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Todo por una poción — capítulo 13

Capítulo 13: ¿Cómo que no lo recuerdas?

Sentados en la mesa de Gryffindor, Ron y Harry charlaban y reían animadamente como hacían siempre, mientras terminaban su comida.

Ginny desde que había bajado con Harry, no había probado bocado. Estaba esperando a que bajara Hermione, ya que no había ido a desayunar ni a ninguna de sus clases, cosa que le preocupaba.

Además, la actitud del moreno para con ella era muy extraña. La hicieron acordar a aquellos días cuando Harry la miraba con ojos de enamorado… con los mismos ojos que lo miraba ella… Pero ahora todo había cambiado. Harry estaba enamorado de Hermione. Si, él lo estaba, porque sino no hubiese estado saliendo con ella de esa manera. Ella sabía que Harry no era de esos hombres que utilizaban a las mujeres y mucho menos lo haría con Hermione.

Pero entonces, ¿por qué la miraba y trataba así?

De vez en cuando, Harry la miraba y cuando sus ojos azules se encontraban con los esmeraldas de él, éste apartaba la mirada rápida y tímidamente sin poder esconder un pequeño rubor escarlata en sus mejillas.

“¿Qué ha pasado?” se preguntaba interiormente, viendo como su hermano se servía su tercer plato de patatas “¿Qué habrá pasado entre Harry y Hermione para que hoy a la mañana ella estuviera con lágrimas en los ojos? Y aún peor, él sonriendo como si fuera Navidad. ¿Qué pasó?

Aunque lo peor para ella había sido entrar al Gran Comedor al lado de Harry y ver como las miradas de los jóvenes curiosos se centraban en ellos. Sobretodo la fría mirada de Draco que no les sacó los ojos de encima hasta que se sentaron en su mesa. Y ella había sido tan cobarde… no se atrevió a mirarle a los ojos. Además, no se veían desde aquella noche en la que ella había salido corriendo porque se había acordado del plan de Dumbledore… encima de cobarde era idiota, porque no le había podido sacar nada de información. Cerró los ojos sintiendo como esa opresión que sentía en el pecho hace días volvía a invadirla. La verdad era que lo extrañaba… pero decidió alejarse de él por lo menos hasta darse cuenta de que su enamoramiento hacia él no era más que un capricho… aunque cuanto más lo pensaba menos se creía esa idea… ¡Para que seguir mintiéndose a ella misma! “¡Yo lo amo!” pensaba, y por un momento decidió girar su cabeza en dirección a Slytherin para verlo a él… al amor de su vida. Y ahí estaba, con sus ojos grises clavados en ella, que al verla se desviaron hacia otro lado con algo de tristeza. Ginny lo sabía.

  • ¿Ginny?- le dijo la novia de Ron moviéndole el brazo suavemente- ¿estás bien?

  • Oh, si- le dedicó una sonrisa falsa- por supuesto que sí. Pero no tengo hambre. Creo que me iré a la sala común a buscar a Hermione porque no la he visto.

  • ¿Te acompaño? – preguntó Harry interrumpiendo la conversación y recibiendo por parte de Ron una mirada difícil de interpretar.

  • No, gracias Harry- sonrió, quizá Harry extrañaba a Hermione y por eso quería acompañarla. Sonrió pensando aquello.- Ahora vuelvo.

  • Oh, está bien- se lo notaba decepcionado y preocupado, pero siguió comiendo junto con Ron y su novia.

Rápidamente, se levantó de su asiento y salió del Gran Comedor. Podía sentir la fría mirada de Draco en su espalda, al igual que la verde de Harry, pero no se detuvo a mirarlos, porque sabría que no podría enfrentar ninguna de ellas.

Estaba caminando cuando vio a su mejor amiga bajando las escaleras.

Se acercó a ella llamándola, haciendo que Hermione parara.

  • ¿Estás bien, Hermione?

  • Si-respondió de modo indiferente, aunque sus ojos demostraban lo contrario y ella lo sabía- ¿Por qué habría de estar…?

  • ¿Qué pasó con Harry?- preguntó, aunque se arrepintió tras haberlo dicho. Hermione la miraba con los ojos llenos de una tristeza indescriptible… nunca la había visto tan devastada como hasta entonces. Se secó una lágrima que caía silenciosamente y tras unos segundos de silencio dijo ...

  • Nno…nno…nno ha pasado…-pero entonces, se dio media vuelta y rápidamente volvió corriendo a subir las escaleras.

  • ¡Hermione, espera!-gritaba Ginny, corriendo detrás de ella.

La castaña corría en dirección a la Sala Común de Gryffindor mientras rompía a llorar otra vez, Ginny lo sabía; podía escucharla. Ni bien llegó al retrato de la Dama Gorda, ésta al verla ni siquiera le preguntó la contraseña y la dejó pasar. Cuando lo hizo, se volvió a sentar en el sillón para volver a repetir lo que había hecho hace minutos antes.

