Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Todo por una poción · de

Todo por una poción — capítulo 10

Capítulo 10: Los últimos días.

Pero ya era demasiado tarde para dar explicaciones: la pelirroja se había ido en dirección a su dormitorio.

A Hermione se le partió algo en su interior: su mejor amiga debía de estar enojada con ella por lo que acababa de ver….” ¡Era su novio¿Cómo pudiste Hermione?” le decía una voz en su interior, haciendo que sus ojos volvieran a llenarse de lágrimas.

  • Hermione tranquila… - le dijo Harry al verla, mientras la abrazaba.

-¿¡Cómo quieres que me tranquilice?!- le respondía ésta separándose de él bruscamente- ¡Es mi mejor amiga! Y yo… ¡yo la traicioné!- decía mientras se cubría el rostro con las manos para evitar que Harry la viera llorar.

  • Pero Herms… no llores…no me gusta verte así… - decía Harry mientras intentaba acercarse lentamente a ella, temiendo que fuera a rechazarlo otra vez, pero antes de que pudiera abrazarla, la castaña habló:

  • Lo l-lamento Ha-Harry – dijo Hermione mordiéndose el labio inferior, seguramente para impedir que otras lágrimas salieran de sus ojos- tengo q-que ir a buscarla.

Y sin esperar respuesta del moreno, se fue en dirección al cuarto de chicas de sexto.


Allí, Ginny lloraba desconsoladamente.

No porque había visto a su mejor amiga besándose con su ex-novio, sino por el plan que Dumbledore le había pedido.

Estaba muy triste ya que todavía no había podido sacarle ningún tipo de información al rubio y además, lo peor de todo, era que estaba comenzando a enamorarse de éste.

¿Cómo podía ser posible? Ni ella misma lo sabía. Pero le resultaba tan atractivo, tierno, cariñoso, todo lo que un hombre debía ser.

Ella nunca llegó a imaginar que podría gustarle Draco, hijo de la familia Malfoy, la cuál odiaba a la suya al igual que su familia odiaba a la de él.

Pero encima, no sólo le gustaba, sino que estaba comenzando a enamorarse de él.

¿Cómo le diría a su familia¿Cómo reaccionarían al saber que su única hija se estaba juntando con el chico de la familia más arrogante de los sangre-puras¿Qué le diría Dumbledore al ver que no estaba haciendo el pedido, sino que se estaba dejando llevar por sus sentimientos? Preguntas como éstas rondaban en su mente, haciéndola volver a sollozar amargamente.

-Ginny… ¿estás ahí? Necesito hablar contigo. – escuchó una voz que la llamaba por detrás de la puerta: era Hermione, que tenía la voz triste y apagada, lo que significaba que había estado llorando, pero Ginny no tenía ganas de hablar con nadie en ese momento, por lo que decidió quedarse callada.

-Vamos Ginny… sé que estás ahí… ¡necesito hablar contigo! – le dijo la castaña sin poder aguantar más las ganas de llorar, por lo que la pelirroja se levantó de su sitio y fue a abrir la puerta para luego abrazar fuertemente a su amiga, mientras no podía evitar que más lágrimas invadieran su rostro.

Hermione, que no se esperaba esta reacción por parte de su amiga, simplemente le dijo:

-¡Lo lamento Ginny!

-¿Qué lamentas Herms? –dijo la pelirroja enfocando sus ojos azules en los marrones de su amiga

-Lamento que… que… - pero la verdad era que la castaña no sabía por dónde empezar. Tendría que decirle lo de la poción, los efectos en Harry, su noviazgo, el beso…era muy difícil.

-Ven, siéntate y cuéntamelo todo¿si?- le dijo la pelirroja al notar aquel estado de confusión en su amiga.

-Está bien- tomó un largo suspiro y siguió- ¿recuerdas el pedido que Dumbledore me había encargado?- al ver que la pelirroja había asentido prosiguió- bueno, yo esa misma noche comencé con los preparativos para la poción, y al final había conseguido una poción llamada “Amortentia” que hace que la persona que la beba quede completamente enamorada de quien la hizo, por lo que yo creí que era perfecta para dársela a Seamus. Entonces a la mañana siguiente bajé a la sala común para dejarla en el escritorio así Seamus la veía… pero no ocurrió exactamente así… En un momento escuché unos pasos y pensando que era Seamus me escondí detrás del sillón y entonces… lo vi. ¡Era Harry! Y-yo quería sacársela de las manos para que no la tomara, p-pero… no pude salir de detrás del sillón y sin querer… ¡se la tomó¡Oh Ginny, cuánto lo siento! – y entonces se abrazó fuertemente a su amiga para luego llorar en su hombro.

