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Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte. — capítulo 20

Llegaron al colegio después de medianoche, por lo que la guardia que estaba en la entrada era de los miembros de la orden, aun así en la puerta estaban Reamus y McGonagall, seguramente se habían preocupado por la demora de los chicos, además estaba el hecho de que Hestias Jones debía de haber informado que los chicos estaban en el orfanato, solo que esperaba que no quisieran averiguar el motivo de la visita. Cruzaron la puerta y comenzaron el viaje al castillo

  • Que bueno que llegaron – dijo Reamus – estaba empezando a preocuparme

  • Las cosas salieron un poco más complicadas de los que pensábamos – dijo Harry – pero no nos ocurrió nada

  • Pero aun así – dijo McGonagall – su ausencia no ha pasado inadvertida por los alumnos, varios notaron que no estaban en el castillo

  • ¿Cómo supo eso? – preguntó Hermione

  • Porque escuchamos a unos chicos que hacían ese comentario – dijo Reamus – sobretodo porque pensaban que habían salido a perseguir mortifagos

  • Hay que ver las cosas que se les ocurren – dijo Hermione

  • Supongo que supieron donde estábamos – dijo Harry

  • ¿Por qué dices eso? – preguntó Reamus

  • Porque nos topamos con alguien de la orden – dijo el chico para no revelar el nombre e Hestias, en una de esas ella no había contado nada de la visita de los chicos al orfanato.

  • La verdad es que si – dijo McGonagall – Hestias nos contó que tu descubriste el paradero de los dementores.

  • Le pedimos que no le contara a nadie – dijo Hermione

  • Pero pensó que teníamos que saber – dijo Reamus – más que mal ella es uno de los miembros más antiguos de la orden, ella solo dijo que los había visto en el orfanato.

  • Bueno – dijo Harry – la verdad es que estábamos buscando la pista de alguien que nos pueda contar acerca de Voldemort

  • Pero nadie del orfanato puede saberlo – dijo Reamus – mas que mal Voldemort salió del colegio hace mucho tiempo y todo sus compañeros ya están muertos

  • ¿Cómo lo sabes? – preguntó Harry

  • Dumbledore le pidió a varios de nosotros que hiciéramos una búsqueda de los compañeros de Voldemort – contestó McGonagall – claro que jamás nos constó el motivo.

  • ¿Todos muertos? – preguntó nuevamente Hermione

  • Bueno la mayoría – dijo Reamus – solo unos pocos no pudimos encontrar.

Llegaron al castillo y de inmediato se dirigieron a la sala común, ya que estaban muy cansados como para ir a hablar con Dumbledore, además que estaban seguros que los chicos del ED estarían esperándolos, especialmente Ginny y aquellos que los habían visto salir, y no se equivocaron, ya que apenas entraron en la sala común, ellos se acercaron rápidamente, especialmente Ginny, quien llegó al lado de Harry y le dio una gran bofetada antes de decirle.

  • No sabes los preocupada que estaba

  • No es para tanto – dijo Harry – solo demoramos un poco más de lo que pensábamos

  • Pero es que pensé que te había perdido – dijo Ginny

  • ¿Qué te hizo pensar eso? – preguntó Harry

  • Que hubo otro ataque – dijo Neville – precisamente en el valle Godric

  • ¿Como? – preguntó Ron

  • ¿Cuando? – preguntó Hermione al mismo tiempo

  • Esta tarde – dijo Dean – hubieron muchos heridos.

  • ¿Cómo se enteraron? – preguntó Harry

  • Mi padre – dijo Lavender – me escribió, dice que mi tío y su familia estaba graves, y que fueron los mortifagos y los gigantes los que atacaron.

  • ¿Qué buscaba Voldemort en el valle? – se preguntó Harry

  • No lo sé – dijo Hermione – pero algo seguro es que no puede ser nada bueno.

  • Ahora ¿se puede saber donde estaba? – preguntó Ginny

  • Lejos del valle – dijo Harry – es todo lo que podemos contarles

  • Ahora – dijo Hermione – la verdad es que queremos descansar, estamos muy agotados.

  • ¿Por qué no nos cuentan que es lo que buscan? – preguntó Neville – nosotros podemos ayudarlos, ya lo hicimos una vez y consiguieron lo que buscaban

  • Ahora es más complicado – dijo Harry – ya que no sabemos lo que necesitamos encontrar

  • Y si no sabes lo que es ¿Cómo lo encontrara? – repunto Dean

  • Es lo que tenemos que pensar – dijo Ron

La conversación llegó hasta ahí, ya que los chicos se retiraron a dormir, Harry esperó a ver que nadie lo estuviese mirando para sacar el horcrux y guardarlo, y en verdad sabía que era el original, ya que sentía una leve molestia en la cicatriz, entonces abrió su baúl y lo guardó, cuando que quedara muy bien tapado, después se acostó, pero no se pudo dormir, en verdad se quedó pensando en porque Voldemort había atacado el valle de Godric, estaba pensando que es lo que había en el valle que fuese de interés para él, y la única respuesta que encontró fue que buscaba alguna reliquia de Gryffindor.

