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Historia 26746 — capítulo 4

Capitulo 4: “Primer día en Hogwarts”

-Mmmh ahora estamos en problemas- Dijo Filch con su voz vacía, mirando a los 10 Gryffindor- Supongo que tendrán un castigo bien merecido- Acarició a la señora Norris, Ian y Christian se miraron con repugnancia, odiaban a ese gato. Filch pasó una última mirada por los Gryffindor.- Síganme, ahora verán a la Directora.

Elyse y Kelly tragaron saliva nerviosas. Jamie y Rachel bajaron la cabeza muy arrepentidas. Ian y Christian seguían mirándose asco. James y Brandon sonrieron, ya estaban castigados y todavía ni hacían la primera broma. Steve y Scott se miraban emocionados ¡¡Su primer castigo en Hogwarts!!

Siguieron a Filch, por lo que les parecieron mil pasillos, hasta llegar a la Dirección donde como siempre estaba una gárgola custodiando la entrada.

-Pastel de cabalaza- Dijo. Y como siempre, la gárgola fue subiendo dejando a la vista unas escaleras en forma de caracol, que los llevaría con la Profesora McGonagall.- Ella ya los esta esperando- Sonrió con malicia y se alejó rápidamente seguido por su apestosa gata.

Los niños prefirieron no hablar, fueron subiendo uno a uno, pues las escaleras eran muy angostas. El primero en llegar fue Brandon que toco la puerta, y enseguida se abrió, dando paso a la Dirección que no estaba muy cambiada, seguía teniendo los retratos de los antiguos profesores, los estantes llenos de libros y un Fénix que al ver a Christian voló hacia el. Por alguna extraña razón el Fénix estaba muy encariñado con todos los Potter.

-Adelante. Pasen, pasen- Decía muy calmada la profesora, pero Kelly pudo notar que tenia los labios fruncidos, sin duda estaba conteniendo su ira con una voz muy calmada que parecía demasiado falsa, según el gusto de James.

Después de que los diez rodearon a la profesora, mas que alumnos castigados parecía que estaba en un juzgado muggle y ella la hacia de Juez, sin embargo en el juzgado todos estaban sentados, hizo aparecer ocho sillas, las 4 chicas se sentaron en una, los mellizos en otra, Christian en otra, Ian igual, y Brandon en otro. El único que por casualidad quedó parado fue James.

-Señor Potter si tiene el gusto de sentarse- De mala gana, James se sentó compartiendo silla con Jamie.- Ahora podrían decir que hacían DIEZ ALUMNOS DE GRYFFINDOR MERODEANDO EN LOS TERRENOS A ESTAS HORAS TAN INADECUADAS??!!- Todos se quedaron muy serio mirando con pavor a la profesora- una cosa son dos alumnos, uno todavía tres, PERO DIEZ!!! Esto es el colmo, escribiré a sus padres- Al oír esto los 3 Potter bajaron la cabeza muy apenados, habían prometido a su madre que se meterían en problemas- Les bajare 25 puntos a cada uno- Todos hicieron gestos de indignación- 250 puntos menos para Gryffindor, debería bajarles 50 para que se queden sin ningún punto. Además de eso todos y cada uno tendrán un castigo...

-¿Cuánto tiempo, Profesora?- Preguntó Rachel

-Una semana- Cuando vio que todos estaban de pie volvió a hablar- Aun no término, quiero que me digan que hacían a estas horas en los Terrenos.- James y Brandon se miraron

-Este... James y yo salimos porque queríamos saludar a Hagrid- Respondió Brandon, obviamente mintiendo.

-¿Hagrid? Filch me informó que los encontré a los 10 reunidos en el Lago negro.- SE acomodó los lentes cuadrados, y miró esperando respuesta

-Si no nos cree, puede preguntar a Hagrid- Habló ahora James- Nos encontró Filch cuando íbamos de regreso

-Potter, señor Filch- Lo corrigió

-Oh! Si. Nos encontró el Señor Filch

-Elyse, Jamie, Kelly y yo íbamos siguiendo a Potter y Weasley- Dijo Rachel con la cabeza baja, para que no pudieran ver que tenia los ojos llenos de lagrimas, pero se pudo notar en su voz que sonaba entrecortada. James miró curioso a Rachel, que estaba sentada a su lado.

