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El Otro Hogwarts — capítulo 1
Hoy es 15 de septiembre, llevamos 15 días ya de curso escolar, en la escuela de magia y hechicería de Hogwarts , me llamo Aarón Ritcheliev, estoy en 4 curso, mis mejores amigos son Angie y Brandom, un estudiante formidable, los tres somos miembros de la casa de Ravenclawn, famosa por su capacidad de obtener a los mejores estudiantes, y a los magos mas inteligentes, aunque, por supuesto, siempre hay alguna excepción.
Yo soy un mago formalito, rubio, no muy alto, (alrededor de 1,75) no muy delgado ni muy ancho, con unos ojos azules, soñador y activo, entusiasta e idealista, mis notas no son las mas altas de la clase, pero que voy a decir, me conformo. Vengo de una familia de magos, mi padre y mi abuelo fueron grandes aurores en la lucha contra voldemort, pero debido a toda la historia sus nombres nunca hicieron un hueco en las mentes del mundo mago, yo personalmente no se que are cuando acabe el colegio, supongo que aun hay tiempo para decidir.
Por supuesto, no se me olvidaba, Harry Potter, el niño que sobrevivió, el chico famoso de la escuela por supuesto esta aquí, el está en 5 curso, el año pasado fue campeón del torneo de los 3 magos, junto con Godryc, que falleció en ese mismo concurso, y sus amigos Ron Weasly y Hermione, personalmente no les tengo afecto especial, no me caen mal, creo que se les da demasiada importancia, Potter ni siquiera podía pensar cuando murió Voldemort, y ahora ha vuelto…
Bajando a la sala común Aarón se encuentra allí con Angie y Brandom:
-Buenos días chicos!
-Buenos días- dijeron al unísono
-Valla que bien compenetrados os veo hoy- dijo Aarón, ya que el DIA anterior habían tenido una discusión seria .
-¿si verdad? Dijo Brandom mirando a Angie de una forma extraña, luego añadió – Aarón, luego tengo que hablar con tigo.
Dicho esto, se dio la vuelta para salir por la puerta de la sala común Angie se le quedo mirando de una forma extraña, comprensible supongo ya que dijo eso delante de ella como si no confiase en la pobre Angie.
-Buenos vamos a desayunar ¿o que?. Dijo Brandom desde la puerta de la sala común
Bajamos corriendo, nos moríamos de hambre, el desayuno siempre para elegir lo que tu quisieses, en el gran comedor, desde nuestra mesa se veía como hablaban Harry, Ron y Hermione, siempre parecía que tramaban algo, que necesitaban ser importantes, quizás solo fuera sensaciones mías, pero estaba seguro de que no era el único que pensaba así. Mientras tomaba mi zumo de calabaza se vio a Draco Malfoy, hacer burlas desde la mesa de Slytherin, Draco si que me caía mal, era la típica persona engreída, que tubo suerte de nacer en una familia adinerada, y por su suerte se creía mejor que nadie, y despreciaba a los que el opinaba que eran peores, por tener menos dinero, o por ser “sangre sucia” como el decía, la verdad es que el padre de Brandom murió en manos de Voldemort hacia mucho tiempo, y su madre era Muggle por lo que ofendía si alguna vez hacían comentarios despreciativos hacia ellos, no obstante el día en las clases paso tranquilamente, yo pensado de que quería hablar Brandom con migo.
Ya era tarde, había quedado con Brandom en la zona norte del lago para hablar un rato y reírnos un poco, mientras iba vi. a Harry y a sus amigos dirigirse a la cabaña de Hagrid fijo que Hagrid les ayudaba a persuadir a los profesores, prefiero no saber nada de esos temas. Cuando llego al lago estaba Brandom esperándole, con la mirada perdida en el lago.
-Hola Brandom ¿que pasa?- salude al verle
-
Na estaba aquí, pensado, mirando al lago, ¿alguna vez viste al calamar gigante?
-
no, pero hay quienes dicen que el año pasado los campeones se enfrentaron a el en el torneo de los tres magos – dije para romper el hielo- bueno, dime, ¿querías hablar de algo especial?
-
que directo eres- dijo con sorna- en fin, supongo que para esto hemos venido.
Miro alrededor como cercercionandose de que nadie los espiaba, lo cual parecía absurdo.
-Veras Aarón, estoy hecho un lío, sabes que ayer Angie y yo discutimos seriamente, aunque fuese por una tontería – habían empezado a discutir sobre los naipes explosivos- y acabásemos echándonos muchas cosas en cara… el caso, es que cuando Salí de la sala común para dar una vuelta y despejarme empecé a pensar en Angie, peor no solo como amiga – A estas alturas Aarón ya sabia perfectamente donde le llevaba su amigo- y no se si siento por ella algo mas que amistad, y tengo mucho miedo.
-
Bueno- le dije con una pequeña sonrisa- no es que fuese muy de extrañar, quiero decir, sois grandes amigos, os contáis todo, además ella es muy guapa y madura, creo que es normal que sientas algo mas por ella, o que tengas tus dudas.
-
ya, ya, eso ya lo tengo pensado – contesto Brandom- pero aun no acabe, veras, cuando volvía por la noche a la sala común, encontré que Angie estaba allí sola llorando, y cuando entre fue corriendo a abrazarme, me dijo que lo sentía mucho, haber discutido por esa tontería y me abrazo muy fuerte, y hubo un momento de confusión en el que me fue a dar un beso, en la mejilla creo, y que me moví hacia un lado, y nos dimos un beso de verdad, en la boca, nos quedamos cinco segundos mirándonos y nos separamos, y ahora no se ni como mirarla, me muero de vergüenza.
Ante todas estas confesiones, Aarón se quedo sin habla, era verdad que hacían buena pareja, y era cierto que Angie era una chica muy atractiva, el mismo se había fijado alguna vez en ella, con sus ojos verde miel, con su pelo marrón clarito, y esa sonrisa tan dulce que tenia… esa gran inteligencia, la mejor de la clase, una gran maga sin duda, aunque a Aarón le rondaba por la cabeza otra chica de otra casa, así pues le dijo a Brandom:
-Mira, me dejas atónito, solo puedo decirte que no te precipites, pudo ser una confusión, o que se sintió cómoda, deja que pase un tiempo, trátala con mas cariño y ya veremos que pasa , deja que pase una semana o dos, y haber que ocurre, si me entero o me dice algo, ya te contare, y anímate, que no pasa nada, siempre podéis ser los mejores amigos como lo habéis sido hasta ahora
- ¿Sabes? Eso es lo que mas miedo me da, siempre que pasan estas cosas se rompen las mejores amistades, y nunca nadie sabe por que…