-Tranquila Herms –decía mientras le acariciaba su melena castaña- no tienes nada por lo que disculparte

Al escuchar eso la castaña se separó rápidamente de ella para mirarla con los ojos abiertos como platos, por lo que Ginny sonrió y volvió a hablar:

-Amiga, a mi Harry no me gusta como antes. Lamento si te hice pensar eso, pero lo que pasó fue que…- y al acordarse de sus nuevos sentimientos hacia Draco, la sonrisa que había en su rostro desapareció por completo.

Hermione se sentía feliz de que su amiga ya no estuviera enamorada de Harry, cosa que le permitía estar sin problemas con su novio, pero ahora le importaba más su amiga a la que se le notaba que no estaba bien, por lo que tomándole su mano en señal de apoyo y compañía, le preguntó:

-¿Qué pasa Gin?

-No… es que… yo también tuve problemas con el pedido – dijo intentando enseñar una sonrisa, que le fue imposible ya que lo único que pudo hacer aparecer fue una débil mueca

-Cuéntame – dijo la castaña con una tierna sonrisa

-Está bien… creo que… creo que... me estoy enamorando de Draco…- dijo con la cabeza gacha

-¿De Draco?-preguntó Hermione más que asombrada. No podía creer lo que su mejor amiga le estaba diciendo

-Si… ¡y no sé como hacer para no estarlo¡No puede ser! – decía mientras volvía a llorar

-No llores Ginny…no es tan malo…

-¡Claro que es malo¡Encima es mi novio¡Y lo peor es que no pude averiguar nada de lo que tú ya sabes!

-¿Tu novio Ginny¿Desde cuándo¿Lo sabe tu fami…

-¡Por supuesto que no lo sabe!- dijo Ginny comenzando a sacar toda esa frustración que sentía- ¡Imagínate lo que me harían si supieran con quién estoy saliendo!

-Si… es verdad Ginny… pero tranquila que todo va a estar bien – y le dedicó otra de sus comprensivas sonrisas.

-Ojalá todo fuera tan fácil como tú dices, pero aún así, gracias Herms, eres una gran amiga.

-Tú también lo eres- le dijo ella haciéndola sonreír.

-Ahora que ya nos contamos todos nuestros problemas amorosos pasemos a algo más lindo… ¿cómo es eso del beso entre Harry y tú?

-Mmmmm….-comenzó la castaña poniéndose más colorada que el pelo de su amiga- ¡Ginny!

Después de tanto reír, comenzaron a escucharse pasos del pasillo, seguramente de las compañeras de cuarto de Ginny, por lo que la castaña tuvo que irse.

-Bueno Ginny, tengo que irme, pero antes- dijo abriendo la puerta y quedándose apoyada contra el marco de la puerta- estoy de novia con Harry.

-¿¡Qué¿Por qué no me lo habías….

Pero antes de que pudiera recriminarle el no habérselo contado, Hermione había salido cerrando tras ella la puerta y ahora se dirigía a la sala común de Gryffindor, mientras no podía contener las ganas de reír al acordarse la expresión de su amiga por lo que le había hecho.


Al llegar a la sala común, se encontró a Harry hablando animadamente con la pareja de Ron y Evanna.

Su Harry sonreía a la pareja mientras la veía discutir tiernamente por quién quería más al otro.

Le encantaba verlo sonreír, verlo bien, verlo feliz, cosa que no era muy común en él debido a la porquería de vida que sus tíos le habían hecho pasar y además del loco que le había quitado a sus padres y que no paraba de seguir haciéndolo sufrir y que a pesar de todo, aún seguía allí, sin perder la sonrisa ni la alegría, cosa que a Hermione le encantaba de él.

Y entonces él la vio, ensanchando aún más su sonrisa.

La castaña se acercó al moreno y, al ser un poco más alto que ella, se puso de puntillas y lo besó tiernamente en los labios.

-Bueno bueno, basta de tanta demostración amorosa-comenzó Ron con sus manos en la cintura de la rubia , mientras apoyaba su mentón en el hombro de ella

-No te quejes… bien que a ti te encanta – le respondió ella dándole un beso en los labios, haciendo que Harry y Hermione rieran mientras el moreno pasaba su brazo por los hombros de ésta y que al pelirrojo se le pusieran las orejas rojas.