-Christian y yo nos dimos cuenta que no estaban, y como son nuestro hermanos, sentimos que teníamos la responsabilidad de ir por ellos para que no se metieran en problemas, Steve y Scott solo nos siguieron.- Habló Ian mirando a los ojos a la profesora McGonagall.

-Bien- Se volvió a acomodar las gafas- Como dije, escribiré a sus padres esta noche. Ahora pueden salir. Espero que no los descubran de nuevo Merodeando por el castillo a horas inadecuadas- Christian asintió, el Fénix voló de regreso con su dueña. Y el mayor de los Potter salió cerrando la puerta tras de si.


-James...- Decía Brandon a la mañana siguiente mientras se preparaba para su primera clase del día.- Si no te levantas te perderás el desayuno.

-…..- Nada, James seguía en el 5to sueño y no tenia señas de que se iba a despertar hasta medio día. Brandon suspiro resignado, tomó su varita, se paró en la cama de James, y señalando su cara susurro- Aguamanti!- Salió un pequeño chorro de agua, que le dio en la cara a James, este apretó los ojos, y aprovechando que esta en el medio de la vida y la muerte, Brandon con un pie lo hizo caer de la cama.

-BRANDON WEASLEY- A continuación se veía un James corriendo detrás de un pelirrojo que no dejaba de reír, hasta que el pelinegro tropezó con un zapato que seguro uno de sus compañeros de cuarto había dejado regado por ahí.- Maldito zapato- Dijo pateándolo, mientras su primo se doblaba de la risa tirado en su cama.

James mucho mas resignado e ignorando las carcajadas del pelirrojo, se metió a la ducha, y 15 minutos después ya estaba vestido y ambos bajaron a disfrutar de la primera comida del día.

Cuando llegaron al Gran Comedor, ya estaban ahí los 10 castigados, mas todo el colegio comiendo, se sentaron entre Elyse y Rachel, que extrañamente ninguna estaba con su respectiva amiga.

-¿Y Jamie?- Preguntó James a su prima, mientras se servia jugo de calabaza

-No tengo idea. Dijo que había olvidado un libro y que iría por el- Se encogió hombros y buscó con la mirada a Jake de la mesa de Ravenclaw, sonrió y siguió comiendo.

-Longbottom- Llamó Brandon a Rachel, que estaba a su lado preparando una tostada con mermelada y con un montón de deliciosos ingredientes, parecía desfrutarla con solo mirarla

-¿Qué pasa, Weasley?- Contestó son mirarlo, observando la perfección de la tostada

-¿Y Kelly?

-¿Al fin te le declararas?- Brandon se hizo el ofendido y miró que Ian preparaba otra tostada idéntica a la de su hermana

-No. Solo me dio curiosidad, porque siempre están juntas- Se volteó a James, que miraba a Rachel idiotizado- Pareces idiota, James- Le dijo, pero el ni se inmuto, seguía mirando a Rachel mordiéndose los labios

-Que deliciosa- Dijo, Rachel lo volteó a ver y ya estaba por reclamarle sus piropos acerca de ella, cuando le arrebato la tostada y le dio una mordida- Exquisita- E hizo una señal con los dedos que forman un 6

-¿Pero que diablos te pasa, Potter?- Nadie supo si fue reclamó por haberse comido su tostada, o porque estaba celosa de que ahora la tostada era mas interesante que ella. Un brillo en sus ojos la delataba

-Mmmh- James la miró así , y siguió devorando la exquisita tostada. Rachel ardió de rabia, y en un intento desesperado, le arrebato la tostada a Ian que ya hasta tenía la boca abierta para darle la primera mordida, y poniéndose de pie se la refundió en la nuca a James.

