Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. · de

Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. — capítulo 7


Hola, personitas, ¿como les va? A mi re bien, imagínense que hace dos días que trabajo en una forja para poder pagar una ensalada rusa que me clave hace dos semanas. ¡Que cara que esta la papa! Pero la recon… como puede ser que algo que esta en la base de la canasta familiar cueste tanto. Por favor, tendría que costar una cosa de cincuenta centavos cada una y sale el triple. No entiendo, ¿Cómo es posible? Si en la Argentina, un poco más y se pincha el suelo y sacas como 20 papas. ¿Se acuerdan cuando costaban un peso los tres kilos? Pero es de locos, ¿ocho pesos el kilo? ¿De donde las traen? ¿De Venezuela? Mierda che… hace poco me entere que estamos peor que Sudáfrica… ¿Cómo puede ser si son todos negros? No logro comprender. Pero bueno, yo tampoco le doy mucha bola a todo esto, mi hermano si, se pone a especular con la bolsa, todos los días mira el noticiero para ver cuanto esta el dólar… ¿Para que? No se para que mierda, pero la verdad es que cada vez me convenzo más que lo que nos pasa es por ser un país demasiado generoso. Y si, es eso… vos fíjate Estados Unidos… te tiras un pedo y ganas tres mil dólares. ¿Pero que mierda pasa acá? Antes nos quejábamos “que cara que esta la carne”, ahora tenes que acompañar el asado con más asado por que si no gastas una fortuna en ensalada. Esta todo caro lo más barato es el sueldo. Somos unos pelotudos acá en la Argentina, yo lo amo a mi país, pero somos todos unos infelices. Andamos cultivando soja… ¿Para que mierda, a ver? ¿Díganme para que? Si en la puta vida comemos soja. “Y… pero se la vendemos a los chinos” Y que importa a quien se lo vendemos si nos estamos peleando entre nosotros por una cosa que ni siquiera ocupa lugar físico por que esta bajo tierra, como esos Chinos de mierda. Dense un poco de cuenta. Vamos a volver todos a sembrar en el patio y en las macetas, si es como sembrar una mina de oro. Dejémonos de joder, tenemos hambre, hace años que no veo una de esas bolsas de arpillera que tenían como veinte kilos de papas, no hay ni en la verdulería. Que se le va a hacer, esperemos que se llenen un poco los estómagos con este capi de Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados, que aunque es un fic que va en aumento, no se los vamos a cobrar.


Capitulo 7: Estamos llegando.

En el capitulo anterior…

-¿Te llevo?-le preguntó Harry-Tengo cosas que pensar igual que vos. Dejame llevarte asi aplacó todo ese fuego que tengo adentro

-Bueno Harry, me rindo, vamos a buscar a mi hija a la casa de mi hermana.

Y después de eso, empezaron a salir. El viernes siguiente, sí, se acostaron. Harry se tomo enserio esta relación, sobre todo por que era una compañera muy cercana, no podía pelearse con la chica si al otro día tendría que ir a cuidar Gringots con ella. La relación no le disgustó, era muy dinámica y divertida, además, no solo que la chica mejoró sus actitudes y su imagen, sino que él mismo maduró. La hija de Marylin era una experiencia muy interesante. Harry jamás en su vida había tenido la más mínima paternidad, siempre sostuvo que él era el bebé de todos, pero ahora era la primera vez en su vida que el bebé era otro. Los tres se llevaban muy bien y ya la chica se había afianzado tanto que hizo de la casa de Harry su hogar, cosa que le ayudó al joven por que ahora la casa de Grimmauld Place ya estaba un poco más organizada. Tenía un olor a sahumerio impresionante ahora la casa. Parecía una chimenea, llena de hierbas aromáticas, y toda clase Feng Shui mágico. Era una maniaca de la aromaterapia y de las vibras y el tantra y todo eso. A Harry no le gustaba. Estaba podrido de tener que ir a buscar el vino a la cocina y el Fernet al living por que era la mejor forma de que la casa quede organizada y “Up”, como decía Marylin.

Ese día estaban en una plaza MUGGLE, los tres, era un día de noviembre, y ya hacia más de un mes que estaban saliendo.

-Ma, ¿puedo ir a jugar a ese tronco que se eleva y desciende?-preguntó Niniel

-Si, mi amor, tené cuidado. Que lindo que es este lugar.