-Está bien, y ahora que ya estamos todos¿podemos por fin ir a comer¡Me estoy muriendo de hambre!

Cuando terminaron de reír, las parejas se dirigieron al Gran Comedor para su almuerzo de ese día.


-Hegmione¿me padsas las patatas fgitas? – decía Ron con la boca llena de un buen trozo de carne, haciendo que ésta lo mirara desaprobatoriamente.

-¿Podrás comportarte algún día Ron sin tener que comer como un animal? Toma

-Clago señogita pegfegta – dijo este mientras le sacaba la lengua dejando al descubierto toda su comida

-Ah Ron¡eres insoportable!- dijo la castaña mientras volvía a concentrarse en su comida

-Si, yo también te quiero- le respondió el pelirrojo luego de haber tragado

-Ya va cariño¿podrías comportarte? – le dijo Evanna que estaba sentada al lado de Ron muy centrada en cortar su pequeño trozo de tarta sin prestarle demasiada atención al asunto

-Está bien – dijo Ron mientras volvía a llenarse la boca con patatas fritas aunque no podía ocultar el sonrojo en sus orejas

-Si que te tiene controlado amigo- decía Harry al haber tomado un sorbo de su zumo de naranja mientras colocaba su mano derecha en la pierna de la castaña para acariciarla de arriba abajo, haciendo que esta se atragantara de tal manera que hizo sorprender a casi toda la mesa de Gryffindor, que en ese momento, junto a las demás mesas de las otras casas, estaba mirándola mientras terminaba de toser.

Luego de haber dicho a sus amigos que ya estaba mejor, todos se dispusieron a seguir comiendo.

-Harry – dijo la castaña mientras se cortaba pequeños trozos de su roast-beef con una voz sólo audible para ambos- ¿por qué me… por qué me acariciaste así?

-Ehh… yo sólo…yo… perdón…. –respondió el sumamente arrepentido y muy nervioso- no sé en que estaba pensando… perdón

-No cariño- dijo ella mientras lo miraba a aquellas orbes verdes esmeralda de las cuáles se sentía hipnotizada además de tomar su mano para luego acariciarla con su pulgar- sólo que… no estoy acostumbrada a ese tipo de cosas y menos en público. Pero no te preocupes que me encantará que me lo hagas cuando estemos solos - y entonces al moreno se le apareció una gran sonrisa en su rostro mientras que sus ojos denotaron un brillo muy especial.

De repente apareció la menor de los Weasley que le dijo a su hermano

-Toma Ron- dijo entregándole una pequeña caja- mamá dice que la próxima vez te acuerdes de las cosas que tienes que llevar.

-Ah si, gracias Ginny.

-No de nada –dijo la pelirroja lista para irse.

-¡Espera Ginny! – decía Colin Creevey mientras corría hacia ella

-¿Si? –dijo ésta

-Yo… yo solo quería agradecerte que me hayas ayudado con la tarea del otro día. ¡Muchas gracias!- y entonces abrazó a la pelirroja fuertemente, mientras varias personas los observaban y, en especial, un chico rubio de ojos grises que estaba sentado en la mesa de Slytherin.

El resto del almuerzo fue bastante tranquilo, y cuando Ron, Evanna, Hermione y Harry hubieron terminado, se dispusieron a ir a su clase de pociones, con el querido profesor Severus Snape.

-¡No lo puedo creer¡Hoy lunes y ya tengo que verle la cara a ese estúpido de Snape!- se quejaba Ron sentándose junto a su novia en un escritorio detrás de Harry y Hermione- ¡Qué buena manera de empezar la semana!

  • Oh vamos cariño- decía Evanna tomando su mano- por lo menos ahora lo tenemos 4 horas semanales y no 8 como el año anterior

  • Bueno, si, en eso tienes razón pero…

Pero el pelirrojo no pudo terminar, porque comenzaron a ingresar alumnos de Gryffindor de quinto para sentarse en los asientos que estaban libres, que ese día había más de lo habitual.

-¿Por qué hay tantos alumnos de quinto?-dijo Harry a su novia y a sus amigos que estaban detrás, mirando a los jóvenes en donde había muchas jovencitas que le sonreían coquetamente, haciendo que a su novia le dieran unas raras punzadas en su estómago.