Al otro día fue despertado por Feralof, quien en verdad había crecido considerablemente, y según el libro que tenía, estaba llegando a la edad en que sus poderes comenzarían a manifestarse de mejor manera, cosa que tenía un poco preocupado al Harry, ya que alguno de ellos podrían llegar a ser peligrosos, sobretodo el que tendría para atacar, que según el libro debía de ser algún tipo de hechizo que arrojaba por lo ojos, pero el que mas temía era el poder que tendría si alguna vez se enojaba.

Según el libro, los lupus ferox podrían alcanzar un estado de violencia que los hacía muy peligrosos, el libro ilustraba que el animal podría aumentar de tamaño, y con eso aumentar el poder de sus ataques, y al parecer cuando estaban cachorros podrían alcanzar un tamaño de uno adulto, Harry solo esperaba poder tener el controlar de feralof si es que eso llegase a ocurrir, mas que mal tambien comentaba que el animal podría atacar a quien intentase dañar al dueño.

Ese domingo, después del desayuno, Harry, Ron y Hermione fueron al despacho de la directora, ya que no querían dejar pasar mucho tiempo para hablar con el retrato del director, pero cuando llegaron McGonagall les comentó que el retrato se encontraba en ese momento haciendo una visita al que estaba en el nuevo cuartel de la orden, ya que seguramente tendría que dar alguna instrucciones a los miembros, por lo que seguramente no volvería hasta que fuese muy tarde.

  • Lo siento – dijo McGonagall – pero creo que Dumbledore volverá hasta muy tarde.

  • ¿Nos puede decir cuando vuelva? – dijo Harry

  • Desde luego – dijo ella – creo que les interesará saber que el orfanato está completamente limpio

  • ¿Cuándo fueron? – preguntó Harry

  • Hoy en la mañana – dijo McGonagall – Hestias se encargó de avisar lo de los dementores cuando le dijimos que ustedes estaban en el castillo.

  • Pero eso fue varias horas después de que ellos aparecieron – dijo Harry

  • Lo sé – dijo McGonagall – Hestias se ganó una amonestación leve, pero por lo menos logró evitar que le borraran la memoria a la señora Richarson.

  • ¿Por qué no lo harían? – preguntó Hermione mas que mal no es bueno que ella sepa del mundo mágico.

  • Sugerencia de Dumbledore – dijo McGonagall – pesó que si los dementores vuelven al orfanato el chico Thomas los verá, y le avisará a la señora Richarson para que ella se comunique con algún miembro de la orden

  • Buena idea – dijo Hermione

  • Supongo que todavía no nos contaran que es lo que buscaban en el orfanato

  • No – dijo Harry – aun no terminamos nuestra búsqueda

  • ¡Aun no! – exclamó McGonagall - ¿Cuánto les falta?

  • Mucho – dijo Harry – y siento que se nos está acabando el tiempo.

  • ¿Por qué no le piden a la orden que los ayude?

  • Porque los miembros de la orden tienen sus órdenes – dijo Harry – y ellos tienen que cumplirlas, eso nos asegurara la victoria.

  • Eso espero – dijo McGonagall – todo depende que no nos derroten.

  • No hay que perder la esperanza – dijo Harry – por mientras viva no dejaré de luchar contra Voldemort y sus mortifagos.

  • El problema es que ellos sumas seguidores – dijo McGonagall – y nosotros no sumamos muchos adherentes.

Se retiraron del despacho y se dirigieron a la sala común, Harry de inmediato fue a guardar el horcrux, ya que había pensado que lo mejor sería que lo llevase y lo guardara junto con el otro, ahora tendría que guardarlo hasta que el retrato llegase, y por lo que cometo McGonagall sería al otro día, justo cuando volvieran a clases, especialmente a las clases con Moody, por lo que terminarían agotados.

Al otro día se dirigieron a clases, como habían supuesto, McGonagall les comunicó que el retrato había retornado, pero que había dejado instrucciones que fuesen el miércoles, ya que durante los otros días tendría que hacer un par de preparativos con la orden, ya que al parecer estaban tratando de organizar una especie de redada en unos los refugios que utilizaban los mortifagos, y que al parecer estaban nuevamente ocupando, claro que esta información no había sido tomada en cuanta por el ministerio, que se encontraba aun dando a conocer los “detalles” de cómo habían descubierto el paradero de los dementores.