-Oh, que rica que estuvo la comida-dijo Harry echándose en el primer banco que encontró. La chica se encaramó en sus piernas- todo muy bueno el día de hoy ¿no?-preguntó Harry sagazmente

-Je, si… la verdad es que la pasé muy bien. Me gustaría que este día sea más largo y mañana no tengamos que ir a trabajar… cada vez se hace más difícil trabajar en el ministerio. Y cada vez cobramos menos.

-Pero no te preocupés por eso, esta todo bien, hay que disfrutar, todavía falta para que termine el día. Hasta las seis nos quedamos en la plaza, después nos vamos a casa, nos bañamos, juntitos si queres…

-Ah, esa parte me gusta

-Si, por eso, como a las diez vamos con Nini a comer algo afuera. Y si queres… después dormimos un ratito… hacemos una cucharita… y si queres yo me tomo la sopa…

Marylin rió y lo besó. En eso la cola de Harry empieza a vibrar, como si tuviese un alíen adentro.

-¡¿Qué es eso?!-preguntó la chica

-No, es el celular-era un mensajito de texto, de un número que no conocía.

El mensaje decía: Si queres conocer datos sobre un criminal que están buscando, necesito que vengas SOLO al Royal Opera House, por la puerta numero tres, a las cuatro.

-¿Qué vas a hacer?

-Y… voy a ir, que le vamos a hacer.

-¿Y que paso con esa noche romántica?

-No, supongo que voy a ir y estaré media hora como máximo. Las puedo llevar a casa en un rato y a las seis hacemos lo que quedamos. Ahora esperemos un ratito, total son las dos nada más.

-¡Harry!-gritó la niña y se arrojó a su espalda. Harry la agarró de las manos y la acomodó en sus hombros. La chica se abrazó a la cabeza de Harry

-Eh, pero sos un mono nena-le dijo Harry sonriendo

La chica sonrió y el celular sonó nuevamente.

-A ver, mi amor. Dejame leer el mensajito.

Esta vez, con un número desconocido y diferente al anterior decía: ¡Hola Harry! Soy Ron. Estoy viajando para allá, voy a llegar a las tres aproximadamente, ¿me podes venir a buscar? En el aeropuerto. Te lo agradezco. Hasta después.

Le sorprendió un poco el mensaje. Primero por que Ron no tenía celular, era raro que no le hubiese mandado una lechuza. La otra cosa era la buena ortografía de Ron, pero suponiendo que Riggts le hubiese enseñado, ¿Qué hacia Ron en un avión? Era imposible, si podía usar la aparición. A no ser que los palestinos los tuviesen restringidos, pero era muy raro.

-Es mi amigo. Voy a ir primero a buscarlo y después voy a resolver el segundo tema. Cada vez se nos acorta más la cita, pero te prometo que a las seis nos juntamos, a las siete más tardar.

-¿A dónde vamos, Harry?-le preguntó Niniel agarrándose de los pantalones de este.

-A comer a un lugar lindo-le respondió alzándola con una sonrisa.

La chica lo abrazó y le dio un beso.

-¡Cuanto amor! Me parece que mi hija se esta enamorando de vos, Harry.

Harry sonrió, se acercó y le dio un beso en la boca.

-Yo las quiero a las dos igual.

-Harry, ¿vos te vas a quedar a vivir con nosotros para siempre?

La pregunta lo tomó por sorpresa, era una chica muy inteligente, era una trampa común y Harry no quería caer. Pero encontró la frase justa para contestarle.

-Si, no me voy a separar nunca de vos

-¿Me lo prometes?

-Si, te lo prometo-Harry le dio un beso y la depositó en el banco.

Mientras iban hasta el auto, un ford focus ultimo modelo, con los adelantos mágicos más novedosos, mp4 y capacidad para 20 personas; Marylin habló con Harry.

-¿Te das cuenta de la magnitud de tu promesa?-le preguntó la chica que todavía estaba shoqueada por la revelación

-Si, y pienso cumplir mi promesa. ¿A menos que vos tengas algún problema?

-Yo no tengo ningún problema-dijo la chica abrazándose al brazo de Harry como si temiese que se iba a escapar, con los ojos iluminados-parece que maduraste

-Gracias a vos-terminó Harry y todos subieron para llegar al destino.

