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El Final del Principio. — capítulo 2
Compras, encuentros y más peleas
Sirius ya llevaba dos semana en casa de James, la mayoría del tiempo se la pasaban jugando al quidditch, o bien dando vueltas por la ciudad conociendo chicas…para Sirius su deporte preferido, la verdad es que en eso le iba bastante bien, muy bien, bastaba que hablaran cinco minutos con unas chica y conseguían una cita para el siguiente día, les paso varias veces que sin darse cuenta quedaban con dos muchachas a la misma hora, lo que no les causo muchos problemas, la solución era simple, meditaban quien era la mas guapa y se iban a encontrar con la “ganadora” mientras que la “perdedora” esperaría…bueno hasta que se aburriera.
Por las noches se entretenían con algún juego mágico, charlaban sobre el resultado de su cita de la tarde, planeaba un par de bromas que realizarían de vuelta de vacaciones, su victima preferida era Severus Snape, algunas las practicaban consigo mismos, en más de una ocasión James despertó con lo ojos en la nuca o Sirius con dos pies izquierdos, con el cuerpo teñido de colores, con motivos de papel tapiz o simplemente con cara de nada, como le decía James, al hecho de borrar del rostro de su amigo la nariz, la boca y los ojos.
La noche anterior habían hecho lo habitual, tomaron unas cuantas cervezas de manteca, practicaron unos cuantos hechizo y se dedicaron a reí recordando algunas jugarretas que habían realizado los años anteriores, se durmieron aproximadamente como las cuatro de la mañana, por eso cuando la madre de James apareció la mañana siguiente les pareció que solo habían logrado cerrar los ojos unos segundo.
-levántese chicos llegaron las cartas de Hogwarts.
-solo un beso más Beth…- la madre de James carraspeo.
-James, Sirius…despierten…hijo…-
-……………
-James…
-……….
-JAMES!!!!
-ah!!!....que!!...hola mamá… qué hora es…- preguntó sin poder evitar un enorme bostezo.
-
son las ocho de la mañana querido…
-
las ocho… qué!!!...mamá es muy temprano no he dormido nada…
-
no es culpa mía, ahora levanta…
-mmm e uguetona Beth…essso, eo…
-…te que han llegado las cartas del colegio.
- y eso que… pasa todos los años…
-que gracioso James, levántate que hoy mismo…
-umm que ben uelen tus…
-SIRIUS!!- James al adivinar lo que venia en la frase le arrojo una almohada a su amigo para que despertase.
-QUE DEMONIOS TE PASA NO VEZ QUE ESTABA A PUNTO DE…- el chico señalo a su madre que estaba parada junto a la puerta con una forzada sonrisa.- bu…buenos días mamá…( como ya dije antes, Sirius trataba a la madre de James como si fuera la suya, al principio era señora Potter pero hacer ya dos años que le decía mamá, cosa que halagaba mucho a la mujer pues siempre deseo que James tuviese un hermano)y le dedico una sonrisa que claramente significaba perdón, luego miró a su amigo con ojos asesinos por no haberlo despertado antes y dejar que la dama presente se enterara de su sueño más de lo deseado.
- buenos días querido…- he hizo como si no hubiese escuchado nada.
-le decía a James que ya es hora que se levanten, pues han llegado las cartas desde Hogwarts, que por lo demás se han demorado bastante este año, y espero que hoy mismo vayan a comprar lo que requieren para este año académico…
-
tu no nos acompañaras?- preguntó James extrañado pues siempre era ella la que hacia las compras correspondientes para el inicio de cada año.
-
no mi amor, he quedado con Amelia Wood, para tomar el té y viajar a Londres significaría romper el compromiso.
-oh… bien…pero entonces déjanos dormir un poco más…
-no, nada de dormir, los conozco bien y se que se entretendrán bastante en el callejón Diagon, y no es buena idea que lleguen tarde a casa…
-
una hora??