-Lo que pasa es que hoy es la clase especial dónde los alumnos de séptimo deberán mostrarle a los de quinto sus habilidades. Seguramente tendremos que hacer un trabajo en grupo con ellos.-respondió ésta

-Buenos días alumnos – se escuchó al profesor Snape con su voz tan fría como siempre- como ven, hoy tenemos alumnos de quinto y su deber será enseñarles a preparar la poción Veritaserum, que es la que ellos están viendo en estos días y como ustedes son mayores deben saberla de memoria me imagino¿no es así? Por lo que pienso que no me harán pasar papelones¿no señor Longbottom?

En ese momento Neville se sintió muy avergonzado, por lo que sus rostro se tornó rojísimo.

-Ahora- dijo el profesor haciendo que los alumnos volvieran a prestarle atención- cada alumno de séptimo deberá juntarse con uno de quinto para comenzar con los deberes. Tienen 5 minutos para acomodarse¿si?

Ni bien terminó de hablar, casi todas las chicas de quinto se pararon alrededor del banco de Harry y Hermione para acosarlo con preguntas como “¿Te pones conmigo Harry?” “¿Quieres que sea tu pareja Harry?” haciendo que el chico las mirara asombradísimo y con un poco de miedo en sus ojos.

Hermione se sintió fatal: todas esas chicas estaban acosando a SU novio y eso era algo que no podía permitir de ninguna manera, por lo que quiso recriminarles diciéndoles que él era solo de ella y que ninguna iba a estar con él, pero antes de que pudiera hablar apareció el profesor impasible como siempre, que dijo:

-Parece que todas las señoritas quieren estar con el señor Potter¿no?- decía mientras miraba sonriente la expresión de agobio que había en el rostro de Harry- bueno, entonces elegiré yo. Señor Potter usted estará con… la señorita Manders.

Cuando Harry la vio, no pudo evitar abrir los ojos como platos.

La joven era hermosa: tenía unas curvas y figura despampanantes, muy pulposa cabe aclarar, además de unos ojos verdes pardo que hacían resaltar su rostro haciéndolo más bello de lo que era y un liso y sedoso cabello rubio que con los rayos solares tenía pequeños destellos dorados.

Pero a pesar de todo, el creía que Hermione era mucho más hermosa que aquella muchacha que al escuchar su nombre, comenzó a alardear ante todas las otras jóvenes interesadas en Harry, que cabizbajas y tristes, fueron a buscarse otra pareja.

Si en ese momento las miradas matasen, Snape caería muerto al suelo.

Hermione lo estaba fulminando con la mirada. Estaba segura de que el profesor más odiado de Hogwarts se lo había hecho porque siempre daba indicios de odiar al trío de Gryffindor, y, como seguramente sabría de su noviazgo con Harry y de lo celosa que era ella, ya que el año pasado como gustaba de Ron le había tirado una bandada de pájaros por éste estar todo el día con Lavender Brown, se lo había hecho a propósito.

Pero la gota que colmó el vaso de la castaña, fue cuando Snape dijo “Todos con sus respectivas parejas” y esa tal Manders se había parado en frente su banco pestañeándole a Harry coquetamente mientras que miraba a Hermione como diciéndole que se fuera cuanto antes de allí. Y entonces, invadida por los celos y sin pensarlo dos veces cosa rara en ella, le dio al moreno un corto pero tierno beso en los labios invisible a la vista de todos excepto de la chica que no pudo ocultar su enojo, haciendo que la castaña se fuera triunfante junto con su compañera de quinto tras decir un audible “¡Adiós cariño!” al moreno.

-Deberán realizar la poción “Amortentia”, que supongo todos deben saber cual es ¿verdad? A ver¿quién puede decirme para qué se utiliza?

“Ah, justo para mi¿cómo no voy a saber para qué se utiliza la Amortentia?” pensaba la castaña irónicamente mientras alzaba su mano en el aire sintiendo como unas orbes verdes esmeraldas la observaban.

-¿Nadie?- dijo el profesor sin parecer ver la mano levantada de Hermione

-Si profesor, la Amortentia es la poción más potente para el amor que existe. Sirve para hacer que una persona se enamore de otra completamente y para cada persona tiene un aroma distinto.- finalizó la castaña, y no pudo evitar sentirse un poco culpable con respecto a lo que ella había hecho con la misma poción de la cual estaban hablando

-Veo, señorita Granger, que no puede ocultar su fama de sabelotodo repelente¿no es así? 10 puntos menos para Gryffindor- dijo el profesor, y Hermione pudo ver en el rostro de la compañera de banco de Harry y en las demás que querían hacer pareja con él una sonrisa maliciosa triunfante. El moreno estaba a punto de replicar, pero la castaña lo atajó centrando sus ojos en aquellos verdes que la hacían derretirse por completo y mostrar una tonta sonrisa.- Ya pueden comenzar.