Como a las tres y cinco Harry llegó al City Airport. Preguntó por todos los vuelos más o menos a esa hora y le dijeron que entre las tres y las tres y media solo había aviones de Estados Unidos, China, Australia, Argentina, México, (un saludo a nuestros amigos latinoamericanos… ¿los mejicanos eran lo pelotudos que no saben ni como escribir el nombre de su país, Tincho? ¿Era México o Méjico? México ¿no es cierto? Que putos baratos que son, pero con todo cariño se los digo, si somos todos amigos acá, un beso) Francia, India, (esperá, Tincho, ¿los mejicanos no son los que inventaron el golf? ¿Ah no? ¿Y por que el Golfo de México? ¿Qué inventaron? ¿Son los de las novelas? Ahh, si, Thalia ¿no es cierto? Esta para partirla en queseyo, como a la Salma Hayek, también esta mortal esa) Hungría, Suiza, Egipto, Guatemala, Nueva Zelanda y Serbia y Montenegro.

Completamente desubicado, Harry se puso a ver todos los aviones que había. Ron no estaba por ningún lado. Harry comenzó a tener miedo, o de que Ron se hubiese extraviado o de que eso fuera una trampa.

De pronto ve, en un vuelo que había repostado recientemente, a un muchacho de pelo rojo que lo saluda con una pálida cara y señales de no haber disfrutado del viaje. Harry sonríe y de repente, no supo bien que fue lo que lo hizo conocer el verdadero motivo por el que Ron había viajado en avión, si fue la cantidad de arena que llevaba en el traje, la reciente información de que desde palestina últimamente no parte ningún avión a causa de los atentados, el logo de la agencia Egiptravels en el avión, o Hermione descendiendo de este después que Ron. La cosa era que la trampa no existía, Ron había viajado en un vehículo extremadamente MUGGLE.

Cuesta darse cuenta de la expresión de preocupación al principio, mezclada primero con felicidad, después con sorpresa, luego con desgracia, después con odio y por ultimo, la devastadora cara de “Voy a matar a Ron”. El asombro de Harry no cabía en las expectativas de nadie. Tenía mil preguntas que urgían ser respondidas, pero ahora no podía hacer ninguna. Eran las tres y veintisiete y tenia otra cita a las cuatro, no quería llegar tarde por miedo de que el delator se arrepintiera.

-¡Hola hermano, tanto tiempo! Me tome unas vacaciones. Tengo muchas cosas que explicarte-dijo abrazando a Hermione. La chica, sorprendida por ver a Harry, tampoco dio su opinión.

-Bien, me alegro de verlos-dijo Harry enfurecido- pero estoy apuradísimo, necesito que vallamos a un lugar y después me explican todo.

-Que groso que esta ese auto Harry. Esto ya no es un ford Anglia ¿no es cierto?

-No, es un focus. Tenemos que ir hasta el Royal Opera House. Ya estoy atrasado. Son las tres treinta y cinco y tengo que manejar como 15 kilómetros. Suban atrás.

El viaje no fue fácil. Parece que los dos se pusieron de acuerdo para irritar a Harry. Este último no había olvidado “la última pelea” entre esos dos. Y encima mentirle… no lo podía entender, le podría haber dicho la verdad. Y ¿Por qué Hermione había vuelto en dos años? Menos de dos años, se supone que tenía un contrato. Que hacían los dos, enamorados, en Londres.

-Harry, baja la velocidad por favor, que quiero llegar entera-le suplicó Hermione en voz baja

-Yo manejo a la velocidad que quiero-dijo Harry enojado y desacelerando, estaba yendo a 100 Km/h, en una calle transitada, ni siquiera estaba cerca de la ruta.

Ron y Hermione se quedaron callados y se preocuparon. Se habían dado cuenta de que Harry estaba enojado con ellos.

-Har…

-No deja Her, hablo yo-dijo Ron-Harry… los dos nos amamos y…-Ron tragó al ver la cara desfigurada de Harry en el retrovisor- esto paso hace tres días. No aguantaba más sin verla.

-Ni yo sin verlo…

-Paren. Tengo que hablar con alguien. ¿Se bajan o se quedan besándose?-Harry habló con un desdén que nunca antes había presentado.