-
ya oíste a tu madre hermano, vamos que hoy es día de compras…
-
si día de compras, tu solo te emocionas porque el lugar va a estar repleto de mujeres…
-YO!!!... que calumnias son esas James Potter, solo lo digo porque estoy impaciente de tener en mis manos los nuevos textos de estudio y poder leerlos antes que comience el año escolar...- dijo Sirius poniendo su mejor cara de intelectual ofendido.
-bueno como sea, levántense que el desayuno estará servido en unos minutos- y diciendo esto la mujer se retiro de la habitación.
-
eres un hipócrita.
-
y qué… me vas a decir que no te alegra poder pasar todo un día en el mundo mágico con un montón de brujitas que se mueren por salir con tigo, hermano te conozco…
-
bueno si …las muggle ya me tenían un poco harto, tener que cuidarse de las cosas que decimos…
-
además podríamos encontrarnos con Lunático… es más le mandaré una nota ahora mismo…- y diciendo de esto se levanto de la cama tomo un trozo de pergamino y anoto unas rápidas palabras…
Lunático hoy callejón Diagon... confirma…
Canuto y Cornamenta.
luego se dirigió a la puerta para poder ir a la pajarera…
-no pretenderás salir al patio en esa pinta…
-que…a verdad creo que es mejor ponerme unos pantalones… no?- dijo Sirius que noto que la única prenda que llevaba eran unos calzoncillos ajustados (boxers).
- y una camiseta estaría bien…o que pretendes impresionar a Filly…
-ja que gracioso ya quisieras verte como yo…
-
hermano no lo necesito…- y diciendo esto salto de la cama y adopto la típica posición de físico culturista, luego se despeino el cabello. (N/A: obviamente los dos se ven extremadamente bien en cueros…si son James y Sirius, no podría ser de otra forma, todas los imaginamos así…a qué si?)
-
sigue soñando…- dijo Sirius al tiempo que le arrojaba unos calcetines hechos ovillo.
-
las chicas no opinan lo mismo…
-
ajajajaj como si alguna ves hubieses estado con alguna en cueros…
-
bueno… no… pero en los entrenamientos si me he sacado la sudadera y las nenas suspiran…
-
se ríen…querrás decir…
-a solo lo dices de envidia…- y le devolvió a su amigo las calcetas.
- lo que digas Cornamenta… yo me voy a enviar la nota a Remus.
Llegaron al callejón como a las once de la mañana, habían quedado con Lunático en el negocio de Madame Malkin, pues lo tres chicos necesitaban túnicas nuevas, las del año anterior ya les quedaban cortas producto de los centímetros que habían ganado durante las vacaciones.
-Remus… mucho tiempo esperando amigo- Dijo James mientras lo abrazaba. Remus Lupin, uno de los mejores amigos de James y Sirius, miembro de los merodeadores, era dueño de una cabellera color miel y de unos ojos del mismo tono, su contextura era más o menos como la de sus dos amigos, su sonrisa era dulce, aunque las ojeras en su rostro le daba un aspecto cansado, de los tres era el más centrado, su misión era controlar al resto de los merodeadores para que las bromas no se escaparan de sus manos, aunque no siempre lo lograba, sin embargo lo que no muchos sabían era que él, Lunático, había sido la mente brillante tras algunas de las más recordadas jugarretas de los chicos.
-no… llegue hace solos unos minutos… y que tal su verano…
-
umm…no hay mucho que contar ya sabes quidditch, chicas, cerveza…lo usual- contesto Sirius distraído, saludando a su amigo.
-
y el tuyo- preguntó James.
-
bueno tampoco…nada emocionante, las transformaciones las pase en casa…y solo salí un par de veces con chicos del lugar pero nada fuera de lo normal…
-
alguna chica que valga la pena mencionar…-obviamente Sirius.
-me temo que no…creo que este ha sido el verano más flojo de mi vida…y ustedes.
-
un par de muggles… pero nada muy interesante…bueno si una que otra…pero ya sabes…
-
es que a James si no son pelirrojas y le gritan que lo odian, no le parecen interesantes…- dijo Sirius mientras estiraba el cuello para ver por sobre la cabeza de Remus a un par de chicas que entraban a Florean Fortescue-…creo que después iré por unos helados.