Este se quedó helado, su cabello su perfecto cabello que había tardado 3 minutos intentando peinarlo, pero que al final solo consiguió que el cabello que le caía sobre la frente se acomodara hacia el lado izquierdo. No lo tenia tan alborotado como Christian que tenia que llevarlo corto para no tener problemas, pero el lo tenia bastante lacio y eso era aun mas difícil, por que no se le mantenía de ninguna forma, y siempre le había gustado la forma en el rodeaba su cabeza y las puntas se le iban de lado, sin duda tenia la cabellera de oro, con el único detalle que no era rubio. (N/A: imagínenlo como el de MITCHEL MUSSO, el que sale en Hannah Montana y hace de Oliver)

-LONGBOTTOM-Gritó histérico mientras se llevaba las manos a la nuca, que sin querer olvido que traía la tostada de ella en la mano y se la embarro también a un costado, las risas se hicieron de esperar toda la mesa de Gryffindor estalló en risas, a excepción de las chicas sin contar a Rachel y Elyse, que se mantenían demasiado preocupadas por la cabellera de oro de James Potter.- Me las pagaras- Susurró y salió corriendo por la puerta, mientras dos grupitos de 5 chicas mínimo lo seguían. Al ver esto, Rachel prefirió callarse, ver a esas empalagosas seguir a James, la llenaban de rabia.

-¿Crees que me pase?- Preguntó a Christian, mientras Ian se preparaba otra tostada y se la comía rápidamente, para ir hacia Lupin, que le entregó los horarios a el y Stephanie para entregarlos.

-No- Rió Christian.- Una de sus obsesiones son su cabello. Yo lo veo igual al de todos.

-Es que nunca se lo has tocado y nunca se lo has visto con detalle- Susurró Zoe (La ex novia de Ian) sentándose al lado de Rachel.

-Creo que no- Dijo confundido el pelinegro

-Pues tiene cabello perfecto. Me encanta cuando hace así- E imitó el movimiento de James que volvía locas a las chicas, sacudía la cabeza hacia el lado izquierdo primero mirando al suelo y rápidamente la subía, haciendo que el cabello se le acomodara perfectamente.

-Zoe creo que no deberías intentar nada con mi hermano- Dijo Christian- Es mucho menor que tu, y además le dolerá a Ian verte con el

-Por eso lo hago. Si el no fuera tan celoso, y que no se dio cuenta que yo también tengo ojos y admito cuando tengo a un chico guapo enfrente, no es mi problema, es el de el- Y tomó su jugo de uva. Christian blanqueó los ojos y Rachel la miró con odio


Jamie estaba muy nerviosa, hacia un momento Jake la había mandado llamar, y se dirigía hacia el lugar donde el la esperaría, se sentía muy bonita desde que tenia novio, aun que en ese momento traía ese chongo que se hacia en la punta de la cabeza sin fijador, y los cabellos que no alcanzaban a sujetarse caían sobre su cara.

Llevaba un poco de gloss en los labios, y con ayuda de Kelly habían logrado ponerle rimel en las pestañas, pues tenía pestañas cortitas. Como envidiaba en eso a James, el tenia los ojos grandes, hermosos, con pestañas largas y rizadas. ¡¡Maldito James!! Tenia que haberse robado los únicos ojos bonitos que había en la familia a excepción de su padre, Harry Potter.

Entonces lo vio, ahí parado, con la mirada gacha, recargado en la pared, con algo en las manos, sonrió abiertamente y corrió hacia el.

-Jake- Dijo, mientras corría, el volteó y la recibió con las brazos abiertos- Te extrañe mucho. Te juro no había día que no pensara en ti- Se separó de el y miró los ojos miel de el, si algo tenían en común era que en teoría eran muy parecidos, digo en teoría, por que ambos tenían ojos castaños y cabello pelirrojo, pero aun así no se parecían en nada.

-Yo también te extrañe, Jamie.- Te traje esto de mis vacaciones- Y le enseñó lo que tenia en su mano, era un broche para la ropa, que tenia forma de un corazón y a su alrededor floresitas mi colores azul, rosa, amarillo.

-Muchas gracias, Jake. Es hermoso- Dijo sonriendo, el se lo colocó en la túnica.

-Es curioso, porque el color rojo refleja el amor que yo siento por ti, y el que tu sientes por mi, cuando se vuelva rosa, significa que nuestro amor se debilita, cuando este lila es cuando ya este muy frágil- E hizo un circulo con las manos simulando una caja- cuando se vuelva azul, es cuando nuestro amor se acabe.- E hizo como si la caja se rompiera.- Pero yo se que eso no sucederá, yo te quiero demasiado

La abrazó pasando sus brazos por el cuello de ella, ya que el era un poco mas alto, y ella paso sus brazos por la cintura de el que era donde lo alcanzaba. Jamie besó su mejilla, y el rápidamente pasó a la comisura de sus labios, donde le daba pequeños besitos pero tiernos, ella se impaciento y beso de lleno los labios de el, poniendo sus manos a la altura de los pómulos atrayéndolo hacia ella, claro el por se hombre no se hizo de rogar y acarició su cuello con una fila de besos, cuando sintió una leve mordida lo empujo.