El lunes llegaron a la clase de Moody, en donde comenzarían a aprender la maldición crusiatus, lo que preocupaba un poco a Harry, ya que recordaba que dos veces había tratado de hacerla, una vez en el ministerio contra Bellatrix Lestrange, pero en esa ocasión no le había salido como correspondía, y la segunda vez contra Snape, después de que este matara a Dumbledore, pero no supo si había funcionado, porque snape lo había bloqueado antes de que pudiese terminar de pronunciar la maldición.

  • Veamos – dijo Moody – la maldición crusiatus es una maldición requiere mucha concentración y determinación, el deseo de dañas es primordial, el hecho de querer torturar es lo que da el poder a la maldición

  • Entonces ¿hay que desear verdaderamente hacer daño? – preguntó Ron

  • Al principio – dijo Moody – después la maldición saldrá con solo decirlo.

  • ¿Cuánto se demora uno en aprender la maldición? – preguntó Hermione

  • Depende del nivel de magia quien lo lanza –dijo el profesor – es relativo, dependerá del verdadero deseo de torturar

  • Pero no sé como hacer eso – dijo Harry

  • Claro que los sabes – dijo Moody – la manera más fácil de dominar la maldición es concentrarse en momentos difíciles, en los que relámete hubiesen deseado saber la maldición.

  • Es lógico – dijo Hermione – así nos concentramos en el deseo de dañar y nos será más facial dominar la maldición

  • Recuerden que es una maldición de magia avanzada – dijo Moody- y son complicadas de aprender.

  • Entonces tenemos que esforzarnos – dijo Harry – por lo que supe, aun nos queda mucho camino que recorrer.

  • Entonces empecemos – dijo Moody – sé que todos saben decir la maldición, así que a la cuenta de tres, uno, dos , tres

  • Crucio – dijeron los chicos al mismo tiempo, haciendo que de su varita saliera una haz de luz roja, pero que al parecer no estaba bien ejecutada.

  • Bueno – dijo Moody una hora después, cuando habían terminado el entrenamiento- no estuvo tan mal, pero deben tratar de concentrarse un poco más.

  • ¿No nos dará instrucciones para practicar en los ratos libre? – preguntó Ron

  • No – dijo Moody – esta maldición, y la mayoría de las que estudiaremos, se aprenden practicándolas, no necesitas tanta concentración, solo deseo.

  • Bueno – dijo Harry – entonces nos vemos el lunes.

Se dirigieron nuevamente a la sala común, ya que se encontraban muy cansados, más que mal aun no lograban recuperarse de todo el esfuerzo que habían tenido que hacer para recuperar el horcrux, Harry y Ron tenían que terminar un trabajo para runas, mientras que Hermione estaba haciendo la ronda nocturna, por lo que era muy tarde cuando se pudieron ir a acostar.

Al otro día se levantaron nuevamente temprano, ya que seguían haciendo sus ejercicios, Ginny seguía enojada con Harry por lo tarde que habían llegado, especialmente por las manchas de sangre que habían en sus ropas, que si bien estaban disimuladas debajo de la túnica, ella notó, por lo menos en la manga del chaleco de Hermione, y aunque trató de sacarles la mayor información que pudo, Harry estaba alerta de no revelar cualquier información.

El problema sería cuando siguieran practicando la oclumencia, ya que ese era el momento en que Ginny podría intentar averiguar lo que habían hecho el sábado, y eso era lo que la chica tenía pensado, ya que esa noche le tocaría hacer pareja con Ron, quien aun tenía muchos problemas en bloquear los intentos, tantos con el encantamiento como con la mirada, mientras que Harry solo tenía problemas cucando trataban de hacerlo con la mirada, Hermione era todo lo contrario, dominaba la oclumencia cuando se trataba de la legelimancia con la mirada, pero se le dificultaba lo del encantamiento.

  • Haremos un cambio – dijo Harry – ya que Ron tiene problemas con la oclumencia practicará conmigo

  • Se supone que no cambiaremos de parejas – dijo Ginny

  • Desde luego – dijo Harry – pero en este momento Ron no es capaz de resistir adecuadamente la legelimancia.

  • Eso no es mi culpa – dijo Ginny

  • Desde luego que no lo es – dijo Hermione – pero sabemos que tu trataras de averiguar lo que hicimos el sábado

  • ¿Me creen capaz de eso? – preguntó ella algo ofendida

  • Si – dijo Harry – te conozco, Hermione te conoce y Ron te conoce, sabemos que eso es lo que pretendías.

  • De que me sirve saber legelimancia si no puedo averiguar lo que quiero – dijo ella

  • Por lo menos la puedas ocupar con otras personas – dijo Harry – se supone que tenemos que aprender a controlar las cosas mejor que nadie.

  • ¿Has pensado que el resto de los miembros del ED se merece aprender oclumencia? – dijo Hermione

  • ¿Por qué preguntas eso? – dijo Harry.