-que gracioso Canuto…
- les parece si entramos, no me gustaría pasar todo el día haciendo fila para poder comprar una túnica- Lupin señalo el interior de la tienda, y en efecto ya había un número considerable de personas esperando comprar alguna de las prendas que en esta se exhibían.
-Hogwarts queridos- preguntó una mujer alta de anchas caderas, vestida con una túnica color rojo sangre ajustada a la cintura por medio de un cinturón con motivos floreados, que resaltaban aun más el tamaño de sus caderas.
Los tres chicos asintieron.
-bien, pues entonces…, las túnicas negras están por allá – dijo señalando con la mano que le quedaba libre, pues llevaba una gran cantidad de túnicas, los chicos no pudieron dejar de notar las largas uñas del mismo color de su vestimenta.- elijan su talla, hay probadores libres al fondo, en un momento estaré con ustedes para ver si hay que tomarles el dobladillo…!que estas haciendo muchacha… no mezcles las túnicas de segunda mano con las nuevas!!...lo siento…- se disculpo y corrió a arreglar el desastre.
-
bueno…vamos entonces- dijo James y los tres chicos se dirigieron donde les había señalado la mujer, buscaron entre las diferentes tallas…
-
mira James encontré la túnica perfecta para ti…- Dijo Sirius y se la arrojo a la cara.
-
muy gracioso canuto…- dijo James mientras extendía la túnica y le mostraba a Remus, el cual se reía, pues era por lo menos cinco tallas más pequeña.
-creo que esta me quedará perfecta – dijo Lupin tomando otra y probando el largo.
-
me alcanzas una igual- pidió James- medimos casi lo mismo no?
-
toma…
-
la mía tiene que ser más grande…esta …esta estará bien.
-
oh!!...Lunático se nos había olvidado que nuestro amigo es un gigante- dijo James irónico.
-pues sí soy más alto que ustedes…
-
ya pero no por mas de cinco centímetros...- aportó Remus acercándose a Sirius para ver la diferencia.
-
pero se notan…verdad?...- dijo Sirius, preguntándole a una chica que se había acercado para tomar una de la túnicas, la que se sonrojó y tomó rápidamente una prenda sin fijarse siquiera si era la talla correcta y luego se esfumó.- ves…
-como digas…es mejor que vayamos a los probadores, luego no va a quedar ninguno y ya me estoy aburriendo- dijo James. Los tres se dirigieron al final del local y en efecto solo quedaba uno.
-
yo primero!!!...- y sin dejar tiempo para que los otros reaccionaran, Sirius se introdujo dentro. No había terminado de ponerse la túnica cuando todo se puso negro y sintió que unas manos lo aprisionaban.
-
Que demonios…
-
no digas nada y entrégate…mmm…que buen trasero Black.
-Green!!...- dijo el chico, logrando descubrirse el rostro, una chica de baja estatura, blanca de cabello negro y rizado que en ese momento estaba tomado en un despreocupado rodillo, lo miraba con sus grandes ojos pardos y una amplia sonrisa.
-
que hay? -contesto la muchacha
-
linda forma de saludar…
-
no me digas que no te gusto…¿ahora te quejas? …yo se que te encanta que te toqueteen..
-ja ja…si pero las chicas…
-
Tan tierno como siempre…que dulce- extendió el brazo para pellizcarle una mejilla a su amigo.- y que tal tú verano…mucho ligue…
-
lo normal, el quidditch no fue lo mismo sin ti…
-si verdad…entonces si me extrañaste…he… asúmelo…- y se acerco exagerando una cara sexy.
- que rayos ocurre aquí!!!?- Madame Malkin había corrido la cortina del probador.
-emmm nada…- dijo Agatha saliendo del probador, con la cabeza gacha, no para ocultar la vergüenza, sino para que Madame no pudiera ver que estaba apunto de estallar en carcajadas, miró a James y a Remus que estaban fuera el primero se tapaba la boca con la túnica, rojo por aguantarse las ganas de reír, mientras que el segundo movía la cabeza de manera negativa pero en su rostro había una gran sonrisa.
