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Harry Potter y Las Reliquias de la Muerte. — capítulo 22

  • Así que ese es el conocimiento de Slytherin – dijo Dumbledore después de que Harry le contase todo lo relacionado al recuerdo del medallón - justo el arma para destruir los trozos de alma de Voldemort

  • Eso quiere decir que no es necesario que aprende la maldición asesina – dijo Harry

  • La verdad es que igual deberás aprenderla, ya que aun tienes que sortear las trampas de Voldemort para conseguir los horcrux.

  • Pero si esta visto que tiene inferis cuidándolo – dijo Harry – no veo que utilidad le puedo dar a la maldición asesina

  • Porque nunca está demás tener otras alternativas – contestó Dumbledore – mas que mal no sabemos que tan complicada pueda ser aprender ese encantamiento

  • Volviendo al tema de Voldemort – dijo Harry – no cree que hubiese sido mejor para él haber destruido el medallón, dijo, porque estoy seguro que logró obtener el conocimiento de este.

  • Desde luego que obtuvo el conocimiento, pero creo que pensó que al crear el horcrux y esconderlo él mismo se aseguraría que nadie pudiese obtener el secreto del medallón, sin contar con el hecho de saber que es el último descendiente de Slytherin

  • Bueno – dijo Harry – creo que es hora se sumar una nueva tarea a todo lo que tengo que hacer, ojala y tuviese un giratiempos

  • Pero no lo tienes, así que no hay que pensar en lo que haríamos con algo que no tenemos, sino que pensemos en como aprovechar el tiempo para hacer lo que podemos.

  • Entonces me retiro – dijo Harry – ya que tengo muchas cosas que hacer

  • Te espero luego – dijo el director- especialmente cuando hayas estudiado la manera de crear los horcrux, que si bien ya tiene el encantamiento para destruirlos, no es malo que sepas en verdad como se crean

  • Pero no está prohibido aprender eso

  • Que esté prohibido no significa que las personas no las aprendan, lo malo de eso cuando las utilizan para beneficio propio y desgracia de los demás.

Con estas palabras Harry se retiró, ya que tenía que dirigirse a comer, y después iría a la sala de entrenamientos del ED, ya que quería comprobar como iba el avance de los chicos de primer año, y después aprovecharía de pasear con Ginny, y de paso tratar de averiguar que es lo que ella deseaba como regalo de San Valentín que sería el próximo sábado. Estaba llegando al salón cuando se dio cuenta de que lo estaban siguiendo., por lo que giró por el pasillo, sacó el galeón falso con el que se comunicaban, extendió la mano y con su varita realizó el conjuro que sellaría esa parte del pasillo y dejaría entrar solo a los miembros de ED.

Sabiendo que los que lo seguían no podrían cruzar esa protección se dirigió tranquilamente a la sala de ED, cuando llegó ahí, se encontró con la sorpresa que los chicos estaban practicando encantamientos aturdidores, por lo que los chicos que servían de ayuda, estaban rodeados de cojines, mientras que los chicos de primer año se encontraban aprendiendo encantamientos paralizadores, y al ver a Harry llegar todos se detuvieron y lo quedaron mirando

  • Sigan en lo que estaban - dijo Harry – yo solo vengo a ver como van las clases.

Se paseó por todo el salón observando a los chicos, corrigendo a algunos y aconsejando a otros, claro que cada vez que se acercaba a alguno, este se ponía nervioso y no lograba lanzar los hechizos como correspondía, cosa que hacia que el resto se riera, pero bastaba que Harry los mirara para que todos se quedaran cayados, finalmente se retiraron a dormir, claro que cuando habían llegado al primer pasillo, ninguno lo pudo atravesar, por lo que Harry se adelantó y haciendo un movimiento con su varita retiró la protección que había puesto.

  • ¿Por qué la pusiste? – preguntó Ginny

  • Para que los que me seguían no lo siguieran haciendo.

  • Pero si ellos te seguían – dijo Hermione – lo mas seguro es que ahora trate de poner a alguien pasado el punto que cerraste

  • Por lo menos sé que durante la semana es más seguro – dijo el chico – con todos los deberes se les hace difícil seguirnos

  • Aun creo que debemos hacer participes a todos – dijo Ginny – mas que mal todos tenemos derechos a defendernos

El resto de la tarde Harry la pasó con Ginny, habían dejado los terrenos del castillo y se encontraban en la orilla del lago, que estaba cubierto por una capa de hielo, por lo que Ginny transformó sus zapatos en patines de hielo y comenzó a deslizarse por la orilla, para luego invitar a Harry para que le hiciera compañía, entonces el chico haciendo los mismos movimientos que ella transformó sus zapatos en patines y trato de avanzar con ellos.

Quedó claramente demostrado que jamás en su vida lo había hecho, ya que no tardo mas de cinco segundo en terminar sentado en el suelo, provocando la risa de varios alumnos que se encontraban en ese momento haciendo lo mismo, Ginny llegó a su lado y lo ayudó a levantarse, y con mucho cuidado le ayudó a avanzar. La sensación que experimentaba Harry en ese momento era indescriptible, claro que para él no había nada que se comparara a la sensación que tenía cuando volaba en su escoba.

Después de eso se dirigieron al comedor, para cenar, ahí se reunieron con Ron y Hermione, quienes al perecer habían estrado buscando algo en la biblioteca, ya que ambos se encontraban leyendo una lista de cosas que al parecer habían podido pertenecer a Ravenclaw, pero al parecer no habían encontrado gran cosa, ya por lo menos la lista eran de cosas que ella había creado y después destruido, o simplemente indicaban que se habían perdido después de alguna inundación.
  • Creo que deberíamos intentar hacer un árbol genealógico de ella – dijo Harry

  • ¿Para que? – preguntó Ron

  • Fácil – dijo Hermione comprendiendo la idea de Harry – si lo logramos hacer, podríamos averiguar quien fue el último descendiente.