  • Porque varios de ellos son posibles blancos de los mortifagos, y si llegasen a capturar a alguno de ellos lo mas seguro es que los interroguen.

  • Pero no usaran la legelimancia – dijo Harry – lo más seguro es que los torturen hasta que consigan la información que necesiten.

  • Solo era una sugerencia – dijo Hermione.

  • Hablando de los miembros del ED – dijo Ginny – nos preguntamos cuando es que comenzaremos a aprender hechizos nuevos.

  • No lo sé – dijo Harry – ya que no he tenido mucho tiempo para ver que más enseñarles

  • Varios de ellos dicen que podríamos aprender un poco de magia oscura

  • No lo sé – contestó Harry – Dumbledore no era de enseñar ese tipo de magia.

  • Pero Dumbledore ya no está – dijo Ginny

  • Pero aun creo que no es conveniente que tratemos de aprende magia oscura – dijo Harry – es muy peligrosa.

  • Y ¿Qué es lo que piensas hacer? – preguntó Ron

  • No lo sé, quizás en uno de los libros que tengo encuentro algún encantamiento que nos pueda se útil.

Se retiraron de la sala del requerimiento y se dirigieron nuevamente a la sala común, donde se encontraron con la sorpresa que Sinistra los estaba esperando, ya que al parecer McGonagall los estaba esperando (a Harry, Ron y Hermione), para hablar con ellos, por lo que Harry subió corriendo a su habitación para buscar el horcrux, después se dirigió junto a sus amigos al despacho de McGonagall, guiados por Sinistra, quien solo los dejó en la entrada y después se retiró, seguramente a su despacho.

  • Entren – dijo la profesora

  • ¿Supongo que nos llamó para hablar con Dumbledore? – dijo Harry

  • Correcto – dijo ella – Dumbledore me comentó que en verdad no podía esperar para mañana

  • Es cierto – dijo Harry – por eso es que nos urgía hablar con él ayer

  • Bueno – dijo ella – será mejor que los deje, antes de irse tienen que avisarme para que los escolten a su cuarto

  • No es necesario – dijo Harry – conocemos el camino

  • Pero es por si alguien trata de atacarlos – dijo McGonagall

  • Nadie se nos acercará – dijo Harry –tengo mi capa invisible y el mapa, así que podremos movernos sin que nos vean y sin que nadie se acerque a nosotros sin saberlo.

  • Bueno – dijo ella – en todo caso cualquier cosa ya sabes como avisarme

  • Bien – dijo el chico, mientras que McGonagall cerraba la puerta y los dejaba con el retrato, el que al parecer estaba sonriendo.

  • ¿Cómo les fue? – preguntó Dumbledore

  • Bien – dijo Harry – encontramos la copa

  • En serio – dijo Dumbledore muy emocionado – ¿así que si estaba en el orfanato?

  • Si – contestó Harry – y muy bien escondido

  • ¿Cómo consiguieron el permiso para revisarlo?

  • ¿Supo lo de los Dementores? – preguntó Hermione

  • Desde luego – dijo el director – en verdad que me sorprende que no los hubiese sentido, no sospeché que la enfermedad de la que hablaban era esa.

  • ¿Pueden los dementores haberlo reconocido? – preguntó Hermione

  • A mi si – dijo el retrato – mas que mal he tratado muchas veces con ellos, pero a ustedes, en verdad que no los sé

  • Si nos reconocieron sería un problema – dijo Harry – ya que le contarán a Voldemort que estábamos en el orfanato

  • Y dudo que crea que estábamos por casualidad ahí – dijo Hermione

  • Veo que conocen un poco la manera de pensar de Voldemort – dijo el director – así que solo tenemos que esperar que no los hayan reconocido.

  • Por lo menos hasta que encontremos los otros horcrux – dijo Ron

  • Corrección – dijo Dumbledore – hasta que encuentren el otro horcrux

  • A Nagini la tenemos que dejar para él último – dijo Hermione

  • Otra vez equivocados – dijo Dumbledore – el últimos horcrux es Voldemort, pero no niego que cuando se enfrenten a la serpiente deberán acabarla, y destruir el alma de Voldemort.,

  • Entonces se dará cuenta de que sabemos su secreto – dijo Harry

  • Espero que comenta un error – dijo el director – ya que la vez que compartió cuerpo con Quirrell el horcrux (aseguro que era un horcrux) que salió de él y trató de apoderarse de Harry escapó

  • Aun así notará que no tiene el horcrux – dijo Ron

  • Por lo que pensamos que trataría de crear otro – dijo Hermione

  • No pensemos tan adelante – dijo el director – por el momento concentrémonos en lo que realmente nos interesa, cuénteme como consiguieron el horcrux.