-Jake, no- Se tocó donde el le había dormido- Chupones no, recuerda que todavía no quiero que sepan mis hermanos, con esto se darán cuenta.- Asintió y bajo la cabeza

-Lo siento, me deje llevar.

En ese momento sonó la campana, Jake la miró aterrado, y ella solo se despidió con la mano, y salio corriendo en busca de Elyse, no tenia ni idea de donde seria su primera clase y no se había esperado a que entregaran los horarios. En busca de Elyse, diviso una figura, era Malcolm el chico que iba en su curso también en Gryffindor e iba acompañado de su mejor amigo Reese.

-Malcolm, Malcolm- Le gritaba, hasta que el la escuchó y ambos se detuvieron.

-¿Jamie? ¿Qué pasa te veo agitada?

-Estoy bien, no te preocupes. ¿Has visto a Elyse?- Reese y Malcolm intercambiaron mirada [N/A: se que estarán pensando, esta chica no es original, se inspiro con la serie de Malcolm el del medio, pero no fue así, les juro que elegí los nombres, pero no los saque de ahí, y menos ahora que me doy cuenta que fue casualidad que eligiera los nombres de los hermanos de la serie. Pero aclaro elegí Malcolm por que leí un libro que habla de un Malcolm rey de Escocia, y Reese porque es el nombre de uno de los cuatro fantásticos o por lo menos eso creo (ajajaja)]

-No.

-¿Podrían decirme que clase nos toca ahora?- Reese miró su horario

-Defensa contra las Artes Oscuras

-Gracias- Y salió corriendo hacia la clase para encontrarse lo mas pronto posible con Elyse, para contarle su experiencia con Jake.


Rachel miraba inquieta a la profesora de Transformaciones, que ahora el puesto lo tenia una mujer de nombre Fiona Boyle [N/A: Fiona Boyle es una escritora que me encanta que acaba de sacar un libro sobre el mundo de Harry Potter: “Guía muggle del Mundo Mágico”] tenia aproximadamente 30 años, era joven, guapa, pero aun así muy estricta y tenia mucha experiencia con las Transformaciones.

“¿Dónde esta Kelly? ¿Por qué demonios no llega? ¿Y ese Potter donde estará? Tampoco llega!! Me estoy comenzando a impacientar” Pensaba Rachel, pasando su mirada de la puerta la profesora que anotaba algo en el pizarrón. Cuando la puerta se abrió y entro una muy sudada Kelly, traía dos pergaminos en las manos, uno se lo entregó a la profesora, seguro su justificante por llegar tarde, y se sentó al lado de Rachel, que le guardaba lugar.

Miró con curiosidad el pergamino que dejo en el escritorio su amiga, al mismo tiempo que esta sacaba su libro y la puerta se abría por segunda vez, ahí estaba un James Potter, con el cabello mojado completamente, se veía muy atractivo así, se escucharon como dos suspiros y camino hacia su asiento.

-¿Potter, llegando tarde a la primera clase del año?- Dijo sonriendo la profesora

-Lo siento, tuve que ir al cuarto de baño de urgencia- Dijo.

-¿Urgencia?- Volvió a sonreír, mientras inspeccionaba a el con detalle

-Si, usted entiende, me llenaron de comida el cabello y no podía dejarlo así- Y le sonrió, siempre había tenido cierto control sobre esa profesora, que siempre le pasaba cualquier cosa que el hiciera.

-Esta bien, Potter. Pero espero no vuelva a ocurrir- Lo desnudo con la mirada y volvió al pizarrón.

-Esa vieja esta loca por ti- Le susurró Brandon, cuando la profesora se dio la vuelta, James sonrió e hizo un movimiento con la mano, quitándole importancia.