  • Y si hay alguno con vida – dijo Ron – podremos averiguar si conoce o tiene alguna reliquia

  • No – dijo Harry – tendríamos que averiguar la fecha de muerte que este en el periodo de tiempo en el que Voldemort se estaba haciendo poderoso.

  • Tienes razón – contestó Ron – pero aun así, no tenemos mucho por donde comenzar.

  • Por lo menos los miembros del ED nos están ayudando – dijo Hermione

  • Yo me pregunto cuanto más estaban dispuesto a hacer sin que les digamos realmente lo que necesitamos – dijo Harry

  • ¿Por qué dices eso? – preguntó Ron

  • No lo sé – dijo Harry – pero me parece que a veces se sienten inseguros de los que le pedimos, si lo piensan bien y lo ven de su punto de vista en realidad no es muy cuerdo lo que les solicitamos.

  • Nadie dijo que sería algo sencillo – dijo Hermione.

El lunes que siguiente fue algo que estaban esperando, no con tanta ansiedad, ya que en artes oscuras Moody les comenzaría a enseñarles las maldiciones mas peligrosas, todas posiblemente mortales, por lo que estaban dentro del rango de maldiciones asesinas, claro que no eran ten efectivas como el avada kedavra, pero aun así podrían causar mucho, claro que para Moody todas eran efectivas

  • Maldición rompehuesos – dijo Moody – maldición desangradora y la maldición asesina son las que a mi juicio representan mayor peligro, son las más utilizadas por los mortifagos, claro que tambien utilizan sectumsempra, pero sé que esa ya la saben

  • ¿Con cual partiremos? – preguntó Ron

  • Con la más sencilla – dijo Moody – la maldición rompehuesos es la que permite realizar fracturas a los huesos donde impactan.

  • ¿No sería mejor catalogarla dentro de maldiciones de torturas? – preguntó Ron – ya que es muy doloroso cuando te rompen uno

  • Lo sería, siempre y cuando la mayoría de las veces es utilizado para matar, por ejemplo, lanzándotela al cuello ya estas muerto, o imagínate en la columna vertebral, o un hueso delicado.

  • Pero si te atacan con esa puedes repara tus huesos por ti mismo – dijo Ron

  • Desde luego – dijo Moody – siempre y cuando puedas controlar el dolor que existe cada vez que se te rompe uno.

Lo siguiente fue que comenzaron a practicar el hechizo, para sorpresa de todos Harry logro hacerlo después del tercer intento, claro que no de manera efectiva, pero por lo menos le había resultado, entonces mientras caminaban devuelta a la sala común, Harry comprendió el porque los hechizos le estaba resultando más sencillos, claro que era una teoría loca, y no se la contaría ni a Ron ni a Hermione hasta haberla comprobado.

Llegó a la sala simún y se reunió con Ginny, quien lo estaba esperando, mientras que Ron y Hermione estaba sentados al frente de una chimenea, tomados de las manos, ella apoyada en el pecho de Ron y este acariciándole el pelo, Harry jamás los había visto tan unidos, y echaba de menos un poco las peles entre ellos, pero se les veía felices y para Harry eso era suficiente. Ya cerca de la medianoche, todos se fueron a dormir, ya que las clases seguían al otro día, además que Harry continuaba leyendo el libro de magia blanca y magia oscura, y se había organizado para leerlos día por medio cada uno.

Esa noche le tocaba continuar con lo que a magia blanca se refería, si bien había dominado el cántico de la sanación y el cántico de la luz, ahora se encontraba estudiando otro que era un poco más avanzado que los otros, ya que era en verdad magia muy avanzada, y este era el “cántico de la virtud”, que se trataba de lo que Harry supuso el método que Dumbledore había utilizado para que las estatuas de la fuente del ministerio cobraran vida.

Harry llego a su cuarto y se cambio de ropa, mirando que el resto de sus compañeros todavía estuvieron durmiendo, y los ronquidos de Neville indicaban que así era, por lo que cuando estuvo listo abrió su baúl y comenzó a buscar el libro, el que estaba en el fondo, junto con el de magia oscura, ya que no quería que si alguien se metiera en el baúl le fuese de muy fácil sacarlos. Fue entonces que sacó una seria de libro antes de llegar al que estaba buscando, entonces tomo el de magia blanca y lo dejó aun lado, mientras que devolvía los libros a su lugar.

Había cerrado el baúl cuando se percató que le había quedado un libro fuera, y entonces le miró y comprobó que era el libro acerca de la magia de los elementos que habían comprando en la libraría y que jamás se había de preocupado de estudiar, pero Harry no tenía tiempo de mirarlo, ya que pensaba que la primera prioridad de él era poder aprender todos los hechizos de ese libro, buscando algo que le permitiese poder enfrentar a Voldemort.

Dejó el libro encima de su velador, se acostó y de inmediato Feralof se colocó a su lado, ya que era la hora en que Harry le hacía cariño, entonces Harry comenzó a leer las indicaciones, pero en ese momento en verdad que no estaba muy concertado, por lo que no había pasado mucho tiempo cuando decidió que mejor seguiría otro día que mejor descansaría, ya que se sentía un poco cansado, pero cuando dejó el libro encima del velador, se percató de la presencia del otro libro.

Harry había tomado ese libro en la libraría solo porque quería ver otras formas de crear fuego o agua, porque suponía que eso era precisamente lo que enseñaría el libro, por lo que decidió mirarlo para ver que clase de hechizos y encantamientos había en él, pero se llevó una sorpresa al leer la introducción, que era precisamente la explicación que haría acerca de lo que contenía el libro, especialmente para el tipo de magia al que estaba destinado, un tipo de magia que Harry solo había visto en Dumbledore un par de veces.

