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Historia 26746 — capítulo 6
Capitulo 6: “Celos”
Ambos salieron corriendo de la conserjería muy pero muy apenados, rojos de la vergüenza y con las varitas en la mano. Ninguno hablo por un buen rato hasta que a James ya no le daba pena sonrió y se toco los labios.
-No recordaba que besaras así- Rachel lo volteó a ver asombrada y a la vez apenada.
-Ni yo.
-Pero en fin, besas bien. ¿Con quien practicaste?- Que arrogancia la de James! Eso hizo que Rachel volviera a la realidad y se enfureciera.
-Con nadie!!- Gritó irritada- No me e besado con nadie desde que éramos pequeños.
-Que bien, entonces quiere decir que soy el único.
-¿Y quien dijo eso?
-Eh... Tú.
-Pues no. Tú fuiste uno de los que me bese cuando era niña.
-¿Ah si?- Rachel asintió decidida. James estaba tan enfurecido que dio media vuelta derechito al Gran Comedor para cenar algo antes de dormir.
-NO VUELVAS A BESARME POTTER- Gritó cuando este ya estaba a varios pasos de ella.
-Tú me besaste a mí. Yo solo te correspondí- Respondió y siguió alejándose cada vez mas de ella.
-¿Pero que le pasa a ese Potter?- Se dijo para si. Y enojada se dirigió en sentido contrario a donde fue James.
Si tan solo el supiera que si fuera el primer beso con Rachel todo se solucionaría, y de seguro el regresaría y la besaría cuantas veces ella quisiera, pero ese orgullo, ese maldito orgullo siempre hacia que todo lo arruinada, James no se comporto arrogante cuando se estaban besando, nada mas saliendo, quizás podía cambiar. No, no, no. Pero que pensaba. El no podía cambiar, era un tonto, arrogante, estupido, presumido y mujeriego. Si. Eso era.
Mientras se dirigía hacia la sala común iba pensando en lo que ocurrió esa Navidad que se besaron.
Flash Back***********
-¡¡FELIZ NAVIDAD!!- Exclamaron todos en la Gran casa Longbottom, los adultos levantando sus copas, y los niños riendo. Después de los respectivos abrazos, todos se encargaban de disfrutar la velada en “familia”. Entre comillas porque era la gran familia Weasley, Potter y Longbottom.
Harry bailaba muy romántico con Ginny, muy abrazos y juntitos, a su lado Hermione y Ron. Pero eso si, Ron tenia dos pies izquierdo para el baile, por lo que cada 3 segundos pisaba a su esposa.
-Papá, papá- Llamaba el pequeño James a su padre, jalándole el pantalón.
-¿Qué pasa James?
-Christian no quiere jugar a la escondidas con nosotros, y tampoco quiere Ian, porque Chris no quiere- Hizo pucheros y guió a su padre hacia donde estaba Christian e Ian sentados platicando.
-Chris. Dice James que no quieres jugar con el
-Papá!! Ya estoy grande para jugar a las escondidas con tantos niños.
-Christian no te lo repetiré- Dijo en tono amenazador. Christian se dio por vencido y siguió a James hacia donde estaban los demás niños.
-a ver ¿Quién cuenta?- Preguntó Chris. Jamie lo señalo
-Tu porque eres el mayor- Christian blanqueó los ojos y se dio vuelta, comenzó a contar. Todos los niños rieron y comenzaron a esconderse. James corría escaleras arriba buscando el mejor lugar para esconderse, había debajo de una cama, arriba de un librero (Sabrá merlín como lograría subir) pero también había un armario. Lo mas rápido que pudo corrió hacia allí. Sentada en el suelo, llorando estaba Rachel, cerró la puerta y se sentó a su lado.
-¿Qué tienes, Rachel?
-James estoy muy triste- Dijo ella entre sollozos todavía sin levantar la cara.
-Dime, ¿Qué pasa?
-¿Recuerdas al niño de la primaria Muggle? ¿El que me dijo que si quería ser su novia y que le dije que si?
-Eh... creo que si. ¿Thomas no?- Preguntó dudoso
-Si. Él.
-¿Pero que tiene?
-Me mandó una lechuza hoy, diciéndome que ya no éramos nada porque no me quería, simplemente se me había declarado para cumplir un reto- Sollozo fuertemente. James la abrazo pensando en que ese tipo debía ser un pedazo de excremento.
-No. Estés mal. Ese niño no merece que llores por el.
-¿Tu como sabes?- Levantó su carita, la tenia roja de tanto llorar y los ojos muy hinchados.
-Yo lo se todo- Ella lo miró y sonrió. Él le devolvió la sonrisa y se sentó muy cerca de ella.- Te aseguró que hay gente que te quiere muchísimo.
-¿Cómo quién?
-Pues... Como YO!
-Pero tu eres mi amigo, yo pensaba en que alguien me quisiera como novia.
-También yo hombre. Mira con tal de que tu estés feliz yo seria tu novio.
-¿En... enserio?- Lo miró con grandes ojos, y el sonrió.
-Por supuesto.
-En... Entonces ¿Eres mi novio ahora?- Él asintió- Pero no pareces mi novio, parece que estas consolando a tu amiga- James rió y tomo su mano.
-¿Así?
-No.- La abrazo
-¿Así?
-No.- Le dio un beso en la mejilla.
-¿Así?
-¡Noo! Los amigos besan a las amigas en la mejilla, los niños a sus novias las besan en la boca.
-Entonces te besare en la boca.
-¿Enserio?- El ya no le contestó, simplemente le dio un beso en los labios.- Pero esos besos son feos, yo he visto que se besan con la boca abierta y que meten la lengua en tu boca.
