una ducha, y querían hacerlo calmadamente, y no estar a ultima hora, como era su costumbre, además que Harry tendría que elegir que ponerse, mas que mal no era un baile de gala, pero tampoco quería ir desarreglado, y lo mismo parecía pensar el resto de los chicos, que habían dejado para última hora la elección de la ropa.

Ya cuando faltaba cerca de media hora para el inicio del baile, Harry y los chicos de Gryffindor bajaron para reunirse con sus respectivas parejas, Neville sin embargo se dirigió al Hall del castillo, donde se juntaría con Luna, por lo que no espero a sus compañeros. En la sala común todos los hombres esperaban que las chicas bajasen, al parecer ninguna de ellas lo había hecho.

Ya solo cuando quedaban unos quince minutos, comienzan a salir las chicas de sus respectivas habitaciones, al parecer todas se habían preocupado de vestirse los mejor que pudo, y en realidad que la mayoría lucia bastante bien, pero Harry solo estaba esperando que Ginny bajase, claro que antes vio bajando a Lavender y Parvarti, ambas chicas lucían muy bellas con sus túnicas, detrás de ella bajó Hermione, dejando a varios de los presente con la boca abierta, ya que lucia hermosísima, el mas embobado era Ron.

Pero Ginny era la que se había robado las miradas de todos los presentes, a la vista de Harry ni siquiera un ángel habría sido tan hermosa, llevaba puesta una túnica blanca, con un pequeño escote, mientras que su pelo estaba suelto, se había maquillado levemente, ocultando las pecas de su cara, sus ojos estaban levemente delineados, por lo que resaltaban el color marrón.

  • Te ves hermosa – dijo Harry

  • Gracias – dijo ella – solo me arreglé para ti

  • Para mi siempre serás la más hermosa – dijo Harry

  • Ves que puedes decir cosas bellas cuando te lo propones – dijo Ginny abrazando a Harry y dándole un beso.

  • Ya basta los dos – dijo Ron – será mejor que nos vayamos para que agarremos buenos lugares.

Bajaron todos juntos, y se encontraron con que la entrada al comedor estaba repleta de alumnos, al parecer todavía no abrían las puertas, entonces a las ocho en punto las puertas del gran salón reabrieron y todos empezaron a entrar, Harry vio que había mesas para diez personas, por lo que comenzaron a buscar una donde poder sentarse con ron y Hermione, por suerte para ellos Neville ya estaba en una de ellas con Luna, por lo que de inmediato sea acercaron para asentarse con ellos.

Al rato se les unieron Ron y Hermione, quienes al parecer también habían estado buscado una mesa para sentarse junto con sus amigos, finalmente llegaron Dean y Seammus con Lavender y Parvarti, por lo que todos los chicos de séptimo año de Gryffindor estaba en la misma mesa, por lo que comenzaron a mirar al resto de mesas, para ver quienes estaban en ellas.

Resultó grato saber que la mayoría de los miembros del ED estaban reunidos alrededor de la mesa de Harry, claro que también comprobó que un par de mesas más allá estaban sentados los chicos de Slytherin, todos sentados en mesas en uno de los rincones del salón, pero eso ya no era algo que pudiese parecer importante, por lo menos para la mayoría de los chicos del colegio.

  • Aun no notamos que están rompiendo las normas del colegio – dijo Dean

  • Los tenemos en constante vigilancia – dijo Lavender

  • Porque mejor no hablamos de otra cosa que no sea el ED – dijo Luna – mas que mal un poco de distracción no nos hace mal

  • Luna tiene razón – dijo Harry – dejemos los temas del ED para la próxima reunión.

  • Solo una última cosa – dijo Neville

  • ¿Qué cosa? – preguntó Harry

  • ¿Cuándo será la próxima reunión?

  • Creo que será el martes o el miércoles, eso dependerá de cómo se den las cosas

En eso hicieron el ingreso al salón los profesores, con McGonagall a la cabeza, y seguida de Flitwitck, Slughorn, Sinistra y Sprout, los jefes casas, y finalmente el resto de los profesores del colegio, incluidos Flinch, la enfermera Madame Pompfrey y la señora Prince, ellos se situaron en sus respectivos asientos, en la única mesa que no se había modificado, la de los profesores.

  • Buenos estimados alumnos – dijo la profesora McGonagall – espero que la celebración sea de su agrado, en verdad que espero que disfruten de esta velada.

Seguido a eso se sentó y en las mesas cada uno de los chicos comenzó a pedir lo que deseaba, ya que en la mesa habían unas cartas con los platos que estaban disponibles esa noche, Harry de inmediato recordó la cena de navidad de cuarto año, el año en que se realizó el torneo, en el que habían utilizado el mismo me todo para comer, ese año había marcado a Harry, ese año había comenzado todo de nuevo.

  • Igual que en el torneo – dijo Dean

  • Ya van tres años de eso – dijo Seammus

  • Y han pasado muchas cosas desde entonces – dijo Lavender

  • Ese año fue el retorno de Voldemort – dijo Harry – no es un recuerdo muy agradable

  • Lo sabemos – dijo Ron – Ahora solo tenemos que preocuparnos por seguir adelante

  • Y buscar la forma de defendernos.

