← Historia 27253 · de
Historia 27253 — capítulo 1
Un 1º de Septiembre extrañamente soleado, en la Estación King’s Cross en Londres, una joven pelirroja de unos 16 años caminaba arrastrando con dificultad un baúl lleno de cosas muy extraña a los ojos de la gente, mas eran muy normales para alguien que comenzaría el 6º año en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Sin duda ella no era una persona normal.
Lily era muy bella, no muy alta y de piel clara, cabello rojo y unos impresionantes ojos verdes que la hacían resaltar (sin querer) entre las demás chicas.
Ella caminaba con la mayor rapidez que le permitía su pesado baúl, no notaba la cantidad de gente que la observaba en el Hall de la estación, su mente se hallaba a un distancia considerable, en un joven que la esperaba hace más de 10 min, que de seguro estaría molesto por si retraso, pero no había sido su culpa, su hermana Petunia estuvo molestándole durante horas, cuando su madre no estaba se entretenía llamándola “Fenómeno” y tomaba sus cosas sólo para disgustarla, lo último que hizo fue robar su varita mágica, su más preciada posesión desde que supo que era un bruja; ella y su novio Vernon Dursley se la lanzaban entre ellos, les divertía ver como esta caía esperando que se rompiese, cuando Lily los vio quiso matarlos, pero su madre impidió que la discusión pasase a mayores, de poder usar magia, Lily, lo habría hecho; empezando por convertir al asqueroso novio de su hermana en un cerdo (y no había mucho que hacer, ya que se parecía bastante) Y a Petunia, le hubiese gustado cambiarle su forma de pensar hacia ella, pero Lily sabía que no era posible.
Además no se le permitía usar magia a menores de edad fuera del colegio, y a ella le faltaban unos cuantos meses para cumplir los 17 años (la mayoría de edad en el mundo mágico).
Al fin llegó a la pared entre los andenes 9 y 10, y comenzó a correr hacia ella, quien la viese pensaría que se estrellaría inminentemente contra la pared, pero al parecer no le preocupaba eso a la muchacha. Cruzó el umbral y apareció ante sus ojos el andén 9 ¾ donde aguardaba el Expreso de Hogwarts.
Buscó con la mirada al joven que la esperaba, mientras pensaba: Ojala no este muy enfadado.
A cierta distancia un joven miraba nervioso y ansioso la entrada al andén, esperando que cierta pelirroja cruzase el umbral, quedaba poco tiempo antes de que se anunciase la partida del tren y ella no había llegado aún. Sus ojos marrones intensos miraban a través del cristal de sus lentes buscaban inquietos entre la multitud. James Potter tenía el cabello corto e indomable de color negro, era alto y su estado físico era excelente debido a su deporte favorito, el Quidditch. Solía llamar la atención de muchas chicas en el colegio, pero desde 3º año su corazón estaba ocupado por cierta pelirroja, la única que no se interesaba en él y quizás esa era una de las razones por las cuales le atraía tanto, además de sus sorprendentes ojos verdes, aunque solían mirarle con desagrado. James estaba seguro que desde ese momento las cosas comenzarían a cambiar.
Entonces la vio entre la multitud, se le veía inquieta, parecía buscar a alguien con la mirada.
James estaba acercándose a ella, pero se detuvo en seco...