Durante un buen rato Harry, Ron y Hermione contaron todos los detalles que podían recordar acerca de cómo habían recuperado el horcrux, desde el primer combate contra los trasgos, hasta la estatua que tenía el horcrux, y finalmente como las estatus habían cobrado vida y después de eso habían aparecido los inferis, para terminar contando como Harry había logrado controlar las estatuas para que ellas los protegieran y así escapar de la trampa que había en el lugar

  • Veo que Voldemort pensó claramente que solo él pudiese llegar a ese horcrux.

  • ¿Cómo es que él pude controlar los inferis? – preguntó Hermione

  • Veo que no los han estudiado mucho – dijo Dumbledore – pero los inferis obedecen solo al mago que los creó, por lo que no habrían atacado a Voldemort

  • ¿Y los trasgos? – preguntó Ron

  • Ellos no lo sé – dijo este – pero creo que para eso tenía las estatuas, por que los trasgos no son muy inteligentes que digamos.

  • ¿Por qué no habrá puesto dementores en la cueva y la casa? – preguntó Harry

  • Eso es algo que me he estado preguntando – contestó Dumbledore – lo más seguro es que pensó que nadie más que él conocía la cueva.

  • ¿Y la casa Gaunt? – preguntó Hermione

  • Así si que no tengo la respuesta – dijo el retrato.

  • Lo que ahora tenemos que hacer es averiguar acerca de las reliquias que puede haber conseguido.

  • Eso será su trabajo, yo no puedo averiguar esas cosas.

  • ¿Creen que Rumualdo Brens sepa algo de alguna de las reliquias? – preguntó Hermione

  • Puede que si – dijo Harry – pero si le preguntamos puede entender que sabemos el paradero del medallón.

  • Pero al ser inefable – dijo el retrato – tiene acceso a archivos secretos del ministerio.

  • El padre de Ron tiene un par de inefables trabajando con él – dijo Hermione

  • Pero el señor Weasley dijo que no eran subordinados de él – que estaban solo para llevarse los objetos que no pudiesen desencantar.

  • Dejemos eso para más adelante – dijo Dumbledore – ahora lo que realmente interesa es que se preparen para destruir los horcrux que tenemos

  • Pero según lo que sabemos – dijo Harry – tenemos que aprender la maldición asesina para poder acabar con el alma de Voldemort

  • Antes tendrán que averiguar los hechizos que tienen los objetos – dijo Dumbledore – y para eso es que verán el segundo de mis recuerdos.

  • Lo veremos ahora –preguntó Hermione

  • No – dijo el director – ahora es muy tarde, creo que será mejor que lo revisen el fin de semana, cuando estén un poco menos ocupados.

Guardaron el horcrux junto al otro y se retiraron del despecho de McGonagall, pero antes de salir, sacaron la capa invisible y el mapa, comprobaron que nadie estaba fuera de los lugares establecidos, y comenzaron a caminar en dirección a la sala común, en uno de los corredores se toparon con que Rockwood estaba dirigiéndose hacía ellos, y pese a que no había peligro, optaron ocultarse bajo la capa invisible, la que si bien los ocultaba, ya no les permitía moverse, puesto que como los tres habían crecido, ya no los tapaba completamente si querían caminar.

Rockwood estaba llegando a su lado y los chicos la miraron detenidamente, ya que sus ojos no estaba del acostumbrado verde que le habían visto siempre, ahora eran amarillos, y brillaban tanto que Harry estaba seguro que aunque no hubiese nada de luz, el brillo que tenían no la haría pasar desapercibida, entonces ella miró en dirección a donde estaba los chicos y sonrío levemente, se puso delante de ellos y dijo

  • Otra de mis cualidades es que puedo ver personas bajo capas invisibles.

  • Eso si que es novedad – dijo Harry saliendo de debajo de la capa

  • Supongo que saben que están infringiendo las normas – dijo ella – y eso significa detención

  • No las estamos inflingiendo completamente – dijo Harry – ya que venimos del despacho de McGonagall

  • ¿Cómo puede ser eso? – dijo Rockwood – si yo acabo de hablar con ella

  • Dijimos que venimos del despacho – dijo Hermione – no que estábamos hablando con ella.

  • No saco nada con preguntar – dijo Rockwood – ya que por lo que sé todo lo referente a ustedes es cuento aparte

  • No es que no podamos contarle – dijo Ron – solo que aun no es el momento

  • Y no saca nada con tratar de utiliza legelimancia – dijo Harry – ya que sabemos por lo menos cuando alguien trata de hacerlo y estamos preparados

  • Moody – dijo ella – en verdad que es un muy buen maestro

  • No es Moody – dijo Harry.

  • ¿Quién más les podría enseñar? – dijo Rockwood – mas que mal el es un experto en todo a lo que artes oscuras y oclumencia se refiere

  • Y al parecer usted no se queda atrás – dijo Ron

  • La verdad es que es un don innato de los de mi especie – dijo Rockwood – los vampiros saben de inmediato cuando les mienten y pueden averiguar fácilmente las cosas. Por esos somos difíciles de engañar

  • Eso no los sabíamos – dijo Hermione.