-ups…- susurro la chica a los muchachos, a lo que James no pudo aguantar y estalló.
-
y usted de que se ríe joven?
-
yo?...no de nada…
-
que vergüenza como es posible…
-
lo lamento Madame- dijo Sirius, aunque la verdad no se mostraba muy apenado- pero no es lo que usted se esta imaginando…
-
más les vale jovencitos…yo no voy a permitir comportamientos indecorosos dentro de mi local…de otra manera me vería obligada a notificar de esto al director de…
-NOOO!!!-dijeron todos a la vez.
-fue solo una broma que yo le hice al joven Madame…en ningún caso pretendí ofenderla a usted o a su establecimiento, le ruego me perdone no se volverá a repetir.
- eso espero jovencita…
-Ves en lo que me metes…- reclamaba Sirius diez minutos después, mientras caminaban por la calle.
-
no te quejes, libramos bien…
-
bien!!!... yo diría que fue notable…”…una broma que le hice al joven Madame…”-repitió Remus-…creo que nunca en la vida te había oído hablar tan seria.
-ajajajaj…es que estuve tomando un curso de teatro este verano…
-un curso de que?
-ya…espero que sea broma…porque no puedo creer que los dos magos más inteligentes de Hogwarts, yo soy la tercera, Sirius queda fuera…
-
hey!!!
-
no sepan que es el teatro...
-pues claro que sabemos…era broma…es solo que sabemos que te molesta que no conozcamos nada del mundo muggle…-Dijo Remus, aunque James no parecía muy convencido.
-yo conozco mucho de los muggles…mejor dicho… muchas muggles
- a que bien por ti Black!!!...ohhh miren quien viene ahí…Lily...hola…-la chica levanto un brazo para llamar la atención de la pelirroja, aunque debido a su estatura tuvo que hacer bastante esfuerzo para ser vista entre la multitud.
-hola Agatha, Remus…Black…- saludo la chica.
-hola Evans un gusto de verte también…
- oh…Potter…eres real…que pena…por un momento pensé que era una pesadilla y que si cerraba mis ojos desaparecerías…
-a ya veo que sigues soñando con migo…
-estas sordo o que…te suena la palabra Pe-sa-di-lla.
-
bien bien…veo que nada cambia- dijo Agatha por lo bajo, Remus alcanzo a oír y levanto los hombros con cara de “ qué le vamos a hacer”- emm…Lily …Alice y Sam no estaba con tigo…?
-
ya llegamos…- tras Lily aparecieron dos chicas, la primera Samantha, una de las mejores amigas de la pelirroja, era una muchacha dulce de cabellos castaños claros, sus ojos eran de una azul profundo, su piel estaba tostada producto de las vacaciones en Centroamérica, a los ojos de los merodeadores y el resto del colegio era una de las chicas más guapas de Hogwarts. La segunda, también una de las grandes amigas de Lily era Alice tenía un carácter bastante parecido al de Lily, aunque ella se llevaba muy bien con los merodeadores, era delgada, su pelo negro lizo caía hasta la cintura, sus ojos eran amarillos, era la más alta de las cuatro chicas, su sonrisa era muy coqueta, con ella había logrado conquistar a todos los chicos que se propusiera.- Hola chicos…
-Remus…- Samantha aunque no lo había admitido aún sentía una gran atracción por el merodeador rubio.
-…au!!-Agatha y James le habían dado un codazo a cada lado al chico para que reaccionara, ya que se había quedado embelesado mirando a la muchacha que le ofrecía una dulce sonrisa.-he…hola Sam…que…linda…
-que?...
-que… que …que lindo esta el día no te parece…- James y Sirius como si hubiesen estado dirigidos a control remoto, se golpearon la frente al mismo tiempo y movieron la cabeza de forma negativa, mientras que Agatha, Lily, y Alice, agachaban la cabeza para que sus amigos no las vieran reír.
-si…hay un sol precioso- contestó la chica sin dejar de sonreír.
-Uau!.. que piernas..
- Tenia que salir Black el libidinoso…-dijo Lily cruzando los brazos.