El libro de magia elemental está diseñado para enseñar a quien lo desee, el uso de una rama de la magia que pocos magos han podio explorar, el mudo del control de los elementos sin necesidad de tener una varita, pero ojo, ente no es un libro que te enseñará a crear los elementos, solo a convocarlos y manejarlos a gustos, sin necesidad de hechizos, solo el poder que cada uno posee.

La rama de la magia de los elementos es una rama de magia que está prácticamente extinta debidos a la poca capacidad que tienen la mayoría de los magos de hacer magia sin usar su varita, pero para los pocos magos que aun no están completamente a merced de su varita comprobará que les resultará sencillo el aprendizaje de esta rama de la magia, de lo contrario, la persona que intente aprender este libro deberá tener paciencia.

Este libro esta dividido en cuatro capítulos, cada uno de ellos dedicados al control de cada elemento, comenzando por el agua, luego la tierra, después el aire y finalmente el fuego, se advierte que no todos los magos son capaces de dominar todos los elementos, por lo que no hay que decepcionarse si no consiguen hacerlo, esto magos regularmente se especializan en uno de ellos.

Harry cerró el libro y comenzó a recordar como Dumbledore encendía las velas solo con su mano, seguramente controlaba el fuego, al igual que Quirrell, que había creado una pared de fuego cuando estaban en la sala del espejo, y pese a todo lo que tenía que hacer, decidió que aprendería el control de los elementos, sabía que cualquier cosa que aprendiera le podría servir para la batalla con Voldemort, entonces ojeó un poco los cuatro capítulos y comprobó que para aprenderlos se necesitaba ejercicios físicos, por lo que cambiaría la rutina que tenían y estudiarían eso, claro que antes tendría que preguntarles a ellos si es que estaban de acuerdo.

Fue durante la sesión de ejercicios de la mañana siguiente cuando Harry les comentó acerca del libro de magia de los elementos, Ron fue uno de los mas entusiasmados, al igual que Ginny, Hermione sin embargo estaba un poco renuente, ya que pensaba que hacer magia sin usar la varita sería muy complicado, además que ella no había visto el libro de magia, por lo que no sabía claramente de lo que se trataba, cosa que dejó sorprendido a Harry y Ron.

  • Es que jamás he estudiado ese tipo de magia – dijo ella

  • Me vas a decir que tú no los sabías – la molestó Ron

  • Que se podía hacer magia sin varita siempre lo ha sabido – dijo ella – mas que mal son los indicio que muestran que tienes poderes mágicos, lo que no sabía es que podías aprender a hacer hechizos sin ella.

  • Entonces ¿Cuál es el problema? – preguntó Ginny

  • Que en este momento tenemos muchas cosas que hacer, por lo que sumar una nueva actividad en verdad que nos perjudicaría

  • Pero aun no les digo lo que leí – dijo Harry

  • ¿Qué decía?

  • Que cada unos de los elementos requiere una preparación física, por lo que solo necesitaríamos reducir el tiempo de ejercicios y sumarle la preparación del elemento

  • ¿Cómo lo haríamos? – preguntó Ginny

  • No lo sé – dijo Harry – podríamos aprenderlas una a una, o como somos cuatro, cada uno de nosotros intenta una diferente

  • Y después no las enseña a los demás – dijo Ginny

  • Podría ser – dijo Hermione – creo que podría funcionar.

  • Entonces que no se dude más – dijo Ron – ahora tendremos que ver que es lo que aprender cada uno.

  • Pero mañana – dijo Hermione – ya que ya tenemos que irnos a clases.

Se retiraron de la sala del requerimiento para dirigirse a su clase, ya que Slughorn había dicho que para esa clase comenzarían la elaboración de una muy complicada poción, el veritaserum, Harry sabía que esa poción era muy complicada, y que si resultaba mal hecha, terminaría convirtiéndose en un veneno, además pensó que si les salía bien, podría esconder un poco para tenerla en caso de llegar a necesitarla, ya que no siempre le funcionaría la legelimancia.

  • Como les comenté en la clase pasada – dijo Slughorn - comenzaremos con la elaboración de veritaserum. Como espero que recuerden, se trata de una poción de la verdad.

  • ¿Es la más efectiva? – preguntó Ernie McMillan.

  • Desde luego, no existe poción de la verdad más efectiva que esta, basta solo una gota para pode saber todos los secretos de la persona que lo beba

La clase comenzó y Slughorn comenzó a pasearse por toda la sala viendo el trabajo de los alumnos, vio como se detenía frente al caldero de Zabibi y le murmuraba algo que Harry supuso sería instrucciones para mejorar el trabajo, y no se equivocó, ya que cuando llegó a la mesa en donde él estaba, Hermione la felicitó por el trabajo, no le hizo ningún comentario ni a Ernie ni a Ron, y se detuvo frente al caldero de Harry, quien había cerrado el libro de Snape que para variar tenía notas con respecto a métodos para mejorar la poción. Dos horas más tarde los chicos estaban reunidos en el comedor.

  • Pero la poción la tendremos lista dentro de dos meses –dijo Hermione – eso significa que tendremos que contentarnos con usar legelimancia.

  • Dumbledore me comentó que no se atrevía a usar veritaserum contra Slughorn porque sabía que él llevaría un antídoto

  • Eso significa que la poción no te quita la voluntad – dijo Hermione – solo te obliga a hablar con la verdad cuando te preguntan algo.

  • No he estudiado el secreto de las pociones – dijo Harry – y eso lo sabes bien.