Cuando la clase terminó, todos salieron lentamente, para dirigirse a la clase de Aritmancia, ya que la mayoría odiaba Adivinación, y la profesora se la pasaba prediciendo la muerte de los Potter. Pero Rachel no tenia en mente nada que tuviera que ver con las clases, si no ese pergamino extraño que traía Kelly, y a donde había podido ir su amiga sin avisarle. Así que la acorralo en un pasillo.

-¿Puedes decirme a donde fuiste?- Preguntó enojada

-La profesora McGonagall me mando llamar- Respondió asustada, por el tono de voz que utilizo Kelly

-¿Y que paso?- Preguntó ahora mientras pasaban James y Brandon a su lado, James ya tenia el cabello seco, y de nuevo presumía su cabellera de oro y sus hermosos ojos.

-Pues solo me dijo que en el pergamino venían los horarios de nuestro castigo, nuestras parejas, y lo que haríamos. Pero no lo e abierto- Sacó el pergamino de su mochila, y lo abrió rápidamente:

Castigo para: Christian Potter, Brandon Weasley, Steve Longbottom y Kelly Anderson.

Horario: 6:00 p.m. a 8 p.m.

Días: Lunes a Viernes

Lugar: Salón de los Trofeos

Supervisión: Profesor Lupin

Castigo para: James Potter, Elyse Weasley y Rachel Longbottom

Horario: 6:00 p.m. a 8 p.m.

Días: Lunes a Viernes

Lugar: Conserjería

Supervision: Señor Filch

Castigo para: Jamie Potter, Ian Longbottom y Scott Longbottom

Horario: 6 p.m. a 8 p.m.

Dias: Lunes a Viernes

Lugar: Enfermeria

Supervisión: Señora Pomfrey (¿Así se dice?)

-Bien! Esta perfecto- Dijo Kelly al terminar de leer la nota. Rachel gruñó

-Dilo por ti, te toco con tu queridísimo Brandon, y a mi con el presumido de Potter.- Volvió a gruñir y ambas de dirigieron hacia su clase de Aritmancia.


-Segunda clase, nos toca... Encantamientos- Dijo Steve mirando su horario

-¿Dónde esta ese salón? No le entiendo a mi mapa- Se preguntó Noah moviendo su mapa a ver si le encontraba forma. Marcus negó con la cabeza, y se acercó a un chico de Hufflepuff que pasaba por ahí y le explico donde se encontraba el salón de Encantamientos.

-Ven fue muy fácil- dijo sonriendo y los otros tres siguieron a Marcus

-Si muy fácil- Dijo con sarcasmo 5 minutos después Scott, cuando se habían vuelto a perder, pero a unos 10 metro vio la cabellera castaña de Ian y el corto cabello de Christian, y los cuatro corrieron a su dirección- Ian... Ian- Lo llamaba mientras corrían, este se volteó y miro a sus hermanitos correr hacia el

-¿Qué sucede?- Preguntó asustado

-No...- Respiró fuertemente Noah- No encontramos el salón de Encantamientos- Christian rió y lo señaló con un dedo, estaba justo frente a ellos.

-Bien y el de ¿Transformaciones?- E iban preguntando para no tener mas problemas de ubicación en las siguientes clase.

En ese momento pasaron por ahí Kelly y Rachel, que al mirarlos aprovecharon para decirles sus castigos

-Christian y Steve- Dijo Kelly,- Ustedes van conmigo, sala de los trofeos a las 6.

-Ian y Scott van con Jamie, Enfermería a las 6 también- En ese momento dio el timbre de inició de clases y se apresuraron a meterse a sus Aulas.

Al entrar al salón Ian le lanzó una mirada de orgullo a Zoe que estaba sentada detrás con una de sus amigas que formaban parte del club de Fans de James Potter, esta se la regresó pero con una sonrisa picara en los labios. Christian ya lo había puesto al tanto de todo lo que había dicho en el desayuno mientras el se encontraba entregando los horarios, algo tenia que hacer, tenia un plan, y para eso necesitaba a James. Ese plan era tremendo, y muy cruel pero estaba seguro de que ella se lo merecía


Cuando llegaron al aula de Aritmancia, la profesora aun no estaba, y atrás como siempre, se encontraban James y Brandon, el primero se pasaba un peine por la cabeza, y se miraba en un espejo, queriéndolo mantener de lado, pero se le regresaba hasta cubrir su frente.