-con migo no te metas Perfecta Prefecta…Lily Evans…que tu seas una amargada…
-gracias por lo de perfecta ya lo sabía…
- no era un halago…más bien ironía…sabes que es?
-basta Sirius …-dijo un calmado James.
-Ja!!! Que bien SuperPotter al rescate…no necesito que me defiendas se hacerlo sola-dijo Lily dedicándole a James su mejor cara de odio, esa que tenia reservada solo para él.
-
no lo hago por ti Evans… que te hace creer que mi vida gira alrededor tuyo…
-
bueno eso parece ya que te has pasado todos estos años invitándola a salir o siguiéndola, molestándola, jugando..AU!- Samantha había pisado a Alice, aparentemente sin querer…
-
lo siento…-dijo Samantha. Aunque las chicas no solían meterse en las discusiones de Lily y James, Alice no iban a permitir que su amiga perdiera esta batalla.
-
eso es porque Evans no es más que un Hobby…-se defendió James, sabía muy bien que más tarde se arrepentiría de cada palabra que saliera de su boca.-dedico el tiempo importante en hacer cosas relevantes…
-
claro como ligarte chicas…que importante!…-respondió Lily.
-
no, eso también es un hobby, que viene antes que tu, por supuesto…por qué…tanto te molesta Evans que otras tengan el placer de estar con James Potter …
-
por favor…Merlín me libre!!! Que asco…
-acércate un poco y ya veremos si te da asco…- el resto de los muchachos mantenían silencio, sabían perfectamente que si no paraban esto a tiempo las cosas resultarían muy mal.-aaahhh….pero que digo el año pasado no te dio asco…es más creo que hasta lo disfrutaste.
Si alguno había pensado en distraerse de la conversación, el comentario de James lo evito por completo…¿James y Lily se habían besado?, las miradas de interrogación recorrieron el grupo.
-¡Te odio Potter!...HASTA UN TROLS BESA MEJOR QUE TU - el rostro de la chica había logrado imitar el color de su cabello, estaba furiosa, se había guardado ese beso como un secreto, decidió no contarle a ninguna de sus amigas…por miedo a tener que admitir que ese chico logro despertar sentimientos que ella jamás pensó que tendría, menos por aquel muchacho.- además sabes perfectamente que me robaste ese beso.
James aunque por fuera se veía impávido, por dentro el arrepentimiento lo carcomía, había logrado ensuciar el recuerdo más lindo que poseía de Lily.
-Bueno…A quien se le antoja un helado…-Agatha, miro de manera significativa a Lupin, pidiéndole apoyo.
-yo te acompaño…hace mucho calor no, Sam…vienes?
-ah…que …oh!!...claro
-yo no voy, quede con Franck en Ollivander…- dijo Alice entendiendo la situación.
-Así que Longbottom lo logró…- dijo Sirius.
-Claro…-dijo Alice y le cerro un ojo a la vez que levantaba un hombro de manera muy coqueta.
-y por que él si y yo no?...
- facil Sirius es que a Alice no le gustan las cosas gastadas…
-muy graciosa Agatha…mejor vamos por ese helado así aprovecho de hablarle a un par de chicas que vi hace un rato…- dijo al tiempo que le pasaba un brazo por los hombros a la muchacha…
-tu no cambias he!...- dijo abrazándolo por la cintura.
-y tu no creces…
-James, vamos!...- lo animó Lupín sacando lo de sus pensamientos. El chico no respondió solo giró sobre sus talones y caminó tras su amigo con la cabeza gacha.
-Lily…querida…-dijo dulcemente Samantha, a la vez que enlazaba su brazo con el de la pelirroja. Aunque moría de ganas de preguntar detalles acerca de tan polémico beso, sabía que aquel no era el mejor momento.
Lily no quería ir al mismo lugar en el que estaba James Potter…pero desaparecer le demostraría al ¡maldito de Potter! Que le había afectado que él rebelara el asunto del beso, y no estaba dispuesta a otorgarle semejante placer, además sabía que Samantha se moría de ganas de estar junto a Remus.