-¡¡Yo no se besar así!!- Reclamó enojado James.
-Pues aprende.
-Esta bien, le diré a la niña de enfrente de mi casa que me enseñe- Se puso de pie, pero Rachel celosa también se puso de pie.
-No. Aprenderás conmigo.- James sonrió con su sonrisa infantil (Aun tiene la misma sonrisa)
-Esta bien, comencemos.
******************* Fin del Flash********************
Si, ese había sido su primer beso, quien lo diría, en esa edad todo era tan fácil, bueno, no todo. Al principio los besos fueron torpes, pero después se fueron acoplando perfectamente y llegaron a Hogwarts sabiendo besar a la perfección, terminaron cuando entraron a Hogwarts, porque a James le comenzaron a gustar otras niñas, y siempre terminaba besándolas. Así que terminaron. Bueno habían tenido su pequeño y no tan inocente romance de niños, pero ahora eran unos adolescentes, y ya sabían perfectamente quien les gustaba. Y estaban casi seguros de que no se amaban, simplemente se gustaban por el físico.
Rachel se tocó los labios, aun sentía a James, pero Lupin había tenido que interrumpir, además de que pasaron ese momento tan vergonzoso. Aun que tal vez fue mejor, si hubiera ido Filch los hubiera castigado otra semana. Y si se hubiera separado solos, tal vez terminarían peleándose tal y como lo hicieron hace unos minutos, o quizás se hubieran vuelto novios de nuevo. No. Eso no iba pasar. Ella estaba decidida a no tener otro romance con el mujeriego de James Potter.
Por otro lado James iba pensando exactamente lo mismo. Cuando sintió una presión en la nariz, se dio cuenta que le había afectado mas de lo que creía las palabras de Rachel. En lugar de dirigirse al Gran Salón se dirigió hacia el lago negro, se sentó bajo uno de los árboles y dejo escapar tres lágrimas que ya hacían que se le nublara la vista.
-¿Qué me pasa?- Se dijo limpiándose las lagrimas.- No. Yo no puedo llorar por Rachel. Yo no estoy enamorado. No. Definitivamente no. Me le declarare a Kelly mañana y andaré con ella no para llegar a Rachel. Me olvidare de ella, y seré feliz con Kelly porque yo le gusto a ella y… Ella me gusta a mí- Se puso de pie, y comenzó a avanzar hacia el castillo.
En la puerta de la entrada estaba Ian sentado al parecer también pensando.
-¿Ian? ¿Qué tal? ¿Qué haces aquí solo?- Preguntó James alegre y se sentó a su lado.
-Lo mismo te pregunto.- Sonrió.
-Pues acabo de salir de mi castigo, me palie con Rachel y salí a que se me pasara el coraje. ¿Y tu?- Ian se puso serio y lo miro a los ojos.
-Pensaba en Zoe.
-¿La extrañas?
-No. De hecho también te estaba buscando. Necesito tu ayuda.
-¿Mi ayuda? ¿Y en que puedo ayudarte?
-Veras. Lo que pasa es que me quiero vengar de Zoe y para eso te necesito a ti...
-¿Y que rayos tengo que ver yo con Zoe?- Se sentía tonto, James no sabia nada que ver con el porque terminaron.
-¿Nunca nadie te dijo porque Zoe y yo terminamos?- James medito e hizo como si pensara, pero al ser muy inquieto a los 2 segundos lo miró a los ojos y negó moviendo su cabellera de oro de lado a lado.- Pues supongo que tu sabes que tu le gustas a Zoe. Pero tuvo el descaró de decirlo cuando éramos novios, que si tuviera 15 años andaría tras de ti, pero como tiene 17 no, y que por eso andaba conmigo. ¿Si me entiendes?
-Si. Pero yo no tengo la culpa, eh
-Lo se, James. Tu nada que ver. –Suspiró aliviado y movió la mano en seña de que continuara- Entonces terminamos. Y el lunes o martes le dijo a Christian que buscaría la forma de andar contigo solo para que yo me sintiera mal- El pelinegro parecía muy asombrado, pero después bajó la mirada.
-¿Entonces quieres que simule ser su novio?
-Eh... Algo así. ¿Sabes que hay video cámaras muggle?- James lo miró sin entender- Son unos aparatos que graban cosas. Y en este caso me gustaría que simularas ser su novio, pero novio bien, que pareciera que estas muy enamorada de ella y al final del día le sueltas la verdad, pero que le duela, unas lagrimas no están de mas.- James sonrió.
-Esta bien. Con tal de ayudar a un amigo, pero ufff! Tenía planes de declararme mañana a Kelly.
-¿Kelly? ¿La amiga de mi hermana?- El chico Potter asintió
-Así es. Es que ya me canse de rogarle a Rachel, y mejor así, me gusta Kelly, y yo le gusto a ella.
-¿James estas seguro? Digo Rachel y tú siempre hicieron bonita pareja. Son completamente opuestos por eso se atraen- Ian sonrió, y James soltó una carcajada, era totalmente cierto.
-En fin. Mañana temprano le digo a Zoe que sea mi novia y el domingo lo hago con Kelly- Se puso de pie. Y aun sin dejar atrás esa tristeza que sentía con respecto a Rachel, se dirigió a la Sala común, se le había ido el apetito.
-¿Jamie?
-¿Mmmh?- Contestó medio dormida la pelirroja dándole la espalda a Elyse.
-¿Qué haremos para vengarnos de James y Brandon?- Eso hizo que Jamie se despertara por completo y utilizó su mente maestra para elaborar un buen plan.
-Supongo que el jugo fétido con hidromiel iba hacia ti, pero yo Salí afectada. Estoy segura que James lo hizo para quedar solo con Rachel en el castigo.