Ron y Hermione se pusieron de acuerdo que lo mejor era que Harry los tenga cerca, lo mejor para ellos.

La gran puerta del teatro londinense se abrió. Las grandes butacas rojas del lugar enfrentaban al monstruoso escenario vacío. El lugar emitía un olor… bastante característico. Parecía que habían lavado las butacas con Mr. Músculo Oxipower. Harry estaba tan enfurecido que ya emanaba un extraño fulgor energético de su cuerpo. En pocas palabras, estaba caliente. No sabía muy bien por que, pero quería terminar rápido lo que había ido a hacer, para poder hablar con esos dos hijos de putas y mandarlos a la mierda. Iban abrazados… ¡que pelotudos! Harry se estaba por dar vuelta y pegarles una cachetada. ¡Intoxicado con hachís! ¿A quien le cabe en la cabeza eso? Y la otra… estúpida de mierda, todo el escándalo que hizo antes de irse a ese país de mierda lleno de arena, con los jeroglíficos conchudos y los negros putos que duermen en esas camas de clavos y las serpientes venenosas y la puta que lo parió.

-Ya llegué, ¿Quién es el que quiere hablar conmigo?-preguntó Harry cuando llegó a la mitad del pasillo derecho.

-Llegas tarde-dijo una voz desde el escenario.

-¿Quién es? ¿El fantasma de la opera? Estoy apurado, podemos terminar esto de una vez

-Creo que te escribí que vengas solo.

-Son unos linyeras que me siguieron para que les dé unas monedas. Dame los datos que tenes asi me voy y listo. Y mostrate por favor, no me gusta hablar con una sombra

-No me apures. Yo me voy a mostrar cuando lo vea conveniente. Si vos no obedeces mis requisitos, yo no tengo por que obedecer los tuyos.

-No entiendo. Me podes decir por lo menos de que criminal es la información.

-La información es de un criminal llamado Demian Stuart

Los tres muchachos se sobresaltaron

-¿Qué dijiste? ¿Demian Stuart?

-Si, ese es un hijo de puta-dijo la figura proyectándose en un rayo de luz que se filtraba por un vitral. Era Demian.

Los tres soltaron el suspiro que habían contenido.

-Uff. Demian… me cagué todo-dijo Harry-estoy apurado… ¿no me digas que me hiciste venir hasta acá para cagárteme de risa en la cara?

-No, enserio tengo información de un criminal.

-¿Que información vas a tener vos, que no tenga yo?

-Muchísima. Más de la que te imaginas.

-¿De quien? Largá todo ya, que estos dos pelotudos me tienen podrido, recién llegan y ya estoy enfermo. ¿Quién es el criminal?

-Ya te lo dije, no ves que no me prestas atención.

-¿Qué cosa me dijiste?

-Harry… el criminal soy yo.

-Ah, bien. Mañana te arresto, y a Sam si queres también lo meto en Azkaban, pero ahora no tengo tiempo. A las seis tengo una cita y tengo que llevar a esta gente a la casa de Ron ¿si?

-Harry… no me estas escuchando. Prestame atención-le dijo Demian seriamente.

-Basta Demian, por favor, estoy apuradísimo, si queres que hablemos después vengo.

-Harry atendeme… ¡PETRA!-gritó Demian con la mano tendida hacia Ron

Harry se paró en seco. Hermione ahogo un grito.

-Dejate de joder, Demian, no me calentes más de lo que estoy-dijo Harry mirando el cielo raso.

-¡TANTALIZE!-volvió a gritar Demian y Hermione cayó en la tortura fatal.

Harry ahora miró a Demian con desconfianza.

-¿Demian que te pasa? Sacala ya mismo del trance.

-No, Harry. Tengo un asunto pendiente con vos. ¿Tenes tiempo para una larguísima explicación?

-No, no tengo tiempo.

-Perfecto-Demian inclinó la mano izquierda hacia la puerta principal y la derecha hacia el techo y utilizó un fermaporta y un hechizo silenciador.

-Espera… ¿desde cuando usas hechizos sin la espada?

-Eso se incluye en la historia que te voy a comunicar.

-Te digo que tengo una cita

-Esta cita la idee yo hace más de doscientos años. Yo creo que es prioritaria.

-¿Cómo? No entiendo ¿doscientos años?

-Si, escucha con atención.