Rachel ardía de rabia, no sabia porque pero le daba un inmenso coraje cada vez que veía el cabello o los ojos de James, cosa que era siempre, ya que compartían las mismas clases, la sala común, y ¡¡¡esa tarde compartiría castigo!!! Caminaron hacia ellos, la rubia enojada le quito el peine de las manos al mediano de los Potter, mientras este le clava la mirada enojado.

-¿Qué quieres Longbottom?- La miró de arriba abajo, le paresia muy guapa desde el año pasado, y ella que no lo pelaba, aun así no la quería simplemente le parecía guapa y quería salir con ella para que todo mundo se diera cuenta que ella no fue invencible para el.

-Ya nos dieron los horarios y lugar de los castigos- Respondió Kelly, y abrió el pergamino frente a sus narices.

-Perfecto- Sonrió James recargándose en el respaldo- Pasaran todo un castigo conmigo Longbottom- Ella blanqueó los ojos, y se dirigió con su amiga a sentarse tres filas delante de ellos, cuando la profesora entro al aula pidiendo orden.


Esa tarde, después de tantas horribles clases, todos estaban muy agotados, y los 10 Gryffindor después de a ver comido, se dirigían rápidamente a la sala común para quitarse el uniforme y ponerse ropa mas cómoda.

5 minutos después cada uno con su respectivo grupo se dirigía a su castigo.

-¡¡Odio estar castigada!! Lo odio lo odio- Repetía Jamie en voz baja, caminando hacia la enfermería, llevaba un Pans blusa de tirantes, tenis, con su cabello recogido como esa mañana.

-Tu tienes la culpa de estar castigada, nosotros no. Solo por preocuparnos- Dijo Ian, mirando el pecho de Jamie, ¡¡el año pasado no tenia nada de eso!! Sin duda había cambiado ese verano.

Scott bajo la mirada, y miraba sus zapatos mientras caminaba, ya no le gustaba Hogwarts. Pensaba que los castigos serian menos duros ¡¡Una semana!! ¡¡En la enfermería!! ¡¡Limpiando sucios orinales!! Hasta ganas de vomitar le daban, imaginándose a el limpiando orinales.


Por otro lado, Steve tampoco estaba muy conforme con su castigo, tener que limpiar trofeos ¡¡Sin magia!! Era horrible, perdería 2 horas de su valioso tiempo cada día de esa semana, limpiando trofeos suerte y nada mas tenían que sacudirlos, pero tener que ordenarlos eso era lo peor.

-¡¡Vamos!!- Decía para animarlos Brandon- Estar castigado no es tan horrible, además no nos toco lo mas pesado, en la enfermería te ponen a limpiar orinales- ¡¡Asco!! Le dio un escalofrió recordar el año pasado que a el y a James los habían puesto a basear y limpiar los sucios repugnantes y asquerosos orinales- Y con Filch te pone a acomodar los expedientes de hace un siglo- También recordó que le había dado alergia después de acomodar todos los estantes por orden de fechas y nombres y tocar esos pergaminos que ya casi se estaban desbaratando y ¡¡habían encontrado una cucaracha muerta!! Casi vomita al recordar todos esos horribles momentos. Quizás si era malo estar castigado y mas cuando se perdían los entrenamientos de Quidditch, pero eso no sucedería porque hasta el capitán Christian Potter estaba esta vez castigado.- Christian- Lo llamó

-¿Qué pasa, Brandon?

-¿Las pruebas son en dos semanas, verdad?- El asintió.- ¿Tenemos que anotarnos aun que ya estemos en el equipo?