-¿Estas segura?
-Segura.
-Es que la verdad si hacia mal tercio- Se dejó caer en su cama de la enfermería para después cubrirse con las sabanas.
-Me gustaría que Rachel fuera mi cuñada, me llevo muy bien con ella, y con James hace muy bonita pareja.
-Tienes razón, pero... Ese no es el punto ¿Qué paso con la venganza?
-Pues veras, haremos lo siguiente…
Mientras Rachel subía las escaleras hacia la sala común, no había dejado de pensar en James. Caramba si que besaba bien. La había hecho sentir en el cielo, y peor aun había hecho que ella se desesperara porque no la besaba!
Que barbaridad, sin duda la mente decía una: Aléjate de James, es un arrogante, mujeriego, presumido chico, que besa muy bien y que es súper guapo. Y su corazón decía que era un chico tierno, romántico, atento, que podía hacerla sentir querida y protegida. Que Trágico.
Se detuvo a ver los cuadros, extrañamente en esos 5 años que llevaba en Hogwarts nunca le habían llamado la atención hasta en ese momento, de hecho se quedó platicando con la señora Gorda hasta que él apareció.
-¿Entonces no fuiste a cenar porque estas deprimida?- Preguntó la Dama Gorda y por enésima vez Rachel asintió.
-Si. Pero basta de tristezas, mejor dígame que tal se la paso con su amiga Violeta esta tarde- No podía dejar de pensarlo, la Dama gorda se fue a tomar el té con su amiga, y dejo el puesto vació, todos los alumnos se quedaron fuera en la hora del almuerzo, y otros tantos dentro.
-Pues fíjate que bastante bien, ella hace un té exquisito, no hay ni necesidad que agregarle azúcar. Oh Potter, ¿Qué haces en lugar de estar cenando?- Volteó antes sus ojos estaba un James muy serió que subía las escaleras arrastrando los pies.
-No tenia hambre.- Cuando miró a Rachel embozo la sonrisa mas falsa que había puesto en toda su vida, con tal de no demostrarle el daño que le había hecho.
-Parece que ninguno de los dos tenía hambre. Porque la sala común esta totalmente vacía.
-No importa, yo quiero entrar.- Dijo James.
-Grageas de Fruta- Dijo Rachel, la dama gorda gruñó y abrió el retrato permitiendo entrar a los dos Gryffindor.
Rachel comenzó a elaborar un diagrama para Pociones, sentada en una butaca frente al fuego. James un poco mas distancia también se puso a elaborar tareas, pero para Encantamientos; acostado bocabajo en uno de los sillones también cercano al fuego. Estuvieron así en silencio por un buen rato, solo se oía cuando rasgaban el pergamino con su pluma y cuando cambiaban de página de esos gruesos libros.
Rachel no comprendía casi nada de ese diagrama, era lista si. Pero nunca había sido buena para la escuela, se rascaba la barbilla con la punta de la pluma, y escuchaba que James no dejaba de escribir, seguro el ya habría adelantado varias tareas en ese rato. El era muy inteligente y sabia responder siempre tus dudas, y siempre entendía, era como grabadora muggle, todo lo captaba y entendía. Pero eso si, era bastante flojo y solo hacia unas cuantas tareas, pero en los exámenes salía excelente.
No pudo evitar voltear a verlo, seguía acostado bocabajo con un libro abierto sobre el sillón y otro en el suelo también abierto, y a su lado estaban pergaminos en blanco y varios ya llenos, pudo divisar el diagrama de Pociones, pero no alcanzaba para lograr copiarle.
-¿Se te perdió algo?- Preguntó James sin apartar su mirada del pergamino y sin dejar de escribir.
-¿Ya hiciste la tarea de Pociones?- El pelinegro asintió sin siquiera voltear a verla.- ¿Me la pasas?
-No. Hazla tú- Pero que abusivo, ella varias veces le había pedido que le pasara la tarea, y el por quedar bien siempre se la daba, y hacia otra para el. Para poder entregársela a los profesores y que no se dieran cuenta que eran las mismas.
-¿Por qué? Siempre me la pasas.
-De hoy en adelante no.
-Por favor- Por primera vez la volteó a ver, ella sintió un cosquilleo en el estomago ¿Qué le pasaba?.
-No. Te puedo explicar, pero no pasar.- Rachel asintió. Si hubiera estado ahí Kelly ella seguro le hubiera explicado, pero no estaba asi que su ultimo recurso era James.
-Esta bien.- Recogió su pergamino, pluma y libro de pociones. Se sentó al lado de el, que ya se había sentado bien para darle espacio a ella. Mientras le explicaba, de vez en cuando la volteaba a ver, y Rachel solo quería que no se apartara nunca de la posición en la que estaba, no escucho absolutamente nada de lo que el dijo, solo se determinaba a verlo, como sus ojos pasaban del libro a los de ella, y como sus labios se movían sin parar, en una coqueta danza.
-Y es todo. ¿Entendiste?- Estuvo a punto de decir No, para que le volviera a explicar, pero pensó que seria demasiado obvia, así que asintió y con un débil “Gracias” regresó a su butaca.
El agujero del retrato se abrió, dando paso a una Kelly con el seño fruncido, primero miró a Rachel y después a James. ¿Qué hacían solos?
-¿Por qué no vinieron a cenar?- Preguntó cuando se sentó al lado de un James muy concentrado en su tarea.
-Yo no tenia hambre- Respondió el
-Pues Brandon estuvo muy tenso esperándote, pero al final temido comiendo- James rió y apartó la mirada de su pergamino. Era hora de comenzar su ligue.