Ginny se acercó silenciosamente a ella y la abrazó sin decir nada. Esperó a que su amiga pudiese calmarse para preguntarle. No sabía que diablos había pasado con Harry, y ahora era el momento de que su amiga le contase.

Tras varios minutos, la castaña comenzó a calmarse.

  • ¿Te encuentras mejor ahora? – le preguntó Ginny mientras terminaba de secarse algunas lágrimas.

  • Si… gracias, Ginny. Eres una gran amiga…

  • No hay de qué, Herms, para eso estamos las amigas- le dijo, haciendo que la castaña sonriera.- Pero dime… ¿qué pasó con Harry? Porque hace una semana estaban perfectamente y hoy se levantó y… “Parece enamorado de mí” está cambiado. ¿No?

  • Ginny… lo que pasó fue que… una de mis pesadillas se hizo realidad. – Suspiró y siguió- ¿te acuerdas del plan de Dumbledore? –la pelirroja asintió mientras volvía a recordar lo de ella y Malfoy…- La poción que yo hice por equivocación la había tomado Harry y entonces “se enamoró” de mi. Yo… yo pensé que en verdad me amaba… pensé que cuando se acabaran los efectos todo seguiría siendo igual… pero me equivoqué. Ni bien se hubieron ido, el perdió memoria de todo lo ocurrido en esta última semana y sólo recuerda lo que pasó antes de ir al despacho de Dumbledore. Y ahora… todo vuelve a ser como antes: yo su mejor amiga y nada más, tú su “enamorada”…

  • No, Hermione, el no me ama. Por favor, no llores… sabes que Harry te…

  • No, Ginny-le dijo mientras volvía a secarse algunas lágrimas – era todo una mentira. Una farsa. Y todo por esa estúpida poción… Ahora, estoy enamorada de mi mejor amigo y además arruiné lo que podía pasar entre tú y Malfoy…

  • En eso te equivocas. Eso lo arruiné yo.

  • Oh, Ginny…- y entonces ambas se quedaron en silencio. Tan sólo se escuchaba el viento azotando la ventana de la Sala Común y algunas pequeñas gotitas de lluvia que empezaban a caer. Hermione seguía secándose algunas lágrimas que no lograba contener, aunque ahora no era la única; Ginny también lo hacía.

  • Igual, no te preocupes – rompió el silencio la pelirroja – era de esperarse que lo mío con Malfoy no pudiese ser… aunque ahora… ¿cómo hago para olvidarlo? Porque lamentablemente, me enamoré. ¡Y todo por este estúpido plan!- entonces dio un sonoro golpe en el apoyabrazos del sofá.

  • La verdad… yo soy la menos… indicada para decirte como… porque yo también debo hacerlo… aunque no sé cómo… -decía la castaña tratando de consolarla- aunque lo que sí sé es que… voy a tratar de evitar a Harry todo lo posible. Eso… no me hará tan mal, después de todo. Lo mejor para olvidarle va a ser que no lo vea por un largo tiempo…

  • Pero Hermione, tú no puedes hacer eso.- la contradijo seriamente la pelirroja, mirándola fijamente con sus ojos azules- Ni tú ni Harry podrían seguir si no se tuviesen el uno al otro… Quizá que tengas razón y que ahora sean amigos, pero no por eso él no te quiere.

Tú siempre has sido la mujer más importante en su vida, incluso cuando yo fui su novia. Siempre estuviste en ese lugar y debo admitirte… que cuando estaba con Harry y me gustaba… a veces eso me ponía celosa. No digas que es absurdo, porque no lo es. Cuando me gustaba Harry, había veces que pensaba que estaba conmigo por lástima, por ser la hermana de su mejor amigo, por ser la niña ilusionada que soñaba casarse con el héroe del mundo mágico; porque a fin de cuentas, siempre hablaba de ti y todo su mundo giraba alrededor de ti. Es más, puedo poner mis manos en el fuego diciendo que si tratas de evitar a Harry… va a ser peor que el si no lo evitas; tanto para ti como para él.

  • ¡Ya lo sé, Ginny! ¡Para mí si que sería algo terrible! Pero… no puedo vivir amándolo en secreto… tengo que olvidarlo… y quizá de esa manera… pueda hacerlo…

  • Está bien, haz como quieras… pero, ¿y si te pide tu ayuda para algo? ¿le vas a mentir siempre que lo haga? ¿vas a inventar excusas siempre?

  • ¡No lo sé, Ginny! Por favor… no me lo hagas más difícil. Sólo voy a tratar…- PLAF, PLAF, PLAF. Cada vez llovía más fuerte y comenzaban a escucharse ruidos de los alumnos que subían a sus Salas Comunes. Hermione estaba segura de que Harry vendría, así que trató de quitarse los rastros que tenía su rostro tras todo lo que había llorado y comenzó a preparar algunas de sus cosas para lo que tenía que hacer.