-Será igual que el año pasado, tenemos que asegura que no halla nada mejor para los puestos, así que todos tienen que hacer la prueba de nuevo. Aun que no lo creas, ya se esta llenando la lista, la revise esta mañana, tienen que apurarse si quieren lugar…

-Yo soy buen golpeador ¿Puedo entrar al equipo?- Preguntó muy inocente Steve

-No. Los de primero no pueden entrar a algún equipo, por lo regular entran en tercero- Y sonrió

-¿Ustedes cuando entraron?- Preguntó Kelly

-Yo en cuarto- Dijo Brandon

-Tercero- Respondió ahora Christian

-¿James e Ian?- Volvió a preguntar Steve

-James en segundo, Ian en quinto- Christian sonrió y entraron a la sala de los Trofeos donde ahí ya estaba Lupin

-Al fin llegan, es tarde, tengo 10 minutos esperándolos- Dijo molesto Lupin

-Lo sentimos profesor, se nos hizo tarde- Respondió apenada Kelly

-Esta bien. Tienen que sacudir y limpiar cada uno de los trofeos y acomodarles del mas grande al mas chico- Y señaló un gran estante, donde estaban revueltos todos de diferentes tamaños y con una gruesa capa de polvo.- Será sin varita, entréguenmelas- Rápidamente le entregaron las cuatro varitas- Ahí esta lo que necesitan. A las ocho vendré a ver cuanto progresaron y a entregar sus varitas. Pueden comenzar.- Se guardo las varitas en la túnica, y salio a tranquilamente del lugar, dejando a cuatro chicos muy enojados.

-¡¡Soy alérgico al polvo!!- Gritó Brandon- A nadie le importa que muera de intoxicación- Dijo tomando un sacudir y comenzó a limpiar los trofeos que estaban mas altos subiéndose a una escalera. Los demás lo siguieron.

Primero bajaron todos y cada uno de los trofeos y sacudieron el estante, y comenzaron a limpiar los mas grandes para irlos acomodando en el estante. Cada minuto Brandon estornudaba debido al polvo ya tenia los ojos llorosos y la nariz roja de tanto tallársela.

Como prometió el profesor Lupin a las les entregó las varitas, y sugirió a Brandon que fuera a la enfermería.


A las 6 como habían quedado, James, Elyse y Rachel se reunieron por separado en la oficina de Filch, James tocó 3 veces y se escucho un “adelante”. Muy temblorosa Rachel abrió la puerta, nunca en su vida había estado castigada y menos en Hogwarts, no podía ser se le estaba pegando el talento Potter, eso por llevarse demasiado con Jamie y Christian, por que “ese Potter” solo traía problemas.

Sentado en su escritorio estaba Filch, con su eterna gata en su regazo, y ambos le lanzaron miradas frías. Las dos chicas se sentaron en dos sillas que estaban frente a Filch y el chico Potter se quedó parado (Es todo un caballero n.n).

-Es una lastima que ya no los castiguen como antes, los colgaban de los pulgares con una cadena, como extraño esos gritos- Siempre decía eso, y James ya se lo sabia de memoria así que solo blanqueó los ojos, pero las dos chicas se encogieron en sus sillas mirando con terror a Filch que seguía acariciando a la señora Norris- Pero bueno. – Se puso de pie, y señaló grandes estantes que tenían muchísimos cajones que de seguro estaban llenos de puros pergaminos.- Acomodaran los expedientes por nombre y fecha- Eran solo 10 cajones los que acomodaría esa semana, pero el único que sabia la gran cantidad de pergaminos que había ahí era James- Tengan cuidado con estos tres- Señaló los 3 del medio- pueden tener algo que no esperan- Y miró severamente a James que le sostuvo la mirada desafiante, las dos niñas de nuevo se volvieron a encoger en su asiento.- Sus varitas- Los tres le entregaron las varitas- Tengo cosas que hacer, así que regresare a las 8 para darle estos palos- Se los guardo en la túnica, y salió de la conserjería.

-Cada año Filch me da mas miedo- Dijo Elyse acercándose al primer cajón lo abrió y se llevo una gran sorpresa, eso les llevaría mas de una semana!! Por dentro estaba mucho mas grande [N/A: imagínenlo como las casas de campaña o el baúl de Moody, que se ve pequeño pero por dentro esta muy muy muy grande.]- Pero... ¡¡Que injusticia!!- James rió y sacó todos los papeles

-Será más rápido si acomodamos cada uno un cajón- Dijo Rachel, e hizo lo mismo que James, Elyse los imitó.

Estuvieron dos horas acomodando su cajón pero cuando dieron las 8, apenas llevaban la mitad, metieron todos los que ya estaban acomodados, y pusieron algo que los separara de los que aun estaban revueltos, cuando llegó Filch, les entregó sus varitas, y salieron corriendo hacia el gran comedor, donde creían estaría le cena

Y no se equivocaron.