-Era obvio, el nunca me espera- Pasó su brazo por la cabecera del Sillón justo detrás de Kelly, ella se sonrojo pero no se movió.- Pero el chiste aquí no es él. Si no tu ¿Te hice falta en la cena?- Kelly rió tontamente.
-Si, un poco. Extrañe tus bromas y peleas con mi amiga aquí presente, que por cierto esta bastante seria- Rachel puso su mejor sonrisa fingida y los volteó a ver.
-No te preocupes amiguita. Estoy bien- Se puso de pie y se sentó entre Kelly y James. Los tenia a los dos tan cerca, que como acto reflejo ellos se recorrieron un poco alejándose de ella.
-Kelly- La llamó James.
-Que pasa Potter.
-No me llames Potter, puedes decirme James- Le dedicó su mejor sonrisa y ella de nuevo se sonrojo.
-Ok. James. ¿Qué pasa?
-¿Quieres acompañarme el Domingo a Hogsmeade?- Rachel no salía de su asombro, él invitando a su mejor amiga a Hogsmeade, sin duda algo andaba mal.
-Por supuesto, James. Me encantaría.
-Perfecto.
-Travesura realizada- Dijo Ian sentándose frente a Christian en el Gran Salón.
-¿Le dijiste?- Preguntó Chris con la boca llena.
-Si. Y le gustó la idea, mucho mas que ella estuviera loca por el, pero creo que si lo lograra, es un verdadera actorazo.- Christian asintió y siguió comiendo.
-Pero ¿No crees que quizás te estés pasando un poco con la pobre de Zoe?
-No, ella se lo tiene bien merecido- Respondió el castaño sirviéndose en su plato.
-Solo espero que no te arrepientas.
-No lo haré, ya veras.
-Eso espero.- Susurró antes de que los mellizos Longbottom se sentaran a su lado.
-Steve Scott ¿Qué hacen?- Preguntó Ian distraído comenzando a comer como Merlín manda.
-Es que... Steve y yo…
-Encontramos una puerta extraña en el tercer piso..
-Bastante extraña, era la clase de Transformaciones, justo cuando la buscábamos…
-Pero estaba totalmente vacía, cerramos la puerta y desaparecio..
-¿Qué es esa sala Ian?- Preguntaron ambos mellizos.
-Quizás se trate de la sala de lo Menesteres.
-¿La que?- Preguntaron extrañados.
-La sala de los Menesteres, también llamada la sala que viene y va- Respondió Christian por su amigo.
-Ohh! ¿Y como aparece?- El mayor de los Potter les comenzó a explicar como poder entrar a la sala. Ellos se veían sorprendidos y en cuanto terminó su explicación, corrieron a buscar a Marcus y Noah, seguro en la sala común.
-¿Kelly?- La llamó Rachel ahora en su butaca frente al fuego.
-¿Qué pasa?- Kelly estaba sentada junto a James ambos de frente, y no se dejaban de mirar ni de sonreír
-¿Podrías ayudarme con Pociones?- James la volteó a ver extrañado, el mismo le había explicado el diagrama
-Por supuesto. ¿En que te ayudo?- Se paró al lado de Rachel, y esta le comenzó a plantear su problema.
James las miraba enojado, ¿Quería decir que Rachel no le puso ni la mas mínima atención, cuando estuvo gastando saliva y tiempo explicándole? Bueno ahora no importaba, porque el se vengaría de ella, ¿Cómo? Pues sencillo. Kelly. Ella era el blanco perfecto. Estaba loca por él, era la mejor amiga de Rachel y además era guapa; no tanto como la Longbottom pero tenía su atractivo, esos ojos grises. Raros pero grises.
Como había cambiado de opinión, primero quería a Kelly para acercarse a Rachel, después para olvidar a Rachel y ahora para vengarse de Rachel!! Hablando en serio el quería salir con Longbottom, fuera amor o no, el quería salir con ella, y estando con Kelly nunca lo iba a lograr, pero dándole celos con su mejor amiga, quizás podía probar si realmente ella quería algo con él. Si era así, pues sencillo, cortaba con Kelly y asunto arreglado, pero si no era así, solo continuaba con Kelly con la esperanza de enamorarse de ella. No. No. Eso no ayudaba ahora todo era mas complicado primero quería a Kelly para acercarse a Rachel, después para olvidarla, luego para vengarse y ahora para darle celos!!!
Esto no iba bien, necesitaba un plan, inteligente, y astuto. A ya. Saldría con Kelly para poder estar mas cerca de ella, al mismo tiempo que le causaba celos e igual que se vengaría si ella sentía lo mismo y si no pues seria para olvidarla. Bien, muy astuto James.
-Estoy perdido- Susurró el joven Potter dejándose caer en el sillón con un mar de confusiones en su cabeza. Nunca en su vida había tenido tantos problemas en salir con una chica ¿Se estaría volviendo...? NO. El era un hombre en todos los sentidos.- Saldré con Kelly y punto. De algo servirá- Se dijo antes de que el retrato se abriera y entrara un Brandon muy enojado. Se dejo caer en los pergaminos donde estaba la tarea de su primo, pero a este ni le importo.
-Estoy tan confundido- Dijo.
-¿En que?
-¡¡Melody!! No me deja en paz. Hoy se sentó a mi lado en la cena y no dejaba de mencionar lo bueno que era sentarse a mi lado. Solo hizo que me confundiera más.- ¿Confundido? ¿Quién es Melody? Pues verán, Melody es una chica que va en 5to curso en Gryffindor, que tiene pinta de loca, porque siempre habla de cosas extrañas. Desgraciadamente no tiene amigas, y se la vive enamorada de Brandon Weasley.
-Pues... pues... invítala a salir contigo el Domingo que vallamos a Hogsmeade para que se de cuenta de lo malo que puedes ser en una cita.- Aconsejó James mirando a su primo.