  • Es que en verdad es algo que no acostumbran a hacer.

  • ¿Cuántas cosas más puede hacer? – dijo Harry

  • Muchas – dijo ella – un ejemplo es que puedo levitar, aunque la verdad es que nunca perfeccione esa técnica.

  • Bueno – dijo Hermione – será mejor que nos retiremos antes que alguien más sepa que estamos fuera de la sala común

  • Yo los acompañaré – dijo ella – más que mal todas las medidas de seguridad que se tomaron este año son precisamente para tener a Harry lo más protegido que se pueda.

Ese comentario no le gustó mucho a Harry, sonaba precisamente como cuando estaba en quinto año y todos pensaban que él necesitaba protección extra, cuando en verdad lo que necesitaba era estar informado, ahora habían pasado casi dos años y al parecer varias personas pensaban lo mismo, claro que ahora él tenía un papel fundamental que cumplir en la guerra contra Voldemort y también tenía una misión que cumplir y que Dumbledore le había encomendado solo a él.

La semana se hizo eterna para Harry, ya que estaba impaciente para ver el recuerdo de Dumbledore, más que mal en ese recuerdo podría ver como era que había destruido el anillo y había acabado con una de las partes del alma de Voldemort. Claro que tambien en esa semana se había efectuado un nuevo ataque masivo, esta vez contra una dependencia de muggles, en las que habían habido demasiados muertos, por lo que el viernes aun estaba tratando de determinar el numero total de ellos, porque aun había heridos de gravedad.

  • Solo veinte de los graves continúan con vida – dijo Hermione

  • ¿Cómo es que los aceptaron en San Mungo? – preguntó Harry

  • Porque fueron atacados con magia – dijo Ron – lo más probable es que los curen y después les borren la memoria.

  • Me gustaría saber la versión que dieron los muggles – dijo Harry – más que mal ellos tienen que darse cuenta de las catástrofes y asesinatos que los mortifagos están provocando.

  • Esta guerra va de mal en peor – dijo Ron – jamás pensé que hubiesen tantas victimas.

  • Está en nuestras manos terminarla – dijo Harry.

  • Lo sé – dijo Ron – pero últimamente me pregunto si saldré vivo de ella

  • Lo harás – dijo Harry – todos lo haremos y después haremos una vida normal

  • A que le llamas normal – dijo Ron – más que mal desde que te conocí que me he visto envuelto en las más increíbles aventuras.

Dejaron de hablar y cada uno se puso a pensar en las cosas que habían pasado, Harry extrañamente comenzó a pensar lo que hubiese sucedido si hubiese llegado a Slytherin, seguramente el Voldemort hubiese retornado antes, Ginny hubiese muerto, y su mejor amigo hubiese sido Draco Malfloy, y cuando se acordó de él, no pudo sino preguntarse que es lo que sería de él, mas que mal Harry lo había visto dudar y estaba seguro de que no habría sido capaz de matar a Dumbledore y ahora estaba escondido del mundo, quizás torturando a muggles por ahí, o quizás ocultándose de Voldemort, por no haber cumplido con su misión.

  • ¿En que estas pensado? – preguntó Ginny

  • En una tontería – dijo Harry

  • ¿Qué tontería? – volvió a preguntar ella

  • Me preguntaba acerca de que habrá sido de Draco malfloy

  • ¿Por qué estas pensando en él? – dijo la chica

  • Nada – dijo Harry tratando de cambiar el tema – solo me preguntaba donde está escondido en este momento.

  • Yo estoy segura que Parkinson sabe donde está escondido.

  • En algún momento tendremos que averiguar – dijo Harry – creo que pronto le haremos una visita para que nos cuete lo que pasa.

  • Sabes que no nos dirá nada – dijo Ron

  • No necesitamos que nos hable – dijo Harry – solo necesitamos que no sepa oclumencia.

No siguieron hablado mucho del tema, ya que Ginny se encargo que le prestara un poco de atención a ella, y como Ron y Hermione estaba de guardia, ellos se dirigieron al salón del requerimiento, que ahora se convertía en su nido de amor personal, claro que siempre trataban de no desaparecer por mucho rato, ya que si bien Ron no los veía, estaba seguro que pedía a los demás que le dijeran la hora en que ellos retornaban a la sala común.

El sábado se levantaron temprano, ya que querían ir a primera hora para ver el recuerdo, así por lo menos tendrían toda la tarde, o parte de ella, para conversar acerca de sus observaciones, claro que tuvieron que esperar a que McGonagall se levantara de su asiento en la mesa de profesores para poder hablar con ella y pedirle el despacho por la tarde, cosa que ella tuvo que aceptar, además que ella tenía que reunirse con un par de miembros de la orden, quienes al parecer venían a entregar el informe correspondientes de sus misiones.