La verdad era que pese que se habían propuesto no hablar del tema de Voldemort y los mortifagos, Había algo que siempre los hacía recordarlos, por mínimo que pareciera cualquier comentario que se hacía, algunos de los chicos de la mesa lo asociaba rápidamente con el tema de los magos oscuros.

Finalmente, la cena termino, y McGonagall anuncio el inicio del baile, entonces una gran radio apareció en el salón, todos los chicos se levantaron de sus asientos para ver que algunas de las mesas desaparecían, mientras que otras se acomodaban en los rincones del salón, dejando un gran espacio para la pista de baile, Harry miró a Ginny y comprobó con terror que ella querría bailar, cosa que Harry sabía que no hacía, mas que mal jamás había bailado algo que no fuese el tema que bailó con parvarti en cuarto año.

  • Lo harás bien – dijo Ginny – veras que no es tan terrible

  • Eso espero – dijo Harry – no quiero hacer el ridículo

  • Pensé que no te preocupaba lo que piensan los demás – dijo ella

  • No me importa, pero tampoco es bueno hacer el ridículo.

  • Entonces seriamos dos – dijo ella – si tu lo haces mal yo tambien haré el ridículo

  • ¿Y te arriesgaras?

  • Desde luego que si – dijo ella – te espere cinco años, te estuve a punto de perder después de un par de meses juntos, espero aprovechar cualquier momento para estar contigo.

El baile fue más agradable de lo que Harry había pensado, en realidad la mayoría de los alumnos solo estaban preocupados de ellos mimos y sus parejas, además que se vio relajado, nunca había pensado que bailar fuese algo tan agradable, pero a la vez agotador, en verdad que los estaba disfrutando, pero sabía que no duraría eternamente, así que cuando llegó la hora, apareció nuevamente la profesora McGonagall y los mandó a todos a costar.

Harry salió del salón y comenzó a caminar con Ginny en dirección a la sala común de Gryffindor, iban los dos solos, ya Ron y Hermione no se veían por ningún lado, lo mismo que el resto de los compañeros de Harry, llegaron a una de las escaleras que subía al tercer piso y esta comenzó a moverse, dejándolos en el sector donde estaba el salón donde practicaban artes oscuras y donde se regían con el ED.
  • Vamos – dijo Ginny – antes de que se le ocurra moverse nuevamente

  • Bueno – dijo el chico, y apenas bajaron de la escalera, esta se movió, por lo que tendrían que recorrer la mayoría del piso para llegar a la escalera que subía al siguiente nivel.

  • Mejor vamos por las otras escaleras – dijo Ginny

Caminaron un momento y llegaron frente al salón donde se juntaban con los del ED cuando sintieron un par de voces que se acercaban, Harry de inmediato las reconoció como las de Pansy Parkinson y Blaise Zabini, por lo que rápidamente metió a Ginny al salón esperó para ver si escuchaba algo de la conversación.

  • Malditas escaleras – dijo Blaise – no sé como nunca nadie las a arreglado

  • Es porque es magia muy antigua – dijo Pansy – además así dejamos al resto atrás y quedamos solos

  • No vas a seguir tratando de convencerme de eso – dijo Blaise

  • Sabes que seguiré hasta que aceptes – dijo ella – él nos necesita.

  • No quiero saber nada de él – dijo Blaise.

Harry y Ginny no escucharon nada más, ya que en ese momento apareció Peeve y comenzó a molestar a Pansy y Blaise, por lo que ambos chicos salieron corriendo, Harry esperó un momento, ya que no quería que Peeve viera que estaba en ese piso, miró de reojo a Ginny, pero ella solo abrazó a Harry y le dio un beso. Entonces el chico olvidó el cometario que estaba a punto de hacerle a Ginny y se concentró en disfrutar el beso.

Las cosas de pronto tomaron otro ritmo, Harry sentía como las manos de la chica acariciaban su espalda, haciendo que una especie de descarga eléctrica lo recorriera completamente, Ginny sin embargo dejó de besarle la boca y comenzó a besarle el cuello, Harry ya no sabía que pasaría, pero disfrutaba la sensación que sentía en ese momento, después de unos segundos, Ginny se separa de Harry y se aleja unos pasos haciéndole señas de que no la siguiera.


Ginny en ese momento dejó caer su túnica, quedando completamente desnuda, Harry en verdad que no reaccionó, por lo que ella fue quien se acercó a Harry nuevamente y comenzó a besarlo, entonces el chico sintió el calor del cuerpo de Ginny y vio como ella comenzaba a desvestirlo, finalmente ambos quedaron desnudos y por fin Harry vio lo que se avecinaba, por lo que con mucho cuidado puso a Ginny en el suelo y finalmente la hizo suya. Nunca en su vida había experimentado una sensación como esa, se sentía en las nubes Ginny era realmente hermosa, y su cuerpo era cálido, Harry y Ginny se quedaron unos minutos abrazados, pero recordaron que tenían que volver a la sala común, para evitar que Ron sospechara algo, se despidieron con un dulce y apasionado beso y se fueron a dormir.