  • Pero si prestaras atención a las clases y leyeras los libros habrías aprendido por lo menos eso.

Después de eso se dirigieron a la siguiente clase, encantamientos, en los que el profesor Flitwitck estaba enseñándoles un encantamiento proyector, que bien ejecutado creaba la ilusión de una persona, en su caso les estaba enseñando a crear proyecciones de de uno mismo, ya que les comentó que les podía servir como métodos de distracción en caso de que tuviesen que arrancar de algo, cosas que realmente atrajo la atención de Harry, ya que le encontró otra utilidad, parecida, pero otra utilidad.

El miércoles Harry recordó que aun no compraba nada para Ginny, por lo que se después de almuerzo se dirigió a la lechuzería, para poder enviar a Hedwig para hacer la compra ya que había visto el regalo que quería regalarle a Ginny, y por suerte podía hacer el pedido por lechuza, además que así le daba un poco de trabajo a Hedwig, que por el momento se contentaba con salir a volar ya que estaba acostumbrada a que Harry no mantuviese correspondencia con nadie.

Ya en la noche, se dedico a leer el libro de magia blanca, ya que todavía se encontraba enfrascado en lo que era el cántico de la virtud, ya que aun no lograba hacer que los objetos duraran moviéndose por mas de diez segundos, esto era debido un poco a que Feralof se lanzaba sobre alguno de ellos y los rompía, por lo que tampoco podía practicar demasiado.

Fue durante la clase de defensa contra la artes oscuras del jueves, que Rockwood volvió a hacer la mención acerca del proyecto escolar, se suponía que tenía que designar las parejas, pero aun no lo hacía, Harry se preguntaba con quien le tocaría, miraba a Ron y a Hermione, sabía que con Hermione sacaría buena nota, pero con Ron la pasaría mejor, claro que levantaba su mirada y de pronto veía que habían otras posibilidades de tener otra pareja que no fuese Ron o Hermione, mas que mal varios chicos del ED compartían la clase, y finalmente su mirada se posó en el grupo de Slytherin, que siempre estaban solos y en el rincón más alejado de la sala.

  • ¿Qué piensas? – preguntó Ron

  • Nada importante – dijo Harry – solo me preguntaba con quien tendré que hacer el trabajo

  • Lo mismo me pregunto yo – dijo Ron – lo único que sé que al que le toque con Hermione obtendrá un diez.

  • Sabes que Harry es el mejor en esta clase – dijo Hermione

  • Pero tu sabes mejor lo de hacer trabajos - dijo Harry – sabes de todo

  • ¿Con quien te gustaría hacer el trabajo? – preguntó Ron

  • Sabes que contigo – dijo ella – claro que Harry sería una mejor opción si es que quiero que me ayuden a hacerlo

  • ¡Oye! – protestó Ron – yo tambien puedo hacer algún aporte

  • No lo niego – dijo ella – pero a veces prefieres no hacerlo para no sobresalir

  • Ya – dijo Harry – no se van a poner a discutir, además, no han pensado en que pasaría si quedásemos con otras personas

  • Imagina trabajar con alguien de Slytherin – dijo Ron a manera de broma.

  • No sería malo – dijo Hermione mordazmente – creo que sería de utilidad

  • ¿A que te refieres? – dije Ron – crees que algunos de ellos sería un aporte al trabajo

  • Claro que no – dijo ella – pero si alguno de nosotros quedase con alguien de Slytherin podríamos usar legelimancia con ellos

  • Y averiguar los que están planeando – dijo Harry

  • El único pero es que tendrían que ser Parkinson o Zabini – dijo Hermione – más que mal solo a ellos los has escuchado hablar.

  • ¿Crees que Rockwood pueda arreglar el sorteo? – dijo Ron

  • No lo creo – dijo Harry.

  • Señor Potter, Señor Weasley, ¿podrían explicarnos los métodos de defensas contra inferis? – dijo Rockwood, después de comprobar que ninguno de ellos le estaba poniendo atención.

  • Luz y fuego – dijo Ron

  • ¿Podría ser más explicito?

  • Que los inferis temen a la luz y al fuego, así que si en verdad somos atacados por ellos podríamos conjurar un anillo de fuego para que no se acerquen a nosotros

  • Bien, pero eso solo los mantendría alejado – dijo Rockwood

  • ¿existe alguna forma de matarlos? – preguntó Dean

  • ¿Matarlos? – dijo Rockwood – señor Thomas, podría decirme ¿Qué es un inferí?

  • Son muertos que los magos oscuros hechizan para que hagan los que ellos quieran – dijo Dean

  • Entonces estamos de acuerdo con que ya están muertos – dijo ella – por lo que se tiene que lanzar un complicado contrahechizo, que es precisamente lo que comenzaremos a estudiar.

Ahora si que Harry, Ron y Hermione prestaron completa atención, ya que seguramente sería un hechizo que realmente les serviría cuando logran encontrar el lugar en el que estaba oculto el últimos de los horcrux, además, y pensado en eso, fue que estaba pensando en aprender lo que se refería a hechizos de fuego en su libro de magia de los elementos, pero tambien tenía que comenzar luego con el entrenamiento que le había pedido Dumbledore que hiciera, el combate contra mas de un oponente a la vez.

  • Vamos Harry – dijo Hermione – solo lanzaremos encantamientos de desarme.

  • Ginny dará la partida – dijo Ron – nos turnaremos hasta que te acostumbres a los dos

  • Y como dijo Dumbledore – dijo Ginny – después de eso aumentaremos el nivel.