-Oye. Oye. No esta tan mal. Creo que lo tomaré, la invitare a salir, en este momento- Dijo viendo a una chica que entraba por el retrato con un largo cabello rubio platinado que le llegaba como a la rodilla, exagerado pero cierto, ondulado siempre suelto y bastante sucio. Con uniformes extra grandes y gastados con un muy pálido rostro y grandes ojos cafés. – Melody Melody- La llamaba Brandon siguiéndola antes de que subiera a la habitación de las chicas.
-¿Si?- Preguntó esta con grandes ojos.
-Este...- A Brandon no le parecía guapa, de hecho la consideraba alguien muy extraña, que su físico no era la excepción.- ¿Quieres... Quieres ir conmigo a Hogsmeade el Domingo?
-¿Q…que? ¿Qué... si quiero ir… contigo? ¿A Hogsmeade?
-Eh… si.- Respondió Brandon rápidamente antes de que se arrepintiera, evitando mirarla para no echarse para atrás.
-CLARO QUE SI- Gritó pero antes de que Brandon pudiera decir algo, salió corriendo escaleras arriba, hacia los dormitorios de las chicas. Si que era rara.
Un pelirrojo muy confundido se sentó junto a una pelinegro muriéndose de la risa, pero James al darse cuenta que su primo se sentó en sus tareas se puso serio muy indignado.
-¡¡Hey!! Mis tareas, quitate- Pero Brandon estaba tan concentrado observando a Kelly que no escuchaba a Potter que jalaba los pergaminos.- BRANDON!! Te hablooo!!
-¿Eh? ¿Qué dices James?- Salió de su transe el pelirrojo. James blanqueó los ojos y se golpeo la frente con la palma de la mano.
-Que esta sentado en mis deberes… Te pido de la manera mas amable y atenta QUE TE QUITES!- Estalló enojado, pero mucho mas desesperado.
-Tranquilo, niño bonito- Volteó a ver quien rayos era la que le había dicho así. Y frente a sus ojos estaba Rachel, con su sonrisa burlona, mirándolo desafiante y a su lado Kelly tan sorprendida como él y el mismo Brandon de cómo lo había llamado.
-¿Cómo me llamaste?- El enojo era visible en su timbre de voz.
-¿Niño bonito? ¿Es eso? Pues si. Así te dije.- Se hizo la inocente, posando una gran sonrisa en su rostro.
-No se si lo has notado, pero ya no soy un niño.
-Bla bla bla- Rodó los ojos y de nuevo puso su vista en sus deberes, sin evitar esconder su sonrisa de triunfo.
Después de eso. James y Brandon se fueron a dormir, después de que los dos hubieran hecho todos sus deberes atrasados; extrañamente James también los termino por primera vez en su vida, y según el punto de vista de Brandon y Kelly que eran unas personas extremadamente inteligentes, las tareas de James quizás podrían sobre pasar las suyas refiriéndose a calidad de contenido. Por que Potter tenia unos garabatos que a veces parecía que ni el mismo se entendía, aun que muchas veces había demostrado que podía tener buena letra si se lo proponía, además siempre escribiendo en pergaminos limpios se iba de lado, y muchas veces con el torso de su mano manchaba la tinta de lo ya escrito del renglón de arriba, o tiraba el tintero o a veces hacia garabatos en los extremos de los pergaminos esperando a que le llegara la “inspiración” como el llamaba.
Al día siguiente era Sábado, y como de costumbre en el cuarto de los chicos de primero, segundo, tercero, cuarto, quinto… en fin todos los grados y por no mencionar los de las chicas, decidieron levantarse tarde en toda la torre. Quizás era porque aun no se acostumbraban al horario de clases después de unas bien merecidas vacaciones (N/A: Ustedes saben, acostarse temprano para levantarse temprano, porque si ustedes son como yo… Seriamos acostarnos tarde y levantarnos más tarde xD).
En la habitación del cuarto de las chicas de quinto curso, había un descomunal alboroto.
-¡No!- Gritaba Jennifer Fetcher. Una chica de cabello rubio con ojos casi amarillos.- ¡¡¡NOOO!!!
-Siii, siiiii, siiiiiii!!- Decía Melody.
-¿Por qué?- Lloró dramáticamente la amiga de Jen, Samantha Aniston. Chica de cabello caramelo con ojos verdes. Alta y delgada, eternamente enamorada de James Potter.
-¡¡YA BASTA!!- Gritó fuera de si Rachel, mientras intentaba recogerse el cabello con una coleta de caballo.- ¿Por qué mierda están peleando?
-Mel dice que va a salir con Brandon Weasley mañana- Lloriqueo Jen, con las manos en los ojos, mientras daba pequeños saltitos.
-Así es… Esa Lunática de Melody dice que va a salir con Weasley, pero ella no sabe que Jenni saldrá con él, y yo con el guapo de su amigo James Potter- Puso cara de política, y esta vez Rachel no pudo poner paz y tranquilidad en la pelea, ¡pues Kelly se había unido! Al escuchar que Sammi decía que saldría con James, hirvió de celos y se lanzo sobre ella a golpearla.
Mientras Melody gritaba “¡Pelea! ¡Pelea!”, Jen lloriqueaba, Sammi estaba tirada en el suelo con Kelly enzima, dándole unos buenos trancazos. Rachel salió de la habitación ignorando por completo el desastre que se había armado en la habitación y que muy pronto se convirtió en una guerra de almohadas donde quedaron todas llenas de plumas.