Una vez dentro del despacho, hablaron unos minutos con el retrato de Dumbledore, mientras que Harry sacaba el pensadero y después el recuerdo correspondiente, el cual destapó cuando tuvieron todo listo, Harry vació dentro del pensadero, mientras que Ron y Hermione se pusieron en posición para ingresar a los recuerdo, segundo después estaban en lo que Harry reconoció como uno de los salones que habían sido clausurados el curso anterior

  • Bueno Harry – dijo el director – supongo que ahora que esta viendo este recuerdo, has recuperado o hemos recuperado un horcrux, o si no estoy contigo significa que tu y tus amigos lo consiguieron.

  • Esto lo esperaba – dijo Ron mirando Dumbledore.

  • Bien – continuó Dumbledore – ahora como sabrás Lord Voldemort no eligió ninguno de sus horcrux al azar, he pensado cuales pueden ser, pero al no tener el numero exactos de ellos no puedo comenzar una búsqueda mas excautiva.

  • En ese momento no sabía que eran siete – dijo Harry adelantándose a la pregunta de Ron.

  • Otra cosa que debo comentarte – continuó Dumbledore – es que por lo menos sé que tú destruiste uno, el diario , cuando estaba en segundo año, ahora está este anillo, la vieja reliquia de la familia Gaunt, que supongo que Voldemort reclamó como suya.

Mientras Dumbledore Hablaba, los chicos veían como caminaba alrededor del anillo, mirándolo detenidamente, como estudiando la mejor forma de destruirlo, claro que de pronto solo se detenía y seguía hablando, comentando acerca de los posibles horcrux, claro que nunca dando a entender alguna pista que determinara claramente cual pudiese ser, mas que mal, como le había comentado Harry a Ron, en el tiempo en que Dumbledore había destruido el horcrux, aun no sabía cuantos eran.

  • Ahora como pude comprobar – prosiguió Dumbledore – este anillo tiene demasiada magia, por lo que supongo que Voldemort tiene que haber tratado de protegerlo por si alguien intentase destruirlo

  • Al igual que los otros horcrux – dijo Harry – cada uno de ellos tenía una especie de protección

  • Lo que me lleva a preguntar – dijo Dumbledore después de meditar un momento – cual era la protección que tenía el diario

  • Eso nunca me lo pregunté – dijo Harry

  • Supongo que ahora te lo preguntas, pero creo tener la respuesta a eso – dijo el director – ya que supongo que al poseer a la señorita weasley hizo que ella anulara esa protecciones, por eso es que esa solo destruirlo.

  • Bien – dijo Harry al mirar que el director se alejaba un poco, sosteniendo en su mano derecha la varita – creo que ahora veremos como destruyó el horcrux.

  • Ahora – dijo nuevamente el director después de alejarse un poco del anillo – creo que en caso de que tenga una maldición protectora, es que prefería alejarme, antes de derruirlo, tengo que anular los encantamientos.

Apuntó con su varita y haciendo complicados movimientos, comenzó a lanzar encantamientos, todos no verbales, por lo que Harry tendría que averiguar cuales habían sido para después aprenderlos. Dumbledore agitó tres veces su varita repitiendo en encantamiento, y las tres veces se acercó al anillo y lo analizó, seguramente buscando el tipo de encantamiento que continuaba en el anillo.

  • Ahora veo que solo tiene dos encantamientos más – dijo el director – pero no creo que sean peligrosos, ya que al parecer son solo de magia antigua.

  • No se lo hubiese tomado tan a la ligera si hubiese sabido lo que le pasaría – comentó Ron.

  • Ahora solo tengo que lanzar una maldición capaz de destruir el objeto, pero además tendré que lanzar la maldición asesina, ya que es un trozo del alma de Voldemort, la cual está viva, claro que existe un hechizo de magia blanca que me serviría más, claro que en este momento no podría hacerlo ya que para eso necesitaría que el alma estuviese en un cuerpo vivo.

  • ¿Una maldición más poderosa que la maldición asesina? – dijo Hermione extrañada – nunca he leído de una maldición como esa

  • Supongo que la señorita Granger les dijo que nunca ha leído de una maldición como esa – dijo Dumbledore – y es que no se puede aprender así como así, por lo que supongo que Harry tendrá que leer el libro de magia blanca que tengo escrito.

  • No me miren – dijo el chico – ni lo he empezado a leer

  • Y si no lo ha empezado a leer – dijo Dumbledore – no lo encontrará hasta que esté listo para aprenderlo.

  • Maldición – dijo Ron – nunca puede ser tan fácil

  • Cuando lo encuentres – dijo Dumbledore – sabrás el porque no es conveniente que lo leas antes de ver los otros hechizos.