  • Comencemos – dijo Harry – estoy listo

  • Entonces a la cuenta de tres – dijo Ginny – uno, dos, tres

  • Expelliarmus – gritaron los tres al mismo tiempo, el encantamiento de Harry chocó con el de Hermione, haciendo que rebotaran, pero Harry había olvidado a Ron, por lo que cando se acordó de él ya era tarde, su varita estaba saliendo de su mano.

  • Eso es lo que tenemos que mejorar – dijo Hermione – tus reflejos están un poco lentos

  • ¡Lentos! – dijo Ron – Harry es el mejor buscador que conozco, tiene muy buenos reflejos

  • Volando – dijo Hermione, mirando la cara de sorpresa que había puesto Ron – ya que en tierra no tiene la misma agilidad, es bueno combatiendo uno contra uno, pero eso no será suficiente si se llega a enfrentar a Voldemort.

  • Sabes que al final tendrá que hacerlo – dijo Ron, olvidando que Ginny estaba ahí

  • Así que es verdad que tienes que enfrentarlo – dijo Ginny un poco asustada

  • No solo yo – dijo Harry – pero si quieres saber algo, escuché a Snape decir que Voldemort quiere matarme personalmente.

  • Lo que se reduce a que Harry tiene que prepararse lo mejor que pueda – dijo Hermione

  • La verdad es que ya lo sabía – dijo ella – era lo más lógico, el motivo por el cual no volverías, el motivo por que habías terminado conmigo

  • Entonces comprendes lo importante que es para mí que nadie más sepa esto – dijo Harry.

  • Desde luego que lo sé – dijo ella – por eso es que quiero ayudarte, por eso es que quiero estar a tu lado siempre, porque sé que no es fácil para ti tener que enfrentar todo tu solo.

  • Pero es peor saber que otras personas mueren en mi lugar – dijo Harry

  • Creo que mejor continuamos – dijo Hermione, para así evitar que Harry pensara nuevamente en todas las personas que habían muerto luchando contra Voldemort.

  • Tienes razón – dijo Ginny – ahora Ron y yo atacaremos

  • Esta vez a desarmar o aturdir – dijo Ron

  • Entonces a la cuenta de tres – dijo Hermione – uno, dos, tres.

  • Expelliarmus – atacó Ron

  • Desmanius – gritó Ginny

  • Protego – se defendió Harry, sabiendo ahora que tendría que defenderse y esperar el momento para atacar

  • Relaxo – dijo Ginny

  • Protego – se defendió Harry nuevamente

  • Finite incantatem – dijo Ron anulando el escudo de Harry

  • Expelliarmus – atacó Harry a Ron derribándolo

  • Desmanius – escuchó que Ginny atacaba, pero nuevamente se vio pillado por el encantamiento de ella y cayó desmayado

Después de una dura sesión, se retiraron a dormir, ya que aun les quedaba un día de clases, pero Harry sabía que tenía que llegar a estudiar el libro de magia blanca y continuar con el cántico de la virtud, claro que antes aprovecharía de leer las instrucciones para aprender lo relacionado con los encantamientos de fuego del libro de los elementos, pero vio que eran realmente complicados, por lo que seguramente él tendría que dedicarse a aprender alguno otro que no tuviese de requisito tener tiempo.

No fue necesario sacar el libro de magia blanca, ya que Harry había memorizado completamente las instrucciones, por lo que ahora solo tenía que practicar un poco más, mas que mal para acceder al siguiente encantamiento la condición era dominar el cántico de manera correcta, Harry abrió el baúl para guardar el libro y vio una vieja figura que estaba suelta, la tomó en la mano y vio que se trataba de la figura del colacuerno húngaro, que hace más de tres años había sacado en el sorteo para el torneo de los tres magos, la figura estaba completamente tiesa, lo que indicaba claramente que el encantamiento que habían puesto en ella se había agotado.
  • Veamos – dijo el chico dejando la figurita encima de la cama, donde Feralof la observaba esperando a que cobrase visa para así poder perseguirla – creo que puedo hacer algo por ti.

Harry comenzó con el complicado movimiento, pronunciando el cántico y una vez que terminó, vio como la figura de movía lentamente, mientras que Feralof se había puesto en posición para saltar sobre ella, Harry lo detuvo y se acercó a la figura y la tomó en su mano, preguntándose si es que podría volar, alzó la figura y vio como esta batía las alas lentamente, y después y con un poco de dificultad comenzó a volar, dejando a Harry contento. Le ordenó a Feralof que no le hiciera daño ni que intentase casarlo, por lo que el animal se quedó quieto, dejando que Harry le hiciese cariño, mientras que ambos miraban como la figurita continuaba volando en círculos alrededor del la cama de Harry, y mirando esa figura fue que Harry se quedó dormido.

Ese viernes Harry vio que Hedwig había llegado con el paquete para Ginny, cosa que la chica notó, por lo que comenzó a preguntarle que era lo que le iba a regalar, pero Harry no le contó, diciéndole que arruinaría la sorpresa si ser lo contaba, mientras que al parecer Ron había olvidado cómprale algo a Hermione, pero al parecer no era el único, ya que varios chicos de distintas casas estaban en la misma situación, algunos al parecer harían un intento desesperado por tratar de conseguir cosas.


Como la mente de la mayoría de los chicos y chicas estaban puesto en lo que sería el día de san Valentín, Harry había decidido que las lecciones del segundo grupo del ED no se realizarían, por lo que lo informó a través de las monedas, claro que los chicos del primer grupo pensaron que tal vez podrían practicar ellos, pero Harry les comentó que no harían nada. Así que por fin se retiró temprano a descansar, ya que tampoco pretendía estudiar nada, más que mal su mente estaba puesta en que todo lo que tenía planificado le resultara.