La rubia Longbottom se dirigía hacia el agujero del retrato, dispuesta a ir al Gran Salón, pero como siempre James estaba parado junto a la entrada platicando con 3 chicas de 6to, bueno el hablaba. Ellas reían como tontas. Así que paso a su lado no sin antes susurrarle un “Adiós niño bonito”, James estaba por reclamar pero cuando ya estaba con la boca abierta Rachel ya había salido de la sala común de Gryffindor. Maldijo por lo bajo y siguió conversando con las chicas de 6to.
Rachel siguió su camino hacia el Gran Salón, pensando en que patéticas se veían esas chicas que estaban con Potter, riendo como tontas, de cualquier gracia que el hiciera. Si. Potter era guapo… realmente guapo… ¿Qué decía? Él era descomunalmente guapo. Pero eso no significaba que tenia que portarse como la octava maravilla del mundo; eso si, aquí los únicos que tenían la culpa de que James alias ego kilométrico Potter, estuviera al borde del Narcisismo, o mas bien… Rachel pensaba que el ya era un Narcisista por excelencia (N/A: Idea sacada de mi banda favorita Pxndx).
Iba tan metida en sus pensamientos, que no se dio cuenta de que algo, o mas bien alguien estaba parado dándole la espalda, y Rachel tuvo que chocar con él, yendo de espaldas hasta el suelo. Las chicas con las que estaba “él” rieron, y siguieron su camino, pero él le extendió la mano ayudándola a pararse.
-Lo siento mucho- Se disculpó Rachel, sobándose su trasero- Iba distraída
-No te preocupes- Levantó la vista y ante sus ojos, estaba el chico mas guapo que hubiera visto en su vida. Grandes ojos azules, piel blanca, cabello negro muy bien peinado como puercoespín, muy alto y con una sonrisa que enseñaba todos sus dientes blancos.
-Eh.. ba… da….
-¿Estas bien?- Preguntó el asustado
-Este… Si. Estoy bien. Gracias.- Bajo la mirada sonrojada, para luego subirla hasta los ojos azules de el- ¿Eres nuevo?
-Bueno. Nuevo, nuevo. No. Entre hace dos años, estudiaba en el extranjero, regresamos a Inglaterra y tuve que ingresar a Hogwarts.- Explico el como si fuera lo mas normal del mundo
-Entiendo. Nunca te había visto- Él rió, y movió los pies nervioso.
-Yo a ti si- Estaba muy sonrojado y nervioso, tanto que hasta Rachel lo noto- Me llamo Bryan Dodd voy en quinto en la casa de Hufflepuff.
-Quinto. ¡Wow! Mucho gusto. Yo soy Rachel…
-Longbottom. Lo se- Ambos se sonrieron. ¿Dónde se había escondido ese galanazo para que Rachel nunca lo hubiera visto? ¡Enzima compartían mas de una clase! Y además la conocía… bueno. Sabia su nombre.- Oye… el Domingo hay salida a Hogsmeade, no nos conocemos pero ¿Quisieras ir conmigo?- Rachel se quedo idiotizada, como en transe.- ¿Aceptas?
-¿Qué? ¿Fue real? Pensé que estaba soñando- Bryan rió tiernamente, y negó con la cabeza mientras cruzaba brazos.- Claro que quiero. Me encantaría.- Sonrió y el le plantó un beso en la mejilla para después salir corriendo.
Rachel se quedo ahí, parada, estática, sin siquiera pensar en algo, nada, estaba en blanco. Completamente en blanco. Ese chico… Bryan era casi tan guapo como Christian y James, y se había dado cuenta de que ella le gustaba a él, de verdad que era un sueño. Nunca pensó que hubiera alguien en el colegio aparte de “ese Potter” que anduviera detrás de ella. En fin por lo menos no se quedaría n la biblioteca el domingo. Saldría con ese guapo Hufflepuff y si tenia suerte, terminarían besándose.
Aun con una sonrisa tonta en los labios se encamino hacia el Gran Comedor, donde como siempre se sirvió sus respectivas tostadas, cereal y jugo de Naranja. Cuando estaba mas concentrada comiendo, entraron James y Brandon con el uniforme de Quidditch, detrás de ellos Christian e Ian.
-¿Qué hacen? – Preguntó con la boca llena Rachel.- ¿Por qué traen el uniforme?- Christian frunció el seño enojado.
-¿James no te lo dijo? Adelantaron todo. En la primera semana de Octubre es el primer partido, por eso hoy es la prueba.
-¿QUEE?- Se levantó muy asombrada de su asiento.- No me dijo nada- Renegó. Christian le pegó un puñetazo en el hombro a James.
-Aush!- Se sobó donde su hermano lo había golpeado- Perdón. Lo olvide- Rió tontamente. Rachel salió corriendo en busca de su uniforme, mientras ellos se sentaban a comer.
-Como pudiste olvidar decirle, James- Se enfureció Christian.
-Lo siento. Es que pensaba decirle anoche, pero con el cuento que me beso lo olvide.- Dijo distraído, pero al sentir las miradas de los demas y darse cuenta de sus palabras, sus hermosos ojos se volvieron de asombro- Ups!
-No tienes remedio- Dijo Ian bajando la cabeza mientras se concentraba en su comida. Entonces en ese momento paso caminando muy coqueta con una micro falda Zoe. Los ojos de todos se fueron directito a ella, menos los de James, que estaba mirando a Rachel entrar con el uniforme de Quidditch, pensaba que se veía hermosa, y no era el único, un par de ojos azules también la observaban.- ¡James! ¡JAMES! Ahí esta ella. Como vas- Lo apresuro Ian.
James medio mareado se puso de pie, y camino hacia Zoe, mientras Rachel se sentaba en el lugar que abandono el mediano Potter. Camino hasta Zoe, le toco el hombro y cuando ella se daba la vuelta le plato un tremendo beso en los labios, ella al darse cuenta que se trataba de el, puso sus brazos alrededor de sus hombros e ignorando que todo el colegio los observaba profundizo el beso.