Cuando llegaron a la enfermería, Madame Pomfrey ya los esperaba, con las manos en la cadera y su cara de no haber comido en días.

-¿Por qué llegan tan tarde?- Jamie abrió la boca para contestar pero ni siquiera la dejo hablar- Ya no importa. Longbottom tu limpiaras los orinales- Ian hizo cada de asco y camino hacia cada cama para sacar los orinales ¡¡Algunos no estaban vaseados!! Y sospechaba que se habían quedado así todos las vacaciones.- Potter tu tenderas las camas y quiero que barras- Jamie asintió y fue a hacer su trabajo.- Y tu pequeño me ayudaras a ordenar unos papeles que tengo en mi despacho, vamos.- Scott la siguió ahí le entregó unos papeles que los acomodara por nombre del paciente y fecha, el se sentó frente a ella y comenzó a trabajar.

Madame Pomfrey de vez en cuando se asomaba a asegurarse de que no estuvieran haciendo magia.

Jamie maldecía y soltaba juramentos mientras tendía las camas, eran varias docenas de camas, y tenían que quedar perfectas, eso se le complicaba ya que ella es bastante desordenada y no muy cuidadosa para esas cosas. Cuando por la puerta de la enfermería entró Jake, con una mano en la cabeza y otra en el estomago. A Jamie se le subieron los colores a la cabeza cuando lo vio, el camino hacia ella.

-¿Qué haces aquí?- Preguntó Jake mirando el nuevo pecho que tenia desde esas vacaciones

-Estoy castigada. Por salir anoche del castillo- Él rió y se llevo la otra mano a la cabeza- ¿Tu que tienes?

-Una jaqueca horrible, siento que me va a explotar la cabeza- Dijo revolviéndose el cabello desesperado.

-Acuéstate aquí, iré por madame Pomfrey- El se dejó caer en la cama que ella le señalaba, mientras la miraba irse. Estaba muy bonita, y tenia muy bonito cuerpo, se mordió los labios al pensar en ella de esa forma tan grafica. Pero ya saben los pensamientos “puros” de los hombres.- Madame Pomfrey, la buscan.- Dijo entrando en su despacho.

Ella se puso de pie, y al salir vio a Ian vomitando en el lavabo, pero no le tomo importancia, de seguro le daban asco los orinales, y caminó hacia la cama donde estaba acostado Jake, aun con las manos en la cabeza.

-¿Qué te pasa, hijo?- Preguntó

-Tengo una jaqueca horrible- Respondió entrecortado. Ella le tocó la frente y salió a su despacho seguro por alguna poción. Jamie se paro a su lado y le toco la frente, estaba ardiendo en fiebre, y le revolvió el cabello que le caía sobre la frente, tenia el mismo corte que su hermano James, solo que el lo tenia un poco mas corto. Lo observó mientras el cerraba los ojos y se concentraba en la sensación cuando ella le tocaba el cabello. Aun traía el uniforme, pero se había quitado la túnica, de segura del calor que sentía.

-Hasta aun lado muchacha, vete a terminar tu castigo- Le dijo Madame Pomfrey, empujándola y ayudando a sentarse a Jake para que se tomara la poción.

Jamie de mala gana siguió tendiendo las camas, y luego se puso a barrer, cuando dieron las 8 estaba dispuesta a ver a Jake, que seguía en la enfermería, según Madame Pomfrey tenia que descansar. Iba a acercase a el, cuando vio que Brandon entraba con la nariz roja y estornudando.

Volvió a llamar a Madame Pomfrey mientras Brandon le daba un ataque de estornudos y se dejaba caer en una cama cerca de Jake.

-¿Qué pasa hijo?- Le preguntó mientras le daba otro ataque de pequeños estornudos.

-Me dio alergia, por el polvo.- Dijo tallándose la nariz con los ojos vidriosos. Jamie se acercó a Jake, que tenia los ojos cerrados, pero estaba segura que el no estaba dormido, miró para todos lados segura de que nadie la mirara, le dio un beso en la comisura de los labios

-¡¡¿¿JAMIE QUE HACES??!!