Al despertar de sábado, Harry notó que no era el único que se había levantado, Ron estaba vestido, seguramente esperando a Harry, porque apenas el chico se levantó, Ron se dirigió donde él, Harry que se había dado cuenta de eso se preguntó de inmediato que es lo que le ocurría a Ron, ya que no tenía muy buena cara, entonces corrió las cortinas de la cama de Harry y se sentó a su lado.
  • Estaba esperando que despertaras

  • ¿Para que? – preguntó Harry – si habíamos quedado que por hoy no haríamos nada de ejercicios ni de búsqueda

  • Lo sé – dijo Ron – solo que necesitaba preguntarte algo

  • ¿Qué cosa? – preguntó Harry

  • ¿Crees que a Hermione le guste mi regalo?

  • ¿Qué es lo que quieres regalarle?

  • La verdad es que no se me ocurría nada – dijo Ron – pensé en cosas que le gustaran, libros, plumas, ya sabes, pero no encontré ninguno que pudiese servir para la ocasión

  • Ya, pero ¿Qué le compraste?

  • La verdad es que mas que comprarlo lo hice yo mismo – dijo el chico, sacando un pequeño corazón tallado en madera, pulido y con unas pequeñas letras talladas que decían R.B.W. - ¿Crees que le guste?

  • Por lo menos se que lo usará – dijo Harry - ¿de donde sacaste esa idea?

  • ¿Por qué, tan mala es?

  • No – dijo Harry – bueno, sabes que no soy muy bueno con esto de las citas ni de los regalos, pero pienso en verdad que es un muy bonito detalle

  • Quise comprarle algo, pero no tenía dinero

  • No sabía que tallabas – dijo Harry

  • No lo hacía – dijo Ron – pero saqué un libro de la biblioteca acerca de la creación de adornos y cosas así, por lo que me dediqué a estudiarlo y practicarlo

  • La única duda que tengo – dijo Harry – es como lo usará, ya que supongo que es un colgante

  • La verdad es que no encontré nada que le viniera, lo único que podría utilizar para hacer una cadena que quede firme sería pelo de unicornio, pero ese si que es caro

  • Pelo de unicornio – dijo Harry – ¿no se te ocurrió preguntarle a Hagrid si tiene un poco?

  • ¿Crees que tenga? – preguntó Ron

  • Desde luego, el curso pasado le dio a Slughorn una gran cantidad de pelo de unicornio, dice que lo junta del bosque, recogiéndolo del suelo o ramas

  • ¿Será muy tempranos para molestarlo?

  • Mira por la ventana y ve si hay luz en su habitación – dijo Harry, por lo que Ron corrió a la ventana y comenzó a mirar la cabaña de Hagrid

  • Sale humo de la chimenea – dijo Ron - ¿Crees que podré verlo ahora?

  • Averigüemos – dijo Harry tomando la varita y dirigiéndose a la ventana, en donde apuntó a la cabaña de Hagrid – Expecto patronum – dijo Harry concentrándose en el mensaje que quería transmitirle a Hagrid, el ciervo plateado salio de la varita de Harry y entro por la puerta de la cabaña, después de un par de segundos vieron al Hagrid abriendo la puerta de la cabaña e indicándoles con el brazo que podrían bajar, por lo que ambos salieron corriendo.

Salieron del castillo y vieron que la nieve todavía estaba bastante amontonada, claro que Hagrid había creado un sendero hacia si cabaña, mas que mal, como profesor de cuidados de criaturas mágicas, regularmente hacía las clases a un costado de su cabaña, aun así ese año había sido más helado que lo normal, y nieve se acumulaba rápidamente, aun así no les costó mucho trabajo llegar a la cabaña, y vieron que la puerta estaba abierta, seguramente Hagrid ya los estaba esperando.

  • ¿Qué los trae por aquí tan temprano? – dijo Hagrid

  • ¿Queríamos saber si tienes algo de pelo de unicornio que nos puedas dar? – dijo Harry

  • Desde luego que tengo – respondió Hagrid – pero ¿para que lo necesitan?

  • Es para hacer una cadena – dijo Ron – para el colgante que le quiero dar a Hermione

  • Para Hermione – dijo Hagrid – así que en verdad que están juntos, me alegro por ambos

  • Gracias – dijo Ron

  • Creo que con esto les alcanzará – dijo Hagrid – supongo que sabes como se trabaja el pelo de unicornio

  • Algo – dijo Ron

  • ¿Acaso, no es solamente hacer una trenzado y listo? – preguntó Harry

  • Claro que no – contestó Hagrid – trabajar el pelo de unicornio no es tan sencillo, realmente tienes que ser hábil con los encantamiento, ya que el pelo de unicornio tiene varias propiedades mágicas.

  • Entonces comienza luego – dijo Harry a Ron – ya que Ginny me estará esperando para que bajemos a desayunar y Hermione te estará esperando.

Ron, con ayuda de Hagrid, comenzaron a hacer rápidamente la cadena para el colgante, claro que igual demoraron cerca de dos horas en terminarlo, ya que en realidad el pelo de unicornio era muy poco manejable, pero Ron al parecer se había tomado en serio la lectura del libro y realizaba los encantamientos que Hagrid le indicaba de manera correcta, cosa que tenía asombrado a Harry, ya que nunca lo había visto trabajar tan afanosamente.

El resultado final, fue una hermosa cadena plateada, la que era un hermoso trenzado, en el que Ron colocó el corazón tallado y después con un último encantamiento había hecho que los dos extremos se juntara, y la marca no se notaba, parecía que en realidad era una solo hebra la que estaba sujetando el colgante, finalmente se despidieron de Hagrid y se dirigieron a la sala común, en donde seguramente Ginny y Hermione los estarían esperando, preguntándose donde era que se habían metido.