James sentía que le habían metido una maquina succionadora muggle en la boca, Zoe besaba horrible, parecía que quería llenar una cubeta con su saliva, y de pasada llevarse sus labios que habría tanto la boca, que a pesar de que la tenia pequeña el sentía que se lo iba a tragar. No soporto mas y quiso alejarla, pero ella lo agarro de la nuca, a como pudo, se salio de las garras de Zoe. Antes de mirar a su alrededor, se hinco rápidamente, tomo una de sus manos y dijo con voz segura y firme:
-Zoe ¿Quieres ser mi novia?- Los ojos de ella no mentían, estaba feliz, emocionada. Estaba todo!. Solo pudo dar unos pequeños saltitos mientras asentía con la cabeza. James sonrió y se fundieron en un beso, mientras todos aplaudían. Menos cierta rubia que los miraba con una chispa de fuego en los ojos, y un Ian con una sonrisa malévola en los labios; cuando quería podía ser muy malo.
En el campo de Quidditch se encontraba todo el equipo de Gryffindor, mas todos los que querían entrar al equipo en las gradas; Chelsey la novia de Christian lo observaba aun lado de ella, estaba sentada Zoe, haciendo señas a James que este le hacia caras graciosas, y estas estallaban en risas. Jake, Elyse, Bryan y algunos amigos de estos también se encontraban en las gradas.
-Bueno primero voy a llamar a todos los golpeadores por parejas, y se Irán lanzando las Bludger entre si; después James y Rachel les lanzaran quafle a los guardianes, el que pare mas puntos es el que quedara; Brandon se pondrá en la portería y los cazadores intentaran meterlas en el aro y también calificare su calidad de vuelo, velocidad, destreza, si aguantan golpes, si tienen manos de Mantequilla no entran. Los entrenamientos serán duros, tres veces a la semana dos horas, así llueva, truene, nevé. Si alguien no se siente capas, puede retirarse. Es su ultima oportunidad, si quedan ya no podrán salir.- Tras las palabras tan duras de Christian, aproximadamente 10 se pusieron de pie y abandonaron el campo de Quidditch, aun así seguían quedando como 20; realmente se habían inscrito muchos ese año.
Como Christian dijo, primero pasaron los golpeadores, algunos eran muy inútiles, al querer golpear la Bludger se les torcía la mano, o no le pegan con suficiente fuerza, o muchas veces la Bludger se les acercaba y se ponían nerviosos, y los golpeaba en la cara o simplemente se les iba. Christian estaba muy desilusionado.
Luego pasaron los guardianes, James y Rachel los bombardeaban de quafle, muchos tenían manos de mantequilla y se les caía, se les iba; hubo algunos que no pasaron una sola de las 5 que les habían lanzado. Después les toco a los Cazadores, Brandon se puso cubriendo los aros, algunos tenían tan mala puntería que las quafle volaban por un costado, o nada de fuerza y a medio camino se caían, otros que la traían en la mano y se les resbalaba o muchos otros que al hacer los pases no la agarraban.
-Muy bien, gracias a todos.- Decía Christian al terminar la prueba de todos- La lista de los que quedaron se pondrá en el tablón de anuncios de la Sala Común. Pueden retirarse.
Entre murmullos, risas, quejas y golpes; todos se fueron dispersando en dirección a diferentes partes del castillo. Jamie corrió hacia su hermano mayor aun con la escoba en la mano, que revisaba los apuntes que había hecho, parecía muy confundido.
-Chris! ¿Quede en el equipo?- Preguntó ilusionada.
-Por supuesto.- Sonrió, pero después cambio su expresión en el rostro- ¿No estabas en la enfermería?
-Eh... Este... emmm..- Jamie dudo, cuando a su lado llegaron Elyse y Jake.
-Es que nos escapamos.- Respondió Elyse con una gran sonrisa, mirando de reojo a Jamie- Tu hermanita querida, recordó la prueba y antes de que Pomfrey se despertara, nos fugamos.- Jake soltó una risita, y Christian no pudo apartar su vista de él, seguía sospechando que se traia algo con su hermana.
-De verdad que son muy astutas- Les guiñó un ojo, y se alejo.
-Jamie estuviste fantástica- Le dijo Jake, sin poder evitar abrazarla, ella rió divertida.
-Gracias, de verdad al ver tanta gente, dude que fuera a quedar, ya se me hacia que quedaba Reese.
-¿Reese?- Elyse parecía en transe ¿Reese? Era malísimo!- No seas modesta, Jake, tu y yo sabemos que tu eres mucho mejor.- Jamie no se hizo mucho de rogar.
-Esta bien. Tienes razón. Soy mejor
Y se alejaron rumbo al castillo los tres, mientras seguían criticando las malas jugadas de todos los que se habían presentado a la prueba.
-JAMESSS!! MI AMOR- Gritaba Zoe bajando las gradas. James estuvo tentado a salir huyendo, pero recordó la venganza de Ian contra Zoe, y no pudo evitar poner una carita de niño Ángel.
Zoe se hecho en sus brazos, colgada de su cuello, tanto asi que no tocaba el suelo; el mediano Potter estuvo apunto de caer pero al ver que Rachel pasaba por un lado, quiso hacerse el fuerte, y de pasada causarle algunos insignificantes celos.
-¿Qué tal, preciosa? ¿Cómo lo hice?- Preguntó ya que ella tocaba el suelo.
-Estuviste excelente. Me quede sorprendida, la temporada pasada no jugabas así; practicaste en las vacaciones, verdad?- Dijo con una risita picara acariciándole la tersa piel de James.