Y entonces todos los alumnos allí presentes se enfrascaron en la tarea, excepto esa tal Manders que estaba más interesada en el perfecto rostro de Harry y Hermione, que ahora los miraba con el seño ligeramente fruncido.

“Ahhh no, yo la mato. ¿Qué está queriendo insinuar con esa estúpida forma de pestañear? Llega a tocarle un hermoso pelo de su cabello que me encanta y se va a enterar de quien es Hermione Granger”

Harry, para suerte de la castaña, estaba muy ocupado en tratar de terminar ese trabajo cuanto antes, por lo que quería apresurarse lo más que podía pero haciéndolo bien para no tener que volverlo a repetir, por lo que a medida que iba echando los ingredientes le iba explicando el procedimiento a la chica que estaba a su lado, mientras ésta asentía seductoramente sin prestar ni una mínima atención a lo que decía el moreno.

-Y entonces, luego de echar la pluma de fénix tienes que poner la piel de serpiente¿comprendes? – decía Harry para luego mirar a su novia y sonreírle de esa manera que hacía que sus mariposas revolotearan en su estómago, a lo que ésta le respondió el mismo gesto mientras volvía a centrarse en su trabajo con las mejillas ligeramente sonrojadas.

“No puede ser más lindo… es un amor. Me dan ganas de comérmelo a besos y no sé como pude sentir celos de esa Manders sabiendo bien como sé lo que él me quiere… que tonta que fui” era lo único que pensaba la castaña sin poder borrar la sonrisa de su rostro y para su suerte, su compañera no tenía la mínima gana de aprender a realizar la poción, ya que estaba mirando al pelirrojo del trío, Ron, que también estaba sentado con una chica de quinto con cabellos negros hasta por debajo de los hombros y unos hermosos ojos mieles, mientras recibía la mirada recelosa de su novia Evanna, que le había tocado con un muchacho de ojos negros y cabello color castaño oscuro.

Entonces cuando hubo terminado, levantó la mirada hacia su novio y vio que aún le seguía explicando a aquella rubia que tenía por compañera, y no pudo evitar sentir otra vez esa oleada de celos que le recorría todo el cuerpo.

-Y entonces viste lo que tienes que hacer¿no?...- decía Harry por enésima vez, aunque antes de llamarla otra vez por su apellido, la chica habló diciendo algo más que los monosílabos que había dicho hasta ese entonces: “Si” “Ah” entre otros, diciendo:

-Dime Amy, Amy Manders- dijo ésta seductoramente

-Está bien Amy-dijo Harry sin haber notado el tono de voz de ésta, lo que Hermione agradeció interiormente mientras sonreía triunfante y se aseguraba cada vez más de que Harry era más que una buena persona y que no podría existir hombre mejor que él.

Pero entonces, la tal Amy decidió hacer otra cosa para llamar la atención de Harry ya que todas las palabras en el tono sensual que había empleado habían sido en vano, por lo que comenzó a desabrocharse disimuladamente los botones de su camisa, cosa que hizo que los celos volvieran a invadir a la castaña haciendo que sus mariposas revolotearan furiosas.

“Ésta se va a enterar de quién es Hermione Granger” pensó para si mientras agarraba su poción y se paraba de un salto importándole mucho el ruido que provocaba, para dársela al profesor, y entonces pasó al lado de Amy y… la poción “sin querer” cayó en el cuerpo de la susodicha.

-¡Ay perdón¡Cuánto lo siento!- decía la castaña realizando su mejor número actoral, aguantando las ganas de sonreír- ¡No sé como pudo suceder!

  • No importa – decía Amy tratando de no sonar enojada, aunque no le salía muy bien que digamos

-Vaya a secarse señorita Manders.-dijo Snape mientras Amy miraba a Hermione, que estaba muy sonriente con su mano entrelazada a la de su novio, con puro odio en sus ojos azules- Alumnos, la clase terminó y para la clase que viene deberán traerme la poción terminada hecha con sus respectivas parejas- y dicho esto último, la rubia sonrió con ganas haciendo que esa punzada que hacía que las mariposas de la castaña se movieran furiosas volviera a aparecer en ésta- Ah, y por cierto señorita Granger, debido a su distracción, 10 puntos menos para Gryffindor. Espero que la próxima vez sea más cuidadosa.