Y no se equivocó, ya que las únicas personas que aun se encontraban en la sala común eran precisamente Ginny y Hermione, al parecer un poco molesta por la tardanza de ambos, Ron de inmediato se acercó a Hermione y la apartó de la vista de Ginny, Harry que sabía lo incomodo que debía de sentirse Ron, tomó a Ginny de la mano y la sacó de la habitación, claro que mientras la puerta se cerraba, se giró, solo para ver a Hermione lanzarse sobre Ron y darle un gran beso.

  • ¿Dónde estaban? – preguntó Ginny

  • En la cabaña de Hagrid – contestó Harry – estaba ayudando a Ron con los últimos detalles del regalo que le dará a Hermione

  • ¿Te pidió dinero? – dijo ella – es muy caradura

  • No – dijo Harry – nunca ha aceptado que le de dinero ni cosas, siempre ha sido un poco orgulloso, la verdad que él mismo le hizo un regalo

  • ¿Qué Ron le hizo un regalo? – dijo Ginny asombrada – ¿él lo fabricó?

  • ¿No le veo nada de malo? – dijo Harry

  • Claro que no es malo, pero jamás pensé que Ron tendría ese detalle, ya sabes, con los cavernícola que es me asombra que no llegase con un garrote y comenzara a golpear a Hermione en señal de amor.

  • No lo mires en menos – dijo Harry – Ron ha cambiado mucho en este último tiempo

  • Pasando a otro tema – dijo Ginny colgándose del cuello de Harry - ¿Cuándo me entregaras mi regalo?

  • Eso – contestó Harry – crees que te lo mereces, después de haber molestado todo el día de ayer para que te dijera lo que es

  • Desde luego – dijo ella – mas que mal yo he aguantado que durante días no me tomes en cuenta, ni que no confíes tanto en mi como para contarme lo que hacer con Ron y Hermione

  • Tienes razón - dijo Harry – toma

Harry le entregó un pequeño paquete, que se había aseguradote tener con él durante todo el día anterior, y que había guardado en su bolsillo nuevamente antes de salir a ver a Hagrid, ella tomó el paquete y comenzó a abrirlo, con tantas ganas como cuando un niño chicos recibe los regalos de su cumpleaños, entonces sacó una pequeña caja de terciopelo azul, lo abrió y había un hermoso prendedor, en forma de una rosa, el tallo era completamente dorado al iguala que sus hojas y en ellas esta escrita la frase “siempre te amare”.

Ginny no dijo nada, solo se puso el prendedor en la túnica y luego besó a Harry, y llegaron al gran comedor, donde comprobó que todos los chicos que tenían parejas estaban juntos, era una de las pocos veces que Harry había visto a personas de distintas casas en mesas que no le correspondían, seguramente, y al igual que harry, querían pasar todo el tiempo que pudiesen juntos. Harry y Ginny se sentaron alejados del resto de sus compañeros, claro que después de unos diez minutos, llegaron Ron y Hermione tomados de la mano.

Las lechuzas comenzaron a llegar, varias de ellas traían paquetes, seguramente los regalos encargados por las otras parejas estaban llegando y Harry vio como una de ellas se posaban sobre la mesa frente a Ginny con otra pequeña caja, la que tomó y entregó a Harry, esté la abrió lentamente, era el primer regalo que recibía en san Valentín, y al ser de Ginny lo hizo más especial, se trataba de un pequeño relicario, el cual Harry abrió, para ver la fotografía de Ginny saludándolo.

  • Es hermoso – dijo Harry colocándose el relicario

  • Y tiene una foto mía para que me recuerdes.

  • No necesito una foto para acordarme de ti – dijo Harry

  • Lo había encargado para tu cumpleaños – dijo Ginny – pero no llegó ya es un muy raro relicario

  • ¿Qué tiene de raro? – dijo Harry

  • Que solo se muestra al legitimo dueño - dijo ella – solo tú lo puedes abrir, y además, que si alguien te registra no lo podrá ver, ni tampoco lo puede sacar

  • Nunca había escuchado hablar de ese tipo de magia – dijo Harry

  • Sabía que tenías intenciones de abandonar el colego e irte en tu misión, por eso es que quería que lo tuviese, por si te ibas pensaras en mi y recordaras que te estaba esperando.

En otras ocasiones, para esa fecha regularmente había un salida de Hogsmeade, pero ahora, con todas las medidas de seguridad que existían en el castillo y sus alrededores, y el toque de queda que estaba impuesto, estaba suspendidas las salidas, por lo que seguramte todos los lugares privados y solitarios que habían en el castillo estarían ocupadas, y no se equivocó, ya que muchos chicos estaban tratando de tener a gusto a su respectiva pareja. El día pasó sin más complicaciones, ya que Harry había desaparecido con Ginny y estaban en la sala del requerimiento, donde estuvieron hasta muy tarde.

La semana que siguió fue completamente normal para el ritmo que llevaban los chico, claro que la única diferencia la había marcado la designación del elemento que cada uno de ellos estudiaría, ya que estaban seguros que de algo podrían servirles, claro que la elección no fue para nada fácil, ya que por lo menos en conversaciones entre Harry, Ron y Hermione habían acordado que por lo menos uno de ellos tres debía de dominar el fuego, que seguramente les serviría en caso de tener que defenderse de los inferis.

Ginny había pretendido aprender el fuego, pero entre los tres la terminaron de convencer que mejor aprendiera otro, después de una larga discusión habían quedado de acuerdo en que sería Ron quien aprendería el fuego, por lo que Ginny se apresuro a nombrar el agua, dejando a Hermione y Harry con la tierra y el viento, Hermione estaba tratando de ver cual de los dos le convendría más, por lo que después de un par de minutos se decidió por el aire, dejando a Harry con la tierra, y como habían demorado mucho en hacer esas elección, no pudieron comenzar de inmediato, ya que el reloj que estaba puesto en la sala del requerimiento había sonado, indicando que las clases estaba a punto de iniciar.