La pelirroja, que también estaba haciendo lo mismo, le dijo…

  • Hermione, no comiste nada. Necesitas alimentarte…

  • Eso es lo de menos ahora, Ginny. Además, me tengo que juntar con la chica de 5º con la que estuve ayer para terminar la poción Amortentia…- y ahí se acordó de que Harry también debería terminarla, pero con aquella Amy. No pudo evitar que aquella horrorosa punzada la invadiera de vuelta; los celos la podían aún. Pero… ¿cómo le diría a Harry? Porque seguramente éste no se acordaría ya que se había olvidado todo lo ocurrido la semana pasada… Igualmente, o Ginny o Ron podrían decirle, pero…

Entonces, el objeto de sus pensamientos ingresó a la Sala. Al verlas, sonrió y entró seguido de Ron y su novia, quienes tenían sus manos entrelazadas.

Pronto la sala común estaba repleta de alumnos.

  • Hola Hermione, Hola Ginny- dijo Harry observando a las muchachas.

  • Hola Harry- respondió Ginny, mientras que Hermione evitaba por todos los medios mirar al moreno a los ojos.

  • Herms… ¿estás bien?- le preguntó Harry mientras intentaba ayudarla.

  • No me ayudes, Harry, yo puedo. Y si, estoy bien, pero debo irme.

  • ¿Ha pasado algo?-preguntó, ahora con preocupación en sus ojos verdes.

-No –contestó ella aún evitando sus ojos.- Nos vemos. Por cierto,-dijo a pasos de salir de la estancia,- hoy tienes que terminar tu trabajo de la poción Amortentia con Amy, Amy Manders- no pudo evitar que su voz sonara recelosa, así que suspiró y luego dijo- lo recuerdas, ¿no?

  • ¿Trabajo? ¿Con Amy? ¿Qué Amy?- decía el moreno mirando a Ron y a la espalda de Hermione, ya que ésta seguía sin mirarlo, buscando una explicación. Ron lo miró como si fuese un excreguto de cola explosiva y dijo…

  • Pero Harry, ¿CÓMO que no lo recuerdas? ¡Estuviste con Amy Manders! ¡Una de las chicas más lindas de Hogwarts.. ¡AUCH! Pero no tanto como mi novia- agregó mientras se sobaba el brazo donde había recibido por parte de Evanna un codazo bien Gryffindor.- Además fue ayer, hermano.

  • ¿Cómo va a ser ayer, Ron? –le respondió Harry, y Hermione ya estaba comenzando a preocuparse… Ron no sabía nada acerca de la poción y quizá tratando de hacerle acordar a Harry de lo ocurrido dijera algo de su noviazgo entre Harry y ella… y eso no podía ocurrir. Ni siquiera quería pensarlo.-Ron, ayer fue el día en que nos juntamos con Dumbledore, ¿no lo recuerdas? ¿De qué trabajo me estás hablando? Además, falta una semana para tener pociones.

  • Harry-decía Ron tratando de contener la risa, haciendo que a Hermione se le pusieran los pelos de punta, pero aún sin moverse. No podía hacerlo.- ¿Qué clase de broma es ésta?

  • No, Ron, tú que broma me estás haciendo.

  • Hermione.. -comenzó el pelirrojo rodando los ojos mientras la hacía voltearse, teniendo así que ver al moreno, aunque no pudo mantenerle la mirada y bajó la vista.- ¿Por qué no le explicas a Harry lo ocurrido, o mejor, por qué no le dices que ya termine con la broma?

  • ¡Pero es enserio, Ron! ¡No estoy bromeando!

El bullicio anterior se había reducido a silencio... un silencio tan tenso como el ambiente que los rodeaba. Todos estaban centrados en el trío de oro.

  • Ron…-comenzó Hermione en un tono de voz tan bajo que el pelirrojo no pudo oírla.

  • ¡Harry, ahora me vas a decir que no te acuerdas cuando te pegué el otro día!

  • ¿Me pegaste Ron? ¿Por qué?

  • Ron… -dijo ahora Hermione en un tono más elevado, aunque el pelirrojo volvió a ignorarla, y tras una risa sarcástica que hizo molestar al moreno, decir:

  • ¡Vamos, Harry! ¡No me vas a decir también que te olvidaste…

  • ¡Ron…!

  • …de cuando enfrente de todo Hogwarts besaste a Hermione!- pero el pelirrojo la había ignorado y ahora el error ya estaba hecho.

Hermione comenzó a sentir sus ojos llenarse de lágrimas y sabría que no podría retenerlas por mucho tiempo, no enfrente de él, a quién ni siquiera se había animado a ver su reacción.

La sala común estaba en silencio… todas las miradas clavadas en ellos, primero en Harry, que miraba a Hermione sin poder ocultar su confusión, y luego a ésta, quién miraba a Ron con la mirada cargada de furia… aunque los que la conocían, como Ginny que también miraba a su propio hermano de la misma manera que la castaña, sabían que estaban llenos de tristeza.

Harry aún seguía con la mandíbula abierta de par en par… era imposible. ¿Él besando a Hermione? ¿Su mejor amiga? ¿Qué diablos había pasado? Pero aún peor… ¿por qué no podía recordar nada?