Entonces todos los alumnos comenzaron a recoger sus útiles para irse del aula.

-Bueno Harry¿Cuándo nos vemos para terminar el trabajo? – saltó Amy acercándose al moreno sin abandonar su tono sensual

-Hoy no, ya que hoy iba a tomarme el día para estar con Herms- dijo el moreno sonriéndole a su novia que le devolvió el gesto mientras sentía a sus mariposas eufóricas- pero podemos juntarnos mañana en la biblioteca¿qué te parece?

  • Está bien Harry, nos vemos entonces – dijo la rubia y le dio un ligero beso en la mejilla- ¡Adiós!

En el aula de pociones sólo quedaban Harry y Hermione, ésta última aún más enojada, si eso era posible, por el último gesto de la rubia hacia SU novio.

Harry, que ya se había percatado del enojo de su novia, no pudo más que sonreír, ya que los celos no eran otra cosa que le demostraba que realmente lo quería tanto o más como él a ella.

-Herms-dijo abrazándola por la espalda, haciendo que la castaña sintiera a sus mariposas felices- ¿qué quieres hacer hoy? Porque mañana no voy a tener tiempo ya que voy a tener que hacer el trabajo con Amy…

-Si, ya sé- dijo la castaña cortante mirándolo a los ojos verdes esmeraldas que había heredado de Lily- porque claro, Amy es taaan buena, que tiene que juntarse con Harry¿no?

  • Ay linda, tu sabes que sólo te quiero a ti- dijo este sonriendo mientras la abrazaba por la cintura y la besaba en los labios

  • Mmm… ¿me lo podría repetir eso de que me quiere?- dijo Hermione mientras le echaba los brazos al cuello y le sonreía traviesamente- Porque creo que me he olvidado…

-Con mucho gusto –respondió el moreno.

Y la pareja volvió a besarse.


Habían pasado 6 días desde que Harry había tomado la poción, y las cosas entre Hermione y éste iban cada vez mejor.

La joven aún tenía miedo de que los efectos de su novio se esfumaran de un día para otro, pero se notaba a kilómetros el amor que ambos se tenían el uno al otro y lo feliz que estaban cuando se encontraban juntos, por lo que mucho no estaba preocupada.

La castaña había seguido teniendo el mismo sueño todos esos días, siempre soñando con esa orquesta de insectos nocturnos para luego dar lugar a Voldemort y a la muerte de Harry y de ella, aunque aún no le había dicho nada a Harry para no preocuparlo, pero ese sueño la tenía muy inquieta.

La pareja en esa sexta noche, se encontraba abrazada en el sofá de la sala común. Ya era tarde y estaban por irse a acostar.

-Bueno Herms, mañana espérame aquí así vamos juntos a nuestra primera clase¿te parece bien?- preguntó el moreno jugando con el pelo de su novia

  • Si Harry-respondió ésta sonriente- Ahora me voy a dormir que ya es tarde- dijo mientras se levantaba y quedaba enfrente de él, que en ese momento la miraba con esos ojos verdes tan hermosos expresándole todo el amor que sentía por ella, al igual que ella lo miraba a él- Te amo Harry

-Yo también – dijo éste.

Y luego de darse un tierno beso en los labios, la castaña subió sonriente a su habitación para luego acostarse en su cama sin perder la sonrisa, esperando ansiosa el día de mañana, sin saber que sería uno de los peores días de su vida…

0º0 CONTINUARÁ 0º0

¿Y¿Les gustó? jijiijji

La verdad que no sé como me da la cara para estar subiendo este cap.. uu Pueden tirarme con lo que tengan ahí preparado... me lo merezco con creces! pero lo único que tengo para decir que me complicó un poco fue nada más ni nada menos que la falta de inspiración. Así que mil perdones! No quiero que vuelva a ocurrir! así que voy a tratar, voy a tratar y re-tratar, de subir los últimos capítulos no despues de dos meses como hice con este:'(

Ahora me estoy yendo...

Y... aunque no me lo merezco para nada... clickeen un "GO" y déjenme un review, si? Hagan a esta niña feliz! No importa que sean baldazos de agua fría, serán muy bien recibidos igual...

Beso!

harryherms

P.D: el cap 11 ya lo tengo redactado y seguro pronto lo estoy subiendo! solo me queda pasarlo al Word, pero pronto lo voy a estar subiendo por acá... aunque por las dudas, mejor no prometo nada... :S