Al otro día se reunieron temprano, ya que necesitaban comenzar a estudiar bien cada uno de los pasos que requerirían, fue una surte que la sala del requisito pudiese proporcionar los datos suficientes como para que cada uno de ellos pudiese practicar el elemento que habían seleccionado, cosa que ya no asombraba a los chicos por la costumbre, pero no dejaban de pensar en el tipo de magia que tenía que haber sido utilizada para crearla.

Harry tenía el original del libro de magia de los elementos, mientras que Ron, Ginny y Hermione sacaron las copias del libro que la sala les había proporcionado, entonces y en silencio cada uno de ellos abrió el libro buscando el capítulo que le correspondía, Harry no tardó en encontrar lo relacionado con el dominio de la tierra, y después de encontrarlo, revisó cuantas páginas tendría que leer, y comprobó que eran varias las paginas que tendría que leer, tambien se fijó que las instrucciones estaban por partes, ya que al parecer había varios niveles del manejo de la tierra.

El control de la tierra quiere una gran concentración y fuerza física, ya que esta última determinara el grado de manejo de tierra que podrá realizar, la única diferencia con respecto a los otros elementos, es que la tierra no se puede crear, ni conjurar con esté método, cosa que es la base de los otros tres elementos, pero permite el control de la tierra, manipulando el terreno existente, es donde entra la concentración, ya que dominar la magia de los elemento requiere en verdad que el mago o bruja que los aprenden, logren un nivel de concentración alto, esto e explica por el no uso de varita, lo que hace que la magia que tienen los magos o brujas tenga que ser expulsada por otros medio, cosa que cada uno de los mago logra tener en algún momento de su visa (antes de acostumbrarse al uso de la varita), por lo que es necesario, para este caso, que el mago o bruja logre manejar su magia de manera correcta, o sea, que logre manejar su corriente mágica a gusto.

El manejo del elemento de la tierra, está dividido en cuatro etapas, la primera de ellas es la etapa de iniciación, en el que el mago o bruja aprenderá los pasos básicos del manejo de la tierra, con algunos ejemplos y ejercicios que le permitirán pasar al siguiente nivel, el segundo capítulo está dirigido a las técnicas de defensas, en las que se aprenderá a la convocación y creación de elementos de tierra que brinden protección a que los conjure, o a algún objeto, la tercera etapa, consiste en el uso del elemento tierra como arma de ataque, dando ejemplos de las mejores técnicas conocidas para eso, finalmente está la etapa de la creación de elementos varios, este es el último de las fases, ya que en verdad que la creación de elementos de tierra requiere un manejo avanzado de todas las técnicas que relacionadas a la tierra.

Harry terminó de leer la introducción que había con respecto al aprender el manejo de la tierra, por suerte, con la práctica de la legelimancia y la oclumencia tenía ya experiencia en lo que era la concentración, claro que no sabía exactamente a que nivel lo había conseguido, entonces giró la pagina para ver cual era la primera de las instrucciones que el libro le daría, claro que de inmediato comprendió que no era algo que le sería de mucha ayuda, pero también supo que no podría saltarse los pasos, mas que mal leyendo el libro de magia blanca, se había dado cuenta que si no hubiese sido por el orden en que había que aprender los hechizo, él se hubiese dirigido directamente a los que encontrara útiles y los habría tratado de aprender, y seguramente no habría avanzado mucho.

Levitación

Si bien existen encantamientos levitatorios, no es lo mismo tratar de hacerlo sin varita, especialmente tratando de controlar la tierra, recordemos que la mayoría de las veces estamos rodeados de tierra, por lo que prácticamente cada superficie en la que estamos parados sirve como elemento para el control de la tierra, pero para comenzar bastará que tengas una piedra, del tamaño de una nuez.

Lo primero que tiene que hacer es concentrarse, concéntrese en el hecho de que no existe nada más que la piedra, y que la piedra y usted son una sola cosa y que solo a una orden de usted esta comienza a elevarse, lentamente primero, no desespere si no le resulta al primer intento, ya que seguramente aún no logra el nivel de concentración requerido, pero con práctica lo debería conseguir rápidamente. 

Harry buscó la piedra, sabía que la sala le habría dejado un par de ellas, por lo que se dirigió a la mesa que estaba en uno de los rincones de la sala, y vio que encima había un pequeño canasto, el cual estaba lleno de piedras, Harry vio que tambien había una vela, un vaso de agua y un abanico, seguramente los elementos que Ron, Ginny y Hermione necesitarían, por lo que los tomó y se dirigió para entregárselos a quienes correspondían, claro que no pudieron comenzar a practicar, ya que había sonado la alarma que les indicaba que las clases estaban por iniciar y que tendrían que bajar a desayunar.

  • La verdad que es un poco complejo – dijo Hermione

  • Yo creo que es un desperdicio de tiempo – dijo Ron – es más sencillo hacer un encantamiento con la varita para encender la vela

  • Pero es solo el principio – dijo Ginny – no decían tus instrucciones que aprendería el uso elemental primero y después harías las cosas más complejas

  • Si – dijo Ron – pero creo que eso de encender una vela con solo desearlo no es nada de útil

  • Eso lo veremos más adelante – dijo Harry – ahora apurémoslos para llegar al comedor, no quiero quedarme sin mi desayuno

  • Ni yo – dijo Ron, sin embargo a Harry le extraño que Hermione no hiciera ningún comentario con respecto a los que la magia de los elementos se refería, seguramte estaba aun pensado que tan bueno era que la aprendieran.