  • Entonces tendré que darle prioridad a los encantamientos de ese libro – dijo Harry

  • Bien – dijo Dumbledore – es hora de destruir el horcrux

  • Bombarda – dijo el director, apuntando al horcrux y lanzando una maldición de destrucción de objetos.

La maldición llegó al anillo, y Harry sintió el crujir que produjo la piedra, entonces vio que está se partía dejando el anillo como lo había visto la primera vez, claro que unos segundos después una haz de luz azul salió del anillo dirigiéndose a Dumbledore, quien de inmediato hizo un complicado movimiento, pero al parecer no logró terminarlo, ya que el rayo le dio en la mano, la que comenzó a ponerse negra, pero lejos de preocuparse, Dumbledore cambio de mano su varita.

  • Avada Kedavra – lanzó la maldición asesina al alma de Voldemort, que era como una especie de fantasma, pero de humo de un tomo gris.

El espectro del alma de Voldemort no había alcanzado a terminar de materializarse cuando la maldición le llegó. Harry sintió como una gran grito se elevaba en la sala, seguramente era el resultado de la maldición, después de eso vieron como el humo que había sido el alma de Voldemort desaparecía, finalmente miraron a Dumbledore, quien al parecer estaba haciendo otro complicado movimiento con su varita, y vio como la maldición había consumido completamente toda su mano.

  • Bien – dijo Dumbledore algo debilitado – es hora de que vuelvan.

Harry nuevamente cerró los ojos y sintió la sensación de estar apareciéndose, cuando abro los ojos vio que estaba en el despecho de McGonagall, por lo que de inmediato se tomó a Ron y Hermione por los hombros y los retiró del pensadero, después de eso se sentaron y esperaron a que el retrato de Dumbledore hiciese algún tipo de comentario, mientras que este parecía espera que los chicos comenzarán, pero luego de un par de segundo de silencio comenzó a hablar.

  • ¿Alguna observación?

  • No se supone que había eliminado las maldiciones del anillo – comentó Ron

  • Pensé que sí – dijo Dumbledore – pero al parecer tenía un hechizo que solo se activaría con la destrucción del horcrux.

  • Profesor – dijo Harry – vi que detuvo la maldición ¿Por qué no lo hizo antes de que le lastimara la mano?

  • Por que antes de eso tendía que asegurarme que el alma de Voldemort no escapara.

  • ¿Cree que los otros horcrux tengan las mismas protecciones? – preguntó Hermione

  • Desde luego, ya que según lo que me comentaron el medallón es el responsable del estado del señor Barcley, y por lo que contó Harry fue cuando trató de destruirlo.

  • ¿Qué le ocurrió a usted después del ataque? – preguntó Harry – ya que lo vi muy mal antes de decirnos que nos fuéramos.

  • La verdad es que comencé asentir una molestia, así que me dirigí de inmediato para que me revisaran.

  • Y Madame Pompfrey lo curó – dijo Ron

  • No fui con ella – dijo Dumbledore.

  • ¿Entonces? – preguntó Hermione

  • Fue con Snape – dijo Harry

  • Desde luego – contestó – ya que en verdad era un hechizo de magia negra el que me había afectado, por lo que necesitaba un experto para saberlo

  • ¿No le preguntó Snape lo sucedido? – preguntó Harry

  • Desde luego, claro que como esta es una misión que solo yo emprendía y pensando en la posibilidad de que en algún momento le preguntara si sabía algo acerca de mí fue que pensé en no contarle a Severus.

  • Eso significa que Voldemort no tiene la menor idea de lo que le pasó a su horcrux – dijo Hermione

  • Eso espero – dijo el director – porque si no es así, lo más seguro es que trate de crear otros.

El resto de la reunión hablaron acerca de los nuevos preparativos para el entrenamiento de Harry, ya que según Dumbledore aun tendría que preparase tanto física como sicológica y mentalmente, ya que según el director era primordial que Harry supiera hacer magia blanca, mas que mal este tipo de magia le podría brinda herramientas de protección seguras, por si en algún momento recubría o se topaba con algunos mortifagos, claro que también le dio la instrucción para que pudiese ver el contenido del primer capítulo del libro de artes oscuras.

  • Aun les queda mucho por hacer y poco tiempo – dijo Dumbledore – además que tienen que tratar de averiguar que es el otros horcrux.

  • Entonces buenas noches – dijo Harry, mientras veía como el retrato se retiró, seguramente iría a visitar alguno de los otros cuadros o iría al cuartel de la orden, para comprobar los avances en las misiones, mientras que Harry Ron, y Hermione se fueron a la sala común y en ella Harry estuvo un momento con Ginny, finalmente y cuando no quedaba casi nadie en la sala, e despidió de la chica y se fue a acostar.