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Historia 25785 — capítulo 1
El sol se empezaba a meter y en el lago se reflejaba su brillo anaranjado del atardecer, él cual era contemplado por un joven, que estaba sentado bajo una haya, a la orilla del lago, este joven era delgado, de pelo revuelto y color negro azabache, ojos verdes esmeralda y en la frente una cicatriz en forma de rayo.
Observaba como poco a poco el sol se iba metiendo, en el horizonte, mientras lo embargaba unja gran nostalgia al recordar, todas las aventuras que había vivido durante esos siete años,
Giro su cabeza y vio el gran castillo que albergaba la escuela, y sintió una gran felicidad y alegría, ya que en aquel sitio había pasado los mejores 7 años de su vida, siete años maravillosos y felices, siete años en los que había sufrido, reído, llorado, triunfado, perdido, etc.
Siete años en los que había llegado a conocer a sus mejores amigos y sus enemigos, siete años en los que había prendido tantas cosas y había cambiado tanto que ahora no se reconocía, y entonces recordó las palabras que había dicho Hagrid hase siete años, cuando había ido a rescatarlo de los Dursley, “Siete años allí y no se reconocerá a sí mismo”, las cuales se habían vuelto muy ciertas, pensó él, mientras el sol terminaba de ponerse.
Una vez que estuvo oscuro, se levanto y empezó a caminar hacía el castillo, y al ver las ventanas brillantes y la oscura mole, recordó su primer día, el día en que había llegado en lancha a través del lago, y todas las demás veces en que había regresado; en ese momento una lagrima se deslizo por su rostro, recordando que al día siguiente partiría definitivamente, dejando atrás ese lugar para siempre, ese lugar que había considerado su hogar durante siete años, siete años que ahora que pensaba eran demasiado cortos.
Y aunque durante siete años había peleado contra Voldemort, uno de los magos más poderoso de los últimos años, y hasta hace poco lo había vencido, no había sentido tanto miedo, como ahora, que tenía que marcharse del hogar, y aun no tenía seguro que iba hacer, ya había hecho su examen para la escuela de Aurores, pero y si no lo aceptaban, no sabía que haría entonces; y sin darse cuenta ya estaba subiendo las escaleras de piedra de la entrada del castillo, y oyó un montón de voces felices, que lo sacaron de sus pensamientos, dándose cuenta que el banquete de fin de año había comenzado, no sabía si debía entrar o no, no tenía ganas de estar solo, pero tampoco de estar con toda esa gente, tenía ganas de… y recordó la pelea que había tenido con sus amigos ese día, y se sintió triste, pero en ese momento ocurrió lo que menos se imaginaba…
El cuarto de las chicas estaba vació, excepto por una castaña de ojos color miel, que estaba tumbada sobre su cama y sentía como los rayos del sol, que entraban por la ventana, poco a poco se iban deslizando por su cuerpo y la abandonaban.
La chica tenía la mirada perdida en el techo y los ojos vidriosos, no podía creer lo que había pasado ese día, había perdido a su mejor amigo y a su novio, pero toda la cual era de él, que había decidido ocultar su romance, de su mejor amigo, para no lastimarlo, pero al final este lo había descubierto y se había molestado mucho, no por qué tuvieran un romance, dijo, si no por que se lo hubiera ocultado.
En esos momentos recordó otros tiempos, que a pesar de estar marcados por la sombra de Voldemort eran felices, y entonces comprendió parte de lo que le había dicho Harry, esa mañana, de cómo se sentía el triste, por que se irían de Hogwarts, para siempre.
Se levanto de la cama y se fue al baño donde se lavo rápido la cara, al salir del baño vio como los últimos rayos del sol desaparecían.
Salio del cuarto y bajo a la sala común la cual estaba vacía, todos debieron de haber ido al banquete de clausura, salio de la sala y empezó a recorrer los corredores del castillo, mientras dejaba que la embriagaran con un montón de recuerdos; le vino a la mente, la primera vez que habían salido de noche, de todas reglas que debieron haber roto durante esos siete años, ¿siete años?, vaya si era bastante tiempo, y se había ido volando, en eso paso junto al baño del segundo piso y recordó como en él habían preparado una poción prohibida, y que había sido en otro baño, donde un troll había estado apunto de matarla, de no haber sido por sus amigos, vaya, cuantas cosas hemos vivido, y cada una los había unido más, entonces por qué habían peleado, no lo sabía, tal vez todos estaban tristes a su modo, por lo mismo, por qué iban a dejar aquel lugar que durante siete años los había protegido, los había albergado, aquel lugar que los tres consideraban un hogar.
Al llegar a la escalera de mármol, se sorprendió, ya que hay a mitad del vestíbulo estaban las dos personas más importantes de su vida, y por lo visto habían hecho las pases.