-Por supuesto. Con mis hermanos, y mis papá. Te lo juro el es buenísimo en el Quidditch, me contó que le ofrecieron trabajo en el equipo de Quidditch de Inglaterra, pero el decidió dedicarse a Auror.- Zoe no parecía sorprendida, mas bien aburrida.
-Si… Bueno. ¿Y... vas a ir a ducharte?- Pregunto picara.
-Supongo que si... sii…- James parecía confundido- ¿Por qué preguntas?
-Porque se me acaba de ocurrir que podríamos ir a bañar los dos juntitos en el baño de prefectos del quinto piso.- Decía sin mirarlo a los ojos, acariciando su hombro, pues aun estaban muy juntitos y el lo sostenía de la cintura.
James se quedo tieso, nunca pensó que ella le propondría algo así; o sea entendía que Zoe tenia 17 y que sus hormonas volaban, y las de el igual solo que el tenia escasos 15 años. Quizás solo era bañarse como decía ella, y quizás ella utilizaría un traje para bañarse.
No importaba, el se negaría, no podía llegar a algo tan intimo con ella, siendo que para mañana ya no andarían. Al notar que Rachel platicaba con un Hufflepuff pero que les ponía demasiada atención, le dio otro arranque por darle celos, así que..
-Claro. Solo dime la hora.- Sonrió y miro de reojo a Rachel, que se mantenía seria.
-Bueno, te esperare allá en un hora ¿Te parece?- James asintió y antes de que ella saliera corriendo, le planto un apasionado beso, para luego dejarla ir.
-EA Galán. Va viento en popa el plan, verdad?- Le dijo una voz a sus espaldas.
Tras él, estaban parados Ian y Christian, este ultimo esperando a que Chelsey bajara de las gradas.
-Por supuesto. Pero tengo una duda. ¿Cómo haremos para que todo el colegio se de cuenta de que fue tu venganza?- Pregunto James con su carita de niño.
-Pues veras, haremos lo siguiente…-
-Chelsey mi amor. Al fin bajas.- Dijo Christian cuando esta toco el suelo.
-…….- La abrazo tan fuerte que parecía que la iba a destornillar.
-Lo siento, es que me lastime la pierna ayer.
-………..- Christian parecía asustado.
-¿Cómo? ¿Te caíste? ¿Por qué?
-……………..
-Me caí en las escaleras, un amigo me metió el pie, pero fue en broma, te juro que no fue con intención-
-……………- Christian rechinaba los dientes de coraje.
-¿Dónde esta ese imbecil?- Gritó.
-……………
-Chris por favor. Te juro que no fue con esa intención; es mas hasta disculpas me pidió.- Después de esto el chico Potter logro tranquilizarse.
-…………….
-Esta bien. Pero si yo me entero que te vuelve a hacer algo, yo mismo le quebrare los huesos.- Chelsey rió y le dio un abrazo de oso.- Por eso te amo tanto, siempre tan comprensiva, perdonando todo lo que esos infelices te hacen- Decía bien exagerando.
James e Ian dejaron de secretearse, y dejando solo a los tortolos, se dirigieron al castillo, donde James se tenia que preparar para su “cita” en el baño de prefectos.
Rachel iba saliendo de la prueba, cuando vio a Zoe a lo lejos bajar de las gradas, y no muy lejos Bryan, el guapo Hufflepuff. Al darse cuenta de que él iba directo hacia ella, se detuvo a esperarlo.
-Hola de nuevo- Lo saludo, el sonrió enseñando los dientes, y respiraba muy agitado.
-Hola- Respiro hondo- Me agite corriendo para llegar hasta aquí.- Se puso una mano en el pecho- Oye estuviste excelente. Yo nunca lograría tener toda tu destreza….
Rachel noto que Zoe se le echaba encima a James, una flama de celos ardió en su interior, pero estaba decidida a mostrarse normal y muy interesada en la platica de Bryan Dodd.
-Y… ¿A que horas nos vemos mañana? Digo para ir a Hogsmeade- Pregunto la rubia interrumpiéndolo, ya que no tenia ni idea de que hablaba.
-Este… ¿Te parece temprano? Que será… como a las… 10? ¿Esta bien para ti?
-Si. Me parece excelente, me gusta pasar todo el día en Hogsmeade
-A mí también- Sonrió él. Soltando otro verbo.
“-Porque se me acaba de ocurrir que podríamos ir a bañar los dos juntitos en el baño de prefectos del quinto piso.” Solo al escuchar eso, tuvo la tentación de romperle la cara de un golpe, y echarle todos los maleficios habidos y por haber.
“-Claro. Solo dime la hora.” Eso si fue lo que le dio mas coraje. Potter aceptando esa invitación tan… ¿Pervertida? De Zoe. Todos se daban cuenta que las intenciones de Zoe no eran realmente tomar un baño con su novio. No. Claro que no. Ella lo que quería era seducirlo. Aparte de asalta cunas, zorra. Quien lo iba a decir, pero si. Tenia razón. Ella era una zorra.
-¿Te parece bien?- Concluyó Bryan sonriendo. Rachel se quedo con cara de ¿Qué dijo? Pero se limito a sonreír y asentir. Bryan se despidió y salio hacia el castillo de nuevo, y un poco atrás de el, iba Zoe; corriendo como loca.
Volteo a mirarlo, vio que estaba secreteándose con su hermano mayor Ian, mientras Christian abrazaba a su pelirroja novia. James y Jamie tenían razón, ellos llegarían al altar. Sonrió para sus adentros, y deseando tener una relación como la de ellos dos, se dirigió al castillo para tomar una ducha caliente.